PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

TERREMOTERO -Reconocimiento, enero 2018-

Apasionantes laberintos con inspiraciones intentan hallar rutas y permiten ubicarnos en medio de inagotables cascadas, son fuentes formadas por sudores de ancestros. Seguimos las huellas, buscamos encontrar cimientos para enarbolar desprevenidos reconocimientos en los tiempos. Siempre el ayer aparece incrustado en profundos sentimientos.

Corría finales del año 2008, Gastón Bermúdez sin advertir y sin proponerlo, inicia por designios del destino la creación del portal CRONICAS DE CUCUTA. Parecen haberse alineado inspiraciones surgidas por nostalgias. Gran cúmulo de vivencias, anécdotas, costumbres y añoranzas, fueron plasmadas en lecturas distintas.

Ya jubilado de la industria petrolera venezolana, recibió mensaje que expresaba una reunión de amigos en Cúcuta. Tenía más de cuatro décadas ya establecido de forma permanente, primero en la ciudad del puente sobre el Lago y después en la cuna del Libertador. Viajó ilusionado, acudió puntual a la cita desde Caracas. Encontró un grupo contemporáneo, conformado por amigos ex-jugadores de baloncesto y ex-alumnos del Colegio Sagrado Corazón de Jesús.

La tierra cucuteña levantada desde primeras raíces plantadas, siempre acompañó todos los hijos ausentes. Cuando encontramos distantes los afectos, creemos separarnos de recuerdos. Nos llevamos al hombro baúles de abuelos, cargamos con amigos del ayer, empacamos en maleta la infancia y juventud. Muchas veces una fotografía antigua, atrapa y confirma que nunca pudimos alzar vuelo.

Entonces por aquellos días apareció publicado ´La ciudad de antaño´, parido desde generosa pluma con sentido de identidad comprometida, fue el mártir periodista Eustorgio Colmenares Baptista dejando plasmados recuerdos de finales de los 50 y años 60. Sin querer, esas letras fueron presentación inaugural de CRONICAS DE CUCUTA. Los Inolvidables sentires viajaron al modesto grupo de amigos y abrieron compuertas para afianzar arraigos de infancia. Don Eustorgio culmina la crónica con frases retumbando las memorias: “Había muchos menos avances tecnológicos a disposición de la comunidad, pero vivíamos como si nada nos faltara. Nos bastaba con vivir en Cúcuta”.

Sentires intactos, ahora plasman recuerdos en calles transitadas por niños que fuimos. Nuevamente los arraigos hacen despejar las avenidas a los rieles del antiguo ferrocarril. Nos bastaba con vivir en Cúcuta. Asoman madrugadas entre indetenibles remembranzas y añoranzas.

Sin planificar nada, Gastón compartía vía internet las crónicas del Diario La Opinión aparecidas cada ocho días en lecturas dominicales. Sin saber, creció el portal CRONICAS DE CUCUTA. Cada acontecimiento recopilado se convertía en homenaje In Memoriam para hombres y mujeres que dejaron muy alto el Valle de Guasimales. Igualmente, exalta la dignidad con reconocimiento a grandes glorias del ámbito artístico, cívico, periodístico, religioso, deportivo, cultural, social y político.

Oficialmente se convierte en PORTAL WEB el 7 de octubre 2010. En forma admirable acumula ya 1.329 recopilaciones tipo crónicas, casi todas extractadas de periódicos y publicaciones locales, libros populares, escritos nacidos de historiadores, periodistas, inéditos autores y muchos escritores del Norte de Santander. El portal permite hallar el original ADN ancestral y ubica el sentido innato de pertenencia cucuteña. Llegó un día a la vida de todos los internautas, igual como aparecen las buenas nuevas, sin avisar, sigilosamente introduciéndose en las cortezas que somos y las venas que siempre fuimos. Su creador, nunca imaginó un buscador que tocara el alma y menos tallar imborrables despertares en ávidos ojos de lectura.

Aparece ahora como paso determinante para navegar en referencias de Cúcuta. Asegura a nuevas generaciones herramientas para afianzar valores jamás perdidos. La perspectiva futura para ámbitos históricos, culturales, sociales y deportivos, harán necesario considerar el Portal como insigne buscador de consulta e informativo. Importante archivo tecnológico para infantes en colegios y escuelas. Podrá acceder directamente cualquiera a profundos arraigos allí recopilados. Casi imperativo considerarlo como salvaguarda del sentido de identidad y pertenencia.

CRONICAS DE CUCUTA se convirtió en sugestivo repaso de acontecer histórico, recopilado en 19 capítulos o clasificaciones. Portal libre, siempre abierto a todo aquel deseoso por descubrir datos históricos, biografías, nombres de grandes personajes, fechas emblemáticas, sucesos de vida social, cultural, deportiva, religiosa, artística y política. Formidable vía adentrándose en acontecimientos del siglo XVIII hasta nuestros días. Todo expedicionario oriundo se encontrará representado en cada letra, apellido, dato, foto y fecha. Todos volverán a observar las luces de la gran ciudad en medio de rutas por hallar orígenes.

CRONICAS DE CUCUTA no debe tener como destino el olvido, deberá asegurar a nietos de nuestros nietos, inquebrantables lazos surgidos de nostalgias, recuerdos y añoranzas. CRONICAS DE CUCUTA es herramienta tecnológica para demarcar el hilo conductor entre hoy y ayer. Parece luz encontrada en días oscuros, nos abre el entendimiento. Pulsar la tecla nos lleva a destinos con encuentros pasados. Valiosa información contenida en páginas adornadas con sentimientos profundos.

CRONICAS DE CUCUTA garantiza el resurgir de valores originarios que parecían adormecidos por culpa del avasallante mundo moderno. CRONICAS DE CUCUTA llegó para quedarse, igual que mares inundados por recuerdos. CRONICAS DE CUCUTA confirmó la premisa donde las nostalgias se convierten en vehículos para transportar la historia. Una enciclopedia virtual presentada por nuestras gentes con sencillo lenguaje.

Anclados quedarán por siempre nuestros sentires, intactos los arraigos, despiertas las añoranzas y vivas las costumbres intactas. Ahora aseguramos el reguardo de raíces que retoñan desde cenizas del ayer. Dios jamás declaró desértico el Valle Arcilloso, siempre fue bendecido, tampoco declarado deshabitado para la vida del hombre.

Fueron creciendo raíces en medio de cenizas y milagrosamente reverdecieron los gigantescos árboles frondosos. CRONICAS DE CUCUTA reafirma lo que somos. Seguiremos siendo aquello que siempre fuimos, nada cambió, solo algunos pañetes y varios techos distintos.

Todo estará por volver, todo por crecer y todo por llegar. Nunca estaremos solos. Cada generación hará brotar nostalgias por siempre convertidas en historias llenas de arraigos.

Nos bastaba con vivir en Cúcuta…

domingo, 1 de febrero de 2026

2742.- ANIVERSARIO DEL TERREMOTO DE 1875... ¡ME HUELE A LOBATERA!

San Antonio Villa Heroica-Facebook


El sol de mayo caía a plomo sobre los campos polvorientos que se extendían entre El Rosario y San Antonio del Táchira. El aire vibraba con un calor denso y pegajoso, la culminación de una larga sequía que había reducido el caudal del río Táchira a una triste hilera de agua. Sobre un burro paciente, Dositeo López, el ciego conocido por todos en ambas localidades, avanzaba lentamente. A su lado, pequeña y vivaz, iba su nieta, Elena, guiando al animal por el sendero.

Dositeo, a pesar de la oscuridad que habitaba en sus ojos desde su nacimiento, poseía una conexión misteriosa con el mundo que lo rodeaba. Había sobrevivido al terrible terremoto que había borrado del mapa a Lobatera en 1849, una experiencia que le había marcado profundamente. Ahora, con los años y un hogar establecido en la frontera, en San Antonio, se ganaba la vida vendiendo panela en la vecina ciudad de Cúcuta.

"Abuelo, ¿ya casi llegamos al río?" preguntó Elena, su voz infantil rompiendo el silencio sofocante.

Dositeo detuvo al burro y aspiró profundamente el aire. Un ligero fruncimiento se dibujó en su rostro curtido. "Ya casi, mi niña. Pero... ¿sientes algo raro en el aire?"

Elena olfateó, arrugando la nariz. "Solo el polvo del camino, abuelo. Y el calor que me hace sudar."

El anciano negó con la cabeza lentamente. "No, Elena. Hay algo más... un olor... un olor que me hiela la sangre."

Al llegar a la orilla del Táchira, donde apenas corría un hilo de agua turbia, el olor se intensificó. Era inconfundible, punzante y sulfuroso. El mismo hedor que había precedido la furia de la tierra en Lobatera.

"Azufre," murmuró Dositeo, su voz áspera por la inquietud.

Elena lo miró con sus ojos brillantes, llenos de curiosidad. "¿Azufre, abuelo? ¿Como cuando quemamos fósforos?"

"Peor, mi niña. Mucho peor." Dositeo apretó con fuerza la pequeña mano de su nieta. "Este olor... este olor trae muerte consigo."

Los días siguientes, mientras recorrían el camino polvoriento hacia Cúcuta, la presencia del azufre en el aire se hizo más fuerte, más persistente. Dositeo lo sentía en cada bocanada, un presagio sombrío que lo atormentaba.

"Abuelo, hoy huele más feo," comentó Elena una mañana, mientras el burro avanzaba bajo el sol inclemente.

"Sí, mi niña," respondió Dositeo con voz grave. "Este olor no me deja dormir. Me recuerda... me recuerda a cuando la tierra se tragó Lobatera."

En Cúcuta, Dositeo era un rostro familiar. Los comerciantes del mercado apreciaban su constancia y la calidad de su panela, sin importar su ceguera. Lo saludaban con afecto, preguntándole por su familia.

Pero el 17 de mayo de 1875, algo se quebró en el alma de Dositeo. La intensidad del olor a azufre se había vuelto insoportable, un grito silencioso que resonaba en su interior. Ya no podía guardar silencio.

Mientras Elena acomodaba los bloques de panela en el puesto del mercado, Dositeo comenzó a gritar. Su voz, habitualmente pausada y tranquila, se elevó quebrándose en la algarabía del mercado.

"¡Me huele a Lobatera! ¡Me huele a la tierra temblando! ¡Duerman en el monte, amigos! ¡Busquen refugio en los cocales! ¡Por sus vidas, háganme caso!"

La gente se detuvo, sorprendida. Los comerciantes, que siempre lo habían visto como un hombre sereno y juicioso, lo miraban con desconcierto, incluso con burla.

"¿Qué le pasa a Don Dositeo? ¿El sol lo ha vuelto loco?" murmuró uno.

"Pobre viejo," dijo otro con lástima. "La ceguera le ha afectado la cabeza."

Dositeo, ignorando las miradas y los comentarios, continuó su desesperado pregón. "¡Recuerden mis palabras! ¡Yo viví el terremoto de Lobatera! ¡Este olor es la antesala de la destrucción! ¡Salven sus vidas!"

Pocos le prestaron atención. Lo tildaron de loco, de viejo senil perturbado por el calor. Sin embargo, Dositeo, fiel a su instinto, reunió a Elena y regresó apresuradamente a San Antonio. Convenció a su familia, con la fuerza de su convicción y el recuerdo imborrable de la tragedia pasada, de abandonar su casa y buscar refugio en un cocal cercano.

Al día siguiente, alrededor del mediodía, la tierra rugió. Un temblor violento sacudió la región fronteriza con una furia inaudita. Cúcuta y San Antonio del Táchira se convirtieron en un amasijo de escombros en cuestión de segundos. Casas, iglesias, edificios, todo se derrumbó bajo la fuerza implacable del terremoto. El polvo y el grito de la gente llenaron el aire, mientras la tierra seguía temblando, negándose a calmar su furia.



La advertencia de Dositeo, el ciego que olía la muerte en el aire, pasó a la historia de este rincón de la frontera. Aquellos pocos que le hicieron caso, movidos por la incredulidad, pero también por el respeto que sentían por el anciano, se salvaron. La mayoría, sin embargo, ignoró sus gritos desesperados, sellando su destino bajo los escombros de una tierra que, una vez más, había demostrado su poder destructivo. El olor a azufre, el presagio sombrío que solo Dositeo pudo percibir, quedó grabado en la memoria colectiva como la advertencia silenciosa de una tragedia anunciada.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

viernes, 30 de enero de 2026

2741.- ROSENDO, EL DE LOS PESEBRES, LA MEDICINA Y FIEL A LA OPINION

La Opinión

Rosendo Cáceres Durán, médico anestesiólogo cucuteño, partió dejando una huella imborrable entre quienes lo conocieron.

Reconocido por su vocación de servicio, su alegría contagiosa y su entrañable tradición de armar el pesebre en Navidad, fue además un lector fiel de La Opinión, diario al que estuvo vinculado por más de cinco décadas.

“¡Rosendo, alístese que nos vamos para Cúcuta!”, gritaban en su niñez, y él, con la emoción viva, soltaba el balón y corría a ponerse su mejor pinta. Así era Rosendo: espontáneo, alegre y lleno de entusiasmo. Sus raíces están en Chinácota, municipio que lo vio crecer y que moldeó su pensamiento crítico desde temprana edad.

Desde niño caminaba por calles sin pavimentar para llegar a la escuela en su pueblo natal. Más adelante, llegar a vivir a Cúcuta fue para él un acontecimiento memorable. En la capital nortesantandereana se instaló y echó raíces profundas, tanto personales como profesionales.

Rosendo nació en 1931, y fue testigo de una época convulsa para el país, marcada por las persecuciones políticas a los liberales. En ese contexto también creció Jorge Alberto Mansilla Hernández, su entrañable amigo y vecino, con quien compartió no solo los primeros años de vida, sino también su amor por las letras y por La Opinión, periódico del que fueron lectores devotos.

Médico de profesión, egresado de la Universidad Nacional en 1954 como anestesiólogo, Rosendo ejerció con vocación y entrega. Pero además de la medicina, cultivó una pasión por la lectura y la historia regional, siendo un asiduo lector de editoriales, efemérides y especiales publicados por La Opinión.

Tenía una memoria prodigiosa para las fechas y los hechos relevantes. Recordaba, por ejemplo, con dolor, el asesinato de Eustorgio Colmenares Baptista, fundador de este medio, ocurrido el 12 de marzo de 1993.

No solo disfrutaba leer el periódico: también coleccionaba sus enciclopedias, como la de informática, la historia de la Diócesis, las monografías de Norte de Santander y aquella dedicada al Cúcuta Deportivo, equipo al que seguía con fervor. Nunca olvidó el ascenso del club a la primera división en 2006, una noticia que, como él decía, “movió las fibras más profundas de su esencia”.

Además, su espíritu navideño era un sello propio. Durante años se destacó por armar uno de los pesebres más admirados de la ciudad, una tradición que le ganaba el cariño de vecinos, amigos y conocidos, y que reforzaba ese lado entrañable que todos apreciaban en él.

Rosendo Cáceres Durán no solo fue un profesional destacado, sino un ciudadano comprometido con su entorno, con su historia y con su comunidad. Leía el periódico cada mañana acompañado de un tinto, disfrutando de los titulares, editoriales y, por supuesto, de las efemérides que tanto amaba.

En una de sus últimas entrevistas, afirmaba con lucidez y humor: “Anhelaría leer la edición de los 100 años de La Opinión, pero seguro estaremos muy ocupados en otro mundo”.

Hoy 15 de mayo 2025, desde ese otro mundo, seguramente seguirá leyendo titulares, comentando editoriales y sonriendo con la misma calidez de siempre.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

miércoles, 28 de enero de 2026

2740.- SESQUICENTENARIO DEL TERREMOTO DE CUCUTA

Olger García (La Opinión)




La primera vez que visité Cúcuta las calles y avenidas aún estaban engalanadas con pasacalles de “Cúcuta 75”, recordando a propios y extraños el centenario de la tragedia de aquel 18 de mayo de 1875, donde todo colapsó. Comúnmente se le denomina Terremoto de Cúcuta, pero es más preciso llamarlo Terremoto de los Andes, porque abarcó el este colombiano - Cúcuta, con destrucción total, Los Patios, San Cayetano, El Zulia, Ocaña, Pamplona, Villa del Rosario y su Templo Histórico que se arruinó; y el oeste venezolano: San Antonio del Táchira, Ureña y Capacho.

Alguna vez le solicité al académico Jaime Buenahora Febres Cordero una conferencia para la sesión solemne que anualmente celebra la Academia de Historia sobre el tema, y desde Johns Hopkins University, donde es docente, con asistencia de numerosos estudiantes de arquitectura de la UFPS, nos conectamos on-line, y al terminar se le hizo la pregunta, ¿por qué terremoto de Cúcuta y no de los Andes? Jaime contestó que el epicentro fue en Cúcuta y la ciudad con devastación total.

La hora del sismo quedó fijada en el reloj de la Iglesia de Cúcuta: 11:15 de la mañana del martes 18 de mayo de 1875. El remezón no se detuvo sino después de 50 segundos.

Existe un mapa topográfico de la ciudad de Cúcuta en 1863, realizado por J.M Crespo, “donde muestra la estructura urbana y características geográficas antes del terremoto de 1875. Incluye detalles de calles, edificaciones importantes y alusiones a los indígenas locales”, dice el pie de foto. El alcalde del momento, don Francisco Azuero M., dejó a la posteridad un sentido relato del día y el Concejo municipal encargó al ingeniero venezolano Francisco de Paula Andrade Troconis el trazado de las nuevas calles y avenidas de Cúcuta, y una de las características de ese trabajo es la amplitud de estas vías. Este ingeniero, que se residenció en Cúcuta, fundó colegios, periódicos, reconstruyó el puente San Rafael. Era hermano del expresidente venezolano General Ignacio Andrade Troconis.

La ley 43 de 1973, “Por la cual la Nación se asocia al primer centenario de la reconstrucción de la ciudad de Cúcuta”, dispuso la creación de una Comisión Especial Coordinadora del Centenario de Cúcuta y, además, la construcción y terminación de obras: la terminación del Hospital Erasmo Meoz, el Distrito de Riego del Zulia, el Ingenio Azucarero de El Zulia, la construcción y dotación de la Zona Franca Industrial y Comercial de Cúcuta, se ordenó la terminación y ampliación del parque de la Gran Colombia en Villa del Rosario, la dotación de la casa natal de Santander y del Museo de la Bagatela, se nacionalizó el Colegio Municipal de Bachillerato y se convirtió el Centro de Historia de Norte de Santander en Academia de Historia.

Eran otros tiempos, se pensaba en la región y en grande. Del pobre sesquicentenario del terremoto de Cúcuta, que se cumple el próximo domingo 18 de mayo, nadie se acordó.

La Academia de Historia realizó una sesión solemne y abierta al público, el viernes 16 de mayo 2025, en su sede del Edificio Nacional, para conmemorar el desastre, la pujanza de quienes impulsaron la reconstrucción la ciudad y los historiadores que dejaron páginas sentidas sobre la tragedia que se recopilará en nuestra Gaceta Histórica.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

lunes, 26 de enero de 2026

2739.-EL PARQUE DE LA VIDA EN EL BARRIO BELEN

Orlando Carvajal (La Opinión)


Con una inversión superior a los 5.600 millones de pesos, el gobernador de Norte de Santander, William Villamizar Laguado, inauguró oficialmente el Parque Principal de la Ciudadela de Belén, en Cúcuta. La obra, denominada Parque de la Vida, está diseñada como un punto de encuentro para toda la comunidad, no solo de Belén, sino de sectores vecinos que ahora cuentan con un nuevo espacio para la recreación, el deporte y la integración social.

“Es una obra bonita, una obra para Cúcuta y en especial para el barrio Belén, denominado Parque de la Vida”, expresó Villamizar durante el acto de apertura celebrado el fin de semana 9 de mayo 2025. El nuevo parque busca fortalecer los lazos comunitarios, fomentar la convivencia y brindar alternativas de esparcimiento para niños, jóvenes, adultos mayores y familias en general.

Un espacio para la paz, la cultura y el bienestar

La obra fue concebida como un escenario multifuncional que permitirá el desarrollo de actividades recreativas, culturales y deportivas. “En este parque se van a poder desarrollar actividades para adultos mayores, mujeres, niños, para el aprovechamiento del tiempo libre, para la cultura y la integración cultural”, explicó el gobernador.

Villamizar también reconoció que el proyecto fue iniciado durante el mandato del exgobernador Silvano Serrano, y destacó el apoyo de la Asamblea Departamental y el liderazgo del exconcejal Oliverio Castellanos como claves para su culminación.

“Cuenta el barrio Belén con el mejor parque de Cúcuta y del departamento”, afirmó Villamizar, al tiempo que manifestó su satisfacción por entregar un lugar que, según sus palabras, será altamente visitado y valorado por la comunidad, “porque es para la vida y para la integración de toda una comunidad”.


Un parque futurista y lleno de oportunidades

Durante su intervención, el exgobernador Silvano Serrano resaltó el valor simbólico y social de la obra. “Este es un parque futurista, que va a beneficiar a niños, niñas, adultos mayores, a la familia. Estas son obras que generan oportunidades y que van a permitir, en ese propósito constante que tiene el gobernador William Villamizar, generar paz y convivencia en Norte de Santander”.

El entusiasmo fue compartido por los jóvenes del sector, quienes afirmaron que este parque “marca la diferencia en nuestra comunidad y nos llena de una inmensa alegría a todos los que vivimos aquí”.

Diseño moderno y accesible

La obra, construida por la firma Mattices P&B Ltda., y supervisada por la interventoría de Multiservicios Danissan S.A.S., comprende una adecuación total de 6.900 metros cuadrados. El parque incluye zonas duras con un deprimido, área de juegos, una pasarela peatonal, tarima para eventos, monumento conmemorativo, zonas verdes e iluminación LED inteligente.

Este diseño no solo privilegia la estética y la funcionalidad, sino que además se pensó desde la sostenibilidad. La iluminación, por ejemplo, es de bajo consumo y opera en horarios programados para evitar el derroche energético.

Esperanza que se materializa después de cuatro décadas

El parque, esperado por más de 40 años por la comunidad de Belén, fue recibido con júbilo por líderes sociales y habitantes. “El parque fue concebido como un sitio de encuentro de las familias de Belén y barrios circunvecinos, pero también de toda Cúcuta. Un parque modelo de civilidad, paz y convivencia de Norte de Santander”, expresó el exconcejal Oliverio Castellanos.


Castellanos también insistió en que el espacio está destinado a fomentar valores de integración, recreación y cultura, descartando cualquier posibilidad de actividades que afecten su carácter comunitario. “Nunca será un espacio para promover ventas de licor”, advirtió.

Una nueva etapa para Belén

La inauguración del Parque de la Vida no solo representa la entrega de una obra física, sino el inicio de una nueva etapa para Belén y sus comunidades aledañas. Un espacio construido con visión de futuro, participación ciudadana y sentido social, que ya se perfila como referente de integración urbana en Norte de Santander.

“El parque es para vivirlo, para cuidarlo y para disfrutarlo en comunidad”, concluyó el gobernador Villamizar. Con esta entrega, se consolida un esfuerzo por transformar el tejido social a través de la inversión pública en espacios que dignifican y unen.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

sábado, 24 de enero de 2026

2738.- CENTRO DE CUCUTA AHUYENTA A COMPRADORES

Leonardo Fabio Oliveros (La Opinión)


Andenes en pésimo estado, bancas deterioradas y un circuito de audio que no funciona desde hace tiempo. Este es el panorama que se evidencia en el centro comercial A Cielo Abierto en abril 2025, en donde ProCúcuta hizo un recorrido para recoger lo que piensan algunos ciudadanos sobre ese lugar.

El presidente de la organización, Antonio Ríos, dijo que hay “lozas rotas, mobiliario urbano en mal estado, los árboles con sus raíces están dañando los andenes, pero lo más preocupante es que esos pequeños problemas se van acumulando” y pueden agravar la situación con el pasar del tiempo.

“Una obra bien concebida para modernizar el centro de la ciudad muere lentamente, sin que las autoridades locales se percaten. La Alcaldía debe hacer un inventario de daños a la infraestructura y proceder a repararlos”, afirmó.

El presidente de ProCúcuta indicó que también se debe conformar una corporación de la sociedad civil, preferencialmente representada por los comerciantes, los bancos, las cajas de compensación y las grandes superficies de la economía, que se encargue del mantenimiento y embellecimiento.

“Dicen que la mejor impresión es la que vale y por eso se cuidan las entradas a las ciudades; y, cuando se trata de visitantes, estos generalmente hacen presencia en el centro comercial A Cielo Abierto, en donde encuentran comercio y sitios de interés histórico. Por eso es importante recuperarlo, porque estamos cerrando la llegada a potenciales visitantes”, añadió Antonio Ríos.

La directora ejecutiva de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco) en Norte de Santander, Gladys Navarro, señaló que solicitaron una cita al alcalde Jorge Acevedo, para hablar sobre la seguridad y de cómo se está viendo el centro, porque “necesita una intervención integral”.

“El centro comercial A Cielo Abierto es de las cosas bonitas y diferenciales que tiene esta ciudad y hay que protegerla. Las cosas queridas y únicas se cuidan y deben permanecer en el tiempo, porque si no se mantiene una política clara con respecto al centro comercial A Cielo Abierto, pues, lo que vamos a ver es un deterioro paulatino”, consideró Navarro.

Alcaldía le pone el ojo

El secretario de Desarrollo Social, Leonel Rodríguez, encargado del área económica, precisó que el centro comercial A Cielo Abierto alberga el 80% de la actividad comercial y de servicios.


Sin embargo, aseguró que enfrenta desafíos significativos relacionados con el deterioro de su infraestructura, congestión vehicular y competencia con centros comerciales cerrados como Ventura Plaza y River Plaza. Estos factores han afectado la dinámica comercial y la calidad de vida urbana en la zona.

Rodríguez informó que han venido trabajando en el planteamiento de una propuesta para su recuperación, la cual comprende implementar jornadas regulares de limpieza, reparación de aceras y mobiliario urbano, mantenimiento de áreas verdes, ampliar y mejorar las zonas peatonales y fomentar un ambiente más amigable para los transeúntes.

Además, esa propuesta contempla mejorar la cobertura y frecuencia del transporte público en el centro, tener estacionamientos periféricos, organizar ferias, eventos culturales y actividades recreativas que atraigan a visitantes al centro y lograr alianzas entre comerciantes para ofrecer promociones conjuntas y mejorar la oferta de productos y servicios.

“La revitalización del centro comercial A Cielo Abierto no puede ser responsabilidad de un solo actor. Requiere el compromiso de la institucionalidad, los gremios, los comerciantes y la ciudadanía”, enfatizó.

El centro ahuyenta los clientes

Antonio Ríos manifestó que es hora de volver peatonales algunas calles del centro, con pisos de adoquín, podar los árboles con un toque de arte y ordenar los puestos de comerciantes informales.

“Si Cúcuta quiere convertirse en una ciudad destino debe cuidar el centro, que hoy luce caótico y desordenado, que está ahuyentando a los tradicionales clientes, afectando las ventas de los negocios, porque el ruido, la inseguridad, la invasión del espacio público y las basuras están a la orden del día”, recalcó el presidente de ProCúcuta.


La directora ejecutiva de Fenalco resaltó que se requiere una presencia efectiva de todos los estamentos administrativos y policivos para que poder recuperar el centro de la ciudad.

“hay que ver cómo podemos organizar a los actores que intervienen en el centro, con el fin de gozar no solo de una tranquilidad, sino de una armonía y salud mental. Seguimos insistiendo en la contaminación auditiva, con esos famosos megáfonos que tanto daño le hacen a la comunidad, porque causan estrés”, expresó la líder gremial.

Sostuvo que en esa zona está registrada la mayoría de las empresas establecidas en Cúcuta, según los registros de la Cámara de Comercio.

Vale recordar que este año, el Concejo aprobó la política pública para los vendedores informales, la cual busca organizar el espacio público en la zona céntrica, brindar garantías a los empresarios y facilitar el acceso a beneficios a los comerciantes de la calle.

El dato

De acuerdo con datos de Fenalco, el sector comercio representa el 28% del aparato económico de la ciudad y aporta más del 43% del ingreso al Producto Interno Bruto (PIB) del municipio.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

jueves, 22 de enero de 2026

2737.-PREPARACION EQUIPO PROFESIONAL DE BASQUET I-2025

Gustavo Contreras Sabogal (La Opinión)

Dirección técnica por el dominicano Richard Ortega.

El quinteto cucuteño, que el pasado diciembre 2024 ganó su primer título, comienza el certamen 2025 el 9 de mayo en el que participaron solo ocho equipos y se celebró en un lapso de dos meses.

Al mando estuvo una vez más el dominicano Richard Ortega, director técnico que llegó por primera vez en 2021 y el año pasado regresó para cumplir con el objetivo de sacar campeón al elenco representativo de Norte de Santander.

Las cosas no han sido fáciles para el cuadro motilón que aún no había logrado consolidarse a nivel económico y librar diferentes dificultades.

Un proyecto con nuevos jugadores

La nómina rojinegra cambió casi en su totalidad sin tener, de momento, a ninguno de los referentes del título.

En la lista son notables las ausencias de los dominicanos Juan Junior Rosario y Jaison Valdez, el estadounidense Jeremy Smith y los colombianos Jhon ‘Chiquillo’ Hernández, William Cabeza, José Lozano y Héctor ‘Mickey’ Díaz (llegaría en medio del campeonato). Ahora la apuesta de extranjeros fue por jugadores de Estados Unidos: Rashon Jhonson, Camron Donatlan y Salisu Nuhu, además del dominicano Bernardo Polanco.

El ramillete de nacionales es liderado por el veterano Fernando Lucena (colombo-venezolano) y Hanner Mosquera, Andrés Bejarano, Jair Jaimes y Samuel Villa.

De los jugadores de la casa aparecen Juan Pablo Barco, Joel Lizcano, Stephano Marcano, Jefry Santiesteban, Andrés Sepúlveda, Kevin Correa y Jansen Caicedo.

“Tenemos un equipo nuevo, pero con la ventaja que nuestros extranjeros son conocidos y recomendados por Richard Ortega (técnico). Bajo esa premisa no estamos al azar y algunos de los nacionales también ya han estado acá”, señaló Jhon Bustamante, presidente del club.

Los importados

Las miradas estuvieron fijadas en los refuerzos del extranjero elegidos para afrontar este campeonato.


Rashon Johnson: jugador de 27 años con vocación ofensiva, con capacidad para ser alero, de 2 metros de estatura formado en el equipo universitario Raiders de su país, con experiencia en Azerbaiyán, Georgia y República Dominicana.


Camron Donatlan: base estadounidense de 1.92 metros de estatura con experiencia en el baloncesto universitario (West Georgia) y que recientemente jugó en Cocodrilos de Caracas.


Salisu Nuhu: otro talento estadounidense, de 29 años, con vasta experiencia en el baloncesto universitario con Vikingos de Portland, Eslovaquia y un paso reciente por República Dominicana. Pivot con vocación defensiva y una estatura de 2.07 metros.



Bernardo Polanco: el base dominicano de 31 años será uno de los líderes del plantel por su experiencia. ‘El Mellito’ es un trotamundos jugando, además de su país, ha jugado en Venezuela, Panamá, Chile, El Salvador y México.

¿Y la Toto?


El coliseo Toto Hernández, casa del campeón, sigue requiriendo inversiones en arreglos de camerinos, cúpula y tecnología tras requerimiento de la División Profesional de Baloncesto (DPB). Aunque a inicio de año se espera dicha inversión, a la fecha las autoridades no habían intervenido el escenario.

Formato

Inicialmente el campeonato se jugó con dos conferencias ubicadas por cercanía geográfica de los equipos. En la A estará Cimarrones (Cali), Toros (Cali), Paisas (Medellín) y Sabios (Manizales), mientras que en el B Motilones (Cúcuta), Caimanes (Villavicencio), Piratas (Bogotá) y Caribbean (Santa Marta).

En la primera fase cada equipo se enfrentó en un total de cuatro veces (dos de local y dos de visitante) con cada uno de sus rivales del grupo para definir dos nuevos grupos para la segunda instancia.

En la segunda fase el primero y tercero del A fueron ubicados con el segundo y el cuarto del B y viceversa para formar los grupos C y D. Allí cada quinteto chocó otras cuatro veces, pero con los dos rivales que no enfrentó en primera ronda.

Sumando la fase I y la II cada elenco tuvo un total de 20 partidos y se contaron todos en una única tabla de posiciones para determinar las siguientes fases: los dos primeros se aseguraron directamente a semifinales, mientras que del tercero al sexto jugaron una fase de Play-In (al mejor de tres partidos).

En semis y finales se jugó al mejor de cinco compromisos.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

martes, 20 de enero de 2026

2736.- ESPECIES INVASORAS AMENAZAN LA ARBORIZACION

Fernanda Botello (La Opinión)


Ante los crecientes desafíos ambientales que enfrenta el planeta debido a la contaminación, se hace cada vez más urgente tomar acciones concretas para proteger los recursos naturales. Una de las más efectivas y simbólicas es la siembra de árboles.

Comprometido con esta causa, Germán García —ingeniero civil y ambiental, egresado de la Universidad de los Andes y de la Universidad de Notre Dame (EE. UU.)— promueve la necesidad de fortalecer la cultura ambiental en Cúcuta, ciudad que, según él, ya posee una conciencia ambiental latente en su ciudadanía.

Como muestra de este compromiso, durante una visita reciente a Cúcuta, García donó ejemplares de una nueva especie de árbol conocida como Copillo o Saladillo, ideal para entornos urbanos por sus características adaptativas.

En el marco de esa visita, también ofreció una conferencia sobre la importancia de la arborización urbana, destacando la necesidad de conocer qué especies son más adecuadas para las condiciones locales y cómo esto puede impactar positivamente en el desarrollo de espacios públicos sostenibles.

Durante su intervención, hizo un llamado a las autoridades y entidades responsables para que se reevalúen el tipo de especies que actualmente se siembran en la ciudad.

Plan piloto

En el Club Tennis, el ingeniero, oficializó la entrega de 24 ejemplares de Copillo en un acto solemne en el que estuvo presente el gerente de la institución, Vicente Jara, quién se comprometió al cuidado de los árboles.

Explicó que está es una especie arbórea nativa de Colombia que destaca por sus propiedades medicinales y su potencial maderero, además de tener una floración anual de color amarillo que la hace atractiva para los espacios públicos.

Durante la jornada, expuso que Cúcuta posee condiciones favorables para la arborización por su nivel freático alto y suelos permeables, lo que permite que los árboles prosperen sin riego constante.

Informó que serán “inicialmente sembrados en el Club Tenis, para que crezcan en condiciones seguras. Luego, si todo va bien, los llevaremos a parques y avenidas.”

“Son muy adecuados por su tronco recto, raíces profundas, una buena copa y un gran sombrío”, expresó García.

Además, en conversación con La Opinión, el cucuteño expuso sus preocupaciones sobre la creciente presencia de árboles invasores en los espacios públicos, considerando que “son amenazas para el ecosistema”.

Advirtió sobre especies no recomendables como el NIM, por su efecto insecticida natural que perjudica la fauna local y sus raíces invasivas, y el tulipán africano, por su toxicidad para las abejas. También mencionó el caso del caraqueño (elitrina), una especie atractiva, pero de vida corta.

“Los árboles no son decoración. Son infraestructura viva que puede mejorar la calidad del aire, del agua y de la vida.”, expresó García.

Cúcuta, una ciudad verde

En los años ochenta la ciudad de Cúcuta ostentaba el título de ser una de las ciudades verdes de Colombia, por su cultura arraigada a la protección de este valioso recurso natural, que llenó las calles de Cúcuta de árboles.

Sin embargo, la siembra de especies invasoras puso en riesgo el ecosistema.

Según expertos, en Cúcuta el 60 por ciento de los árboles sembrados pertenecen a las especies NIM y Oití.

Debido a las altas temperaturas que se presentan en la ciudad los ciudadanos empezaron a sembrar árboles, como el NIM que proporcionan buena sombra, son atractivos y frondosos.

El aumento en esta siembra se propagó rápidamente debido a su atractivo, pero se omitió su naturaleza invasiva y depredadora con los insectos.

“Sumado a eso, son árboles con una raíz que se extiende indiscriminadamente causando afectaciones en la infraestructura vial”, manifestó García.

En cuanto al Oití es mucho más bondadoso, ya que además que da buena frescura al ambiente en climas secos y zonas tropicales como Cúcuta, su aspecto es atractivo. Hay que tener en cuenta que su tronco es grueso, su raíz es agresiva pero menos que el NIM y crece muy alto, por lo que su desarrollo debe ser controlado.

En ese sentido, Cúcuta muestra una tendencia ambientalista creciente en materia de siembra de árboles; sin embargo, aún falta capacitación ciudadana para identificar qué especies son realmente las adecuadas para los espacios públicos de la ciudad.

“Es importante también una planeación para que se determine un inventario georreferenciado de las diez comunas de Cúcuta para entender las necesidades de cada especie plantada en los espacios públicos”, aseguró García.

Adicionalmente, mencionó que es importante que en la ciudad se establezca que los ciudadanos conozcan el manual de silvicultura, un documento que establece los cuidados modernos de los árboles en la ciudad, para que se siga sembrando, pero con responsabilidad.

“A veces sembramos especies que, en vez de ayudar, terminan siendo un problema para los servicios públicos o para la biodiversidad, Cúcuta necesita sombra, pero no se trata de sembrar por sembrar”.

Sociedad de Mejoras Públicas

En años anteriores, la Sociedad de Mejoras Públicas, cooperativa que se componía de un grupo de ingenieros y agrónomos, logró llenar de árboles la ciudad, mediante la siembra de especies nativas, endémicas y frutales.

Además de realizar las labores de cuidado, poda y mantenimiento para seguir garantizando la belleza de los espacios públicos.

Sin embargo, a lo largo de los años disminuyó su labor, hoy en día la responsabilidad quedó a manos de la Secretaría de Medio Ambiente departamental.

Por otra parte, las administraciones municipales han incluido en sus planes de desarrollo estrategias para seguir llenando la ciudad de árboles, en una ciudad que a diario crece en territorio.

Estos planes han sido buenos en su planeación, pero se quedan cortos a la hora de ejecutar los cuidados de mantenimiento necesarios.

Como la iniciativa ‘lo juro, un voto, por un árbol’ de la administración del exalcalde Jairo Yáñez, que logró sembrar más de 108.000 especies nativas, pero que en sus falencias está la de mantenimiento y seguimiento para su correcto cuidado.

Sobre este particular, se contactó a Cristhiam Jiménez, secretario de medio ambiente, para consultar sobre los planes de mantenimiento que la entidad adelanta para proteger los árboles que han sido sembrados por la administración municipal, pero no se recibió respuesta alguna.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.