PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

TERREMOTERO -Reconocimiento, enero 2018-

Apasionantes laberintos con inspiraciones intentan hallar rutas y permiten ubicarnos en medio de inagotables cascadas, son fuentes formadas por sudores de ancestros. Seguimos las huellas, buscamos encontrar cimientos para enarbolar desprevenidos reconocimientos en los tiempos. Siempre el ayer aparece incrustado en profundos sentimientos.

Corría finales del año 2008, Gastón Bermúdez sin advertir y sin proponerlo, inicia por designios del destino la creación del portal CRONICAS DE CUCUTA. Parecen haberse alineado inspiraciones surgidas por nostalgias. Gran cúmulo de vivencias, anécdotas, costumbres y añoranzas, fueron plasmadas en lecturas distintas.

Ya jubilado de la industria petrolera venezolana, recibió mensaje que expresaba una reunión de amigos en Cúcuta. Tenía más de cuatro décadas ya establecido de forma permanente, primero en la ciudad del puente sobre el Lago y después en la cuna del Libertador. Viajó ilusionado, acudió puntual a la cita desde Caracas. Encontró un grupo contemporáneo, conformado por amigos ex-jugadores de baloncesto y ex-alumnos del Colegio Sagrado Corazón de Jesús.

La tierra cucuteña levantada desde primeras raíces plantadas, siempre acompañó todos los hijos ausentes. Cuando encontramos distantes los afectos, creemos separarnos de recuerdos. Nos llevamos al hombro baúles de abuelos, cargamos con amigos del ayer, empacamos en maleta la infancia y juventud. Muchas veces una fotografía antigua, atrapa y confirma que nunca pudimos alzar vuelo.

Entonces por aquellos días apareció publicado ´La ciudad de antaño´, parido desde generosa pluma con sentido de identidad comprometida, fue el mártir periodista Eustorgio Colmenares Baptista dejando plasmados recuerdos de finales de los 50 y años 60. Sin querer, esas letras fueron presentación inaugural de CRONICAS DE CUCUTA. Los Inolvidables sentires viajaron al modesto grupo de amigos y abrieron compuertas para afianzar arraigos de infancia. Don Eustorgio culmina la crónica con frases retumbando las memorias: “Había muchos menos avances tecnológicos a disposición de la comunidad, pero vivíamos como si nada nos faltara. Nos bastaba con vivir en Cúcuta”.

Sentires intactos, ahora plasman recuerdos en calles transitadas por niños que fuimos. Nuevamente los arraigos hacen despejar las avenidas a los rieles del antiguo ferrocarril. Nos bastaba con vivir en Cúcuta. Asoman madrugadas entre indetenibles remembranzas y añoranzas.

Sin planificar nada, Gastón compartía vía internet las crónicas del Diario La Opinión aparecidas cada ocho días en lecturas dominicales. Sin saber, creció el portal CRONICAS DE CUCUTA. Cada acontecimiento recopilado se convertía en homenaje In Memoriam para hombres y mujeres que dejaron muy alto el Valle de Guasimales. Igualmente, exalta la dignidad con reconocimiento a grandes glorias del ámbito artístico, cívico, periodístico, religioso, deportivo, cultural, social y político.

Oficialmente se convierte en PORTAL WEB el 7 de octubre 2010. En forma admirable acumula ya 1.329 recopilaciones tipo crónicas, casi todas extractadas de periódicos y publicaciones locales, libros populares, escritos nacidos de historiadores, periodistas, inéditos autores y muchos escritores del Norte de Santander. El portal permite hallar el original ADN ancestral y ubica el sentido innato de pertenencia cucuteña. Llegó un día a la vida de todos los internautas, igual como aparecen las buenas nuevas, sin avisar, sigilosamente introduciéndose en las cortezas que somos y las venas que siempre fuimos. Su creador, nunca imaginó un buscador que tocara el alma y menos tallar imborrables despertares en ávidos ojos de lectura.

Aparece ahora como paso determinante para navegar en referencias de Cúcuta. Asegura a nuevas generaciones herramientas para afianzar valores jamás perdidos. La perspectiva futura para ámbitos históricos, culturales, sociales y deportivos, harán necesario considerar el Portal como insigne buscador de consulta e informativo. Importante archivo tecnológico para infantes en colegios y escuelas. Podrá acceder directamente cualquiera a profundos arraigos allí recopilados. Casi imperativo considerarlo como salvaguarda del sentido de identidad y pertenencia.

CRONICAS DE CUCUTA se convirtió en sugestivo repaso de acontecer histórico, recopilado en 19 capítulos o clasificaciones. Portal libre, siempre abierto a todo aquel deseoso por descubrir datos históricos, biografías, nombres de grandes personajes, fechas emblemáticas, sucesos de vida social, cultural, deportiva, religiosa, artística y política. Formidable vía adentrándose en acontecimientos del siglo XVIII hasta nuestros días. Todo expedicionario oriundo se encontrará representado en cada letra, apellido, dato, foto y fecha. Todos volverán a observar las luces de la gran ciudad en medio de rutas por hallar orígenes.

CRONICAS DE CUCUTA no debe tener como destino el olvido, deberá asegurar a nietos de nuestros nietos, inquebrantables lazos surgidos de nostalgias, recuerdos y añoranzas. CRONICAS DE CUCUTA es herramienta tecnológica para demarcar el hilo conductor entre hoy y ayer. Parece luz encontrada en días oscuros, nos abre el entendimiento. Pulsar la tecla nos lleva a destinos con encuentros pasados. Valiosa información contenida en páginas adornadas con sentimientos profundos.

CRONICAS DE CUCUTA garantiza el resurgir de valores originarios que parecían adormecidos por culpa del avasallante mundo moderno. CRONICAS DE CUCUTA llegó para quedarse, igual que mares inundados por recuerdos. CRONICAS DE CUCUTA confirmó la premisa donde las nostalgias se convierten en vehículos para transportar la historia. Una enciclopedia virtual presentada por nuestras gentes con sencillo lenguaje.

Anclados quedarán por siempre nuestros sentires, intactos los arraigos, despiertas las añoranzas y vivas las costumbres intactas. Ahora aseguramos el reguardo de raíces que retoñan desde cenizas del ayer. Dios jamás declaró desértico el Valle Arcilloso, siempre fue bendecido, tampoco declarado deshabitado para la vida del hombre.

Fueron creciendo raíces en medio de cenizas y milagrosamente reverdecieron los gigantescos árboles frondosos. CRONICAS DE CUCUTA reafirma lo que somos. Seguiremos siendo aquello que siempre fuimos, nada cambió, solo algunos pañetes y varios techos distintos.

Todo estará por volver, todo por crecer y todo por llegar. Nunca estaremos solos. Cada generación hará brotar nostalgias por siempre convertidas en historias llenas de arraigos.

Nos bastaba con vivir en Cúcuta…

jueves, 30 de marzo de 2023

2221.- SOBRE EL TEATRO SANTANDER

Gerardo Raynaud (La Opinión)


En Cúcuta, el primer teatro comenzó a construirse algunos años después del terremoto por iniciativa del señor Domingo Guzmán.

Como una breve introducción a la historia del cine y los teatros en Colombia y en Cúcuta, les comento que la primera exhibición del llamado hoy “séptimo arte” se produjo en la ciudad de Colón en el entonces departamento de Panamá, mucho antes de su separación de nuestro país.

De allí, se tiene noticias que, en septiembre de 1897, el Teatro Municipal de la capital de la república presentara la primera película que por entonces eran cortos en los que se mostraban reuniones de personas, actividades callejeras o paisajes, con cámaras fijas.

En Cúcuta, el primer teatro comenzó a construirse algunos años después del terremoto por iniciativa del señor Domingo Guzmán. En ese momento, era solamente un escenario para presentaciones en vivo, que aprovechaban las frecuentes compañías teatrales que visitaban la ciudad, de paso para el interior del país o de salida al término de sus presentaciones por el sur del continente.

Las limitaciones financieras del señor Guzmán no le permitieron inicialmente adaptar su sala para las presentaciones cinematográficas así que se asoció con el general José Agustín Berti para modernizar sus instalaciones y adquirir los equipos adecuados para las proyecciones de cine.

El renovado teatro, que en adelante se llamó “Guzmán Berti”, fue reinaugurado en 1913 y a partir de entonces, presentaciones en vivo de funciones teatrales y proyecciones cinematográficas se exhibían indistintamente.

El segundo teatro de Cúcuta fue inaugurado en 1929, por iniciativa del señor Luis Alberto Marciales, en un lote ubicado justo al lado de su casa de habitación, en la calle once entre las carreras tercera y cuarta (hoy avenidas).

En el momento de su apertura, el teatro tenía una capacidad de 2.500 (¿?) espectadores y en esa primera presentación, la compañía de drama y zarzuela de Esperanza Díez exhibió el melodrama ‘La favorita del Sultán’, muy aplaudida por los asistentes.

Dos años más tarde, en 1931, el teatro fue vendido a los empresarios Pedro Felipe Lara y Jorge Enrique Barco, quienes lo modernizaron mediante la adquisición del más novedoso de los sistemas de proyección que permitió la exhibición de películas sonoras, el ‘último grito de la moda’ en el mundo, con lo cual Cúcuta se ponía a la vanguardia de la cinematografía regional. La cinta que tuvo el honor de ser la primera en la ciudad se llamó “Resurrección” que era una adaptación cinematográfica de una obra de León Tolstoi.

La adquisición del teatro Santander por parte de Pedro Felipe Lara dio apertura al desarrollo de la industria cinematográfica en la ciudad, toda vez que a partir de ese año empezaron a construirse nuevas salas de cine.

A comienzos del decenio de los cuarenta, se construyeron los teatros Buenos Aires y Miraflores, con lo cual se dio inicio a una “guerra” por ofrecer este servicio a la relativamente poca población de la ciudad, que en aquel año apenas registraba unos 52.000 habitantes y ya se contabilizaban seis salas de cine.

Era tal la afluencia de público que, en 1944, el alcalde Jorge E. Hernández Marcucci tuvo que reglamentar la asistencia a esos establecimientos, implantando el uso del saco para su ingreso y la prohibición de fumar durante la proyección de las películas.

Considerada como una lamentable decisión, el 5 de octubre del 44, la ciudadanía se rebeló en contra de la norma y decretó una huelga a los cines públicos que originó un cese de actividades por parte de los empresarios de la cinematografía, al punto que el decretó tuvo que ser retirado, volviendo a la normalidad la participación de la ciudadanía a los teatros.

Entre los años finales de los cuarenta y comienzos de los sesenta se inauguraron los teatros Municipal, Zulima y el Avenida. Posteriormente vino un declive y luego de unos años, el resurgimiento con el advenimiento del nuevo siglo y la aparición de los centros comerciales y sus modernas salas de proyección.

Pero esta crónica no trata de la historia de las salas de cine en la ciudad, sino de lo sucedido en el intermedio, entre el momento de su aparición y su decadencia, ya que no registramos ninguna variación significativa a excepción de la remodelación que se produjo en las instalaciones del Santander en el año 1935, tema de esta crónica.

Desde comienzos de ese año, el público se había declarado molesto por las condiciones que venía presentando el teatro, tanto por la calidad de las proyecciones como por la comodidad de las instalaciones y por esa razón, las entradas habían mermado y la preocupación de los propietarios era cada día mayor.

Ante esta alarmante situación, decidieron darle una oportunidad al empresario Fermín Martínez, que, según las noticias de esa época, era un experimentado administrador del gremio para que le diera un nuevo impulso al negocio.

Don Fermín, tomó en arriendo el teatro y comenzó por remodelar el interior, silletería incluida, dándole todo el esplendor y la comodidad que requería una sala de esas características, ahora con un sistema de ventilación adaptado a las condiciones climáticas de la ciudad, que recordemos competía con el afamado Guzmán Berti, no sólo en la exhibición de películas sino también en la presentación de obras de teatro.

Don Fermín, más familiarizado con la industria del cine estableció contactos con los más famosos distribuidores de películas de primera categoría y logró que le suministraran las mejores habladas en español, inglés, francés y alemán (con subtítulos) y modernizó los equipos de proyección ahora con mayor nitidez en el sonido y calidad.

Para finales del mes de octubre del año en mención, la nueva administración programó reiniciar sus actividades, como se dice en el argot popular “con todos los hierros”, promocionando la película “El Arrabal”, una de las cintas distribuidas por la United Artist, complementada con un cortometraje que entonces llamaban ‘Sinfonía Tonta’, llamada ‘Los Tres Cochinitos’ con una novedad: era hablada en español.

La nueva temporada constituyó todo un éxito, al punto que los empresarios recibieron las felicitaciones y los reconocimientos de las autoridades y de los gremios, lo que motivó a otros inversionistas a desarrollar sus proyectos como efectivamente sucedió.





Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

martes, 28 de marzo de 2023

2220.- SCALABRINI, CONSTRUIDO POR DESPLAZADOS Y POBRES

La Opinión
El barrio es la obra de los misioneros scalabrinianos en Cúcuta

El barrio Juan Bautista Scalabrini esconde una historia de lucha y resistencia ciudadana. Quienes residen en este sector de la ciudadela Juan Atalaya han buscado por años que las administraciones municipales se encarguen de pavimentar las vías y de llevar ofertas para educación y salud.

El nombre de este humilde barrio es en honor a un sacerdote italiano que durante la segunda guerra mundial dio asilo a varios migrantes, sobre todo a judíos y polacos, que huían del genocidio nazi.

Es un beato de la iglesia católica, el papa Juan Pablo II le dio ese título el 9 de noviembre de 1997, debido a su valentía para defender la vida de niños, mujeres, hombres y ancianos del ejército alemán.

El trabajo del beato no se compara con el que sus seguidores hicieron en el 2000 en Cúcuta, al ubicar en un terreno de la Comuna 7 muchas familias desplazadas por la violencia del Catatumbo y el Cesar.


Los misioneros scalabrinianos al notar que llegaban muchas familias desplazadas a la capital nortesantandereana a pedir ayudas y que en muchos casos no recibían nada, decidieron fundar este barrio en ese alejado sector de Cúcuta.

Ellos conformaron una comunidad regida por la libertad, la igualdad y el trabajo duro, pues con eso evitarían disputas entre los pobladores. Para que todo avanzara sin ningún problema, les entregaron lotes a esas familias, que por obligación debían ser desplazadas o de bajos recursos y sin una vivienda propia.

La idea de los scalabrinianos fue que les entregarían a las familias unos lotes, previamente delimitados, según el número de personas, en retribución, las personas trabajarían en la construcción de otras viviendas, abriendo las vías e instalando el alcantarillado, además de otras obras.

La gestión de los misioneros fue magnífica, pues les enseñaron a las familias que había una oportunidad de tener una vida en paz, así fuera en un humilde sector, donde no llegaba ni una brigada de salud, pero debían mantenerse unidos pese a las adversidades.

En casitas de tablas

Cuando Juan Bautista Scalabrini se fundó, las casas eran de tablas y las vías eran trochas, por donde se veían pasar solo bicicletas o personas a píe, pero cuando llovía era imposible transitar, pues se convertían en un lodazal.


Muchos de los que viven en este lugar se dedican al comercio informal en la zona céntrica de Cúcuta o son braceros en plazas de mercado, emboladores de zapatos, albañiles, carpinteros, mecánicos, entre otros muchos oficios.

El acceso a la salud, la educación, el agua y la electricidad eran privilegios que ellos no tenían. Había una pequeña escuela de tablas en la que los niños y jóvenes aprendían y luego pasaban a estudiar en la Institución Educativa Camilo Daza, ubicada en la calle 43 con avenida 9, del barrio Camilo Daza.

La lucha barrial

Jonathan Isaac García Pabón, líder comunal de Scalabrini, creció en ese sector y es orgullosamente una de las personas que vio la evolución del barrio. En 2003 se formó una Junta de Acción Comunal (JAC), pese a que no tenían la personería jurídica otorgada por la administración municipal.

La JAC se encargó de que la Alcaldía de turno los tuviera en cuenta en las obras de pavimentación, alumbrado público, mejoramiento a las instituciones educativas, entre otras.

“Fue un inicio tener personas que nos representaran y pusieran las necesidades de la comunidad frente al alcalde y sus secretarios, se enteraran que teníamos tres años de vivir allí y no nos estaban ayudando”, sostuvo Jonathan Isaac.


Para 2016, cumplieron el sueño de tener su personería jurídica como barrio. Actualmente allí habitan 750 personas. Los avances han sido importantes, les hicieron una cancha, que pasó de ser un tierrero a un espacio deportivo de cemento, ahora tienen un paradero de busetas porque tienen una ruta para allá.

El salón del adulto mayor es importante para ellos, de la mano del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) han conseguido que ese espacio se adecue para actividades lúdicas, infantiles y hasta sociales, ejecutadas por esa entidad internacional.

¿Qué les hace falta?

La seguridad y la pavimentación de varias vías de Scalabrini son una necesidad urgente. Varias calles no han recibido ni una pisca de asfalto, siendo muestra del abandono por parte de la Alcaldía.

La seguridad, según vecinos, es nula, debido a la poca presencia de las autoridades en la zona. “Como es un sector alejado de la ciudad, los policías no entran, porque es desértica. Acá hay un solo cuadrante para varios barrios, así no da abasto”, comentó uno de los vecinos de este sector.

Por lo pronto, las personas de ese barrio piden que las entidades encargadas se pongan la mano en el corazón y designen recursos para ellos, pues tienen varios años en el olvido.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

domingo, 26 de marzo de 2023

2219.- EL PASTEL DE GARBANZO, PROPIO O EUROPEO

Camila Rojas Jaimes (La Opinión)

Algunas personas dicen que el alimento fue traído a Cúcuta desde Europa, otros que proviene desde África.

Como una tradición arraigada a la cultura de la ciudad, el pastel de garbanzo se ha convertido por generaciones en uno de los alimentos preferidos de los cucuteños que hoy lo preparan con orgullo para eventos, celebraciones o simplemente para acompañar su alimentación diaria.

“¿Estuvo en Cúcuta y no comió pastel de garbanzo?” Para los habitantes, llegar a la ciudad y no consumir este alimento es como si no la hubieran visitado. El pastel es compartido como un pequeño detalle que reúne la identidad cultural, la historia y el trabajo de los cucuteños.

Algunos habitantes sostienen que este alimento llegó a Cúcuta gracias a los europeos, otros que proviene desde el noroeste africano, pero lo cierto es que existen diferentes versiones que con el paso del tiempo han ido tomando fuerza, aunque ninguna ha sido comprobada ni está registrada de manera oficial.

La primera versión se remonta a la época de 1733 cuando Juana Rangel de Cuellar donó los terrenos que darían comienzo a la fundación de Cúcuta. “Dicen que ella tenía unos esclavos en su hacienda del Carmen de Tonchalá y les pedía que molieran el garbanzo traído desde Europa. Ellos utilizaban piedras de molino y un mazo. Los granos se cocinaban y con eso hacían los pasteles”, cuenta el historiador Gustavo Gómez Ardila.

Ardila recalca que esta es una de las versiones que más ha ido tomando fuerza, debido a la participación histórica que tuvo esta mujer pamplonesa para la creación de lo que hoy se conoce como San José de Cúcuta.

Es así como la costumbre fue creciendo y cada vez que había invitados en su hacienda, ella los atendía con los famosos pasteles, su alimento preferido.

¿Los trajeron los alemanes?

El historiador cuenta que otra versión que se ha escuchado en la región, es que los pasteles llegaron gracias a los conquistadores alemanes, especialmente a Ambrosio Alfinger, un hombre que recorrió Ocaña, Chinácota y otros municipios en busca de riquezas.

“Dicen que fueron ellos porque era un alimento que se consumía allá y traían los garbanzos para prepararlos en la región, pero esto no tiene mucho asidero en la realidad, pues Alfinger no estuvo en Cúcuta, y algunos de sus hombres pasaron por Pamplona”, indicó.

Al parecer, los pasteles eran consumidos en las altas cortes de España y Alemania, por lo que no se descarta que ellos los hayan traído a la región.


La tradición sigue viva

En Cúcuta es común encontrar lugares en los que se comercializa este alimento, desde puestos de venta en las calles hasta locales especializados en prepararlos para mantener viva esta tradición.

Hace más de 40 años, la familia Montañez se ha encargado de mantener el legado de la señora Ovidia Montañez, la mujer que dio paso a la fundación del restaurante La Dacha en 1974, uno de los lugares más representativos donde se vende este alimento.

Según cuenta su nieta, Gabriela Montañez, la mujer aprendió a elaborarlos mientras trabajaba de auxiliar de cocina en un hotel de la ciudad. Para la época, uno de los clientes extranjeros que llegó a hospedarse, le pidió que lo preparara y le explicó cómo hacerlo.

“Mi tía dice que desde muy pequeña vio a mi abuela hacer pasteles, ella vendía mute y la gente hacía fila afuera de la casa para comprar. La receta ha pasado de generación en generación, y creo que mi abuela no se imaginó todo lo que lograría con un solo pastel”, indicó.

Es así como empezaron su punto de venta en una casa antigua, ubicada en la calle 16 con la avenida 5 del centro.

El pastel más grande del mundo

Cinco años han pasado desde el 29 de julio de 2017 cuando la familia aceptó el reto de un grupo de jóvenes que les pidió elaborar un pastel de garbanzo fuera del tamaño habitual.

Hoy recuerdan con orgullo aquel día en el que se levantaron muy temprano para cumplir con esta meta. Prepararon una paila de 1.50 metros y obtuvieron un pastel que llegó a pesar 80 kilos.

“Ver que nuestro pastel salió en televisión, hicieron una caravana y todo el mundo hablaba de él, fue gratificante. Nosotros nunca le vimos esa importancia, pero ese día nos dimos cuenta que para la gente tiene un mayor significado”, indicó Montañez.

El pastel no llegó al libro de los Guinness Record de manera oficial, pues para ello debía contar con la supervisión de unos delegados que estuvieran durante todo el proceso.

Hoy en día ‘La Dacha’ ha llegado a producir una cifra aproximada de mil pasteles diarios y se han dado cuenta que muchos los compran para llevarlos a otros lugares del mundo o como ellos los llaman “pasteles viajeros”, pues desde Cúcuta han llegado a Estados Unidos, Francia y Australia.


Un legado para la ciudad

Otro de los lugares que se ha convertido en un referente para la comunidad es Don Garbanzo, un emprendimiento familiar que toma el nombre de este alimento.

“Hace 12 años empezamos a elaborar los pasteles, es difícil calcular cuántos se producen a diario, pero hemos ido creciendo, vemos como los padres llevan a sus hijos de dos o tres años a probar este alimento, una tradición que se va transmitiendo”, indicó Manuel Guillermo Bello Mantilla, quien se ha encargado de impulsar su negocio.

Bello cuenta que la elaboración de estos alimentos viene desde casa, pues es una costumbre inculcada por sus padres que hoy se convierte en una oportunidad para generar empleo y seguir construyendo identidad cultural.

Su aporte nutricional

Según la nutricionista Anyul Mayerly Iscalá Bautista el pastel de garbanzo es consumido por las personas al menos una vez por semana para cubrir un tiempo de comida, ya sea como media mañana o para la media tarde.

“Este es un alimento de alto valor nutricional por sus ingredientes, ya que su masa es elaborada con harina de trigo y esta deberá estar fortificada con las vitaminas B1 y B2, importantes para el funcionamiento del organismo”, indicó.

En cuanto al ingrediente principal, la especialista señala que el garbanzo es una alta fuente de proteínas, carbohidratos, potasio, sodio y vitamina B6, lo que hace de este grano, un alimento de gran aporte nutricional para las personas que lo consumen.

En Cúcuta el pastel de garbanzo es acompañado de otras preparaciones tradicionales como el ají, mute y masato.

¿Qué representa este alimento para la región?

Jairo Yáñez, alcalde de Cúcuta

“El pastel de garbanzo es, quizás, el alimento con el que más nos identifican en el país a los cucuteños. Es común que nuestros amigos quieran probarlo cuando llegan a la ciudad o que nos pidan que les llevemos cuando salimos de viaje a visitarlos. Sin embargo, con el paso de los años, ha sido cada vez más frecuente que el pastel de garbanzo se convierta en el pastel de arveja. ¿Por qué? Por la sencilla razón de que en la ciudad no producimos la materia prima que se requiere para preparar este manjar.

¿Podemos ver esto cómo una oportunidad? Sí, sin duda. Una que nos permita apalancarnos en los estudios que sean necesarios, para que contemplemos la posibilidad de producir este alimento en la región. Sería muy difícil de aceptar que, con el paso de los años, nuestro plato típico e insignia a nivel nacional tienda a desaparecer por la imposibilidad de acceder a su materia prima”

Olga Patricia Omaña, secretaria de Cultura y Turismo de Cúcuta

“El pastel de garbanzo transporta su peculiar sabor impregnado de tradición al hogar, al colegio, al barrio, a la cocina de mamá; a todos aquellos lugares donde construimos nuestra identidad y que nos distinguen como cucuteños”.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

viernes, 24 de marzo de 2023

2218.- CAMILO DAZA, HUMILDE Y GENEROSO

La Opinión

La humildad y la generosidad caracterizan a la comunidad de Camilo Daza.

Camilo Daza es un barrio de la Comuna 7 de Cúcuta en el que las personas viven felices y orgullosas de estar en una de las zonas más humildes de la ciudad. Ellos no tienen problema en compartir un plato de comida con quienes tienen hambre. Su generosidad no conoce límites.

Ir hasta Camilo Daza es un choque de emociones en el que algunas personas aprenden dos lecciones para sus vidas: el desapego a lo material y valorar las pequeñas acciones. En ese sector la pobreza se nota en muchas calles, que parecen unas trochas y casas de tablas con techos de zinc.


La comunidad llegó a esa zona hace unos 40 años, compraron unos terrenos alrededor de la malla del Aeropuerto Internacional Camilo Daza. La necesidad de tener una vivienda obligó a las familias a quedarse allí como un asentamiento humano, pese a la falta de agua potable, electricidad y alcantarillado.

El 19 de junio de 2019, la Alcaldía de Cúcuta de aquel entonces les otorgó el estatus de barrio, pues desde 1990 inició el proceso para dejar de ser un asentamiento. A la zona llegaron obras de pavimentación para algunas vías, instalación de alumbrado público y el nacimiento de una Junta de Acción Comunal.

Para la gente fue uno de los mejores momentos, porque las entidades encargadas por fin se acordarían de esa apartada zona de Cúcuta, para llegar hasta allá toca atravesar gran parte de la ciudadela de Juan Atalaya o arribar por el Anillo Vial Occidental.

Su salón comunal

Para los primeros pobladores, las cuatro décadas de historia de Camilo Daza han tenido momentos especiales. Uno de ellos es la construcción del salón comunal y una cancha de cemento con parque biosaludable, ubicados en la calle 43 con avenida 8.


Antes, los niños jugaban en una cancha de tierra, pero en 2020 obtuvieron el salón comunal y un espacio deportivo decente.

“Hace dos años nos entregaron el salón comunal y la cancha, desde ese momento los muchachos han tenido partidos, torneos interbarrios, ha sido una obra que ha distraído a los pelados de la violencia”, dijo Elkin Rojas, vecino.

La pavimentación

Muchas vías de Camilo Daza siguen siendo trochas. Hace unos años pavimentaron la avenida 8, la vía principal, debido al paso de busetas que vienen desde diferentes zonas de Cúcuta y su área metropolitana.

Las personas han pedido a la Alcaldía de Cúcuta que mediante proyectos comunidad-gobierno se gestione el arreglo de las vías, pues llevan casi medio siglo sin saber que es una pavimentación, siendo muestra del abandono por parte de las autoridades encargadas.


Lo lejano que está el barrio de otras partes céntricas de Cúcuta, ha provocado que algunos establecimientos comerciales no prosperen, allá no se consigue un almacén de ropa, calzado o electrodomésticos.

Las personas han montado pequeñas tiendas o talleres de mecánica, carpintería y costura en los porches y salas de sus viviendas. La gente sabe que con las ganancias podrán pagar los recibos y mantener a sus familias.

Sin embargo, ellos no se rinden; son personas que sienten que poco a poco habrá mayores oportunidades, pues a comparación con hace unas décadas, que les tocaba ir a una tienda a otro barrio, ahora hay varios de estos negocios en el barrio.

“Es un ejemplo que vamos como el elefante, lentos, pero seguros. Nosotros hace décadas teníamos que ir hasta Toledo Plata o Buenos Aires (Atalaya) para comprar un mercado, ahora hay negocios acá. En unos años habrá almacenes”, dijo un vecino.

Los míticos scalabrinianos

Respeto y admiración es lo que siente la gente de Camilo Daza y otros sectores por los scalabrinianos, que son una congregación de misioneros católicos que han apoyado a la comunidad desde hace unos 25 años, aproximadamente.

Esta comunidad religiosa llegó hasta el barrio con los deseos de aportarles a los habitantes de esta zona, una guía espiritual y mano amiga. Hace 22 años construyeron la Institución Educativa Camilo Daza, en la calle 43 con avenida 9, además del templo La Dolorosa.


Actualmente esa institución tiene siete sedes en diferentes barrios de esa zona de la ciudad, siendo un apoyo de la comunidad que anteriormente debía mandar a sus hijos a colegios en otros barrios.

La Dolorosa tiene cerca de 15 años, en la calle 48 con avenida 8. Allí atienden tanto a la comunidad como a migrantes y retornados. “Ellos en pandemia nos ayudaron con mercados. Antes con actividades lúdicas y apoyo a la comunidad, acá estamos supremamente agradecidos con ellos”, comentó Yeison Pérez, líder comunal.

No hay persona en Camilo Daza que no haya recibido un apoyo de parte de los misioneros, que han extendido su mensaje de preocupación por el barrio a otras entidades, que también han arribado a la Comuna 7 para apoyarlos con actividades y proyectos sociales, entre otros.

¿Les invadieron un parque?

Antes de la construcción de un parque, hace unos cinco años, en la calle 48 con avenida 8, allí funcionaba un paradero de busetas, que planillaban y seguían su ruta por diferentes partes de Cúcuta y el área metropolitana.


No había ningún problema con los buseteros en ese entonces, pues antes solo era un tierrero al que a los conductores se les hizo fácil parquear sus automotores.

Luego de construido el parque, los choferes siguen parqueándose ahí, estorbando a los niños que van a jugar y que no pueden, por el peligro que los atropellen y el bullicio. Pérez indicó que lo mejor sería que los buseteros pusieran el paradero en el sector de Scalabrini, hasta donde no llegan las rutas.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

miércoles, 22 de marzo de 2023

2217.- JOSEFA 'CHEPA' VALDERRAMA DE HERNANDEZ

La Opinión

95 años había cumplido Chepa Valderrama de Hernández.

Doña Chepa fue un ser maravilloso, lleno de alegría, optimismo y valentía a través del recorrido por la vida.

Llegó un 29 de abril de 1927, fruto del amor de José Valderrama Quintero y Elena Díaz Contreras. Junto a sus 8 hermanos formó parte de un hogar amoroso, lleno de valores y compromiso con la vida, lo que fue forjando su personalidad positiva, alegre, guerrera, valiente, feliz y con gran fortaleza para enfrentar una vida entera.

Pasaron los años de su niñez y adolescencia y al llegar el amor, unió su vida a la de Otto Hernández Eslava, con quien formó un hogar, en el que nacieron Francisco José, Sergio, Martha Elena, Alvaro, German, María Nela, Luz Adriana, Ricardo y Lina Margarita, educados con todo el amor y cuidados pero con disciplina, decencia y valores para hacer de sus hijos personas de bien y útiles a la sociedad, tarea que desempeñó con gran excelencia, ya que toda su existencia la dedicó a ellos y a su compromiso con la vida, como lo exigía su formación y su fe cristiana.

Muchos dones le regaló Dios, entre esos la destreza para la culinaria y repostería, alegrando y deleitando las fiestas de la niñez, las fiestas familiares y el fin de año con deliciosos manjares que elaboró con tanta dedicación y amor.

Tuvo el don de la creatividad, lo que la llevó a ser fundadora y miembro del Club de Jardinería junto a su hija Martha y otras tantas damas que compartieron con ella este arte, destacándose con sus diseños, varios de ellos reconocidos y premiados con la máxima distinción.

Doña Chepa con sus hijos: Álvaro, Lina, Martha, Adriana, Nela y Francisco.

Recordamos en los años 90 los animados torneos de bolas criollas en el Club Tenis, donde compartía y competía con grandes amigos que la querían en sus equipos porque era la mejor arrimadora, lo que le valió muchos trofeos y reconocimientos; también recordamos su inigualable afición a los crucigramas, los cuales disfrutó resolviendo hasta sus últimos días.

Al pasar los años comienza a ver el fruto de su trabajo, dedicación y abnegación, para recibir con amor y alegría a sus 17 nietos y 25 bisnietos, de los cuales fue el eje y pilar hasta el último día de su existencia.

Vivió rodeada de afecto, gratitud y admiración por una vida de entrega a los compromisos que Dios le encomendó y que cumplió a cabalidad hasta cuando el rey del universo la llamó a descansar y a vivir la verdadera felicidad junto a su regazo, mientras sus seres más amados la acompañábamos y le dábamos muestras del más puro amor, respeto y gratitud para que partiera en paz a los brazos del Señor.

Siempre estará presente en nuestros pensamientos y recuerdos, pues fueron muchos que dejaron enorme huella, y que hoy, ante su partida, toman más valor en la vida de todos los que la conocieron y con ella compartieron, pero con inolvidable fuerza para sus hijos, nietos y la gran familia de la que formó parte en su fructífera vida.

Chepita: Dios te bendiga, te reciban con fiesta en el cielo y en nuestros corazones. Muchas gracias por todo lo que hiciste, nos enseñaste, nos dedicaste y nos diste en tu paso por esta vida, madre querida.

Te amaremos siempre Chepita, buen viaje a la eternidad. Falleció en Cúcuta el día 16 de mayo del año 2022.





Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

lunes, 20 de marzo de 2023

2216.- UNICENTRO CUCUTA, MAS QUE UN CENTRO COMERCIAL

La Opinión

El centro comercial Unicentro celebra 15 años de acompañar a los cucuteños.

Por muchas razones Unicentro es más que un centro comercial, es todo un referente de la ciudad. Desde su apertura, año a año ha afianzado nexos no sólo con sus visitantes, clientes y empleados sino con toda la comunidad, que ha encontrado en sus amplias y bellas instalaciones el mejor referente de compras y diversión.

Sin duda, este mall es un símbolo del desarrollo y la pujanza de Cúcuta. 15 años son suficientes para hacer muchas actividades que dejen gratos recuerdos, que se ganen los corazones y hagan parte de la historia de la ciudad. Este fue el propósito que se hizo el Centro Comercial Unicentro Cúcuta desde su apertura, el 5 de mayo de 2007.

En un terreno de 53.000 metros la Promotora de Proyectos Comerciales y la firma Pedro Gómez construyeron el centro comercial Unicentro Cúcuta en la comuna # 5 de la ciudad, que ganó un excelente vecino y aportó en gran forma a la transformación urbanística de la zona, a la que comenzaron a llegar conjuntos residenciales, locales comerciales, concesionarios de vehículos y demás.

Al llegar a su 15° aniversario Unicentro no solamente registra excelentes resultados sino que conserva su hermosa infraestructura muy bien cuidada y se ganó el cariño de la comunidad. A lo largo de estos 15 años ha generado más de 600 empleos, hoy cuenta con el 96% de ocupación, lo cual es una cifra récord en el contexto de los centros comerciales del país.

En la actualidad, alrededor de 660.000 personas al mes visitan nuestras instalaciones, cifra cercana a la de prepandemia, cuando alcanzó 713 mil visitantes al mes. Como parte de su compromiso con la vida y la reactivación, en septiembre de 2020 Unicentro se convirtió en el primer centro comercial en ser certificado por el Icontec en cumplimiento de normas de protocolo de bioseguridad.

6° Aniversario Centro Comercial Unicentro y miembros del concejo.

En abril de 2021 habilitamos un espacio para la vacunación contra el Covid-19 y la realización de pruebas PCR. A la fecha, más de 100.000 cucuteños han recibido las diferentes dosis y se han realizado cerca de 2.000 pruebas PCR, además de haberse aplicado una enorme cantidad de vacunas para enfermedades comunes.

Esto corresponde a la naturaleza del espíritu que nos anima desde nuestro nacimiento hace 15 años: un gran corazón social que hacemos La tropa Unicentro con campañas de gestión social llegando a la comunidad en el bus Unicentro, con promocionando el cuidado de la salud en pandemia, entregando kids de bioseguridad. palpitar con el programa “Unicentro te cuida”, el cual año a año desarrolla múltiples campañas para brindar alegría y esperanza a diversas poblaciones.

Entrega de vehículo Beat 0km al feliz ganador.

Por Unicentro 7.500 niños con alguna discapacidad, provenientes de diferentes veredas, fueron invitados a conocer Cúcuta y nuestro centro comercial. En estos felices 15 años muchos clientes han sido premiados por su fidelidad como compradores y así han ganado carros, camionetas último modelo, motos, viajes internacionales y nacionales, mercados, tarjetas bonos regalos, bono estudiantil, entre otros premios.

Este año el centro comercial de la familia seguirá con sus actividades mensuales en fechas tradicionales como: celebración de días especiales, campañas institucionales, sorteos de premios y otras sorpresas.

Es tal nuestro compromiso con la ciudad que por todos estos años nos convertimos en el principal referente de la celebración de la navidad con el más espectacular alumbrado con que en Cúcuta se celebra la más feliz época del año, alrededor de la cual se reúnen millares de familias cucuteñas a tomarse sus mejores fotografías.

Por todo esto y mucho más Unicentro es el centro comercial más querido y preferido por los cucuteños.

Proyecto de diversión Dinosaurios de la Patagonia – Argentina

Expedición Safari Shop

Pedro Gómez en inauguración del Centro Comercial Unicentro

Entrega de la feliz ganadora de una casa.

Inauguración Centro Comercial Unicentro Cúcuta, hace 15 años

Colaboradores del Centro Comercial Unicentro

Concurso Unimascotas




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

sábado, 18 de marzo de 2023

2215.- NORTESANTANDEREANAS, GUAPAS Y OSADAS

Daniela Gómez Díaz (https://www.unicentrocucuta.com/)


Nada más elocuente del temple de las mujeres nortesantandereanas que la donación que hiciera de 782 hectáreas de sus tierras la dama pamplonesa Juana Rangel de Cuéllar, para que se fundase allí San José de Cúcuta, el 17 de junio de 1733. Aunque no faltan quienes dicen que se desencartó de unas malas tierras, lo cierto es que se trató de un acto muy generoso, como ya lo había sido su decisión de liberar a sus esclavos.

Rangel de Cuéllar no es la única mujer destacada de la región. Norte de Santander ha sido cuna de grandes heroínas del país como Mercedes Ábrego, quien durante la independencia contribuía en labores de espionaje y difusión de información a favor del ejército patriota, además de colaborar en otras tareas como proveerles comida a los ejércitos y realizar labores manuales.

El empuje y valentía de estas damas dan una idea de cómo es la mujer nortesantandereana. Y no sólo sobresalen los personajes mencionados: en Los Patios se destaca Florentina Salas, quien luchó por la libertad de su tierra.

Además de la pamplonesa María Águeda Gallardo, conocida por tener el coraje suficiente para arrancarle el bastón de las manos al gobernador Juan Bastús y Falla, como muestra de su inconformidad por cancelar la fiesta de su patrono San Pedro, el 29 de junio de 1810 y por prohibir el uso de la ruana al considerarla poco higiénica.

La mujer nortesantandereana se ha caracterizado por su fortaleza, valentía y fuerza, algo admirable considerando que son de una región donde el machismo es parte fundamental de su idiosincrasia.

Gracias a su talante han hecho resistencia a este fenómeno y se han constituido en referentes de la mujer indomable y muy capaz de enfrentar cualquier reto. En otras palabras, su fama de bravas no es propiamente gratuita.

“Arraigada en cuanto a creencias, valores culturales, tradición gastronómica, protectora del hogar, sobreprotectora con los hijos, desconfiada”, así describe a la mujer de la región, Alejandro Oses, doctor en Humanidades e historiador egresado de la Universidad Industrial de Santander (UIS).

Esta es la mujer de Norte de Santander, ‘berraca’ y sin miramientos. Hace lo que tenga que hacer, se sobrepone a toda situación, sin dejar de lado sus tradiciones.

No solo fueron heroínas las mujeres mencionadas de la época de la independencia, sino todas y cada una de las mujeres de la región que hoy luchan sin desfallecer por sacar adelante a sus familias sin intimidarse ante nada.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

viernes, 17 de marzo de 2023

2214.- CONGRESISTAS EN LA VILLA DEL ROSARIO REBAJAN SU SUELDO, 1821

Gerardo Raynaud (LaOpinión)


En uno de esos arrebatos de curiosidad, encontré en mi biblioteca unos libros que me fueron donados por uno de esos funcionarios que conocían de mis inquietudes literarias, a quien siempre admiré por su persistencia en divulgar aspectos históricos que se quedan en los anaqueles de las bibliotecas y que sólo por virtud del azar son desempolvados y expuestos al conocimiento público.

Mi gratitud es para don Leonardo Molina Lemus por el inapreciable contenido temático de sus publicaciones, que han sido fuente de algunas de mis crónicas, entre ellas la que a continuación les narro.

La primera de ellas se constituye en un hecho inédito en el país y que en la actualidad viene a ser un referente de la austeridad con que se manejaban los recursos de la época.

Sin embargo, para entrar en contexto, es necesario aclarar que después de las erogaciones sufridas a consecuencia del proceso de independencia, como ha sido norma en los casos similares, en todos los países que se han visto implicados en situaciones parecidas, las arcas del Estado resultan agotadas por completos dejando a sus ejecutores con las manos prácticamente atadas para cumplir con sus compromisos, y ese era el caso de la patria cuando se reunió el Congreso de Cúcuta, en la Villa del Rosario en 1821.

Pero antes de entrar en materia, conozcamos brevemente las condiciones que caracterizaron este Congreso: se congregaron inicialmente 57 diputados y a medida que transcurría el tiempo fueron apareciendo otros de las lejanas provincias que constituían la que hoy conocemos como la Gran Colombia, como aquellos que venían de Venezuela y Ecuador, como también de las comarcas alejadas del antiguo Virreinato de la Nueva Granada, hasta completar 72.

El Congreso que tuvo la condición de Constituyente, legisló durante cinco meses y medio, tiempo durante el cual se fueron retirando algunos de sus miembros y que según rezan las crónicas del momento, el promedio de asistentes fue establecido en 65 diputados.

El lamentable estado de pobreza, no sólo del país sino de sus pobladores, entre quienes se encontraban estos “padres de la patria”, fue el principal motivo para que se entrara a discutir sobre el espinoso problema de las dietas, que es el nombre que se le da a los emolumentos de los congresistas o por lo menos, cómo llamaban entonces a su salario.

En la magnífica crónica escrita por el autor antes mencionado leemos: ”…no obstante la aguda crisis invocada por y las necesidades en que se debatían los familiares lejanos, desde el primer momento se abrió campo en el seno de la corporación, la idea de rebaja a tres pesos las dietas que habían sido fijadas en diez pesos diarios para cada diputado en el Congreso de Angostura.

En contra de la anterior tesis, sólo una voz se atrevió a esgrimir el argumento del alto costo y la escasez de víveres en el Rosario de Cúcuta, en comparación con otras plazas del país. El diputado Peñalver refirió entonces que los congresistas en Guayana no tenían más que una ración de carne, y mala.

El doctor José Ignacio de Márquez aprovechó la oportunidad para manifestar a sus colegas que estaba dispuesto a renunciar a su sueldo, y aún a la vida, en servicio de la patria. La discusión terminó cuando se propuso que, en la sesión del día siguiente, se presentara redactado un proyecto de decreto sobre el particular, el cual fue aprobado por unanimidad”.

El siguiente fue texto presentado a consideración de los congresistas:

“El Congreso General de la República de Colombia, considerando:

1°. La necesidad urgente que hay de proporcionar recursos para la subsistencia de los diputados, especialmente cuando han venido de tan largas distancias, algunos sin haber recibido habilitación para el viaje, y la mayor parte contando ya cinco meses de haberse separado de sus casas;

2°. Que, aunque por el Congreso de Venezuela está señalada la cuota de diez pesos diarios, el Tesoro exhausto y las atenciones de la milicia no permite que se haga efectiva esta asignación, ni aún en los términos que lo son otras;

3°. Que sus miembros desean dar ejemplo de moderación reduciéndose al mínimum posible, sin perjuicio de que después, si quisieren, reclamen íntegramente la asignación en los términos indicados en la ley;

Ha venido en decretar y Decreta:

Artículo primero: La asignación alimenticia en dinero efectivo de los diputados al Congreso queda reducida a tres pesos diarios, que les serán satisfechos desde el día de la instalación del Congreso.

Palacio del Congreso General, en el Rosario de Cúcuta, mayo 12 de 1821.

El Presidente del Congreso, doctor José Félix de Restrepo. El diputado secretario, Francisco Soto. El diputado secretario, Miguel Santamaría.

Palacio de Gobierno, en el Rosario de Cúcuta, a 14 de mayo de 1821.

Ejecútese, Antonio Nariño. Por su Excelencia el Vicepresidente de la República. El ministro, Pedro Gual.”

Esta disposición se cumplió hasta el 15 de octubre de 1821, fecha en que por resolución del Congreso se dispuso reconocer el justo reintegro de siete pesos diarios que había dejado de cobrar cada diputado, para completar los diez pesos decretados por el legislador de Angostura.

El historiador Leonardo Molina Lemus, culmina su crónica con el cálculo global del costo de este Congreso en los siguientes términos:”…teniendo en cuenta la tarifa diferencial fijada para el cobro de los viáticos, de conformidad con la distancia, según el decreto del 25 de septiembre de 1821, para el viaje de retorno de cada uno de los legisladores a su respectiva provincia, y considerando –como era obvio- de elemental justicia les fuera reconocida igual suma, para cubrir las erogaciones que personalmente habían efectuado para llegar hasta el Rosario de Cúcuta, hemos podido establecer el monto global por este concepto. ”

Para resumir el cálculo presentado por el historiador puedo decirles que el total fue $135.160, distribuidos en $107.250 por concepto de dietas (a $10 diarios), $27.580 por los viáticos (de ida y regreso) más $330, el valor de los sueldos del secretario auxiliar, doctor Joaquín Suárez.

A fin de cuentas, la rebaja del salario de los congresistas, resultó “puro cuento” pues antes de terminar las sesiones ya habían hecho efectiva la cláusula que les permitía recuperar los dineros dejados de pagar.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

jueves, 16 de marzo de 2023

2213.- VERDUN, DOBLEMENTE GLORIOSO

Carlos A. Suárez A. (www.unicentrocucuta.com)


Don Omar recuerda que empezó a jugar al fútbol en un club de barrio de Montevideo llamado los treinta y tres. Relata con su voz pausada de maestro en reposo, que el nombre del equipo fue inspirado en la heroica hazaña del desembarco de los treinta y tres orientales, que expulsaron a brasileños y portugueses de unas tierras que hoy día son Uruguay, al que liberaron como héroes solitarios, haciendo creer al enemigo que eran miles, cuando en realidad apenas superaban tres docenas de hombres arreando cientos de caballos sin jinetes.

Recuerda a su madre española y a su padre francés. Recuerda que, con apenas catorce años, no se cansaba de hacer goles en todas las calles, canchas y potreros en los que jugaba, razón para que Peñarol, uno de los clubes más grandes de su patria y del continente, lo reclutara en sus filas como amateur a prueba.

Recuerda con nitidez que tres años después, ya jugaba fuera de su país para Olimpia del Paraguay, otro grande de América. Recuerda que también jugó en Argentina y que, al regresar a Peñarol para jugar en el primer equipo, por fin como consagrado profesional, se le atravesó en su destino Juan Eduardo Hobberg, jugador como él, quien le hizo un ofrecimiento para jugar en Colombia.

Le habló de Cúcuta como una ciudad apacible y calurosa y al joven José Omar, de inmediato le llamó la atención y con una maletita pequeña con apenas dos uniformes, un par de desgastados guayos, cuatro mudas de ropa formal y unos botines de charol heredados de su padre, inició el viaje que cambiaría su destino para siempre.

Don José Omar Verdún Araújo ya completó setenta y ocho años de vida. Aún el fútbol le produce emociones que tarde a tarde desahoga viendo jugar partidos en la cancha de veteranos de Coveadse en el barrio San Eduardo. Se sienta en su puesto de siempre, a esperar el inicio de un juego, mientras concibe reflexiones que parecieran sentencias.

“Un ídolo del futbol nunca se retira, sigue en la mente de sus admiradores, y en su mente, sigue jugando” Dice mientras clava sus ojos en la cancha.

Y es verdad, el ex jugador sigue viviendo el ambiente del camerino, los compañeros, las concentraciones. La emoción de jugar, la tensión previa al juego, el miedo. Continúa experimentando las cosquillas en el estómago al ver a sus colegas saltar a la cancha. La sensación indescriptible de marcar un gol. Ya no usa camiseta, no está activo, pero lo sigue viviendo.

José Omar Verdún jugó al fútbol, acarició la gloria, hizo historia como goleador. Nació uruguayo, ama a su país, vino a Colombia en el año sesenta y dos y se quedó a vivir para siempre. Ama este país que le dio todo, le dio hijos y glorias vencidas por los años y la nostalgia.

Las tribunas corearon su nombre, firmó autógrafos y los hinchas se fotografiaban con su estampa de mariscal del gol.

Su nombre está inscrito en un sitial privilegiado de la historia: es el undécimo goleador histórico del país con 190 goles, aunque dice que marcó más de doscientos treinta. “Antes esas estadísticas no eran tan esenciales como hoy día” apunta con tranquilidad.

Es el jugador que más partidos disputó con la camiseta del Cúcuta Deportivo con 323 juegos. Tuvo la doble gloria de ser el máximo goleador del futbol colombiano en 1962 y 1963, con 36 goles por temporada.

Grandes logros ignorados por las nuevas generaciones de hinchas en un deporte con un pecado capital: encumbra a sus ídolos a un cielo sagrado, con la misma devoción que los condena al olvido. Seguramente es una ley del balompié.

Seguramente lo mismo dice don Omar, les ocurrirá a Cristiano Ronaldo y a Leonel Messi. “Los chicos de hoy creen que Maradona siempre fue gordo y ex futbolista, porque es la imagen que tienen de él. Pero ignoran que fue uno de los grandes del fútbol”

Don Omar sabe que hace muchos días atravesó un umbral en que la vida ya no otorga cosas, sino más bien las quita. Perdió uno de sus hijos y a su esposa. Fallecieron en esta tierra que el ama tanto como al Uruguay, y en la que cerrará sus ojos como hombre feliz y satisfecho de haber vivido con dignidad como persona y como futbolista.

Sus días de abuelo feliz los vive para ver fútbol y para disfrutar a su bisnieta que heredó sus ojos vivaces y con la que quiso salir para esta nota.
















































Nota: Omar Verdún falleció en Cúcuta el 12 de julio de 2018.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

martes, 14 de marzo de 2023

2212.- EN CHAPINERO NO SABEN QUE ES RENDIRSE

Kevin Javier Beltrán León (La Opinión)


1955 fue el año en que inició la historia de Chapinero, como una invasión. Diariamente cientos de personas caminan por las calles del barrio Chapinero sin saber que ese sector de la ciudadela de Juan Atalaya tiene una historia de esfuerzo, valentía y cero temores, donde sus habitantes han demostrado que no saben rendirse.

Todo inició en 1955, cuando unas familias de escasos recursos invadieron unos terrenos sin dueño, construyeron sus casas con tablas y latas de zinc, además de ingeniárselas para cocinar, bañarse, tener electricidad y hasta desplazarse por ese terreno sin pavimentar.

Muchas personas de esa zona de la Comuna 7 hablan de la mítica familia Medina, que fue precursora de ese proceso de toma de terrenos. La Opinión recorrió las calles de Chapinero para conocer su historia, la afición futbolera de sus habitantes y lo importante que ha sido la vía hacía El Zulia para el comercio.

Una carretera milagrosa

La vía que comunica a Cúcuta con El Zulia y los otros municipios de norte y occidente de Norte de Santander, hace años pasaba por el sector conocido como la X Roja, que atraviesa Chapinero.


En ese entonces, para llegar a esa carretera había que pasar por un lodazal, pero no era impedimento para los habitantes de Chapinero, les vendían sus productos a los viajeros y camioneros que transitaban por allí.

“Había que pasar con botas. Cuando eso no habían entregado la carretera que hoy se conoce, que atraviesa toda Atalaya desde los alrededores de la Terminal de Transportes y hasta El Zulia, aprovechábamos para comercializar productos”, contó Fernando Moncada, uno de los más antiguos residentes de esa zona.

Luego pavimentaron la vía y diez años después (1965) la Alcaldía de Cúcuta le concedió a Chapinero el estatus de barrio, por lo que la ‘locomotora del progreso’ llegó hasta esa apartada zona.

Poco a poco fueron llegando los servicios básicos para las personas que residían en este lugar: alumbrado público, alcantarillado, acueducto, además de los beneficios sociales y culturales que debían garantizarle a la comunidad.

Un lugar de respeto para la comunidad es la parroquia Santos Apóstoles, ubicada en la calle 5 con avenida 4, en la que cada domingo se reúnen la mayoría de habitantes para darle gracias a Dios por los favores concebidos y porque, tras varias décadas de inaugurado el barrio, no los ha desamparado.

“Acá somos supremamente devotos, porque en pandemia no pasamos necesidades, en los momentos malos hemos tenido calma y en los buenos las risas no han faltado. La iglesia es parte de la comunidad y es un espacio en el que todos sienten tranquilidad”, señaló Manuela Pérez, habitante de ese barrio.

Los emprendimientos

Chapinero es la ‘cuna’ de negocios prósperos, como un supermercado con varias sedes en Cúcuta, además de una prestigiosa ferretería. Los cucuteños cuentan por ese mismo lugar con intercambiador vial, para una mejor movilización.

Otros negocios como asaderos de pollo, droguerías, ventas de comidas rápidas, entre otros, han prosperado en esa zona que colinda con los barrios comuneros y Sevilla, que son visitados por docenas de cucuteños.

La meta de varios emprendedores es que las personas de diferentes barrios que vayan de compras se sientan tranquilos, pues en esa zona pueden deleitar su paladar con la diferente oferta gastronómica que también tienen.

Juan Carlos Pallares Fuentes, edil de la Comuna 7 y habitante de Chapinero, indicó que a raíz de las pérdidas económicas por la pandemia de la COVID-19, varios negocios han tenido que cerrar.

El mensaje del líder comunal es para que los cucuteños apoyen la economía local, para que las personas mantengan sus negocios, con los que sustentan a sus hogares.

La cancha sintética

El sueño de varios pequeños deportistas de Chapinero de tener una cancha sintética en la que los futuros futbolistas de la ciudad puedan prepararse, se hizo realidad con el escenario deportivos que renovaron en la calle 7 con avenida 3.


Años atrás la cancha no tenía gramilla, sino tierra y piedras, era una de las más grandes de la ciudad, pero a la que varios futbolistas les daba miedo jugar, porque al caerse podía lesionarse o rasparse.

En 2017 la Gobernación de Norte de Santander le dio una nueva cara a ese escenario, con una cancha de fútbol, una de baloncesto y dos de microfútbol.

William Villamizar, gobernador de Norte de Santander en ese entonces, dejó claro que la gente de Chapinero tenía prioridad en el uso de las canchas. “Se ha logrado generar una reglamentación para la utilización gratuita de estas instalaciones, en donde las escuelas de fútbol, los colegios, las juntas comunales y la comunidad, pueden utilizar la cancha de fútbol y las sintéticas pequeñas…”, indicó el mandatario en su momento.

El mantenimiento de ese escenario ha obligado a que se cobre una pequeña cuota por el uso de las sintéticas, “la gramilla y los detalles de arreglar constantemente, los estamos cubriendo, por lo que se les pide un pago por el uso, pero la comunidad de Chapinero tiene prioridad y puede ingresar sin problemas”, dijo Pallares.

Drogadicción y malla vial

Pese a las cosas positivas que tiene Chapinero, también hay unos ‘puntos negros’ que preocupan a la comunidad.

Varias calles de este barrio están destrozadas, nadie ha hecho algo por recuperarlas, pese a que los ediles han expuesto la situación a las diferentes administraciones municipales.


Otro flagelo para la comunidad es el consumo de drogas que se da cerca de la cancha María Lozano, calle 1 con avenida 2, en la que se volvió normal ver habitantes de calle haciendo de las suyas debajo de las graderías o en los alrededores.

También el puesto de salud de Chapinero quedó en el olvido desde 2018, cuando lo abandonaron. La comunidad manifiesta que se han robado las rejas y otros elementos de valor.





Recopilado por: Gastón Bermúdez V.