miércoles, 8 de julio de 2026

2821.- AGUAS CALIENTES, NACE EN TERMALES, LUCHA POR VIAS E INSEGURIDAD

Juan Marcoantonio Rivas Pinilla (La Opinión)


Enigmáticos termales ubicados en la comuna 3 terminaron dando nombre al barrio Aguas Calientes en la década de 1970. Según indicaron residentes, este sector estaba conformado por amplios terrenos baldíos hasta hace unos 50 años. Algunos de los habitantes más antiguos relataron que lo que más destacaba en la zona eran tres nacientes de aguas termales, localizadas en lo que hoy es el Seminario Mayor. Agregaron que las primeras familias acudían allí a lavar su ropa, ante la ausencia de redes de acueducto.

Omaira Soto señaló también que en estos puntos solían bañarse personas que padecían artrosis, bajo la creencia de que el líquido tenía propiedades medicinales. Aunque los ciudadanos afirmaron desconocer el origen de estas aguas, mencionaron que la hipótesis más aceptada es que provienen de un volcán ubicado en el municipio de Ureña, en Venezuela.

El Seminario Mayor conserva uno de los termales en buen estado.

En 1977, cuando la Alcaldía otorgó la personería jurídica al barrio, la relevancia de este hecho llevó a que fuera bautizado con ese nombre. En la actualidad, de las tres vertientes aún permanece una, que se encuentra dentro del Seminario Mayor. El agua es utilizada para regar la vegetación, y su entorno está decorado con piedras que le dan el aspecto de una fuente.

Sobre los primeros habitantes del barrio, Martha Pinzón, presidenta de la junta de acción comunal, comentó que fueron ciudadanos de bajos recursos que construyeron sus viviendas con bahareque y otros materiales sencillos. Sin embargo, aseguró que se trataba de gente muy trabajadora, por lo que hoy 2025 el barrio se destaca como el más grande de la ciudadela La Libertad. “Aguas Calientes consta de 30 calles, y en algunos puntos se pueden observar casas grandes y con una arquitectura hermosa”, dijo Pinzón.

Lo bueno

La líder comunal informó que una de las principales fortalezas del sector es su dinamismo comercial, pues en todas las calles se pueden encontrar establecimientos de diferentes tipos. También comentó que muchas personas del barrio se dedican a la enfermería, la veterinaria o a emprendimientos en sus hogares. Aclaró que en los últimos cuatro años ha aumentado el número de personas que trabajan de manera independiente.

Las aguas eran utilizadas para lavar ropa y algunas personas acudían a bañarse.

Pinzón explicó que este crecimiento se debe a la variedad de cursos de formación que la comunidad ha realizado desde la pandemia. Detalló que, durante su gestión, se logró habilitar el salón comunal de la calle 20, para que el Sena y otras entidades ofrecieran capacitaciones gratuitas. En ese sentido, la líder comunal indicó que los vecinos han realizado cursos en cocina, reparación de motocicletas, Excel, manualidades y costura, entre otros. Las inscripciones se hacen mediante enlaces que se comparten en grupos de WhatsApp. “Semanalmente se habilita un curso nuevo y, aunque no tenemos un conteo total de cuántas personas se han formado, en cada uno participan alrededor de 40 vecinos”, aseguró la presidenta de la junta.

Pinzón afirmó que estas iniciativas han permitido a varias familias mejorar su sostenimiento económico. Además, destacó que jóvenes desde los 14 años han aprendido teatro y artes plásticas, fomentando así la cultura en el sector.

Semanalmente se habilitan nuevos cursos en el barrio.

Por otra parte, los ciudadanos resaltaron que el deporte es otro aspecto positivo de la zona. Señalaron que cuentan con tres canchas donde se practican disciplinas como fútbol, microfútbol y baloncesto.

El salón comunal está ubicado en la calle 20 del barrio.

Lo malo

Uno de los aspectos que más afecta a los habitantes es el mal estado de las vías. La líder comunal relató que, aunque hace tres meses la Alcaldía pavimentó algunas calles, la mayoría aún se encuentran deterioradas. Denunció que, como consecuencia de ello, varias rutas de transporte han dejado de circular por el barrio.

Además, mencionó que la llamada “cancha de la Virgen” se ha convertido en un foco de inseguridad, pues allí se reúnen habitantes de calle para consumir y vender estupefacientes. Agregó que en las noches la situación empeora, debido a que algunos puntos carecen de alumbrado público.


Responden los encargados

En cuanto al estado de las vías, la Secretaría de Infraestructura de Cúcuta explicó que actualmente se adelantan intervenciones en la malla vial del centro y la comuna 3. En ese sentido, informaron que durante el presente año llegarán al barrio Aguas Calientes para mejorar las calles más afectadas.

Respecto al alumbrado público, Mauricio Franco Trujillo, secretario de Planeación de Cúcuta, aseguró que la administración municipal iniciará próximamente un nuevo plan de expansión, que incluirá intervenciones en todas las comunas de la ciudad.

Por su parte, la Policía Metropolitana de Cúcuta recordó a La Opinión que, junto con la Fiscalía, adelantan investigaciones para intervenir las denominadas “ollas” y combatir el problema del microtráfico. Enfatizaron que actualmente cuentan con una reacción motorizada de alta capacidad para atender los delitos y ejecutar planes de prevención en toda la ciudad.





Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

lunes, 6 de julio de 2026

2820.- ETAPA I ATALAYA, RINCON DE GITANOS DE CUCUTA

Juan Marcoantonio Rivas Pinilla (LaOpinión)


La urbanización Juan Atalaya, primera etapa, está conformada por 1.780 casas que existen desde hace casi 70 años. Los habitantes más antiguos declararon que este sector fue fundado en 1957 gracias a un programa del Gobierno que entregó las viviendas subsidiadas.

Según recuerdan los residentes, los primeros pobladores eran, en su mayoría, mineros. Explicaron también que, desde el principio, esta urbanización contó con una diversidad de parques y espacios deportivos que continúan hasta el día de hoy, 2025.

Con el pasar de los años, el sector se destacó por su buena organización. Se conoció que la primera junta comunal se instaló a mediados de los años sesenta, y hacia 1980 la urbanización tuvo su mayor crecimiento por la cantidad de comercios que aparecieron.

Vecinos aseguraron que los primeros establecimientos en la primera etapa fueron talleres de zapatería y de confección de pantalones. Además, indicaron que durante los primeros años era común observar criaderos de cabras en la zona.

Hasta el año 1990, otro punto emblemático para los habitantes fue el antiguo teatro de Atalaya, el cual, por varias décadas, reunió a los ciudadanos para disfrutar de películas a un módico precio.

Aspectos positivos, y curiosidades

Giovanny Rincón Barón, presidente de la junta, explicó que una de las mejores cosas que tienen es la variedad de espacios públicos. Aclaró que, en este sector, conformado por 10 manzanas, hay 18 canchas y 16 parques, siendo así el lugar de Cúcuta con más escenarios deportivos.

En ese sentido, Rincón agregó que hay varias escuelas deportivas que se dedican a enseñar fútbol y baloncesto. Mencionó que al menos 900 personas practican estas disciplinas en la urbanización.

El líder comunal también comunicó que cuentan con una Casa de la Juventud en la avenida 18, en la cual los jóvenes pueden aprender teatro, danza, violín y otras artes. Añadió que en ese recinto también trabaja el Consejo de Juventudes. Por otra parte, la comunidad destacó que cerca tienen dos iglesias y el Policlínico de Atalaya, en el cual han nacido muchos de los habitantes actuales.

Asimismo, los ciudadanos informaron que cuentan con tres colegios, siendo el Pablo Neruda el más reconocido, pues siempre se ha destacado por sus buenos puntajes en el Icfes.

El presidente de la junta mencionó que otro aspecto positivo es la unión que hay entre vecinos en las fechas especiales. Indicó que uno de los momentos más importantes para ellos es la polvorada que realizan cada 30 de noviembre para recibir el mes navideño. “En un espacio deportivo de la urbanización vienen profesionales y lanzan fuegos pirotécnicos de diferentes tamaños y colores. Ese evento reúne a todos los vecinos durante la noche”, puntualizó Rincón.

De igual manera, Barón aseguró que gozan de buenas rutas de transporte y servicios públicos.
Como curiosidad, Rincón comentó que en la primera etapa conviven junto a varios gitanos y que, hasta hace unos 40 años, existían tres lavaderos comunitarios en la zona. “Las personas se reunían a lavar sus prendas a mano en grandes espacios; eso cambió cuando nos mejoraron las redes de acueducto”, precisó el líder comunal.

Tierra de gitanos

Con respecto a la comunidad gitana que vive en este sector, La Opinión conoció que allí residen alrededor de 500 personas. Su llegada a esta urbanización se remonta al año 1970, cuando decidieron mudarse por algunos gitanos que ya se habían radicado años antes en el lugar.

En sus primeros años en Cúcuta, esta comunidad fue conocida por la lectura de manos que realizaban en los parques Santander, Mercedes Ábrego y Antonia Santos; sin embargo, declararon que desde hace más de diez años ya no se dedican a esta labor por respeto a Dios. También aclararon que no todos trabajaban en dicha actividad.

Hoy en día, los gitanos de la primera etapa siguen conservando aspectos de su cultura. Algunos de ellos son su dialecto catalán, en el que siguen hablando entre sí, y la vestimenta de las mujeres, que se caracteriza por sus faldas largas. Asimismo, este grupo originario de España siempre se ha caracterizado por trabajar de manera independiente. En este sector de la ciudad se dedican principalmente a la compra y venta de automóviles. Además, como costumbre, se reúnen dos veces a la semana para congregarse y orar. Este medio conoció que los gitanos tienen una buena relación entre ellos y también con los vecinos; incluso, en la urbanización les han ayudado a los niños con sus tareas al momento de explicarles sobre su cultura.

Una de las tradiciones más marcadas de ellos es la manera en que contraen matrimonio. Se informó que este se lleva a cabo a través de los padres, y que las celebraciones se distinguen por comer carne de cerdo acompañada de repollo, papas. De igual manera, los gitanos manifestaron que su cultura sigue vigente hoy en día, pues les enseñan a sus hijos sus tradiciones.

Lo Malo

Algunos aspectos negativos que los habitantes resaltaron de la urbanización son el consumo y la venta de estupefacientes en los espacios públicos y en las cercanías del Policlínico. Narraron que, aunque la Policía ha realizado intervenciones, esta situación vuelve a repetirse.

También se conoció que, hasta el presente año, la comunidad logró recuperar su salón comunal, el cual permaneció invadido por un particular durante tres décadas. Aunque la situación se solucionó en agosto pasado mediante procedimientos judiciales, el inquilino les dejó una millonaria deuda de casi 80 millones de pesos en servicios públicos.


Asimismo, los residentes manifestaron que, hasta principios de 2025, un hecho que los afectaba era la invasión del teatro de Atalaya por parte de habitantes de calle. Afirmaron que dicho lugar se había convertido en un foco de contaminación que era usado para el consumo de drogas y prácticas de brujería.

Frente a ello, la Alcaldía, en una jornada junto con otras entidades, realizó el sellamiento de este teatro en el mes de septiembre. Actualmente, la adecuación de este sitio se encuentra bajo la responsabilidad del Ministerio de Cultura, que lo intervendrá a principios de 2026.

Sobre el problema de microtráfico en el sector, la Policía Metropolitana de Cúcuta informó que vienen adelantando un trabajo investigativo con la Fiscalía para hacer intervenciones en las ollas.

Actualmente cuentan con una reacción motorizada de gran capacidad para dar respuesta a todos los delitos y realizar planes de prevención en la ciudad.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

sábado, 4 de julio de 2026

2819.- CRISTAL APARICIO CONQUISTO EL ‘INDIA CATALINA’

Ruby Escamilla (La Opinión)


La noche del pasado 5 de abril 2025 no solo coronó a las mejores producciones audiovisuales del país en la 41ª edición de los Premios India Catalina, también escribió una nueva página para la historia actoral de la ciudad.

María José Cristal Aparicio Cárdenas, una joven cucuteña de apenas 18 años, se llevó a casa el galardón a Mejor Talento Juvenil por su interpretación de Remedios Moscote en la serie ‘Cien años de soledad’, una de las adaptaciones más esperadas de la literatura latinoamericana.

El reconocimiento no solo significa su primer India Catalina, sino también la validación de un camino recorrido con esfuerzo, talento y una familia que creyó en sus sueños desde los tiempos en que ella y su hermano daban serenatas por las calles de Cúcuta.

La Opinión conversó con Cristal Aparicio después de su triunfo y esto fue lo que nos compartió.

Cristal, ganó su primer India Catalina a los 18 años. ¿Cómo fue ese momento en que dijeron su nombre en Cartagena?

Cuando dijeron mi nombre, lo primero que se me vino a la mente fue todo el proceso que viví con mi familia para llegar a ese momento. Estaba muy agradecida por todo lo que hemos logrado juntos. Pensé en esa niña, hace 11 años en Cúcuta, que soñaba con lo que estaba viviendo. Fue una mezcla de emociones, de recuerdos, de sacrificios, de mucha gratitud.

¿Qué significó para usted interpretar a Remedios Moscote en ‘¿Cien años de soledad’, un personaje tan simbólico en la literatura latinoamericana?

Nunca imaginé interpretar un personaje en ‘Cien años de soledad’. Era una idea muy lejana para mí, casi irreal. Pero se presentó la oportunidad de ser Remedios Moscote y supe que tenía que entregarlo todo.

Investigué, la conocí, traté de ponerme en sus zapatos. No es lo mismo leer una historia que verla representada. Tenía claro que debía hacerlo con mucho respeto, porque esta obra ha acompañado a miles de personas durante generaciones. Me enfoqué en transmitir lo que Gabo imaginó.

En la serie, la actriz da vida a Remedio Moscote, primera esposa de Aureliano.

Sabemos que para estudiar actuación viajaba cada fin de semana desde Cúcuta a Bogotá. ¿Alguna vez pensó en rendirse?

Sí, en algún momento dudé. Pensé que tal vez las cosas no iban a funcionar. Pero el amor y la fe de mi mamá y de mi hermano eran tan grandes que eso me dio fuerzas. Ellos confiaban tanto en este camino que los pensamientos negativos se iban rápido.

Verlos luchar conmigo me recordaba que el éxito sería solo una consecuencia de lo que sembrábamos juntos.

En ‘Sonidos de Libertad’ interpretó un papel muy duro con tan solo 11 años. ¿Cómo se preparó emocionalmente para ese personaje?

Fue un momento muy complicado. Mi mamá estaba en recuperación de una operación justo cuando se grababa la película. Canalicé muchas emociones a través del personaje de Rocío, esa niña víctima de trata.

Conté con el apoyo del equipo de producción, que fue muy profesional. Gracias a eso, pude llegar al lugar emocional que requería ese papel. Fue una experiencia que me marcó para siempre.

La cucuteña se llevó a casa el galardón a mejor talento juvenil por su interpretación.

¿Qué le diría hoy a esa Cristal de 10 años que fue por primera vez a un casting y consiguió su primer papel en ‘La gloria de Lucho’?

Le diría que cada momento difícil que vivirá en el futuro será la razón por la cual se levantará cada día. Que las adversidades no la van a derrumbar porque tendrá algo muy valioso: su familia. Y que todo ese esfuerzo, cada viaje, cada audición, cada lágrima, le dará frutos. Que confíe en su camino.

La artista cucuteña actuó al lado de Claudio Cataño

Usted y su hermano empezaron dando serenatas en Cúcuta. ¿Qué recuerda de esos días? ¿Sigue cantando?

Recuerdo mucho ver a mi hermano cantar, y aunque nadie lo sabía -ni yo-, también me gustaba cantar. Disfrutábamos esos momentos juntos, haciendo felices a las personas con nuestro arte.

Hoy sigo incursionando en la música. Tengo un grupo que se llama Mocca (pop y k-pop) y participé en ‘Pombo’ el musical, un proyecto hermoso con Carlos Vives que lleva al teatro las obras de Rafael Pombo. Fue increíble.

Su mamá es una figura clave en su vida y carrera. ¿Cuál ha sido el mayor acto de amor que recuerda de ella en todo este proceso?

El día que dejamos todo en Cúcuta para mudarnos a Bogotá. Mi mamá dejó atrás su vida, su hogar, sus planes, para seguir los sueños de sus hijos. Llegamos a una ciudad desconocida, con una maleta llena de ilusiones.

Ella siempre tuvo fe, siempre nos apoyó, sin importar las adversidades. Ese ha sido el mayor acto de amor que he visto en mi vida.

Muchos niños sueñan con actuar, pero pocos logran lo que usted ha conseguido. ¿Cuál cree que ha sido su mayor virtud para abrirse camino en una industria tan exigente?

La persistencia y el amor con el que hago mi trabajo. Siempre intento dar más de lo que di el día anterior. Soy exigente conmigo misma. Y también he tenido la fortuna de cruzarme con personas increíbles que me han ayudado a crecer. Sin ellas, sin cada guía en el camino, no estaría cumpliendo mis sueños.

Después del éxito de ‘Sonido de Libertad’ y ahora con ‘Cien años de soledad’, ¿siente presión por lo que viene?

La presión siempre va a estar, porque hay expectativas. Pero también tengo mucha ilusión. Me emociona pensar en los retos que vendrán.

Además, he trabajado en otras producciones que aún no se han estrenado, y sé que les van a gustar. Han sido personajes que me han retado profundamente como actriz.

La artista en la premiere de la serie ‘Cien Años de Soledad’

¿Qué sueños le faltan por cumplir? ¿Se imagina dirigiendo, escribiendo o fundando una organización como otros artistas jóvenes?

Tengo muchos sueños. Uno es seguir trabajando en Hollywood, explorar más ese universo. Otro, comprarle la casa de sus sueños a mi mamá. Y sí, me encantaría crear una fundación para ayudar a poblaciones vulnerables. Siento que el arte también tiene una función social, y quiero aportar desde lo que soy.

Remedios Moscote es un personaje cargado de misterio y pureza. ¿Cómo logró conectar con su mundo interior sin traicionar su esencia literaria?

Cuando supe que iba a interpretarla, me sumergí completamente en el libro. Leí varias veces los capítulos donde aparece Remedios. El reto era capturar esa ternura, esa magia que tiene, y llevarla a la pantalla con fidelidad. Estoy muy orgullosa del trabajo que hice y de haber sido parte de una producción tan icónica.

¿Siente que este premio también reconoce la valentía de adaptar una obra tan sagrada como la de García Márquez?

Totalmente. Es un homenaje a Gabo y a lo que hizo por nuestra cultura. Es un honor inmenso recibir un India Catalina por este papel. Sé que muchos actores en Colombia y en Iberoamérica hubieran querido formar parte de una obra como Cien años de soledad.

Agradezco profundamente a Netflix, a Dínamo y, sobre todo, a la familia de Gabriel García Márquez por permitir que este sueño se hiciera realidad. Por mucho tiempo se pensó que no se podía adaptar, pero lo logramos con amor y respeto.

Cristal Aparicio no solo representa a una generación de nuevos talentos, sino también a una juventud que cree en los sueños, en el trabajo constante y en el poder del arte como motor de transformación. Su primer India Catalina es apenas el inicio de una carrera que promete seguir iluminando la pantalla -y los corazones- de quienes la ven actuar.





Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

jueves, 2 de julio de 2026

2818.- HABITANTES DE CALLE, LA HERIDA ABIERTA

Orlando Carvajal (La Opinión)


Circulan por las calles cucuteñas como invisibles a quienes la sociedad le da la espalda al prácticamente descargar toda la responsabilidad sobre la administración municipal para la solución de este problema. En Colombia, de acuerdo con los datos de un censo del DANE esta población la integran más de 34.000 personas en esa condición, que además lleva sobre sí el problema del consumo de sustancias psicoactivas.

Aunque están en el andén, en el canal, la vía pública, en los parques y en las plazas se convierte en población vulnerable que es instrumentalizada por organizaciones criminales y a la vez marginada por su forma de vivir.

Esta realidad se ha ido extendiendo con el paso de los días a más sectores como el centro cerca de colegios, el Canal Bogotá, el parque Lineal, la Avenida Cero y barrios como La Playa y La Cabrera.

En los recorridos que hicimos periodistas de La Opinión en estos momentos 2025, se advirtió el drama en que se encuentra sumergida esta población por efecto directo del microtráfico, delito que tiene como principal caldo de cultivo a quienes viven en la capital nortesantandereana en condición de calle.

Un análisis del Ministerio de Salud, que tuvo como base la información de cuatro censos, precisa que en Colombia la población de habitante de la calle hace parte de un fenómeno complejo que articula las dificultades para el ejercicio de los derechos, el acceso a bienes y servicios, las desigualdades, especialmente la pobreza, la coexistencia de situaciones que afectan la salud, y dinámicas sociales que propician y mantienen las desigualdades y la exclusión, tales como la estigmatización y discriminación.

Por el hecho de su situación fronteriza, la capital de Norte de Santander tiene como elemento adicional la migración con la llegada de venezolanos en esa misma condición, que no puede señalarse como un empeoramiento de este hecho, como lo señalan expertos.

El fenómeno migratorio incrementó el número de habitantes de calle en el área metropolitana, pero eso no, necesariamente, es igual a que se haya agravado el problema, porque sería tener una visión criminalizada de la población en esa condición, puesto que los migrantes también aumentaron en el empleo formal, en la informalidad y en otros ámbitos, como lo dijera el docente Carlos Andrés Muñoz López, el año pasado al trabajo multimedia de La Opinión, “Rostros de la calle, las sombras ocultas de Cúcuta”.

Igualmente es pertinente retomar lo expuesto por el Grupo de Investigación en Cuidado de la Universidad Pontificia Bolivariana: “Vivir en la calle y tener un estilo de vida contrario a los valores dominantes hace que los habitantes de calle sean estigmatizados, deshumanizados y discriminados por parte de la sociedad, lo cual se agrava cuando se pertenece a los géneros no hegemónicos, situación que vulnera la garantía de derechos humanos fundamentales, en especial el derecho a la salud”.

Además, hoy se advierte un problema paralelo el cual tiene que entrar a hacer parte de futuras acciones de salubridad, como es el de la falta de baños públicos o letrinas tanto para esta población vulnerable como para el resto de la población en zonas del centro, por ejemplo. La razón es que los andenes o canales se han convertido en lugares preferidos para hacer las necesidades fisiológicas.


Prohibido descuidarse

Los habitantes de la calle han ido extendiendo sus sitios de encuentro para el consumo de sustancias psicoactivas hacia zonas apartadas del centro, generando entre la población una mayor percepción de que la seguridad se afecta.

Alirio Cañas, propietario de una cafetería en el barrio Los Caobos, se lamenta de la inseguridad en que se ha tornado vivir en su barrio. “Todas las semanas tenemos un hurto de espejos de carros o motos, y ello me está espantando los clientes, a quienes ya les da miedo estacionar en cualquier calle por temor a perder algún objeto de su vehículo”, revela Cañas.

“Detrás de los hurtos están los habitantes de la calle”, afirma María Alejandra Cuadros, propietaria de un supermercado en el barrio Guaimaral, distante 20 minutos del centro de la ciudad. “El que se descuide, pierde; ese es el lema entre los vecinos del sector, todo porque cada vez llegan más y más habitantes de la calle en búsqueda de algo que les pueda dar dinero para comprar droga”, comenta la mujer.

‘Dando Nueva Vida’

Dos objetivos de la administración municipal del alcalde Jorge Acevedo consisten en sacar de la calle a quienes llevan años viviendo en esa condición, y acabar con las ollas del microtráfico, delito que alimenta sus finanzas, principalmente, con esta población callejera.

Sobre la primera meta, Beatriz Elena Vélez Ramírez, secretaria de Bienestar Social de Cúcuta, revela que la administración municipal empezó su estrategia ‘Dando Nueva Vida’ a partir del diagnóstico que adelantó para conocer cuántos habitantes de la calle había en Cúcuta, y el resultado que arrojó fue 2.369. De esta cifra, un 44 % son personas del vecino país y el resto de Cúcuta y de distintos municipios del departamento y del país.

“La tarea con esta población más que asistencialista es de rehabilitación”, recalcó la funcionaria, quien precisó que desde que se inició la estrategia se ha llegado a tener dentro del programa a más de 600 habitantes de la calle y, en la actualidad, se cuenta con 140 de ellos.

“Dependemos de la voluntariedad de ellos, ya que no los podemos vincular de manera represiva ni a la fuerza. Nuestro objetivo con ellos es rehabilitarlos para después vincularlos a la vida productiva o académica”, subrayó Vélez.

La fase de deshabituación de estas personas se desarrolla en centros especializados, donde cada beneficiario recibe un acompañamiento integral que incluye atención psicosocial, alojamiento digno, alimentación, capacitaciones y reintegración familiar. Además, desde Bienestar Social se está articulando con el sector privado para facilitar una oportunidad laboral al finalizar el proceso de resocialización de cada uno de ellos, dijo la funcionaria.

El trabajo ha arrojado casos exitosos, como el del joven que pasó de ser habitante de la calle a empleado de la organización Corpocero. Pero quizás el logro más significativo fue el de vincularlos a la educación, y durante 2025 se han graduado como bachilleres 19 ex-habitantes de calle, y algunos recibieron certificaciones en manualidades y manipulación de alimentos a través del SENA.


El microtráfico se ‘alimenta’ de ellos

La erradicación de las ollas del microtráfico ha representado un ‘hueso duro de roer’ por la magnitud y lo complejo de las organizaciones delictivas que están detrás de este flagelo.

Se ha llegado a calcular que las bandas del microtráfico que se disputan el control del territorio en Cúcuta mueven, solo para el consumo de los más de 2.000 habitantes de calle que hacen presencia en la ciudad, entre 1.000 y 2.000 millones de pesos mensuales.

De ahí que uno de los objetivos del alcalde Jorge Acevedo esté fincado en erradicar las ollas, porque de esta manera se les acabaría el negocio y los clientes a las bandas criminales.

El comandante de la Policía Metropolitana, coronel Libardo Ojeda Erazo, le dijo a La Opinión que está trazada una hoja de ruta enfocada en el fortalecimiento del pie de fuerza, la inteligencia y la Policía Judicial para combatir el microtráfico.

Esto ha llevado —dijo Ojeda— a un incremento del 28 % en las actividades operacionales frente a los sitios denominados fijos y móviles del microtráfico. En lo corrido del año se han intervenido 149 ollas y 63 expendios móviles.

Se han realizado 238 diligencias de registro y allanamiento a las organizaciones dedicadas al tráfico de estupefacientes, no solo en Cúcuta, sino también en el área metropolitana.

Al ser indagado sobre la instrumentalización que hacen las bandas criminales de los habitantes de calle, el oficial reveló que no solo esta población es utilizada para consumir y expender, sino también para almacenar los estupefacientes, es decir, como bodegas.

Ojeda llamó la atención en este punto para trabajar en conjunto con la Alcaldía y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, porque hay algunos menores en condición de calle que también son instrumentalizados.

La Policía tiene identificados varios puntos calientes donde se expenden drogas, como La Tomatera, Punta Brava y el parque Lineal. Reveló que, en coordinación con la Fiscalía, se llevan a cabo procesos operacionales para desarticular no solo la red dedicada a la venta de estupefacientes, sino también a sus cabecillas, y desarrollar actividades de extinción de dominio contra los lugares donde se almacena o distribuye la droga.

Según el comandante de la Policía Metropolitana, el microtráfico en Cúcuta lo mueven varias organizaciones. La primera y la más grande es la denominada ‘Familia P’, a la cual le han capturado, en lo corrido del año, 49 integrantes. También están los ‘AK 47’, a quienes se les ha capturado 41 personas; la banda ‘Los Turcos’, ‘Los de Cali’ o ‘Los de Cartago’, con 13 capturados; ‘Los Mexicanos’, con 25 detenidos; luego vienen organizaciones como ‘Los Profesionales’, que fue desarticulada por completo, al igual que ‘Los Topos’; y, por último, la banda ‘La Finca’, a la que se le han capturado nueve integrantes este año.


Las drogas que se venden en las calles

El microtráfico no solo expende marihuana o cocaína, también las conocidas drogas sintéticas como el “tusi”, o drogas dañinas como la heroína o el bazuco. Todas pueden encontrarse a la vuelta de cualquier esquina, en un canal de aguas lluvias o en cualquier barrio de la ciudad.

Según la directora de la Maestría en Psicología de la Universidad Simón Bolívar, Zuly Gabriela Sequeda Sanabria, la ciudad enfrenta un problema complejo, y aunque las estrategias para tratar dicha problemática intentan mitigar y prevenir el consumo, pareciera un mal de no acabar. “Esta situación es alarmante, puesto que incrementa situaciones de violencia e inseguridad, debido a que la persona que está bajo los efectos de la sustancia psicoactiva no es consciente ni tiene pleno control sobre sus conductas”.

Según Sequeda, becaria del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MinCiencias) desde el programa de formación e inserción del capital humano de alto nivel para las regiones en el bienio 2021-2022, en el resto de Norte de Santander, los municipios con mayores afectaciones por este fenómeno son Los Patios, Villa del Rosario, Ocaña y Pamplona (Instituto Departamental de Salud de Norte de Santander, 2012).

“El panorama de consumo en calle principalmente está orientado hacia el consumo de basuco y drogas inyectables como la heroína, las cuales son altamente adictivas y perjudiciales. Por lo tanto, las personas que se encuentran en situación de calle, que son consumidoras, requieren atención médica inmediata para prevenir graves daños, así como aquellos que conforman su entorno”.

Actualmente, más de 50 personas, entre psicólogos, trabajadores sociales, técnicos y bachilleres, con el acompañamiento de la Personería Municipal de San José de Cúcuta, recorren las calles diariamente sensibilizando a los habitantes de calle consumidores, y aún se espera que otras entidades, como la Defensoría del Pueblo, se unan a esta maratónica labor.


¿Cómo ven el problema los expertos?

Hablar en Colombia de una solución definitiva para los habitantes de la calle es muy complejo, toda vez que la opción de vivir en esta condición está avalada constitucionalmente, ya que la Corte Constitucional ha hecho que sea imposible para los gobiernos locales obligar a los habitantes a ingresar a programas de rehabilitación, dice Carlos Patiño, director del Instituto de Estudios Urbanos de la Universidad Nacional (IEU).

Por su parte, Fernando Viviescas, docente del IEU, manifiesta que, como todo problema complejo de la ciudad, cuyas características no solamente se relacionan con cuestiones de orden público ni de carácter delincuencial e, incluso, ni siquiera de pobreza o abandono. “Este es un problema que la ciudad tiene que abordar de manera sensible, inteligente y, sobre todo, humana”.

Fabio Zambrano, docente también de este programa, señala que la población de la calle tiene un origen en la moral urbana: son hijos del pecado. “Es una sociedad que no ha sido receptiva frente a buscar una solución. Hoy lo que estamos viendo es que la sociedad le está dejando solo a la Alcaldía el problema”, dijo Zambrano. “Además, la ciudad ha sido muy dura con el habitante de la calle, incluso desde el siglo pasado hasta el día de hoy”.

El sociólogo Alberto Acuña Cordero indicó que los sectores en donde se concentra esta población en Cúcuta son lugares que prestan servicios urbanos, de prostitución, de venta de droga, de alquiler y venta de armas: la ciudad los consume. “A esto hay que darle un tratamiento integral, no solo por parte de la Alcaldía, sino de todas las demás entidades públicas y privadas e, incluso, de las mismas comunidades que son merodeadas por esta población”.





Recopilado por: Gastón Bermúdez V.