PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

TERREMOTERO -Reconocimiento, enero 2018-

Apasionantes laberintos con inspiraciones intentan hallar rutas y permiten ubicarnos en medio de inagotables cascadas, son fuentes formadas por sudores de ancestros. Seguimos las huellas, buscamos encontrar cimientos para enarbolar desprevenidos reconocimientos en los tiempos. Siempre el ayer aparece incrustado en profundos sentimientos.

Corría finales del año 2008, Gastón Bermúdez sin advertir y sin proponerlo, inicia por designios del destino la creación del portal CRONICAS DE CUCUTA. Parecen haberse alineado inspiraciones surgidas por nostalgias. Gran cúmulo de vivencias, anécdotas, costumbres y añoranzas, fueron plasmadas en lecturas distintas.

Ya jubilado de la industria petrolera venezolana, recibió mensaje que expresaba una reunión de amigos en Cúcuta. Tenía más de cuatro décadas ya establecido de forma permanente, primero en la ciudad del puente sobre el Lago y después en la cuna del Libertador. Viajó ilusionado, acudió puntual a la cita desde Caracas. Encontró un grupo contemporáneo, conformado por amigos ex-jugadores de baloncesto y ex-alumnos del Colegio Sagrado Corazón de Jesús.

La tierra cucuteña levantada desde primeras raíces plantadas, siempre acompañó todos los hijos ausentes. Cuando encontramos distantes los afectos, creemos separarnos de recuerdos. Nos llevamos al hombro baúles de abuelos, cargamos con amigos del ayer, empacamos en maleta la infancia y juventud. Muchas veces una fotografía antigua, atrapa y confirma que nunca pudimos alzar vuelo.

Entonces por aquellos días apareció publicado ´La ciudad de antaño´, parido desde generosa pluma con sentido de identidad comprometida, fue el mártir periodista Eustorgio Colmenares Baptista dejando plasmados recuerdos de finales de los 50 y años 60. Sin querer, esas letras fueron presentación inaugural de CRONICAS DE CUCUTA. Los Inolvidables sentires viajaron al modesto grupo de amigos y abrieron compuertas para afianzar arraigos de infancia. Don Eustorgio culmina la crónica con frases retumbando las memorias: “Había muchos menos avances tecnológicos a disposición de la comunidad, pero vivíamos como si nada nos faltara. Nos bastaba con vivir en Cúcuta”.

Sentires intactos, ahora plasman recuerdos en calles transitadas por niños que fuimos. Nuevamente los arraigos hacen despejar las avenidas a los rieles del antiguo ferrocarril. Nos bastaba con vivir en Cúcuta. Asoman madrugadas entre indetenibles remembranzas y añoranzas.

Sin planificar nada, Gastón compartía vía internet las crónicas del Diario La Opinión aparecidas cada ocho días en lecturas dominicales. Sin saber, creció el portal CRONICAS DE CUCUTA. Cada acontecimiento recopilado se convertía en homenaje In Memoriam para hombres y mujeres que dejaron muy alto el Valle de Guasimales. Igualmente, exalta la dignidad con reconocimiento a grandes glorias del ámbito artístico, cívico, periodístico, religioso, deportivo, cultural, social y político.

Oficialmente se convierte en PORTAL WEB el 7 de octubre 2010. En forma admirable acumula ya 1.329 recopilaciones tipo crónicas, casi todas extractadas de periódicos y publicaciones locales, libros populares, escritos nacidos de historiadores, periodistas, inéditos autores y muchos escritores del Norte de Santander. El portal permite hallar el original ADN ancestral y ubica el sentido innato de pertenencia cucuteña. Llegó un día a la vida de todos los internautas, igual como aparecen las buenas nuevas, sin avisar, sigilosamente introduciéndose en las cortezas que somos y las venas que siempre fuimos. Su creador, nunca imaginó un buscador que tocara el alma y menos tallar imborrables despertares en ávidos ojos de lectura.

Aparece ahora como paso determinante para navegar en referencias de Cúcuta. Asegura a nuevas generaciones herramientas para afianzar valores jamás perdidos. La perspectiva futura para ámbitos históricos, culturales, sociales y deportivos, harán necesario considerar el Portal como insigne buscador de consulta e informativo. Importante archivo tecnológico para infantes en colegios y escuelas. Podrá acceder directamente cualquiera a profundos arraigos allí recopilados. Casi imperativo considerarlo como salvaguarda del sentido de identidad y pertenencia.

CRONICAS DE CUCUTA se convirtió en sugestivo repaso de acontecer histórico, recopilado en 19 capítulos o clasificaciones. Portal libre, siempre abierto a todo aquel deseoso por descubrir datos históricos, biografías, nombres de grandes personajes, fechas emblemáticas, sucesos de vida social, cultural, deportiva, religiosa, artística y política. Formidable vía adentrándose en acontecimientos del siglo XVIII hasta nuestros días. Todo expedicionario oriundo se encontrará representado en cada letra, apellido, dato, foto y fecha. Todos volverán a observar las luces de la gran ciudad en medio de rutas por hallar orígenes.

CRONICAS DE CUCUTA no debe tener como destino el olvido, deberá asegurar a nietos de nuestros nietos, inquebrantables lazos surgidos de nostalgias, recuerdos y añoranzas. CRONICAS DE CUCUTA es herramienta tecnológica para demarcar el hilo conductor entre hoy y ayer. Parece luz encontrada en días oscuros, nos abre el entendimiento. Pulsar la tecla nos lleva a destinos con encuentros pasados. Valiosa información contenida en páginas adornadas con sentimientos profundos.

CRONICAS DE CUCUTA garantiza el resurgir de valores originarios que parecían adormecidos por culpa del avasallante mundo moderno. CRONICAS DE CUCUTA llegó para quedarse, igual que mares inundados por recuerdos. CRONICAS DE CUCUTA confirmó la premisa donde las nostalgias se convierten en vehículos para transportar la historia. Una enciclopedia virtual presentada por nuestras gentes con sencillo lenguaje.

Anclados quedarán por siempre nuestros sentires, intactos los arraigos, despiertas las añoranzas y vivas las costumbres intactas. Ahora aseguramos el reguardo de raíces que retoñan desde cenizas del ayer. Dios jamás declaró desértico el Valle Arcilloso, siempre fue bendecido, tampoco declarado deshabitado para la vida del hombre.

Fueron creciendo raíces en medio de cenizas y milagrosamente reverdecieron los gigantescos árboles frondosos. CRONICAS DE CUCUTA reafirma lo que somos. Seguiremos siendo aquello que siempre fuimos, nada cambió, solo algunos pañetes y varios techos distintos.

Todo estará por volver, todo por crecer y todo por llegar. Nunca estaremos solos. Cada generación hará brotar nostalgias por siempre convertidas en historias llenas de arraigos.

Nos bastaba con vivir en Cúcuta…

sábado, 9 de mayo de 2026

2790.- EL RESULTADO DEL CIERRE DE LA FRONTERA 2015

La Opinión


A inicios de la tercera semana de agosto de 2015 el gobierno de Nicolás Maduro Moros decidió llevar las denominadas “Operaciones para la Liberación del Pueblo” (OLP) a la zona de frontera causando el desplazamiento de 23.000 colombianos y sus familias venezolanas, según las autoridades colombianas, unas 33.000 personas, según las organizaciones de la sociedad civil.

Paradójicamente el hijo de una colombiana, la cucuteña Teresa de Jesús Moros, se convertiría en el peor presidente de Venezuela para los intereses colombianos y su diáspora.

En 2014 inició la crisis económica en el vecino país, causada principalmente por el desbordado gasto público en que incurrió el Estado por las campañas presidenciales de 2012, con un moribundo Hugo Chávez, y de 2013, con el poco carismático Maduro, a lo que se sumó la caída de los precios internacionales del petróleo.

No obstante, la narrativa del gobierno se centró en acusar, sin evidencia, al contrabando de extracción en dirección a Colombia como la principal causa del marchitamiento de la economía venezolana.

Igual sucedió con la criminalización de la población colombiana en Venezuela. Durante los primeros años de la segunda década del siglo XXI, se disparó la violencia, llegando a una tasa de 82 homicidios por cada 100.000 habitantes en 2014, y ese mismo año cerró con 24.980 muertes violentas. El discurso oficial responsabilizaba de la situación al denominado “paramilitarismo colombiano”.

En medio de la crisis de legitimidad que enfrentaba Maduro por el movimiento “La Salida”, que exigía la renuncia del presidente ante la incapacidad e incompetencia para ejercer el cargo, caracterizado por grandes movilizaciones por todo el país, el gobierno construyó la narrativa que responsabilizaba de los principales problemas de la nación, la crisis económica y la crisis de seguridad, a los colombianos y su relación fronteriza con Colombia.

Sin lugar a duda el episodio más grave en la historia de la relación bilateral colombo venezolana sucedió el 19 de agosto de 2015, hoy hace 10 años, la mayor agresión del Estado venezolano y sus autoridades contra el Estado colombiano y los colombianos.

Desde el 13 de julio de ese mismo año el gobierno venezolano implementó las OLP en un intento por contener el avance de la criminalidad y sus resultados se medían en el número de bajas de los presuntos criminales. Según las autoridades en el primer mes de dichas operaciones se logró desarticular importantes bandas de colombianos que operaban en las principales ciudades de Venezuela. La mayoría de estas acciones terminaban en la muerte de los presuntos criminales. No hay información oficial de cuántos connacionales murieron en el desarrollo de estas operaciones.

En la tercera semana de agosto las OLP llegaron al Táchira, y el miércoles 19 en acciones contra el contrabando de extracción resultaron heridos tres militares venezolanos y un civil en la ciudad de San Antonio, lo que desencadenó una respuesta desproporcionada de las autoridades que ordenaron arremeter contra la criminalidad del sector de “La Invasión”, zona popular donde la mayoría de sus residentes eran ciudadanos de origen colombiano. Los cuerpos de seguridad venezolanos llegaron a los hogares de los colombianos y marcaron las casas con las letras R, de registrada, o D, para ser demolida.

El gobernador del estado Táchira, José Vielma Mora, lideró las acciones y entregó, según sus declaraciones, 1.012 colombianos irregulares al Consulado General de Colombia. Sin embargo, se tenía noticia de cientos de colombianos que habían salido de Venezuela llegando a los albergues de la iglesia católica en la frontera desde lunes 17 de agosto, a causa de la persecución de las autoridades venezolanas y dos días antes de los eventos que dieran lugar al cierre de frontera.

Con el cierre oficial de la frontera por parte de las autoridades venezolanas se dio un cambio en los flujos de movilidad humana entre ambos países. Para los colombianos el hermano país fue la promesa de un futuro económico y de refugio, cientos de miles hicieron de Venezuela su hogar.

En ese momento, el temor del gobierno de Juan Manuel Santos era que el episodio se repitiera y ocurriera una expulsión masiva de colombianos, no se tenía claridad de cuántos connacionales vivían del otro lado de la frontera. Nicolás Maduro dijo que eran 5,6 millones de colombianos los que vivián en Venezuela, en esa coyuntura el chavismo pagó espacios en medios norteamericanos y publicaron una declaración afirmando que eran 5,7 millones y finalmente el entonces Defensor del Pueblo, Tarek William Saab, redondeo la cifra en 6 millones.

En el imaginario quedó el dato de los 5 millones de colombianos que viven en Venezuela, el cual han repetido incluso los gobiernos colombianos desde entonces. Sin embargo, no hay precisión al respecto, según el Censo de 2001 fueron empadronados en Venezuela 609.196 habitantes que habían nacido en Colombia, para el Censo realizado en 2011, los colombianos en Venezuela eran 721.791.

Pero ese último dato desconoce a los hijos de colombianos que renunciaron a su nacionalidad para regularizarse antes de que la Constitución colombiana de 1991 permitiera la doble nacionalidad. Tampoco considera a los colombianos irregulares que llegaron al hermano país huyendo del conflicto armado y se refugiaron en zonas rurales temiendo la persecución de los actores armados.

Según datos de la plataforma multiagencial R4V e información informal de Planeación Nacional, en la última década, han regresado al país entre 900.000 y 1,2 millones de colombianos, y no hay datos de cuántos colombianos viven en Venezuela.

Si bien la expulsión masiva que temían las autoridades colombianas nunca ocurrió, el cierre de frontera del miércoles 19 de agosto de 2015 es el punto de partida de lo que se conoce como la crisis migratoria venezolana que causó la salida de más de la cuarta parte de la población.

Actualmente 2.812.648 venezolanos han hecho de Colombia su hogar y 330.128 viven en Norte de Santander, según Migración Colombia.

*Escrito por Ronal Rodríguez: Vocero e investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario y coordinador de la Bitácora Migratoria y el Radar Colombia Venezuela en alianza con la Fundación Konrad Adenauer.

Colombia y Venezuela: una relación fracturada por la política (Lucy Araque)


El 19 de agosto de 2015, Nicolás Maduro ordenó el cierre de la frontera con Colombia.

El impacto en las relaciones diplomáticas, después de diez años desde que Nicolás Maduro cerró el paso por los puentes internacionales.

La de Colombia y Venezuela es la historia de dos países hermanos, separados por sus dirigentes. A pesar de las estrechas relaciones culturales, sociales y económicas que desde siempre han unido a los habitantes de lado y lado de la frontera, la postura política de los gobernantes de turno ha llevado en varias oportunidades a que esos lazos se quebranten, con las consecuencias que esto conlleva.

Hace 10 años, el 19 de agosto de 2015, el presidente del vecino país, Nicolás Maduro, decretó el estado de excepción durante 60 días en varios municipios del estado Táchira y ordenó cerrar, de manera unilateral, la frontera con Colombia, a partir de la madrugada del 20 de agosto, en un hecho que marcó un antes y un después en el relacionamiento de estas dos naciones.

Los siguientes fueron años de tensiones diplomáticas y amenazas que desembocaron en un rompimiento definitivo en febrero de 2019, siendo presidente Iván Duque, luego del fallido paso de las ayudas humanitarias hacia Venezuela. Maduro ordenó, entonces, la salida del personal de la Embajada de Colombia, así como los cónsules y todo el cuerpo diplomático, llevando nuevamente a su máximo nivel el conflicto entre los gobiernos de los dos países.

Una situación similar, pero que se pudo resolver pronto, se había dado ya en julio de 2010, cuando Venezuela, con Hugo Chávez como presidente, decidió romper relaciones diplomáticas con el gobierno de su homólogo colombiano Álvaro Uribe, después de que este lo acusara ante la OEA de dar refugio a miembros de las Farc y el Eln.

En la última gran crisis entre Bogotá y Caracas -la de Duque y Maduro- fue necesario esperar más de tres años y un cambio de gobierno para que las relaciones volvieran a recomponerse y la considerada frontera más activa de Latinoamérica empezara a recuperar su esencia.

Carlos Gamboa Sus, ministro consejero de la Embajada de Colombia en Caracas entre 2015 y 2019, fue testigo directo de lo que significaron los años más difíciles de la fracturada relación entre Colombia y Venezuela, hasta su estallido definitivo. Para el entonces delegado del gobierno Santos, la del presidente venezolano fue una decisión mal tomada y cargada de “odio y rabia”, pero, además, sin fundamento.

Dice que ambos países venían en un crecimiento económico, en una hermandad permanente y una relación socioeconómica bien fuerte, pero el rompimiento desencadenó una desconfianza total. “Veníamos de un auge de 7.000 millones de dólares y eso empezó a sentirse. En el primer año hubo un descenso gradual de casi 2.000 millones de dólares y así progresivamente hasta llegar a lo que se llegó, que fue los 200 millones de dólares cuando yo me vine (de Venezuela) en el 2019”, contó.

No obstante, el peso de las relaciones económicas, las diplomáticas y políticas siempre fueron muy tensas, asegura Gamboa Sus. “A nosotros el gobierno venezolano nos atendía de una manera muy marginal”, recuerda el exministro. Y es que, si bien la de Colombia en Venezuela era una embajada clave y estratégica por los temas de paz que en ese momento se estaban manejando por parte del gobierno colombiano, pues estaba en curso el proceso de paz con las Farc, Gamboa reconoce que el relacionamiento con el Palacio de Miraflores era muy difícil.

“De hecho, el embajador nuestro fue llamado a consultas varias veces, porque Maduro nos insultaba mucho, nos atacaba, no nos dejaba trabajar y no había ningún tipo de relación comercial; tampoco había correlación social”, señala Carlos Gamboa. El exministro consejero cuenta que una muestra de lo complejo que siempre fue ese trabajo con Venezuela, es que los más de 200 convenios firmados de manera bilateral, desde 2010, no funcionaron.

“Nosotros nos desgastábamos con ellos, porque cada rato había que enviarles notas verbales para que respondieran de acuerdo a los convenios de entendimiento que habíamos firmado. Eran reuniones desgastantes porque no cumplían. Son muy desorganizados, no manejaban información, como sí lo hacía la embajada nuestra”, dice Gamboa.

Y concluye diciendo que la relación entre los dos países hermanos siempre fue muy desigual y de poca confianza. Por eso, está convencido de que el memorando de entendimiento para crear la Zona de Paz, Unión y Desarrollo firmado en julio pasado, tendrá la misma suerte que los que se suscribieron años atrás.

“Eso no va a pasar de un desgaste, porque en el momento que ellos vean que no les favorece, no aprueban y no pasa nada”, advierte.

John Mario González, docente y analista político, considera que el cierre unilateral de los puentes internacionales que comunican a Venezuela con Colombia, en 2015, tuvo unas implicaciones “gravísimas” en las relaciones entre los dos países, no solo en materia comercial, teniendo en cuenta que el vecino país era el segundo socio comercial histórico de Colombia, sino porque se agravaron los problemas de seguridad a lo largo de la frontera.

Recuerda que, aunque el entonces presidente Juan Manuel Santos adoptó “la estrategia del apaciguamiento frente a una devenida dictadura”, la cooperación en materia de seguridad, económica y de proyectos binacionales se vio muy afectada. “Además, porque eso coincidió con las sanciones económicas que comenzó a imponer Estados Unidos a Venezuela y el agravamiento de su situación económica y social. La afectación fue tan grande que se convirtió en una migración descontrolada de venezolanos hacia Colombia”, dice.

Y advierte que, aunque el perfil y vocación de la frontera entre Colombia y Venezuela está dado para que sea una de las zonas comerciales más activas del continente americano y tenga un desarrollo industrial sin precedentes destinado a Estados Unidos, México y a toda Centroamérica, teniendo en cuenta la cercanía y las facilidades, esto no será posible mientras en Venezuela exista una dictadura y Colombia tenga un gobierno “errático y demagógico”. “Ahora no hay confianza. Lo que hay son intereses y coincidencias por la necesidad de sobrevivencia de una cruel dictadura, como la de Venezuela, con un gobierno populista como el colombiano; eso, en el marco de unos problemas muy serios de seguridad en la frontera, en especial en el caso colombiano”, señala.

Por eso, para el analista, la principal lección que en términos diplomáticos dejó el cierre de la frontera y todos estos años de relaciones difíciles, es que las democracias de Colombia y Venezuela han sido históricamente muy débiles y que, “el populismo es como un cáncer que hace metástasis y se extiende allende las fronteras nacionales”.


Lo aprendido en materia económica por el cierre de frontera (Leonardo Fabio Oliveros)

El exministro Germán Umaña y los líderes gremiales Sergio Castillo, de Norte de Santander, y Gipsy Pineda, de Táchira, hablan de las lecciones aprendidas.

Hace 10 años, con el cierre de la frontera entre Colombia y Venezuela, la vida económica de esta zona cambió. La informalidad se apoderó del territorio y se arraigó como una cultura, a través de las trochas entre los dos países. El 19 de agosto de 2015, el comercio binacional formal pasó a cero por los puentes internacionales entre Norte de Santander y Táchira. Lo poco que se movió se dio a través de La Guajira-Zulia.

Y, ¿cuáles son las lecciones aprendidas que dejó este cierre en materia económica? A esta interrogante respondieron líderes gremiales y el primer ministro de Comercio, Industria y Turismo del gobierno de Gustavo Petro, Germán Umaña, artífice de la reapertura materializada el 26 de septiembre de 2022.



Germán Umaña

Para Umaña, lo único que dejó ese episodio fue un aumento de la pobreza absoluta, la pobreza multidimensional, desempleo, informalidad, contrabando, lavado de activos y la disminución del Producto Interno Bruto per cápita de Norte de Santander y La Guajira, por la destrucción del turismo, el comercio, la industria y el sector logístico. “Si usted mira esos indicadores durante el periodo del cierre, pues, en desempleo, estábamos 4% por encima del promedio nacional y más del 20% por encima en la informalidad. Estábamos con un ingreso per cápita más o menos la mitad de lo que había tanto en Colombia como en Venezuela”, indicó el también presidente de la Junta Directiva de la Cámara Colombo Venezolana.

El líder gremial se peguntó: “¿por qué siempre los Estados centrales, tanto de Colombia y Venezuela pretenden tomar medidas en las que nunca contemplan los intereses de los gobernadores, los alcaldes y los agentes económicos y sociales de la frontera?”. Así, otra lección aprendida es que las decisiones no solo las deben tomar Caracas y Bogotá.

Germán Umaña destacó que no se perdieron las relaciones económicas y diplomáticas entre los gobiernos, tampoco las relaciones que existían entre los empresarios de ambas naciones. “Alguien dijo que, cerradas las fronteras, Norte de Santander y La Guajira iban a solucionar los efectos económicos mirando a otros países, cosa que nunca ocurrió”.

Con la reapertura, que terminó con “esa larga noche oscura”, nacieron convenios importantes como el Acuerdo de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones, la modificación del Acuerdo Parcial N°28 y el acuerdo de transporte terrestre. Y todo ello, según el exministro, dio paso a los esfuerzos para crear la Zona Económica Binacional.

Gipsy Pineda

La presidenta de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras) en Táchira, Gipsy Pineda, subrayó que el cierre fronterizo destruyó el aparato productivo binacional, porque muchos trabajadores y sus familias que cumplían su actividad laboral en San Antonio y Ureña se quedaron sin sustento. Pineda aseguró que la migración de industrias, comercio y servicios hacia el lado colombiano generó una contracción de la actividad económica de la frontera de más del 70%.

“La preocupación de todo el empresariado tachirense era apremiante, porque esto involucraba una restructuración de cada una de las organizaciones, desde la sustitución de proveedores, clientes e insumos, hasta las operaciones en general”, expresó.

La representante de los empresarios recordó que la parálisis fronteriza no fue como darle pausa a una película, para posteriormente reactivarla como si nada hubiera pasado, pues las consecuencias de ese período de siete años fueron desastrosas.

Pineda señaló que una de esas lecciones que dejó la decisión del gobierno venezolano, es que recuperarse de un cierre de frontera cuesta mucho, porque las empresas que se han logrado reactivar han alcanzado un nivel del 50% en su capacidad instalada; se espera que a finales de 2025 otras reabran.

“Con una frontera abierta y el permanente crecimiento en el intercambio comercial, Venezuela tiene un reto, especialmente nuestro estado, que cuenta con empresarios resilientes y trabajadores, y es impulsar la competitividad necesaria para que la balanza binacional sea mucho más equilibrada, porque, actualmente, solo participamos en el 10% de ese intercambio”, añadió.

Otra lección muy clara, según manifiesta la dirigente gremial, es que las fronteras no deben cerrarse y mucho menos la colombo-venezolana, pues, es una línea que se desdibuja, producto de la actividad comercial dinámica. Pineda confía en que esta zona volverá a ser la más importante de Latinoamérica.

Sergio Castillo

El presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Cúcuta, Sergio Castillo, expresó que el aprendizaje más claro que perciben una década después del cierre es que “la frontera nunca más debe volver a vivir esto”. “Venezuela es nuestro mercado natural porque, geográfica y logísticamente, estamos más cerca de los venezolanos que del centro de Colombia y, a través del tiempo, esta posición privilegiada ha sido capitalizada por nuestros empresarios y sectores productivos. Es evidente que se ha ido mejorando el proceso natural de restablecimiento y recuperación del intercambio comercial, pero también es cierto que no ha sido como se esperaba”, afirmó.

Para Castillo, otra lección es que hay un reto clave por asumir en materia de seguridad, entendiendo que no solo se trata de la Fuerza Pública, también en términos de seguridad jurídica, financiera y todo lo relacionado con el fortalecimiento de las condiciones que brinden garantías a cualquier negocio que se haga entre empresarios colombianos y venezolanos. De acuerdo con el líder gremial, está claro que los anuncios que se hacen por parte de los gobiernos de Caracas y Bogotá generan desconfianza e incertidumbre, porque hay un desconocimiento evidente de la situación real de lo que ocurre en el territorio.

Sergio Castillo recalcó que la inversión extranjera siempre ha puesto los ojos en Norte de Santander, por su ubicación y sus condiciones privilegiadas, pero al final, la decisión de materializar esta inversión no se toma por ese temor existente, el cual se traduce en zozobra e inestabilidad.

En el primer semestre de 2025, el comercio con Venezuela por la frontera Norte de Santander-Táchira alcanzó los US$279,5 millones, mientras que por La Guajira-Zulia fue de US$259,8 millones, para un total de US$539,3 millones. La meta este año es superar el indicador anual de las operaciones del pasado (US$$1.200 millones) y lograr US$1.500 millones.

Walter Márquez Rondón

Entre tanto, el exdiputado de la Asamblea Nacional de Venezuela, Walter Márquez Rondón, exigió el 18 de agosto 2025, la apertura total de la frontera colombo-venezolana, al cumplirse diez años del cierre arbitrario decretado en 2015. Márquez, quien se desempeñó como embajador de Venezuela en la India durante el gobierno de Hugo Chávez, calificó de “insólito” que aún persistan restricciones horarias en los pasos fronterizos. Recordó que el puente internacional Simón Bolívar y el Francisco de Paula Santander cierran de 9:00 p.m. a 6:00 a.m., mientras que el puente Atanasio Girardot (antes Tienditas) permanece clausurado de medianoche a 6:00 a.m.

Márquez señaló que el 19 de agosto de 2015 será recordado como “una fecha negra” en la historia de la frontera, en contraste con el 17 de diciembre de 1819, cuando el Libertador Simón Bolívar proclamó la unidad de Colombia y Venezuela con la creación de la Gran Colombia.

“El cierre, impulsado por Maduro y el entonces gobernador José Gregorio Vielma Mora, duró siete años y ocasionó estragos irreparables en los sectores laboral, minero, comercial y educativo. Especialmente en el eje Ureña-San Antonio, donde aún no se ha logrado la recuperación”, puntualizó.

Finalmente, el exdiputado exigió que la Corte Penal Internacional avance en las investigaciones contra Nicolás Maduro y sus colaboradores por crímenes de lesa humanidad derivados de la medida. También advirtió que las autoridades colombianas que cierran los pasos internacionales están incurriendo en responsabilidades de cadena de mando.

“No existe estado de excepción ni en Colombia ni en Venezuela, ni suspensión de garantías. Cerrar la frontera es ilegal. La lección que nos dejó este capítulo es que nunca más debe repetirse un cierre arbitrario como el que hemos padecido”, concluyó.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

jueves, 7 de mayo de 2026

2789.- LA BUENA VIBRA, PROMOTORES DEL TEATRO

Juan Marcoantonio Rivas Pinilla (La Opinión)


En la Avenida Cero del barrio Lleras Restrepo, se encuentra la Corporación Artística y Cultural ‘La Buena Vibra’. Este espacio creado en 2020, ha fomentado el teatro en la región con talleres de formación y con la producción y circulación de obras que van acompañadas de mensajes sociales.

Vanesa Plata Peña y John Peñaloza Suárez, cofundadores y formadores de la corporación, explicaron que esta surgió hace cinco años cuando ellos junto con unos amigos decidieron reunirse para crear y presentar obras de teatro en la ciudad. De esa manera, la idea que empezó como un pasatiempo terminó consolidándose en la creación de ‘La Buena Vibra’.

Suárez afirmó que quienes le dieron vida al proyecto, venían de ser parte de otra corporación artística en Cúcuta, por tal razón ya contaban con cierto reconocimiento en el escenario al momento de su inauguración.

Vanesa Plata señaló que, durante ese mismo año, la llegada de la pandemia los llevó a adaptarse a la virtualidad y expandir sus actividades.

Actividades con actitud

La cofundadora indicó que durante el período de confinamiento se dedicaron a trabajar con empresas en contenidos audiovisuales, presentando también sus intervenciones mediante la virtualidad.

Agregó que este servicio evolucionó y hoy en día producen espectáculos para empresas y les brindan talleres en temas de trabajo en equipo, liderazgo y comunicación.

Sin embargo, destacó que una vez se retomó la presencialidad, la primera actividad que inauguraron fueron las formaciones en teatro a niños, adolescentes y adultos.

Explicó que en sus clases les enseñan a los estudiantes sobre expresión corporal, narración y creación de obras. Asimismo, dijo que realizan ensayos para dos puestas en escena durante el año, una en el teatro municipal y otra en el teatro Zulima.

John Suárez comentó que actualmente tienen a 40 personas formándose en teatro. Indicó que las capacitaciones son todos los sábados, con una duración de tres horas. De igual manera, expresó que las obras que presentan son de autor, y algunas otras de creación propia. Los cofundadores aclararon que en la casa de La Buena Vibra tienen todos los implementos de teatro, así como un espacio en la terraza para la presentación de obras.

“También enseñamos circo y telas aéreas, con lo que en ocasiones terminamos complementando las presentaciones”, afirmó Vanesa.

Otro servicio que ofrecen en la casa y que es abierto al público, es el ‘Teatro Clandestino’. Este se realiza todos los sábados a las 7:30 de la noche y consiste en ofrecerle un espacio de exposición a artistas de diferentes expresiones culturales.

Obras propias y circulación

Una de las obras de teatro insignia de La Buena Vibra es ‘Despierta: vuela con tu imaginación’. Esta historia creada durante la pandemia por el grupo de jóvenes, aborda la importancia de perseguir los sueños y dejar volar la creatividad pese al entorno en que se pueda vivir.

La presentación, que es de estilo clown, la conforman cuatro personas y tiene una duración de 50 minutos. Con la misma, Vanesa y Jhon han optado por convocatorias del Ministerio de Cultura, logrando presentarse en Tibú, Sardinata, San Calixto, Ocaña, y Teorama.

En 2022 Plata también creó la obra ‘Moribunda: marcas de una historia de amor’. En esta evidencian las violencias basadas en género, buscando generar reflexión alrededor del tema. La misma ha logrado presentarla en ciudades como Zipaquirá y Chía.

Dentro del departamento, ambas obras también han sido expuestas en colegios, espacios públicos de Cúcuta y festivales en Pamplona. En su repertorio La Buena Vibra actúa con otras obras de autor que han sido adaptadas, tales como: Alicia en el país de las maravillas, Las Picardías de Scapin de Moliere, La Maestra, y Toque de queda.

Futuros proyectos

Entre las próximas actividades que la corporación planea desarrollar se encuentra la ‘Lectura Gramática’, la cual consistirá en reunirse para leer guiones de forma expresiva.

Vanesa y John también declararon que están buscando fortalecer la programación de los sábados, optar por más convocatorias y seguir incentivando el arte en la región, permitiendo que sus estudiantes puedan crear obras propias y movimientos artísticos, si así lo desean.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

martes, 5 de mayo de 2026

2788.- CUCUTEÑO SAMIR HA RECORRIDO EL MUNDO CON SUS PINTURAS

Juan Marcoantonio Rivas Pinilla (La Opinión)


Samir Quintero Mendoza descubrió en las artes plásticas y visuales su pasión en la vida, sin embargo, el camino que recorrió este cucuteño para llegar a presentar sus obras a nivel internacional estuvo lleno de retos y aprendizajes.

Quintero, quien en su adolescencia deseaba ser futbolista, recordó que cuando tenía 16 años una lesión le llevó a tomarse un reposo de seis meses.

En ese período, el gusto por el arte empezó a asomarse en su vida. De esa manera su familia lo inscribió en la escuela de Bellas Artes de Cúcuta para aprender música, aunque según afirmó Quintero, eso no era lo suyo.

En 1999, a pocos meses de cumplir 17 años, Samir Quintero descubrió lo que el destino tenía preparado para él. En la avenida primera con calle 11 encontró un taller de pintura en el cual procedió a inscribirse.

Los seis meses que Samir se dedicó a aprender sobre artes visuales, lo convencieron luego de querer estudiar esa carrera.

Estudios universitarios y primeros retos

Al comentarle a su padre, Samir aseguró que no consiguió apoyo en él pues existían muchos prejuicios alrededor de estudiar dicha profesión. Frente a ello, Quintero terminó inscribiéndose en la Universidad Francisco de Paula Santander para estudiar arquitectura.

Una vez graduado, viendo su padre el talento que tenía, decidió brindarle los recursos para que estudiara artes visuales en la Universidad Industrial de Santander (UIS), en Bucaramanga.

Mendoza recordó que, tras lograr graduarse de artes, se fijó un nuevo objetivo: exponer sus pinturas en el Museo Nacional de Bogotá.

Trabajar para sobrevivir

Pese a sus grandes metas Samir señaló que las cosas no salieron como esperaba pues a pesar de que se mudó a Bogotá, durante ocho años no fue aceptado en ninguna galería de arte. En ese tiempo, el cucuteño se dedicó a trabajar como operario técnico en Bavaria, y en las tardes seguía pintando obras y tocando puertas para lograr exponerlas.

A sus 32 años, decidió volver a su ciudad natal donde trabajó como operario y mensajero para subsistir. Todo empezó a cambiar para Samir cuando un amigo publicista le recomendó inscribirse en una exposición artística en la Torre del Reloj.

Regreso al arte y éxito

Al postularse y ser aceptado en la galería, Quintero sintió aquello como una señal que le cambiaría su vida. El día de la exposición, mencionó que, aunque el centro cultural estaba lleno de personas, una sola estaba viendo su obra. “La exposición era de arte erótico, y mi técnica fue acrílico sobre lienzo. Para aquel entonces no tenía todavía una temática fija”, añadió.

La persona que observaba su obra, era Luis Miguel Brahim, director del Museo de la Memoria ese año, y también de la Fundación El Pilar de Brahim. El señor al admirar la calidad del trabajo de Samir lo invitó a trabajar con él en su fundación.

Mendoza recalcó que desde ese momento renunció a su trabajo, y comenzó a acompañar y aprender de Luis.

Mientras trabajaron juntos, el norte santandereano perfeccionó su técnica y enfocó sus obras hacia temáticas relacionadas con la migración, y la naturaleza. “Combinaba mis pinturas con lo que aprendí en artes y arquitectura. Buscando también generar reflexión sobre nuestra responsabilidad con el medio ambiente”, sostuvo.

Desde ese momento Samir logró ganar incentivos y premios del Ministerio de Cultura, así como una residencia artística en Argentina y Bogotá en 2019. Mientras en Cúcuta sus obras se empezaban a exponer en el Museo de la Memoria, en 2019 el artista de Medellín, Gabriel Ortega, lo contactó para que participara en una galería de arte en esa ciudad.

A partir de ahí, a través de convocatorias, subastas y recomendaciones de otros artistas, las pinturas de Samir Quintero llegaron a presentarse en Barranquilla, las Bahamas, Miami, Singapur, Madrid, Indonesia y Panamá. Pero lo más importante para el cucuteño fue lograr presentarse entre 2020 y 2021 en el Museo Nacional de Bogotá, donde luego fueron subastadas algunas de sus obras.

Taller Samir Quintero

Después de la pandemia se propuso junto con su esposa a crear un taller para enseñarle arte a jóvenes y adultos. En ese sentido, se ubicaron primeramente en el barrio Cundinamarca; luego en la Avenida Guaimaral y finalmente en el barrio Los Pinos donde se encuentran actualmente 2025.

En el ‘Taller de Arte y Galería, Samir Quintero’, cuatro profesores se dedican a dictar talleres en: dibujo artístico, retrato a carboncillo, dibujo tipo manga, anime y acuarela. Todo según la preferencia de la persona que se inscriba. “Les permitimos perfeccionar su técnica y que mantengan su estilo propio.

Actualmente les enseñamos a 130 personas entre los que se encuentran niños con capacidades especiales”, afirmó Samir.

Asimismo, declaró que les ha brindado la oportunidad a sus estudiantes de presentarse en el Museo Norte de Santander y en el Museo de la Memoria. También indicó que las obras de sus alumnos han llegado a ser compradas y ganar premios.

A futuro, Samir mencionó que proyecta continuar presentándose en otras ciudades y seguir fomentando el arte en la región.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

domingo, 3 de mayo de 2026

2787.- AL FLORECER LOS CAÑAGUATES, CUCUTA LUCE MÁS HERMOSA

Orlando Carvajal (La Opinión)


Hermosos cañagüates que florecen en lomas, parques, avenidas y hasta en patios de antiguas casonas de Cúcuta transforman el paisaje y le imprimen además de color, brillo y alegría.

Agosto, por tradición, es el mes en que florecen y su intenso color amarillo se puede observar a kilómetros desde cualquiera de los puntos cardinales de la ciudad.

Es como una señal renovadora que decora y rememora leyendas y letras de canciones que permanecen en la memoria colectiva de los cucuteños y visitantes. En el vecino país de Venezuela, tienen por nombre Aragua.

CAÑAGÜATES FLORIDOS – Libardo Mojica

Los cerros de Cúcuta se engalanan con la presencia de los Cañagüates vestidos de amarillo, que a la distancia se ven como trajes de oro, invitándonos al goce de la vida, llevándonos a la ilusión de tener mejores posibilidades para nuestra sociedad.

Los cerros se transforman en montañas orgullosas, sobre los resplandecientes tapetes de sus hojas, que refrescan la aridez del suelo, mientras sus profundas raíces rompen su textura, cambiando una estructura desértica, luchando con los vientos cruzados, mejorando el aire que respiramos en nuestra hermosa ciudad.

Los Cañagüates son árboles que luchan contra todo, al igual que nuestro temperamento, transforman las dificultades del entorno en mejores oportunidades.

Ese majestuoso jardín natural, embellecido por el árbol regional es parte de nuestra identidad, juntos rompemos paradigmas contra la adversidad.

Como para Holanda los tulipanes, los Cerezos a Japón, los Olivos a Grecia y los Pinos a Francia, para los Cucuteños, los Cañagüates, hacen parte de nuestras vidas iluminándonos con su dorado resplandor.















Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

viernes, 1 de mayo de 2026

2786.- UNIVERSIDAD SIMON BOLIVAR-CUCUTA

Alianza Unisimon (La Opinión)


Breve historia

La Universidad Simón Bolívar en Cúcuta, Colombia, fue fundada el 17 de agosto de 1999, recibiendo a sus primeros estudiantes en esa fecha. Aunque es una sede de la Universidad Simón Bolívar, que tiene su origen en Barranquilla, la sede de Cúcuta es relativamente más joven. La universidad en Cúcuta ha mantenido un compromiso con la educación, formando líderes con ética y sentido de pertenencia.

Aquí hay algunos detalles adicionales sobre la universidad:

Fundación:

La Universidad Simón Bolívar en Barranquilla fue fundada el 15 de noviembre de 1972 como Corporación Educativa Mayor del Desarrollo Simón Bolívar.

Sede Cúcuta:

La sede de Cúcuta abrió sus puertas el 17 de agosto de 1999, marcando el inicio de sus actividades académicas en esa ciudad.

Compromiso con la educación:

La universidad se ha dedicado a formar profesionales con altos estándares de excelencia y sentido de pertenencia, tanto en Barranquilla como en Cúcuta.

Acreditación:

La Universidad Simón Bolívar en Barranquilla, y por ende la de Cúcuta, cuenta con acreditación institucional de Alta Calidad, otorgada por el Ministerio de Educación de Colombia.

Unisimón-Cúcuta: 26 años creciendo juntos

La Universidad Simón Bolívar ha demostrado que su crecimiento no se mide sólo en pertinencia académica, sino que se arraiga en la capacidad de su comunidad para investigar, articularse con el sector externo y construir un futuro próspero.

La Universidad Simón Bolívar celebra el 2025, 26 años de historia desde su llegada a Norte de Santander, siendo la fecha un hito en su trayectoria por el nororiente de Colombia y la oportunidad para reconocer que el mayor legado que ha dejado la casa de estudios es el actuar ético y social de miles de profesionales que, con su sello de excelencia, impulsan el desarrollo de la región.

El aniversario es una oportunidad para celebrar, pero también para mirar con retrospectiva el camino recorrido y lo que falta por venir. Desde su llegada, en 1999, la universidad asumió el reto de arraigarse en un contexto de frontera, con el anhelo de ser una casa de estudios superiores del pueblo, pero también, de ser un agente de educación con pertinencia y calidad para el fomento de la ciencia, la investigación y la innovación.

La esperanza sigue intacta gracias a una metodología estratégica y a la capacidad de adaptarse a los cambios. Según el rector de la Universidad Simón Bolívar, José Consuegra Bolívar, la institución ha construido un proyecto pedagógico incluyente y pertinente para las características sociales y culturales de Norte de Santander. “Hemos siempre tenido el cuidado y el compromiso de abrir programas académicos que no existieran en Cúcuta, con el objeto de ampliar la oferta de oportunidades (…)”.

La Unisimón ha logrado ser pionera de programas innovadores como Ingeniería de Datos e Inteligencia Artificial, Ingeniería Multimedia y Marketing y Negocios Digitales. También ha atendido la limitada oferta de cupos en áreas como las ciencias de la salud, abriendo las carreras profesionales de Enfermería y Fisioterapia.



José Consuegra Bolívar

Según el rector, "una de las limitaciones, al establecernos en esta capital, era la escasa oferta de programas posgraduales (…) por eso nos preocupamos por crear más de 30 posgrados relacionados con las ciencias jurídicas, administrativas y de negocios, de la salud, sociales e ingenierías”, un logro que ha permitido a los profesionales formarse sin necesidad de trasladarse a otras ciudades y estructurar grupos de investigación de alto nivel y un número significativo de investigadores escalafonados por el Ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación.

Yolanda Gallardo de Parada

Por su parte, la directora general de la Unisimón, Yolanda Gallardo de Parada, sostiene que este enfoque en la excelencia se refleja en proyectos que impactan en Norte de Santander, donde se ha realizado un trabajo articulado a través del Observatorio de Interpretación de Realidades Educativas (OIRE) y la Red de Maestros y Maestras Investigadores de Norte de Santander (Reducalia), permitiendo el desarrollo y la ejecución de proyectos estratégicos en municipios como Sardinata, Tibú, Ocaña, Ábrego y San Calixto, beneficiando a miles de personas.

Desde la Unisimón se impulsa la innovación, el progreso socioeconómico y productivo a través del Centro de Crecimiento Empresarial e Innovación MacondoLab, que ha acompañado a 8.170 estudiantes en sus proyectos de emprendimiento.

Logros que marcan la historia

La calidad de sus programas, la expansión de su infraestructura, el aumento de la oferta académica de pregrado y posgrado, y la capacidad de su gente comprometida con el estudio de lo propio, brindando soluciones desde el campo de la investigación a fenómenos sociales, culturales y económicos del entorno, demuestran que los planes de la Universidad Simón Bolívar en Cúcuta se están cumpliendo.

Entre otros reconocimientos, la Unisimón se ubicó en los primeros lugares en rankings como: el ranking mundial de impacto social de Times Higher Education (THE), por sus aportes a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en el cual figuró en el número uno a nivel nacional. En el Ranking ART-Sapiens 2024-2025, que analiza las mejores universidades en producción internacional de artículos científicos se logró la posición 9 a nivel nacional y el Ranking U-Sapiens 2025-1, ubicó al alma mater como una de las instituciones de educación superior con mejores indicadores de investigación en Colombia.

Hoy, la Unisimón, además de ser de arraigo y tradición en el oriente colombiano y del Caribe (en la que se encuentra ubicada la sede de Barranquilla) constituye una comunidad científica basada en el trinomio universidad, empresa y Estado, que, desde las aulas forja la sociedad.

La Unisimón inició su trayectoria en Cúcuta en una antigua casona del histórico y emblemático barrio La Playa. Lo que en sus primeros días fue un espacio, con aulas adaptadas y recursos de la época, ha evolucionado hacia una infraestructura moderna, dinámica y tecnológica que cuenta con laboratorios especializados, como el de Morfofisiología, Contenidos Digitales, Procesos de Manufactura, Análisis de Movimiento, Modalidades y Recuperación Funcional, Procesos Psicológicos y la Cámara de Gesell.

Entre tanto, la calidad de sus procesos está respaldada por la certificación ISO 9001:2015 y el sello de sostenibilidad ICONTEC, que mantienen a la universidad en una categoría de excelencia.

El Premio al Mérito Empresarial, Capítulo Norte de Santander, se ha convertido en una plataforma para enaltecer a empresarios en categorías como innovación, exportación y compromiso social. Este año, logró superar el número de inscritos registrados, lo que demuestra el creciente interés del sector empresarial por ser parte del reconocimiento.

La directora general, Yolanda Gallardo de Parada, describe una hoja de ruta clara hacía el futuro: "Apostamos por un departamento donde la mayoría de sus jóvenes accedan a educación de calidad, siendo líderes de base tecnológica, un Norte donde el conocimiento sea el principal producto de exportación. Este liderazgo se evidencia, entre otros logros, al ser seleccionados por parte del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones para liderar la transformación digital de Norte de Santander".

Por su parte, el rector José Consuegra Bolívar sostiene que el compromiso a futuro es seguir apalancando el desarrollo de Cúcuta y Norte de Santander en aspectos tan fundamentales como lograr una mayor cobertura e impacto en la región; y la implementación de programas innovadores como Ingeniería Biomédica, Mecatrónica y Diseño Gráfico Industrial. “Esperamos implementarlos y que los jóvenes puedan abrirse a estos nuevos espacios laborales inherentes al desarrollo tecnológico, científico y empresarial”.

Opines


Jenny Liseth Delgado Bacca - Estudiante de Contaduría Pública.

La Universidad Simón Bolívar me ha permitido fortalecer valores como la responsabilidad, el respeto y la perseverancia, que considero esenciales para mi vida. Gracias a la movilidad académica he tenido la oportunidad de estudiar en la Universidad de Colima, México, conocer un nuevo país, adaptarme a su cultura y aprender de nuevas experiencias. Esta vivencia no solo me abre la mente, sino que también amplía mis expectativas laborales, permitiéndome soñar con un futuro más grande y lleno de oportunidades. Me siento agradecida por el apoyo, acompañamiento y confianza brindados en este proceso.


Lizeth Estephany Cardozo – Egresada de Psicología.

La Universidad Simón Bolívar fortaleció en mí valores como el compromiso, la responsabilidad y la vocación de servicio, guiando mi vida profesional y personal. Mi paso por los semilleros de investigación me inspiró a soñar y aportar a la transformación social. Gracias a sus oportunidades, accedí al mundo laboral antes de graduarme. Hoy, como asesora regional de educación en emergencias, de la ONG humanitaria Plan International, trabajo por garantizar el derecho a la educación de niños y niñas vulnerables, llevando siempre el enfoque social que mi alma máter me inculcó.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

miércoles, 29 de abril de 2026

2785.- SAGRADO CORAZON GANA FESTIVAL NACIONAL DE BANDAS, 2025

Keila Vílchez B. (La Opinión)


El sonido armónico de los vientos, la dulzura de las liras, el ritmo fuerte de la percusión y el brillo melodioso de los platillos retumbó con sello cucuteño en Zipaquirá. La banda marcial de exalumnos del Colegio Sagrado Corazón de Jesús (Corsaje) de La Salle se ganó el reconocimiento a mejor banda del evento y el premio a mejores vientos, en el Tercer Festival de Bandas de Exalumnos Zipaquirá Villa de la Sal.

Compitiendo con 14 bandas de todo el país, el talento regional brilló y sobresalió en estas dos categorías dejando en alto el nombre de la institución educativa, de Cúcuta y de la calidad de los procesos de formación artístico y cultural de la región.

De la mano de su director, Fabián Orlando Cuadros Díaz, la banda llevó a 72 integrantes, de los más de 120 exalumnos que la conforman, y destacó por su impecable trabajo en equipo, su corte marcial, militar y tradicional.

En el recorrido coreográfico interpretó la marcha triunfal de Aida, Bolero militar, Séptimo de línea, mosaico de Colombia Tierra Querida y Ligia, y concluyó con un mosaico de dianas clásicas de las Fuerzas Armadas de Colombia.

El momento del anuncio de los ganadores se viralizó en redes sociales, luego de que la presentadora dijera que el premio iba para tierra caliente y acto seguido mencionar al Sagrado Corazón de Jesús de Cúcuta.

Sin embargo, ese instante recordado con emoción por cada uno de los integrantes de la banda, es fruto de un esfuerzo de años. Ese reconocimiento no es fortuito, sino que viene de un proceso de formación de años.

La banda marcial del Colegio Sagrado Corazón de Jesús de la Salle se fundó en 1934 por el hermano Domingo León, es decir, hace 91 años, y la ubica como una de las más antiguas del país.


La sección de solo exalumnos de la banda se conformó en 2011, tras una decisión del hermano Emiliano Ortiz.

“El hermano tomó la decisión de que sería una banda solamente con exalumnos y promovió su conformación con el apoyo del profesor Jorge Peñaranda”, recuerda Carlos Ardila, director de la banda juvenil del Colegio Sagrado Corazón.

Carlos y Fabián son exalumnos del Sagrado Corazón y exintegrantes de la banda y ambos coinciden en que el apoyo recibido por los hermanos Lasallistas ha sido fundamental para lograr el posicionamiento de la banda marcial, en sus tres secciones: infantil, juvenil y exalumnos.

“Cuando se decidió conformar solo la sección de exalumnos, era porque estábamos mezclados, entonces se hizo una convocatoria y se presentaron dificultades porque muchos estaban en universidades y otros trabajando. Los ensayos los hacíamos en el mismo colegio y cuando estaba ocupado el espacio, nos movíamos a otro lugar. Existía una motivación para el reencuentro de exalumnos al igual que para emplear el tiempo libre en algo productivo”, dice Ardila.

A esa primera convocatoria asistieron 45 personas, pero hoy ya son más de 120 exalumnos que conforman la agrupación musical, que se ha ganado el respeto no solo en la región sino en el país.

Fabián Cuadros destaca que ellos tienen un modelo único en Colombia, “porque somos de las pocas bandas de exalumnos que trabajan de la mano con el colegio y de los hermanos de La Salle, porque hay muchas otras que no tienen ese soporte de las instituciones educativas”.

Además del apoyo del colegio, este grupo para llegar hasta el festival en Zipaquirá contó con el respaldo de la Gobernación de Norte de Santander, la Alcaldía de Cúcuta, Aguas Kpital, las secretarías de Cultura departamental y municipal, así como del concejal Edison Contreras.

Promoción de la cultura

Los integrantes de la banda de exalumnos se preparan todo el año para promover la cultura en eventos como el aniversario del colegio en agosto, Semana Santa, 28 de febrero y 20 de julio, fechas en las cuales participan en diferentes presentaciones locales.

“La banda participa en eventos cívico militares y apoyamos a la Policía, al Ejército y en los últimos 10 años hemos trabajado en estos actos con el Inpec”, explica el profesor Ardila.


La música para este par de profesores se ha convertido en una forma de vida, al tiempo que para todos los integrantes de la banda Sagrado Corazón de Jesús, en sus tres secciones, significa lo mismo: pasión, amor, constancia, disciplina, respeto.

“La música y las artes en general siempre ayudan a promover el carácter de los muchachos. Ellos aprenden a convivir en equipo y aprovechan el tiempo libre. A cada alumno y cada exalumno que ha pasado por la banda, esa experiencia les ha dejado algo para el resto de su vida”, sostiene el profesor Ardila.

Además, Cuadros precisa que actualmente el movimiento de bandas en Colombia es el más numeroso en personas involucradas, porque existen bandas marciales, de acordeones, de personas de la tercera edad, bandas show, y más.


Cúcuta como sede del festival en 2026

En Zipaquirá, la banda de exalumnos del Sagrado se hizo merecedora del premio Batuta de Oro que le otorgó el privilegio de organizar el próximo festival nacional de bandas de exalumnos, en 2026.

Sobre esto, los profesores explican que la fecha del evento sería tentativamente el 18 de julio del año entrante, en el marco de las ferias de Cúcuta.

Para organizar el festival están buscando apoyos de entidades públicas y privadas, porque este implicaría traer a la ciudad a uno de los movimientos culturales más grandes del país.

Además, están en la búsqueda del espacio adecuado para la presentación de todas las bandas de exalumnos que lleguen a participar en el festival, porque no existe en la capital de Norte de Santander un lugar que cumpla con las características de acústica y dimensiones para una actividad de este tipo.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

lunes, 27 de abril de 2026

2784.- ARTE DE HACER CINE EN CUCUTA

Juan Marcoantonio Rivas Pinilla (La Opinión)


La industria cinematográfica en Cúcuta se ha visto impulsada en los últimos ocho años por el trabajo del cineasta Juan Diego Aguirre en la ciudad.

Este director y guionista de 33 años, estudió comunicación social en la Universidad de Pamplona con el propósito de poder retratar las distintas realidades de Cúcuta a través de reportajes y documentales.

Aguirre, quien es oriundo de Venezuela, manifestó que sus primeros trabajos audiovisuales los realizó en 2013 con la creación de los cortometrajes ‘Urimaco lucha por su tierra’, y ‘Lo que se quiere ocultar’. En dichas producciones abordó temas como el desplazamiento y la vida de los habitantes de la calle.

El contexto fronterizo y los problemas sociales que enfrenta la ciudad se volvieron el hilo conductor para las producciones que siguió desarrollando Juan Diego con el pasar de los años.

Hoy en día 2025, Aguirre ha participado en la creación de más de diez proyectos y es miembro fundador de la primera corporación de cine en la ciudad denominada Frontera Films, así como del Festival Internacional de Cine de Norte de Santander (Ficnor).

Este camino, le ha permitido a Juan Diego conocer los retos y oportunidades que hay al momento de hacer cine en Cúcuta. Asimismo, su trabajo lo ha llevado a plantearse cada vez más ideas para incentivar está industria en la región.

Trabajos destacados y méritos

Las producciones que destacaron al cineasta dentro de la escena fueron ‘El Canal’ (2015), ‘Frontera City’ (2017) y ‘Vendo Pipas’ (2018).

Detalló que en ‘El Canal’, siendo este además su proyecto de grado, evidenció la realidad que viven los habitantes de la calle en el canal Bogotá, siendo ellos los propios protagonistas.

Con ‘Frontera City’, incursionó creando la primera serie digital en Cúcuta, la cual consta de ocho episodios que abordan temas como el contrabando de gasolina y las bandas criminales.

Por su parte, con ‘Vendo Pipas’ se dispuso a contar cómo vendedores venezolanos enfrentan la xenofobia en las calles de Cúcuta.


Juan Diego Aguirre señaló que con estas y otras producciones participó en festivales de cine en Cartagena, Bélgica, Berlín, Cuba, Alemania y España.

Retos en la ciudad

Pese a los reconocimientos, Juan Diego declaró que en Cúcuta es necesario que existan más centros que enseñen de cine y actuación. También expresó la importancia de que la administración municipal invierta en apoyar estos proyectos.

Aguirre indicó que los recursos para desarrollar sus producciones los obtuvo por convocatorias del Ministerio de Cultura y de las Tic; siendo ganador del Fondo de Desarrollo Cinematográfico, o directamente aportando de sus recursos.

Igualmente, manifestó que el elevado precio de los equipos y la falta de productoras en Cúcuta son factores que no han permitido un mayor desarrollo de esta industria.

Un futuro con cine

Con apoyo del Ministerio de Cultura, Juan Diego Aguirre creó junto con la productora Paola del Castillo, la agencia Frontera Films. Este proyecto inaugurado en 2021, tiene como objetivo gestionar recursos y asesorar a realizadores audiovisuales.

Además, Juan Diego es creador del Festival Internacional de Cine de Norte de Santander, el cual este año llega a su octava edición. Informó que, en este festival, que se desarrolla durante la primera semana de septiembre, exponen producciones locales, traen invitados especiales, realizan talleres y dan méritos a los mejores trabajos.


“El Ficnor lo realizamos en el mismo marco de la Fiesta del Libro. Este año traeremos a actores de la serie 100 años de soledad para que dicten talleres”; añadió. Por otra parte, dijo que desde la corporación crearon en 2024 un taller de actuación que en el presente año esperan ampliar con la enseñanza en temas de dirección y realización audiovisual.

Asimismo enfatizó que actualmente se encuentra en la creación de dos producciones audiovisuales. “En las obras le he dado la oportunidad de participar a más de 100 personas, sin importar su experiencia”; concluyó.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.