PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

TERREMOTERO -Reconocimiento, enero 2018-

Apasionantes laberintos con inspiraciones intentan hallar rutas y permiten ubicarnos en medio de inagotables cascadas, son fuentes formadas por sudores de ancestros. Seguimos las huellas, buscamos encontrar cimientos para enarbolar desprevenidos reconocimientos en los tiempos. Siempre el ayer aparece incrustado en profundos sentimientos.

Corría finales del año 2008, Gastón Bermúdez sin advertir y sin proponerlo, inicia por designios del destino la creación del portal CRONICAS DE CUCUTA. Parecen haberse alineado inspiraciones surgidas por nostalgias. Gran cúmulo de vivencias, anécdotas, costumbres y añoranzas, fueron plasmadas en lecturas distintas.

Ya jubilado de la industria petrolera venezolana, recibió mensaje que expresaba una reunión de amigos en Cúcuta. Tenía más de cuatro décadas ya establecido de forma permanente, primero en la ciudad del puente sobre el Lago y después en la cuna del Libertador. Viajó ilusionado, acudió puntual a la cita desde Caracas. Encontró un grupo contemporáneo, conformado por amigos ex-jugadores de baloncesto y ex-alumnos del Colegio Sagrado Corazón de Jesús.

La tierra cucuteña levantada desde primeras raíces plantadas, siempre acompañó todos los hijos ausentes. Cuando encontramos distantes los afectos, creemos separarnos de recuerdos. Nos llevamos al hombro baúles de abuelos, cargamos con amigos del ayer, empacamos en maleta la infancia y juventud. Muchas veces una fotografía antigua, atrapa y confirma que nunca pudimos alzar vuelo.

Entonces por aquellos días apareció publicado ´La ciudad de antaño´, parido desde generosa pluma con sentido de identidad comprometida, fue el mártir periodista Eustorgio Colmenares Baptista dejando plasmados recuerdos de finales de los 50 y años 60. Sin querer, esas letras fueron presentación inaugural de CRONICAS DE CUCUTA. Los Inolvidables sentires viajaron al modesto grupo de amigos y abrieron compuertas para afianzar arraigos de infancia. Don Eustorgio culmina la crónica con frases retumbando las memorias: “Había muchos menos avances tecnológicos a disposición de la comunidad, pero vivíamos como si nada nos faltara. Nos bastaba con vivir en Cúcuta”.

Sentires intactos, ahora plasman recuerdos en calles transitadas por niños que fuimos. Nuevamente los arraigos hacen despejar las avenidas a los rieles del antiguo ferrocarril. Nos bastaba con vivir en Cúcuta. Asoman madrugadas entre indetenibles remembranzas y añoranzas.

Sin planificar nada, Gastón compartía vía internet las crónicas del Diario La Opinión aparecidas cada ocho días en lecturas dominicales. Sin saber, creció el portal CRONICAS DE CUCUTA. Cada acontecimiento recopilado se convertía en homenaje In Memoriam para hombres y mujeres que dejaron muy alto el Valle de Guasimales. Igualmente, exalta la dignidad con reconocimiento a grandes glorias del ámbito artístico, cívico, periodístico, religioso, deportivo, cultural, social y político.

Oficialmente se convierte en PORTAL WEB el 7 de octubre 2010. En forma admirable acumula ya 1.329 recopilaciones tipo crónicas, casi todas extractadas de periódicos y publicaciones locales, libros populares, escritos nacidos de historiadores, periodistas, inéditos autores y muchos escritores del Norte de Santander. El portal permite hallar el original ADN ancestral y ubica el sentido innato de pertenencia cucuteña. Llegó un día a la vida de todos los internautas, igual como aparecen las buenas nuevas, sin avisar, sigilosamente introduciéndose en las cortezas que somos y las venas que siempre fuimos. Su creador, nunca imaginó un buscador que tocara el alma y menos tallar imborrables despertares en ávidos ojos de lectura.

Aparece ahora como paso determinante para navegar en referencias de Cúcuta. Asegura a nuevas generaciones herramientas para afianzar valores jamás perdidos. La perspectiva futura para ámbitos históricos, culturales, sociales y deportivos, harán necesario considerar el Portal como insigne buscador de consulta e informativo. Importante archivo tecnológico para infantes en colegios y escuelas. Podrá acceder directamente cualquiera a profundos arraigos allí recopilados. Casi imperativo considerarlo como salvaguarda del sentido de identidad y pertenencia.

CRONICAS DE CUCUTA se convirtió en sugestivo repaso de acontecer histórico, recopilado en 19 capítulos o clasificaciones. Portal libre, siempre abierto a todo aquel deseoso por descubrir datos históricos, biografías, nombres de grandes personajes, fechas emblemáticas, sucesos de vida social, cultural, deportiva, religiosa, artística y política. Formidable vía adentrándose en acontecimientos del siglo XVIII hasta nuestros días. Todo expedicionario oriundo se encontrará representado en cada letra, apellido, dato, foto y fecha. Todos volverán a observar las luces de la gran ciudad en medio de rutas por hallar orígenes.

CRONICAS DE CUCUTA no debe tener como destino el olvido, deberá asegurar a nietos de nuestros nietos, inquebrantables lazos surgidos de nostalgias, recuerdos y añoranzas. CRONICAS DE CUCUTA es herramienta tecnológica para demarcar el hilo conductor entre hoy y ayer. Parece luz encontrada en días oscuros, nos abre el entendimiento. Pulsar la tecla nos lleva a destinos con encuentros pasados. Valiosa información contenida en páginas adornadas con sentimientos profundos.

CRONICAS DE CUCUTA garantiza el resurgir de valores originarios que parecían adormecidos por culpa del avasallante mundo moderno. CRONICAS DE CUCUTA llegó para quedarse, igual que mares inundados por recuerdos. CRONICAS DE CUCUTA confirmó la premisa donde las nostalgias se convierten en vehículos para transportar la historia. Una enciclopedia virtual presentada por nuestras gentes con sencillo lenguaje.

Anclados quedarán por siempre nuestros sentires, intactos los arraigos, despiertas las añoranzas y vivas las costumbres intactas. Ahora aseguramos el reguardo de raíces que retoñan desde cenizas del ayer. Dios jamás declaró desértico el Valle Arcilloso, siempre fue bendecido, tampoco declarado deshabitado para la vida del hombre.

Fueron creciendo raíces en medio de cenizas y milagrosamente reverdecieron los gigantescos árboles frondosos. CRONICAS DE CUCUTA reafirma lo que somos. Seguiremos siendo aquello que siempre fuimos, nada cambió, solo algunos pañetes y varios techos distintos.

Todo estará por volver, todo por crecer y todo por llegar. Nunca estaremos solos. Cada generación hará brotar nostalgias por siempre convertidas en historias llenas de arraigos.

Nos bastaba con vivir en Cúcuta…

martes, 6 de enero de 2015

695.- TEATRO AVENIDA



La Opinión 




El teatro funcionó en la avenida 5 entre calles 14 y 15 del centro de Cúcuta.

El 31 de julio de 2002 fue el cierre total de lo que fue el recordado cinema ‘Teatro Avenida’.

La última película con la que apagó luego los proyectores de films para siempre, fue ‘Terminator 3: la rebelión de las máquinas’.

Fue construido a principios de la década del 60, y arreglado con los mejores dispositivos para proyectar las películas en la ciudad.

Tuvo la primicia de ofrecer al público un sistema de aire integral en su sala.

Se peleó con el Teatro Zulima en su época inicial, la predilección del público, en especial de los jóvenes de la época los fines de semana, quienes iban preferiblemente los domingos, cuando el matiné con doble función era sitio de encuentro de las parejas de ´cocacolos´, y la función nocturna para los enamorados adultos durante la semana.   

Era en un principio propiedad de Pedro Felipe Lara, pero fue adquirido a finales de la misma década por Cine Colombia S.A., luego en los años 80 fue arreglado para conseguir una capacidad de 500 personas.

Aún se encuentra su construcción ubicada en la avenida 5 entre calles 14 y 15 del centro de Cúcuta, pero ya no funciona como una sala de cine, sino como un punto de encuentro para las exposiciones de la Alcaldía hacia la comunidad y debates políticos.

Es muy memorable entre las pasadas generaciones que crecieron en la ciudad.

En los últimos tiempos de su funcionamiento, como estrategia de mercadeo acostumbraba enviar representantes para que pasaran por los colegios de Cúcuta  regalando boletas para los niños que fueran acompañados de un adulto.

Además, contaba con varios descuentos y promociones en la taquilla como el famoso 2 por 1 en entradas los días martes.

Pero la escaza audiencia que presentó en los últimos años lo llevaron al cierre, debido a que solo ingresaban a las funciones un máximo de 20 personas.

Como resultado de la crisis dejó 17 ciudadanos desempleados, y causó pérdidas notables a los negocios contiguos del establecimiento.

Después de proyectar la última película que registró un lleno total, anunció en su fachada a través de un plegable la suspensión indefinida de sus funciones.


Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

domingo, 4 de enero de 2015

694.- TERTULIAS CON EL CURA JORDAN



Jorge Meléndez Sánchez


El Cura Jordán

Al caer la dictadura del General Rojas Pinilla los laureanistas dejaron la postración y salieron a mostrarse con la propuesta de la reconciliación bipartidista.

Los que antes anatemizaran con el esquema del oro y la escoria ahora podían ser señalados de conciliadores o de traidores por sus enemigos según la visión del endoso político.

La búsqueda de auditorios para explicar el Pacto de Benidorm y de Sitges fue exigente; se trataba de unos pactos salidos del Mediterráneo para establecer una tregua que permitiera civilizar las conductas políticas.

Las firmas de Laureano y Alberto Lleras proponían un plebiscito en donde la mujer participara por primera vez y a una alternación presidencial durante diez y seis años.

Para empezar debían acordar el nombre el partido político del primer Presidente y por razones del pleno entendimiento Laureano accedió a ofrecer a su firmante tan honroso empleo a cambio de que Guillermo León Valencia esperara un poco.

Lo acusaron de traidor y sus seguidores aclaraban que era mejor tener un conservador en el último turno para garantizar la continuidad en la Presidencia ya en el libre juego de los partidos políticos en 1974.

De todas maneras el Acuerdo estaba por encima de las opiniones.

El maestro Darío Echandía señaló que ya se podía volver a pescar de noche al salir del estado de violencia.

El lenguaje coloquial animó al padre Daniel Jordán a volver a sus tertulias en el escaño al frente de la Catedral de San José.

Después de cumplir con deberes parroquiales y aprovechando el aire fresco de la noche en días sin lluvia salía a pasearse por el atrio y si encontraba con quien hablar terminaba en el escaño.

Desde allí veía pasar  transeúntes y viajeros con la misma prisa del día.

El escaño forma parte del Parque de Santander y la calle que la separa del atrio comunica con la Gobernación, al sur, y con el Mercado público, al norte.

Se trata de un punto abierto a la comunicación pues es una calle vertebral de la ciudad.

- Cuando le cambiaron el nombre a este parque me opuse con vehemencia. El atrevimiento de los liberales llevaba a desafiar el patrimonio de la ciudad para evadir la falta de obras conmemorativas del centenario de la muerte de Santander.

Lo cierto es que la mayoría de las ciudades importantes prefirieron conservar el nombre de Bolívar, -advirtió el Padre Jordán tratando de polemizar con el grupo.

El sacerdote se paseaba y señalaba con el dedo índice como mirando un objetivo distante en el norte.

José Luis Villamizar Melo, sentado y sonriente, lo miraba pendiente de sus palabras.

El médico Mario Mejía Díaz, sentado y cruzado de brazos, también sonreía.

Parecían extasiados con el estilo que recordaba sus años juveniles cuando este clérigo de gran estatura física se crecía blandiendo la fe con regocijo de guerrero y buscando enfrentar a quienes desde el gobierno se atrevían a tocar los linderos que la Iglesia consideraba exclusividad misional.

- Padre, pero es que tenían la celebración para destacar al prócer de este valle. Valía la pena hacer coincidir las efemérides patrias con el rescate de la identidad local. ¿No recuerda que hasta vino el Presidente Eduardo Santos y usted no se atrevió a saludarlo?

En 1940 los ánimos estaban caldeados y usted quería manifestar la inconformidad con la reforma al Concordato.


Mario Mejía Díaz

Yo no lo vi en el banquete del Hotel Internacional y creo que no era por gripa o por indigestión -afirmó Mario Mejía con la intención de darle coba para verlo recordar viejas discrepancias políticas.

- Para ese año yo estaba recién posesionado de la parroquia y ya me temían por mis editoriales en El Siglo, acotó el padre Jordán. Me invitaron como si fuera un empleado del municipio y no la primera autoridad eclesiástica.

Eso no calmaba mi protesta ante la arbitrariedad de proponer el rompimiento de la exclusividad católica en la educación.

Este parque debe volver a su nombre en homenaje a Bolívar, -recalcó el padre Jordán, como eludiendo que lo sacaran de la idea inicial.

- Tocará que aprovechando el Frente Nacional y ya que vamos en el segundo año del mandato de Lleras Camargo aproveche para motivar a las urnas con esa campaña.

Ya verá que la gente prefiere homenajear al prócer de este valle porque de lo contrario se olvidan de él. A Bolívar le dedicamos el Puente Internacional. No se puede aturdir con estos bautizos.

Santander estaba subordinado a Bolívar pero para el Valle de Cúcuta es lo más grande que tenemos para mostrar, -dijo Mario Mejía Díaz, sin preocuparse por motivaciones ideológicas.

- Bolívar merece mucho más. Durante el Ministerio de Educación del doctor Lucio Pabón Núñez se buscó todo el rescate de Bolívar. Es más se impuso la idea de la República Bolivariana de Colombia.

Mire el libro de nuestro paisano Gonzalo Canal Ramírez, titulado El Estado cristiano y bolivariano del 13 de junio, y encontrará los aciertos.

No sólo se hicieron bustos a Bolívar sino que se impuso la Cátedra Bolivariana en las instituciones de enseñanza colegial y universitaria, -intervino el abogado José Luís Villamizar, con algún sesgo que alteraba el ánimo al padre Jordán.

- Pero como todo lo de Lucio Pabón fue una conducta efímera, -añadió el padre Jordán de inmediato-.

Usted está patrocinando el regreso de su jefe porque no se resigna a aceptar que es un muerto político que se enterró con sus escurridizas actuaciones. Él fue de los que abandonó el barco de Rojas cuando se hundía, igual a como lo hizo cuando abandonó las toldas de Laureano.

La respuesta a los saludos controló a José Luis. El padre Jordán seguía de enemigo acérrimo del personaje que más apreciaba en la vida política. Pabón era una figura cimera y no se podía tocar impunemente.

El tema daba para refriega y por ello se aplazó la respuesta a la ofensa.

- Padre, disculpe que vuelva a insistir en el tema de Santander. Los partidos políticos colombianos datan del siglo XIX. Lo que usted quiere resaltar es la memoria autoritaria del Libertador después de la Convención de Ocaña y no las ideas conservadoras.


José Luis Villamizar Melo

Tanto Bolívar como Santander tenían ideas liberales. De eso no hay discusión. Mire que Lucio es un bolivariano como usted y como la misma Iglesia o parte de ella.

Ese Bolívar conservador no lo aceptamos porque como Libertador nos pertenece a todos por igual.

Otra cosa es que Santander quiso ser liberal en todo el sentido de la palabra pretendiendo remover todos los escombros coloniales, -señaló Mario Mejía.

- Esa es la versión de ustedes los masones para ocultar las discrepancias con la Iglesia. Bolívar fue un defensor de nuestra Santa Madre Iglesia y se regocijó con ella al final de sus días, y Santander ni siquiera iba a misa.

Aquí en Colombia, como decía don Miguel Antonio Caro, los partidos políticos se definen por su papel frente a la Iglesia, expresó el padre Jordán como si estuviera en el púlpito.

- Pero si Santander fue gran amigo de monseñor José María Estévez, afirmó Mario Mejía para contrariar.

- Eso es. Estévez nunca ocultó sus desviaciones masónicas, paseándose con nerviosismo.

La discusión se interrumpió con el paso de Jacinto Rómulo Villamizar, quien sin salir de su carro comunicó al padre Jordán que Manuel Bayona Carrascal estaba a disposición del Conservatismo si los pueblos cercanos a Cúcuta lo respaldaban.

Esto quería decir que el laureanismo buscaba unificarse ante la amenaza de un retorno de Lucio Pabón.

Los amigos del expresidente Laureano buscaban sostener las mayorías departamentales contando con los seguidores de la región de Ocaña y nadie mejor para convocarlos que el médico Bayona.

El padre Jordán escuchó con atención pero se limitó a escuchar y a despedir al amigo.

- Padre, pero el expresidente Alberto Lleras fue quien denunció a Pabón en la Asamblea Nacional Constituyente por vendernos a un Bolívar moribundo, a un hombre golpeado por la salud y en manos de otros personajes menos gloriosos.

Ese Bolívar era una caricatura de él mismo, un hombre rendido al tiempo y las circunstancias, pero para el liberalismo el rescate es total: un Bolívar que pensaba en Patria, un hombre de compromiso y sacrificio, un liberal de su tiempo. Un hombre que sin ser Dios griego precisaba el rumbo de nuestros países y si no logró crear la nación poderosa que olvidara los espejismos de las fronteras no disminuyó su gloria.

Basta ver el mapa y los recursos naturales para imaginar qué tan grande era su sueño, -dijo Mario Mejía resaltando su forma particular de ver al Libertador.

- Creo que la discusión debe aplazarse. El tema es de no acabar porque el Libertador pertenece a todos los herederos de su gloria, concluyó José Luis Villamizar al despedirse porque sus familiares llegaron a invitarlo a casa.

El padre Jordán y el doctor Mario Mejía se miraron como buenos amigos y consideraron que la reunión quedaba suspendida.

Mario aprovechó para recordarle la próxima visita médica. El telón de fondo lo daba la noche.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

viernes, 2 de enero de 2015

693.- EL DIA DEL OVNI EN CUCUTA



Gerardo Raynaud


Recién se estaba jugando el sorteo 723 de la Lotería de Cúcuta, cuando se produjo un rumor que se extendió como un reguero de pólvora por toda la ciudad.

Era un martes 13 que para algunos es un día de mala suerte, sin embargo, la conmoción no se produjo por el premio mayor de la lotería de ese día, pues ni siquiera se vendió en la ciudad, sino porque algunos parroquianos que vivían en las veredas alejadas de la zona urbano llegaron con el chisme que habían visto un extraño objeto que iluminó el cielo en los alrededores de sus viviendas, resplandor, que según argumentaban los había enceguecido momentáneamente.

Aunque nunca dijeron si se había producido un estruendo posterior, algunos campesinos de la región circunvecina de la ciudad no le confirmaron a nadie dicha versión, así que investigadores, periodistas y curiosos en general se dieron a la tarea de indagar por sus propios medios lo que realmente había podido suceder.

La historia data de abril de 1958, así que retrocediendo en el tiempo en busca de antecedentes que hubieran podido dar origen a tan llamativo suceso y todavía no tan extendida la seducción por los fenómenos espaciales, que apenas estaban iniciándose por parte de las dos potencias del momento, el hecho que se apareciera por estas tierras un objeto venido de otro planeta, era realmente un hecho tan insólito como fascinante.

En las épocas de antaño, cuando la información se hallaba restringida y solo disponible para un círculo muy reducido de personas,  muchas veces fuera del alcance del común de los mortales, la imaginería popular era prolija en fantasías, artificios y artilugios.

Muchas cosas se tejían en torno a sucesos o incidentes, algunos de ellos producto de las extrapolaciones que se sucedían en torno a películas, novelas o radio novelas que por entonces eran los programas que cautivaban las audiencias.

Desde finales del decenio de los años treinta, se había experimentado el pánico colectivo, en los Estados Unidos, a raíz de la transmisión radiofónica de la adaptación de “La Guerra de los Mundos”, una novela de ciencia ficción escrita por H.G. Wells, en la que, a pesar de las advertencias preliminares, los oyentes pensaron que se trataba, en realidad, de una invasión de seres extraterrestres, desatando una histeria colectiva que solamente logró controlarse varias horas después, cuando se aclaró que el programa había sido emitido a manera de celebración, con ocasión del día de Halloween y aunque la broma macabra generó caos y desórdenes masivos, tanto la emisora como el propio Orson Wells, promotor del dramatizado, ofrecieron sus disculpas y el hecho pasó al olvido al poco tiempo.

Sin embargo, este no fue el único caso producto de situaciones similares a la narrada.

Aquí no más, donde nuestro vecino del sur, sucedió un caso parecido en 1949. Una de las emisoras más prestigiosas del país, Radio Quito, le dio por emular el programa de Wells, el propio director de la emisora, en pleno radio teatro, interrumpió un musical en vivo, para lanzar la noticia que un ‘platillo volador’ había aterrizado en la afueras de la ciudad y que otro había sido avistado en las islas Galápagos.

La transmisión solamente duró 20 minutos, pero fue suficiente para crear tal conmoción que cuando la gente se enteró de la farsa y que se trataba de una burla, la emprendieron contra la emisora y de paso contra el periódico El Comercio, propietario de ella hasta el punto que de los actos vandálicos que allí se originaron, cinco personas murieron y los daños ocasionados alcanzaron la suma de los ocho millones de sucres y lo que fue peor, la emisora estuvo fuera del aire durante dos años.

Por esa misma época, se había presentado en los EE.UU. el ‘incidente Roswell’ que mantenía entre el público del común, las incertidumbres del caso sin llegar a determinarse la realidad del asunto pero que promovió una serie de películas que mantuvieron el tema en la mente del público durante muchos años y que, en buena parte, contribuyó a promover los inicios de la carrera espacial que despegó definitivamente a finales de los años cincuenta.

Coincidiendo con estas fechas, cuando ya se habían lanzado los Sputniks, con la perra Laika, que finalmente falleció en el intento y los Explorers, primeros satélites artificiales lanzados por el hombre al espacio; cuando se hablaba de esas hazañas por todos los rincones del mundo, por estas polvorientas heredades, se imaginaban esos cohetes surcando el espacio en busca de aventuras que fueron, precisamente, lo que algunos se imaginaron había sucedido hace exactamente 56 años, en el mes de abril, cuando un pequeño grupo de exaltados ciudadanos fueron corriendo a los medios de comunicación para informar de un hecho inaudito, pues se tenían conocimiento que un cuerpo extraño que humeaba, que según algunos más ilustrados afirmaban que era un satélite y que lo habían visto descender velozmente envuelto en llamas.

Que el hecho se había presentado en horas de la noche en un lugar no determinado por los lados del Diviso y en cercanías de la carretera que une esta ciudad con el municipio de Gramalote.

Ante estas evidencias y luego que las noticias se regaran por toda la ciudad en menos de media hora, una caravana de taxis, algunos con periodista y otros, los más, con curiosos, salieron rápidamente hacia el lugar indicado, acompañados eso sí, de las autoridades locales, entre los que se encontraban el alcalde mayor y el personero, además de otros altos burócratas que habían sido informados ‘oficialmente’ por los funcionarios del Permanente de La Magdalena a cuya jurisdicción le correspondía.

Llegados hasta el pie del cerro en los automotores, el grupo de individuos que fue a encontrarse con los restos de lo que suponían eran un satélite o bien, un aerolito, subiendo por los pedregales del cerro de El Diviso, que dicho sea de paso, era el sitio, en ese tiempo, del basurero de la ciudad, no encontraron nada distinto a una guía que se había dispuesto para el levantamiento de los planos aerofotométrico que estaban llevando expertos nacionales y que consistía en una estructura piramidal sobre un soporte en madera que terminaba  en un cono recubierta por una tela a cuadros blanca y negra, que permite delimitar las coordenadas y los límites, técnicas utilizadas entonces para esta clase de levantamientos.

Aún así, los reporteros no se convencieron sino que siguieron su búsqueda por los alrededores del cerro, basurero incluido, hasta convencerse que nada anormal había sucedido y que se trataba de una clásica ‘tomadura de pelo’ al estilo del ‘gallo’ cucuteño.

Aún después de la comprobación realizada por las autoridades, muchos se ‘echaron’ sus viajecitos al cerro para ver si encontraban un pedacito del satélite o un trozo del gigantesco aerolito.

Es más, durante algún tiempo fue la ‘comidilla’ en los tertuliaderos de entonces, grupos de gentes que ni siquiera se habían aparecido por el cerro afirmaban tonterías como que ‘… yo lo vi, no era un aerolito sino un trozo de un satélite norteamericano que se cayó cuando sobrevolaba el país.’

Otros más lanzados decían, ‘… mentiras ni satélite ni aerolito, fue una avioneta que cayó sobre el cerro El Diviso y se estrelló, yo lo vi, habían como cinco o seis muertos.’

El hecho terminó en una ‘mamadera de gallo’ típicamente cucuteña, en donde, finalmente no hubo nada de lo que se decía, salvo la asoleada que tuvieron que soportar los funcionarios de la administración municipal, alcalde incluido y del buen ejercicio muscular que constituyó la escalada al cerro por demás sucio y maloliente que debía ser en ese momento.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.