Hace más de 50 años la extinta empresa Nacional de Telecomunicaciones (Telecom), instaló en Cúcuta los primeros teléfonos públicos monederos. Estos modelos, que fueron los primeros ‘celulares’ para muchos ciudadanos, hoy en día 2025 se encuentran en desuso por la evolución tecnológica y los actos de vandalismo.
En cinco lugares de la ciudad siguen existiendo estas cabinas. Los puntos en que todavía se encuentran estas cabinas son: la calle 13 del barrio Los Caobos, el último tramo de la Avenida Cero, el barrio Prados Norte sobre la Avenida Libertadores, la Urbanización Niza junto a la Parroquia Cristo Resucitado, y en la Fuente Luminosa.
De acuerdo con habitantes de estos sectores, las mismas tienen más de dos décadas dañadas. Entre los deterioros que presentan está: la falta de botones, del tablero e inclusive el propio teléfono.
Guillermo Mendoza, habitante del barrio Prados Norte, explicó que las cabinas se han vuelto también un punto en que las personas tiran su basura al verlas oxidadas e incompletas.
Sobre la falta de algunas piezas expresó que esto es consecuencia de habitantes de la calle que las han robado para venderlas en chatarrerías. Mendoza expresó que estas cabinas eran una importante herramienta de comunicación para quienes no tenían la posibilidad de comprar un celular. También dijo que el módico precio de las llamadas y su facilidad de uso, fueron factores que contribuyeron a su popularidad.
Años dorados y evolución tecnológica
Hernán Caicedo, cucuteño de 45 años, recordó que en su juventud dichos teléfonos cumplían un papel fundamental pues en los años 80’s existían únicamente los teléfonos fijos en las casas.
Explicó que el funcionamiento de las cabinas era por minutos, los cuales costaban entre 50 y 400 pesos.
“También permitían hacer llamadas a Venezuela con buena señal. Incluso se llegaban a formar filas para usarlos”, puntualizó. María Cortés manifestó que, aunque en 1984 aparecieron los ‘teléfonos ladrillo’, aun así, su elevado precio no les quitó el lugar a las cabinas telefónicas. Sostuvo que fue entre el año 1998 y 2005 cuando su uso empezó a disminuir en la ciudad.
“Algunas razones fueron la instalación de cabinas dentro de establecimientos comerciales y la aparición de los minuteros y de nuevos celulares”, aseguró. Igualmente, ciudadanos comentaron que la quiebra de Telecom en 2003 y la falta de mantenimiento a las cabinas causó que con el tiempo quedaran solamente como objetos deteriorados.
Propuestas para el futuro
Pese al estado de abandono en que se encuentran, algunos cucuteños expresaron que es necesario reactivarlas justificando que las mismas funcionaban durante todo el día, sin la necesidad de tener que buscar minuteros.
“Los teléfonos actuales dependen de tener internet, saldo o batería. Cuando falta alguno, nos vemos en la necesidad de buscar soluciones en la calle. Por eso también es necesario invertir en ese tema”, afirmó un ciudadano.
Asimismo, la comunidad de la Urbanización Niza reiteró que su recuperación es importante, teniendo en cuenta que algunas personas de bajos recursos no tienen celular y que las cabinas deterioradas, le dan una mala imagen a la ciudad. La idea podría prosperar de llegarse a hacer realidad el anuncio del presidente Gustavo Petro de revivir la empresa pública de teléfonos Telecom.
Carmen Laguado, comerciante de la Avenida Cero, comentó que debido a los avances tecnológicos sí es necesario retirarlas, pues esto evitaría problemas como el constante hurto a sus partes.
Pese a ello, enfatizó que por su legado y factor nostalgia, una idea importante sería la creación de un monumento en honor a las cabinas en Cúcuta.
Recopilado por: Gastón Bermúdez V.


Son objetos abandonados. La Alcaldpia o una empresa, los pueden adoptar y convertirlos en medios publicitarios.
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