PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

TERREMOTERO -Reconocimiento, enero 2018-

Apasionantes laberintos con inspiraciones intentan hallar rutas y permiten ubicarnos en medio de inagotables cascadas, son fuentes formadas por sudores de ancestros. Seguimos las huellas, buscamos encontrar cimientos para enarbolar desprevenidos reconocimientos en los tiempos. Siempre el ayer aparece incrustado en profundos sentimientos.

Corría finales del año 2008, Gastón Bermúdez sin advertir y sin proponerlo, inicia por designios del destino la creación del portal CRONICAS DE CUCUTA. Parecen haberse alineado inspiraciones surgidas por nostalgias. Gran cúmulo de vivencias, anécdotas, costumbres y añoranzas, fueron plasmadas en lecturas distintas.

Ya jubilado de la industria petrolera venezolana, recibió mensaje que expresaba una reunión de amigos en Cúcuta. Tenía más de cuatro décadas ya establecido de forma permanente, primero en la ciudad del puente sobre el Lago y después en la cuna del Libertador. Viajó ilusionado, acudió puntual a la cita desde Caracas. Encontró un grupo contemporáneo, conformado por amigos ex-jugadores de baloncesto y ex-alumnos del Colegio Sagrado Corazón de Jesús.

La tierra cucuteña levantada desde primeras raíces plantadas, siempre acompañó todos los hijos ausentes. Cuando encontramos distantes los afectos, creemos separarnos de recuerdos. Nos llevamos al hombro baúles de abuelos, cargamos con amigos del ayer, empacamos en maleta la infancia y juventud. Muchas veces una fotografía antigua, atrapa y confirma que nunca pudimos alzar vuelo.

Entonces por aquellos días apareció publicado ´La ciudad de antaño´, parido desde generosa pluma con sentido de identidad comprometida, fue el mártir periodista Eustorgio Colmenares Baptista dejando plasmados recuerdos de finales de los 50 y años 60. Sin querer, esas letras fueron presentación inaugural de CRONICAS DE CUCUTA. Los Inolvidables sentires viajaron al modesto grupo de amigos y abrieron compuertas para afianzar arraigos de infancia. Don Eustorgio culmina la crónica con frases retumbando las memorias: “Había muchos menos avances tecnológicos a disposición de la comunidad, pero vivíamos como si nada nos faltara. Nos bastaba con vivir en Cúcuta”.

Sentires intactos, ahora plasman recuerdos en calles transitadas por niños que fuimos. Nuevamente los arraigos hacen despejar las avenidas a los rieles del antiguo ferrocarril. Nos bastaba con vivir en Cúcuta. Asoman madrugadas entre indetenibles remembranzas y añoranzas.

Sin planificar nada, Gastón compartía vía internet las crónicas del Diario La Opinión aparecidas cada ocho días en lecturas dominicales. Sin saber, creció el portal CRONICAS DE CUCUTA. Cada acontecimiento recopilado se convertía en homenaje In Memoriam para hombres y mujeres que dejaron muy alto el Valle de Guasimales. Igualmente, exalta la dignidad con reconocimiento a grandes glorias del ámbito artístico, cívico, periodístico, religioso, deportivo, cultural, social y político.

Oficialmente se convierte en PORTAL WEB el 7 de octubre 2010. En forma admirable acumula ya 1.329 recopilaciones tipo crónicas, casi todas extractadas de periódicos y publicaciones locales, libros populares, escritos nacidos de historiadores, periodistas, inéditos autores y muchos escritores del Norte de Santander. El portal permite hallar el original ADN ancestral y ubica el sentido innato de pertenencia cucuteña. Llegó un día a la vida de todos los internautas, igual como aparecen las buenas nuevas, sin avisar, sigilosamente introduciéndose en las cortezas que somos y las venas que siempre fuimos. Su creador, nunca imaginó un buscador que tocara el alma y menos tallar imborrables despertares en ávidos ojos de lectura.

Aparece ahora como paso determinante para navegar en referencias de Cúcuta. Asegura a nuevas generaciones herramientas para afianzar valores jamás perdidos. La perspectiva futura para ámbitos históricos, culturales, sociales y deportivos, harán necesario considerar el Portal como insigne buscador de consulta e informativo. Importante archivo tecnológico para infantes en colegios y escuelas. Podrá acceder directamente cualquiera a profundos arraigos allí recopilados. Casi imperativo considerarlo como salvaguarda del sentido de identidad y pertenencia.

CRONICAS DE CUCUTA se convirtió en sugestivo repaso de acontecer histórico, recopilado en 19 capítulos o clasificaciones. Portal libre, siempre abierto a todo aquel deseoso por descubrir datos históricos, biografías, nombres de grandes personajes, fechas emblemáticas, sucesos de vida social, cultural, deportiva, religiosa, artística y política. Formidable vía adentrándose en acontecimientos del siglo XVIII hasta nuestros días. Todo expedicionario oriundo se encontrará representado en cada letra, apellido, dato, foto y fecha. Todos volverán a observar las luces de la gran ciudad en medio de rutas por hallar orígenes.

CRONICAS DE CUCUTA no debe tener como destino el olvido, deberá asegurar a nietos de nuestros nietos, inquebrantables lazos surgidos de nostalgias, recuerdos y añoranzas. CRONICAS DE CUCUTA es herramienta tecnológica para demarcar el hilo conductor entre hoy y ayer. Parece luz encontrada en días oscuros, nos abre el entendimiento. Pulsar la tecla nos lleva a destinos con encuentros pasados. Valiosa información contenida en páginas adornadas con sentimientos profundos.

CRONICAS DE CUCUTA garantiza el resurgir de valores originarios que parecían adormecidos por culpa del avasallante mundo moderno. CRONICAS DE CUCUTA llegó para quedarse, igual que mares inundados por recuerdos. CRONICAS DE CUCUTA confirmó la premisa donde las nostalgias se convierten en vehículos para transportar la historia. Una enciclopedia virtual presentada por nuestras gentes con sencillo lenguaje.

Anclados quedarán por siempre nuestros sentires, intactos los arraigos, despiertas las añoranzas y vivas las costumbres intactas. Ahora aseguramos el reguardo de raíces que retoñan desde cenizas del ayer. Dios jamás declaró desértico el Valle Arcilloso, siempre fue bendecido, tampoco declarado deshabitado para la vida del hombre.

Fueron creciendo raíces en medio de cenizas y milagrosamente reverdecieron los gigantescos árboles frondosos. CRONICAS DE CUCUTA reafirma lo que somos. Seguiremos siendo aquello que siempre fuimos, nada cambió, solo algunos pañetes y varios techos distintos.

Todo estará por volver, todo por crecer y todo por llegar. Nunca estaremos solos. Cada generación hará brotar nostalgias por siempre convertidas en historias llenas de arraigos.

Nos bastaba con vivir en Cúcuta…

jueves, 16 de octubre de 2014

649.- CUCUTA Y N. DE S. , EN SU PEOR CRISIS EN TRES DECADAS



Pedro Miguel Vargas Núñez 

El comercio de Cúcuta se ha visto abocado a ofrecer ofertas permanentes para mover sus inventarios

Medidas del gobierno venezolano deterioran la economía de los nortesantandereanos.

Las últimas medidas adoptadas por el gobierno venezolano respecto de suspender de manera temporal las remesas de dinero y la lucha contra el contrabando hacia Colombia, más las tensiones sociales en ese país, están afectando en su vida cotidiana a los habitantes del área metropolitana de Cúcuta.

Las acciones del presidente venezolano, Nicolás Maduro, no hicieron más que profundizar la crisis que viven la ciudad y la región desde hace cinco años, cuando terminó la última bonanza económica llegada desde el vecino país.

Las cifras no pueden ser más dicientes; en el 2008, la ciudad obtuvo ingresos por unos 800.000 millones de pesos, mientras que en el 2012 esta cifra solo llegó a los 400.000 millones, según la Cámara de Comercio de la ciudad.

De eso da testimonio Carlos Maldonado, taxista con 14 años en el oficio, quien cuenta que en el 2008 se hacía un diario de 80.000 pesos, y ahora solo llega a los 40.000. “Intenté retirarme de taxista hace tres semanas, pero no encontré nada más que hacer”, dice con resignación.

Cúcuta, la ciudad más codiciada por las fábricas colombianas hace tres y cuatro décadas, vive una de sus peores épocas sociales y económicas que recuerden sus habitantes.

Los males para la ciudad se fueron juntando uno tras uno. Primero fue la devaluación de la moneda venezolana (que en tres décadas pasó de pagarse 17 pesos por un bolívar a valer ahora solo tres centavos de peso), el desempleo (16,7%), la informalidad, la falta de industria y el orden público.

Por la carencia de fuentes formales de empleo, la ciudad lidera la categoría de la informalidad en el país con un 72 por ciento, por lo que muchas personas sobrevivían de las remesas, del contrabando y de la compra de productos venezolanos a precios hasta un 90 por ciento más baratos que en Colombia.

Pero ahora, muchas familias quedaron sin sustento diario, sin las remesas enviadas desde Venezuela que, gracias a los tipos de cambio, le permitían a una persona ganarse hasta 450.000 pesos mensuales. Tales remesas llegaron en el 2012 a 130 millones de dólares.

Como si fuera poco, los colombianos no pueden comprar en las poblaciones venezolanas de San Antonio o Ureña por los controles de la guardia venezolana o por un desabastecimiento que ya llega al 70 por ciento debido a las protestas en el vecino estado de Táchira, según Indover Sayago, de la Cámara de Comercio de San Antonio.

Entonces, las ‘hormiguitas’, llamados así por comprar en Venezuela los tres o cuatro productos que les permitían pasar por las aduanas diariamente, ya no pueden ganarse los 15.000 o 20.000 pesos diarios de la reventa de esos productos en Cúcuta, o peor aún, ya no pueden adquirir en San Antonio o Ureña el tubo de crema dental a 500 pesos, el desodorante a 300 pesos, el kilo de arroz o azúcar a 200 pesos y el kilo de carne a 4.000 pesos.

Esto tampoco permite que el resto de habitantes de Cúcuta y Norte de Santander en general compren a un precio un poco más alto esos productos a este lado de la frontera, el tubo de crema dental a 2.000 pesos, el desodorante a 1.500 pesos, el kilo de arroz o azúcar a 400 pesos o el kilo de carne a 6.000 pesos.

También está el precio simbólico de la gasolina, la cual se puede adquirir en Venezuela a 90 pesos por galón o 650 pesos en la bomba internacional, en la cual pueden tanquear los habitantes de Cúcuta, y donde es un beneficio directo para los habitantes de la región, ya que esto obligó al gobierno colombiano a subsidiar el costo del combustible en la ciudad, a un precio de unos 4.500 pesos por galón.

Todos estos precios a los cuales podían acceder los cucuteños llevaron a que en su área metropolitana se presentara la inflación más baja del país por años. En el 2013, por ejemplo, fue de 0,09%, con una inflación negativa en alimentos y vestuario, de –2,67% y –2,51%, respectivamente.

Actualmente, todo está trastocado en esta ciudad de 850.000 habitantes. Guillermo, un mototaxista que transporta gente de un lado a otro de la frontera por el puente internacional Simón Bolívar, ya no se puede hacer el diario de 40.000 pesos de hace dos meses sino que apenas llega a 6.000.

Alberto, el de las empanadas al lado de una casa de cambio en donde la gente iba a recibir el dinero de las remesas, ya no vende 80 sino 40, y Eduardo, el dueño de una peluquería para niños, ya no recibe a los 150 clientes de un sábado, sino 60 o 70.

Así como adquirir productos en Venezuela a precios ínfimos ha tenido sus ventajas a corto plazo, hacia el futuro mina la capacidad de reacción de la región al no recaudarse los impuestos necesarios por concepto de rentas para la inversión.

El gobernador de Norte de Santander, Édgar Díaz Contreras, afirma que por concepto de contrabando y de impuesto al consumo de cerveza, licores y cigarrillos, la administración departamental deja de recibir unos 8.000 millones de pesos al año, lo cual afecta los programas para salud y educación.

O el de la sobretasa a la gasolina, por la cual el departamento deja de recibir 1.000 millones de pesos por efecto del contrabando, cuando otros llegan a los 20.000 millones de pesos anuales por este concepto.

El comercio siempre fue el gran dinamizador de la economía cucuteña y departamental, pero al no venir los venezolanos a la ciudad, “cada vez más son los avisos de se arrienda o se vende en el centro de Cúcuta” –afirma Rodolfo Mora, director de la seccional de Fenalco–; el 2013 fue peor que el 2012 para el 90 por ciento del comercio de la ciudad”.

También el gran empleador: en las décadas finales del siglo pasado empleaba hasta a un 70 por ciento de sus habitantes, mientras que la cifra se ubicó en 37 por ciento en el 2012, alta para el país pero baja para los históricos de la ciudad.

Debido a su dependencia comercial con Venezuela, la región nunca se preocupó por desarrollar una industria, y menos por pensar en una diversificación, por lo cual este sector solo representa el 0,39% a nivel nacional y el 7,6% del PIB para Norte de Santander, uno de los más bajos para las ciudades del país, de acuerdo con datos de la Cámara de Comercio de la ciudad.

Para colmo de males, esta poca industria, como la de cerámicas y calzado, que constituía el destino del 90 por ciento de las exportaciones del departamento, recibió desde hace cinco años el coletazo con la crisis de Venezuela, y las cifras bajaron ostensiblemente hasta el 30 por ciento el año pasado.

Los datos de la Cámara de Comercio de la ciudad indican que las ventas a Venezuela descendieron 89 por ciento en prendas de vestir, 82 por ciento en tejidos de punto, 29 por ciento en productos cerámicos y calzado, y 22 por ciento en polainas y botines, entre el período enero-noviembre del 2012 y el 2013.

La situación en Venezuela ha hecho que en las últimas dos semanas, el comercio de Cúcuta haya elevado sus ventas en 50 por ciento ante la escasez de productos básicos en ese país.

Y si las cifras económicas son deficientes, las sociales no son mejores, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane). El índice de necesidades básicas insatisfechas fue de 23,2 por ciento en el 2005, uno de los más altos del país, mientras que el de pobreza llegó a 32,4 por ciento en el 2012, el segundo más alto del país para una urbe.

‘Medidas de choque’

La grave situación y el temor a que esta se agudice aún más hizo que la preocupación creciera entre los gremios y autoridades de la ciudad y el departamento.

Para el gobernador de Norte de Santander, Édgar Díaz Contreras, la situación “ya tocó fondo” y son necesarias “medidas de choque” por parte del Gobierno nacional.

En una carta enviada al Presidente de la República el 13 de febrero de 2014, y de la cual todavía espera respuesta, el mandatario regional le solicitaba adoptar medidas, como la exoneración del impuesto al patrimonio, la desgravación de productos manufacturados en el área metropolitana, un subsidio al desempleo de manera transitoria y recursos para un plan de generación de empleo formal temporal como el aplicado en otras zonas del país.

“Son medidas transitorias, no las queremos para siempre, es mientras vamos implementando soluciones estructurales”, agrega Díaz Contreras.

Rodolfo Mora añade que se debe aplicar otra vez la exención del IVA, la cual fue muy beneficiosa en el 2009, para reactivar el consumo, y otorgar créditos blandos para que la empresa privada pueda subsistir y eliminar los impuestos para las materias primas que entran a la ciudad, con lo cual se atraería inversión e industrialización.

De la misma manera, existe la urgente necesidad de adelantar obras de infraestructura para conectar la región, geográficamente aislada del resto del país a lo largo de su historia.

“A veces parece que no nos miraran como colombianos porque estamos en una esquina, y parece que no perteneciéramos a Colombia”, afirmó el gobernador.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

martes, 14 de octubre de 2014

648.- ALIRIO SANCHEZ MENDOZA



La Opinión y otras fuentes



El destacado médico cucuteño doctor Alirio Sánchez Mendoza dejó una profunda huella en el largo ejercicio de su profesión como galeno pulcro, en la docencia como educador exigente, en la política como liberal irreductible, en el periodismo como escritor vehemente y apasionado masón con mensaje hacia la tolerancia de ideas.

El doctor Alirio Sánchez Mendoza nació en Cúcuta el 9 de diciembre de 1914, y murió en esa ciudad el 23 de febrero de 2008 a la edad de 93 años.

Bachiller del colegio Santander de Bogotá, cursó estudios superiores en la Universidad de Antioquia donde obtuvo el título de Médico-Cirujano. Ejerció su profesión en la especialidad de oftalmología y otorrinolaringología.

Adicionalmente a su profesión de médico, trabajó en la docencia y fue rector de los colegios Gremios Unidos y Municipal de Bachillerato de su ciudad natal, profesor de varias áreas del saber. La enseñanza de los jóvenes fue una de sus mayores preocupaciones.

Participó activamente como cofundador de las universidades Francisco de Paula Santander y Libre de Cúcuta.

Con el ex presidente Virgilio Barco Vargas, los doctores León y Eustorgio Colmenares Baptista y el doctor Eduardo Silva fundaron La Opinión de Cúcuta el día 31 de mayo de 1958, correspondiéndole la organización del semanario y posterior diario como primer director.

También como primer director organizó el entonces Instituto Colombiano de Seguros Sociales en Norte de Santander con oficinas en Cúcuta y Pamplona, y dejó gestionada la construcción de la clínica de esa entidad.

Al igual que la clínica Santa Ana como cofundador, primer gerente y quién le dio la organización.

El doctor Alirio Sánchez Mendoza se destacó en la actividad política como presidente del Concejo de Cúcuta y representante a la Cámara, en nombre del partido Liberal. Y defendió siempre las ideas de su partido con gran autoridad moral e intelectual.

Escritor e historiador. Se recibió como miembro de la Academia de Historia de Norte de Santander y entre sus obras se destaca ¨José Antonio Anzoátegui, la muerte del Héroe¨.

Perteneció desde muy joven a la masonería, alcanzando en ella los más altos grados y dignidades en esa organización filosófica. Fruto de sus vivencias como masón escribió la obra ¨Historia de la Masonería en Norte de Santander¨.

Durante varios años se propuso ordenar documentos y recoger datos que le permitieran escribir su historia, y es así como nos cuenta que el origen de la masonería en Norte de Santander se remonta al año de 1822 cuando unos destacados pamploneses se reunieron para apoyar el movimiento que emprendió el general Francisco de Paula Santander con un grupo de masones en Bogotá, y fundaron la logia Amabilidad en Nueva Pamplona de la cual prácticamente no subsisten documentos. 

Y que en 1909 empezaron las reuniones para la formación de la primera logia de Cúcuta, La Estrella Boreal.

En una semblanza sobre Alirio Sánchez, Cicerón Flórez dijo:

Con un acervo de conocimientos en que se combinaban la ciencia y otras expresiones del pensamiento, Alirio Sánchez tenía en su haber un importante activo cultural.

Estaba al tanto de la política, de la literatura, del arte, de los hechos que se agitaban en diferentes ámbitos. Se interesaba por los problemas y las soluciones de estos.

Observaba los quehaceres cotidianos en los diferentes frentes. Ponía su oído sobre las palabras y sus ojos en los acontecimientos diversos. No tenía sumisión a dogma alguno y prefería el ejercicio de la razón contra el autoritarismo de la intolerancia.

Sufrió como testigo de la violencia partidista que en Norte de Santander alcanzó en la turbulencia de los años finales de la década del 40, niveles de barbarie.

Le dolían todos los sufrimientos y naufragios institucionales de Colombia y como reparación de ese desgreño a que había sido llevado el país era partidario de la paz y de un cambio en el ejercicio de la política basado en el reconocimiento de las diferencias y en la expresión sin mordaza de las ideas. Así lo planteaba en sus editoriales de La Opinión.

El legado de Alirio Sánchez Mendoza está en su ejercicio ético de la medicina, en su participación en la fundación de La Opinión, en sus enseñanzas en el círculo de la masonería, en su apoyo a importantes proyectos educativos, en su pensamiento de librepensador, en sus convicciones de liberal y de demócrata, en su decencia aplicada a las relaciones con todas las personas y en su rectitud de ciudadano cumplidor de sus deberes y defensor de los derechos que la Constitución y las leyes consagran.

Sin duda alguna, Alirio Sánchez vivió en función de ideales nobles, en cuanto estaba en la línea de los partidarios de una sociedad igualitaria, abierta al debate y puesta en el rumbo de un desarrollo económico, político, social y cultural que le garantizara a todos las libertades y los derechos, para que la dignidad del ser humano deje de ser una expresión vacía de meros idealistas y se convierta en la clave del esplendor de la sociedad en general.

El abogado Luis Fernando Carrillo escribió un texto sobre Alirio Sánchez y en uno de sus apartes dice:

No podría entender la parábola vital de Alirio Sánchez Mendoza, sin mirar su paso creador por la masonería colombiana, especialmente por la del Norte de Santander y Cúcuta.

Forjada ésta por hombres venidos del extranjero y por los mismos raizales, que escalaron los peldaños de una institución universal, cuya trascendencia no pierde vigencia.

La fotografía de hoy fue tomada en Cúcuta el 13 de marzo de 1976 durante un acto político de la precandidatura de Carlos Lleras Restrepo a la presidencia, primarias que luego perdería frente a Julio César Turbay Ayala, quien finalmente fue escogido como candidato y elegido Presidente para el período 78-82. En ella aparecen de izquierda a derecha el ex presidente Virgilio Barco Vargas, el ex gobernador del departamento Alfredo Lamus Girón, el ex presidente Carlos Lleras Restrepo, el ingeniero Jesús Atehortúa Ramírez y el médico y cofundador de La Opinión, Alirio Sánchez Mendoza.


Máxime en tiempos en que la fraternidad humana desaparece para dar pasó a perversas pasiones. Pero la masonería está ahí con su labor discreta y eficaz. Señalando caminos de libertad y democracia.

Fue un hombre de recios combates que libró con gallardía. Con la templanza de un espíritu hecho para imponer convicciones y principios. Su Plegaria Masónica resume lo que quiso ser para sus hermanos, para la humanidad, y para consigo mismo.

“Conservarme libre y de costumbres buenas para que siempre arda en mi corazón la llama del amor a la libertad, el entusiasmo por la fraternidad, la práctica de la igualdad, y que el respeto a mis hermanos y a la verdad, la comprensión sincera y la tolerancia justa, sean sostén y guía de todas mis acciones”.

Edgar Sánchez, hijo de Alirio Sánchez Mendoza, lo describió así:

Fue mucha la dedicación que le brindó a actividades distintas de su profesión para beneficiar a su tierra y a su gente.

Mucho fue el tiempo que le quitó al ejercicio de su profesión de médico y lo hizo con gusto y satisfacción.

Organizó la Clínica Santa Ana, el periódico La Opinión, el Colegio Gremios Unidos, el Colegio Municipal de Bachillerato, el Colegio Médico y la construcción del templo masónico.

Precisamente sobre esta última vale la pena hacer una pequeña referencia, al hecho que le dedica una buena parte de sus apuntes para una historia de la masonería en Cúcuta.

Porque la logia fue una de las grandes pasiones de su vida, a la que le dedicó nueve años como Gran Maestro de la Gran Logia Oriental de Colombia Francisco de Paula Santander, cumpliendo a cabalidad la tarea que se impuso, de proyectar y construir el templo masónico de la Quinta Bosch.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.


domingo, 12 de octubre de 2014

647.- BEISBOL, RECUENTO DE UN JONRON DE 60 KMS EN CUCUTA



Ciro A. Ramírez Dávila

Carlos "Petaca" Rodríguez, es considerado el mejor pitcher colombiano de todos los tiempos

Corrían los años cincuenta cuando el béisbol, como deporte, era una afición inusitada, por no decir que se había convertido en una fiebre, entre la muchachada cucuteña, como producto de situaciones muy comunes para ese entonces, en una ciudad que empezaba su crecimiento.

A esto contribuían: el ferrocarril de Cúcuta, responsable de traer frecuentemente esa avalancha de maracuchos, quienes desbordaban de fervor beisbolero en el puerto petrolero venezolano, contagiando a las gentes de acá y los trabajadores de la Colpet, compañía petrolera  gringa, que fomentaba y estimulaba mucho el juego de “pelota caliente”, teniendo incluso entre sus trabajadores, excelentes peloteros venidos de la costa colombiana.

Todo lo anterior, motivó una gran oleada de aficionados y practicantes en las diferentes barriadas, improvisando escenarios, en cualquier espacio, donde se montaban “diamantes”, y se programaban encuentros beisboleros, entre ellas.

Cabe notar que a nivel internacional, sobresalían estrellas mundiales en el béisbol, como los norteamericanos… Ruth… Mantle… Dimaggio… y los venezolanos, también figurones… Carrasquel… Davalillo… y… Aparicio … entre los muchísimos, que podemos evocar hoy.

Total la fiebre en aquellos años por el béisbol era realmente un delirio.

Para completar la euforia, Colombia había ganado un título mundial con figuras rutilantes… “chita” Miranda… “fantasma” Cavadía… “policía” Peñaranda… ”Petaca” Rodríguez,……..

Pues bien, en este estado de cosas, se conformaron equipos en las barriadas cucuteñas, se organizaron campeonatos internos, hubo intercambios con los vecinos del Táchira; por aquellos tiempos, fueron apareciendo esos abnegados dirigentes deportivos quienes le dieron vida a la Liga de Béisbol de Norte de Santander, cuyos frutos en competencias nacionales, fueron muy satisfactorios.

Esto para referirnos al deporte organizado, con dirigencia, organización, logística, reglamentación.

Pero como el deporte de bates y manillas levantó tanto entusiasmo, no era extraña la organización de “desafíos” beisboleros inter barrios, semana tras semana:.. Playeros, Cabrereños, Contenteros,  Llaneros, Sevillanos, Caroreños, Callejoneros….

Para esto se hacían verbenas, cuyos fondos administrados con sentido comunitario, servían para el equipamiento necesario: implementos, uniformes, refrigerios, transporte….

Entre los más gomosos, sobresalían los del Callejón y Carora, pues en estas barriadas era muy común la presencia de migrantes maracuchos; por tanto el “Patio”, como se le llama cariñosamente a la cancha caroreña, sirvió de escenario a importantes encuentros beisbolísticos, de grata recordación.

La rivalidad entre las dos barriadas era de tal magnitud, que llegaron crear discusiones, ofensas verbales y hasta de hecho, cuando en los corrillos se encontraban estos vecinos, para demostrar quien tenía la supremacía en este popular deporte.

Fue tanto el riferrafe, que sus dirigentes acordaron un encuentro entre las dos novenas un sábado de febrero, a las ocho de la mañana, eso sí, en una cancha neutral a las dos aficiones, la cual fue elegida por unanimidad, en un “peladero”, que tenían acondicionado los sevillanos, donde hoy está la parroquia de la Candelaria, paralela a la “carrilera ferroviaria”.

Vale la pena recordar, el entusiasmo, el fervor, el alborozo, que motivó la contienda en toda la ciudad; previamente hubo los preparativos de rigor: se nombraron árbitros experimentados, madrinas, delegados; se confeccionaron uniformes vistosos, donados por comerciantes del vecindario, verdiblanco los callejoneros y rojiblanco los caroreños; invitados especiales; se demarcó perfectamente el diamante con cal, en sentido sur-norte.

Cada uno de los equipos, tenían algunos pesitos, para la celebración, con “Sajonia”, la cerveza del momento, una vez terminara el partido; en fin, no escapó ningún detalle.

Llegado el esperado día, el entorno se atiborró de vecinos, hubo pólvora, música, ventorrillos de bebidas refrescantes, en fin todos los ingredientes de un espectáculo público; Las dos novenas con sus mejores exponentes, lucían perfectamente uniformados en su respectiva “cueva”, recibiendo la carreta acostumbrada de sus entrenadores.

En ese entonces, se distinguían como deportistas en diferentes disciplinas, en los dos sectores: Becerras, Ramírez, Pabones, Morenos, Navarros, Aguilares, Cuellar, Duranes, Salinas, Monsalves, Mancillas, Villates, Oteros, Gonzales, Jaimes, Hernandez, Mendes, Figueroas, Mejías, Osunas, Granados, Sanchez, Chacones, Ortegas, Nietos, Rangeles, Barrios, Pratos, Dávilas, Páez, Olivares, Mesas, Garcías, Fuentes, Perozos, Cárdenas, Medinas, Fiallos,…..y muchos otros, que no alcanzamos a rememorar.

El partido fue intenso, lleno de emociones, entrada tras entrada; cada novena fue demostrando su coraje y arrojo en defensa de sus colores; Las barras de uno y otro sector, se hicieron sentir como era de esperarse, sacando su “bolañerismo” popular, después de cada acierto o de cada error, los errores en béisbol, son fatales.

Los callejoneros, comenzando el cierre de la octava entrada, perdían tres carreras a cero, cuestión que tenía desesperados a sus seguidores, pero aún más a su manager, quien recibía toda clase de improperios, por no alinear a determinados jugadores.

Sin embargo, sucedió algo insólito, el lanzador caroreño, se desconcentró y dejó llenar las bases, seguramente como era un excelente pitcher, no fue cambiado y su brazo se cansó.

Esto, reanimó al conductor de los verdes y en una ojeada rápida a su banco, señaló como “emergente”, a  uno de los hermanos Pabón, que tenía fama de “bateador”, pero que era lento y por eso no lo alineaban.

El designado, tomó su posición, e inmediatamente analizó al servidor muy nervioso, y en una pelota suave, con un “faul” y dos bolas en la cuenta, le suelta tremendo “leñazo” en elevado, directo, exactamente al rincón izquierdo del campo, viéndose como la bola… se fue… se fue… y… se fue…

Saliendo ayudada por el viento, en un cuadrangular, precisamente con dirección a la carrilera ferroviaria, causando júbilo en los espectadores.

Pero… ¡oh sorpresa!... En ese mismo instante, salía lentamente, de la estación del ferrocarril, un tren de carga que era cotidiano a esas horas, arrastrando más de veinte vagones y una plataforma de carga larga, en la cual cayó la bola.

Su destino final fue Puerto Santander, es decir a sesenta kilómetros del escenario del juego, constituyéndose en… el jonrón más largo del mundo….. Lástima que no lo hayan registrado en el libro Guinness.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.