PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

TERREMOTERO -Reconocimiento, enero 2018-

Apasionantes laberintos con inspiraciones intentan hallar rutas y permiten ubicarnos en medio de inagotables cascadas, son fuentes formadas por sudores de ancestros. Seguimos las huellas, buscamos encontrar cimientos para enarbolar desprevenidos reconocimientos en los tiempos. Siempre el ayer aparece incrustado en profundos sentimientos.

Corría finales del año 2008, Gastón Bermúdez sin advertir y sin proponerlo, inicia por designios del destino la creación del portal CRONICAS DE CUCUTA. Parecen haberse alineado inspiraciones surgidas por nostalgias. Gran cúmulo de vivencias, anécdotas, costumbres y añoranzas, fueron plasmadas en lecturas distintas.

Ya jubilado de la industria petrolera venezolana, recibió mensaje que expresaba una reunión de amigos en Cúcuta. Tenía más de cuatro décadas ya establecido de forma permanente, primero en la ciudad del puente sobre el Lago y después en la cuna del Libertador. Viajó ilusionado, acudió puntual a la cita desde Caracas. Encontró un grupo contemporáneo, conformado por amigos ex-jugadores de baloncesto y ex-alumnos del Colegio Sagrado Corazón de Jesús.

La tierra cucuteña levantada desde primeras raíces plantadas, siempre acompañó todos los hijos ausentes. Cuando encontramos distantes los afectos, creemos separarnos de recuerdos. Nos llevamos al hombro baúles de abuelos, cargamos con amigos del ayer, empacamos en maleta la infancia y juventud. Muchas veces una fotografía antigua, atrapa y confirma que nunca pudimos alzar vuelo.

Entonces por aquellos días apareció publicado ´La ciudad de antaño´, parido desde generosa pluma con sentido de identidad comprometida, fue el mártir periodista Eustorgio Colmenares Baptista dejando plasmados recuerdos de finales de los 50 y años 60. Sin querer, esas letras fueron presentación inaugural de CRONICAS DE CUCUTA. Los Inolvidables sentires viajaron al modesto grupo de amigos y abrieron compuertas para afianzar arraigos de infancia. Don Eustorgio culmina la crónica con frases retumbando las memorias: “Había muchos menos avances tecnológicos a disposición de la comunidad, pero vivíamos como si nada nos faltara. Nos bastaba con vivir en Cúcuta”.

Sentires intactos, ahora plasman recuerdos en calles transitadas por niños que fuimos. Nuevamente los arraigos hacen despejar las avenidas a los rieles del antiguo ferrocarril. Nos bastaba con vivir en Cúcuta. Asoman madrugadas entre indetenibles remembranzas y añoranzas.

Sin planificar nada, Gastón compartía vía internet las crónicas del Diario La Opinión aparecidas cada ocho días en lecturas dominicales. Sin saber, creció el portal CRONICAS DE CUCUTA. Cada acontecimiento recopilado se convertía en homenaje In Memoriam para hombres y mujeres que dejaron muy alto el Valle de Guasimales. Igualmente, exalta la dignidad con reconocimiento a grandes glorias del ámbito artístico, cívico, periodístico, religioso, deportivo, cultural, social y político.

Oficialmente se convierte en PORTAL WEB el 7 de octubre 2010. En forma admirable acumula ya 1.329 recopilaciones tipo crónicas, casi todas extractadas de periódicos y publicaciones locales, libros populares, escritos nacidos de historiadores, periodistas, inéditos autores y muchos escritores del Norte de Santander. El portal permite hallar el original ADN ancestral y ubica el sentido innato de pertenencia cucuteña. Llegó un día a la vida de todos los internautas, igual como aparecen las buenas nuevas, sin avisar, sigilosamente introduciéndose en las cortezas que somos y las venas que siempre fuimos. Su creador, nunca imaginó un buscador que tocara el alma y menos tallar imborrables despertares en ávidos ojos de lectura.

Aparece ahora como paso determinante para navegar en referencias de Cúcuta. Asegura a nuevas generaciones herramientas para afianzar valores jamás perdidos. La perspectiva futura para ámbitos históricos, culturales, sociales y deportivos, harán necesario considerar el Portal como insigne buscador de consulta e informativo. Importante archivo tecnológico para infantes en colegios y escuelas. Podrá acceder directamente cualquiera a profundos arraigos allí recopilados. Casi imperativo considerarlo como salvaguarda del sentido de identidad y pertenencia.

CRONICAS DE CUCUTA se convirtió en sugestivo repaso de acontecer histórico, recopilado en 19 capítulos o clasificaciones. Portal libre, siempre abierto a todo aquel deseoso por descubrir datos históricos, biografías, nombres de grandes personajes, fechas emblemáticas, sucesos de vida social, cultural, deportiva, religiosa, artística y política. Formidable vía adentrándose en acontecimientos del siglo XVIII hasta nuestros días. Todo expedicionario oriundo se encontrará representado en cada letra, apellido, dato, foto y fecha. Todos volverán a observar las luces de la gran ciudad en medio de rutas por hallar orígenes.

CRONICAS DE CUCUTA no debe tener como destino el olvido, deberá asegurar a nietos de nuestros nietos, inquebrantables lazos surgidos de nostalgias, recuerdos y añoranzas. CRONICAS DE CUCUTA es herramienta tecnológica para demarcar el hilo conductor entre hoy y ayer. Parece luz encontrada en días oscuros, nos abre el entendimiento. Pulsar la tecla nos lleva a destinos con encuentros pasados. Valiosa información contenida en páginas adornadas con sentimientos profundos.

CRONICAS DE CUCUTA garantiza el resurgir de valores originarios que parecían adormecidos por culpa del avasallante mundo moderno. CRONICAS DE CUCUTA llegó para quedarse, igual que mares inundados por recuerdos. CRONICAS DE CUCUTA confirmó la premisa donde las nostalgias se convierten en vehículos para transportar la historia. Una enciclopedia virtual presentada por nuestras gentes con sencillo lenguaje.

Anclados quedarán por siempre nuestros sentires, intactos los arraigos, despiertas las añoranzas y vivas las costumbres intactas. Ahora aseguramos el reguardo de raíces que retoñan desde cenizas del ayer. Dios jamás declaró desértico el Valle Arcilloso, siempre fue bendecido, tampoco declarado deshabitado para la vida del hombre.

Fueron creciendo raíces en medio de cenizas y milagrosamente reverdecieron los gigantescos árboles frondosos. CRONICAS DE CUCUTA reafirma lo que somos. Seguiremos siendo aquello que siempre fuimos, nada cambió, solo algunos pañetes y varios techos distintos.

Todo estará por volver, todo por crecer y todo por llegar. Nunca estaremos solos. Cada generación hará brotar nostalgias por siempre convertidas en historias llenas de arraigos.

Nos bastaba con vivir en Cúcuta…

jueves, 11 de noviembre de 2021

1967.- LA HISTORIA DE SOLANGE GALVIS

La Opinión


Cuentan los habitantes del barrio El Contento, en la comuna 1 de Cúcuta, que en los primeros años habitó una prestigiosa dama llamada Solange Galvis en un reconocido predio del sector de Miraflores, en la avenida 14 entre calles 11 y 12. Hoy 2021, es solo un lote demolido que se presta para inquietar a sus vecinos ante el foco de inseguridad que genera.

Martha Cecilia Trujillo, edil de la comuna 1 y representante del barrio, expresó que todos los días son testigos de un desfile de habitantes de la calle, quienes en su paso hacia las ‘ollas’ ocultas en los barrios San José y Santo Domingo, de la comuna 10, atraviesan el barrio e incluso se valen del abandono del lote demolido para refugiarse en esta “tierra de nadie”.

En el pasado, aseguran los vecinos, el lote era un punto de referencia y símbolo histórico de El Contento. Solange Galvis vivía allí junto a su esposo, en un matrimonio próspero, dueño de un terreno mucho más grande de lo que es hoy. Con el paso del tiempo, Solange lo fue vendiendo poco a poco, de manera que se quedó solo con un tramo de 380 metros. Nunca tuvo hijos, sino una hijastra de parte de su esposo.

Pero ante problemas personales que agobiaron su vida, Solange decayó conforme veía el sol salir y volver a caer cada día, y con los años, su casa también se vino abajo, hasta que tomó la apariencia deteriorada de un hogar abandonado.

Fue entonces cuando Solange decidió ir de un lado a otro sin rumbo fijo y recorrer las calles de Cúcuta en su desconsuelo. Cada día regresaba antes de caer el sol con un nuevo objeto que almacenaba en su hogar, hasta que el sitio se convirtió en una acumuladora de desechos.

Así lucía la casa de Solange Galvis antes de que fuera demolida en el año 2017

La demolición

Convertido el terreno en un lugar abandonado, con frecuencia fue centro de refugio de consumidores de droga y delincuentes. La constante invasión, junto a los malos olores que expulsaba y los animales que comenzaban a tomarse la edificación, prendieron las alertas en la comunidad.

Y aunque en varias ocasiones las autoridades hicieron limpieza del lugar, Solange lo llenaba de nuevo con desechos. Fue así como la administración del exalcalde César Rojas, desde la Secretaría de Gobierno de Cúcuta y Gestión del Riesgo inspeccionaron la vivienda, y ante el inminente peligro que representaban sus paredes, al borde del colapso, tomaron la determinación de demolerla.

“El problema es que le destruyeron la casa a la abuelita, pero no tomaron la iniciativa de construirle al menos una pieza donde pudiera terminar de vivir su vejez”, relató Martha Trujillo.

Ahora sin hogar, Solange Galvis no tuvo más opción que vagar de un lado a otro al sol, al agua y al acecho de los peligros nocturnos de la ciudad.

Aspecto del lote abandonado de Solange.

Desplazada en su propia ciudad

Despojada de su propiedad, durante tres años los vecinos de El Contento han visto a Solange Galvis recorrer la ciudad y lamentar la destrucción de su casa en cada paso por las ruinas del lote. Y sin nada que la ligara más a El Contento, inició un desplazamiento sin retorno.

La primera vez que Solange desapareció, estuvo perdida durante dos meses, hasta que ediles y comunidad iniciaron su búsqueda por redes sociales y lograron encontrarla más allá del municipio de Los Patios.

“Cuando la trajeron de regreso, la dejaron en la puerta de mi casa, pero Solange volvió a irse, bajo el argumento de que tenía que salir porque era peligroso y la querían robar”, contó Trujillo.

Entonces volvió a desaparecer en el mes de diciembre y se inició una nueva búsqueda. Fue vista por última vez en el barrio 13 de mayo, hasta que reapareció en el parque principal de Pamplona.


Un nuevo comienzo

Gracias al trabajo articulado de la Policía Metropolitana, Alcaldía y la comunidad, la familia de Solange Galvis fue contactada en el municipio de Sardinata mediante la acción oportuna de un medio de comunicación local y una concejala. El miércoles 3 de febrero, Solange se reencontró con sus sobrinos en el municipio de Pamplona y fue atendida por un médico general y un psicólogo.

Ahora que está bajo la protección de su familia, se iniciará un proceso de rehabilitación integral para ella mientras sus sobrinas la representarán como dueña legítima del terreno, para solucionar un problema de invasión en el que dos locales fueron presuntamente vendidos y ahora funcionan dentro de su propiedad.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

martes, 9 de noviembre de 2021

1966.- EL POPULAR, PRIMER BARRIO DE CLASE MEDIA

La Opinión

Con el paso de los años este barrio ha hecho grandes aportes a la cultura basquetbolista
y religiosa de Norte de Santander.


Corría el año 1944 cuando se fundó el primer barrio de clase media en la Perla del Norte: el Popular, o Los Sauces, como solían llamarlos sus fundadores ante la gran cantidad de árboles de este tipo. Al día de hoy, este sector de Cúcuta ha trazado un legado en el que es imposible hablar de su historia sin mencionar sus grandes aportes al básquetbol y a la tradición de la fe católica.

Era conocido en su tiempo por ser un centro de integración que siempre recibía visitantes de otros sectores de la ciudad durante los fines de semana; algunos a pie, en taxi, y otros desde la comodidad de sus autos de la época.

En estas visitas familiares las personas socializaban en torno al terreno, exploraban las llamativas fachadas de las casas y jugaban en la antigua cancha Coca-Cola, lugar donde hoy funciona el Palacio de Justicia, motivados por su singular belleza y tranquilidad, junto a un interés en indagar si serían beneficiarios de las viviendas que el Gobierno Nacional adjudicó en ese entonces.

Al cabo de unos años, en el parque principal fue fundada la gruta de María Auxiliadora, un ícono religioso para los vecinos del sector.

Para la década de los años 50, la familia de la sociedad salesiana se instaló entre la calle séptima con 30, donde ya han cumplido más de 70 años “educando con el corazón”. Muchos de los habitantes recuerdan haber cursado allí la primaria cuando se encontraban en edad escolar, hasta que el Colegio La Salle abrió sus puertas el 9 de febrero de 1954 y una buena parte de sus estudiantes cambiaron de institución.

Gracias a la organización de bazares y fondos destinados a la edificación de un templo para la Virgen María, comunidad y salesianos consiguieron hacer posible la construcción de la Parroquia María Auxiliadora y su emblemática torre del reloj, que hasta los años setenta fue considerada la más alta de Cúcuta.

Y si bien ahora no conserva el título, aún es visible desde otros barrios cercanos, e innegable es girarse en su dirección cada vez que el repicar de las campanas anuncia la eucaristía.

Después llegó el Instituto Técnico Mercedes Ábrego, donde funcionó como reconocido vecino del Salesiano hasta que en 2016 fue trasladado al sector del Casd y, en su lugar, el antiguo Instituto Técnico Industrial Salesiano ocupó el plantel bajo el nombre de Institución Educativa San Francisco de Sales.

Gruta de María Auxiliadora, en el parque principal del barrio Popular.

Otros emblemas

Uno de los lugares más recordados por sus habitantes es la conocida ‘tienda del negro’, que hace 65 años era parte de la familia Lizarazo. También fue en una pequeña casa de este sector donde nació la Radio Guaimaral, el 13 de marzo de 1952, de la mano de su fundador Carlos Ramírez París.

En sus inicios, esta estación radial era mejor conocida como ‘La chica para grandes cosas’, hasta que fue adquirida en el 1986 por el Centro Cristiano de las Asambleas de Dios y cambió su nombre por ‘La Estación de la Fe’.

Hoy inicios 2021, el barrio Popular cuenta con más de 3.400 habitantes, quienes rondan los estratos 4 y 5. En él se encuentran negocios de costura, asesoría jurídica, zapatería, arreglos de cómputo, tiendas, supermercados, panaderías, pastelerías y cafeterías.

Hace dos años, el parque se benefició de una reforma que al día de hoy ha disparado el desarrollo de actividades culturales y comunitarias como integración de vecinos, ejercicios personalizados, actividades de lectura, pintura, deporte y entrenamientos del club de porrismo Eagles.

El coliseo del Popular ha visto crecer grandes basquetbolistas con el paso de los años.

Templo del básquetbol

La historia del baloncesto en el barrio Popular está vinculada a la construcción de su gran cancha-coliseo en el año 1970. Esto motivó al profesor Orlando Morales a conformar el primer equipo conocido como Popular-La Salle, en 1974, con la integración de estudiantes de La Salle y habitantes del Popular.

Esta liga infantil llegó a ser campeona en un inter-colegiado celebrado en el Coliseo Toto Hernández. También se organizó el equipo de mayores que en 1975 ganó el torneo inter-barrios, con jugadores como Lauro ‘Lalo’ Rodríguez, Benjamín ‘Mincho’ Otero, Gerson Jaimes, Rosalino Sáenz, Samuel Villamizar, Rubén Amariles y Alejandro ‘Chicharrón’ Albarracín.

A partir de ahí, el auge del baloncesto en el Popular y su valioso aporte a la historia deportiva de Cúcuta y Norte de Santander dejó marca como cuna de talentosos jugadores. En honor a esta misión el barrio fue apodado como el ‘Templo del Básquetbol’.

Fue tan importante esta cantera basquetera del barrio Popular, que los cronistas recuerdan que en el siglo pasado a la selección Colombia y el baloncesto profesional de Venezuela fueron a jugar José Rodríguez y Freddy Moreno.

Parque principal del barrio Popular.

¿Qué sucede con los animales en el Popular?

Según Sergio Sánchez, presidente de la Junta de Acción Comunal (JAC) del barrio Popular, este sector es conocido por ser un barrio tranquilo donde no se presentan mayores problemas. Sin embargo, desde hace año y medio una problemática en aumento mantiene a los vecinos consternados ante la crueldad de la situación.

Cada semana, y en ocasiones durante días seguidos, amanecen gatos y perros muertos en las partes traseras de los colegios, en las calles e incluso en algún rincón del parque. El caso ya está en conocimiento de las autoridades y toda la comunidad se encuentra expectante a hallar al autor de estos homicidios.

“Nadie es quién para quitarles la vida a los animales. En ocasiones conviven con el veneno durante días mientras los consume por dentro. Es cruel verlos agonizar y morir con dolor”, expresó el líder comunal.

Apoyo comunitario

Sánchez agregó que, gracias al trabajo mancomunado entre Policía y vecinos, el tema de seguridad en el barrio se ha desarrollado de manera excelente. La comunidad tiene un grupo de WhatsApp con el cuadrante en el que constantemente informan cualquier anomalía que pueda arrebatar la calma en el Popular.

“De vez en cuando nos hemos visto afectados por la indigencia, con habitantes de calle que llegan al parque a dormir en las bancas, pero es un problema menor que es atendido”, finalizó Sánchez.





Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

domingo, 7 de noviembre de 2021

1965.- ALMA LUZ

 Luis A. Medina S. y otras fuentes

 


Se ha dicho que la poesía no tiene estratos sociales definidos, cubre por igual todas las capas sociales; casi siempre nace por vocación y como una natural urgencia emotiva. En la poesía de estos valles cucuteños, hay una voz de desnudo acento lírico que corresponde a la cultura poética de Ana María Vega Rangel (Alma Luz). Esta, ha acentuado su pureza y colorido al paso de los años, la cual la hace más fluida, la hace vivir más intensamente toda una existencia que la ha llevado a conservar vivos y ardorosos el amor y la inclinación por la poesía.

 

Empero, para presentar a Ana María Vega Rangel, ‘Alma Luz’, nos parece más propio que copiar unas recordaciones del doctor Guillermo Solano Benítez sobre la ilustre poetisa.

 

"Para las primeras décadas del siglo XX tuvo nuestro Departamento tres exponentes de la literatura, continuadores de la obra poética de Adriano Páez, de las poetisas Antommarchi de Julio Añez y de Josefa Andrade Berti: Fueron aquellos exponentes Ana María Vega Rangel, Francisco Morales Berti y María Teresa Blanco.


‘Alma Luz’ nació (Cúcuta, 12 de octubre 1897 - Bogotá, 1991), del matrimonio de don Pedro Tobías Vega y doña Ana de Dios Rangel. Fueron sus hermanos los doctores Pedro, Gregorio, Saúl, Julián, Hilarión, Antonio María, Daniel y Luis. Don Pedro fue el arquitecto cucuteño constructor del templo de San José de Cúcuta, después del terremoto. Murió en Cúcuta el 31 de enero de 1920, y su esposa Ana de Dios le sobrevivió hasta el 9 de octubre de 1930 en que fue sepultada en Cúcuta.

‘Alma Luz’ fue literata y pintora. Fue directora de las revistas Cúcuta y Germinal. Entre sus libros se destacan Fuente escondida, Arco de triunfo, Canto a Venezuela, todos de 1942.

Ana María Vega Rangel al adoptar su seudónimo ‘Alma Luz’, expresó con él la naturaleza de sus versos, pues antes que, a la materia, se refiere todos ellos a lo espiritual, en busca de un mundo superior, de ideales supra terrenos, de aspiraciones celestiales y de ensueños angélicos antes que humanos.

Esto lo demuestran sus principales producciones literarias a que nos referiremos enseguida, así como también, el no haberse casado, apartándose de los que intentaron ser sus enamorados admiradores, como ella misma lo dijo en su poema “LO QUE SOY”: Me conmueven las ansias de cualquier peregrino- Pero a nadie en mi copa le he brindado mi vino.

La poesía de Alma Luz es clasificable en cuatro grupos: Humanitario, Religioso, Patriótico y Filosófico. De carácter humanitario, expresivas del sufrimiento y del sentir de los hombres, nos parecen sus composiciones tituladas “EL CONDENADO”, en que se narra la fuga de un preso con todas sus vicisitudes, sus padecimientos y su muerte; “HASTÍO”, donde se pintan las nostalgias y dolores del vivir de una mujer bella, y sus tres sonetos referentes al terremoto de Cúcuta, el primero o “ANTES”, el segundo “LA CATÁSTROFE’*; y el tercero “DESPUÉS”, de los cuales transcribimos enseguida el último, en que con lírica tristísima nos muestra Alma Luz cómo quedó nuestra ciudad destruida.

 

DESPUES

Sobre el montón de escombros, sobre la desventura 
De tanta vida rota, de tanta fuerza inerte, 
Se desgranó la lluvia tenaz, nutrida y fuerte 
Como un desesperante llorar de la Natura. 
La noche arropó luego con sombras la amargura 
Intensamente triste del triunfo de la muerte, 
Y aquel rincón de tierra que flageló la suerte, 
No halló sino tinieblas, horrores y pavura. 
En los huraños cielos ni estrellas ni reflejos; 
De la tormenta sorda que brama allá. .. á lo lejos, 
Relámpago se escapan de resplandor sombrío; 
Alumbran sus destellos cadáveres en haces 
Y pegan en sus yertas pupilas incapaces 
Qué absortas y espantadas miraban al vacío.


ROSAS DE LO QUE SOY

Con valor de alma joven, soñadora y altiva

voy serena en la vida por la senda del bien;

una meta lejana mis anhelos cautiva,

y allá voy tras mi anhelo, que por grande se aviva

con la fe y la esperanza, flor, lumbrera y sostén.

No por grandes me agobian mis amargos pesares

ni me embriaga la dicha con su intensa emoción,

pues más alta que todos los humanos pesares

va la estrella que vierte su fulgor en mis mares

¡y es caricia en mis duelos y en mis goces razón!

 

EL CANTO DEL CUCUTEÑO

Y de los maternos labios

por el dolor ungidos

al relatar los agravios

supe también cómo sabios

los héroes de aquel dolor,

de su infortunio se irguieron

y el hogar reconstruyeron

con más pujante esplendor.

Y en rubia santa caldeada

mi sangre de colombiano,

perseguiré al vil peruano

hasta su propia morada,

y por su hazaña menguada

convertido en un balulú,

es hijo de Belcebú.

De invasor vendrá a vasallo

y le haré herrar mi caballo

con el oro del Perú.

 

ESTRELLAS FUGACES

En un vagar constante de extraña simetría

su viejo rumbo siguen los astros fácilmente,

y en el etéreo mundo de luz no se persiste

un ademán altivo de inquieta rebeldía.

Perdida en los confines de poca lejanía,

envuelta en la penumbra, nostálgica y doliente,

hay una estrella rubia, grandiosa y refulgente,

que ha siglos el espacio con ansiedad espía.

De pronto se conmueve. Más no vacila: arranca

y de ciego impulso busca la nebulosa blanca

fundiendo su existencia con las constelaciones;

y en la embriaguez del triunfo no ve en que en la remota

región que ella dejara, porfiadamente flota

la más desconsolada de las desolaciones.

 

 

 

 

Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

viernes, 5 de noviembre de 2021

1964.- EL PALACIO NACIONAL (Edificio Santander) Y PARQUE NACIONAL

Gastón Bermúdez Vargas


A todo el terreno obtenido en 1913 por el municipio, conformado por la adquisición de varias propiedades (las de César Calderón, Genaro Rojas y Paulino Torres comprada el 5 de agosto; la de María de la O. Martínez comprada el 6 de agosto; las de Juana Tamayo, Camilo Moreno y Pedro Mora el 18 de agosto; la de Carmen Rangel el 16 de agosto; otra de Pedro León el 8 de septiembre; posteriormente se adquirieron las propiedades de Francisco de Paula Andrade, Silvio Trillo, Magdalena Bracho, Jorge Soto y Carmela Rangel. Además, el señor César Castro cedió al municipio su lote), por medio del Acuerdo 40 del Concejo de Cúcuta, se le denominó la ‘Plaza del Libertador’, ubicado entre las avenidas 3 y 4 y las calles 8 y 9, pero los cucuteños optaron por llamarla Plazuela.

A partir de entonces, luego de que en la Plaza Deportiva de Carora los señores David Maduro (dominicano) y Federico Williams (venezolano), enseñaran e implantaran en Cúcuta los juegos del fútbol y béisbol, se convirtió esta Plazuela en una especie de estadio, donde se jugaban los aguerridos torneos locales, regionales y los grandes desafíos con equipos venidos de otras latitudes.

En esta plaza fue donde por primera vez en Colombia se jugó el fútbol organizado; fundado el Cúcuta Deportivo a principios de 1928, acá se consagró Campeón Municipal Cucuteño de Fútbol, por lo que por derecho otorgado por la Asociación Cucuteña de Fútbol, de allí partió como delegación para representar a Cúcuta en los I Juegos Olímpicos Nacionales que se celebraron en Cali en ese mismo año, y donde en el desfile inaugural, en homenaje póstumo de los deportistas a don Ciro Cogollo por su asesinato, crearon y flamearon por primera vez la bandera negra y roja, la que a la postre se reconoció como la bandera del equipo, de los deportistas, de Cúcuta y de nuestro departamento, esta última con los colores invertidos.

También se celebraron corridas de toros, para lo cual, se encerraba el área respectiva, como se hacía en el Parque de El Llano o Mercedes Abrego, Parque Santander y el Parque Colón o La Victoria, durante las famosas y tradicionales Fiestas Julianas que anualmente programaba el honorable Concejo de la ciudad, para conmemorar el Grito de la Independencia.
 
Corrida de toro

Para el centenario de la muerte del General Francisco de Paula Santander y en su homenaje, el municipio cede a la nación ese terreno en 1938 para que allí se construyera un edificio con el propósito de instalar varias de las oficinas nacionales, que para entonces no tenían lugar propio en la ciudad.

La construcción fue uno de los primeros edificios modernos de Colombia del siglo XX, el cual tiene influencias de la arquitectura expresionistas europea y del art deco. El diseño del edificio estuvo a cargo del arquitecto Alberto Wills Ferro, quien había sido el artífice de varias obras de renombre de la época, como la sede de la Biblioteca Nacional y la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional en Bogotá, mientras que la construcción fue llevada a cabo por la firma Trujillo Gómez & Martínez Cárdenas Ltda. Desde entonces se instalaron la Dirección de Impuestos Nacionales (DIAN), los Correos y Telégrafos Nacionales llamado posteriormente ADPOSTAL, algunos juzgados y oficinas de la Registraduría y el Distrito Militar. Se le cedió espacio también a la Academia de Historia de Norte de Santander, donde se conserva el archivo histórico de la región desde el siglo XVI hasta la actualidad (2021).

Además del renombre del diseñador y constructores del edificio, destacan tres obras de arte del pintor y muralista bogotano Santiago Martínez Delgado (1906 – Cajicá, 1954) que se encuentran en la fachada, encima de la entrada principal al recinto. Son tallas en piedra bogotana en relieve con motivos de la vida del general Santander.

El presidente Eduardo Santos, tío abuelo de Juan Manuel Santos Calderón, inauguró la nueva construcción el 06 de mayo de 1940 como Edificio Santander, también colocó la primera piedra para un monumento a Bolívar en el área que había quedado y pidió mantener el nombre de Plaza del Libertador (en el tiempo la primera piedra desapareció y no se erigió el monumento); esto es lo más cercano que estuvo la ciudad en tener más temprano un parque o plaza en honor a Bolívar.

Proyecto de la Plaza del Libertador.

La Plaza del Libertador fue diseñado por la Sociedad de Mejoras Públicas con la firma de José Faccini Andrade, Víctor Pérez Peñaranda y el arquitecto alemán Herbert Rauprich Jung.

Sin embargo, la plaza fue renombrada por el pueblo como Parque Nacional y el Edificio Santander inaugurado se conoció como Palacio Nacional, debido a que pertenecía a un programa de construcción de edificios nacionales en Colombia, dentro del marco de ‘La Revolución en Marcha’ del presidente Alfonso López Pumarejo.

El italiano Jorge Fossi con tres de sus hijas sobre la primera piedra colocada por el presidente Santos, para el monumento en homenaje a Bolívar. Al fondo se observa la casa de la familia Gaitán Durán

El 05 de junio de 1940, en el mismo festejo del centenario, la colonia italiana le dona a Cúcuta una fuente en forma de esfera de mármol blanco de Carrara, del mismo tipo en la que adornan las plazas de Italia; esta esfera está circundada por una franja de bronce que señala que fue dada por la colectividad italiana y el motivo del obsequio. En los espacios libres de la fuente de agua se inscribieron los apellidos de los grandes navegantes italianos que tocaron costas colombianas y americanas, como Cristóforo Colombo (Cristóbal Colón), Américo Vespucio, Giovanni y Sebastián Caboto y Giovanni Da Verrazzano. La fuente la financió la casa comercial Rívoli Abbo & Cía., y fue montada bajo el cuidado del arquitecto italiano Vicente Nasi, el mismo que diseñó el famoso Hotel Continental de Bogotá y trabajaba para los italianos de Maracaibo y Caracas.

Artística fuente de mármol obsequiada a la ciudad por la colonia italiana el 5 de junio de 1940.

El sitio es también popularmente conocido como el Parque de la Bola, precisamente porque en ese mismo punto que no se había hecho nada al respecto, la colonia italiana aprovechó para colocar como adorno esa fuente en forma de ‘Globo Terráqueo’, que dicen fue luminosa en algún momento, dedicada a los navegantes italianos que descubrieron el Nuevo Mundo, y que en honor de uno de ellos se bautizó nuestro país. Sin embargo, como siempre ha existido el buen humor del cucuteño, en la época no faltaron quienes se referían como ´la bola de don Tito´ en mención a don Tito Abbo, reconocido personaje, empresario italiano e impulsador de la iniciativa.

Es curioso como los cucuteños a manera de describir más rápido y mejor los sitios o referencias de la ciudad, o de manera jocosa, bautizan o cambian los nombres oficiales, este es un ejemplo de lo mencionado. Gracias a los historiadores se logran conocer también otros nombres: Miguel Palacios nos enseñó que antes de ser la Plazuela del Libertador la llamaron Plazuela del Samán por la presencia de un gran árbol de esta especie en el mismo; y don Alfredo Díaz Calderón comenta que, en algún momento, mediante ordenanza, se trató de cambiar el nombre a Plaza de La Fundadora, nombre que no caló por algún motivo. Quizás esto venga ligado a nuestra historia, en donde había la necesidad de exaltar a Juana Rangel de Cuéllar como la fundadora de la ciudad llamada San José de Guasimales (asumió el nombre de Cúcuta mucho después, a pesar de la ya existencia de un pueblo con el nombre de Cúcuta).

Independientemente de esta realidad, la historia de la fundación de Cúcuta basada en ese testimonio, fue ampliamente reconocida por las autoridades del momento, llegando a ser la figura de Juana Rangel, la del personaje “fundador” que hacía falta para la región. Así que era prioritario la creación de un parque en algún sitio de Cúcuta por la Junta de Mejoras Publicas de Cúcuta en el año de 1932, el cual fue proyectado darle el nombre de “Plaza de La Fundadora”, que ya había sido contemplado desde la resolución número 14 del 8 de julio de 1926, proyectada inaugurar el 17 de junio de 1933, fecha que coincidía con los 200 años de la fecha de la donación.

Heladería y lonchería El Palacio. Calle 9 No. 4-01. Telf. 31-34

Como recuerdo dejado por el lugar principalmente en la década de los años 60s del siglo XX, no se pueden olvidar tres negocios prósperos en las esquinas del cruce de la avenida 4 con calle 9, todos muy concurridos por turista venezolanos, familias cucuteñas con sus niños, jóvenes ´cocacolos’ de la época con amigos o novia, durante los días y noches de nuestra ciudad: en la esquina sur-este, el bar El Cordobés, excelente lugar para tener tertulias con amigos acompañados de la bebida preferida, donde en su rockola se podía seleccionar música variada, para disfrutarla; y en el lado oeste, esquina sur, existió El Palacio de don Arturo Mesa, empresario barranquillero, que comenzó con una Fuente de Soda muy moderna para la época, y comida rápida que, luego extendió con un bar-restaurante; y posteriormente, en la parte norte de ese lado, montó el Auto Lunch que ofrecía el servicio en el automóvil o en una terraza. Ninguna persona de ese tiempo podrá olvidar las famosas hamburguesas y las malteadas de El Palacio, verdaderamente deliciosas.

    

 





miércoles, 3 de noviembre de 2021

1963.- SOBRE EL BICENTENARIO DEL CONGRESO DE VILLA DEL ROSARIO

Imágenes

Casa de Santander

1.- EL BICENTENARIO DE LA CONSTITUCION DE 1821 (Vólmar Pérez Ortiz)

El 30 de agosto de 2021, se celebra el bicentenario de la Constitución de 1821 que, según el consenso de los historiadores del derecho constitucional, viene a constituir el fundamento del derecho público colombiano que, a su vez, guarda afinidad con las de 1830, 1843 y la de 1886; incluso, algunos sostienen que la de 1886 contenía en su esencia la misma estructura orgánica y las mismas declaraciones dogmáticas que la de 1821.

El antecedente directo de la Carta de 1821, fue la Ley de Angostura de 1819, cuyo proyecto fuera presentado por el Libertador y que fue acogido en sus elementos esenciales por el mencionado Congreso Constituyente que solo se separó de la propuesta de adoptar el Senado hereditario y el areópago o poder moral-han sostenido varios comentaristas- que quedó como apéndice “para que se veri­ que su establecimiento en circunstancias más favorables”.

A este respecto Daniel F. O’Leary dijo: “Bolívar había hecho su profesión de fe política ante el Congreso de Angosturas, que adoptó parte de sus ideas y rechazó otras, no porque las encontrase impracticables, sino porque las creyó incompatibles con los principios que profesaba la mayoría de los miembros de aquella asamblea…”

La Ley de Angostura que expidió el Congreso de tal denominación en la localidad de Santo Tomás de Angostura, cabecera entonces de la provincia del Orinoco, mediante la cual se ordena la reunión de los antiguos territorios de la Capitanía General de Venezuela y el Virreinato de la Nueva Granada, que incluía a Quito como parte que era del Virreinato, para conformar la república que llevaría el nombre glorioso de Colombia -o Gran Colombia- que, a su vez, se dividiría en tres grandes departamentos: Venezuela, Cundinamarca y Quito, con sus respectivas capitales en Caracas, Bogotá (eliminándole el nombre colonial) y Quito. Cada departamento tendría un vicepresidente distinto al de toda la naciente república.

También adoptó la doctrina del Uti Possidetis Juris de 1810, que luego rati­ficó la Constitución de 1821.

Por su parte, se convocó para el primero de enero de 1821 la reunión de un nuevo Congreso General Constituyente en la Villa del Rosario de Cúcuta con el ­ fin de que Diputados de todas las Provincias rati­ficaran y ampliaran lo acordado en Angostura.

La Convención Constituyente de 1821 fue instalada por el general Nariño, quien acababa de regresar al país, el 6 de mayo de 1821 en la Villa de Rosario de Cúcuta, tierra natal del General Santander, en nombre y representación del Libertador - Presidente Simón Bolívar, quien, además, lo había designado vicepresidente interino, ante el fallecimiento repentino del vicepresidente Juan Germán Roscio.

Convocado para el primero de enero de 1821, solo se pudo instalar el 6 de mayo de dicho año por las distancias geográficas y porque había necesidad de reunir las dos terceras partes de los diputados elegidos que era la mayoría que se exigía para que sus decisiones fueran válidas. Habían sido elegidos 95 diputados en 19 provincias.

En las deliberaciones del Congreso de Cúcuta participaron los más connotados representantes de una generación de jóvenes jurisconsultos menores de 40 años, “porque casi todos los próceres de la independencia granadina habían sido fusilados por los realistas”, como fueron Castillo y Rada, Félix de Restrepo, José Manuel Restrepo, José Ignacio de Márquez, Vicente Azuero, Francisco Soto, Alejandro Osorio, Diego Fernando Gómez, Salvador Camacho, Casimiro Calvo, entre otros. Este equipo de letrados y juristas marcó la diferencia con los delegados de Angostura en donde el mayor peso lo tuvieron los militares de origen venezolano.

El objetivo principal del Congreso de Cúcuta fue la creación de la Gran Colombia mediante la unificación de la nueva Granada (Colombia y Panamá) y Venezuela; luego se uniría el Gobierno de Quito.

La Constitución de 1821 estuvo vigente hasta 1830; fecha en que se disolvió la Gran Colombia. Constaba de 10 capítulos y 191 artículos; adoptó el presidencialismo colombiano; acabó con la Inquisición e hizo reformas en política eclesiástica; el gobierno quedó conformado por tres grandes departamentos: Cundinamarca, Venezuela y Quito; el Congreso estaría integrado por dos cámaras; el Poder Ejecutivo estaría constituido por un presidente y un vicepresidente elegidos por cuatro años. Al abordar el complejo tema del federalismo y el centralismo, se impuso el último por las necesidades de la guerra que aún no había concluido.

Ante todo, en ese texto constitucional, redactado por un verdadero Congreso Admirable, más que el de 1830, se escribió una de las páginas más brillantes, auténtica gloria de Colombia -como diría el profesor Leopoldo Uprimny-: la ley sobre manumisión de los esclavos; iniciativa que fue presentada por el eminente jurista antiqueño Félix de Restrepo, el principal defensor de los esclavos en el Estado de Antioquia, y que puso a la nueva república a la vanguardia de los países civilizados.

Bolívar, luego de su prolongada ausencia del país por buscar la liberación de Ecuador y Perú, a su regreso sintió la necesidad de reemplazar el Estatuto de 1821 para conjurar los levantamientos que venían desde 1826, los brotes de anarquía que ya se advertían y que dieron paso al caudillismo al que tanto se le temía.

Para tal efecto, comenzó a socializar el proyecto de Constitución para Bolivia que generó una corriente adversa y de hostilidad en algunos sectores que no produjo las condiciones necesarias que lo hicieran viable, como quedó demostrado en la Convención de Ocaña de 1828. Después sobrevino la conspiración septembrina para atentar contra la vida del Libertador, cuyo fracaso nos ahorró la vergüenza de presentarnos como unos parricidas ante el mundo civilizado.

Luego vino el Decreto Orgánico del 27 de agosto de 1828 que debía servir de Ley Constitucional del Estado hasta el año de 1830, y la dejó sin vigencia.

2.- ¡TENEMOS CONSTITUCION! 30 DE AGOSTO DE 1821 (Mario Villamizar Suárez)

Tamarindo

El “precursor” Nariño como vicepresidente de la República, nombrado en Achaguas (Orinoco) por Simón Bolívar, llegó a Villa del Rosario el 27 de abril de 1821, resolvió asuntos logísticos e instaló el 6 de mayo el Congreso, que expedirá la Ley de Constitución de la República de Colombia, llamada popularmente “La Gran Colombia”, ya que se integraban La Nueva Granada (Cundinamarca) con Venezuela, dejando espacio para la vinculación de Quito-Guayaquil (Ecuador).

Los primeros dos meses se trataron asuntos políticos y administrativos, como el reglamento de funcionamiento del Congreso y a mediados de junio y durante el mes de julio, los legisladores se concretaron en la redacción del Congreso.

‘Dos han sido, Señores, los objetos por qué nuestro suelo se ve inundado de sangre y de lágrimas, por qué se han hecho sacrificios de una naturaleza quizá desconocida en los anales del mundo: nuestra independencia exterior y nuestra libertad interior.

La independencia está especialmente encargada al héroe de Colombia, a nuestro ilustre Libertador y sus dignos compañeros de armas; a ese ejército admirable que, lleno de privaciones, de valor y de entusiasmo por nuestra santa causa, pugna actualmente por arrojar de nuestro suelo los últimos restos de nuestros opresores.

Yo veo hoy, con un placer mezclado de amargura, reunidas aquí las pocas espigas que la guadaña destructora del despotismo ha dejado en pie. Vosotros sois el grano fecundo que debe propagar en toda la República las luces que un feroz sistema de pacificación trató de apagar eternamente entre nosotros. Vosotros sois la tabla que escapada del naufragio debe salvar a los que hemos quedado con vida.

El actual Congreso no puede dar la perfección a una obra que, en mi juicio, va a comenzarse, pero puede y debe poner con ­ firmeza las primeras piedras del majestuoso edificio que más adelante se completará. Veamos, Señores, cuáles son los puntos principales, sin los que no podemos decir que existimos.

Yo los reduzco a tres: formas de gobierno, elecciones y medios del gobierno.

El gobierno se compone de tres elementos: de la voluntad, que hace la ley; de la ejecución, que le da su cumplimiento; y del juicio, que aplica la pena a los infractores de ellas. Estas tres funciones deben estar separadas, porque si a un solo hombre o corporación se le confiere la facultad de ejecutar y juzgar conforme a su voluntad, es claro que se sustituye la voluntad particular a la voluntad general, que la seguridad personal desaparece y la libertad muere. El máximum, pues, de una Constitución está en demarcar bien estos tres poderes, señalar con claridad sus atribuciones y contrapesar su autoridad, haciéndolos depender los unos de los otros.

El gobierno representativo bien organizado es el gobierno de todos los países, de todos los climas; es igualmente estable en las pequeñas como en las grandes poblaciones, en los gobiernos federados como en las repúblicas indivisibles; es el único que puede llenar todos los ­ fines de la asociación. Todo ciudadano en el ejercicio de sus funciones debe votar, y todo el que vota debe tener opción a ser elegido. No tenemos, Señores, esta declaración y apartemos de nosotros esos principios consignados en muchas Constituciones, de medir el derecho de ser electo por la cantidad de dinero. Un corrompido usurero, cuya ansia de riquezas es insaciable, muy lejos de encontrar un correctivo en el sueldo de su empleo, no ve en él sino un nuevo campo para su avaricia.

El pacto social es una cosa tan clara y tan sencilla, que ha sido preciso que la pedantería y la ambición lo hayan embrollado para que se vuelva una ciencia oscura y complicada. Cada hombre, al constituirse miembro de una sociedad, se ofrece a defender a los otros, con tal que a su vez los otros lo defiendan a él; Aunque todos los hombres están obligados a tomar las armas en los peligros de la Patria, como el progreso de las luces y la división del trabajo han hecho una ciencia del arte militar reducida a principios y a una práctica continua, ya no es posible que toda la sociedad se ocupe exclusivamente en la milicia, porque en este caso, ¿qué era lo que íbamos a defender, si todos éramos soldados?

Señores, el mundo entero os contempla en este momento y aguarda de vosotros un documento que les haga ver que somos dignos de figurar entre las naciones. Llenad su expectación y nuestras esperanzas; y que la República de los Estados Equinocciales de Colombia deba al ejército la paz y su gloria y a vosotros su libertad y esplendor.

¡Quiera el Cielo, que con tan clara protección se ha mostrado por nuestra causa, llenar de bendiciones vuestras tareas; ¡y que los que hemos escapado del naufragio, establezcamos unas instituciones que nos prometan la felicidad de nuestros hijos! Antonio Nariño, Vicepresidente interino de la República.

Finalizado el discurso, siguió de pie y preguntó: ¿Son de opinión los señores diputados que puede procederse a la instalación del congreso? Y habiéndose votado unánimemente que sí, dijo: El Congreso queda legítimamente instalado: en él reside la soberanía nacional.

Inmediatamente se procedió a elegir a los Dignatarios del Congreso, resultando electos Félix Restrepo como Presidente y Fernando Peñalver como Vicepresidente; Secretarios Francisco Soto Montes de Oca y José Caro (esposo de Nicolasa Ibáñez).

El Vicepresidente de la República Antonio Nariño se retiró del salón o sacristía de la Iglesia, a su cercano alojamiento acompañado de cuatro diputados.

En el transcurso del Congreso unos jóvenes diputados atacaron a Nariño: ““El general Nariño se ha entregado voluntariamente al enemigo en Pasto, su conducta ha sido criminal y aún no ha sido juzgado en consejo de guerra. Le falta, en fin, la residencia que exige la misma constitución, pues él ha estado ausente, como se ha dicho, por su gusto y no por causa de la república”. Claro que todo esto era explicable como la permanencia en Cádiz prisionero. Posteriormente fue atacado el caso de la joven inglesa viuda del coronel Englis, el reto y aprisionamiento de Devereaux.

El 12 de julio de 1821 se refrendó la Ley Fundamental de 1819 de Angostura que decreta la República de Colombia, el 30 de agosto la Constitución; para dar campo a la elección de dignatarios. El 7 de septiembre eligen como presidente al general Simón Bolívar y como Vicepresidente al general Francisco de Paula Santander. (De estos actos nos ocuparemos en otra oportunidad).

La Constitución: Con fecha 30 de agosto de 1821 se promulgó la constitución (se dice que hasta el 6 de septiembre se hicieron ajustes). El objetivo principal del Congreso se refería a redactar y aprobar la Constitución que regiría por 10 años. Uno de los grandes problemas del Libertador, fue el referirse a reformarla antes del tiempo, convocando a una fallida Convención para 1828 en Ocaña, y en 1830 un Congreso para 1831 que no pudo conocer por su fallecimiento.

La Constitución de Villa del Rosario de 1821, popularmente denominada como de “Cúcuta”, creó la República de Colombia (Nueva Granada, con Panamá, Venezuela y Quito (Ecuador), que se componen de 10 capítulos. Así se inicia:

En el nombre de Dios, Autor y Legislador del Universo. Nos los representantes de los pueblos de Colombia, reunidos en Congreso general, cumpliendo con los deseos de nuestros comitentes en orden a fijar las reglas fundamentales de su unión y establecer una forma de Gobierno que les afiance los bienes de su libertad, seguridad, propiedad e igualdad, cuanto es dado a una nación que comienza su carrera política y que todavía lucha por su independencia, ordenamos y acordamos la siguiente Constitución.

Título I. De la Nación colombiana y de los colombianos Artículo 1.- La nación colombiana es para siempre e irrevocablemente libre e independiente de la monarquía española y de cualquier otra potencia o dominación extranjera; y no es, ni será nunca patrimonio de ninguna familia ni persona. Se resaltan los siguientes temas tratados y definidos: * Liberación progresiva de la esclavitud. * Plena libertad de expresión. * Permitió el alcance de nuevas reformas de contrato para la libertad social, económica y política de los territorios. * Terminó con la Inquisición e hizo reformas relativas a los obispos, arzobispos y algunos bienes de la Iglesia. * Se declaró un Gobierno popular y representativo. * Conformación por tres grandes departamentos: Cundinamarca, Venezuela y Quito. * Una Asamblea por Parroquia, que se reuniría cada cuatro años. * Voto para los mayores de veintiún años y/o que sean casados, que sepan leer y escribir y posean 100 piastras. * Congreso formado por dos cámaras: la del Senado y la de Representantes. * Condiciones para Senador: tener treinta años, ser blanco criollo por nacimiento, poseer propiedades inmuebles. Por cada Departamento: se elegirá a 4 Senadores. * La Cámara de representantes se compondría de los Diputados. * Condición para ser Diputado: tener 25 años. * La Cámara de Representantes tendrían la facultad exclusiva de acusar ante el Senado al presidente, al vicepresidente de la República y a los ministros de la Alta Corte de Justicia. * Las dos Cámaras deben realizar las sesiones públicas. * El presidente y el vicepresidente, elegidos por 4 años, constituyen el Poder Ejecutivo * La administración de cada Departamento estará a cargo de un Intendente nombrado por el presidente y un Gobernador bajo las órdenes del intendente. * Establece los cargos de ministros, consejo, tribunal supremo y reglamenta cada uno de los cargos. * En su artículo 128, dicta las facultades extraordinarias que interrumpan la aplicación estricta de la carta fundamental –Conmoción Interior-.

Estos son puntos resumidos de lo tratado en el Congreso y la Constitución, temas que en el presente año del bicentenario -2021- merecen recordarse.

El Congreso en su clausura, en el acta de entrega, firmada por el Diputado-Secretario Antonio José Caro (esposo de Doña Nicolasa Ibáñez), como el Dr. Francisco Soto Montes de Oca) se refirió a la labor de los Representantes que: “…han puesto una confianza ilimitada en las leyes, porque ellas son las que aseguran la equidad entre todos y cada uno y son también el apoyo a la dignidad del colombiano, la fuente de la libertad, el alma y consejo de la República…”

3.- MONUMENTOS NACIONALES ELEMENTOS CENTRALES DE NUESTRA HISTORIA Y CULTURA (Jorge Noriega Santos)

Bagatela

Los monumentos nacionales son el conjunto de inmuebles, que por su valor de autenticidad, originalidad, estética y carácter artístico son representativos para Colombia, constituyéndose en elementos centrales de nuestra historia y cultura. Las leyes relacionadas con el tema, son la ley 163 del 30 de diciembre de 1959 y la ley 1185 del 2008. La regulación, reglamentación, manejo, salvaguarda, recuperación, protección, conservación, sostenibilidad y divulgación de este patrimonio de la nación, está a cargo del Ministerio de Cultura a través del Consejo Nacional de Patrimonio.

Nos referiremos a los monumentos nacionales relacionados con el congreso de 1821 o Congreso de la creación de la Gran Colombia, cuyo bicentenario estamos celebrando, el cual se realizó en Villa del Rosario en Cúcuta.

Templo histórico

En este lugar el 6 de mayo de 1821, se instaló el congreso de Villa del Rosario con una misa solemne en horas de la mañana, en el estaban Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander, Antonio Nariño y 57 diputados de las diversas provincias, con el objetivo de crear la Gran Colombia, unificando las provincias unidas de la Nueva Granada (Actual Colombia) y de Venezuela y posteriormente Ecuador y Panamá que se integraron a esta gran nación.

El templo era una iglesia de tres naves y una cúpula que cubría el altar mayor, que durante el terremoto de 1875 fue totalmente destruido. El 1886 el padre Manuel María Lizardo inicia su restauración, se alcanza a levantar la cúpula, que es el centinela que nos recuerda el sitio en donde se cumplió el sueño del libertador Simón Bolívar.

Fue declarado monumento nacional según la ley 35 de 1926, por su valor histórico para Colombia y por los acontecimientos que marcan un hito para nuestros países. En 1971 fue inaugurado bajo la cúpula una estatua de mármol de Simón Bolívar, obra del escultor italiano Pietro Canónica.

El templo hace parte del parque Gran Colombiano, un complejo histórico y turístico ubicado en el municipio de Villa del Rosario, en el kilómetro seis de la carretera panamericana que comunica a Cúcuta con Venezuela. El parque según el arquitecto Karl Burlemax, posee las más bellas palmeras reales de la comarca, regadas por un brazo del rio Táchira según tratado de aguas Colombo – venezolano. Dicho canal superficial termina en el lago del parque.

El plan del parque fue diseñado por el arquitecto Luis Raúl Rodríguez Lamus y en el proyecto participó el arquitecto Rafael Rincón Calixto, dos grandes colegas oriundos de Cúcuta.

Casa de Santander

Esta casa, es el lugar donde vivió sus primeros 13 años el militar, abogado y político colombiano, héroe de la independencia Francisco de Paula Santander, conocido como el hombre de las leyes. La casa hoy en día es un museo en donde se encuentran pertenencias como los uniformes y espadas de Santander.

La casa fue restaurada por el Arquitecto Álvaro Riascos tomando como referencia el libro “La peregrinación de Alfha” de Manuel Ancizar escrito en 1853 en el cual se habla de “la casa del altillo”.

Casa de La Bagatela

Esta casa, fue denominada casa del gobierno porque allí funcionó el poder ejecutivo de la Gran Colombia en 1821. En la época del congreso esta casa tenía dos plantas, que fueron destruidas por el terremoto de Cúcuta en 1875. Fue la residencia de los vicepresidentes Germán Roscio, Luis Eduardo Azuola, Antonio Nariño y José María de Castillo y Rada.

Fue remodelada en 1971 por el Ministerio de Obras Públicas, siendo ministro Argelino Durán Q. para conmemorar los 150 años del congreso.

El nombre de la Bagatela le fue dado por un tendero que la habitó durante 40 años y de esta manera quiso recordar el periódico fundado por Antonio Nariño en Bogotá en 1812 que tenía este nombre. En el interior existe una estatua del precursor de la independencia, obra del artista colombiano Enrique Llamosa, donada por la Academia Francisco de Paula Santander de Cúcuta.

Tamarindo histórico

El Tamarindo (Tamarindus indica, de la familia Sabaceae), es un árbol a cuya sombra los diputados de la Nueva Granada (Colombia) y los patriotas de Venezuela reposaron tras las agotadoras sesiones y reuniones, en donde se redactaba la constitución de Cúcuta, cuyo objetivo era la creación de la Gran Colombia.

En este lugar se intercambiaban opiniones y se establecían las maniobras propias de la política, por esta razón se conoce el Tamarindo “como el testigo mudo de la libertad”, que nos sigue dando la sombra y armonía que nuestra patria necesita en la actualidad.

Este congreso se conoce como el congreso de Cúcuta y se terminó el miércoles 3 de octubre de 1821 con la ­ firma del acta de constitución del nuevo país y la juramentación de Bolívar y Santander como presidente y vicepresidente de la Gran Colombia.

Bolívar pronuncio en su discurso la célebre frase: “prefiero el título de ciudadano al de libertador, ya que este último es producto de la guerra y el primero es producto de las leyes y la paz”.

El recorrido por el parque Gran Colombiano se puede hacer en 3 horas, disfrutando del paisaje y viviendo los espacios interiores llenos de reminiscencias del pasado de la patria.

Pese a su gran valor histórico, estos monumentos se encuentran en lamentable estado de abandono, por lo cual hago un llamado angustioso al Ministerio de Cultura y al Consejo Nacional de Patrimonio, para que agilicen la entrega de los recursos ya aprobados en el presupuesto de la nación y así lograr su recuperación en este año de conmemoración del Bicentenario del Congreso de la Gran Colombia.





Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

lunes, 1 de noviembre de 2021

1962.- PARQUE DE LA FUENTE LUMINOSA

La Opinión


La Alcaldía de Cúcuta, mediante la Secretaría de Seguridad Ciudadana y la fundación Corpocero, trabajaron en la recuperación de la Fuente Luminosa y sus alrededores, una de las llamadas zona de miedo de la ciudad, afectadas por el tráfico y el consumo de sustancias sicoactivas, hurto a personas y hurto a comercio.

Este punto icónico y referente de los habitantes de la capital de Norte de Santander empezó a ser intervenido el 22 de enero de 2021 y se puede ver un entorno más agradable, con un parque limpio, sin habitantes de la calle merodeando y con la emblemática fuente de agua funcionando.

“Estamos con un proyecto de cambio del entorno, presencia permanente de la Policía, Ejército y Gaula militar para contrarrestar la extorsión con la campaña ‘Yo no pago, yo denuncio’”, dijo Alejandro Martínez, secretario de Seguridad Ciudadana.

El funcionario explicó que habrá un puesto permanente de control policial en la Fuente Luminosa, tomada durante varios años por la delincuencia.

“Ya estamos aquí para cambiar esta situación a fin de entregarle este parque a la comunidad para su disfrute”, mencionó el funcionario.

Se trata de un trabajo articulado de la alcaldía con la empresa privada, en este caso Corpocero y otras empresas, para generar planes estratégicos que buscan las transformaciones de estos lugares, principalmente, en temas de seguridad.

Reiteró que en este sitio y su entorno se veía lo relacionado a micro tráfico y consumo de estupefacientes, el fenómeno de habitabilidad de calle y las diferentes denuncias relacionadas con el hurto, tanto a personas como al comercio, por eso, fue uno de los puntos priorizados.

La estrategia se inició el 22 de enero de 2020 mediante el trabajo policial y el grupo especial migratorio para impactar todo el polígono que comprende la Diagonal Santander con avenida Cero, Icetex, la calle 10 con Ventura Plaza, parque Los Fundadores y avenida Cero hasta la Fuente Luminosa.

Allí intervino el Departamento Administrativo de Bienestar Social para atender el fenómeno de habitantes de la calle y hacer una labor especial con los niños y adolescentes que son explotados laboralmente en los semáforos, como parte de la problemática que se genera en los alrededores.

En algunas partes el color fue protagonista del cambio.

Franklin Toloza Yáñez, director ejecutivo de Corpocero, dijo que la recuperación del parque de la Fuente Luminosa hace parte de una campaña encaminada a recuperar y traer a la vida esas zonas emblemáticas, parques, monumentos y edificaciones y bienes públicos del municipio.

“La idea es hacer intervenciones no solo estéticas, sino llamar la atención de las diferentes instancias de la administración pública y de la propia comunidad para que asuman la labor de restaurar el espacio público”.

El objetivo es que la comunidad se apropie de estos espacios, que nazca en todos el sentido de pertenencia y que la ocupación ciudadana sea la que desplace al delincuente.

La Alcaldía de Cúcuta junto a Corpocero lideran la recuperación del parque popularmente conocido como la fuente luminosa o parque de las babillas.

La jornada empezó con una limpieza del sector, luego empezaron a pintar con diferentes colores varios puntos del parque y a sembrar plantas que al final dieron vida a este sector reconocido de la ciudad, ubicado entre avenida Cero y Diagonal Santander, con calle octava.

Al lugar también arribó la Policía Nacional y miembros del Ejército, quieres apoyaron el embellecimiento del lugar, aprovechando el momento para socializar la campaña "Yo no pago, yo denuncio", en contra de la extorsión.

Además, anunciaron que va a haber un puesto constante de control para prevenir cualquier acto delincuencial que se presente en la zona.

La jornada empezó con una limpieza del lugar.

La jornada empezó con una limpieza del lugar

Las bardas fueron pintadas

También se sembraron plantas para embellecer el lugar.

Corpocero y la Alcaldía lideraron la jornada.

El trabajo en equipo fue clave en esta recuperación.

La Policía Nacional también acompañó la jornada.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.