PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

TERREMOTERO -Reconocimiento, enero 2018-

Apasionantes laberintos con inspiraciones intentan hallar rutas y permiten ubicarnos en medio de inagotables cascadas, son fuentes formadas por sudores de ancestros. Seguimos las huellas, buscamos encontrar cimientos para enarbolar desprevenidos reconocimientos en los tiempos. Siempre el ayer aparece incrustado en profundos sentimientos.

Corría finales del año 2008, Gastón Bermúdez sin advertir y sin proponerlo, inicia por designios del destino la creación del portal CRONICAS DE CUCUTA. Parecen haberse alineado inspiraciones surgidas por nostalgias. Gran cúmulo de vivencias, anécdotas, costumbres y añoranzas, fueron plasmadas en lecturas distintas.

Ya jubilado de la industria petrolera venezolana, recibió mensaje que expresaba una reunión de amigos en Cúcuta. Tenía más de cuatro décadas ya establecido de forma permanente, primero en la ciudad del puente sobre el Lago y después en la cuna del Libertador. Viajó ilusionado, acudió puntual a la cita desde Caracas. Encontró un grupo contemporáneo, conformado por amigos ex-jugadores de baloncesto y ex-alumnos del Colegio Sagrado Corazón de Jesús.

La tierra cucuteña levantada desde primeras raíces plantadas, siempre acompañó todos los hijos ausentes. Cuando encontramos distantes los afectos, creemos separarnos de recuerdos. Nos llevamos al hombro baúles de abuelos, cargamos con amigos del ayer, empacamos en maleta la infancia y juventud. Muchas veces una fotografía antigua, atrapa y confirma que nunca pudimos alzar vuelo.

Entonces por aquellos días apareció publicado ´La ciudad de antaño´, parido desde generosa pluma con sentido de identidad comprometida, fue el mártir periodista Eustorgio Colmenares Baptista dejando plasmados recuerdos de finales de los 50 y años 60. Sin querer, esas letras fueron presentación inaugural de CRONICAS DE CUCUTA. Los Inolvidables sentires viajaron al modesto grupo de amigos y abrieron compuertas para afianzar arraigos de infancia. Don Eustorgio culmina la crónica con frases retumbando las memorias: “Había muchos menos avances tecnológicos a disposición de la comunidad, pero vivíamos como si nada nos faltara. Nos bastaba con vivir en Cúcuta”.

Sentires intactos, ahora plasman recuerdos en calles transitadas por niños que fuimos. Nuevamente los arraigos hacen despejar las avenidas a los rieles del antiguo ferrocarril. Nos bastaba con vivir en Cúcuta. Asoman madrugadas entre indetenibles remembranzas y añoranzas.

Sin planificar nada, Gastón compartía vía internet las crónicas del Diario La Opinión aparecidas cada ocho días en lecturas dominicales. Sin saber, creció el portal CRONICAS DE CUCUTA. Cada acontecimiento recopilado se convertía en homenaje In Memoriam para hombres y mujeres que dejaron muy alto el Valle de Guasimales. Igualmente, exalta la dignidad con reconocimiento a grandes glorias del ámbito artístico, cívico, periodístico, religioso, deportivo, cultural, social y político.

Oficialmente se convierte en PORTAL WEB el 7 de octubre 2010. En forma admirable acumula ya 1.329 recopilaciones tipo crónicas, casi todas extractadas de periódicos y publicaciones locales, libros populares, escritos nacidos de historiadores, periodistas, inéditos autores y muchos escritores del Norte de Santander. El portal permite hallar el original ADN ancestral y ubica el sentido innato de pertenencia cucuteña. Llegó un día a la vida de todos los internautas, igual como aparecen las buenas nuevas, sin avisar, sigilosamente introduciéndose en las cortezas que somos y las venas que siempre fuimos. Su creador, nunca imaginó un buscador que tocara el alma y menos tallar imborrables despertares en ávidos ojos de lectura.

Aparece ahora como paso determinante para navegar en referencias de Cúcuta. Asegura a nuevas generaciones herramientas para afianzar valores jamás perdidos. La perspectiva futura para ámbitos históricos, culturales, sociales y deportivos, harán necesario considerar el Portal como insigne buscador de consulta e informativo. Importante archivo tecnológico para infantes en colegios y escuelas. Podrá acceder directamente cualquiera a profundos arraigos allí recopilados. Casi imperativo considerarlo como salvaguarda del sentido de identidad y pertenencia.

CRONICAS DE CUCUTA se convirtió en sugestivo repaso de acontecer histórico, recopilado en 19 capítulos o clasificaciones. Portal libre, siempre abierto a todo aquel deseoso por descubrir datos históricos, biografías, nombres de grandes personajes, fechas emblemáticas, sucesos de vida social, cultural, deportiva, religiosa, artística y política. Formidable vía adentrándose en acontecimientos del siglo XVIII hasta nuestros días. Todo expedicionario oriundo se encontrará representado en cada letra, apellido, dato, foto y fecha. Todos volverán a observar las luces de la gran ciudad en medio de rutas por hallar orígenes.

CRONICAS DE CUCUTA no debe tener como destino el olvido, deberá asegurar a nietos de nuestros nietos, inquebrantables lazos surgidos de nostalgias, recuerdos y añoranzas. CRONICAS DE CUCUTA es herramienta tecnológica para demarcar el hilo conductor entre hoy y ayer. Parece luz encontrada en días oscuros, nos abre el entendimiento. Pulsar la tecla nos lleva a destinos con encuentros pasados. Valiosa información contenida en páginas adornadas con sentimientos profundos.

CRONICAS DE CUCUTA garantiza el resurgir de valores originarios que parecían adormecidos por culpa del avasallante mundo moderno. CRONICAS DE CUCUTA llegó para quedarse, igual que mares inundados por recuerdos. CRONICAS DE CUCUTA confirmó la premisa donde las nostalgias se convierten en vehículos para transportar la historia. Una enciclopedia virtual presentada por nuestras gentes con sencillo lenguaje.

Anclados quedarán por siempre nuestros sentires, intactos los arraigos, despiertas las añoranzas y vivas las costumbres intactas. Ahora aseguramos el reguardo de raíces que retoñan desde cenizas del ayer. Dios jamás declaró desértico el Valle Arcilloso, siempre fue bendecido, tampoco declarado deshabitado para la vida del hombre.

Fueron creciendo raíces en medio de cenizas y milagrosamente reverdecieron los gigantescos árboles frondosos. CRONICAS DE CUCUTA reafirma lo que somos. Seguiremos siendo aquello que siempre fuimos, nada cambió, solo algunos pañetes y varios techos distintos.

Todo estará por volver, todo por crecer y todo por llegar. Nunca estaremos solos. Cada generación hará brotar nostalgias por siempre convertidas en historias llenas de arraigos.

Nos bastaba con vivir en Cúcuta…

viernes, 11 de abril de 2014

552.- EL MURAL DEL BANCO COMERCIAL ANTIOQUEÑO


Gerardo Raynaud D.





Una intensa actividad  constructora comenzó a desarrollarse a partir de la segunda mitad del siglo 20 en Cúcuta.

 Ya habíamos visto que después del incendio del mercado cubierto en 1949, el ejecutivo local no pudo ponerse de acuerdo para construir su reemplazo sino varios años más tarde y en su lugar se proyectó, con acertada decisión, un magnífico edificio que se llamó San José, hoy en lamentable estado, pero que sigue siendo un ícono representativo de la noble villa.

Por ese mismo tiempo empezaron a mejorar las actividades comerciales, aunque con algunas dificultades, especialmente de abastecimiento, pero financieramente, la ciudad comenzó a mostrar una prosperidad inusitada, en buena parte por las condiciones florecientes de nuestro vecino en manos de su gobernante militar quien, por razones del destino, tuvo la oportunidad de educarse en uno de los colegios laicos de la localidad, del cual siempre tuvo gestos de agradecimiento. 

Precisamente, fue durante este año del 53, mientras ejercía la primera magistratura de manera provisional, aprovechando la visita que efectuaría a esta ciudad para reunirse con el presidente Urdaneta, la directiva del colegio Gremios Unidos resolvió colocar en el salón principal, el retrato del militar ilustre para recordar “el fausto hecho estudiantil” de haber cursado en ese claustro, los estudios primarios. 

El retrato en mención, fue donado por la Junta Coordinadora de Adhesión del Táchira al Ejército Venezolano, en asocio con el señor Cónsul  Cárdenas Ruiz, quien fue el encargado del protocolo y de la consecuente recepción a la que asistieron autoridades civiles y militares, así como representantes del gobierno y lo más granado de la colonia venezolana residente en el Norte de Santander; nótese que no se mencionan las autoridades eclesiásticas, quienes no toleraban ni mucho menos acolitaban las reuniones y festejos que se celebraban en esa institución de propiedad de la masonería local, declarados enemigos de la curia y el catolicismo, sin razones ni motivos aparentes.

Esa “luna de miel” permanente que se vivía por entonces, entre los vecinos de esta frontera, auguraba una prosperidad que cada día iba en aumento y por obvias razones, las inversiones se veían venir y en esta segunda mitad de siglo comenzó a verse el resultado de un auge que duraría, con algunos altibajos, por el resto de la centuria.

Las actividades comerciales comenzaron a ser vistas con atractivo por las grandes compañías, especialmente las paisas, que no tardaron en establecerse y posicionarse en la ciudad. 

Comenzaron, por lo tanto, la adquisición de establecimientos ya constituidos unos e iniciados otros y la construcción de sus sucursales, que les permitiera una rápida expansión de sus actividades con el respaldo que les garantizara la confianza ciudadana y de los visitantes, en ese momento, grandes consumidores. 

De las actividades comerciales se derivaron las necesidades financieras y a pesar de las ya conocidas entidades bancarias instaladas localmente, el mercado prometía dividendos para todos, así que, los financistas antioqueños acompañados de sus paisanos comerciantes decidieron penetrar esta zona de manera estrepitosa y lo hicieron con todas las de la ley construyendo, en el corazón de la ciudad un hermoso edificio de seis plantas; en aquella época, el más moderno, el más alto y además, el primero con ascensor. 

De amplias oficinas en los pisos altos, para el servicio de los profesionales más distinguidos, el Banco Comercial Antioqueño, se instaló en el primero, con una oferta de servicios que hizo que rápidamente comenzara a captar clientes, no solo entre sus paisanos, sino en el empresariado en general, que además de sus cómodas instalaciones y sus políticas abiertas a las nuevas oportunidades había decidido vincular al personal de la región como trabajadores y funcionarios, lo que fue, no solo de buen recibo, sino que multiplicó las circunstancias para atraer potenciales clientes.

Sin embargo, el mayor atractivo del nuevo proyecto no se quedó exclusivamente en lo físico. Para que se cumpliera con el propósito que identificara las raíces, el abolengo y el señorío nortesantandereano, las directivas el banco decidieron incorporar un elemento artístico que cumpliera con tal propósito y por ello, contrataron al maestro cultor de las artes plásticas santandereano, Santiago Martínez Delgado para que plasmara, dentro del recinto principal de la nueva construcción, un mural, una obra pictórica de grandes dimensiones, con un tema histórico relevante, característico de la región, que despertara esos sentimientos nacionalistas y que además, pudiera exhibirse orgullosamente a todos quienes visitaran esta querida ‘Perla del Norte’.

El Banco Comercial Antioqueño está en la avenida  6ª entra calles 10 y 11 en el corazón de la ciudad. Con su fachada en piedra, el interior de doble altura, sus pisos brillantes y en el fondo el gran mural de pared a pared de los héroes patriotas, es un destino amargo y por demás decadente para un inmueble todavía en buen estado, que nos habla de otras épocas gloriosas de la Cúcuta próspera y pujante... (Mónica Vela Vicini)
 

No tardó mucho tiempo el maestro en encontrar el motivo que lo llevaría a proponer su obra. Se inclinó por representar la entrevista que sostuvieran los dos máximos próceres de ambas naciones, Bolívar y Santander, con ocasión de la reunión del Congreso de la Villa del Rosario en el cual salieron los primeros hitos formadores de la nacionalidad colombiana. 

La verdad es que la pintura mural en referencia fue elaborada en remembranza histórica de la reunión que sostuvieran en la Villa del Rosario de Cúcuta los máximo héroes de la independencia de los países de esta frontera, pero dicha creación, más que atraer los elogios de la población culta, trajo una andanada de críticas insospechadas, tanto por el contenido como por la obra en sí misma. 

La mayor crítica fue encabezada por el historiógrafo nortesantandereano Luis Gabriel Castro, quien desde un principio argumentó que el motivo era un ‘absurdo histórico’ y así defendió su posición hasta que la discusión fue extinguiéndose con el paso del tiempo. 

La peor parte, sin embargo, fue la crítica artística implacable. Los conocedores dicen que la pintura debe hacer sentir el llamado ‘goce estético’, pero que en este mural ‘se exageraron las formas y el colorido’ y que allí ‘se observan como en arrebol sin dimensión o en dimensión descomunal y desproporcionada, dos figuras centrales truncas y una cabeza extirpada que aparece mancillada por los colores de la independencia.’ 


Para rematar el crítico, cuyo nombre me reservo, concluye, ‘allí no hay creación o al menos creación realista. El óleo no guarda las proporciones, las figuras descentralizadas hasta espantan y chillan más por su colorido, más que escandaloso, enloquecedor.’ 

Para quienes no hayan visto el mural, los invito que lo hagan, en el lugar de siempre, avenida sexta, frente al Parque Santander. Acompaña esta crónica, la fotografía del mural en cuestión y que cada quien saque sus propias conclusiones.


Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

miércoles, 9 de abril de 2014

551.- ONCE NORTESANTADEREANOS EN LA PRESIDENCIA DEL SENADO

Cicerón Flórez Moya


Jorge Lamus Girón, es condecorado por el entonces gobernador Carlos Pérez Escalante. Lamus presidió el Senado en 1959.


Desde  la creación del departamento de Norte de Santander, hace 103 años, un total de 11 figuras de la región, han orientado los destinos del Senado de la República, un listado que arranca en 1910, con la designación de Luis Ferrero Troconis como presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, a la sazón máximo cargo del Poder Legislativo. Periodos de agitación política, intercalados por etapas de más optimismo, como el umbral del Frente Nacional, fueron regidos por estos 11 nortesantandereanos, cuyos perfiles.

 La Opinión recrea en estas líneas:

 1 LUIS EMILIO FERRERO TROCONIS fue el primer nortesantandereano que accedió a la presidencia del Congreso en el siglo XX. En 1910 fue elegido para esa dignidad en la Asamblea Nacional Constituyente. Nació en Cúcuta el 5 de abril de 1873.  Estudió filosofía y letras y recibió título de doctor en el Colegio Mayor del Rosario en Bogotá. El 22 de noviembre de 1897 se graduó de abogado en la Universidad Nacional de Colombia.  Tomó parte en la Guerra de los Mil Días en el cargo de secretario privado del general Ramón González Valencia. En 1903 es elegido a la Cámara de Representantes por la circunscripción de Cúcuta. En esta corporación, conjuntamente con el general Benjamín Herrera impulsó la ley sobre el ferrocarril  de Cúcuta a Tamalameque . Los dos también presentaron  el proyecto de decreto para la creación del departamento Norte de Santander, convertido en ley el 14 de julio de 1910. En su carrera de servidor público fue el segundo gobernador del departamento de Cúcuta, magistrado de la Corte Suprema de Justicia,  Ministro de Instrucción Pública, juez y secretario de hacienda del Gran Santander.

 2 ALBERTO CAMILO SUÁREZ  ONTIVEROS fue presidente del Senado en 1923.  Nació en Villa del Rosario en 1876 y murió en Cúcuta en 1959. De su matrimonio con la señora Alicia Peñaranda Arenas nacieron sus hijos Guillermo Eliseo, Alberto Camilo, Jorge y Alicia Suárez Peñaranda.  Cursó estudios en Estados Unidos y se graduó de médico en la Universidad de Filadelfia en 1900. Participó en la creación de la Cámara de Comercio de Cúcuta. Además de senador fue embajador de Colombia en Bélgica. En muchos artículos de su autoría defendió los intereses  regionales y destacó la importancia del desarrollo agropecuario.

 3 MARCO AURELIO CARVAJALINO CASTAÑEDA nació en el municipio de El Carmen, (Norte de Santander). Cursó estudios en el Colegio del Rosario en Bogotá y cuando apenas tenía 23 años fue nombrado Prefecto Provincial de Ocaña con instrucciones de contener un supuesto alzamiento liberal. Fue al Senado, primero como suplente del general Ramón González Valencia, pero en el siguiente período  fue elegido principal. En 1926 es elegido presidente de la alta corporación. Tuvo relaciones con destacadas figuras de la política de esa época. Finalmente se radicó con su familia en Barranquilla y en esa ciudad fue acogido por los diferentes sectores.

 4 LEANDRO CUBEROS NIÑO fue presidente del Senado en 1927. Nació en Chinácota el 24 de diciembre de 1876 y murió en Maracaibo el 10 de noviembre de 1990.  Cursaba cuarto año de medicina en la Universidad Central de Venezuela, en Caracas, cuando el general Benjamín Herrera lo incorporó a la Guerra de los Mil Días.  Al firmarse la paz de Wisconsin  él mismo le entregó las banderas  que fueron emblema de la insurrección. “Guárdelas usted que tanto contribuyó al esplendor de esas enseñas y esté seguro de que en sus manos siempre las consideraré como en las mías, en poder de usted serán siempre las viejas banderas liberales”, le dijo el jefe liberal. En 1931 formó parte de la Dirección de su colectividad y en Cúcuta fundó el periódico Bronce, el cual circuló hasta 1913.

 5 JOSÉ JOAQUÍN GUILLERMO COTE BAUTISTA, como está reconocido en la partida de bautismo, nació en Pamplona el 11 de febrero de 1811. En 1928 fue elegido presidente del Senado. Hizo parte de la comisión de límites del Congreso y entre sus gestiones como legislador está la creación del colegio de bachillerato de Toledo que hoy lleva su nombre, la construcción del acueducto y del puente de La Cabuya para unir ese municipio con Saravena, además de la consecución de recursos para electrificación. Fue activo dirigente del Partido Conservador.

 6 RODRIGO PEÑARANDA YÁÑEZ nació en Pamplona. Se graduó de abogado en el Externado de Colombia. Fue presidente del Senado en 1940. Antes de llegar al Congreso asumió como Gobernador titular de  Norte de Santander. Durante visita al municipio de Arboledas ordenó retirar retratos de Lucio Pabón Núñez  del despacho de la Alcaldía, lo cual generó una reacción de disgusto entre los partidarios del exministro,  hecho que coincidió con un atentado que puso en peligro la vida del entonces mandatario seccional.

 7 ALFONSO LARA HERNÁNDEZ llegó a la Presidencia del Senado en 1943. Nació en Cúcuta. Cursó sus estudios de bachillerato en el Gimnasio Moderno de Bogotá y los de derecho en la Universidad Libre. En la Sorbona de París hizo una especialización. Fue Gobernador de Norte de Santander y su primera elección al Congreso de la República fue a la Cámara. Estuvo elegido para la presidencia de Fenalco pero esa decisión se reversó por la división de los comerciantes. Tuvo dedicación a las obras literarias y filosóficas y mantuvo su militancia política en el Partido Liberal.

 8 LUIS BUENAHORA nació en Cáchira el 9 de marzo de 1900. Estudió derecho en el Externado de Colombia y se vinculó a la política desde el Partido Liberal. Trabajó en El Tiempo al lado de Eduardo Santos. Fue elegido representante a la Cámara y posteriormente al Senado, corporación de la cual fue presidente en 1945. En el mandato del presidente Eduardo Santos ocupó el Ministerio de Correos y Telégrafos. En el período de Mariano Ospina Pérez se desempeñó en las carteras de Minas y Petróleos y de Educación. Murió el  20 de septiembre de 1982.

 9 JORGE LAMUS GIRÓN presidió el Senado de Colombia en 1959, cuando se iniciaba el Frente Nacional y la nación salía de la fase de la dictadura militar. Nació en Bochalema en 1899 y en 1922 culminó sus estudios de derecho y ciencias políticas en el Externado de Colombia. Fue elegido congresista en varios períodos, pero también desempeñó otros cargos públicos. Estuvo vinculado a la Universidad Libre y en su desempeño legislativo defendió los programas del Partido Liberal y los intereses de Norte de Santander.

 10 JUAN MANUEL CORZO fue elegido en 2011 presidente del Senado, la más alta posición alcanzada en su carrera política, tras haber sido concejal de Cúcuta, diputado de la Asamblea de Norte de Santander, representante a la Cámara y miembro del Directorio Nacional Conservador.  Es abogado egresado de la Universidad Santo Tomás, especializado en derecho público en el Externado. También es master en derecho financiero.  Estuvo secuestrado por el Eln.
 Y sus posiciones políticas han generado controversia.

 11 JUAN FERNANDO CRISTO, del Partido Liberal (2013), tuvo ayer el respaldo mayoritario y se convirtió en el undécimo nortesantandereano elegido para presidir el Senado, en los últimos cien años de esa corporación legislativa.





Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

lunes, 7 de abril de 2014

550.- EL PERIODICO COMENTARIOS


Gerardo Raynaud D.

De la década del 60 y corresponde a los actos sociales realizados en el Club del Comercio con motivo de la celebración de un aniversario del periódico Comentarios, que había sido fundado en 1922. En esa reunión se le rindió homenaje a la familia Villalobos, que era la propietaria y directivos del diario. El acto como se puede observar, fue transmitido por Radio Guaimaral, “La chica para grandes cosas” de Carlos Ramírez París, como casi todo los actos de importancia de la época. De izquierda a derecha: José Manuel Villalobos, Soledad Barradas de Villalobos, Laura Villalobos Barradas, Coronel José Manuel Villalobos Barradas y Jorge Iván Villalobos Barradas. Detrás del militar se aprecia parcialmente a Manuel Correal Villalobos. Para esa fecha, el periódico inauguró nueva sede en la Calle 4 No. 1E-12 Quinta Bosch.


Desde el primer día que llegamos a la ciudad, por allá a mediados del siglo pasado, mi familia fue acogida como un miembro más por parte de algunos personajes que se identificaban con la cultura y la disciplina que nos hizo afincarnos definitivamente en esta región. 

Uno de estos grupos familiares, que recuerdo con gran cariño, fue el constituido por el doctor José Manuel Villalobos, su esposa y sus hijos, asiduos visitantes de nuestra casa; quienes además de los innumerables consejos que nos daban, no escatimaban esfuerzos para incentivar a mis padres en el desarrollo de sus actividades empresariales y por ello, prestaban las páginas de su importante periódico. 

Conocedor que fui, de los fervores con que esta familia forjó una bien cimentada actividad periodística, me atrevo a presentarles una sucinta historia de la que fuera la más importante publicación liberal de principios del siglo 20 en la ciudad de Cúcuta, el periódico Comentarios.

José Manuel Villalobos había tenido el gusanillo del periodismo desde su temprana juventud, pues Comentarios no había sido su primera ni su única publicación; ya en Pamplona en años anteriores a su aventura editorial de Comentarios en Cúcuta, había incursionado en el periodismo escrito, en la ciudad de Pamplona, cuando fundó El Verbo Rojo y posteriormente Tribuna Liberal, ambos de defensores de la ideología partidista liberal, tan aporreada y perseguida por los regímenes conservadores que por esa época mandaban la parada, tanto en el gobierno como en la sociedad. 

Ya radicado en la capital nortesantandereana y en la compañía de su familia más cercana, esposa e hijos. El 24 de junio de 1922 inicia la que sería la más representativa de las publicaciones diarias durante más de medio siglo, en el momento en que las tareas periodísticas eran realmente dispendiosas, difíciles y costosas; baste pensar solamente en los procesos de elaboración física del periódico con sus chibaletes, prensas (grandes y pequeñas), tintas, mesas, rodillos, marcos, cuñas, bastardillas, hoy todo mandado a recoger con la irrupción del computador y el ‘software’ de composición y de impresión en modernas rotativas que reducen el tiempo de producción y mejoran sustancialmente los resultados, tanto en la presentación como en los contenidos, ahora mucho más analizados y profundos. 

Iniciaron por entonces, además del fundador y su esposa Soledad, Solita para sus más allegados, sus hijos Jorge Iván y Laura, si mal no estoy en una casa en las cercanías del parque de la Victoria, por la calle trece, hoy parque Colón. 

Claro que por entonces, además de las dificultades propias del ejercicio de la profesión se le sumaba la de las persecuciones, por ser representantes de lo que hoy llamaríamos ‘la oposición’ toda vez que Comentarios era el fiel representante editorial del partido contrario al del gobierno y particularmente en una región, típicamente afecta al partido gobernante de entonces. 

El periódico se distinguía, al decir de sus directivos, ‘por luchar con consagración y estoicismo liberal desde las alturas de la prensa, por el predominio de la equidad administrativa, de las ideas liberales democráticas y de la genuina vocería del pueblo dentro de las normas constitucionales y legales’ y la verdad es que no fue tarea fácil, sobre todo en ese mes y año específico, junio del año 24, momento en que por alguna razón no explicada, aparecieron 20 periódicos. 

A pesar de todo, la tarea periodística no era sencilla; en sus primeros años no faltaron los ‘carcelazos’ por el mero hecho de ser periodista independiente, acusado de señalar los errores y las equivocaciones de los regímenes provincianos, como fue el caso de la caída del gobernador  Víctor Julio Cote, quien determinó la prisión del director del periódico y tuvo que ser el mismísimo ministro de gobierno de la época quien interviniera para su liberación. 

Claro que también existían prebendas que se derivaban de la misma actividad, como en el caso de las intervenciones en política o en las elecciones mismas, en las que resultaba bastante más factible salir elegido debido al conocimiento y a la recordación de los lectores y en general, del público, quienes tenían acceso a las informaciones de manera directa a través de la publicación directa. 

Por esta vía, nuestro director de Comentarios se postuló al Concejo de la ciudad y a la Asamblea Departamental, resultando elegido, todas las veces que se presentó. También fue nombrado en las más altas dignidades regionales como la Alcaldía de Cúcuta y las Secretarías de Gobierno Departamental y Hacienda Municipal, cuando los nombramientos de personajes de los partidos diferentes al del gobierno no eran usuales. El servicio exterior también se vio honrado con su presencia y tuvo el honor de representar al país, como cónsul, en Venezuela, específicamente en Ciudad Bolívar y en el puerto de Bilbao en España.

El tenso ambiente político que se vivía desde la época de la fundación del periódico se vio interrumpido en el año 30, cuando se presentó un cambio en el gobierno al acceder por la vía de las urnas, un presidente de filiación liberal, después de 16 años de hegemonía conservadora, Enrique Olaya Herrera. 

A partir de ese momento, la orientación periodística se alineó a defender los intereses del país y del gobierno de los ataques que la oposición reaccionaria desplegaba para interferir la labor de la nueva administración.

En lo editorial, el periódico se destacó por mostrar su interés en lo regional, razón por la cual, varias secciones estaban dedicadas a las noticias de los municipios y territorios vecinos como Pamplona, Chinácota y San Cristóbal; en oportunidades se hacía mención de las nuevas de Ocaña. 

Durante el largo conflicto acontecido durante la segunda guerra mundial, la portada y las principales noticias giraron en torno a los desarrollos de esa contienda. Las acciones bélicas eran narradas con lujo de detalles y buena parte de las fotografías mostraban las tropas de ambos bandos, enfrentadas en sangrientas batallas, así como las ruinas de las ciudades devastadas por las bombas que de manera inclemente eran arrojadas por los actores del conflicto.

Cuando la guerra se trasladó al oriente y el escenario de las batallas era el océano Pacifico no dejaron de publicarse las fotos de los aviones y de los barcos que intervenían en la contienda, fotos que eran suministradas por los servicios de las naciones aliadas y en las que se mostraba siempre el lado ganador. 

Cuando ya se acercaba el final de esta guerra, inoficiosa como todas, se fueron hilvanando las acciones que se dieron para recomponer la geografía del viejo continente entre los líderes ganadores y el nacimiento de una nueva guerra, la ‘guerra fría’. 

Con este nuevo esquema, las noticias internacionales dejaron de ser interesantes para los lectores parroquianos de entonces y nuevamente se retornó a las noticias nacionales, máxime  cuando retornó al poder, tras otros 16 años de gobierno liberal, la oposición conservadora, esta vez en cabeza del presidente Ospina Pérez, y nuevamente Comentarios se puso a la defensiva de los intereses del partido. 

Esta posición fue revaluada durante el periodo de transición ejercida por el gobierno militar y el periódico puesto a los intereses, esta vez de la democracia.

Pero como ha sucedido de manera casi reiterada en nuestro medio, la sucesión empresarial tampoco se hizo presente en este caso. El periódico y su publicación, fueron languideciendo paulatinamente, sin que los descendientes de este corajudo periodista, fueran capaces de continuar con su obra. 

Soy testigo de los esfuerzos que se hicieron para mantener a flote un proyecto que durante más de medio siglo estuvo circulando en las turbulentas aguas del periodismo local y que finalmente naufragó por falta de apoyo y yo diría, que por falta de entusiasmo y de compromiso de sus herederos.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

sábado, 5 de abril de 2014

549.- LA PRIMERA EXPRESIÓN DE DEFENSA CIVIL, SE PRODUJO EN NORTE DE SANTANDER


Jaime Escobar Corradine y otra fuente


Fue en Villa del Rosario de Cúcuta, donde en mayo de 1875 se produjo la primera expresión del concepto de protección civil, cuando el gobierno nacional creó la Comisión Nacional de Socorro para canalizar los auxilios y asistir a los damnificados por causa del terremoto que arrasó dicha ciudad.

La Defensa Civil en el Departamento Norte de Santander se organizó con base en el Decreto No. 606 del 6 de abril de 1.967, creándose algunos grupos de voluntarios y de la Junta Central de la ciudad de Cúcuta, organismos que tuvieron en ese tiempo funciones de apoyo a las autoridades en aspectos de seguridad.

En el año de 1.972 dependiendo de la V Delegación Regional Bucaramanga fueron organizadas las zonas especiales de Cúcuta, Ocaña y Pamplona; organismos estos que conformaron ya a partir de 1.973 la XIV Delegación Regional en el Norte de Santander. Posteriormente se le dio el nombre de VI Delegación Regional y a partir de 1.988 recibe la denominación de Dirección Seccional Norte de Santander.

En el año de 1983, la ciudad de Cúcuta fue escenario del I Encuentro Nacional de Defensa Civil. 

Han dirigido la Seccional, el doctor Germán Guerrero Vargas, y los oficiales Miguel Antonio Benedetti Esguerra, Bernardo Rozo Mora y el Coronel Fernando Rosales Hernández. 

En la actualidad la dirige el Coronel Edison Salinas Molina.  

Cabe destacar que en el año 1992 le fue entregada a la seccional “El Custodio del Estandarte”, por distinguirse como la mejor seccional del país.

La seccional ha atendido en forma eficiente y oportuna diferentes desastres, entre los que se pueden destacar: 

El 8 de junio de 1974 se accidenta el HK-1058 en las cercanías de Bucaramanga.

El avión cubría la ruta entre Bucaramanga y Cúcuta en vuelo regular, cuando se estrella contra el cerro San Isidro en la etapa de ascenso. El avión llevaba 6 tripulantes y 38 pasajeros; todos sus ocupantes perdieron la vida. 

Las investigaciones del accidente del HK-1058 por parte de la Aeronáutica Civil  concluyen que la causa del accidente había sido por fatiga del metal en uno de los estabilizadores horizontales. Esto ocasiona que en pleno vuelo se desprendiera del fuselaje y por supuesto la aeronave perdió todo el control y se vino a tierra. 

El permiso de operación de Aerolíneas TAO es suspendido inmediatamente, al igual que el certificado de aeronavegabilidad de los dos Viscounts restantes,  hasta tanto no se presentara un plan viable de sustitución de equipo y un plan de seguridad confiable. 

A partir de ese entonces la empresa dejó de operar, entró  en quiebra  y nunca logró  recuperarse financieramente para justificar la reiniciación de sus operaciones;

Accidente avión de satina en el corregimiento El Rodeo (Cúcuta) donde perecieron sus 30 pasajeros en julio de 1.974;

Accidente de un avión de la empresa Venado en Venezuela cerca de la frontera, pereciendo sus 28 pasajeros en noviembre 21 de 1.978;

Se accidenta en el municipio de Abrego una avioneta, perecieron sus 5 ocupantes el 18 de diciembre de 1979; 

Un avión de la empresa Satena se accidenta en el municipio de Toledo, registrándose 30 víctimas el 21 de diciembre de 1979; 

El accidente aéreo de mayores proporciones se presentó el 17 de marzo de 1.988, cuando un avión de la empresa Avianca se estrelló en el Cerro El Espartillo en cercanías a Cúcuta, pereciendo todos los 138 pasajeros. La Defensa Civil con 150 voluntarios durante 4 días y efectuando grandes esfuerzos evacuaron los cadáveres de este siniestro;
En 1981 un movimiento telúrico de gran magnitud afectó varios municipios del departamento y destruyó 2680 viviendas. La Defensa Civil construyó 52 casas con apoyo de la Dirección General, el Ministerio de Gobierno y la recaudación de fondos que hizo el Grupo de Apoyo General de Cúcuta;


En 1988 un deslizamiento en el barrio Tucunare de Cúcuta, destruyó 49 viviendas, allí la Institución manejó durante tres meses un albergue para 290 damnificados;

Otros accidentes recordados que han sucedido pero que no se tiene mayor información disponible y se presenta lo que recuerda la memoria como por ejemplo, un accidente aéreo ocurrido en el año 1965 cerca a Villa del Rosario, que obligó a los Directores de colegios a avisar en los salones de clase hacia las once de la mañana a los alumnos que vivían en ese entonces en Villa del Rosario que había congestión de tránsito por el accidente; 

El accidente aéreo a principios de los años 60 o finales de los 50 donde falleció uno de los propietarios de la emisora La Voz de la Gran Colombia; 

Una pandemia de gastroenteritis en Cúcuta en el año 1965 debido a un burro que se cayó al acueducto y murió ahí, aunque otros aseguraban que fue una demente que se ahogó en el acueducto de la ciudad; 

El trágico accidente aéreo del año 1974 de la empresa TAO donde falleció toda una delegación deportiva de Centrales Eléctricas que regresaba de Bucaramanga, entre los fallecidos se recuerdo al economista Fernando Delgado Ramírez y J. Camacho que creo era el presidente del club de Centrales Eléctricas en ese tiempo. A Fernando Delgado lo reemplazó en su cargo Alberto Rangel actual gerente de CENS; 

El accidente aéreo donde falleció Domingo Villamizar Mogollón en el año 1979;

No terminaríamos de enumerar los accidentes aéreos y vehiculares, incendios forestales y estructurales, epidemias, atentados terroristas, inundaciones y deslizamientos que ha atendido la entidad durante su trayectoria, donde se ha puesto de manifiesto la acción efectiva y oportuna del voluntariado.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

jueves, 3 de abril de 2014

548.- NORTE DE SANTANDER: UN MINUTO DE CINE POR AÑO


Jhonny Rodríguez Quintero





Si de ver toda la producción cinematográfica de Norte de Santander se trata, basta disponer de solo 65 minutos en un teatro. Ese es, en efecto, el tiempo que se necesita para asomarnos a lo que un puñado de directores y realizadores de la región han hecho en los 93 años del cine nacional.


El primer registro fílmico en el departamento del que se tiene conocimiento data de 1953, cuando el país vivía la llegada de Rojas Pinilla al poder, y con él algunos avances tecnológicos. Hans Brckner, quien por su apellido delata su origen extranjero, llegó para dirigir ‘Cúcuta, la perla del norte’, un corto de 10 minutos en el que se documentaban los edificios más importantes. Al final mostraba la visita del entonces presidente a la ciudad.


‘Cúcuta, la perla del norte’, es un cortometraje que se usó para proyectarse en los cines como imágenes de apoyo para los noticieros, antes de que comenzara la película de esa noche, cuando aún no llegaba la televisión al país


La productora bogotana Gran Colombia Films, fue la encargada de realizar este documento fílmico, y por tanto la que se llevaría las ganancias y el crédito, privando al departamento de quienes habrían sido sus primeros realizadores


Pero no fue sino hasta 1958 cuando se hizo la primera filmación nortesantandereana. Gonzalo Canal Ramírez dirigió en este año un cortometraje de 10 minutos, “Así fue mi vereda”, que comienza con imágenes de la vida de Gramalote, para luego mostrar los primeros problemas de violencia en este municipio.


Ya en los 50 Colombia había entrado en el mundo del cine. Por esa misma época en la Costa Atlántica se filmó ‘La langosta azul’ (1954), con la participación de  Gabriel García Márquez  y Enrique Grau como guionistas y realizadores. Pero las décadas venideras no serían las mejores para el negocio del cine.


La del 60, atrapada por la magia de la TV en blanco y negro que paulatinamente se tomaba la geografía nacional, mimetizó aquel atraso cinematográfico, que en Cúcuta, se extendió hasta la primera década del siglo XXI, ya en el pleno furor de las tecnologías audiovisuales, cuando de la mano de la ley 814 de 2003, el Ministerio de Cultura proveyó recursos para la producción de los primeros y más conocidos cortometrajes marcados con la etiqueta “made in Cúcuta”, luego de 60 años en los que solo fuimos espectadores de cine, incluso durante los 15 años dorados de la filmografía estatal impulsada por Focine (Ver recuadro).


La ausencia nortesantandereana en aquel pequeño boom colombiano fue suficiente para debilitar aún más la ínfima cartelera de un departamento que, como el nuestro, ha sido uno de los menos filmados del país. A pesar de ello, los primeros correctivos a ese déficit de imágenes y locaciones comenzaron a dar sus frutos hace solo dos años.


En los 10 años de vigencia del Plan Nacional Audiovisual (PAN) habría que incluir ‘La Pisina’, uno de los cortos más conocidos del departamento. Sí, así como suena, sin C, tal y como está escrito en un rústico aviso de un balneario en el barrio Valles del Rodeo, a partir del cual gira la historia de Juana, una pequeña vendedora de dulces obsesionada con ganar el dinero suficiente para costear su entrada a una modesta piscina.


A ‘La Pisina’ se sumaron en 2011, también con el apoyo del Ministerio de Cultura, a través del programa ‘Imaginemos Nuestra Imagen’ (INI), dos nuevos cortos: ‘La sombra de Alipio’ y ‘Cállate y escucha’, proyectos en los que nuevamente los participantes recibieron formación para hacer cine.


Las nuevas producciones, a pesar de mostrar el interés de una nueva generación por crear cine, siguen siendo avances tímidos que no trascienden las fronteras del departamento, y se desconocen en el resto del país. Las grabaciones siguen siendo cortometrajes, que no superan los 20 minutos.


El fácil acceso a la tecnología, a cámaras de video y fotografía, ha hecho posible, sin embargo, que una nueva generación de jóvenes curiosos se aventure a debutar en el cine, más por curiosidad que por cualquier otra cosa.


Y si bien en comparación con la tradición cinematográfica de otras ciudades colombianas, la historia del séptimo arte en Norte de Santander es más que tímida, las esperanzas están fincadas en lo que puedan hacer el Consejo Departamental de Cinematografía, las universidades o los cine foros de la ciudad, entidades enfrentadas al reto de hacer la tarea que gran parte del país ha hecho ya, so pena de esperar que pasen otros 60 años para que todas sus producciones audiovisuales se proyecten en solo 60 minutos.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

martes, 1 de abril de 2014

547.- EL CONSULTORIO SENTIMENTAL DE LA SEÑORITA PARARRAYO


Gerardo Raynaud  D.

Antaño era usual y frecuente las secciones de preguntas y respuestas en la prensa escrita. Esa costumbre ha venido desapareciendo desde hace unos años por razones que desconozco pero que presumo, debe ser por el avance de las comunicaciones y por el poco interés que tienen hoy en día las personas en temas que perfectamente pueden encontrarse en la Internet o en otros medios de más fácil acceso, toda vez que los periódicos, en sus ediciones físicas, son cada vez menos leídos, desplazados  por las versiones digitales o electrónicas.

Pero más que preguntas, durante algún tiempo se popularizaron las secciones románticas o del corazón, como se dice en el argot popular, al estilo de la Doctora Corazón o de Inés de Montaña, la popularísima consejera de la sección IM contesta, de la prensa capitalina de mitad de siglo. Así pues, durante esa época, las cartas, los mensajes y los consejos de las personas, especialmente las féminas, solicitando respuestas a sus inquietudes sentimentales eran bastante habituales y por esa razón, muchos de los medios escritos y aún los hablados, se dieron a la tarea de brindarles a sus clientes la oportunidad de plantear sus expectativas para que estas fueran estudiadas y resueltas por sus profesionales, expertos en materia artes amatorias y sentimentales.

Pues bien, he traído para deleite de mis lectores una de esas deliciosas secciones que se publicaban comenzando la segunda mitad del siglo 20 en uno de los periódicos de esta ciudad y que desde un comienzo generaron polémicas, pues como es costumbre en estos casos, la identidad de la colaboradora, aún hoy es materia de anonimato y de secreto bien guardado, tal vez para proteger a la persona de las indiscreciones  comunes y permanentes que deben ser abundantes y reiteradas. Como pueden ver en la gráfica que acompaña esta crónica, la sección en referencia se llamaba ‘Consultorio Sentimental’ y como tal, escribía, dirigía y redactaba la Señorita Pararrayo. El título tuvo un éxito inusitado entre la población femenina que era el objetivo principal de la columna, a pesar que hubiera uno que otro galán desorientado que hiciera alguna consulta que, igualmente, era respondida con toda la cortesía y el mismo interés.

Así pues, que aprovechando la conmemoración del día de San Antonio, el párroco de la misma, que por aquellos tiempos apenas comenzaba a erigir el magnífico templo que se alza hoy frente al parque Mercedes Ábrego, por la calle novena, pidió la colaboración de la prensa local pero en especial del periódico El Trabajo, que era quizás el más representativo del momento o por lo menos, el medio que ejercía mayor influencia sobre la opinión pública, para contribuir a reunir fondos en un bazar a realizarse, precisamente en el parque frente a la iglesia.

El periódico dispuso entonces, que la estrella que lo representaría fuese la bella señorita Pararrayitos, como empezaron a llamarla, quien asistiría en compañía de un ramillete de hermosas muchachitas que ofrecerían sus encantos, en los quioscos instalados para sonsacar algunos pesitos a los caballeros que concurrieran al magno evento. El grupo estuvo integrado por las siguientes personitas a las que se les describía con exquisito detalle; Eumelia Solano, ‘su sonrisa de nácar y su porte gentil, levanta el espíritu de los seres vencidos por la amargura’; Emilia Barrientos, ‘..en sus ojos brilla la dulzura’; Carmen Cuéllar, ‘frente a ella se acaba la monotonía de las almas dormidas´; Ligia Solano, ‘..su belleza necesitó las tempestades líricas de Darío’; así sucesivamente, se fueron escribiendo bellas poemas en honor de Olga Villamizar, Amelia Gamboa, Celina Patiño, Josefa y Rosa Cuéllar, Graciela Solano y Estela Villamizar.

Para crear interés y generar un ambiente propicio que invitara a la población a participar del ‘bendito bazar’ se desarrolló una campaña de expectación en torno a la identidad de la ‘Señorita Pararrayo’, que era toda una incógnita al punto que había quienes decían que quien escribía las respuestas ‘con tal donosura’ debía ser algún intelectual al estilo del doctor Enrique Flórez Faillace o don Ramón Bautista e incluso algunos decían que era la pluma de Montegranario (no necesita apellido). Pero no, definitivamente en primera página y en grandes titulares se informó que la Señorita Pararrayo descubrirá su identidad, como efectivamente lo hizo, pero tras un elegante antifaz, pues se le quería proteger y sólo demostrar que se trataba de una linda representante del bello género y así, solventar las dudas que se habían generado voluntariamente.

Ese domingo 14 de junio de 1953, se constituyó en un día memorable por el derroche de entusiasmo que se presentó en todos y cada uno de los puestos que por cierto llevaban los nombres de los departamentos y regiones que más apoyaron la causa, Antioquia, Boyacá, Santanderes y Venezuela; ricas viandas, finos licores y bebidas heladas eran ofrecidas por las damas ataviadas en sus pintorescos atuendos, incluso juegos permitidos y diversas atracciones y sorpresas, así como murgas locales y venezolanas amenizaron el festival que se prolongó durante todo el día. Aunque la Señorita Pararrayo asistió, como se dijo, con la ayuda de una máscara, sus cientos de admiradores no dejaron de asediarla y tuvo que retirarse antes de lo previsto, pues sus compromisos con el periódico demandaban su presencia a tempranas horas de la noche.

Pero cómo eran las notas de la Señorita Pararrayo, se preguntarán; pues para saciar su curiosidad me permitiré transcribir algunos de los apartes más interesantes, tanto de las preguntas como de las respectivas respuestas que les daba a sus inquietos corresponsales.

Voy a iniciar con una consulta hecha recién terminado el bazar: le escribe Sonia, “aunque le parezca raro, el bazar me tiene trastornada. Pero le voy a explicar porqué. Mi novio, que en apariencia es un santo, no es más que un grandísimo vividor y ojalá él supiera lo que yo digo. En compañía del ya mencionado chango(sic), me dirigía a una de las cantinas, en el preciso momento en que una gordinflona, igual a mí, se llevaba a la boca un clavel y sabe lo que hizo este descarado? Le ofreció $20 por el clavel y mientras yo miraba el auto de don Numa (el alcalde) en que llegaba usted, él saboreaba también el clavel. No opina usted que esto es un insulto y que debo darle jarabe de calabazas?”

La Señorita Pararrayo le responde a Sonia: “Que le hubiera dado $20 por el clavel es razonable y aceptable también, puesto que se trataba de un Bazar para una obra de ornato de la Ciudad del Señor’´. Lo malo es que él hubiera aprovechado el momento en que la vendedora del clavel lo tenía en la boca para comprarlo pues con esto dio a entender que no compraba el clavel sino la ‘dulzura del tallo’ extraído de los labios de la ‘gordinflona’ de su cuento. La segunda parte, o sea, si le da ‘jarabe de calabazas’, le diré, el caso es sobremanera desagradable para una mujer y merece castigo, pero todos los hombres son así,  cualquier ocasión aprovechan para saborear otros claveles que no son los nuestros. Y si todos son así, y si por ser así los ‘calabaceamos’ qué podremos hacer en la vida? Nada más que calabacear?”

Y se despedía siempre de manera muy afectuosa con un ‘afectísima’ o un ‘servidora’. Y aunque no faltaban los regaños también recibía halagos tal vez con más frecuencia estos últimos. Muchas de sus consultas buscaban, el nombre o la dirección de tal o cual personaje masculino al que sólo identificaban como “moreno él” o “gordito de bigote” o cosas por el estilo, a lo cual respondía, no con evasivas pero sí con indicaciones que pudieran orientar a la desubicada consultante en lograr la ubicación de su furtivo personaje.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.