La historia del barrio Magdalena, de la Comuna 10 del área metropolitana de Cúcuta, está estrictamente arraigada al comercio pues donde hoy está ubicado el barrio, quedaba una de las zonas rosas más grandes de la ciudad.
Entre los dirigentes comunales que aún permanecen en la memoria de los habitantes se encuentra Horacio Pinzón, quien durante la década de 1980 se vestía de Santa Claus para entregar regalos a los niños del sector. Pinzón también es recordado por haber creado el grupo de villancicos del barrio, el cual durante varios años se presentó en las principales emisoras de la ciudad.
Desde sus inicios, Magdalena, a la par del comercio, se ha caracterizado por la unión de los integrantes de su comunidad, los cuales han trabajado para enfrentar los retos, desafíos y problemáticas por las que atraviesa el barrio como la inseguridad o la contaminación.
La junta comunal logró hace 20 años que la Alcaldía gestionara un proyecto de recuperación del parque principal, al lado del canal Bogotá, que modernizó por completo el escenario.
La recuperación contempló los gimnasios bio-saludables, zonas verdes, juegos para niños y el mantenimiento de la ‘Cancha Magdalena’, como es conocida por la comunidad.
Falta el techo
Según lo mencionado por el líder comunal, se ha solicitado a las diferentes administraciones municipales entechar la cancha, pero nunca se ha podido levantar y ejecutar el proyecto. Por lo tanto, lamentablemente solo se puede disfrutar del escenario cuando baja el sol, pero los otros espacios del parque son bastante frecuentados por la comunidad de este barrio y de los sectores aledaños.
De acuerdo con un miembro de la JAC, se ha buscado incluso hablar con el Instituto Municipal para la Recreación y Deporte (IMRD), para concretar una solución a esta carencia (el techo) que posee la infraestructura.
La comunidad de Magdalena vive en ‘carne propia’ las consecuencias del desalojo de los habitantes de calle del Parque Lineal, porque hace algunos años, las personas en indigencia arribaron a las calles del barrio como parte de esta estrategia aplicada, en el centro de la ciudad, por las autoridades para mitigar la inseguridad.
No obstante, las entidades correspondientes no previeron las consecuencias de estos desalojos y que finalmente esta población terminó asentándose en el canal Bogotá, en las inmediaciones del barrio consumiendo drogas y causando zozobra en Magdalena.
Se convirtió en un ‘Bronx’
Para la comunidad, esta problemática se agudiza no solamente por el consumo de todo tipo de drogas en el canal, sino también porque se han creado algunas ‘ollas’, para el expendio de sustancias psicoactivas.
Surgió la olla ‘Punta Brava’, una de las más antiguas y conocidas por los consumidores en toda el área metropolitana de Cúcuta, hecho del cual la comunidad está al tanto, pero prefieren omitir algún juicio por cuidar su integridad.
Bajo el anonimato, una fuente señaló: “todas las personas que vienen a nuestro sector a consumir están armados con cuchillos y garrotes, y los expendedores se les ha visto con armas de fuego”.
Otro dinamizador de inseguridad en Magdalena es el pésimo estado del canal Bogotá, que también afecta a las comunidades de Barrio Nuevo, Gaitán, la urbanización La Aurora y muchas otras que limitan con este conducto.
En palabras del líder comunal, la falta de intervención en los canales ha hecho que el barrio se vea inmerso en un gran problema de contaminación, ya que la falta de conciencia de parte de la comunidad hace que el canal se llene de basuras.
Debido a la gran presencia de habitantes de calle, para Aguas Kpital, empresa encargada de realizar jornadas de limpieza, se dificulta la frecuencia en torno a las intervenciones a lo largo de este espacio.
Según lo informado por la entidad, se realizan al menos 2 intervenciones sanitarias en los canales de aguas lluvias durante todo el año, pues otra problemática que tienen dichos lugares es que, a los pocos días de haber terminado las jornadas de limpieza, vuelven a estar contaminados.
En diálogo con La Opinión, Rubén García, gerente de operaciones de Veolia, precisó que la entidad realiza intervenciones en torno al barrido y mantenimiento de zonas verdes en el canal Bogotá, que son desarrolladas semanalmente.
Pese a esto, las mil de las intervenciones y puedan resolver esta problemática personas que residen en Magdalena, esperan que las entidades correspondientes refuercen que por tantos años los ha aquejado.
Lo bueno
Para principios del 2026, la diversidad comercial se ha consolidado como una de las principales fortalezas del barrio Magdalena. Fuentes comunitarias aseguraron que en el sector operan supermercados de cadena, panaderías, talleres de motos y farmacias, entre otros establecimientos.
Indicaron además que el mayor crecimiento económico se ha registrado en los últimos ocho años, lo que ha permitido ampliar las oportunidades de empleo para los residentes. A esto se suma el trabajo solidario entre comerciantes, quienes mantienen canales de comunicación para apoyarse mutuamente.
“Tenemos un grupo de WhatsApp para mantenernos en contacto y difundir los emprendimientos. También participan algunos vendedores del barrio Santander”, comentó uno de los comerciantes.
La unión comunitaria también se refleja en las tradiciones. Vecinos señalaron que cada Navidad recolectan fondos para decorar las calles e instalar pesebres, mientras que la junta comunal mantiene la costumbre de entregar una porción de torta a las madres cada 31 de mayo.
El microfutbol es el deporte que más destaca.
En el ámbito deportivo, cerca de 20 jóvenes integran el equipo de microfútbol del sector. Duglas Ochoa destacó que estos deportistas cuentan con reconocimiento local, ya que han participado en encuentros en distintos barrios de la comuna 10.
Ante la ausencia de una iglesia en el barrio, los residentes suelen congregarse en la parroquia Nuestra Señora de Las Angustias, ubicada en el barrio Santander.
La parroquia Nuestra Señora de Las Angustias reúne a habitantes de los barrios Santander y Magdalena.
Lo malo
Habitantes de la calle generan percepción de inseguridad por el consumo y venta de estupefacientes.
Entre las principales dificultades que enfrenta la comunidad se encuentran aquellas derivadas de la cercanía con el canal Bogotá. Comerciantes denunciaron que hay días en los que se observa la presencia de hasta 200 habitantes de calle en este punto.
De acuerdo con los testimonios, esta situación genera una percepción de inseguridad, debido a que algunos de estos individuos consumen y comercializan estupefacientes en espacios públicos.
Asimismo, señalaron que la permanencia de esta población estaría relacionada con la presencia de recicladoras en el sector.
Otro factor que genera malestar es la contaminación proveniente del canal. Vecinos afirmaron que durante todo el día se perciben malos olores, producto de los desechos arrojados al lugar y de las aguas estancadas.
“Además de los olores nauseabundos, se forman criaderos de mosquitos que terminan por afectarnos a todos”, señaló el líder comunal.
A estas problemáticas se suman la falta de un salón comunal y los árboles frondosos que obstruyen la iluminación pública en la avenida 20.
Respuestas oficiales
La Policía Metropolitana de Cúcuta (Mecuc) informó que, con el fin de mitigar el microtráfico en la ciudad, se adelantan operativos que incluyen capturas, allanamientos e incautaciones de sustancias ilícitas.
De acuerdo con la institución, en lo corrido del presente año se han realizado 150 capturas por tráfico de estupefacientes y se han incautado más de 112 panelas de marihuana prensada.
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Asimismo, la Policía indicó que el barrio Magdalena cuenta con un grupo de reacción motorizado que realiza patrullajes permanentes, tanto de día como de noche, además del apoyo de la Policía Comunitaria para atender denuncias ciudadanas.
Por lo menos 50 habitantes de la calle se ven en un día en este sector.
En relación con la población habitante de calle, la Secretaría de Bienestar Social precisó que a partir del primero de febrero se reactivarán todos los programas de la Alcaldía, incluido el de atención integral a esta población.
Finalmente, frente a la problemática ambiental, Rubén García, gerente de operaciones de Veolia, señaló que aunque los canales de aguas lluvias no son competencia directa de la empresa, están dispuestos a brindar apoyo siempre que exista una solicitud formal por parte de la comunidad y un trabajo articulado.
Recopilado por: Gastón Bermúdez V.









Cúcuta no sería sin uno de sus barrios más icónicos de mi infancia. En el imaginario popular esa zona era como un edén al reves, nadie que no fuera habitante de la misma osaba ir.
ResponderEliminarYa universitario fui un día, de noche y la bohemia de Paris quizá no era ni la mitdad de la sensación experimentada. El amanecer nos mostró una vía amplia, muy amplia, sin pavimentar, era como una calle del viejo oeste pero con cadsas de ladrillo.
Nunaca volví, pero siento que Cúcuta les debe todo.