PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

TERREMOTERO -Reconocimiento, enero 2018-

Apasionantes laberintos con inspiraciones intentan hallar rutas y permiten ubicarnos en medio de inagotables cascadas, son fuentes formadas por sudores de ancestros. Seguimos las huellas, buscamos encontrar cimientos para enarbolar desprevenidos reconocimientos en los tiempos. Siempre el ayer aparece incrustado en profundos sentimientos.

Corría finales del año 2008, Gastón Bermúdez sin advertir y sin proponerlo, inicia por designios del destino la creación del portal CRONICAS DE CUCUTA. Parecen haberse alineado inspiraciones surgidas por nostalgias. Gran cúmulo de vivencias, anécdotas, costumbres y añoranzas, fueron plasmadas en lecturas distintas.

Ya jubilado de la industria petrolera venezolana, recibió mensaje que expresaba una reunión de amigos en Cúcuta. Tenía más de cuatro décadas ya establecido de forma permanente, primero en la ciudad del puente sobre el Lago y después en la cuna del Libertador. Viajó ilusionado, acudió puntual a la cita desde Caracas. Encontró un grupo contemporáneo, conformado por amigos ex-jugadores de baloncesto y ex-alumnos del Colegio Sagrado Corazón de Jesús.

La tierra cucuteña levantada desde primeras raíces plantadas, siempre acompañó todos los hijos ausentes. Cuando encontramos distantes los afectos, creemos separarnos de recuerdos. Nos llevamos al hombro baúles de abuelos, cargamos con amigos del ayer, empacamos en maleta la infancia y juventud. Muchas veces una fotografía antigua, atrapa y confirma que nunca pudimos alzar vuelo.

Entonces por aquellos días apareció publicado ´La ciudad de antaño´, parido desde generosa pluma con sentido de identidad comprometida, fue el mártir periodista Eustorgio Colmenares Baptista dejando plasmados recuerdos de finales de los 50 y años 60. Sin querer, esas letras fueron presentación inaugural de CRONICAS DE CUCUTA. Los Inolvidables sentires viajaron al modesto grupo de amigos y abrieron compuertas para afianzar arraigos de infancia. Don Eustorgio culmina la crónica con frases retumbando las memorias: “Había muchos menos avances tecnológicos a disposición de la comunidad, pero vivíamos como si nada nos faltara. Nos bastaba con vivir en Cúcuta”.

Sentires intactos, ahora plasman recuerdos en calles transitadas por niños que fuimos. Nuevamente los arraigos hacen despejar las avenidas a los rieles del antiguo ferrocarril. Nos bastaba con vivir en Cúcuta. Asoman madrugadas entre indetenibles remembranzas y añoranzas.

Sin planificar nada, Gastón compartía vía internet las crónicas del Diario La Opinión aparecidas cada ocho días en lecturas dominicales. Sin saber, creció el portal CRONICAS DE CUCUTA. Cada acontecimiento recopilado se convertía en homenaje In Memoriam para hombres y mujeres que dejaron muy alto el Valle de Guasimales. Igualmente, exalta la dignidad con reconocimiento a grandes glorias del ámbito artístico, cívico, periodístico, religioso, deportivo, cultural, social y político.

Oficialmente se convierte en PORTAL WEB el 7 de octubre 2010. En forma admirable acumula ya 1.329 recopilaciones tipo crónicas, casi todas extractadas de periódicos y publicaciones locales, libros populares, escritos nacidos de historiadores, periodistas, inéditos autores y muchos escritores del Norte de Santander. El portal permite hallar el original ADN ancestral y ubica el sentido innato de pertenencia cucuteña. Llegó un día a la vida de todos los internautas, igual como aparecen las buenas nuevas, sin avisar, sigilosamente introduciéndose en las cortezas que somos y las venas que siempre fuimos. Su creador, nunca imaginó un buscador que tocara el alma y menos tallar imborrables despertares en ávidos ojos de lectura.

Aparece ahora como paso determinante para navegar en referencias de Cúcuta. Asegura a nuevas generaciones herramientas para afianzar valores jamás perdidos. La perspectiva futura para ámbitos históricos, culturales, sociales y deportivos, harán necesario considerar el Portal como insigne buscador de consulta e informativo. Importante archivo tecnológico para infantes en colegios y escuelas. Podrá acceder directamente cualquiera a profundos arraigos allí recopilados. Casi imperativo considerarlo como salvaguarda del sentido de identidad y pertenencia.

CRONICAS DE CUCUTA se convirtió en sugestivo repaso de acontecer histórico, recopilado en 19 capítulos o clasificaciones. Portal libre, siempre abierto a todo aquel deseoso por descubrir datos históricos, biografías, nombres de grandes personajes, fechas emblemáticas, sucesos de vida social, cultural, deportiva, religiosa, artística y política. Formidable vía adentrándose en acontecimientos del siglo XVIII hasta nuestros días. Todo expedicionario oriundo se encontrará representado en cada letra, apellido, dato, foto y fecha. Todos volverán a observar las luces de la gran ciudad en medio de rutas por hallar orígenes.

CRONICAS DE CUCUTA no debe tener como destino el olvido, deberá asegurar a nietos de nuestros nietos, inquebrantables lazos surgidos de nostalgias, recuerdos y añoranzas. CRONICAS DE CUCUTA es herramienta tecnológica para demarcar el hilo conductor entre hoy y ayer. Parece luz encontrada en días oscuros, nos abre el entendimiento. Pulsar la tecla nos lleva a destinos con encuentros pasados. Valiosa información contenida en páginas adornadas con sentimientos profundos.

CRONICAS DE CUCUTA garantiza el resurgir de valores originarios que parecían adormecidos por culpa del avasallante mundo moderno. CRONICAS DE CUCUTA llegó para quedarse, igual que mares inundados por recuerdos. CRONICAS DE CUCUTA confirmó la premisa donde las nostalgias se convierten en vehículos para transportar la historia. Una enciclopedia virtual presentada por nuestras gentes con sencillo lenguaje.

Anclados quedarán por siempre nuestros sentires, intactos los arraigos, despiertas las añoranzas y vivas las costumbres intactas. Ahora aseguramos el reguardo de raíces que retoñan desde cenizas del ayer. Dios jamás declaró desértico el Valle Arcilloso, siempre fue bendecido, tampoco declarado deshabitado para la vida del hombre.

Fueron creciendo raíces en medio de cenizas y milagrosamente reverdecieron los gigantescos árboles frondosos. CRONICAS DE CUCUTA reafirma lo que somos. Seguiremos siendo aquello que siempre fuimos, nada cambió, solo algunos pañetes y varios techos distintos.

Todo estará por volver, todo por crecer y todo por llegar. Nunca estaremos solos. Cada generación hará brotar nostalgias por siempre convertidas en historias llenas de arraigos.

Nos bastaba con vivir en Cúcuta…

jueves, 29 de septiembre de 2022

2128.- MARIA CAMILA OSORIO EN EL ROLAND GARROS, 2022

La Opinión


Individual femenino

La tenista cucuteña Camila Osorio (Equipo Colsanitas, Club Comfanorte) abrió el círculo de victorias en Roland Garros (Francia, polvo de ladrillo). Nunca antes había ganado un encuentro en cuadro principal y ahora en la edición 2022 saldó esa deuda para clasificar a la segunda ronda y conseguir triunfo en tres de los cuatro Grand Slams.

La colombiana, 66 del mundo en el ranquin WTA, sacó un encuentro bastante peligroso ante la francesa Harmony Tan (106) por 6-4, 6-3 en una hora y 11 minutos de juego, tiempo donde Osorio tuvo que ir de menos a más e ir encontrando respuestas en el recorrido, para no dejarse sorprender de una tenista a la que ya había vencido en el único encuentro previo (WTA 250 Bogotá), pero que en este nuevo escenario podía significar una amenaza jugando en casa.

La cucuteña tuvo que ajustarse a la presión del público, intenso apoyando a la tenista local, pero también al buen arranque de Tan que presionó desde la devolución y amenazó con golpes secos y profundos poniendo en aprietos a Osorio.

El partido se dirimió también en otro escenario. La red fue casi protagonista de primera plana del partido con dos jugadoras que buscaban salir del asedio ejecutando drops para cortar el ritmo a favor. Solo en el primer set 30 puntos se definieron en esa zona donde la francesa ganó 8 de 16 y la colombiana 7 de 14.

El momento clave para Osorio en el primer set -y que tiempo para todo el partido- fue en el séptimo game cuando pudo sostener su servicio y desde ahí ganar los siguientes cuatro games para quedarse con el parcial. Más agresiva y peleando más en la devolución le permitieron quebrar en el décimo juego cuando, incluso, la local estaba tranquila con un 40-15 que la colombiana revirtió ganando los siguientes cuatro puntos.

La confianza se elevó y el nivel de Camila fue creciendo. El quiebre en el segundo game del segundo set fue suficiente para certificar una victoria donde la colombiana cerró con mayor efectividad en el primer servicio (73%), mayores puntos ganados con el primer servicio (29 de 40 frente a 25 de 44) y mejor porcentaje de puntos ganados con el segundo (60% contra el 45%).

“Al principio estaba tensa y quería sacar la ansiedad de querer jugar. Poco a poco fui entrando al partido, no lo dejé ir porque hubo muchos quiebres al principio. Me calmé, empecé a buscar un poco más y en el segundo set entré muy suelta y se dio el resultado”, comentó Osorio luego del partido.

Pero la francesa Diane Parry (97) eliminó a la tenista cucuteña Camila Osorio (66) con un doble 6-3 en la segunda ronda de Roland Garros.

En la Court Simonne-Mathieu de París, la tenista Camila Osorio (66) cayó en la segunda ronda del Roland Garros a manos de la local Diane Parry (97) con un marcador de 6-3, 6-3 en 1 hora 20 minutos de partido.

Sobre el polvo de ladrillo, Camila culminó su aventura en el segundo Grand Slam del año mejorando su participación con respecto a la temporada anterior donde fue eliminada en la primera ronda.

El inicio de la colombiana no fue precisamente el mejor. Con un público francés en contra, la cucuteña le costó ‘despegar’ su tenis.

Parry, quien venía de eliminar a la vigente campeona Barbora Krejcikova, con su golpeo fuerte hizo forzar al error de Osorio y largar una ventaja de 1-4.

Camila tuvo una reacción positiva con sus variaciones: paralelo, cruzado y drops, mismas que le permitieron tener el primer set 3-4.

Las bolas largas de la local afectaron el juego de la exponente del tenis colombiano, quien con slices trató de evitar una caída en un set en el finalmente perdería 6-3 en 42 minutos.

En la primera manga, Parry ganó cuatro quiebres frente a los dos de Osorio.

La segunda parte, el panorama comenzaría favorable para la cucuteña. Con buena movilidad en el campo, deslizándose apropiadamente, respondiendo mejor los ataques de su rival, Osorio alcanzó a estar 3-1 en el marcador.

Con las mismas variaciones y fortaleza en el servicio, Parry se montaría en el partido y remontaría ante una Osorio que se vio desconcertada cediendo cinco games al hilo (6-3).

Camila Osorio se convirtió así en la quinta colombiana capaz de obtener una victoria en cuadro principal de Roland Garros, algo que previamente solo han logrado Isabel Fernández, Fabiola Zuluaga, Catalina Castaño y Mariana Duque.

Doble femenino

Luego de caer en la segunda ronda de sencillos a manos de la francesa Diane Parry, la tenista Camila Osorio Serrano venció, haciendo dupla con la rumana Irina Begu, a la japonesa Shuko Aoyama y la taiwanesa Hao-Ching Chan con parciales de 6-3 y 7-5 en dobles femeninos.

Este es la primera celebración de la cafetera en dobles, en un Grand Slam.

Camila Osorio culminó este viernes su aventura en el Roland Garros luego de caer en la segunda ronda de dobles femenino.

La cucuteña, que hizo pareja con la rumana Irina Begu, cayó ante las francesas Kistina Mladenovic y Caroline García, con parciales de 6-0 y 6-4 en 1 hora y 9 minutos de partido.





Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

martes, 27 de septiembre de 2022

2127.- BOTICAS DE CUCUTA, HISTORIA Y RECUERDOS

Eduardo Bautista (La Opinión)


‘Hay de todo como en botica’, solían decir nuestros abuelos, un refrán muy cierto porque en esos asépticos negocios impregnado a naftalina y en un ambiente casi de solemnidad, se encontraban pastilla para calmar cualquier dolencia, el ungüento que hacía desaparecer un lobanillo, pócimas mágicas para conseguir dinero o hacerse merecedor de los afectos de la mujer amada, cualquiera fuera el gusto del cliente.

En el ojo de boticario, que es un mueble lleno de cajones en el que los antiguos boticarios guardaban lejos del ojo fisgón y de manilargos las materias primas más valiosas y difíciles de conseguir, se escondían con gran celo aquellas fórmulas magistrales con componentes ocultos, refundidas entre piedras preciosas como rubí y esmeraldas, nácar y hasta estupefacientes que se usaban en la ciencia farmacéutica.

Sin embargo, en nuestros días el oficio de boticario está en vía de extinción como muchos otros que se van quedando guardados en el cuarto de San Alejo, como dijeran nuestros mayores, “ocultos en la retina del tiempo”.

No es común, como en tiempos pretéritos, verlos en sus laboratorios rodeados de cucharas de medir, morteros y mazos, tubos de ensayo, vasos de precipitado, sales minerales y sustancias químicas en frascos de diferentes colores, tamaños y grosores.

Los boticarios en sus mejores tiempos fueron los guardianes de los secretos de la alquimia, los que buscaban la piedra filosofal para lograr la inmortalidad, quienes más conocían sobre las propiedades curativas de las plantas y depositarios de fórmulas ancestrales heredadas de generación en generación.

También llegaron a ser la mano derecha del médico y en muchos casos hicieron de galenos diagnosticando con mucho acierto al paciente, que una noche cualquiera tocó a su puerta en el delirio de una fiebre alta o en el paroxismo de un cólico biliar.

Ellos de forma meticulosa y consagrada dedicaron su conocimiento a preparar los medicamentos recetados a los enfermos por aquellos impolutos profesionales de la medicina en sus consultorios, así como a suministrarlos en las dosis prescritas a fe de levantarlos de los lechos de enfermos y no enviarlos a la tumba.


Antiguas boticas de Cúcuta

La droguería San José, ubicada en sus inicios en la esquina de la avenida novena con calle 11, fue una de esas boticas en el centro de Cúcuta que tuvieron el reconocimiento popular, regentada por Marco Antonio Romero, fundador y propietario hasta que vencido por los años murió en santa paz, dejando el legado a su hijo Jorge Enrique Romero.

Este cucuteño recuerda que su papá pasaba muchas horas del día dedicado a la preparación de diferentes medicamentos, que servían para aliviar las dolencias de sus numerosos clientes, venidos especialmente de los barrios pobres de la ciudad y de la hermana Venezuela.

Este avezado boticario, muy conocido y respetado en la ciudad, preparaba en su laboratorio secreto un compuesto que se le agregaba al laxante Citromel y que contenía ruibarbo, jalapa y boldo.

Ese preparado era muy solicitado para la limpieza del hígado, que Don Marco prescribía con una estricta dieta, fórmula que le dio buenos dividendos así como fama que trascendió fronteras, porque desde el otro lado de la frontera venían a llevarla y se multiplicaban sus clientes, cuenta con nostalgia Jorge Enrique.

En el libro ‘Sucedió en Cúcuta’, editado en noviembre de 1995, de Carlos Eduardo Ordúz, se lee: “cuando no existía tanto médico, menos especialistas para cada enfermedad como hoy en día, inició su carrera brillante como farmaceuta don Marco Antonio Romero. Son más de 50 años al frente de la también famosa botica San José, quien por su trayectoria en el aspecto de la salud del pueblo cucuteño merece reconocimiento especial... trabajando fuertemente con el mortero y el mazo como buen farmaceuta”.

Don Marco Antonio murió a la edad de 90 años, el 2 de julio de 2004; una vida longeva gracias, seguramente, a las mismas bebidas medicinales con las que tanto ayudó a los cucuteños.


Sus propias marcas

En la esquina de la avenida 6 con calle 11, frente al parque Santander, está la droguería Ruiz, fundada por Víctor Manuel Ruiz Carvajal, un viejo farmaceuta que preparaba sus propios medicamentos para la amplia clientela: el popular Ali Cerebral Ruiz Neovita, una vitamina para el cerebro, fórmula que se llevó a la tumba.

Bertha Peñaranda, una de las actuales propietarias de la droguería, contó que don Manuel Ruiz preparaba en su laboratorio Leite de colonia, usado durante décadas para el cuidado facial.

Así mismo, ungüentos de su amplio portafolio de preparaciones para aplicarlos en las zonas infectadas para acción desinfectante, antiinflamatoria y astringente, al igual que loción contra los piojos, el afamado purgante ‘Las nueve mañanas’ e inciensos medicinales.

De esa vieja farmacopea aún quedan marcas que todavía preguntan los clientes de mayor edad, como Agua Florida de Murray, que es una esencia con más de doscientos años de historia indicada para el dolor de oído, el pasmo, cuidado de la piel y para eliminar los dolores de cabeza producidos por el estrés.

Agualucema Suprema y otros descontinuados como Tricofero de Barry, que tiene como ingrediente esencial el aceite de ricino y el Pantenol, “bendito para evitar la caída del cabello”, según Bertha Peñaranda.

Medicamentos que ya no están

Manuel Suárez fundó en 1965 la droguería Suárez, que todavía funciona en la calle 12 entre avenidas 8 y 9; actualmente es regentada por su hijo Manuel Suárez, quien tiene 45 como farmaceuta.

“Esos fueron los mejores años, con un comercio increíble. En nuestra farmacia para comprar la gente hacía colas hasta de dos horas, con un prestigio ganado junto a la farmacia San José y Santa Teresa”, recuerda.

El papá y el hermano, que ya fallecieron, eran autoridad y muy acertados en la prescripción de medicamentos, muchos que ya están descontinuados, como el Wampole, jarabe Pipelón ‘para el niño chiquito y barrigón’, jarabe reconstituyente Forzán, Hemoglobina jarabe, Obleas Carmen, Mejoral, entre otros, según Manuel Suárez.





Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

domingo, 25 de septiembre de 2022

2126.- QUE FUE DE LA ULTIMA NOMINA DEL CUCUTA DEPORTIVO

Gustavo Contreras (La Opinión)


Justo antes de 2020, el año de la hecatombe administrativa del Cúcuta Deportivo, una nómina comandada por los referentes Juan Camilo Chaverra, Braynner García, Harrison Mancilla, Matías Pérez, Jhonatan Agudelo y Carmelo Valencia, regresó al rojinegro a la final de la Liga colombiana, por última vez, en el segundo semestre de 2019.

A pesar de los incumplimientos laborales por parte de José Augusto Cadena, el plantel firmó una campaña que quedó grabada en la memoria de los hinchas motilones quienes vieron cómo, en el fondo del asunto, los jugadores priorizaron el fútbol por encima de todos los inconvenientes.

Con 32 puntos producto de 9 victorias, 5 empates y 6 derrotas, el fronterizo superó la fase de todos contra todos luego de 8 años, tras su última participación en las finales en 2011-I.

Con victorias impregnadas en el corazón del hincha motilón como el 2-0 en clásico ante Bucaramanga en el que Carmelo ‘se destapó’, el 3-2 ante Nacional en Medellín, el 3-1 al Millonarios de Jorge Luis Pinto y Wuilker Fariñez y otro 3-1 ante América de Cali (a la postre campeón), el equipo generó efervescencia luego del recuerdo del ascenso de 2018.

En las finales, el plantel que en las primeras cinco fechas fue dirigido por Pablo Garabello, logró un triunfo ante Tolima en Ibagué, un empate con Junior y cuatro caídas ante Tolima, Junior y Nacional (2), cerrando en la última posición.

‘Tutunendo’ Valencia fue el goleador del rojinegro con 10 tantos que sorprendieron ya que venía de dos malos años con América y Santa Fe.

Luego de la crisis, los pocos sobrevivientes de esa buena campaña marcharon de la institución y ya visten casaca diferente a la del fronterizo. ¿Dónde están los jugadores que hicieron presencia en ese Cúcuta?

Los arqueros

La titularidad en el arco estuvo a cargo de Juan Camilo Chaverra quien tuvo como suplentes a Jhonny Da Silva y Duván Carrillo.

Juan Camilo Chaverra en el último juego profesional del Cúcuta Deportivo.
6 de noviembre de 2020 ante Águilas Doradas.

Chaverra, quien venía con el Cúcuta desde el segundo semestre de 2017 y acumuló más de 80 partidos, continuó con el equipo en 2020, fue capitán y en este 2021 dio paso al máximo rival, Atlético Bucaramanga, donde actualmente es figura.

El uruguayo Jhonny Da Silva fue contratado en 2018 con la idea de ser titular, pero en sus dos años estuvo como suplente de Chaverra. Del rojinegro pasó a la segunda división de Argentina con Temperley, antes de llegar a Rampla Juniors de Uruguay. Actualmente juega el Club Atlético Villa Teresa de la segunda de su país.

El cucuteño Duván Carrillo, quien cumplía funciones como tercer arquero, terminado el contrato con el rojinegro, fue fichado por Jaguares de Montería por tres temporadas. De momento no ha podido debutar.

La defensa

El referente histórico del Cúcuta Deportivo, Braynner García, fue uno de los defensores centrales que hicieron parte de aquel plantel. García actualmente se encuentra entrenando con el equipo y asumió el rol de capitán del grupo de jugadores que representan actualmente al rojinegro.

En 2020, fue a la segunda división con el Unión Magdalena. Al equipo samario también llegó el lateral James ‘Taganga’ Castro, quien aún hace parte del club de Santa Marta.

Javier López lucha una pelota con el argentino Hernán Barcos en un Atlético Nacional-Cúcuta.
De fondo, el argentino David Achucarro.

Otro de los centrales y el que se vio más perjudicado fue Javier López pues sufrió una lesión en las finales, ante Junior, y desde allí no juega a nivel profesional. López venía de préstamo desde Independiente Santa Fe, equipo con el que se entrenaba.

El argentino David Achucarro, defensor central, terminó su vínculo con el rojinegro y llegó al Deportivo La Serena de Chile, con quien logró el ascenso. Este año fichó con San Telmo de la segunda argentina, donde aún actúa.

Además de Braynner, en la zaga defensiva estuvo el también cucuteño José Orlando Pérez, central que fue titular con el técnico Jorge Artigas en 2020. Actualmente juega para Jaguares de Montería.


Mauricio Duarte viajó al sur del continente para unirse a Defensa y Justicia de Argentina, con el que pudo ganar la Copa Sudamericana. Lastimosamente sufrió una lesión que le impidió jugar más de 5 partidos. Hace menos de un mes fichó con el Deportivo Pasto.

El lateral Diego Sánchez jugó hasta noviembre de 2020 con el rojinegro, antes de que Artigas lo llevara al Deportivo Pereira, al que todavía presta sus servicios.

Henry Obando lucha un balón en el empate 1-1 del Cúcuta ante Jaguares en 2019-2.
En dicho juego debutó Guillermo Sanguinetti.

Henry Obando fue contratado por Alianza Petrolera y luego pasó al Técnico Universitario de Ambato de la segunda división de Ecuador. Actualmente se desconoce si tiene equipo.

El mediocampo


Sin duda, la primera línea del mediocampo fue liderada por Harrison Mancilla. El caucano fue contratado por Gimnasia y Esgrima de La Plata de Argentina donde tuvo la fortuna y el privilegio de ser dirigido por Diego Armando Maradona. El férreo volante aún sigue con el ‘Lobo’.

Alexis Hinestroza era una de las alternativas que tenía Sanguinetti. El volante de marca fue al fútbol boliviano con el Nacional de Potosí, donde ya acumula dos temporadas.

Diego Chica vistió la camisa del rojinegro, por primera vez en 2016,
para continuar con un idilio de dos etapas en las que estuvo 2017, 2018 y 2019.

Inmediatamente salió del Cúcuta, fue con Taganga y Braynner al Unión Magdalena.

Este año, luego de jugar un semestre con Alianza Petrolera, decidió retirarse y actualmente está trabajando en la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales (Acolfutpro).

Yeison Carabalí no jugó mucho y cumplido el préstamo, regresó al Deportes Quindío donde aún juega.


Para la circulación y corte del balón, el motilón contó con Jhon ‘Goma’ Hernández, quien se mudó a los equipos de Santander: primero jugó con Alianza Petrolera y ahora en Atlético Bucaramanga.


La clase del equipo corría por cuenta del bajo en estatura Matías Pérez García, a quien no le pesaba la diez. El argentino regresó a su país y ya lleva dos temporadas con Gimnasia y Esgrima de La Plata.

A pesar de tener momentos en donde derrochaba su clase muy fugazmente, Mateo Cardona, el hermano de Edwin, no pudo consolidarse en la titularidad. Del rojinegro salió a Santa Fe (provenía de allí), después fue a Boca Juniors, pero de Cali, y de momento se encuentra en Delfines de República Dominicana.

Daniel Restrepo fue otro de los que no pudo consolidarse, aunque se le recuerda por marcarle a Once Caldas y Nacional. Pasó por Atlético Bucaramanga y ahora juega para el Pereira.

Ofensivos

Las principales piezas de ataque del fronterizo eran Jonathan Agudelo y Carmelo Valencia.


Agudelo, quien anotó 37 goles con el rojinegro entre 2017 y 2019, fue contratado por Gimnasia al que llegó con Mancilla y Pérez García. Allí solo estuvo un semestre antes de ir a Israel para jugar con el Hapoel Beer Sheva (pudo marcar en la Europa League).

Este año, la situación de violencia entre Israel y Palestina volvió a Colombia para jugar con Águilas Doradas.


Valencia, por su parte, luego de firmar los 10 goles en seis meses, fue contratado por Junior, equipo en el que actualmente juega y a pesar de las críticas, continúa con el Tiburón, en el que pudo volver a marcar en Copa Libertadores.


Por los extremos prometía mucho Luis Miranda, quien vistió la casaca rojinegra entre 2017-2019. Tras su paso por el Cúcuta, renunció y firmó con el Deportes Tolima, situación que generó discordia entre los presidentes Gabriel Camargo (del Tolima) y en su momento José Augusto Cadena. El costeño lleva dos temporadas con los pijaos.

El único cucuteño que estaba en las bandas de ataque era Jefferson Solano, quien aguantó un año más con el Cúcuta (2020) antes de fichar con Jaguares. En el equipo felino solo estuvo seis meses antes de que renunciara.

Actualmente se encuentra en la ciudad, en recuperación tras una lesión que sufrió.

Ever Valencia hacía las veces de extremo. Fue junto con Restrepo al Bucaramanga, luego a Medellín y para este año da su fútbol al Pereira.

Christian Mina fue otro de los que estuvo con el motilón en 2020. El extremo, quien llegó de préstamo desde el Quindío, regresó al cuadro ‘milagroso’ para este año.

El ofensivo Andrés Sarmiento hizo el mismo recorrido que ‘Goma’ Hernández. Fue a Alianza Petrolera, llegó al Bucaramanga en este año, se lesionó y actualmente se recupera con el Atlético Nacional.

El samario Jeysen Núñez salió del motilón para jugar en Panamá con el Universitario en la temporada 2020. Su rastro futbolístico se perdió para el presente año y se desconoce su presente.

Después de pasar por equipos como Atlético Nacional, Toluca de México y Sao Pablo de Brasil, Wilder Guisao estuvo en el rojinegro en 2019. Desde la temporada 2020, hace parte del plantel de Jaguares.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

viernes, 23 de septiembre de 2022

2125.- HERNAN 'PIPO' GOMEZ: UNO DE LOS QUIJOTES DEL BALONCESTO

Gastón Bermúdez Vargas

Hernán ‘Pipo’ Gómez Ramírez

Relación de los Gómez con Cúcuta

El Coronel Evaristo Gómez Barrera padre de Hernán Gómez Ramírez, es descendiente de la influyente familia venezolana de apellido Gómez del estado Táchira. Su abuelo José Rosario García Bustamante quien, en unión con la también venezolana Ana Dolores Gómez Nieto, engendraron cuatro hijos: Pedro Cornelio, Fernando, Canuto y Silverio Gómez. A su vez Fernando es padre de dos políticos, militares: Eustoquio Gómez Prato y de Evaristo Gómez Barrera, ambos medios hermanos entre sí. Además, Pedro Cornelio quien se unió en matrimonio a Hermenegilda Chacón Alarcón, entre sus 13 hijos (4 fallecidos niños) aparece el primogénito Juan Vicente Gómez Chacón, fue llamado posteriormente ‘El Benemérito’, primo-hermano de los anteriores, nacido en 1857, terrateniente que heredó las haciendas La Mulera y La Isla, en la región El Recreo cerca de San Antonio del Táchira; gobernó dictatorialmente a Venezuela en el período 1908-1935, bajo un gobierno que algunos consideran nepótico, autócrata, corrupto y opresivo, pero acabó con el caudillismo y el regionalismo que venía existiendo en el siglo XIX y hay que reconocer que fertilizó el rumbo hacia una futura democracia.

Se conoce la presencia de Juan Vicente Gómez en Cúcuta posiblemente desde antes del terremoto, porque se consiguen documentos donde doña Chesira Berti de Ramírez cuenta que ‘ella lo conoció “de chino” vendiendo carne, a lomo de mula, en Los Vados’; así mismo durante el año del terremoto tuvo que salir de urgencia para la hacienda La Mulera, porque le informaron que sus instalaciones habían sufrido mucho daño, lo que ameritaba su presencia; en esos momentos contaba con 18 años de edad y trabajaba en la Droguería Ruiz en la esquina avenida 6ª con calle 12. Al morir su padre en 1883 con 26 años, se encargó de la producción de las haciendas: café, ganado y caballos, que vendía localmente o en los mercados de Cúcuta.

Don Evaristo y Doña Flor

En 1884, la cucuteña Zoila Martínez conoce en Cúcuta al entonces Coronel Cipriano Castro (con el tiempo sería compadre de Juan Vicente), con quien celebra matrimonio en San Cristóbal (Táchira) en octubre de 1886, y de quien nos referiremos más adelante. El día de la boda contaba 16 años de edad, 10 años menos que su esposo.

Hasta junio de 1886, Juan Vicente Gómez, aunque prestigioso en su zona del Táchira, se mantiene al margen de la política, a pesar de las diferentes refriegas que sufría Venezuela a finales del siglo XIX. Pero todo cambió al conocer a Cipriano Castro en la toma de Capacho Viejo, dirigida por este y en donde muere el defensor del sitio, el Coronel Evaristo Jaimes, compadre de Gómez, quien al enterarse viaja a Capacho para retirar su cuerpo. A partir de ese momento se conocen y quedaron unidos políticamente.

Durante los siguientes años la amistad de Juan Vicente Gómez con Cipriano Castro se fortalece y en 1892 cuando la presidencia de Raimundo Andueza Palacios, amigo personal de Castro, fue amenazada por la Revolución Legalista de Joaquín Crespo, Castro le pidió a Gómez se unieran para protegerlo.

Ese mismo año, Andueza Palacios nombró a Cipriano Castro Comandante en Jefe de las fuerzas armadas en los Andes, y este a su vez le dio el grado de Coronel a Juan Vicente Gómez, pero los esfuerzos fueron en vano, porque Crespo entró triunfante a Caracas, mientras que Andueza abandonaba el país. Temiendo por sus vidas, Gómez y Castro se exilian en Colombia y en su huida, Gómez parte con toda su familia y se refugia en la hacienda Buenos Aires que había comprado en Los Vados cercana a Cúcuta y Castro lo hace en su hacienda Los Vados con doña Zoila. Entre tanto el gobierno de Crespo por sus abusos y la corrupción se debilitaba. Castro y Gómez comenzaron entonces a conspirar en Cúcuta, para acometer una Revolución Liberal Restauradora.

Hernán de niño, jugando al médico.

En 1893, Crespo declaró amnistía para todos los exiliados, pero Gómez prefirió quedarse en la hacienda Buenos Aires, donde le había ido muy bien en los negocios que anteriormente hacia desde La Mulera. Cuando el gobierno de Crespo llegó a su fin, acaecida su muerte de un balazo en 1898, entonces su protegido Ignacio Andrade Troconis (hermano del ingeniero Francisco de Paula Andrade Troconis el planificador de la nueva Cúcuta después del terremoto de 1875), asume la presidencia fraudulentamente.

Aprovechando la tensión y descontento generalizado, Cipriano Castro invadió Venezuela desde Cúcuta, el 23 de mayo de 1899, conocida como ‘La invasión de los 60’ bajo la consigna: ‘Nuevos hombres, nuevos ideales, nuevos procedimientos’. A su lado llevaba a su mano derecha, Juan Vicente Gómez, ahora ascendido a General, como financista de Castro. En ese grupo de militares participaban los hermanos Eustoquio y Evaristo Gómez.

Zoila Martínez de Castro acompañó a su marido Cipriano en el desarrollo de su actividad política y en su exilio en Colombia (1892-1899); Se reunió con él en Caracas, tras el triunfo de la Revolución Liberal que había partido desde Cúcuta.

Doña Flor y sus hijos: Berta, Hernán, Evaristo y Luis Eladio.

Evaristo Gómez Barrera, padre de Hernán, una vez tomado el poder por Juan Vicente, tenía el grado militar de Coronel y se dedicaba al negocio de ganado. Fue adjunto de su hermano Eustoquio Gómez Prato, cuando este fue jefe del presidio del Castillo San Carlos de La Barra en el estado Zulia; se involucraba en actividades gubernamentales cuando Eustoquio fue presidente del estado Táchira; y además Evaristo presidió como encargado, el Concejo Municipal de San Cristóbal.

Su casa en San Cristóbal, en la madrugada del 30 de septiembre de 1920, fue asaltada por un grupo de guerrilleros que luchaban contra el gobierno y salvó su vida milagrosamente. A consecuencia de ello, y por diferencias con su hermano Eustoquio, salió digámoslo en un autoexilio rumbo a Cúcuta un día del último trimestre de 1920. El coronel Evaristo permaneció allí y adquirió propiedades tales como una finca en Chinácota, dos casas de campo en San Luis, compró la casa que le sirvió de residencia en el barrio La Playa. Adquirió como inversión en el tiempo, el hotel Guasimales y las casas circunvecinas que, comprendían en terreno un cuarto de la manzana de enfrente de la gobernación, limitada por la calle 14 y avenida 5ta. Sin embargo, permaneció unido y en comunicación en San Cristóbal y Caracas con El Benemérito.

El coronel Evaristo y familia viajaron a Maracay 1 o 2 años antes de 1935, a estar cerca de Juan Vicente, donde estaba la residencia presidencial y en algún momento antes de morir este, consciente de la situación de su salud, reunió a una gran cantidad de sus familiares y les recomendó partieran al exterior en un barco disponible, principalmente a España, porque comprendía que sus vidas corrían peligro. Los Gómez Ramírez optaron por residenciarse en Trinidad y Tobago e islas cercanas y en 1937 entraron nuevamente por barco a Colombia, para residenciarse definitivamente en Cúcuta, donde tenían sus propiedades, capital y trabajo, que, estuvo bajo resguardo del coronel Eloy ‘El indio’ Tarazona, quien fue protector del general Juan Vicente Gómez toda su vida.

Su vida

Cnel. Evaristo Gómez Barrera

Su padre Evaristo Gómez Barrera, (San Antonio del Táchira – +Cúcuta, 1961) se casó con María Florinda Ramírez, ‘doña Flor’ (Capacho, 1901 - +Cúcuta, 1996) y tuvieron cuatro hijos: Luis Eladio, Evaristo, Berta y Hernán Gómez Ramírez. Hernán nació en 1938 en Cúcuta; los hermanos todos mayores que él, eran nacidos en Venezuela y Berta quien era la siguiente, le llevaba 16 años.

‘Pipo’, nombre aparentemente generado en su familia, efectuó sus estudios en el colegio Sagrado Corazón de los Hermanos Cristianos Lasallistas, iniciando en el mismo en 1949 desde 3ro. primaria hasta 1955 con 4to. bachillerato, momento en el que resuelve abandonar los estudios. Cuentan algunos compañeros como anécdota, que, debido al alto poder económico de su familia, su mamá doña Flor, enviaba a su chofer todos los días de clases, a la hora del recreo, a entregarle su vianda de comida de media mañana, de lo cual sus mejores amigos estaban pendientes al lado de él, para no perderse la repartición, la cual era nutrida y exquisita.

Supo aprovechar la oportunidad que daba el colegio de ir aprendiendo a jugar deportes, especialmente el basquetbol que, en el transcurso de su vida fue su pasión, y que debido a su biotipo fue el que mejor desarrolló, hasta destacarse en la posición de defensa y de ´pivot´ en la ofensiva por su estatura, alcance de brazos y capacidad de bloqueo, perteneciendo al equipo del plantel de los años 1954 y 1955, junto a Juan de Dios Joves, Gustavo Martínez, Alfonso ´Pelícano´ Rodríguez, Roque Peñaloza, Luis Colmenares, Víctor Uribe, Yesit Téllez, Carlos Castillo, Carlos Cáceres, Juan Vargas y Rafael Vivas, entre otros. También se destacó en la práctica del voleibol y béisbol en el colegio. Ejercitó la natación con éxito estudiantil, es así que en unas competencias intercolegiales en la piscina Moreno en San Luis, ´Pipo´ punteaba, pero como existía una férrea rivalidad entre el Sagrado Corazón y el Instituto Nariño, uno de los hinchas nariñenses para bajarlo de posición, le pegó una pedrada en la nariz, pero terminó victorioso.

Alumnos de quinto elemental del colegio Sagrado Corazón de Jesús de Cúcuta y fue tomada en 1951. En ella recordamos, sentados y de derecha a izquierda: Lexi Kissenbeck, Carlos Uribe, César Delgado, Álvaro E. Álvarez, Adolfo Paz, Sergio Tarazona, Hernando Arámbula, Hernando Figueredo, Daniel Hernández, N. Rincón y Camilo Suárez. Segunda fila, de izquierda a derecha: Ernesto Páez, Gustavo Ramírez, ”Tuteco” Bautista, Carlos Castillo, Hernando Vanegas, Manuel Acevedo, el Hermano Benildo de la congregación de los Hermanos Cristianos, Fidel Díaz, José M. Corzo, “Petróleo” Contreras, Dubian Yepes, Hernán Gómez y Jairo Soto. Tercera fila, de derecha a izquierda: Jaime Calderón, Marcos Peñaloza, Ciro Jurado, Josafat Ontiveros, Alfredo Fortuna, Carlos Garbiras, Pedro Andrade, Gamboa Lizarazú, Héctor J. Duarte, Ismael Luna, Carlos Quiroga, Fernando Pacheco, Rolando Serrano y Jesús Coronel. Cuarta fila, de izquierda a derecha: Fernando Unda, Ciro Vásquez, N. Zapata, Carlos Cáceres, José David Lamk, Carlos Márquez, Eloy Casanova, Josué Canal, Roque Peñaloza y Luis “Primor” Colmenares.

Luego de dejar los estudios y debido a la falta de apoyo económico por parte de don Evaristo, muy molesto, aunque silenciosamente ayudado por doña Flor, hubo de dedicarse inicialmente como instructor de deportes y tomó el basquetbol como una profesión. Lo combinó después con los negocios en el área de la tipografía y en otras empresas. Además, produjo también por la administración de sus bienes e inmuebles adquiridos y heredados.

Sobre su vida amorosa y familiar, se unió sentimentalmente como a principios de los años 60 con Gloria Plata, matrimonio que formó su hogar en Bogotá, compartiendo vidas por más de 30 años, en conjunto con tres hijos de ella, a quienes ayudó a formar. Luego tuvo un segundo enlace, en 1996, que, pronto terminó en divorcio. Por último, se unió con Lady, quien además de ser su señora, fue su amiga, compañera y confidente; se quisieron mucho y disfrutaron juntos el resto de su vida. Hernán no tuvo descendientes.

Se caracterizó por ser una persona de carácter fuerte y temperamental que no se quedaba callado. Cuando hablaba, su tono alto y estridente, hacía parecer que estuviera regañando, pero no era así. Fue una persona muy sincera. Era amigo de sus amigos. La gente lo recuerda como buena persona y solidario.

Grupo de amigos, izq-der. De pié: Hernán Gómez, Álvaro Hernández B., Hugo Hernández, Álvaro Gil Jr., Germán González, Florentino Cárdenas, Carlos Pérez, Vinicio Esquivel. Sentados: Jaime Bustamante, Luis Eduardo Barreto, Alfredo Díaz Calderón, Roque Peñaloza Adder, Álvaro Gil, Roberto Fuentes y Rosendo Cáceres.

Cuenta de él su amigo Libardo Mojica: ‘conocí en forma tempranera a un amigo en mi barrio La Playa, tal vez él tenía ocho años por encima. Mi amigo mayor era un hombre grande de estatura y grande en las actividades de la vida.

Fui creciendo y admirando su comportamiento y generosidad, en su entorno tenía muchos amigos y yo era uno de ellos. Sus comentarios y experiencias se fueron confundiendo con las mías y se fue formando una amistad vivida en la historia y los cuentos de nuestra larga vida. Cada uno siguió su rumbo, pero siempre fuimos cercanos.

Lo conocí con todas sus virtudes y sus pequeños defectos. Fue un hombre de mundo, deportista, empresario y comprometido con los temas importantes de su ciudad.

Su fuerte personalidad lo distanciaba fácilmente de los proyectos ante el más pequeño asomo de conductas no santas. Era un hombre con principios y valores.

Llegó la pandemia y los años que nos separaban ya no eran importantes, los dos éramos viejos. Él encerrado en su apartamento, en compañía de su último y fiel amor, sin angustias económicas, gozando de la amistad de todos sus amigos por las redes que lo mantenían vigente, en una permanente batalla de ideas, con nosotros los amigos. Mi amigo se enfermó no del virus del que tanto se cuidó, no se sabe todavía que enfermedad lo hizo declinar. Perdí un gran amigo y aun lloro su partida’.


Su pasión al baloncesto

El deporte del baloncesto en la vida de Hernán Gómez fue lo que más lo emocionó y motivó, pero también lo ayudó. ‘Pipo’ Gómez fue una persona muy entregada al baloncesto, aportándole mucho al mismo también, hubo una especie de simbiosis. Como jugador representó en diferentes oportunidades al departamento Norte de Santander e integró un equipo juvenil de la Selección Colombia para un suramericano. También jugó ocasionalmente con la Selección del Táchira, Venezuela. Como Director Técnico dirigió varios equipos del Departamento Norte de Santander en categorías juveniles y mayores y fue en la academia instructor de basquetbol en varias universidades del país y equipos de competencias de la capital. Participó en Juntas Directivas de la Federación Colombiana de Basquetbol y fue emprendedor de equipos profesionales.

Como jugador en su época de juventud, comenzó a representar los colores rojo y negros del departamento, cuando fue llamado a mediados de 1954 a integrar un equipo con una fuerte participación de juveniles, para representar al Norte en los VII Juegos Atléticos Nacionales en Cali, con el propósito de ir preparando el equipo juvenil del Norte que asistiría por primera vez a un campeonato nacional a finales de año y que se realizaría en Cúcuta. Efectivamente en estos Juegos Atléticos, Norte no tuvo una participación muy destacada, pero comenzaron a surgir buenos jugadores jóvenes como lo fue Hernán ´Pipo´ Gómez junto a Roque Peñaloza y Gustavo Martínez.

1er Campeonato Nacional Juvenil Masculino de Básquet, 1954. De pie de izquierda a derecha: Raymond Kan, Juan Vargas, Juan de Dios Joves, Martha Canal, Hernán Gómez, César Vargas, Carlos Castillo. Agachados: Alfonso Rodríguez, Gustavo Martínez, Luís Francisco Colmenares, Ciro Medina y Roque Peñaloza.

Es así que ese mismo año, se coronó campeón nacional invicto, en el 1er Campeonato Nacional Juvenil Masculino de Basquetbol en Cúcuta, donde además estuvieron: Roque Peñaloza, Gustavo Martínez, Juan de Dios Joves, Alfonso Rodríguez, Carlos Castillo, Ciro Medina, Luis Colmenares, Juan Vargas y Tulio César Vargas; y el entrenador fue Raynond Kan, mismo director técnico de los anteriores Juegos Atléticos jugados. En ese torneo ‘Pipo’ fue seleccionado como mejor ‘pivot’ del campeonato.

Luego en Cúcuta se efectuó en 1955, el I Campeonato Suramericano Juvenil Masculino, donde la Selección Colombia obtuvo el 7mo. puesto y donde participaron 4 cucuteños entre ellos ‘’Pipo’’ Gómez, ‘’Mano e’gancho’’ Joves, Gustavo Martínez y Roque ‘’Fiera’’ Peñaloza. Fue bautizada ‘Cúcuta, la Capital Basquetera de Colombia’.

Por estos años, en varias oportunidades fueron invitados Hernán Gómez junto con los hermanos Carlos y Alfredo Díaz Calderón, Roque Peñaloza y Juan de Dios Joves, a reforzar el equipo de la Selección del Táchira (Venezuela) o el equipo de la Guardia Nacional de ese estado venezolano, en campeonatos locales. Don Alfredo Díaz recuerda que, en 1954, ese grupo de basquetbolistas formó parte en San Cristóbal del equipo del Táchira, contra un equipo norteamericano, ‘Venture for Victory’, que efectuaba una gira amistosa por Venezuela, auspiciado por una comunidad religiosa.

Selección Juvenil Colombia Suramericano 1955. De pie Chuck Davis (entrenador), Muñoz (Bogotá), López (Bogotá), Hernán ‘Pipo’ Gómez (Norte), Juan de Dios Joves ‘Mano e’gancho’ (Norte), Sánchez (Bogotá) y kinesiólogo. Agachados Ormaza (Valle), Gustavo Martínez (Norte), ‘Pepe’ Jiménez (Bogotá), Roque ‘Fiera’ Peñaloza (Norte) y Augusto López (Costa).

En 1957 se tituló campeón de la II Copa Colombia de Basquetbol Masculino, disputada entre Norte, Caldas, Boyacá, Valle y Huila, en un esquema de todos contra todos de local y visitante. El equipo fue: Roque ‘’Fiera’’ Peñaloza, Gustavo Martínez, Hernán ‘’Pipo’’ Gómez, Carlos ‘’Cabezón’’ Castillo, Hilario López, Germán ‘’Patón’’ Sánchez, Carlos “Fosforito” Castro, Luis Castro Lobo, Hernando Rodríguez, Otto ‘’Cicuta’’ Jiménez y Alfredo Díaz de capitán y director técnico.

Ese mismo año participó en el XII Campeonato Nacional de Basquetbol Masculino en Pereira, obteniendo el subcampeonato, y como capitán y director técnico estuvo nuevamente Alfredo Díaz Calderón, con la nómina que se presenta: Carlos ‘’Cabezón’’ Castillo, Germán ‘’Patón’’ Sánchez, ‘’Cicuta’’ Jiménez, Enrique Vargas, Juan de Dios Joves, Hilario López, Alfredo Díaz, Hernán ‘’Pipo’’ Gómez, Carlos Díaz, Gustavo Martínez, Roque ‘’Fiera’’ Peñaloza y Sergio López.

Y sus últimos partidos como jugador, fue en el Campeonato Croydon de 1962, integrando el equipo Roque Peñaloza, Gustavo Martínez, ‘’Fosforito’’ Castro, Carlos y Alfredo Díaz, ‘’Pipo’’ Gómez, Luis Eduardo Castro Lobo, Armando Forero, Raúl ‘’Carajote’’ Fernández entre otros. Norte perdió la copa con San Andrés que tenía como estrella a Edison Cristopher.

En 1978 con motivo de la inauguración de la cubierta del coliseo Toto Hernández, se disputó un torneo de veteranos del que hizo parte Hernán ‘Pipo’ Gómez, el primero, arriba, a la derecha. De izq.-der. lo acompañan, arriba: Hilario López, Manuel Díaz Quintero, Héctor Julio Duarte, Eduardo ´Pote´ Silva; Abajo: Erasmo Hernández, Rodrigo ´Perico´ Fuentes, Roque ´Fiera’ Peñaloza y Hugo ´Pretérito´ Torres.

La etapa de entrenador surgió de la necesidad de trabajar cuando llegó a Bogotá y se residenció formando su hogar, como lo mencionamos anteriormente; es así que trabajó en el Sena como instructor y director técnico de baloncesto, también con los equipos de la Universidad Nacional y Universidad de La Salle de Bogotá; Tuvo la oportunidad de encargarse de uno de los equipos más importantes de la capital a mediados de los 60´, como fue Cauchosol, plagado de grandes figuras del baloncesto nacional como fueron: Billy Sánchez, Hilario López, ´Perico´ Fuentes, Roque Peñaloza, ‘Flecho’ Hernández y Diego Rozo entre otros; y hasta llegó a Palmira, donde estuvo una temporada, quizá con la intensión de estudiar también en algún momento. Alguien mencionó que estuvo en Maracaibo-Venezuela de entrenador, comentario no confirmado.

A partir de 1959, se entusiasmó en ser director técnico del Norte de Santander y lo hizo con una serie de selecciones masculinas, en los siguientes eventos: II CAMPEONATO NACIONAL JUVENIL DE BASQUETBOL, en CALI. 1959; XIII CAMPEONATO NACIONAL DE BASQUETBOL, en CÚCUTA. 1959. 3er. Puesto; CAMPEONATO NACIONAL CROYDON, en CALI. 1959. (participó también como jugador); III CAMPEONATO NACIONAL JUVENIL DE BASQUETBOL, en CALI. 1960. 3er. Puesto; VIII JUEGOS ATLÉTICOS NACIONALES, EN CARTAGENA. 1960. 3er. Puesto y; Por último, remató con una Copa de Campeón, cuando dirigió el V CAMPEONATO NACIONAL JUVENIL DE BASQUETBOL, en NEIVA. 1962.

Ahora, terminado el ciclo de la Lotería de Cúcuta, tras las gestas gloriosas logradas a medios de la década los años 70 y principios de los 80, el baloncesto profesional en Cúcuta entró en un receso largo que nadie esperaba y la dirigencia motilona efectuaba la búsqueda de formar un equipo que representara dignamente a la región, tarea nada fácil.

A Hernán le gustaba efectuar reuniones de acercamiento entre los de basquetbolistas, de pie: Álvaro ‘Flecho’ Hernández, Vinicio Esquivel, Gastón Bermúdez, Carlos ´Perica’ Pérez, Hernán ‘Pipo’ Gómez, el cronista ´Beto´ Rodríguez; Sentados: Doctor Rosendo Cáceres, Alfredo Díaz Calderón y Eduardo ‘Mono’ Barreto.

Mientras tanto, el coliseo Toto Hernández fue elegido como escenario para disputar en agosto de 1982, el torneo complementario para la clasificación de los equipos no finalistas y definir los puestos del 8 al 13, del IX Mundial Masculino de Basquetbol que se llevó a cabo en Bogotá, Bucaramanga, Medellín, Cali para los finalistas y por supuesto Cúcuta para lo mencionado. En la Selección Colombia no había ningún cucuteño, cosa extraña, pero participaban 4 en la Junta Directiva de la Federación Colombiana de Baloncesto que impulsaba el evento: Gustavo Martínez presidente, Hernán Gómez vicepresidente, Anita Morantes vocal y Eduardo Silva Colmenares revisor fiscal. Además ‘Pipo’ fue el gerente de esa selección Colombia que dirigía Jim McGregor. La Federación se apuntó un logro muy importante al dar a conocer su capacidad organizativa con este campeonato mundialista.

Previo al campeonato, se gestionó y concretó, entre abril y julio de 1982, un programa de fogueo internacional para preparar la Selección Colombia, mediante una gira a diferentes lugares de Europa y Asia, donde efectuaron no menos de 28 partidos, entrenamientos, charlas e intercambios técnico y gerencial con selecciones y equipos fuertes del basquetbol mundial, como: China, Unión Soviética incluyendo las repúblicas bálticas, Bélgica, Inglaterra, Dinamarca, Suecia y Finlandia. Fue un paso importante para el crecimiento y experiencia del seleccionado nacional, que, como anfitrión en Cali, en ese mes de agosto, se midió a las 6 mejores potencias del basquetbol del mundo del momento, con los siguientes resultados: 1-URSS, 2-USA, 3-Yugoslavia, 4-España, 5-Australia, 6-Canadá y 7-Colombia.


Delegación de la Selección Colombia en China en 1982
En orden descendente, izq. – der.:
Gustavo Martínez-Presidente FCB, Hernán Gómez-Vicepresidente FCB
Jim McGregor- Director Técnico, Octavio Betancourt-Kinesiólogo.
Jugadores: Guido Mosquera, Giovanni Bacci, ElKin Valencia, Luis Murillo, William Nieto, Randy Stephens, William Gómez, Antonio Maldonado, Álvaro Álvarez, Haroldo Penilla, Rodrigo Perdomo y Luís Manjarrez.

Esta es una de las gestiones gerenciales que la historia deportiva del basquetbol de Colombia ha escrito con letras de molde, y que, a los miembros de la Federación Colombiana de Baloncesto de 1982, los ha hecho sentir siempre muy orgullosos. ‘Pipo’, era uno de ellos que lo manifestaba. Los colombianos amantes de este deporte debemos recordarlo siempre, porque no es fácil que se repita nuevamente un evento de este nivel en Colombia.

Más adelante, Hernán ‘Pipo’ Gómez junto a otros inquietos, preocupados por la ausencia tan extensa de un representante de la región en la Liga Profesional, comienzan a trabajar en la fundación del club Cañoneros (nombre seleccionado mediante concurso) a finales de los 90 del siglo pasado, junto a Álvaro 'Flecho' Hernández, Tonino Botta, Álvaro Torrado y Rodrigo 'Perico' Fuentes. Por fin para el 8 de septiembre de 1997 le fue otorgada la personería jurídica, a la “Corporación Social y Deportiva Cañoneros del Norte”. La primera junta directiva la conformaron: Álvaro Hernández Bermúdez, presidente; Jorge H. Maldonado, vicepresidente; Hernán Gómez Ramírez, tesorero; Tonino Botta Fernández, secretario; Álvaro Torrado, vocal principal; Ana María Abello, gerente general; Sergio Hernández V., revisor fiscal; Alberto Sepúlveda, revisor fiscal suplente. Comisión Técnica: Roque Abel Peñaloza, Alfredo Díaz Calderón y Jorge Rubio Ferrero. El equipo Cañoneros permaneció cuatro años en la Liga Profesional, en los cuales obtuvo dos subcampeonatos de Liga y participó en una Copa Libertadores (Puesto 7), pero tuvo que retirarse en el año 2002, porque la Liga suspendió los torneos por falta de patrocinadores. Con toda esta trayectoria y palmarés, culmina la participación deportiva de Hernán ´Pipo´ Gómez Ramírez.

‘Pipo’ Gómez en Barcelona-España

Epílogo

Se siente una paz inmensa al culminar este homenaje a un gran amigo y haber podido conocer algo de sus orígenes por demás interesante, por la influencia política de los suyos en Venezuela que, se conocía someramente, pero que nunca se tocaba el tema en reuniones de amigos basquetbolistas que, él siempre impulsó. Además, un agradecimiento muy especial por su aporte a su señora Lady, su sobrina Patricia Garbiras Gómez de Gómez, mi primo Álvaro Hernández Bermúdez, uno de sus compinches, titulados en alguna ocasión como ‘’Dos duros quijotes del baloncesto’’ por el columnista Beto Rodríguez; y además a familiares y amigos que dieron alguna información.

´Pipo’ partió a la eternidad desde su Cúcuta querida el 23 de junio del año 2021, a reunirse con ese gran grupo de basquetbolistas nortesantandereanos del Equipo Celestial.





Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

miércoles, 21 de septiembre de 2022

2124.- A LOS 118 AÑOS DE FUNDADO CORSAJE

Edgar Granados M. (Imágenes)

Esta fotografía fue tomada en noviembre de 1935 en el Colegio Sagrado Corazón de Jesús, del curso de preparatoria, listos para ingresar al bachillerato. De pie, de izquierda a derecha: José Luis Hernández, Miguel Santafé, Álvaro Pérez Escalante, Froilán Bustamante, Jaime Reyes Lineros, Julio Mario Rodríguez Lamus, Fernando Peñaloza Rojas, Juan Hernández. Sentados, de izquierda a derecha: Martín Bermúdez, Carlos Navas, Miguel Entrena, el Hermano Joaquín, Enrique Vargas Ramírez, Musa Brahim Sus y “Bochalema” Ramírez.

El porqué de su nombre y sus fundadores

En un día como hoy se fundó el Colegio Sagrado Corazón de Jesús, ícono de la educación en la ciudad. Su nombre se debe a la iniciativa del padre José Santos Valderrama, párroco de la iglesia San José, devoto del Sagrado Corazón. El presbítero tomó en cuenta que el 22 de junio de 1902 el país se había consagrado al Sagrado Corazón para orar por el fin de la Guerra de los mil días y que Cúcuta había sufrido por dicho conflicto un sitio de 35 días con muchos muertos, hambruna y pestes.

El proyecto del establecimiento educativo se lo había presentado el padre Pablo Alegría, Agustino Recoleto, en abril de 1903. Así fue como esta comunidad de los Agustinos junto con el padre Valderrama fundó el colegio el 1 de agosto de 1903 con un centenar de alumnos y cinco docentes.

El padre Valderrama designó una Junta responsable compuesta por los generales Agustín Berti, Luis Morales Berti y el Sr. José Rafael Unda Pérez.

La Quinta Teresa no fue la primera sede del colegio

La primera sede del colegio se ubicó en una casa arrendada por el señor Santiago Montaña, ubicada frente a la Quinta Teresa con un canon anual de $600.00.

La Junta empezó su trabajo buscando una sede propia y en 1904 adquirieron una casa a los hermanos Cabrera en la esquina suroriental de la calle 12 con avenida cuarta por la suma de $ 9.500 resultado de los aportes del Concejo Municipal, los cucuteños y sancayetaneros. Igualmente arrendaron la casa contigua, de la esquina, a los mismos hermanos por $ 60 mensuales y obtuvieron que el señor Carlos Ferrero les permitiera usar el solar de su casa vecina para patio de juegos del centenar de alumnos con que inició el colegio.

Los padres agustinos, fundadores, abandonan el colegio

El gobernador de Santander, Carlos Matamoros, concedió personería jurídica al colegio y nombró una junta administradora compuesta por el Sr. Inspector de Instrucción Pública como Presidente; Sr. José Rafael Unda, tesorero; vocales, el padre Marcelino Gamuza, superior local de los Agustinos y el Personero Municipal para velar por la inversión de $ 80.000 aprobada por la Asamblea Departamental.

La conformación de la Junta no fue del agrado del padre Gamuza y a través del provincial de la comunidad, Padre Manuel Hernández, reiteró su solicitud, según acuerdo con el señor Obispo, de hacerse cargo de las parroquias de San José, San Luis y San Cayetano con el fin de obtener los recursos para ayudar al sostenimiento del colegio y la comunidad religiosa.

Esta solicitud enfrentó al padre Valderrama con los Agustinos, cruzaron escritos y los padres agustinos terminaron abandonando el colegio y la ciudad el 15 de julio de 1904.

El padre Valderrama, de acuerdo con el alcalde, nombró rector al reconocido educador Luis Salas Peralta y el colegio reinició labores, 15 días después, el 2 de agosto de 1904 con 142 alumnos. El profesor Salas Peralta estuvo vinculado al colegio hasta su muerte el 13 de noviembre de 1927.

La llegada de los hermanos de las escuelas cristianas de La Salle

El padre Demetrio Mendoza es nombrado párroco de la parroquia de San José el 26 de enero de 1905 y se impuso como primera tarea traer a los Hermanos Cristianos para que se encargaran de dirigir el colegio.

Así lo comunicó al concejo, Alcalde y ciudadanía el 5 de mayo de 1905: ‘’Gustoso comunícales que he logrado con el presidente Reyes que los santos y sabios educadores hijos de San Juan Bautista de la Salle dirijan el colegio del Sagrado Corazón de Jesús, el próximo año. D. Mendoza Pbro”.

El 1 de febrero de 1906 hasta finales de 1912 los Hermanos Cristianos dirigieron en esta primera etapa los destinos del colegio interrumpiendo su tarea por la insuficiencia de los fondos para sostenerlo y de alumnos matriculados. La retomaron en 1929 hasta el día de hoy.

Entretanto presidieron el Sagrado Corazón de Jesús, don Faustino Moreno, 1913,1914; don Guillermo Quintero Ordoñez, 1915, 1916, 1917, 1918; el Sr. Luis Salas Peralta, 1919, 1920, 1921, 1922, el Sr. Pedro Antonio Prada, 1923, 1924; el educador Sr. León García Herreros 1924 al 1928.

Este breve recuento, tomado del libro 115 Años de Historia 1903-2015, compilado por el Hno. lasallista Niky Murcia Suárez y editado por Mary Stapper Vargas, sirve para rendir homenaje de reconocimiento y gratitud a quienes han hecho grande a la Institución Educativa Sagrado Corazón de Jesús.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

lunes, 19 de septiembre de 2022

2123.- 'BURRITO' GONZALEZ RECUERDA SUBCAMPEONATO DEL CUCUTA

Gustavo Contreras (La Opinión)


Hablar del Germán ‘Burrito’ González, es hablar de un icono del fútbol nortesantandereano. Un histórico que supo defender la camiseta del Cúcuta Deportivo, como jugador, como técnico y como asistente.

En los casi 97 años del rojinegro, puede decir que es la única persona que estuvo en el subcampeonato de 1964 como jugador y el campeonato de 2006 como asistente técnico de Jorge Luis Pinto.

Germán es una leyenda viviente que, con la pulcritud propia de su actuar, se ganó el respeto de toda una ciudad que lo vio vestir la camiseta de la Selección Colombia, el Deportivo Cali, América y el Deportivo Pereira.

A propósito de su historial, La Opinión lo contactó para conversar sobre el equipo de 1964, aquel que ilusionó a Cúcuta con el primera campeonato nacional profesional, pero que terminó rozando la gloria y quedando en el segundo lugar.

En dicho torneo, 13 equipos de tradición disputaron el título que finalmente defendió Millonarios. El formato contempló 48 fechas durante todo el año, dando la estrella al que más sumara. Por victoria, se otorgaban dos unidades.

El Cúcuta fue dirigido en el primer semestre por el uruguayo Juan Eduardo Hohberg, quien fue remplazado por el argentino Francisco ‘Pancho’ Villegas. Se contaba con figuras como Elías Rincón, Omar Verdún (goleador histórico del equipo), Heriberto Solís, Víctor Pignanelli, Julio Bruccesi, Cleto Castillo, Palomo Ramírez, Carlos Zas, entre otros deportistas.

En las 48 fechas pudo sumar un total de 56 puntos, uno menos que el azul capitalino. En la última jornada, en Manizales ante el Once Caldas, tuvo la oportunidad de igualar en unidades y forzar a una final, pero el empate amargó la ilusión del título.

xxxxx

Burrito, ese Cúcuta del 64 firmó una buena campaña cosechando una cantidad de puntos importantes que lo llevaron al subcampeonato. ¿Qué recuerda de ese gran año?

Recuerdo muchas cosas. En el primer semestre el entrenador fue el profesor Juan Eduardo Hohberg, quien me unió al equipo y me dio la oportunidad de debutar.

Para el segundo llegó Pancho Villegas, el argentino, que por coincidencia estaba en Cúcuta de paso para ir a Venezuela y a la postre a su país. Tengo claro que los directivos, en una heladería de la ciudad, lo llamaron y le ofrecieron el cargo ya que Hohberg había marchado para Atlético Nacional.

Tenían a Verdún, quien a la postre sería el máximo goleador del equipo. ¿Cuáles eran las principales virtudes del grupo?

Los técnicos siempre supieron elegir y seleccionar a los jugadores para armar un buen equipo. Teníamos mucha responsabilidad, la afición fue muy querida, respondíamos con lo que ellos les gusta que son buenos partidos, buenos resultados y al final se pudo conseguir algo valioso.

El seguidor de fútbol en Cúcuta tiene esa virtud: a pesar de no tener una historia triunfadora, salía contento del estadio cuando veía entrega y gallardía en la cancha.

Así es.

¿Cómo llegó a conformar ese plantel?

En 1963 Hohberg me vincula. Para ese año jugué el primer torneo nacional Sub-20 en Girardot y terminamos de subcampeones por detrás de Cundinamarca. Luego de nuestra presentación, el Cúcuta nos hizo un partido amistoso en el General Santander. Todos queríamos mostrarnos.

Terminado el partido, voy a las duchas y me sorprendí de grana manera cuando a eso de las 6:30 p.m. mis compañeros me gritaban “Burrito, lo necesita el profesor”. Pensé que era Peñate, el de la Selección Norte pero era Hohberg que entró al camerino ese domingo.

Lo vi y me dijo: Pibe, te espero el martes con una pantaloneta y un par de guayos para que entrene con nosotros.

Ni me imagino lo que sintió luego de esa conversación...

Mi emoción fue tan grande que no dormía, ni comía. Recuerdo que el entreno era a las 3:00 p.m. y a 1:00 p.m. ya estaba ahí.

A los jugadores los veía como unos monstruos, los veía gigantes. Ellos entraron al estadio y cuando iban a cerrar la entrada Zabala, el kinesiólogo, me preguntó que qué necesitaba y le comenté que el profesor me había citado. Lo llamó, salió él y me dio entrada para presentarme a los jugadores.

Dijo: “Este fue el pibe que les pintó la cara el domingo. A partir de hoy entrenará con nosotros”.

¿El primer acercamiento con quién fue? ¿Quién lo adoptó?

Me agarró Cleto Castillo y Tinta González quienes tenían un espacio en el camerino. Mi maletín era una bolsa de papel. En el camerino, Cleto dice en voz alta que por favor no se llevaran el maletín Adidas del chino González (risas)… fue una bienvenida, pero al otro día me regaló uno original.

¿Cuándo debuta?

En noviembre de 1963, jugamos un cuadrangular con Bucaramanga y Sports Boys y Sporting Cristal de Perú. Pude marcar en un partido y de ahí no salí. En el 64, en pretemporada contra Medellín, volví a marcar y bueno, seguí todo el año hasta el empate en Manizales.

Precisamente en Manizales ustedes empataron 1-1. Una victoria les daba la posibilidad de una final con Millonarios que en esa fecha descansaba. ¿Qué pasó? ¿Cómo es la historia de que viajaron por tierra desde Bogotá a Manizales?

Primero, el avión demoró en salir de Cúcuta a Bogotá y cuando llegamos ya había salido el que aterrizaba en Pereira y de ahí un bus nos llevaba a Manizales. Era unasábado en la tarde, en la Dimayor no había nadie, no existían los teléfonos celulares.

Los directivos, que viajaron con nosotros, se pusieron de acuerdo en El Dorado para viajar por tierra. Viajamos cuatro por taxi y tras de eso, cuando íbamos a una hora de camino, en una gasolinera, los conductores pararon y nos advirtieron que íbamos a pasar por una zona peligrosa entre las 2 y 3 de la mañana para que no habláramos pues salía un grupo armado.

Realmente nos salieron y pararon como cerca de una hora mientras hacían un tipo de requisa.

Esa presión influyó. Del susto, me pasé de la ventanilla a la mitad que era aún más incómodo. Llegamos finalmente tipo 5 de la mañana del domingo.

Supongo que llegaron reventados. ¿Cómo fue esa mañana en el hotel?

El kinesiólogo nos pasó una sudadera y un buzo a cada uno para hacer un estiramiento en un pasillo del hotel. A decir verdad, teníamos nervios. La orden fue que nos ducháramos y durmiéramos hasta las 12:30 del mediodía. Pero creo que fui el único que hice caso.

¿Qué hizo el resto del plantel?

Todos llevaban mercancía de San Antonio (Venezuela) para vender en las ciudades a las que íbamos. Por eso nos decían el equipo de contrabandistas. Todos se fueron y el único que no llevaba era yo porque no mi sueldo no me alcanzaba para comprar (risas).

¿Y después?

Toda la mañana duraron en eso. No todos alcanzaron a almorzar. En el bus, recuerdo al kinesiólogo Zabala gritando Pignarelli, Cleto, Ayala. Ellos estaban en los negocios, medio comieron algo y luego fuimos al estadio.

¿Qué decía el director técnico sobre esto?

Cuando llegamos al estadio, el periodista Javier Giraldo Neira entrevistó a Pancho Villegas y le preguntó sobre cómo estaba el equipo. “Si vendieron la moral están bien, si no, están mal”, dijo Pancho. ¿Cómo así? Preguntó Giraldo. “Si vendieron el contrabando porque ellos están pendientes es de eso”.

Durante la semana siguiente nos reunieron al camerino, nos hicieron una charla con alguien aduanero. Todo eso influyó en Manizales, pero no en el rendimiento, pues nos entregábamos con el alma.

¿En la cancha qué pasó?

El partido terminó 1-1 con los goles de los dos calvos de los equipos. Bruccesi por nosotros y Mirabelli por ellos ya terminando en el mismo ángulo. Nos tocó conformarnos con el subcampeonato.

Yo creo que si hubiéramos llegado a una final la ganábamos. En las cuatro vueltas, a Millonarios le ganamos dos partidos y le empatamos dos. Teníamos una especie de ventaja anímica.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.