PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

TERREMOTERO -Reconocimiento, enero 2018-

Apasionantes laberintos con inspiraciones intentan hallar rutas y permiten ubicarnos en medio de inagotables cascadas, son fuentes formadas por sudores de ancestros. Seguimos las huellas, buscamos encontrar cimientos para enarbolar desprevenidos reconocimientos en los tiempos. Siempre el ayer aparece incrustado en profundos sentimientos.

Corría finales del año 2008, Gastón Bermúdez sin advertir y sin proponerlo, inicia por designios del destino la creación del portal CRONICAS DE CUCUTA. Parecen haberse alineado inspiraciones surgidas por nostalgias. Gran cúmulo de vivencias, anécdotas, costumbres y añoranzas, fueron plasmadas en lecturas distintas.

Ya jubilado de la industria petrolera venezolana, recibió mensaje que expresaba una reunión de amigos en Cúcuta. Tenía más de cuatro décadas ya establecido de forma permanente, primero en la ciudad del puente sobre el Lago y después en la cuna del Libertador. Viajó ilusionado, acudió puntual a la cita desde Caracas. Encontró un grupo contemporáneo, conformado por amigos ex-jugadores de baloncesto y ex-alumnos del Colegio Sagrado Corazón de Jesús.

La tierra cucuteña levantada desde primeras raíces plantadas, siempre acompañó todos los hijos ausentes. Cuando encontramos distantes los afectos, creemos separarnos de recuerdos. Nos llevamos al hombro baúles de abuelos, cargamos con amigos del ayer, empacamos en maleta la infancia y juventud. Muchas veces una fotografía antigua, atrapa y confirma que nunca pudimos alzar vuelo.

Entonces por aquellos días apareció publicado ´La ciudad de antaño´, parido desde generosa pluma con sentido de identidad comprometida, fue el mártir periodista Eustorgio Colmenares Baptista dejando plasmados recuerdos de finales de los 50 y años 60. Sin querer, esas letras fueron presentación inaugural de CRONICAS DE CUCUTA. Los Inolvidables sentires viajaron al modesto grupo de amigos y abrieron compuertas para afianzar arraigos de infancia. Don Eustorgio culmina la crónica con frases retumbando las memorias: “Había muchos menos avances tecnológicos a disposición de la comunidad, pero vivíamos como si nada nos faltara. Nos bastaba con vivir en Cúcuta”.

Sentires intactos, ahora plasman recuerdos en calles transitadas por niños que fuimos. Nuevamente los arraigos hacen despejar las avenidas a los rieles del antiguo ferrocarril. Nos bastaba con vivir en Cúcuta. Asoman madrugadas entre indetenibles remembranzas y añoranzas.

Sin planificar nada, Gastón compartía vía internet las crónicas del Diario La Opinión aparecidas cada ocho días en lecturas dominicales. Sin saber, creció el portal CRONICAS DE CUCUTA. Cada acontecimiento recopilado se convertía en homenaje In Memoriam para hombres y mujeres que dejaron muy alto el Valle de Guasimales. Igualmente, exalta la dignidad con reconocimiento a grandes glorias del ámbito artístico, cívico, periodístico, religioso, deportivo, cultural, social y político.

Oficialmente se convierte en PORTAL WEB el 7 de octubre 2010. En forma admirable acumula ya 1.329 recopilaciones tipo crónicas, casi todas extractadas de periódicos y publicaciones locales, libros populares, escritos nacidos de historiadores, periodistas, inéditos autores y muchos escritores del Norte de Santander. El portal permite hallar el original ADN ancestral y ubica el sentido innato de pertenencia cucuteña. Llegó un día a la vida de todos los internautas, igual como aparecen las buenas nuevas, sin avisar, sigilosamente introduciéndose en las cortezas que somos y las venas que siempre fuimos. Su creador, nunca imaginó un buscador que tocara el alma y menos tallar imborrables despertares en ávidos ojos de lectura.

Aparece ahora como paso determinante para navegar en referencias de Cúcuta. Asegura a nuevas generaciones herramientas para afianzar valores jamás perdidos. La perspectiva futura para ámbitos históricos, culturales, sociales y deportivos, harán necesario considerar el Portal como insigne buscador de consulta e informativo. Importante archivo tecnológico para infantes en colegios y escuelas. Podrá acceder directamente cualquiera a profundos arraigos allí recopilados. Casi imperativo considerarlo como salvaguarda del sentido de identidad y pertenencia.

CRONICAS DE CUCUTA se convirtió en sugestivo repaso de acontecer histórico, recopilado en 19 capítulos o clasificaciones. Portal libre, siempre abierto a todo aquel deseoso por descubrir datos históricos, biografías, nombres de grandes personajes, fechas emblemáticas, sucesos de vida social, cultural, deportiva, religiosa, artística y política. Formidable vía adentrándose en acontecimientos del siglo XVIII hasta nuestros días. Todo expedicionario oriundo se encontrará representado en cada letra, apellido, dato, foto y fecha. Todos volverán a observar las luces de la gran ciudad en medio de rutas por hallar orígenes.

CRONICAS DE CUCUTA no debe tener como destino el olvido, deberá asegurar a nietos de nuestros nietos, inquebrantables lazos surgidos de nostalgias, recuerdos y añoranzas. CRONICAS DE CUCUTA es herramienta tecnológica para demarcar el hilo conductor entre hoy y ayer. Parece luz encontrada en días oscuros, nos abre el entendimiento. Pulsar la tecla nos lleva a destinos con encuentros pasados. Valiosa información contenida en páginas adornadas con sentimientos profundos.

CRONICAS DE CUCUTA garantiza el resurgir de valores originarios que parecían adormecidos por culpa del avasallante mundo moderno. CRONICAS DE CUCUTA llegó para quedarse, igual que mares inundados por recuerdos. CRONICAS DE CUCUTA confirmó la premisa donde las nostalgias se convierten en vehículos para transportar la historia. Una enciclopedia virtual presentada por nuestras gentes con sencillo lenguaje.

Anclados quedarán por siempre nuestros sentires, intactos los arraigos, despiertas las añoranzas y vivas las costumbres intactas. Ahora aseguramos el reguardo de raíces que retoñan desde cenizas del ayer. Dios jamás declaró desértico el Valle Arcilloso, siempre fue bendecido, tampoco declarado deshabitado para la vida del hombre.

Fueron creciendo raíces en medio de cenizas y milagrosamente reverdecieron los gigantescos árboles frondosos. CRONICAS DE CUCUTA reafirma lo que somos. Seguiremos siendo aquello que siempre fuimos, nada cambió, solo algunos pañetes y varios techos distintos.

Todo estará por volver, todo por crecer y todo por llegar. Nunca estaremos solos. Cada generación hará brotar nostalgias por siempre convertidas en historias llenas de arraigos.

Nos bastaba con vivir en Cúcuta…

miércoles, 8 de febrero de 2012

126.- 75 AÑOS DEL ASILO RUDESINDO SOTO

La Opinión / Portal asilorudesindosoto.net16.net





En 1935, monseñor Rafael Afanador y Cadena, arzobispo de Pamplona y varias personas preocupadas por la situación que padecían ancianos abandonados en Cúcuta, se dieron a la tarea de solicitar a la madre general de la comunidad de las “Hermanitas de los ancianos desamparados”, con sede en España, la apertura de un refugio, similar al que ya existía en Pamplona.

Dado que el tiempo transcurría y no había respuesta, la cucuteña Eva Briceño, propietaria de una pequeña casa sobre la avenida tercera entre calles 12 y 13, decidió escribir directamente a la madre general de la comunidad y poner a disposición esa vivienda para que funcionara el asilo.


ACTA DE FUNDACIÓN DE LA CASA  ASILO DE LAS HERMANITAS DE LOS ANCIANOS DESAMPARADOS DE LA CIUDAD DE SAN JOSÉ DE CUCUTA NORTE DE SANTANDER COLOMBIA. AÑO 1935
 

Esta acta de fundación, fue grandemente deseada y pedida a la Muy Reverenda Madre  General, actual  SOR MARÍA DE SAN JUAN CRISOSTOMO FERRAN, residente en  Valencia (España). Fue solicitada en el año 1926 por justas y razonables causas. No  aceptó por entonces, y sobre todo por carecer de personal.
 
El Excelentísimo Señor Obispo de la Diócesis Monseñor Rafael Afanador y Cadena, que  viendo la gran necesidad que había en esta población de una casa asilo para la  ancianidad desvalida, se dirigió a la Muy Reverenda Madre General solicitando la  fundación.

El 22 de Julio de 1935 la Señora Eva Briceño dirigió otra solicitud a la ya citada Madre  General pidiendo de nuevo la fundación y ofreciéndole con escritura pública, una casa de  su propiedad para la instalación del Asilo contigua a otras dos casas por valor de 10.000  pesos para la instalación del Asilo, las otras dos casas que igualmente cedieron, el  Municipio y la Curia Diocesana, esta última en arrendamiento.

En esta misma fecha, varias señoras de la alta sociedad, dirigieron otra solicitud muy entusiasta con el mismo fin. El concejo  municipal de Cúcuta envió también un memorial con fecha de 27 de Julio, mostrando su aprobación, y decidido apoyo.  También el señor Gobernador con aprobación de todos los diputados, asignó un auxilio de 5.000 pesos para los gastos de  camas, adecuaciones locativas e instalación del Asilo.

Es digno de especial mención la eficaz iniciativa del SEÑOR DOMINGO PEREZ HERNANDEZ que es el alma de esta  obra, que se ha portado y continua portándose, haciéndolo como un verdadero padre de los pobres; habiendo servido a las Hermanitas de mucho apoyo para obtener del gobierno para la instalación de la nueva casa.

Una vez aceptada la fundación la Reverenda Madre General, delegó para inspeccionar la casa y nombrar el personal  necesario para la misma, a la Reverenda Madre Provincial Sor María de la Asunción Indarte, quien habiendo llegado a  Pamplona, el día 28 de Septiembre de 1935, dispuso la salida para Cúcuta el día 01 de Octubre; acompañada de tres Hermanitas se  trasladó a la nueva casa, para tomar posesión de ella. Viendo que el local era bastante capaz y adaptado para un Asilo. Teniendo que regresar de nuevo a Pamplona, dejó en la  citada casa, tres Hermanitas para los preparativos de la capilla y demás departamentos.

Reunidas ya las Hermanitas para la nueva fundación la Reverenda Madre se dirigió a la nueva casa de Cúcuta acompañada  de la siguientes Hermanitas: SOR AMALIA DE SAN JOSÉ ALVAREZ, SOR CONCEPCIÓN DE LOS DESAMPARADOS PARADA, SOR MATILDE DE SAN JOSÉ VILLAMIZAR SOR ANA DE LOS DESAMPARADOS CARRILLO, SOR ANACLETA DE SANTA MARGARITA, SOR MERCEDES DE SANTA FRANCISCA PINZÓN, SOR FRANCISCA DE SAN JOSÉ PIÑEIRO, SOR EFIGENIA DE LA VISITACIÓN CARRILLO y la que suscribe.

Estando lo más necesario preparado, se designó el día 10 del mes de Noviembre para la bendición e inauguración de la  nueva casa. En dicho día nos honró con su presencia, el Excelentísimo Señor Obispo. A las 8 A.M. se dio inicio a la bendición  de la Capilla y la Imágenes de Nuestra Señora de los Desamparados, San José y Santa Marta; de los que fueron nombrados  padrinos, los principales Señores de la Ciudad; acto seguido continuó la bendición de toda la casa.

A continuación de este acto, celebró el Santo Sacrificio de la Eucaristía el Reverendo Padre Calderón y en el momento del  Evangelio   el prelado, dirigió la palabra al pueblo, alabando la obra y exhortándolos a que contribuyesen con libertad sus  limosnas.

El coro para la Eucaristía estuvo a cargo de los Reverendos  Hermanos Cristianos.

A continuación de la Eucaristía después de entonar el Veni Creator,  pronunció sus votos Perpetuos la Hermanita SOR EFIGENIA DE LA  VISITACIÓN CARRILLO; recibió los votos del Excelentísimo Señor  Obispo, habiendo hecho este acto honda impresión en el corazón de  los fieles. Terminó este acto con el solemne TEDEUM. Al retirarse los  sacerdotes del altar, el coro entonó el himno CHRISTUS VINO...

Fueron padrinos de la Hermanita, Don Domingo Pérez y su esposa  Doña Marina Escalante de Pérez. 

 A las 4 P.M. hubo solemne bendición con el SANTÍSIMO resultando todo con orden y edificación.

Así quedo inaugurada en la Ciudad de San José de Cúcuta, el mencionado Asilo de Ancianos Rudesindo Soto de la  Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, el 10 de Noviembre de 1935.


Visto Bueno: La Superiora Provincial  SOR MARÍA DE LA ASUNCIÓN INDARTE

La Secretaría de Visita: SOR NATIVIDAD DE SAN PASCUAL GAMBOA


Así nació el Asilo de ancianos Rudesindo Soto. Fueron los inicios de la obra que no tardó mucho en crecer, pues don Rudesindo Soto y su esposa doña Amelia Meoz de Soto, decidieron también ayudar a esta causa y donaron buena parte de los terrenos donde hoy está ubicado.

Sor Jesusa Ibáñez, una menuda mujer de origen español quien lleva la mayor parte de su vida dedicada al cuidado de los ancianos, 42 de ellos residenciada en Colombia, hace parte del grupo de diez hermanas enfermeras, que velan por 180 ancianos, 80 hombres y 100 mujeres en el asilo de Cúcuta.

“Don Rudesindo Soto y doña Amelia Meoz fueron protectores y cofundadores de este lugar. Don Domingo Pérez y Marina Escalante, también colaboraron mucho.

Había mucha más preocupación por los demás en aquella época. Incluso, quedó un acta de la Gobernación, donde se comprometía una partida de $5.000 eso era bastantes recursos. Pero hoy día es más complicado sostenernos. Ojalá y con motivo de los 75 años las autoridades se acuerden de los ancianos de la ciudad”, dijo.


En el marco de este aniversario se celebró en el parque Colón el primer Abuelotón  para recoger fondos para el Rudesindo Soto. “La iniciativa nació de un comité que organizó el Colegio Pablo Neruda y la idea fue recoger no sólo dinero para los gastos de la entidad, sino ropa, pañales, comida, elementos de lavandería, de cocina o todo lo que se quiso regalar a los ancianitos”, dijo Sor Jesusa.

Finalmente la hermana sor Jesusa Ibáñez hizo un llamado a la reflexión y a la consciencia de los cucuteños para cuidar a los abuelos. “Hoy la juventud y en general la gente desprecia al anciano, por eso el llamado es a valorarlos, a brindarles amor y protección, esa que ellos nos dieron cuando fueron jóvenes y nosotros apenas unos niños”, puntualizó.

La comunidad de las “Hermanitas de los ancianos desamparados” hace presencia en Colombia desde principios del siglo pasado y hoy día maneja asilos geriátricos en Fontibón, Bucaramanga, Cúcuta, Chiquinquirá, Duitama, Honda, Ipiales, Itagüí, Málaga, Pamplona, Piedecuesta, Popayán y Sogamoso.



Recopilado por : Gastón Bermúdez V.

lunes, 6 de febrero de 2012

125.- CUERPO DE BOMBEROS VOLUNTARIOS DE CUCUTA

Jaime Rondón Espinosa



El Cuerpo de Bomberos Voluntarios de San José de Cúcuta se creó el 2 de febrero de 1960 reconocido mediante resolución 2703/59 de la alcaldía Municipal y personería jurídica No. 025 de 1960 expedida por la Secretaria del Interior del Departamento Norte de Santander, gracias a la intervención de 11 abnegados quijotes comandados por el señor Bernardo Ramírez Pineda, periodista de profesión, quienes formaron un grupo de trabajo para relevar a la Policía Nacional que en esa época desempeñaba la labor de bomberos.

El primer cuartel funcionó en las instalaciones de obras públicas municipales, Avenida 6 con Calle 6, antiguos cuarteles de la Policía. Luego se trasladaron a la Calle 11 entre Avenida 3 y 4, en la residencia del mayor comandante Bernardo Ramírez Pineda, junto al teatro Santander.

Posteriormente se logró que la Policía Nacional entregara al recién creado Cuerpo de Bomberos Voluntarios su primera máquina apagafuego, un vehículo Ford modelo 1959, que se parqueaba junto al antiguo teatro Santander, en la calle 11 entre avenidas 3 y  4, por lo cual un bombero permanecía todo el tiempo en el vehículo y en el zaguán de la casa se instaló la guardia.


Después de algún tiempo se trasladó al lote ubicado en la calle 10 entre Avenida Cero y Diagonal Santander, frente al parque del Hotel Tonchalá, donde inició su adecuación y construcción.

Estando ya en funcionamiento se logró, con la empresa de teléfonos, el alquiler de una torre de telegrafía que estaba en desuso, para colocar una sirena; el alquiler fue de un peso anual y el contrato se firmó  por 100 años. En este sitio la institución funcionó aproximadamente durante 44 años.

Se creó la subestación de los bomberos de la ciudadela de Juana Atalaya, en abril del 2004, actualmente sigue funcionando allí, atendiendo las emergencias presentadas en este sector.

Con motivo de la construcción del Centro Comercial Ventura Plaza, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de San José de Cúcuta se ve en la necesidad de reubicar el cuartel en otro sitio de la ciudad, y luego de varias negociaciones el día 15 de mayo del 2006 le fueron entregadas las instalaciones donde funcionaba la empresa de acueducto E.I.S., en la Avenida 6 No. 1-46 del barrio el Callejón; a partir de ese momento se inicio el traslado de los vehículos, equipos y personal a la nueva sede, donde actualmente funciona de manera cómoda y en la cual se ha ido adecuando de manera paulatina.


Bernardo Ramírez Pineda

A los 50 años



A las 8 de la mañana los 22 bomberos que están en la estación, se desperezan para el cambio de guardia. Entre chistes y chanzas logran hacer, en segundos, una formación impecable. Después viene el reporte de las emergencias de las últimas 24 horas y en menos de cinco minutos el orden se desbarata y todos vuelven a sus actividades rutinarias, mientras entretienen la espera.

 Hace 50 años eran 11 hombres los que esperaban. Varios impermeables, algunos cascos, una docena de botas de corcho, una que otra linterna, un teléfono y un carro sin techo en la cabina era lo que tenían para trabajar.

Con el primer café de la mañana y sin novedades, el comandante José Monsalve, quien está en la institución hace 27 años, comenzó a contar en qué condiciones económicas celebran este medio siglo de trabajo, las anécdotas a veces tristes, otras cómicas, los detalles de los momentos difíciles y la lista de regalos que esperan lleguen con este aniversario, entre esos, el pago de la deuda que la Administración Municipal tiene con ellos.

“Una de nuestras más grandes preocupaciones es actualizar el parque automotor. Tenemos máquinas de 20 y 30 años, las cuales se nos convierten en un dolor de cabeza a la hora de atender las emergencias. La otra preocupación es el equipo de protección personal de los bomberos, esa es mi pelea diaria. Los bomberos no merecen salir a atender las emergencias en harapos. Los equipos de protección hace mucho rato cumplieron su vida útil”. Equipar a un bombero cuesta mucho dinero.

Agregó que es por esa razón que “choco con las administraciones, porque mientras ponemos todo el cariño trabajando por la ciudad, por servir, no es justo que se nos pague como se nos paga, reteniéndonos dineros que son de nosotros, que los comerciantes aportan. La deuda que tiene la Administración Municipal desde 2001 hasta el 31 de diciembre de 2008 son $1.038.918.225”.

Luego, y como si estuviera en un guión imaginario dijo: “hace poco alguien me preguntó ¿qué era ser un bombero? Yo le dije que ser bombero implica muchas cosas. Tener un corazón muy grande, altruista, desprenderse del placer de ir un domingo al río con la familia.

Muchos de los muchachos después de permanecer en la estación 24 horas y justo cuando van llegando a sus casas, deben devolverse porque se presenta una emergencia y se requiere apoyo.

Nos duele la ciudad, la queremos. Es más, estos días que se han presentado incendios forestales provocado por personas, nos duele tener que desplazar a un equipo a botar el agua que la ciudad necesita”.

En relación con las anécdotas, admite que son tantas como las emergencias, sin embargo, hay una que los dejó marcados. 

“Un señor estaba avanzando en reversa en su carro y mató a su hija. Cuando llegaron los bomberos mi hermano era el conductor de la ambulancia y mi hermano a pesar de haber visto muchas cosas, se sentó en la acera a llorar”.



Recopilado por : Gastón Bermúdez V.

sábado, 4 de febrero de 2012

124.- HISTORIA DE LA CLINICA SANTA ANA


Eduardo Rozo y otras fuentes


Calle 16 entre avenidas 3ª y 4ª retoque digital. Tomado libro Semblanza del Médico Alirio Sánchez  M.


Hace cincuenta años un grupo selecto de médicos visionarios: ALIRIO SÁNCHEZ MENDOZA, MARIO MEJIA DÍAZ y JORGE ENRIQUE PÉREZ, concibieron la idea de crear una clínica privada, debido a la necesidad que tenían los cucuteños y las personas que llegaban a la ciudad de obtener tratamientos para sus dolencias y una atención de calidad.

Para esa época la atención en Salud, la prestaba el Hospital San Juan de Dios, el cual contaba con un área destinada para pacientes privados, llamadas pensión primera y pensión segunda; la cual era insuficiente para las necesidades de la época.

La Clínica Santa Ana fue la primera institución privada que se fundó en el Departamento, comenzó sus laborales en enero de 1956, en una casa situada en la calle 16 entre avenidas 3 y 4, al lado de la Lonchería Cúcuta; a esta casa se le realizaron las adecuaciones necesarias para prestar los servicios de : hospitalización, maternidad y Cirugía.

Los socios fundadores de este gran proyecto fueron los doctores:

CARLOS E. ARDILA ORDOÑEZ, LUIS HUMBERTO DUPLAT, LUIS FEBRES CORDERO, LUCIO FIGUEREDO CORRALES, GUSTAVO VILLAMIZAR, SERGIO LAMUS GUERRERO, JOAQUÍN ABELLO PEÑARANDA, HERNANDO VILLAMIZAR FLOREZ, JORGE ENRIQUE PÉREZ, ALIRIO SÁNCHEZ MENDOZA, ALFONSO SANJUAN, ERNESTO BUITRAGO, JOSÉ MARÍA RODRÍGUEZ, ALFREDO LANDINEZ, SALVADOR CRISTANCHO GONZÁLEZ, PEDRO H. FUENTES HERNÁNDEZ, HOMERO NIÑO, HUMBERTO FAILLACE, CARLOS CELIS  CARRILLO Y ALBERTO DUARTE CONTRERAS.

Debido al incremento en la demanda de servicios y del progresivo desarrollo de la ciudad, el Dr. ALFREDO LANDINEZ gestionó la compra de los terrenos donde funciona actualmente la Clínica, los cuales fueron comparados a la Colombian Petroleum Company.

El 20 de abril de 1959, se dio inició a la construcción de la sede, colocándose una piedra simbólica para conmemorar este importante hecho histórico. Durante la construcción se presentaron muchos imprevistos, debido a que al excavar en los terrenos para hacer los cimientos, se encontró agua, por la cercanía del río Pamplonita. Esto hizo que los recursos destinados a la construcción se agotaran, pues se necesitó hacer obras civiles adicionales con la consecuente paralización de la obra, por un buen tiempo. Pero con la perseverancia de los fundadores, con el liderazgo del Dr. Landínez quien gestionó un préstamo ante el Banco Comercial Antioqueño y con el apoyo de otros colegas que se sumaron al proyecto, se logró terminar la obra.

En 1973 se abrieron las puertas de la nueva Clínica Santa Ana en el Barrio Colsag, siendo la primera institución privada construida con un diseño exclusivo para la prestación de servicios de salud. Ante la llegada de nuevas generaciones de médicos y la apremiante necesidad de instalar nuevos servicios, la Clínica cambió su figura jurídica a sociedad anónima el 28 de julio de 1993.

En 1978 se conformó el condominio del Centro de Especialistas, conformado por 16 modernos y cómodos consultorios.

En la actualidad

Barrio Colsag


La CLÍNICA SANTA ANA S.A está presente en la ciudad de Cúcuta hace más de cincuenta (50) años como entidad prestadora de servicios de salud privada; en el momento se asimila a una IPS, dentro de la reglamentación y ordenamiento que creó el país mediante la Ley 100/93 para la de pólizas clásicas de hospitalización y cirugía de las Compañías Aseguradoras y las de las Entidades del sector oficial y público.

Prestar servicios integrales de salud de alta calidad y complejidad a la comunidad de Norte de Santander y la zona fronteriza, es el ideal que ha guiado el trabajo en la Clínica Santa Ana.

En los últimos años la implementación de estrategias y el trabajo decidido del equipo humano, ha redundado en el crecimiento significativo de la clínica.

Desde entonces, se han dado cambios y trasformaciones. Al llegar a los 50 años se posiciona como una institución integral, fuerte y competitiva.

Según el gerente Rubén Darío Santiago Salazar “Cinco años atrás la clínica era pequeña, privada y no había evolucionado al régimen de la Ley 100. Cambiamos de misión y se hicieron alianzas e inversiones”.

La nueva administración ejecutó un análisis DOFA, donde se detectaron las debilidades, oportunidades, fortalezas y amenazas. Así, se ideó un plan estratégico y se integraron servicios partiendo de las necesidades que presenta la ciudad.

Por su parte, el presidente de la junta directiva Gabriel Enrique Eusse Calderón, definió a la institución como pionera en materia de avances tecnológicos y a la vanguardia en servicios médicos por el tipo de procedimientos que en ella se practican.

“En la actualidad el mundo y la globalización exigen que las instituciones de salud avancen y den pasos hacia la construcción de nuevas áreas. Se esta trabajando en un proyecto para construir un nuevo edificio”, dijo Eusse Calderón.

La proyección

Las herramientas tecnológicas de la clínica permiten que tenga buena proyección. La Santa Ana posee equipos de imaginología modernos y el laboratorio clínico cuenta con aparatos de última generación que agilizan los procesos.

Igualmente se tienen servicios de vanguardia como la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de adultos y la UCI neonatal y pediátrica.

Otros procedimientos de complejidad son la cirugía bariátrica, el reemplazo articular de cadera y rodilla, neurocirugía y cirugías mínimamente invasivas.

En la actualidad se avanza en la construcción de un nuevo edificio. El proyecto hace parte del plan estratégico y nace como respuesta al crecimiento en infraestructura que ha tenido la ciudad.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.