PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

TERREMOTERO -Reconocimiento, enero 2018-

Apasionantes laberintos con inspiraciones intentan hallar rutas y permiten ubicarnos en medio de inagotables cascadas, son fuentes formadas por sudores de ancestros. Seguimos las huellas, buscamos encontrar cimientos para enarbolar desprevenidos reconocimientos en los tiempos. Siempre el ayer aparece incrustado en profundos sentimientos.

Corría finales del año 2008, Gastón Bermúdez sin advertir y sin proponerlo, inicia por designios del destino la creación del portal CRONICAS DE CUCUTA. Parecen haberse alineado inspiraciones surgidas por nostalgias. Gran cúmulo de vivencias, anécdotas, costumbres y añoranzas, fueron plasmadas en lecturas distintas.

Ya jubilado de la industria petrolera venezolana, recibió mensaje que expresaba una reunión de amigos en Cúcuta. Tenía más de cuatro décadas ya establecido de forma permanente, primero en la ciudad del puente sobre el Lago y después en la cuna del Libertador. Viajó ilusionado, acudió puntual a la cita desde Caracas. Encontró un grupo contemporáneo, conformado por amigos ex-jugadores de baloncesto y ex-alumnos del Colegio Sagrado Corazón de Jesús.

La tierra cucuteña levantada desde primeras raíces plantadas, siempre acompañó todos los hijos ausentes. Cuando encontramos distantes los afectos, creemos separarnos de recuerdos. Nos llevamos al hombro baúles de abuelos, cargamos con amigos del ayer, empacamos en maleta la infancia y juventud. Muchas veces una fotografía antigua, atrapa y confirma que nunca pudimos alzar vuelo.

Entonces por aquellos días apareció publicado ´La ciudad de antaño´, parido desde generosa pluma con sentido de identidad comprometida, fue el mártir periodista Eustorgio Colmenares Baptista dejando plasmados recuerdos de finales de los 50 y años 60. Sin querer, esas letras fueron presentación inaugural de CRONICAS DE CUCUTA. Los Inolvidables sentires viajaron al modesto grupo de amigos y abrieron compuertas para afianzar arraigos de infancia. Don Eustorgio culmina la crónica con frases retumbando las memorias: “Había muchos menos avances tecnológicos a disposición de la comunidad, pero vivíamos como si nada nos faltara. Nos bastaba con vivir en Cúcuta”.

Sentires intactos, ahora plasman recuerdos en calles transitadas por niños que fuimos. Nuevamente los arraigos hacen despejar las avenidas a los rieles del antiguo ferrocarril. Nos bastaba con vivir en Cúcuta. Asoman madrugadas entre indetenibles remembranzas y añoranzas.

Sin planificar nada, Gastón compartía vía internet las crónicas del Diario La Opinión aparecidas cada ocho días en lecturas dominicales. Sin saber, creció el portal CRONICAS DE CUCUTA. Cada acontecimiento recopilado se convertía en homenaje In Memoriam para hombres y mujeres que dejaron muy alto el Valle de Guasimales. Igualmente, exalta la dignidad con reconocimiento a grandes glorias del ámbito artístico, cívico, periodístico, religioso, deportivo, cultural, social y político.

Oficialmente se convierte en PORTAL WEB el 7 de octubre 2010. En forma admirable acumula ya 1.329 recopilaciones tipo crónicas, casi todas extractadas de periódicos y publicaciones locales, libros populares, escritos nacidos de historiadores, periodistas, inéditos autores y muchos escritores del Norte de Santander. El portal permite hallar el original ADN ancestral y ubica el sentido innato de pertenencia cucuteña. Llegó un día a la vida de todos los internautas, igual como aparecen las buenas nuevas, sin avisar, sigilosamente introduciéndose en las cortezas que somos y las venas que siempre fuimos. Su creador, nunca imaginó un buscador que tocara el alma y menos tallar imborrables despertares en ávidos ojos de lectura.

Aparece ahora como paso determinante para navegar en referencias de Cúcuta. Asegura a nuevas generaciones herramientas para afianzar valores jamás perdidos. La perspectiva futura para ámbitos históricos, culturales, sociales y deportivos, harán necesario considerar el Portal como insigne buscador de consulta e informativo. Importante archivo tecnológico para infantes en colegios y escuelas. Podrá acceder directamente cualquiera a profundos arraigos allí recopilados. Casi imperativo considerarlo como salvaguarda del sentido de identidad y pertenencia.

CRONICAS DE CUCUTA se convirtió en sugestivo repaso de acontecer histórico, recopilado en 19 capítulos o clasificaciones. Portal libre, siempre abierto a todo aquel deseoso por descubrir datos históricos, biografías, nombres de grandes personajes, fechas emblemáticas, sucesos de vida social, cultural, deportiva, religiosa, artística y política. Formidable vía adentrándose en acontecimientos del siglo XVIII hasta nuestros días. Todo expedicionario oriundo se encontrará representado en cada letra, apellido, dato, foto y fecha. Todos volverán a observar las luces de la gran ciudad en medio de rutas por hallar orígenes.

CRONICAS DE CUCUTA no debe tener como destino el olvido, deberá asegurar a nietos de nuestros nietos, inquebrantables lazos surgidos de nostalgias, recuerdos y añoranzas. CRONICAS DE CUCUTA es herramienta tecnológica para demarcar el hilo conductor entre hoy y ayer. Parece luz encontrada en días oscuros, nos abre el entendimiento. Pulsar la tecla nos lleva a destinos con encuentros pasados. Valiosa información contenida en páginas adornadas con sentimientos profundos.

CRONICAS DE CUCUTA garantiza el resurgir de valores originarios que parecían adormecidos por culpa del avasallante mundo moderno. CRONICAS DE CUCUTA llegó para quedarse, igual que mares inundados por recuerdos. CRONICAS DE CUCUTA confirmó la premisa donde las nostalgias se convierten en vehículos para transportar la historia. Una enciclopedia virtual presentada por nuestras gentes con sencillo lenguaje.

Anclados quedarán por siempre nuestros sentires, intactos los arraigos, despiertas las añoranzas y vivas las costumbres intactas. Ahora aseguramos el reguardo de raíces que retoñan desde cenizas del ayer. Dios jamás declaró desértico el Valle Arcilloso, siempre fue bendecido, tampoco declarado deshabitado para la vida del hombre.

Fueron creciendo raíces en medio de cenizas y milagrosamente reverdecieron los gigantescos árboles frondosos. CRONICAS DE CUCUTA reafirma lo que somos. Seguiremos siendo aquello que siempre fuimos, nada cambió, solo algunos pañetes y varios techos distintos.

Todo estará por volver, todo por crecer y todo por llegar. Nunca estaremos solos. Cada generación hará brotar nostalgias por siempre convertidas en historias llenas de arraigos.

Nos bastaba con vivir en Cúcuta…

miércoles, 24 de septiembre de 2014

638.- CLAUSURADO AEROPUERTO DE LOS PATIOS



Gerardo Raynaud




Introducción (La Opinión) 

El barrio Videlso, del municipio de Los Patios, fue el lugar donde funcionó el primer aeropuerto del área metropolitana.



Se inició su construcción en 1934 su construcción y es inevitable aludir al sitio donde decenas de personas se congregaban solo para observar el despegue o aterrizaje de un avión, siendo un acontecimiento impactante para la comunidad.

Fue construido bajo el gobierno de Enrique Olaya Herrera, siendo a su vez el ministro de Obras Públicas Francisco José Chaux, pero también se le atribuyó parte de la obra al gobierno de Alfonso López y el ministro de Obras, León Cruz.

Por otra parte, el ingeniero que dirigió la construcción del aeropuerto fue Leopoldo Monroy.

Aún se encuentran estos nombres grabados sobre una placa incrustada en uno de los cimientos de la vieja casona.

Pero no fue sino hasta el 27 de febrero de 1935 que se inauguró oficialmente, cuando el piloto Méndez Calvo, en compañía del ingeniero Monroy, aterrizaron en el avión 106 de la flotilla de guerra colombiana.

Desde entonces empezó a comunicarse Cúcuta con el resto del mundo a través de los “pájaros de acero” que por fin podían aterrizar cerca de la ciudad.

El aeropuerto solo contaba con una pista larga, sin pavimentar, con un hangar muy rústico que resguardaba los aviones de la intemperie y unas pequeñas oficinas.

No existía torre de control y el aterrizaje de los DC-3 se hacía a ojo, por medio de las maniobras y cálculos de los pilotos.

El servicio era irregular y los vientos demasiados fuertes para proporcionar un aterrizaje o despegue seguro, por lo que fue cancelado en 1948.

Hoy se pueden encontrar solo las latas oxidadas y las oficinas abandonadas detrás de un gran portón amarillo que cubre a la vista de los transeúntes, lo que es uno de los tesoros históricos en aviación para la ciudad y que ahora cumple otras funciones privadas sin percatarse del verdadero valor histórico.

Clausura del aeropuerto Los Patios


Ya habíamos escrito una crónica en la que se hacía referencia a los aeropuertos de Cúcuta, sin embargo es conveniente anotar que, a pesar de esta situación, las condiciones de aeronavegabilidad de la región siempre fueron y han sido difíciles. 

Aunque la crónica en mención decía que la ciudad tenía dos aeropuertos en un momento dado, esto se dio solo en la práctica, pues legalmente uno de ellos, el primero que estaba ubicado en Los Patios fue clausurado oficialmente antes de terminar el medio siglo, según reza la resolución No.1 de 1948  de la Dirección de Aviación Civil, entidad adscrita al Ministerio de Guerra.

El permiso para la operación de aeronaves fue revocado, aun cuando el aeropuerto era de propiedad del Gobierno Nacional, se estimaba que en razón de los cambios que se habían venido presentando en los equipos que tenía la aviación colombiana, ese aeródromo venía mostrando dificultades para las maniobras de aterrizaje y decolaje.

Por razones como esta, Avianca que llevaba unos ocho años en el mercado, tuvo que construir su propio aeropuerto en el noroccidente de ciudad para poder mantener su servicio y garantizar  a sus clientes el cumplimiento de sus itinerarios; ese aeropuerto es el mismo que hoy conocemos con el nombre de Camilo Daza pero que en la época de los acontecimientos fue bautizado como Cazadero.

Estas dos razones, el cierre de Los Patios y la construcción de Cazadero fue el motivo por el cual se tuvo que pensar en una tercera terminal aérea, toda vez que LANSA, la otra compañía aérea competidora de Avianca, se había quedado sin lugar para sus operaciones, ya que Avianca no le permitía el uso de sus terrenos para realizar las maniobras aéreas necesarias.

La decisión del Gobierno fue sustentada técnicamente por expertos nacionales y extranjeros que conceptuaron que tanto la ubicación como la amplitud eran desfavorables e inadecuadas para realizar operaciones aéreas. 

La comisión de expertos, que había sido designada mediante resolución 2471 de diciembre de 1947 no solamente estudió las condiciones del aeropuerto de Los Patios sino que fue autorizada para que estudiara la escogencia de un lugar para el aeródromo que entraría a reemplazar el anterior.

Los resultados presentados por dicha comisión son realmente contundentes, pues aunque consideraron la posibilidad de efectuar mejoras, modificaciones y ampliaciones para evitar el cierre, dadas las condiciones topográficas y aerológicas de su ubicación resultaba imposible hacerlo operativo y por tales circunstancias procedieron a concederle la partida de defunción. 

Dada la prohibición impartida para ser utilizado en operaciones aéreas, el Gobierno ordenó el retiro de todos los activos y demás elementos de su propiedad para que fueran trasladados a otros lugares donde fueran útiles. 

Así mismo, dispuso entregarle a las fuerzas militares los terrenos y demás dependencias, los cuales fueron entregados por inventario para su uso castrense.

Simultáneamente, la misma Dirección de Aviación Civil  expidió la resolución No. 2 de la misma fecha, mediante la cual se concedía permiso a la Sociedad de Mejoras Públicas de la ciudad para elaborar los estudios correspondientes con el objeto de  construir un aeropuerto en la planicie alta del corregimiento de San Luis, sitio que había determinado la comisión que realizó la evaluación, como muy favorables para este propósito.

De esta manera, el ministro de Guerra Fabio Lozano y Lozano garantizó la seguridad de los pasajeros de las compañías aéreas que trasportaban a esta ciudad, que cada día veía crecer el número de sus viajeros.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

martes, 23 de septiembre de 2014

637.- LA LUCHA DE LOS PORTEROS LOCALES DEL CUCUTA DEPORTIVO



Pedro Jáuregui Avila


La mayoría de la gente que asiste a un estadio de fútbol va con la intención, por lo general, de aplaudir a los delanteros, mediocampistas, defensas, de pronto al portero, y a recordarle el ser querido al árbitro si considera que sus determinaciones no favorecen al equipo de casa.

La adrenalina de ciertas situaciones y los equívocos de un portero de fútbol, son disparadores para que el público reaccione en su contra. 


Un portero puede ser el héroe de un compromiso durante 89 minutos y en el siguiente pasar a ser el villano para convertirse en el centro de todas las iras. 

A los demás jugadores se les perdona todo, mejor dicho casi todo, menos a un cancerbero porque su equivocación es en un alto porcentaje la causa de un gol en contra y de una derrota.
  
El portero colombiano René Higuita, quien en la Copa Mundo de 1990, en Italia, le ‘regaló’ al delantero de Camerún, Roger Milla, el tanto que a la postre le significó la derrota (2-1) y la eliminación en octavos de final del combinado que dirigía Francisco ‘Pacho’ Maturana.

El portero es como un preso que no tiene derecho a apelar cuando se equivoca, más si el balón se le pasa por entre las manos o las piernas, en el último suspiro.

Por todo lo anterior, si hay un puesto maldito para los jugadores de fútbol es la de arquero y en especial si son de Norte de Santander.

En la década de 1950 –cuando se iniciaba el fútbol profesional colombiano- y en las siguientes, estuvieron Luis Enrique ‘Terremoto’ García, Carlos Arenas, Pablo ‘Tarzán’ Mendoza y Gonzalo Escolar, llamado ‘el arquero suicida’, quienes siendo buenos para la época, se encontraron con el ‘Niño’ Juan José Tulic y  Washington Barrios, que aunque también buenos eran extranjeros, una situación que los acreditaba casi que a jugar automáticamente, según el concepto de los directivos y del antioqueño Gabriel Mejía.

Luego llegaron Jesús ‘Chucho’ Hernández, ‘El Loco’ Helí Rubio, Isidoro Rodríguez, Jorge ‘El Tierno’ Blanco,  Armando Santafé, José Antonio ‘El Chato’ Ortega, Omar ‘Pajita’ Sayago, Jesús ‘Chucho’ Criado, Miguel Núñez, Daniel Gómez y Leandro Castellanos, quienes debieron luchar por el puesto con los extranjeros Mario Thull, Miguel Ángel Sánchez, Jorge Roganti, Omar Valentín Vargas, Jorge Drago y Luis Alberto Landaburú y los nacionales Alejandro Sinisterra, Heriberto Solís,  Absalón Oviedo, Alfredo Griego, James Mina Camacho, William Mosquera y Robinson Zapata.

Era una contienda desigual debido a que el foráneo siempre tenía la ventaja. 

Pese a todo, de vez en cuando llegaba la oportunidad, por lo que había que aprovecharla a como diera lugar.


El ¨Chato¨ Ortega

Veamos el caso de José Antonio ‘El Chato’ Ortega, quien nació el 19 de abril de 1945 en el barrio El Llano, en la avenida 9 No. 8-70, a pocos metros del parque Mercedes Ábrego. 

La primaria la cursó en el Instituto Salesiano. Empezó el bachillerato en el Sagrado Corazón de Jesús de Cúcuta, pero luego la familia lo envió al Provincial de Pamplona, donde cursó el 4º y el 5º, terminando el ciclo en el Sagrado.

Estuvo en las filas de la Marina donde prestó el servicio militar en Cartagena. Concretamente, en el destructor 7 de Agosto, un barco armado en Noruega. 


Estudió dos semestres de Trabajo Social en la Universidad de Caldas y  uno de Antropología en la Universidad Nacional.

Fue seguidor del cura Camilo Torres Restrepo, sacerdote católico rebelde que abandonó los hábitos y se fue al monte con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (Eln). Camilo murió el 15 de febrero de 1966 en Patio Centro (Santander), en la primera experiencia en combate contra las tropas de la Quinta Brigada de Bucaramanga que comandaba el coronel Álvaro Valencia Tovar.

“Era de la línea marxista-leninista, participaba en protestas y pedreas. Vivía en las residencias 10 de Mayo de la Universidad Nacional, en Bogotá, de donde me sacó un buen día el Ejército para tenerme detenido 24 días en la Brigada de Institutos Militares porque me consideraron subversivo”.

Tras esa experiencia, regresó a Cúcuta y se dedicó a jugar fútbol, llegando a ser parte de la nómina de las selecciones Norte y del equipo profesional.

“Jugué en las selecciones que disputó los torneos de Bucaramanga (1965), Cali (1966),  Girardot (1968) e Ibagué (1970) y de ahí pasé a trabajar con las reservas del Cúcuta Deportivo”.

“En 1972 me ascendieron a la profesional. Era el tercer portero porque Alejandro Sinisterra estaba que se retiraba. Por delante estaban Miguel Ángel Sánchez, que era muy bueno, y ‘El Loco’ Absalón Oviedo. Alcancé a jugar siete partidos”.

“Debuté contra Atlético Nacional en el Atanasio Girardot de Medellín. Perdimos (1-0) con gol de Jorge ‘Tato’ González. El sueldo no era  bueno pero uno se cuadraba el mes llevando mercancía de contrabando”.

“El fútbol de esa época no le dejaba a uno nada. Solo amigos. No era un negocio lucrativo. Había dinero, pero se lo llevaban los extranjeros. Al principio no me fijaba mucho en eso porque estaba engolosinado con el fútbol, pero un día reaccioné y me retiré”.

La vena del fútbol seguía intacta e hizo parte de varios equipos. El que más recuerda fue el de San Lorenzo de Sevilla, con el que ganó en 1976 el título de la Primera Categoría, en un juego que terminó sobre la medianoche.

En la final los de Sevilla derrotaron (5-4) en cobros desde el punto penalti a Viejo Tango.  El partido terminó empatado a un gol y en la definición desde los 12 pasos le atajó el lanzamiento a Mario Hernández, quien tenía fama de no equivocarse en los cobros.

Cerró su vida deportiva en el Nariño de Aguaclara.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

lunes, 22 de septiembre de 2014

636.- ESCUELA LA DIVINA PASTORA



Gustavo Gómez Ardila


Sucedió en 1989. A la hermana Teresita Fontanili, italiana, de la comunidad católica de las Pastorcitas, se le enterneció el corazón y se le llenaron de lágrimas los ojos, el día que vio la pobreza de las gentes que vivían en lo que llamaban el Sector 4 del barrio Belén.  

Sobre todo la conmovieron los niños, barrigoncitos, pero con hambre; descalzos, pero amigos del juego y la pelota;  huérfanos, muchos, pero con mirada alegre. Sin comida, sin vivienda digna, sin educación, aquellos niños eran un “yo acuso”, a la sociedad, a la dirigencia, a las autoridades. 

Pero  la Hermana no se detuvo en lamentaciones, ni se cruzó de brazos. “Hay que hacer algo por estos niños” le dijo a su compañero de apostolado social, el profesor Hernando Enrique Rangel, un joven piloso como la Hermana y con mucha sensibilidad social. 

Sabedores de que la educación es el motor de desarrollo social y de progreso de los pueblos,  enfocaron baterías hacia el proyecto de crear una escuela en aquel sector. 


Hicieron censo de niños y niñas, tocaron puertas y un día decidieron acudir donde  la señora Yamile Abrajim de Pérez, propietaria de unos terrenos en aquellos lugares. Le pintaron la situación con el dramatismo de la realidad y la convencieron de la necesidad de construir allí  una escuela. La doña los escuchó y les dijo “Cuenten conmigo”.

Tuvieron así el terreno para levantar una construcción pequeña, pero decente. 

¿Y los ladrillos? ¿Y el cemento? ¿Y la mano de obra? Las autoridades no se mosquearon. Los políticos no se asomaron, pues no estaban en campaña. 

Los empresarios privados levantaron los hombros y dijeron “despuesito les ayudamos, cuando suba más el bolívar”.

Volvieron, entonces, Teresita y Enrique donde doña Yamile, quien se metió a mano al bolso y les dio lo necesario para construir una escuela con dos salones, cuatro baños, un patio y un lote para una huerta. 

Nació así la escuela, a la que llamaron la Divina Pastora, como un homenaje a la Virgen María y a la comunidad religiosa de las Pastorcitas.

El profesor Enrique, sin nombramiento oficial, sin sueldo y sin recursos, pero con mucha verraquera, se le metió al camello de organizar los primeros “primeritos”.  


El 6 de febrero de 1989, inició clases la escuela, con dos primeros y 66 alumnos. Poco a poco, la escuela fue creciendo, los niños siguieron llegando, año tras año, y la huerta empezó a dar lechugas, repollos y otras hortalizas que los mismos alumnos cultivaban.  

El gobierno mandó profesores, se improvisaron salones, los papás colaboraron y los cursos fueron aumentando.


A sus 25 años, el colegio la Divina Pastora dio ya dos promociones de bachilleres. 


Sus necesidades siguen, pero el sueño se hizo realidad. Empezaron 66 niños y a ese momento estudian allí 1.850 alumnos.  De los tres fundadores, la Hermana, doña Yamile y el profesor Enrique, sólo este último permanecía en la institución, pero el recuerdo y la gratitud estaban allí por siempre.

El día de fiesta en La Divina Pastora. Alumnos, ex alumnos, padres de familia, directivos y docentes le darán gracias a Dios y a la Patrona, pero le seguirán pidiendo porque aún se necesitan muchas cosas. 


Qué bueno sería que  la Administración municipal y algunas empresas privadas se vincularan a esta celebración, destinando algunas partidas para que el colegio siga creciendo y siga dando frutos. 

Las necesidades abundan, pero la esperanza es terca y  no los abandona. La celebración es cultural y religiosa, porque no hay plata para fiestolaina, bebezón ni comilona. 

Los profes se apretan el cinturón y brindan en seco. ¡Que sea un motivo!

Descripción Física  (Jesús Poveda)


La escuela La Divina Pastora fue inició su funcionamiento el 6 de Febrero de 1989; construida  por la señora Yamile Abrajim de Pérez con el aporte y la organización de la hermana Teresita Fontanili. En el año 2006 fue fusionada con el colegio Nuestra Señora de Belén.

La escuela se encuentra ubicada en la calle 31 # 39-60 en el Barrio La Pastora comuna 9 al suroccidente de Cúcuta, junto al centro de Salud del barrio. Con una población educativa de alrededor de 450 estudiantes en primaria, atiende la población de los estratos 1 y 2 que predominan en esta comunidad.

Su planta física está compuesta por infraestructura que data de su fundación y reciente, la cual fue donada por la OIM en el año 2006 como producto de cooperación internacional, la cual le dio una mejor apariencia a la institución, y la hace fresca y cómoda para sus estudiantes, aunque hay ciertas aulas y espacios que se encuentran subutilizados y que por la falta de recursos financieros  no ha sido posible su acondicionamiento para el aprovechamiento de estos espacios por parte de los estudiantes y de la comunidad educativa, a continuación se detallará la planta física.

En la parte de derecha de la entrada principal se encuentra el primer bloque conformado por 9  de aulas, que están diseñadas en bloque y pintados de color blanco en la parte interior del aula, y el piso es de baldosa, las aulas cuentas con ventanas amplias y los salones son altos, lo que los hace frescos, aunque algunos carecen de óptima iluminación, cada salón alberga aproximadamente 40 niños.


En el siguiente bloque el cual es una estructura nueva hecha a partir de prefabricados la cual fue donación de la OIM, se observa en primera medida los baños, los cuales están separados para hombres y mujeres, se encuentran en buenas condiciones de higiene, y junto a estos se encuentra la coordinación, este bloque cuenta con 2 plantas, en la primera se encuentran 3 salones y en la segunda otros 3 todos muy frescos y ampliamente confortables. A su costado se encuentra el aula de sistemas, y junto a esta otra aula de clases y otra batería sanitaria.

El tercer bloque se encuentra justo frente al segundo y está compuesto de 4 aulas, así como también el 4 bloque que se encuentra tras este, aulas al igual que las otras muy frescas y pintadas en la parte interior, algunas en la parte exterior tienen murales alusivos a la patria y a la institución.

La institución cuenta con una gran cantidad de árboles y que hacen que sea muy fresca, así como con jardines, aunque tiene unos espacios en tierra y piedra que son utilizados por los estudiantes para sus juegos tradicionales, como metra, trompo, entre otros.

Al lado izquierdo de la entrada se puede observar la cancha cubierta de microfútbol, donde se realiza las clases de educación física, y los actos culturales y religiosos.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.