martes, 14 de octubre de 2014

648.- ALIRIO SANCHEZ MENDOZA



La Opinión y otras fuentes



El destacado médico cucuteño doctor Alirio Sánchez Mendoza dejó una profunda huella en el largo ejercicio de su profesión como galeno pulcro, en la docencia como educador exigente, en la política como liberal irreductible, en el periodismo como escritor vehemente y apasionado masón con mensaje hacia la tolerancia de ideas.

El doctor Alirio Sánchez Mendoza nació en Cúcuta el 9 de diciembre de 1914, y murió en esa ciudad el 23 de febrero de 2008 a la edad de 93 años.

Bachiller del colegio Santander de Bogotá, cursó estudios superiores en la Universidad de Antioquia donde obtuvo el título de Médico-Cirujano. Ejerció su profesión en la especialidad de oftalmología y otorrinolaringología.

Adicionalmente a su profesión de médico, trabajó en la docencia y fue rector de los colegios Gremios Unidos y Municipal de Bachillerato de su ciudad natal, profesor de varias áreas del saber. La enseñanza de los jóvenes fue una de sus mayores preocupaciones.

Participó activamente como cofundador de las universidades Francisco de Paula Santander y Libre de Cúcuta.

Con el ex presidente Virgilio Barco Vargas, los doctores León y Eustorgio Colmenares Baptista y el doctor Eduardo Silva fundaron La Opinión de Cúcuta el día 31 de mayo de 1958, correspondiéndole la organización del semanario y posterior diario como primer director.

También como primer director organizó el entonces Instituto Colombiano de Seguros Sociales en Norte de Santander con oficinas en Cúcuta y Pamplona, y dejó gestionada la construcción de la clínica de esa entidad.

Al igual que la clínica Santa Ana como cofundador, primer gerente y quién le dio la organización.

El doctor Alirio Sánchez Mendoza se destacó en la actividad política como presidente del Concejo de Cúcuta y representante a la Cámara, en nombre del partido Liberal. Y defendió siempre las ideas de su partido con gran autoridad moral e intelectual.

Escritor e historiador. Se recibió como miembro de la Academia de Historia de Norte de Santander y entre sus obras se destaca ¨José Antonio Anzoátegui, la muerte del Héroe¨.

Perteneció desde muy joven a la masonería, alcanzando en ella los más altos grados y dignidades en esa organización filosófica. Fruto de sus vivencias como masón escribió la obra ¨Historia de la Masonería en Norte de Santander¨.

Durante varios años se propuso ordenar documentos y recoger datos que le permitieran escribir su historia, y es así como nos cuenta que el origen de la masonería en Norte de Santander se remonta al año de 1822 cuando unos destacados pamploneses se reunieron para apoyar el movimiento que emprendió el general Francisco de Paula Santander con un grupo de masones en Bogotá, y fundaron la logia Amabilidad en Nueva Pamplona de la cual prácticamente no subsisten documentos. 

Y que en 1909 empezaron las reuniones para la formación de la primera logia de Cúcuta, La Estrella Boreal.

En una semblanza sobre Alirio Sánchez, Cicerón Flórez dijo:

Con un acervo de conocimientos en que se combinaban la ciencia y otras expresiones del pensamiento, Alirio Sánchez tenía en su haber un importante activo cultural.

Estaba al tanto de la política, de la literatura, del arte, de los hechos que se agitaban en diferentes ámbitos. Se interesaba por los problemas y las soluciones de estos.

Observaba los quehaceres cotidianos en los diferentes frentes. Ponía su oído sobre las palabras y sus ojos en los acontecimientos diversos. No tenía sumisión a dogma alguno y prefería el ejercicio de la razón contra el autoritarismo de la intolerancia.

Sufrió como testigo de la violencia partidista que en Norte de Santander alcanzó en la turbulencia de los años finales de la década del 40, niveles de barbarie.

Le dolían todos los sufrimientos y naufragios institucionales de Colombia y como reparación de ese desgreño a que había sido llevado el país era partidario de la paz y de un cambio en el ejercicio de la política basado en el reconocimiento de las diferencias y en la expresión sin mordaza de las ideas. Así lo planteaba en sus editoriales de La Opinión.

El legado de Alirio Sánchez Mendoza está en su ejercicio ético de la medicina, en su participación en la fundación de La Opinión, en sus enseñanzas en el círculo de la masonería, en su apoyo a importantes proyectos educativos, en su pensamiento de librepensador, en sus convicciones de liberal y de demócrata, en su decencia aplicada a las relaciones con todas las personas y en su rectitud de ciudadano cumplidor de sus deberes y defensor de los derechos que la Constitución y las leyes consagran.

Sin duda alguna, Alirio Sánchez vivió en función de ideales nobles, en cuanto estaba en la línea de los partidarios de una sociedad igualitaria, abierta al debate y puesta en el rumbo de un desarrollo económico, político, social y cultural que le garantizara a todos las libertades y los derechos, para que la dignidad del ser humano deje de ser una expresión vacía de meros idealistas y se convierta en la clave del esplendor de la sociedad en general.

El abogado Luis Fernando Carrillo escribió un texto sobre Alirio Sánchez y en uno de sus apartes dice:

No podría entender la parábola vital de Alirio Sánchez Mendoza, sin mirar su paso creador por la masonería colombiana, especialmente por la del Norte de Santander y Cúcuta.

Forjada ésta por hombres venidos del extranjero y por los mismos raizales, que escalaron los peldaños de una institución universal, cuya trascendencia no pierde vigencia.

La fotografía de hoy fue tomada en Cúcuta el 13 de marzo de 1976 durante un acto político de la precandidatura de Carlos Lleras Restrepo a la presidencia, primarias que luego perdería frente a Julio César Turbay Ayala, quien finalmente fue escogido como candidato y elegido Presidente para el período 78-82. En ella aparecen de izquierda a derecha el ex presidente Virgilio Barco Vargas, el ex gobernador del departamento Alfredo Lamus Girón, el ex presidente Carlos Lleras Restrepo, el ingeniero Jesús Atehortúa Ramírez y el médico y cofundador de La Opinión, Alirio Sánchez Mendoza.


Máxime en tiempos en que la fraternidad humana desaparece para dar pasó a perversas pasiones. Pero la masonería está ahí con su labor discreta y eficaz. Señalando caminos de libertad y democracia.

Fue un hombre de recios combates que libró con gallardía. Con la templanza de un espíritu hecho para imponer convicciones y principios. Su Plegaria Masónica resume lo que quiso ser para sus hermanos, para la humanidad, y para consigo mismo.

“Conservarme libre y de costumbres buenas para que siempre arda en mi corazón la llama del amor a la libertad, el entusiasmo por la fraternidad, la práctica de la igualdad, y que el respeto a mis hermanos y a la verdad, la comprensión sincera y la tolerancia justa, sean sostén y guía de todas mis acciones”.

Edgar Sánchez, hijo de Alirio Sánchez Mendoza, lo describió así:

Fue mucha la dedicación que le brindó a actividades distintas de su profesión para beneficiar a su tierra y a su gente.

Mucho fue el tiempo que le quitó al ejercicio de su profesión de médico y lo hizo con gusto y satisfacción.

Organizó la Clínica Santa Ana, el periódico La Opinión, el Colegio Gremios Unidos, el Colegio Municipal de Bachillerato, el Colegio Médico y la construcción del templo masónico.

Precisamente sobre esta última vale la pena hacer una pequeña referencia, al hecho que le dedica una buena parte de sus apuntes para una historia de la masonería en Cúcuta.

Porque la logia fue una de las grandes pasiones de su vida, a la que le dedicó nueve años como Gran Maestro de la Gran Logia Oriental de Colombia Francisco de Paula Santander, cumpliendo a cabalidad la tarea que se impuso, de proyectar y construir el templo masónico de la Quinta Bosch.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.


5 comentarios:

  1. Gastón: me gustaría saber quien es el autor del magnífico retrato del Dr Sanchez Mendoza.
    Cordialmente,
    Delázcar

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    1. YO CREO SEA DE UN PINTOR HERMANO MASON DEL DR. ALIRIO SANCHEZ MENDOZA QUE QUISO FUERA EXPUESTO EN LA LOGIA EL RETRATO Y EL LE PIDIO PARA RESPETAR EL RECINTO Y LA INSTITUCION MAS BIEN SE LO DIERA PARA APRECIARLO EN SU CASA. SE LLAMA HECTOR GARCIA FIGUEREDO.

      AHI SE PUEDE PERCIBIR LA PERSONA INTEGRA QUE ERA EL.

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    2. Gracias por la información.
      Delázcar

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    3. LA PINTURA ES DEL MAESTRO HÉCTOR GARCÍA FIGUEREDO, CONOCIDO EN EL MEDIO ARTISTICO COMO "GAREFE" FALLECIO EN 1980 EN CÚCUTA

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  2. Hermosa semblanza histórica y pictórica, la obra en lienzo es del maestro Héctor García Figueredo (Garefe) natural de Lourdes (Norte de Santander) docente en el colegio municipal y Comfenalco (Cúcuta) ilustre miembro del movimiento literario Círculo Rojo (Colombia) entre otras obras dejó un retrato del poeta Eduardo Cote Lamus y un óleo de la jovencita toledana Nelly Carvajal Suárez, en Europa dijeron que Garefe no pintaba ojos sino miradas.

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