En la parte alta de la Comuna 6 de Cúcuta se levanta el barrio Cumbres del Norte, una colina desde donde se divisa gran parte de la ciudad, pero que a través de los años ha sido víctima de la inseguridad y el abandono.
El barrio Cumbres del Norte fue reconocido oficialmente con ese nombre en 1995; sin embargo, décadas antes ya existía como la parte alta del barrio El Salado.
De acuerdo con Tino Quintero, fue un expresidente de la Junta de Acción Comunal de El Salado quien decidió dividir la zona debido a su gran extensión. En ese sentido, explicó que el primer nombre que recibió el sector fue Cuesta Rica. Posteriormente, la comunidad llegó al consenso de denominarlo Cumbres del Norte. “Íbamos a nombrarlo solo Cumbres, pero en Los Patios ya existía un sector con ese nombre”, recordó.
Asimismo, habitantes antiguos relataron que las primeras familias se dedicaban principalmente a la costura y al trabajo en ladrilleras. También se conoció que el mayor crecimiento urbanístico se ha registrado en los últimos 15 años (aproximadamente desde 2010), en gran parte como consecuencia de la migración venezolana.
“Actualmente vivimos aquí unas 1.700 personas, de las cuales cerca de 800 son de Venezuela”, precisó una residente.
A pesar de su cercanía con históricos barrios como El Salado y Panamericano, son muchas las necesidades que tienen en este momento y por las que piden pronta solución.
Diversas consecuencias ha generado el deterioro de la malla vial.
La entrada principal del barrio está ubicada en la avenida Panamericana, con un enorme letrero de “bienvenidos a Cumbres del Norte” que recibe a diario a residentes y visitantes.
Desde las primeras calles se evidencia el deterioro. La mayoría de las vías tienen baches y los conductores de vehículos se ven obligados a disminuir la velocidad para esquivarlos y evitar accidentes de tránsito.
No hay transporte
Para las personas que viven en Cumbres del Norte, llegar a su casa se convirtió en una odisea, sobre todo en horas de la noche.
En este barrio de la Comuna 6, la inseguridad y el deterioro en las vías ha provocado que el transporte público sea una gran dificultad para sus habitantes.
Mérida Salcedo, presidenta de la Junta de Acción Comunal (JAC), expresó que no hay rutas de transporte público, por lo que ninguna buseta accede al lugar y sus habitantes tienen que buscar otras alternativas para llegar a sus casas.
“Los que no tienen carro ni moto, les toca caminar casi 20 minutos desde otros lugares para llegar hasta el barrio, y es más agotador teniendo en cuenta que gran parte del sector es una cuesta”, precisó la lideresa.
Agregó que algunos conductores de taxi no van hasta allí, en especial en horario nocturno, por temor a un robo o porque cobran tarifas muy altas.
“Normalmente, según el taxímetro, la carrera vale siete mil pesos desde el centro. Si estamos de suerte nos cobran 12 mil pesos, y si no, nos puede salir el viaje en 18 mil o 20 mil pesos”, comentó uno de los vecinos del barrio.
Espacios abandonados
Escasos son los lugares de recreación en la zona, y los que están se encuentran abandonados y dañados. El único parque está cubierto por maleza, los juegos infantiles están oxidados y rotos, razón por la que es poco concurrido por los menores.
Así mismo, la cancha de baloncesto cuenta con grandes grietas en el suelo, producto de la inestabilidad del terreno. De no ser intervenida a tiempo, los residentes temen que se pueda desencadenar una tragedia.
“La cancha está que se va por un barranco, lo único que trajeron fue unos bio-saludables, pero, por la lluvia y otros factores, se han ido desgastando y ya están deteriorados”, dijo la presidenta de la JAC.
Avenida novena y calles 18 a 25 son las más dañadas
Hasta el momento, la Junta de Acción Comunal no ha extendido solicitudes de arreglos a la administración municipal por cuestiones de pandemia, sin embargo, ya han intentado comunicarse por vía telefónica y virtual y no han obtenido respuesta.
El colegio no da abasto
Con la independencia del barrio, comenzaron a construirse espacios que hoy hacen parte de la identidad del sector. Uno de ellos es la Escuela de Las Cumbres, edificada en 1995 por el Ejército Nacional.
Residentes indicaron que la construcción del plantel educativo fue posible gracias a los constantes patrullajes que realizaban los militares en la zona.
En Cumbres del Norte está una de las sedes de la Institución Educativa Eustorgio Colmenares Baptista, que brinda educación a niños de primaria.
Según la lideresa comunal, la escuela se quedó pequeña ante el gran número de menores que viven en el sector, por lo que los niños tienen que ir a otros colegios y se ven obligados a caminar largas distancias para llegar a su centro de estudio.
“Es un buen colegio, brinda buena educación, pero ya queda pequeño. Los cupos son limitados y muchos se quedan por fuera”, señaló Salcedo.
El cementerio Gólgota
De igual forma, otro sitio representativo es el cementerio Gólgota, levantado en un área aproximada de dos hectáreas. Según integrantes de la Junta de Acción Comunal (JAC), su construcción comenzó en 1988 con el trabajo de los propios habitantes.
Actualmente, el camposanto cuenta con más de 1.000 bóvedas, cuyo valor aproximado es de $400.000 cada una. Vecinos manifestaron que, aunque hoy el cementerio es administrado por una entidad, continúa siendo un lugar emblemático, pues allí han sido sepultados líderes sociales y sigue siendo una alternativa para familias de escasos recursos.
Lo mejor del barrio
Claudia Patricia Ortiz, vicepresidenta de la Junta de Acción Comunal, aseguró que el mayor atributo de Cumbres del Norte es su gente trabajadora. Indicó que la mayoría de los habitantes se dedica a labores informales, como el tinto, el reciclaje y la construcción.
Ortiz afirmó que, pese a las condiciones en las que viven, existe una buena convivencia entre los residentes. Como ejemplo de la unión comunitaria, destacó el parque de la avenida novena, construido por la comunidad hace cuatro años.
Parque en Cumbres del Norte fue construido por la comunidad
Igualmente, señaló que todos los domingos más de 40 adultos mayores se reúnen en ese espacio para realizar actividad física. “El deporte es otra de nuestras fortalezas. A diario, decenas de jóvenes practican fútbol y levantamiento de pesas en el parque del barrio”, puntualizó la dirigente comunal.
Problemas que perduran
Durante décadas hasta principio del 2026, Cumbres del Norte ha enfrentado diversas problemáticas, entre ellas el deterioro de la malla vial. Floro Suárez explicó que los tramos más afectados son la avenida novena y las calles 18 y 25.
Recalcó que el mal estado de las vías ha generado múltiples consecuencias, como caídas de peatones, ausencia de rutas de transporte público y dificultades de movilidad durante la temporada de lluvias. Suárez añadió que, ante la falta de rutas, los habitantes deben caminar hasta 15 cuadras para llegar a los barrios El Salado o Aeropuerto y poder acceder al servicio de buseta.
En ese mismo sentido, ciudadanos denunciaron que el deterioro vial también ha afectado el sistema de alcantarillado. “Hay redes dañadas y otras obstruidas que generan olores nauseabundos en la zona”, enfatizó un comerciante.
Otra dificultad que afronta la comunidad es la ausencia de un puesto de salud, así como la falta de alumbrado público en los alrededores del cementerio Gólgota. Además, residentes señalaron que el barrio no cuenta con salón comunal ni con comedor escolar.
Integrantes de la JAC indicaron que, pese a los reiterados llamados a la administración municipal, aún no han obtenido soluciones. Según diversos testimonios, esta situación estaría relacionada con el hecho de que el barrio no se encuentra legalizado.
Inseguridad, el tema más preocupante
El aumento de atracos y homicidios ha generado preocupación en las personas que residen en este lugar. La mayoría se ven obligadas a estar encerradas en sus viviendas desde que cae la noche, porque temen ser víctimas de algún suceso lamentable.
“Los robos han aumentado, la gente no viene por acá, es una situación preocupante que ya se nos salió de las manos”, dijo uno de los residentes.
Los espacios deportivos necesitan mantenimiento en este sector.
También agregó que a diario se ven personas consumiendo drogas en las calles, incluso frente a niños.
Según la lideresa comunal, la Policía Metropolitana de Cúcuta casi no hace presencia en el barrio, de vez en cuando lo patrullan, y cuando son llamados, no responden.
Responde la Alcaldía
Mauricio Franco Trujillo, secretario de Planeación de Cúcuta, informó que desde la Alcaldía se revisará la situación del barrio. No obstante, aclaró que el proceso de legalización debe cumplir con una metodología establecida por el Ministerio de Vivienda, la cual incluye estudios de riesgo y la voluntad de los propietarios de los terrenos.
“Son estudios costosos. Por el momento, la administración municipal avanza en la legalización de 16 asentamientos humanos”, señaló el funcionario.
Sin embargo, el secretario indicó que la próxima semana espera reunirse con la Junta de Acción Comunal de Cumbres del Norte para analizar el caso y definir los pasos a seguir, resaltando que en este tipo de procesos el apoyo de la comunidad es fundamental.
Recopilado por: Gastón Bermúdez V.











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