Jeider
Rúa Giraldo/ Jairo Andrés Navarro y
otras fuentes
De izquierda a derecha, Augusto
Cadena (Presidente del Cúcuta), Diego González (Alcalde de los Patios), Flavio
Robatto (DT del Cúcuta), William Villamizar, Nelson Parada (Concejal) y César
Rojas (Alcalde de Cúcuta).
Antecedente
El gobernador de Norte de Santander, William Villamizar
decidió con el alcalde de Cúcuta, César Rojas, a principios de 2017, no
permitir que el Cúcuta Deportivo siguiera representando al fútbol de la ciudad,
debido a los pobres resultados obtenidos.
“No vamos a permitir que los dueños del Cúcuta
Deportivo y el señor José Augusto Cadena sigan utilizando el nombre de la
institución sólo para beneficiarse y no sacando un equipo competitivo que
realmente haga quedar bien los colores de Norte de Santander, por eso la
decisión final es que no se prestará más el estadio para este equipo y que se
lleven al Cúcuta a jugar a otra región del país”, fueron las expresiones del
mandatario en ese momento.
Luego de que las entidades gubernamentales se negaran a
prestar el General Santander y tras varias visitas a diferentes estadios de
Cundinamarca, dirigentes y cuerpo técnico del Cúcuta Deportivo tomaron la
decisión de jugar en el municipio de Zipaquirá para la temporada de 2017.
La cancha del Héctor ‘el Zipa’ González albergó al
conjunto ‘motilón’ para afrontar el Torneo de la B y la Copa Colombia del año.
El regreso
Ahora el Cúcuta Deportivo regresa a
su verdadera casa, se acabaron las dudas sobre el futuro del equipo de los
nortesantandereanos. El 19 de agosto de
2017 la tribu motilona volvió a revestir de pasión las gradas del estadio
General Santander.
Y es que después de 8 meses de haber emprendido la travesía hacia
Zipaquirá, para seguir con su lucha por el ascenso en el torneo de la B, ya era
tiempo de que el ‘castigado’ conjunto regresara a la ciudad, lugar del que no
debieron habérselo llevado nunca.
Aunque los de Cúcuta fueron
recibidos en el estadio ‘el Zipa’ González, no volvieron a contar con ese
siempre necesario aliento de la tribuna local.
Ahora llegó la hora del cambio, y sin sorpresa, el Cúcuta llegó a la grama
del General Santander para informar de su regreso.
Es un nuevo comienzo después de la prueba que el equipo ha logrado superar
con resultados positivos en su fútbol, resultados que también han agudizado ese
cariño de los que siempre lo han esperado como al hijo pródigo, su afición.
Así se
encuentran los camerinos del estadio General Santander por la inactividad.
Apoyo en el regreso
Luego de varias reuniones privadas entre el alcalde César Rojas, el
gobernador William Villamizar, el director técnico del equipo Flavio Robatto y
el máximo accionista del conjunto Augusto Cadena, se dieron cita en el estadio
General Santander para dar a conocer públicamente la noticia que se había
estado esperando.
Luego de hacer un reconocimiento sobre el gramado del estadio y evaluar el
estado de los camerinos (que se encuentran en abandono), las administraciones
municipal y departamental fueron contundentes al dar su apoyo total al Cúcuta
Deportivo y su regreso.
El alcalde indicó que “el apoyo es total. (…) Sabemos que no siempre se
puede ganar pero esperamos que este (el estadio) sea de nuevo el fortín
cucuteño”.
Por su parte, Augusto Cadena reconoció: “Nos dimos cuenta de los errores
que cometimos pero ahora hay que aprovechar el presente del Cúcuta. Estamos
agradecidos de poder regresar”.
Por último el Gobernador invitó a toda la afición a “llenar el estadio el
próximo partido. Nosotros vamos a mejorar lo que haga falta para que el Cúcuta
se sienta bien y acompañado por su gente”.
El domingo 20 de agosto de 2017 fue el
regreso oficial del Cúcuta Deportivo a casa. Desde las 10:00 de la mañana,
decenas de hinchas fueron llegando a las afueras del aeropuerto internacional
Camilo Daza, para recibir al equipo motilón.
Los colores rojo y negro predominaron y aunque la
lluvia quiso estropear las ganas de festejar de los seguidores del equipo de
fútbol, nada logró opacar la bienvenida.
El General
Santander recibió las adecuaciones necesarias.
A las 3:56 de la tarde aterrizó el avión que traía
desde Bogotá a los dirigidos por el técnico Flavio Robatto. Al pisar suelo cucuteño, inició la
caravana con pitos, pancartas, banderas y diferentes coros de los hinchas.
En la Plaza de Banderas finalizó el recorrido con unas
palabras de agradecimiento por parte del técnico argentino.
En tiempo record. Así se le devolvió la vida al estadio General
Santander, que luego de tres semanas de recibir trabajo a contrarreloj, está listo –con lo necesario- para
que el fútbol regrese a la ciudad, con el primer partido del Cúcuta Deportivo
como local en ocho meses.
Todo se preparó y
quedó listo, Gramilla, pasillos,
camerinos y baños fueron adaptados para recibir al público y a los jugadores.
La fiesta del fútbol
El domingo 27 de agosto por fin regresa el Cúcuta
Deportivo a su casa con su juego y vence a Bogotá FC 3-0 al término del
primer tiempo en el estadio General Santander, en el juego correspondiente a la
novena fecha del torneo de la B, y en una jornada marcada por la celebración de
la afición cucuteña por el regreso del equipo a la ciudad.
Con goles de Diego
Echeverri, Cristian Álvarez y el goleador del torneo, Erwin 'Alpinito'
Carrillo, el onceno rojinegro gana con solvencia y mucha autoridad, y deja una grata imagen ante su público, que esperaba
con ansias el regreso de su equipo.
En los segundos 45
minutos el equipo motilón tuvo varias oportunidades, pero el resultado cambió
al obtener el equipo visitante el descuento para terminar el partido 3-1.
Cúcuta celebró esa noche como hace muchísimo tiempo no lo hacía. La
emblemática avenida Diagonal Santander, y las adyacencias del estadio General
Santander, lucieron desbordantes de hinchas y fanáticos cucuteños que no cabían
de la dicha pues su equipo, el ‘doblemente glorioso’ Cúcuta Deportivo, regresó a
jugar a la ciudad después de 8 largos y tormentosos meses separado de su gente,
y lo hizo por todo lo alto: ganando, goleando, y mostrando una versión de juego
colectivo y una ofensiva letal que hace mucho tiempo no tenía.
En los alrededores del estadio y en
las tribunas la fiesta se prendió varias horas antes de comenzar el partido, y en el terreno de juego no tardó
mucho en comenzar la celebración, pues el delantero motilón Diego Echeverri
abrió el marcador tan solo nueve minutos después de haber iniciado el partido,
aprovechándose de un garrafal descuido de la defensa bogotana, que lució su
peor versión y mostró todas sus limitaciones ante una tromba rojinegra que
salió a pasarles por encima.
Echeverri encontró un hueco en la zaga de Bogotá gracias a una brillante
asistencia del argentino Cristian Álvarez, y después de dejar al guardameta
visitante tendido sobre el césped empujó el balón con absoluta tranquilidad, y
detonó la celebración rojinegra.
El delantero antioqueño corrió a celebrar con sus compañeros, y las
tribunas del ‘coloso de la diagonal’ temblaron con la algarabía de los hinchas,
que gritaron el primer gol del partido con una emoción contenida que ya
necesitaban expulsar.
Bogotá FC salió a presionar en todos los sectores de la cancha haciendo un
desgaste importante para tratar forzar el error en el Cúcuta Deportivo, pero el
gol prematuro le cambió los planes a la visita y puso el partido muy favorable
para los motilones.
Después de la primera anotación los futbolistas rojinegros se sacaron esa
incómoda presión de estar prácticamente debutando en el torneo, ante su
público, con un estadio casi lleno; y empezaron a desplegar el fútbol vistoso y
efectivo que supieron poner en práctica en Zipaquirá.
Cristian Álvarez, sin lugar a dudas, se convirtió en la figura del partido
desde el primer tiempo. Su claridad para ver los espacios donde nadie más los
ve, y su lucidez para siempre tomar la mejor decisión, fueron claves para que
el Cúcuta Deportivo derrotara a Bogotá FC con absoluta solvencia.
El volante, formado en las divisiones menores de Boca Juniors de Argentina,
fue la ‘aduana’ rojinegra en el General Santander. Todos los balones en
ofensiva tenían que pasar por sus pies. Algunas veces intentaba la jugada
individual, y en otras asistía a sus compañeros con una notable claridad.
Junto con Álvarez, los
mediocampistas Yhonny Ramírez y Jhon Miranda fueron fundamentales para la
victoria rojinegra en la capital nortesantandereana.
Ramírez, recuperando balones y relevando a sus compañeros en defensa cuando
el equipo atacaba; y Miranda, desbordando insistentemente por las bandas y
lanzando centros de peligro para los delanteros Diego Echeverri y Erwin
Carrillo.
A los 14 minutos de juego llegaría
la segunda anotación, por intermedio de la figura de la cancha, el argentino
Cristian Álvarez.
El volante creativo aprovechó la pasividad de la defensa bogotana para
transportar el balón sin oposición, hasta el borde del área grande, y cuando
vio la reacción desesperada del portero Yasser Chávez definió al espacio más
lejano del guardameta, para hacer estallar de nuevo la fiesta rojinegra en las
tribunas, que albergaron cerca de 28.000 aficionados.
La ingenuidad de Bogotá volvió a jugarle en contra cuando el cronómetro
marcaba 32 minutos del primer tiempo. Álvarez habilitó con precisión a Erwin
Carrillo, y el goleador del torneo castigó nuevamente al portero Chávez para
poner el 3-0 en el marcador.
Después del descanso el conjunto
capitalino salió con el ímpetu que arrancó el primer tiempo, y a los 4 minutos
de la segunda parte encontró el descuento por intermedio del delantero Carlos
Vásquez.
Cúcuta despertó y retomó las riendas del partido para volver a dominar con
supremacía y controlar todas las situaciones de juego.
En el General Santander también tuvieron su debut el brasilero Bruno
Agnello y el argentino Luciano Guaycochea, ingresaron en los minutos finales
para manejar el resultado y sellar el triunfo 3-1.
Recopilado por: Gastón Bermúdez
V.
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