PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

TERREMOTERO -Reconocimiento, enero 2018-

Apasionantes laberintos con inspiraciones intentan hallar rutas y permiten ubicarnos en medio de inagotables cascadas, son fuentes formadas por sudores de ancestros. Seguimos las huellas, buscamos encontrar cimientos para enarbolar desprevenidos reconocimientos en los tiempos. Siempre el ayer aparece incrustado en profundos sentimientos.

Corría finales del año 2008, Gastón Bermúdez sin advertir y sin proponerlo, inicia por designios del destino la creación del portal CRONICAS DE CUCUTA. Parecen haberse alineado inspiraciones surgidas por nostalgias. Gran cúmulo de vivencias, anécdotas, costumbres y añoranzas, fueron plasmadas en lecturas distintas.

Ya jubilado de la industria petrolera venezolana, recibió mensaje que expresaba una reunión de amigos en Cúcuta. Tenía más de cuatro décadas ya establecido de forma permanente, primero en la ciudad del puente sobre el Lago y después en la cuna del Libertador. Viajó ilusionado, acudió puntual a la cita desde Caracas. Encontró un grupo contemporáneo, conformado por amigos ex-jugadores de baloncesto y ex-alumnos del Colegio Sagrado Corazón de Jesús.

La tierra cucuteña levantada desde primeras raíces plantadas, siempre acompañó todos los hijos ausentes. Cuando encontramos distantes los afectos, creemos separarnos de recuerdos. Nos llevamos al hombro baúles de abuelos, cargamos con amigos del ayer, empacamos en maleta la infancia y juventud. Muchas veces una fotografía antigua, atrapa y confirma que nunca pudimos alzar vuelo.

Entonces por aquellos días apareció publicado ´La ciudad de antaño´, parido desde generosa pluma con sentido de identidad comprometida, fue el mártir periodista Eustorgio Colmenares Baptista dejando plasmados recuerdos de finales de los 50 y años 60. Sin querer, esas letras fueron presentación inaugural de CRONICAS DE CUCUTA. Los Inolvidables sentires viajaron al modesto grupo de amigos y abrieron compuertas para afianzar arraigos de infancia. Don Eustorgio culmina la crónica con frases retumbando las memorias: “Había muchos menos avances tecnológicos a disposición de la comunidad, pero vivíamos como si nada nos faltara. Nos bastaba con vivir en Cúcuta”.

Sentires intactos, ahora plasman recuerdos en calles transitadas por niños que fuimos. Nuevamente los arraigos hacen despejar las avenidas a los rieles del antiguo ferrocarril. Nos bastaba con vivir en Cúcuta. Asoman madrugadas entre indetenibles remembranzas y añoranzas.

Sin planificar nada, Gastón compartía vía internet las crónicas del Diario La Opinión aparecidas cada ocho días en lecturas dominicales. Sin saber, creció el portal CRONICAS DE CUCUTA. Cada acontecimiento recopilado se convertía en homenaje In Memoriam para hombres y mujeres que dejaron muy alto el Valle de Guasimales. Igualmente, exalta la dignidad con reconocimiento a grandes glorias del ámbito artístico, cívico, periodístico, religioso, deportivo, cultural, social y político.

Oficialmente se convierte en PORTAL WEB el 7 de octubre 2010. En forma admirable acumula ya 1.329 recopilaciones tipo crónicas, casi todas extractadas de periódicos y publicaciones locales, libros populares, escritos nacidos de historiadores, periodistas, inéditos autores y muchos escritores del Norte de Santander. El portal permite hallar el original ADN ancestral y ubica el sentido innato de pertenencia cucuteña. Llegó un día a la vida de todos los internautas, igual como aparecen las buenas nuevas, sin avisar, sigilosamente introduciéndose en las cortezas que somos y las venas que siempre fuimos. Su creador, nunca imaginó un buscador que tocara el alma y menos tallar imborrables despertares en ávidos ojos de lectura.

Aparece ahora como paso determinante para navegar en referencias de Cúcuta. Asegura a nuevas generaciones herramientas para afianzar valores jamás perdidos. La perspectiva futura para ámbitos históricos, culturales, sociales y deportivos, harán necesario considerar el Portal como insigne buscador de consulta e informativo. Importante archivo tecnológico para infantes en colegios y escuelas. Podrá acceder directamente cualquiera a profundos arraigos allí recopilados. Casi imperativo considerarlo como salvaguarda del sentido de identidad y pertenencia.

CRONICAS DE CUCUTA se convirtió en sugestivo repaso de acontecer histórico, recopilado en 19 capítulos o clasificaciones. Portal libre, siempre abierto a todo aquel deseoso por descubrir datos históricos, biografías, nombres de grandes personajes, fechas emblemáticas, sucesos de vida social, cultural, deportiva, religiosa, artística y política. Formidable vía adentrándose en acontecimientos del siglo XVIII hasta nuestros días. Todo expedicionario oriundo se encontrará representado en cada letra, apellido, dato, foto y fecha. Todos volverán a observar las luces de la gran ciudad en medio de rutas por hallar orígenes.

CRONICAS DE CUCUTA no debe tener como destino el olvido, deberá asegurar a nietos de nuestros nietos, inquebrantables lazos surgidos de nostalgias, recuerdos y añoranzas. CRONICAS DE CUCUTA es herramienta tecnológica para demarcar el hilo conductor entre hoy y ayer. Parece luz encontrada en días oscuros, nos abre el entendimiento. Pulsar la tecla nos lleva a destinos con encuentros pasados. Valiosa información contenida en páginas adornadas con sentimientos profundos.

CRONICAS DE CUCUTA garantiza el resurgir de valores originarios que parecían adormecidos por culpa del avasallante mundo moderno. CRONICAS DE CUCUTA llegó para quedarse, igual que mares inundados por recuerdos. CRONICAS DE CUCUTA confirmó la premisa donde las nostalgias se convierten en vehículos para transportar la historia. Una enciclopedia virtual presentada por nuestras gentes con sencillo lenguaje.

Anclados quedarán por siempre nuestros sentires, intactos los arraigos, despiertas las añoranzas y vivas las costumbres intactas. Ahora aseguramos el reguardo de raíces que retoñan desde cenizas del ayer. Dios jamás declaró desértico el Valle Arcilloso, siempre fue bendecido, tampoco declarado deshabitado para la vida del hombre.

Fueron creciendo raíces en medio de cenizas y milagrosamente reverdecieron los gigantescos árboles frondosos. CRONICAS DE CUCUTA reafirma lo que somos. Seguiremos siendo aquello que siempre fuimos, nada cambió, solo algunos pañetes y varios techos distintos.

Todo estará por volver, todo por crecer y todo por llegar. Nunca estaremos solos. Cada generación hará brotar nostalgias por siempre convertidas en historias llenas de arraigos.

Nos bastaba con vivir en Cúcuta…

miércoles, 18 de marzo de 2026

2764.- BARRIO MARIANO OSPINA PEREZ EL MAS GRANDE

Juan Marcoantonio Rivas Pinilla (La Opinión)


De acuerdo con la Secretaría de Planeación de la Alcaldía de Cúcuta, el barrio más grande de la ciudad es Mariano Ospina Pérez. Según afirmaron, este sector, ubicado en la comuna 7, tiene una extensión de 84.6 hectáreas.

Dicho número equivale a 846.000 metros cuadrados, lo que es igual a 132 canchas de futbol profesional. En ese sentido, Ospina Pérez se posiciona por encima de barrios como Belén el cual tiene 70.5 hectáreas.

Jairo Alvarado, presidente de junta de acción comunal, explicó que este barrio consta de 13 cuadras, que van desde la calle 13 hasta la 25 de la ciudadela Juan Atalaya. Igualmente comentó que algunos barrios que colindan con ellos son: Motilones, Buenos Aires, La Ermita y Camilo Daza.

Fundación del barrio

Ver Crónica de Cúcuta 2233.

A medida que los terrenos del barrio se vendieron en su totalidad, los vecinos formaron la primera Junta de Acción Comunal (JAC). Este hecho fue importante pues permitió mayor orden y trabajo en equipo para acabar de dotar el sector de calles pavimentadas.

Hoy en día, 2025, el desarrollo de este barrio lo ha posicionado como el más grande de Cúcuta. Asimismo, la comunidad que habita en él se caracteriza por trabajar con dedicación y humildad, manteniendo siempre una buena relación con sus vecinos.


Comercio: el motor económico

La comunidad informó que el comercio es la actividad laboral más común en la zona. Destacaron que las avenidas quinta y sexta, de la calle 19 y 20, son los puntos en los que se concentra mayor actividad económica.

En ese sentido, La Opinión conoció por voz de los habitantes, que en estas avenidas hay 15 restaurantes y 9 panaderías. Asimismo, vecinos indicaron que en los últimos dos años han llegado alrededor de seis cadenas de supermercado al barrio.

Pedro Flórez, comerciante, explicó también que en Ospina Pérez hay variedad de veterinarias, heladerías, almacenes y farmacias, siendo estos negocios, los que han generado diversidad de empleos.

Además, expuso que en el barrio hay fábricas de pantalones y pasteles, que distribuyen sus productos hacia otros puntos de Cúcuta. Sostuvo que los emprendimientos también caracterizan las calles de este sector.

“Las personas siempre están rebuscándose. En sus casas la gente ofrece talleres de costura y abren talleres de motos. También hay quienes se dedican a trabajos informales para salir adelante”, afirmó.

De igual manera, residentes aseguraron que de otros barrios de la ciudadela Juan Atalaya y de Cúcuta vienen comerciantes a trabajar a Ospina Pérez, por su importante movimiento económico.

Estos hechos, según afirmó la comunidad, han hecho del barrio Mariano Ospina Pérez, el corazón comercial de la comuna 7.


Instalaciones y actividades en conjunto

En cuanto a los espacios públicos, la comunidad expresó que en el barrio cuentan con dos iglesias, tres canchas, dos parques, un puesto de salud, y alrededor de 15 colegios.

Manifestaron que, en el caso de los parques, todos los días la gente los usa para practicar deportes y jugar futbol. Destacaron que los domingos, cerca de 30 personas se reúnen en el parque de la avenida quinta para practicar bailo-terapia durante la mañana.

También informaron que las personas se reúnen este día para asistir a la iglesia ubicada en la misma avenida. Expusieron que esta iglesia organiza dos veces al año bazares en los que vecinos participan en actividades culturales, y en la venta y compra de platos típicos de la región.

Asimismo, se conoció que los ciudadanos han participado de actividades de recolección de fondos a fin de mejorar las instalaciones de la capilla.

Jairo Alvarado, presidente de junta, añadió que, a fin de fomentar el deporte en las personas mayores, organiza encuentros deportivos todos los domingos a las 9:00 de la mañana. Detalló que en esta actividad se reúnen vecinos mayores de 40 años en la cancha de la calle 23, con el propósito de hacer ejercicio y mejorar la salud.


Méritos del barrio

El presidente de junta enfatizó que desde que asumió su cargo, ha promovido el deporte en todo el barrio. Declaró que, en 2023, jóvenes del barrio participaron de un campeonato deportivo realizado por el Instituto Municipal para la Recreación y el Deporte (Imrd).

En ese campeonato compitieron 118 equipos de la ciudad, ocupando el equipo de Ospina Pérez el tercer puesto.

“Este logro le significó un premio a la comunidad, pero también incentivó el deporte y los buenos hábitos en el barrio”, puntualizó.

Por otra parte, resaltó que el sábado 12 de julio 2025 se llevó a cabo la preselección de candidatas por comunas, donde la candidata de Ospina Pérez ganó por la comuna 7, para representar en las Ferias y Fiestas de Cúcuta.

De igual manera, Alvarado destacó otras cosas buenas del barrio Mariano Ospina Pérez, como lo son, la buena convivencia y la seguridad.


Cosas por mejorar

A pesar de que la comunidad reconoce los aspectos positivos del barrio y su importante desarrollo con los años, aun así, solicitaron ayuda en otros aspectos.

Vecinos informaron que algunas avenidas están en mal estado, presentando huecos y falta de pavimentación. Asimismo, indicaron que los baños de algunos de los colegios presentan afectaciones que necesitan ser intervenidas.

Igualmente sostuvieron que espacios como las canchas necesitan ser recuperados en cuanto a su suelo y mallas.

Jairo Alvarado, manifestó también la necesidad de que haya un salón comunal en el barrio y se instalen más puestos de salud teniendo en cuenta la extensión del mismo.

A medida que los ciudadanos de Ospina Pérez avanzan como el barrio más grande de Cúcuta, sintiéndose orgullosos por ello, piden a las autoridades intervenir en ciertos sentidos para mantener la buena calidad de vida e imagen.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

lunes, 16 de marzo de 2026

2763.- PALABRAS A ERNESTO COLLAZOS EN SUS EXEQUIAS

Patrocinio Ararat Díaz (Revista Semillas)


Hoy 19 de junio de 2025 a las 2:00 pm, estoy acá en la iglesia del Espíritu Santo al frente de us­tedes porque me precio de haber sido uno de los mejores amigos del doctor Daniel Ernesto Collazos Se­rrano. Igualmente, porque pese a no estar en el mismo bando político, nos unían muchos aspectos y pare­ceres similares. Coincidíamos en los gustos domésticos, en los asuntos académicos, en los temas de rela­ciones humanas, en el culto de los valores religiosos y en la prestación de los servicios a la comunidad.

Nuestra amistad databa de hace más de 60 años cuando cur­sábamos los primeros años del ba­chillerato en el Instituto Salesiano de Cúcuta. Por ese tiempo ya Ernesto se destaca­ba como un líder por su religiosidad y tomó la batuta en el departamento para conformar la secretaria Nacio­nal de Preuniversitarios Católicos SENPRUC. Más de un centenar de muchachos seguimos el ejemplo y de su mano desarrollamos múlti­ples actividades que procuraban el mejor comportamiento de los jóvenes ­ y la consolidación de la apropiación formal por el ejemplo de San Juan Bosco y Santo Domingo Savio, además de la clarísima devoción por María Auxiliadora.

Por primera vez en la vida montamos en avión y estuvimos en Cartagena con un grupo grande de compañeros del colegio en un congreso nacional de preuniversitarios católicos. Él era el que dirigía los movimientos del estudiantado de Cúcuta. Aún, después de tanto tiempo tengo algunas fotos que no eran tomadas por los celulares de ahora sino con las cámaras fotográficas de entonces.

Finalizando el bachillerato nos abrimos y él se fue al Colegio Calazans y yo me gradué en el bachillerato clásico del Salesianos. Él tenía su mayor orientación por el derecho y yo, por la ingeniería. Él curso su carrera en el Externado y yo en la Nacional.

Pasaron muchos años y él hizo una brillante trayectoria en distintas entidades públicas y yo me dediqué al ejercicio docente en la Universidad Francisco de Paula Santander. Allí escalé mi carrera académica y administrativa hasta llegar a la rectoría. El destino permitió acercarnos y le propuse ser mi asesor jurídico. Y ah trabajo perfecto el que desarrolló el Dr. Ernesto Collazos. Fue muy eficiente, muy aplicado y muy estricto en el ejercicio de sus funciones.

El ganaba una simbólica remuneración, pero prestaba sus funciones a cualquier hora del día. En el Consejo Superior con el Gobernador a bordo, en el Consejo Académico y el Comité Administrativo en la cabeza del suscrito. Siempre atento cuidándole la espalda para no cometer errores y para que la institución funcionara como un relojito. Saliendo de las funciones rectorales en el año 2000, quedé muy agradecido por su dedicación y trabajo y muy honrado con su sincera amistad.

Otra vez por caminos diferentes, pero con múltiples encuentros en la Academia de Historia de Norte de Santander, en la Universidad de Santander- UDES Sede Cúcuta, en la Asociación Nortesantanderana de Instituciones de Educación Superior ANIES, en donde también pude contar con su brillante inteligencia y consabida eficiencia.

Terminadas mis funciones rectorales en un periplo por varias universidades, mi dilecto amigo Ernesto Collazos Serranos me apoyó en la conformación de un movimiento académico, cultural y social que denominamos hace 19 años como El Cinco a las Cinco. En el año 2013, convertimos ese movimiento en una Fundación, entidad privada, con personería jurídica, sin ánimo de lucro, puesta al servicio de la educación y la cultura regionales. Él fue un socio destacado y acompañaba sus actividades con una especial asistencia.

Como desde hace algunos años, estuvo perdiendo buena parte de sus funciones personales, con una buena frecuencia le visitaba y en nuestras reuniones me preguntaba por todo y por todos. Estaba al día. Con verdadera fruición le veía gozar cuando le contaba de algunos éxitos en las diferentes actividades de la Fundación.


Durante sus últimos días le acompañé en su lecho de enfermo. Hablábamos y nos poníamos a rezar. Le regañaba mucho porque no quería comer porque no le apetecía nada. La verdad esto me entristecía porque con esta incapacidad personal, definitivamente se acercaba el final de su vida.

Pienso que sufría mucho por su enfermedad y esto le producía mucho desaliento y mal humor. Le llegó su hora ayer en la madrugada y creo que Dios se lo llevó para tenerlo a su lado.

En una apretada síntesis de la increíble existencia del Dr. Ernesto Collazos Serrano y tomando prestados varios conceptos de algunos de sus amigos, puedo afirmar que nuestro ilustre compañero fue un caballero en todo el sentido de la palabra, un buen cristiano, creyente en Dios y practicante de su fe, un buen conservador, un buen conversador y buen orador, un hombre honorable, poseedor de muchos valores que se han perdido en estos tiempos difíciles que vive el país. Mostró durante su vida un excelente don de gentes, un gran respeto por sus semejantes y un fino humor propio de su inteligencia.

Fue un profesional del derecho estudioso, serio, honesto y respetuoso en sus actuaciones jurídicas. En la academia se distinguió como un maestro en la enseñanza de su cátedra de Derecho Administrativo. Su ética profesional fue su gran legado.

Creo que la sociedad ha perdido a uno de sus mejores hijos por esa bella labor que desarrolló en el plano terrenal. Y con el deceso del Dr. Collazos, en menos del primer semestre del presente año 2025, lamentablemente, nuestra Fundación Cultural El Cinco a las Cinco ha perdido tres de sus más distinguidos socios, los doctores David Bonells Rovira, Rosendo Cáceres Duran y Ernesto Collazos Serrano.

En el proceso que desató el fallecimiento del Dr. Collazos, tengo que destacar acá el inmenso apoyo de sus hijos, familiares y amigos y muy especialmente el de su hijo Cristian, quien por todo lo que hizo se merece también el cielo durante todos los años de su vida.

Se fue el Dr. Collazos para otra dimensión y deja en este mundo una gran cantidad de recuerdos y de ejemplos dignos de ser emulados por sus semejantes.

Dios mío, por favor dadle fortaleza a su familia y a mi amigo Ernesto, entrégale toda la felicidad eterna que se mereció por su bonhomía, su don de gentes y especialmente por su inmensa devoción a María Santísima.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

sábado, 14 de marzo de 2026

2762.- POEMAS DE HOJALATA, PROLOGO AL LIBRO DE DAVID BONELLS

Gonzalo Arango (Revista Semillas)

David Bonells Rovira, Raquel Yodoroski, Rosaema Arenas, Miguel Méndez,
Gonzalo Arango, María Mercedes Carranza.

Su esposa, Claudia García-herreros nos ha permitido conocer algunos archivos, entre los cuales hallamos esta presentación de Gonzalo Arango, fundador del Nadaísmo, del libro de Poemas de Hojalata… Y una valiosa fotografía.

‘Es aburrido presentar un libro y, además, peligroso. Indispone al lector con una serie de teorías estéticas o supuestos morales que en definitiva contradicen el carácter desinteresado de la belleza, o las verdades íntimas del autor.

No haré eso con David Bonells para no desmentir su verdad, ni oscure­cer sus limpios Poemas de Hojalata, que ven la luz tras largas jornadas de silencio y errancia por los caminos.

Recién inaugurado el Nadaísmo, David, ondero solitario, se arrojó a la aventura de nuestra generación. Perdón, no tan solitario: un puñado de sueños que clamaban despertar para el bautizo de la nueva belleza, en que la juventud danzó desnuda, gritó de júbilo, y quemó sus hipotecas en la hoguera de la rebelión.

Más tardes, aclarando sus pasos y rumbos, se preguntó: ¿Acaso, toda manifestación de protesta no era ya un Nadaísmo fragmentado en vías de aglutinarse como una gran fuerza?

La respuesta es afirmativa. Hoy, denuncia con cegadora lucidez que después de diez años, el Nadaísmo aparece como grupo literario condenado a pasar a la historia de la literatura y no a la historia del país, como se pensaba.

En su tono nostálgico siento latir un reproche: que el Nadaísmo fracasó como revolución social y debió resignarse a su pequeña cuota de gloria.

Si todo no vale nada y el resto vale menos. -según el nihilismo de Leo-, el Nadaísmo es algo, mínimo estos Poemas de Hojalata.

El sueño Nadaísta de David

Yo no hablaría de rendición, de fracaso, ni de abrir una brecha radical entre la historia de un país y su literatura. Semejante separación de realidad y espíritu es maniquea. Sociedad y cultura no existen aisladamente sino unidas en esencia, aunque también enfrentadas cuando una de las dos rompa su unidad, su ritmo de destino, como sucede hoy en Colombia.

De todas formas, si uno está “condenado a pasar a la historia” que sea de pie, de la mano del poeta, y no amarrado a, carro del presidente. O en este caso, de Goliat. Porque este libro de David Bonells testimonia su calidad de “ondero nadaísta” ante quien los fantasmas del César y la Quimera no volverán a codiciar nuestra dignidad y, menos, nuestra poesía.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

jueves, 12 de marzo de 2026

2761.- PUENTE SOBRE EL RIO PAMPLONITA EN EL BARRIO SAN LUIS

Gastón Bermúdez Vargas

Puente San Luís.

Según la historia, para el 22 de julio de 1.897 la Compañía del Ferrocarril de Cúcuta puso en funcionamiento la Línea de La Frontera y fue necesario importar desde Inglaterra un puente metálico para poder atravesar el río Pamplonita. Así entró en funcionamiento, a finales del siglo XIX el llamado originalmente puente ‘San Luís’.

La línea de La frontera fue diseñada para beneficio de las dos naciones, Colombia y Venezuela. Durante su construcción se pasaron muchas penurias para conseguir su financiamiento, sin embargo, bajo los diferentes esquemas que se manejaron y con una gerencia seria y responsable, por fin se logró culminar la obra y arrancar las operaciones para beneficio de los habitantes fronterizos.

Durante los primeros años estuvo operando apropiadamente hasta que la situación financiera se dificultó, no porque fuera un mal negocio, sino que se complicó en ambos países la situación política y económica.

En Colombia fue afectado el manejo de la compañía Ferrocarril de Cúcuta, por decisiones de intereses políticos a consecuencia particularmente de la Guerra de los Mil Días que, tuvo en Cúcuta su peor momento con el Sitio de Cúcuta a mediados del año 1900, e involucramientos del gobierno venezolano mediante apoyos a uno de los bandos en conflicto, afectando las exportaciones. Además, se ordenó por parte de la presidencia de Venezuela la suspensión de la navegación por el río Catatumbo hasta el Lago de Maracaibo, que era la salida al mar de las regiones de los Andes de Colombia y Venezuela.

No fue sino a partir de mediados de 1904 después de finalizada la Guerra que, comenzaron a normalizar las operaciones, cuando la Compañía pudo retomar nuevamente sus funciones administrativas y funcionales e inmediatamente, la infraestructura de la línea fue sometida a reparaciones de todos los daños producto del conflicto.

Posteriormente el éxito comercial principalmente de la línea férrea de La Frontera, fue creciendo y su mejor momento fue en la década de los años 20 del siglo XX. Ambos países se esmeraron en hacer esfuerzos para optimizar el costo y calidad del transporte de pasajeros y mercancías como, por ejemplo, con la llegada del transporte automotor a la región se esmeraron en el plan de mejoramiento de carreteras especialmente en Venezuela y la construcción de la transandina 1925, la interconexión entre los ferrocarriles del Táchira y Cúcuta efectuada en 1926 y la construcción del puente ´Bolívar’, unión internacional sobre el río Táchira, inaugurado en 1927. Así que, las acciones fueron favoreciendo preferencialmente al medio de transportación automotor.

Década de los años 70’ del siglo XX, el puente Araujo sobre el río Pamplonita 
en el barrio San Luís que, permitía la continuidad de la carretera 
para automotores de la frontera hacia Cúcuta y viceversa.

En base a lo anterior el gobierno colombiano por orden del presidente Olaya Herrera concertadamente decidió desactivar la vía férrea a la frontera y utilizar el trayecto para construir la carretera de empalme entre San Antonio y Cúcuta.

A partir del 8 de octubre de 1.933, el puente ‘San Luís’ pasó a llamarse puente ‘Araujo’, al inaugurarse la carretera construida sobre la misma banca del ferrocarril, y su nombre fue en homenaje al ministro de Obras Públicas doctor Antonio Araujo Gaviria, quien acabó con esa línea del ferrocarril. Con el tiempo, debido al creciente tráfico automotor, los embates del río y las crecientes constantes en años atrás, se hizo necesario la construcción de un nuevo paso elevado, paralelo al existente, llevando al abandono el viejo puente metálico.

El puente Jorge Gaitán Durán fue inaugurado por el presidente Julio César Turbay.

El 15 de diciembre de 1981, el presidente Julio César Turbay Ayala inauguró el nuevo puente Jorge Gaitán Durán, una imponente estructura de concreto de 180 metros de longitud y doble calzada, cuya construcción costó 50 millones de pesos, que, desde entonces ha unido a Cúcuta con San Antonio y posteriormente también con Ureña, facilitando la movilidad binacional y enlazando la avenida Libertadores con el barrio San Luís.

Este nuevo paso vehicular, reemplazó al histórico puente Araujo, la obra metálica importada desde Inglaterra, que aún hoy se conserva a un costado como testigo silencioso del pasado ferroviario de la región, pues como hemos dicho, sirvió originalmente a la desaparecida Compañía del Ferrocarril de Cúcuta como parte de la llamada Línea de La Frontera y posteriormente para la antigua carretera Cúcuta- San Antonio, por lo que se espera se mantenga como un monumento útil patrimonial.

‘’Pero no todo fue progreso, como titula en una pequeña reseña histórica publicada por redes sociales, en la memoria cucuteña aún retumba lo ocurrido el 11 de noviembre de 1996, cuando las fuertes lluvias y el desbordamiento del río Pamplonita derribaron un tramo del puente Jorge Gaitán Durán, dejando interrumpido el tránsito y marcando uno de los momentos más críticos en la infraestructura de la frontera.

Cuando el puente Gaitán Durán se partió en dos. 1996.





Gracias al valioso archivo familiar de don Luis Francisco Sánchez y a su hijo Francisco Javier Sánchez por rescatarlo, hoy contamos con un registro fotográfico único de aquel evento que partió la historia... y el puente’’.




Referencias

1.- Libro Ferrocarril De Cúcuta-Patrimonio Ferroviario de Norte de Santander, Corporación Amigos del Patrimonio Nortesantandereano.

2.- Revista Semillas, N°72,- Venezuela Bajo el Sol, Juan Manuel Ramírez Pérez.

3.- Facebook, Otoño Noticias, Carolina Delgado.

4.- Facebook, Conozcamos a Cúcuta.

martes, 10 de marzo de 2026

2760.- WIMBLEDON 2025, MARIA CAMILA OSORIO CAE EN PRIMERA RONDA

Gustavo Contreras Sabogal (La Opinión)


En su quinta participación en el cuadro principal de Wimbledon, la tenista Camila Osorio (57) no pudo superar la primera ronda al caer, el martes 1° de julio, ante la estadounidense Danielle Collins (54) con parciales de 6-3 y 6-2 en una hora y 10 minutos de partido.

Collins volvió a ser verdugo de Osorio, recordando que en los Juegos Olímpicos de París 2024 la eliminó en los octavos de final.

La cucuteña, durante el primer set, flaqueó en su servicio en el cuarto game permitiendo que la norteamericana tomara una leve ventaja (3-1), que a la postre sería irremontable. Aunque Osorio batalló y alcanzó a estar 4-3 con saque a favor, no pudo concretar la igualdad siendo quebrada por segunda vez (5-3) y terminaría cayendo ante una sólida Collins.

Para la segunda manga, que, si bien fue batallada con games muy parejos, una vez más Camila no fue fuerte en su servicio siendo quebrada en tres de oportunidades para caer 6-2.

La mejor presentación de la raqueta número uno de Colombia en Wimbledon sigue siendo la de 2021 cuando logró tres victorias en la clasificatoria y alcanzó la tercera ronda en el cuadro principal. En 2023 y 2022 fue eliminada en primera ronda, y el año pasado en segunda.

En su preparación de gira sobre césped, la nortesantandereana solo tuvo un partido y fue en el WTA 250 de Eastbourne perdiendo ante la francesa Varvara Grachova con marcador de 6-4, 4-6 y 7-6. Una semana antes estuvo inscrita en el WTA de 's-Hertogenbosch, pero optó por no jugar.

En 2025, la jugadora de 23 años ha competido en trece torneos teniendo su mejor actuación en el WTA 250 de Bogotá, donde fue campeona. En Rabat alcanzó la cuarta ronda, en Singapur la tercera; en Hobart, Australian Open, Indian Wells y Madrid la segunda; mientras que fue eliminada en su estreno en Miami, Roma, Parma, Roland Garros y Eastbourne.

Presencia en dobles con Parks

Además de su participación en el cuadro de sencillos, Osorio participó en la modalidad de dobles haciendo pareja con la estadounidense Alycia Parks con quien este año jugó Roland Garros (eliminadas en primera ronda) y US Open 2024 (cayeron en segunda).

En dobles, Camila ocupa el puesto 317 del ranquin WTA. En Wimbledon solo registra una participación y fue en la temporada 2022 formando equipo con la suiza Viktorija Golubic, con quien llegó hasta la segunda fase.

La cucuteña Camila Osorio dio por finalizada su presentación en la modalidad de dobles de Wimbledon, donde hizo pareja con la estadounidense Alycia Parks.

La representante número uno del tenis femenino colombiano se despidió en la segunda ronda al caer ante la dupla conformada por la estadounidense Nicole Meliuchar (21 en el ranquin de dobles) y la rusa Lidumila Samsonova (45) con parciales de 7-6 (5) y 6-4, el viernes 4 de junio.

Osorio y Parks lograron una sola victoria y fue ante Alicia Barnett y Eden Silva con parciales de 1-6, 6-3 y 6-3.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

sábado, 7 de marzo de 2026

2759 292 AÑOS DE LA FUNDACION DE CUCUTA, 17 DE JUNIO 1733

Revista Semillas


Cúcuta, oficialmente San José de Cúcuta, es un municipio colombiano, capital del departamento de Norte de Santander y núcleo del Área Metropolitana de Cúcuta. La ciudad está situada en el valle homónimo, al pie de la Cordillera Oriental de los Andes Colombianos, próxima a la frontera con Venezuela. Comprende una superficie aproximada de 1117 km², con un área urbana de 64 km² (dividida en 10 comunas) y un área rural de 1053 km² (dividida en 10 corregimientos). Tiene una población de 812 176 habitantes, lo que lo ubica como el municipio más poblado del departamento y el sexto municipio más poblado del país.

De la misma forma, el Área metropolitana de Cúcuta, conformada por los municipios de Villa del Rosario, Los Patios, El Zulia, San Cayetano y Puerto Santander, cuenta con una población que supera el millón de habitantes.

La ciudad fue fundada como parroquia el 17 de junio de 1733 por Juana Rangel de Cuéllar, vecina de Pamplona radicada en la zona, bajo el nombre de San José de Guasimales, como parte de una iniciativa de los locales blancos y mestizos para separarse del pueblo de indios de Cúcuta (actual barrio San Luis).

Posteriormente, el nombre fue cambiado a San José de Cúcuta, castellanización de «Kuku-ta», en honor a los indígenas de la región. A partir de su fundación en el siglo xviii y durante toda la época virreinal española, la parroquia se fue consolidando como uno de los asentamientos más importantes del oriente neogranadino y de la América española, gracias a su posición estratégica entre las fértiles tierras de la provincia de Pamplona y la provincia de Maracaibo, recibiendo en 1792 el título de «Muy Noble, Valerosa y Leal Villa» mediante Cédula real por parte del Rey Carlos IV de España.

La ciudad es el epicentro político, económico, industrial, artístico, cultural, deportivo y turístico de Norte de Santander y su área metropolitana se constituye, a su vez, como el asentamiento urbano más importante de la frontera Colombo-Venezolana junto con la ciudad venezolana de San Cristóbal, debido a su dinámica comercial y a su histórica importancia en la consolidación de los estados modernos de Colombia y Venezuela así como sus relaciones diplomáticas, albergando eventos como la Batalla de Cúcuta de 1813, el Congreso Constituyente de 1821 en Villa del Rosario, el sitio de Cúcuta durante la guerra de los Mil Días y el Tratado de Tonchalá de 1959. Así mismo, jugó un papel significativo durante la inmigración colombiana en Venezuela y, recientemente, se ha convertido en uno de los puntos de paso más importantes de la crisis migratoria venezolana.

Como capital de Norte de Santander, la ciudad alberga los principales órganos gubernamentales de orden departamental como la Gobernación de Norte de Santander, la Asamblea de Norte de Santander, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cúcuta, el Tribunal Administrativo de Norte de Santander y las seccionales regionales del Consejo Superior de la Judicatura, la fiscalía general de la Nación, la Procuraduría General de la Nación y la Contraloría General de la República.

Cúcuta está conectada por carretera con Bogotá, Bucaramanga, Valledupar, Cartagena de Indias y, por su condición fronteriza, con Venezuela. Cuenta con un terminal aéreo, el Aeropuerto Internacional Camilo Daza, y una terminal terrestre, la Central de Transportes de Cúcuta. En octubre de 2024 se inauguró el Acueducto Metropolitano de Cúcuta, con el cual se garantiza que la ciudad y su área metropolitana dispondrán de agua potable por más de 50 años. La ciudad es sede de la diócesis de Cúcuta de la Iglesia Católica y presenta gran devoción a Nuestra Señora de Cúcuta, imagen ubicada en la Parroquia San José Catedral, la cual, junto con una imagen de San José, quedó intacta tras al Terremoto de 1875, que azotó a la ciudad.

El tejido empresarial de la ciudad está compuesto por 51.464 empresas, entre las que se destacan: Cerámica Italia, Viviendas y Valores, Constructora Celeus, Constructora Paisaje Urbano, Ladrillera Sigma, Ladrillera Casablanca, Tejar Santa Teresa, Arrocera Agua Blanca, Arrocera Gelvez, Pasteurizadora La Mejor, Mussi Zapatos, Avícola Torcoroma, Clínica San José de Cúcuta, Clínica Medical Duarte, Hospital Erasmo Meoz, C.I. Bulk Trading Sur América, Comercializadora Internacional Consultores Mineros, Comercial Industrial Nacional, Carboexco, Sociedad de Comercialización Internacional Excomin, Procar Inversiones, Minex Compañía Internacional, entre otras.

Su universidad pública, la Universidad Francisco de Paula Santander, es una de las universidades insignia del oriente colombiano. De la misma forma en la ciudad hacen presencia otras universidades públicas como la Universidad de Pamplona, la Escuela Superior de Administración Pública, la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, el ISER, y el SENA. Entre las privadas se encuentran la Universidad Libre, la Universidad de Santander, la Universidad Simón Bolívar, la Universidad Autónoma del Norte, la Universidad Santo Tomás, la FESC, la Corporación Universitaria Minuto de Dios, entre otras.

TOPONIMIA

La ciudad tiene un nombre compuesto a la usanza de casi todas las fundaciones españolas en América: San José (uno de los nombres más difundidos en el continente gracias a las devociones de San José en España), hace honor a José de Nazaret.

El nombre “Cúcuta”, hispanización de Kuku-ta, hace referencia al cacique del grupo de indígenas habitantes de la región y fue usado de manera recurrente para denominar a los valles de los ríos Pamplonita, Zulia y Táchira, además de varias zonas adyacentes, tales como “Villa del Rosario de Cúcuta” o “Pueblo de indios Cúcuta”, entre otros.

Kuku-ta en la lengua de los aborígenes locales significaba “La Casa del Duende”. A la ciudad se le conoció como San José de Guasimales desde el año 1733 hasta 1793, año en que cambió a su nombre actual.

Su escudo posee la leyenda «Muy Noble, Valerosa y Leal Villa de San José de Cúcuta», título que le fue concedido mediante cédula real en justo reconocimiento a sus laboriosos hijos, poco antes de terminar el siglo, por el Rey Carlos IV de España. Esto fue posible gracias a la ayuda del abogado de la Real Audiencia José María Maldonado, quien fue el encargado de presentar legalmente ante el Virrey de la Nueva Granada José Manuel de Ezpeleta la presentación del título de villa a nombre de los pobladores de la ciudad.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

jueves, 5 de marzo de 2026

2758.- INTELECTUALIDAD DE JORGE GAITÁN DURAN

BanRepública Cultural (Revista Semillas)


Poeta, crítico literario, ensayista y pensador de Norte de Santander (Pamplona, 12 de febrero de 1924 - Antillas Francesas, 22 de junio de 1962). Alma del movimiento intelectual de Mito, Jorge Gaitán Durán era hijo del ingeniero Emilio Gaitán Martín y de la ilustre santandereana Delina Durán Durán, perteneciente a una familia de políticos liberales, propietarios de tierras en el departamento.

Desde su nacimiento, su sino fue la abundancia, lo que le permitió llevar una vida cómoda, enteramente consagrada a la pasión intelectual: viajes, libros, creación de una revista de cultura, apoyo ideológico al liberalismo de su país. Gaitán Durán estudió la primaria y el bachillerato en Cúcuta (nació en Pamplona incidentalmente, durante una breve permanencia de su madre allí). Ya en la secundaria se manifestaron sus inquietudes literarias y por el teatro, al lado de su afición al basquetbol, deporte en el cual representó a su departamento a nivel nacional al terminar el bachillerato.

En 1941 viajó a Bogotá para hacer sus estudios universitarios. Se inscribió en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional, pero el año siguiente pasó a la Javeriana para estudiar Derecho, carrera que terminó en 1947, cuando ya había publicado sus dos primeros libros de poemas: Insistencia en la tristeza (1946) y Presencia del hombre (1947).

Para el joven poeta, así como para el ya bastante formado intelectual, el medio literario bogotano resultaba demasiado provinciano (lo cual no deja de sentirse en sus versos), dominado por el culto social al poeta como hombre público y por la ausencia total de crítica.

Gaitán trató de acomodarse a ese medio, con incursiones de reseñista en El Tiempo y en algunas revistas culturales. Sin embargo, su trabajo reclamaba contexto, una mayor visión literaria y una experiencia de la modernidad que Colombia no podía ofrecerle en ese momento. Por ello fue fundamental en su vida el exilio, entendido como una pura aventura intelectual autónoma.


No obstante, hay que resaltar el hecho de que Gaitán ya había iniciado en Colombia una carrera poética de relativos (y precoces) logros, y que ya se había involucrado en el tortuoso y difícil quehacer político del país, justo en el período de la Violencia, apoyando el movimiento del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán y, asesinado éste, participando en un conato de insurrección que lo llevó a acompañar a Jorge Zalamea en la toma de la Radiodifusora Nacional, el mismo 9 de abril.

De cualquier modo, antes de viajar a Europa en 1950, Gaitán Durán ya había establecido algunos contactos y forjado amistades intelectuales que a su regreso fueron decisivas en su misión de humanista. Tal es el caso de su relación con el propio Zalamea o con Hernando Téllez, quien prologó su segundo libro de poemas. Es decir, de alguna manera se relacionó con los intelectuales de la generación anterior, los más cosmopolitas y un tanto al margen del medio que Gaitán despreciaba.

Visto el clima de violencia en que se pervertía su acción política, Gaitán partió hacia Caracas en 1950 y se embarcó en La Guaira rumbo a Europa. Simultáneamente, comenzó a escribir un Diario que debe contarse entre los monumentos literarios no convencionales más lúcidos y reveladores que hayan sido escritos en Colombia. Este Diario abarca dos períodos de viaje: 1950-1953 y 1959-1960. En sus maletas, Gaitán llevaba los manuscritos de su tercer poemario, tal vez el más singular de todos por la presencia de un riquísimo y sensual fraseo lleno de exuberantes descripciones del trópico y de gran color paisajístico. Ese libro, Asombro, fue publicado en París en 1951.


Por lo demás, Gaitán iba buscando una redefinición más vital (y más primordial: en sus fuentes) del socialismo crítico al que se había inclinado desde su experiencia liberal colombiana. Partía de un supuesto que de hecho tiene mucho que ver con el tono trágico de su propia poesía: el determinismo (no del todo ineluctable) de la conciencia de clase burguesa. Entre sus primeras anotaciones en el Diario, aún embarcado, leemos, en una consideración sobre la condición de negro de uno de sus compañeros de viaje: Hasta cierto punto su situación es semejante a la del escritor burgués, de acuerdo intelectualmente con el marxismo, pero que no puede asumirlo humanamente.

Al mismo tiempo, reconocía, pocos meses después, en Varsovia, la importancia de un gobierno socialista orientado a lo “esencialmente” popular. Esa doble tensión de su ser de intelectual en busca de compromiso se hará patente en su Diario como un mohín crítico, a veces demoledor, no sólo con todo aquello que consideraba fracaso político, sino también contra su propia condición de escritor sin patria y sin tradición.

En París, Gaitán tomó varios cursos de cine y crítica cinematográfica, en el IDHEC. Allí conoció a Dina Moscovicci, con quien se casó y tuvo una hija, Paula, en 1952. Durante ese año viajó por Rusia y China: criticó duramente las inhumanidades del régimen soviético y en cambio encontró un modelo cuasi-ideal de revolución popular en China. Entre el 52 y el 53 recorrió Europa, vivió en Londres y en España y regresó a América.

Después de una breve estancia en Río de Janeiro, donde vivía la familia de Dina, Gaitán retornó a Colombia, en junio de 1954, trayendo consigo los poemas que conforman El libertino, y con renovadas ansias de promover una empresa cultural de gran alcance. Se convirtió en socio fundador de la Editorial Antares y dictó clases en la Universidad Nacional: esas dos actividades presuponen el tipo de “empresa” que quería crear: una revista de cultura.

Como premonición de lo que será la “razón intelectual” de Mito (su revista y movimiento), cuyo primer número se entregó en mayo de 1955, razón intelectual que es una “problemática”, puede leerse esta anotación en su Diario un par de años atrás: No es falta de convicción lo que hiela al intelectual en la batalla; es su desdoblamiento: reflexiona sobre el acto en el mismo instante en que actúa. No logra confundirse con su lucha. Está en el infierno del sujeto. Cada cosa le parece presunción de una problemática: cada hecho le exige una decisión, en la cual compromete todo lo que es.


En su obra se manifiestan los prejuicios que forman imperceptiblemente el “orden cultural establecido. Mito nació bajo el signo de esa advertencia, de esa, si se quiere, contradicción del intelectual burgués. Plenamente asumida, plenamente consciente. Se trataba de una revista bimestral, conformada sobre dos grandes ejes: el literario (con especial atención a la poesía) y el ensayístico o de pensamiento (sociológico, filosófico e histórico, principalmente).

Los intelectuales “nuevos”, los de su generación, que Gaitán Durán había hallado, con quienes había hecho amistad y en quienes iba a delegar la misión de co-dirigir la revista, eran Hernando Valencia Goelkel, a quien había conocido en España, Pedro Gómez Valderrama y Rafael Gutiérrez Girardot, quien ya parecía haber optado por quedarse en Alemania. Más tarde, regresó su coterráneo (de Cúcuta) Eduardo Cote Lamus, a quien también había reencontrado en España y apreciado en las nuevas coincidencias intelectuales, olvidando viejas diferencias políticas y de provincia.

Desde el primer número, la revista se caracterizó por sus excelentes colaboradores, sobre todo internacionales. A través de sus viajes, Gaitán había conseguido entablar amistad o hacer contacto con escritores y pensadores de todo el mundo. Por eso encontramos en Mito colaboradores como Octavio Paz, Vicente Aleixandre, José Manuel Caballero Bonald, Juan Liscano, Julio Cortázar, Jorge Guillén o Carlos Fuentes.

Por otra parte, y en esto radica la gran importancia de la revista en nuestro medio, tradujeron de primera mano artículos y documentos claves del pensamiento moderno: Jean-Paul Sartre, Georg Lukács, Martin Heidegger, Edmund Husserl, Georges Bataille, Wright-Mills y muchos otros.


Por su espíritu abierto, sus colaboradores y la visión actual y comprometida de sus gestores, Mito se convirtió en la revista de cultura más importante del país. Gaitán estaba en todo: escribía, redactaba, traducía, corregía pruebas, apuraba a los colaboradores, cazaba nuevos textos, seleccionaba. Pero él sabía que para Mito seguían siendo importantes sus viajes; por eso no se detuvo, no se sedentarizó en Bogotá.

En 1956 regresó a Europa y dejó a Valencia Goelkel encargado de la revista. Es un decir: él siguió tan encargado como antes, ahora en París. Al viajar, Gaitán no abandonó sus inquietudes políticas, pues desde meses atrás estaba empeñado en formalizar un movimiento intelectual contra la dictadura del general Gustavo Rojas Pinilla.

Cuando regresó, en 1957, Mito fue vocero de ese movimiento hasta la caída de Rojas, en mayo. Desde ese momento, Gaitán Durán intensificó su acción política, dentro v fuera de la revista. Hizo parte del MRL (Movimiento Revolucionario Liberal), creado por Alfonso López Michelsen como disidencia liberal ante los primeros gobiernos frente-nacionalistas; escribió en La Calle, el órgano de divulgación de ese movimiento, una serie de ensayos penetrantes sobre la realidad política nacional desde el Re advenimiento del liberalismo al poder en 1930 (esos ensayos integraron posteriormente el volumen La revolución invisible, tal vez el ensayo político más revelador escrito en Colombia); acompañó a López en sus giras y llegó a figurar en listas para el Congreso.

Mientras tanto, Mito continuaba su gran labor de difusión literaria, y en 1957, aprovechando el hecho de ser una empresa editorial con el respaldo de Antares, se dio inicio a la colección bibliográfica de Ediciones Mito con la publicación de Pesadumbre de la belleza, de Baldomero Sanín Cano, el anciano decano de los ensayistas colombianos, quien murió ese año y a quien Gaitán había rescatado también para la revista.

Descontando la publicación de sus dos últimos libros de poemas y los escasos avatares de una vida privada que era casi por completo una “vida de escritor”, los últimos años de Gaitán se confundieron con los de la revista Mito.

En 1959 se divorció de Dina y perdió luego la custodia de su hija Paula, mientras se afianzaba en una nueva relación sentimental con la escultora Feliza Bursztyn, con quien viajó a España en una suerte de luna de miel gozosa que nos relató en la segunda parte de su Diario. Ese año publicó Amantes, para algunos el mejor de sus libros de poemas y, en todo caso, el más conocido y acaso más representativo, en el sentido de retomar la temática del erotismo desde una perspectiva eminentemente reflexiva, sin perder el énfasis, notorio en sus dos primeros libros, en los tópicos trágicos de la caída y el desafío a los dioses.


En 1961 publicó Si mañana despierto, en las Ediciones Mito, poemario en el que incluyó un fragmento del Diario (con la clara conciencia de que era publicable como literatura). Ese mismo año escribió el libreto de la ópera Los hampones, que se presentó en octubre con música de Luis Antonio Escobar y escenografía de David Manzur.

Poseído por el afán de cubrir varios campos, según su modelo del intelectual moderno, el año de su muerte (1962) fue su época más prolífica y febril en cuanto a actividades. Tras el lanzamiento de Si mañana despierto, Gaitán fue homenajeado por los “intelectuales” de Colombia, una lista abigarrada de escritores, pensadores, artistas, hombres públicos y poetas en quienes el magisterio de Gaitán, por lo menos oficialmente, es innegable.

Por los mismos días, perdió por muy poco una curul en el Senado, ocupando el tercer renglón de la lista del MRL encabezada por Álvaro Uribe Rueda e Indalecio Liévano Aguirre.

Publicó dos cuentos, con uno de los cuales, “El serpentario”; ganó el Premio Nacional de Cuento. En abril viajó a París con la intención, muy significativa, de gestionar una edición completa de su Diario. Al regreso, el 22 de junio, murió al estrellarse el avión de Air France en que regresaba a Colombia en el momento en que tenía más planes y entusiasmos.

La obra de Gaitán Durán es compleja. Abarca diversos géneros y no siempre resulta lograda en cada título. Por eso la mejor manera de abordarlo como escritor es bajo la insignia del intelectual. Fue un político intelectual, un crítico intelectual, un editor intelectual e, incluso, y sobre todo, un poeta intelectual.

Su obra poética es disímil, pero llena de marcas de personalidad literaria. Él sabía que su lucha era contra la retórica, pero que no era fácil desprenderse de ese estigma, no por lo menos sin sacrificar ciertos temas y ciertas expresiones que hacían atractiva la poesía de otros autores. Pero en su conjunto esta obra poética es notable: tanto por la intensidad del canto como por la novedad de la propuesta.

Como ensayista, sus textos resultan de una agudeza y lucidez poco usual entre los escritores colombianos. Por otra parte, fue fundador indiscutible de temas y modos de ver los problemas histórico-culturales en nuestro medio. El legado de su revista, por el movimiento que nucleó y generó, sigue siendo un punto de partida para las nuevas generaciones intelectuales que buscan definirse en la historia nacional y mundial.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.