PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

TERREMOTERO -Reconocimiento, enero 2018-

Apasionantes laberintos con inspiraciones intentan hallar rutas y permiten ubicarnos en medio de inagotables cascadas, son fuentes formadas por sudores de ancestros. Seguimos las huellas, buscamos encontrar cimientos para enarbolar desprevenidos reconocimientos en los tiempos. Siempre el ayer aparece incrustado en profundos sentimientos.

Corría finales del año 2008, Gastón Bermúdez sin advertir y sin proponerlo, inicia por designios del destino la creación del portal CRONICAS DE CUCUTA. Parecen haberse alineado inspiraciones surgidas por nostalgias. Gran cúmulo de vivencias, anécdotas, costumbres y añoranzas, fueron plasmadas en lecturas distintas.

Ya jubilado de la industria petrolera venezolana, recibió mensaje que expresaba una reunión de amigos en Cúcuta. Tenía más de cuatro décadas ya establecido de forma permanente, primero en la ciudad del puente sobre el Lago y después en la cuna del Libertador. Viajó ilusionado, acudió puntual a la cita desde Caracas. Encontró un grupo contemporáneo, conformado por amigos ex-jugadores de baloncesto y ex-alumnos del Colegio Sagrado Corazón de Jesús.

La tierra cucuteña levantada desde primeras raíces plantadas, siempre acompañó todos los hijos ausentes. Cuando encontramos distantes los afectos, creemos separarnos de recuerdos. Nos llevamos al hombro baúles de abuelos, cargamos con amigos del ayer, empacamos en maleta la infancia y juventud. Muchas veces una fotografía antigua, atrapa y confirma que nunca pudimos alzar vuelo.

Entonces por aquellos días apareció publicado ´La ciudad de antaño´, parido desde generosa pluma con sentido de identidad comprometida, fue el mártir periodista Eustorgio Colmenares Baptista dejando plasmados recuerdos de finales de los 50 y años 60. Sin querer, esas letras fueron presentación inaugural de CRONICAS DE CUCUTA. Los Inolvidables sentires viajaron al modesto grupo de amigos y abrieron compuertas para afianzar arraigos de infancia. Don Eustorgio culmina la crónica con frases retumbando las memorias: “Había muchos menos avances tecnológicos a disposición de la comunidad, pero vivíamos como si nada nos faltara. Nos bastaba con vivir en Cúcuta”.

Sentires intactos, ahora plasman recuerdos en calles transitadas por niños que fuimos. Nuevamente los arraigos hacen despejar las avenidas a los rieles del antiguo ferrocarril. Nos bastaba con vivir en Cúcuta. Asoman madrugadas entre indetenibles remembranzas y añoranzas.

Sin planificar nada, Gastón compartía vía internet las crónicas del Diario La Opinión aparecidas cada ocho días en lecturas dominicales. Sin saber, creció el portal CRONICAS DE CUCUTA. Cada acontecimiento recopilado se convertía en homenaje In Memoriam para hombres y mujeres que dejaron muy alto el Valle de Guasimales. Igualmente, exalta la dignidad con reconocimiento a grandes glorias del ámbito artístico, cívico, periodístico, religioso, deportivo, cultural, social y político.

Oficialmente se convierte en PORTAL WEB el 7 de octubre 2010. En forma admirable acumula ya 1.329 recopilaciones tipo crónicas, casi todas extractadas de periódicos y publicaciones locales, libros populares, escritos nacidos de historiadores, periodistas, inéditos autores y muchos escritores del Norte de Santander. El portal permite hallar el original ADN ancestral y ubica el sentido innato de pertenencia cucuteña. Llegó un día a la vida de todos los internautas, igual como aparecen las buenas nuevas, sin avisar, sigilosamente introduciéndose en las cortezas que somos y las venas que siempre fuimos. Su creador, nunca imaginó un buscador que tocara el alma y menos tallar imborrables despertares en ávidos ojos de lectura.

Aparece ahora como paso determinante para navegar en referencias de Cúcuta. Asegura a nuevas generaciones herramientas para afianzar valores jamás perdidos. La perspectiva futura para ámbitos históricos, culturales, sociales y deportivos, harán necesario considerar el Portal como insigne buscador de consulta e informativo. Importante archivo tecnológico para infantes en colegios y escuelas. Podrá acceder directamente cualquiera a profundos arraigos allí recopilados. Casi imperativo considerarlo como salvaguarda del sentido de identidad y pertenencia.

CRONICAS DE CUCUTA se convirtió en sugestivo repaso de acontecer histórico, recopilado en 19 capítulos o clasificaciones. Portal libre, siempre abierto a todo aquel deseoso por descubrir datos históricos, biografías, nombres de grandes personajes, fechas emblemáticas, sucesos de vida social, cultural, deportiva, religiosa, artística y política. Formidable vía adentrándose en acontecimientos del siglo XVIII hasta nuestros días. Todo expedicionario oriundo se encontrará representado en cada letra, apellido, dato, foto y fecha. Todos volverán a observar las luces de la gran ciudad en medio de rutas por hallar orígenes.

CRONICAS DE CUCUTA no debe tener como destino el olvido, deberá asegurar a nietos de nuestros nietos, inquebrantables lazos surgidos de nostalgias, recuerdos y añoranzas. CRONICAS DE CUCUTA es herramienta tecnológica para demarcar el hilo conductor entre hoy y ayer. Parece luz encontrada en días oscuros, nos abre el entendimiento. Pulsar la tecla nos lleva a destinos con encuentros pasados. Valiosa información contenida en páginas adornadas con sentimientos profundos.

CRONICAS DE CUCUTA garantiza el resurgir de valores originarios que parecían adormecidos por culpa del avasallante mundo moderno. CRONICAS DE CUCUTA llegó para quedarse, igual que mares inundados por recuerdos. CRONICAS DE CUCUTA confirmó la premisa donde las nostalgias se convierten en vehículos para transportar la historia. Una enciclopedia virtual presentada por nuestras gentes con sencillo lenguaje.

Anclados quedarán por siempre nuestros sentires, intactos los arraigos, despiertas las añoranzas y vivas las costumbres intactas. Ahora aseguramos el reguardo de raíces que retoñan desde cenizas del ayer. Dios jamás declaró desértico el Valle Arcilloso, siempre fue bendecido, tampoco declarado deshabitado para la vida del hombre.

Fueron creciendo raíces en medio de cenizas y milagrosamente reverdecieron los gigantescos árboles frondosos. CRONICAS DE CUCUTA reafirma lo que somos. Seguiremos siendo aquello que siempre fuimos, nada cambió, solo algunos pañetes y varios techos distintos.

Todo estará por volver, todo por crecer y todo por llegar. Nunca estaremos solos. Cada generación hará brotar nostalgias por siempre convertidas en historias llenas de arraigos.

Nos bastaba con vivir en Cúcuta…

jueves, 14 de abril de 2022

2044.- HACE 30 AÑOS NORTE CAMPEON EN VILLAVICENCIO

Pedro Jáuregui (La Opinión)

En la foto: de pie Jaime Niño, entrenador; Gustavo Antolinez, Eduardo Ramírez, Carlos Cosme, Walter Jaimes, Iván Restrepo ‘Palmolive’, Jorge Amorocho, Juan Solano ‘Cocono’ y Juan Alberto Mantilla ‘Betín’. Hincados: César Ardila, Jair Sánchez, Luis Sierra ‘Piraña’, Nelson Joya, Mario García (Kike) y Marco Antonio Romero (Motilón de Oro).

El conjunto nortesantandereano de microfútbol era dirigido por Jaime Niño y superó en la final al local Meta, 1-0 con gol de Marco Antonio Romero.

El 4 de mayo de 1991 fue la última vez que se escuchó y se cantó en Colombia el himno del Norte de Santander escrito por el sacerdote y poeta venezolano Teodoro Gutiérrez Calderón y música a cargo del maestro José Rozo Contreras, en un escenario deportivo de microfútbol.

El torneo se disputó en el Coliseo Los Libertadores, un escenario deportivo que se encuentra en la capital del Meta, que ahora se llama Álvaro Mesa Amaya, con capacidad para 7.000 aficionados entre el 26 de abril y el 4 de mayo, que en la última jornada mostró lleno a reventar, según se informó desde Villavicencio.

El coliseo fue inaugurado en 1973 y fue una de las sedes del mundial de fútbol de salón 2011 que se realizó en Colombia.

El equipo campeón, Norte, dirigido por Jaime Niño, derrotó 1-0 en la final, al local Meta. La anotación fue de Marco Antonio Romero ‘Catoño’, más conocido como el ‘Motilón de Oro’. El arquero Gustavo Antolínez fue la valla menos vencida. En semifinales venció a Valle. Completaron el cuerpo técnico Juan ‘Cocono’ Solano y Juan Alberto ‘Betín´, Mantilla, la tripleta ganadora cinco títulos a nivel nacional en microfútbol.

Para Niño, el técnico campeón, el título no despertó grandes emociones entre sus coterráneos, como a él le hubiera agradado.

“Se emocionaron más los aficionados que nos acompañaron al Coliseo de Villavicencio que la gente de Cúcuta. Eso fue para mí una gran tristeza, cómo si ganar un título de visitante en esa época o en cualquiera, fuera fácil”, afirmó Niño.

“Llegamos al mediodía del 5 de mayo y los medios de comunicación y los escasos aficionados que llegaron a recibirnos fueron algunos familiares de los jugadores”, agregó.

Sobre los jugadores que conformaron la Selección dijo que varios estuvieron en equipos profesionales o con la selección Norte como Carlos ‘Cocuso’ Cosme, Eduardo Ramírez y Jair Sánchez, quien además jugó en el Cúcuta Deportivo y ahora reside en los Estados Unidos e Iván Darío Restrepo ‘Palmolive’, campeón con el Deportivo Cali.

También estuvo con la preselección Colombia prejuvenil, Luis Sierra ‘Piraña’.

Los jugadores campeones Nelson Joya y Walter Jaimes ya no hacen parte de este mundo.







Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

martes, 12 de abril de 2022

2043.- UNA ABERRANTE RIVALIDAD POR EL AMPARO DE NIÑOS, 1955

Gerardo Raynaud (La Opinión)

En 1955 se inauguró oficialmente la Clínica Barco dando cumplimiento al legado que había sido estipulado en su testamento por el general Virgilio Barco en memoria de sus cinco hijos muertos en la infancia y de todos los obreros que lo acompañaron en las duras y difíciles tareas de exploración, fundación y explotación de las ‘petroleras’, tal como lo manifestara expresamente el propio benefactor.

Algunos años antes, finalizando el decenio de los cuarenta, por una bondadosa iniciativa del capitán Rafael Colmenares del Castillo y de su más firme baluarte, el sargento Víctor Manuel Vera, quien se entregó de manera denodada y desinteresada al proyecto de protección de la niñez desamparada que por esa época era uno de los lunares más aflictivos que ensombrecía el desarrollo de la ciudad, se creó el Amparo de Niños. Por esta obra, el Municipio les otorgó la Medalla al Civismo, en recompensa por su ejemplar dedicación al frente de ese organismo social.

Como siempre sucede en estos casos, asignarle el lugar propicio para desplegar las actividades que contribuyeran al proceso de rehabilitación y fortalecimiento de las nacientes personalidades de esos niños que, en su mayoría, habían sido abandonados, era uno de los mayores problemas que se tenía que resolver para iniciar con pie derecho esta titánica labor.

El obstáculo fue resuelto con la entrega de la vetusta edificación donde en el pasado había funcionado el matadero que por esos días llamaban ‘la pesa’, situado en el sitio Rosetal, lote que posteriormente se entregaría para construir el Hotel de Turismo, hoy hotel Tonchalá. El local de la antigua ‘pesa’ reunía todas las condiciones necesarias para el cumplimiento de los objetivos, que luego de una serie de mejoras, fue habilitado para recibir a sus integrantes.

El Amparo de Niños era administrado por una Junta presidida, comúnmente por la esposa del Gobernador, acompañada de las personalidades más representativas de la ciudad, quienes cumplían sus funciones generosamente.

A mediados de la década de los años cincuenta, cuando comenzó a ventilarse la construcción del Hotel de turismo, notificaron al Amparo de Niños que debían entregar las instalaciones, pues era necesario para iniciar el proyecto contar con el lote que entonces ocupaban. En ese momento, la Junta estaba presidida por la señora Inés de Moncada, como vicepresidente el doctor Alcibíades González y en la secretaría, la señorita Blanca Luna, quien había reemplazado a la señora Elvia Velandia, esposa del juez Primero Civil del Circuito, José Antonio Rubio.

La Junta había sido reestructurada recientemente debido a ciertas posiciones que fueron adoptadas por algunos miembros de la Fundación Barco, origen del conflicto surgido entre las dos instituciones. La nueva Junta había iniciado los trámites para que las misioneras de María Inmaculada, fundada por la Madre Laura, vinieran a hacerse cargo de una granja infantil para el Amparo, como la que tenían en Medellín y habían aceptado, pero no contaban que la tal granja se establecería en los predios de la Fundación Barco, en inmediaciones de la Clínica, razón por la cual el contrato con la Comunidad debía ser firmado por los representantes de la Fundación, dando como sentado la incorporación del Amparo de Niños a la Fundación, decisión que los tomó por sorpresa toda vez que este planteamiento nunca fue expuesto en ninguna de las dos instituciones.

Ante estas eventualidades, la Junta de la Clínica Barco tuvo que ser recompuesta a raíz de la renuncia de tres de sus miembros, por las decisiones tomadas por el ejecutivo regional de proceder a darle el visto bueno a la unificación de los dos organismos de beneficencia, con el argumento que se cumplía estrictamente lo establecido por el benefactor en su legado que a la letra rezaba que se entregaba “a los niños desamparados de San José de Cúcuta, en memoria de sus cinco hijos muertos”.

El gobernador Moncada como presidente de la Junta, les aseguró a los demás miembros que de ninguna manera se violaba la última voluntad del testador, sin embargo, en señal de protesta y manifestando su desacuerdo, le presentaron renuncia de sus cargos, los doctores Eduardo Silva Carradine, Ciro Díaz Lozano y don Eduardo Sandoval Ferrero, en el día de los inocentes de ese mismo año, lo que dio para las tradicionales murmuraciones y chascarrillos en los cafés de la ciudad.

Sin mucho protocolo, el gobernador aceptó la renuncia del señor Sandoval Ferrero como su representante y nombró a don Alfredo Ramírez Berti. Ciro Díaz Lozano quien actuaba en representación del Concejo Municipal fue reemplazado por el periodista José Gregorio Acevedo. El doctor Silva Carradine continuó en su puesto como representante de la Sociedad Industrial y Comercial de Cúcuta, empresa del sector privado, hoy desaparecida.

Completaban la Junta, el doctor Miguel Roberto Gélvis quien representaba al Juzgado Primero Civil de Cúcuta y el doctor Rodrigo Peñaranda Yáñez representante del párroco de San José.

El problema fue escalando de tal manera que, en enero, le fueron remitidas varias denuncias al Ministerio de Justicia para que intervinieran en la solución de la crisis, entre ellas, una del doctor Silva Carradine.

La respuesta que el Ministerio remitió al Gobernador fue “…me es grato manifestarle que su información referente al traslado del local de la Fundación Barco es perfectamente satisfactoria y pone en claro este incidente” y agrega que le respondieron al doctor Silva que “…ese despacho nada tiene que hacer sobre el particular”. También fueron enviadas algunas quejas al Ministerio de Higiene, que igual las desestimó por no ser de su competencia.

Al parecer, la causa del malentendido entre las dos instituciones se originó en el hecho de que las dos juntas se realizaban en el mismo edificio, el de la Fundación Barco, y allí se tomaban decisiones para una u otra organización.

Finalmente, se mantuvo el statu quo, hasta que el Amparo pudo trasladarse, ante la inminencia del desalojo para la construcción del Hotel de Turismo, a un lugar más adecuado para sus actividades, que primordialmente eran agropecuarias en el sitio conocido como La Garita, sin tener que ‘invadir’ como se pretendía, los terrenos de la Fundación Barco.





Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

domingo, 10 de abril de 2022

2042.- LA MERCED, SE SIENTEN ACORRALADOS

Ronaldo Medina/ Juan Marcoantonio Rivas Pinilla (La Opinión)


El barrio La Merced, ubicado en la comuna 5 de Cúcuta, es un sector de diez cuadras que, desde su fundación, en 1957, ha sido escenario de múltiples historias. De acuerdo con los registros, el extinto Instituto de Crédito Territorial fue el encargado de construir las viviendas hace 68 años (2025).

Residentes señalaron que los primeros habitantes fueron familias campesinas que llegaron a la ciudad en busca de mejores oportunidades, así como personas que huían de la violencia en sus territorios.

También se conoció que allí se radicaron empleados de la petrolera Colombian Petroleum Company y ciudadanos de nacionalidad venezolana.

Milena Villamizar, líder comunal, explicó que la primera junta de acción comunal se estableció en 1967.

Agregó que desde el inicio del barrio los habitantes han contado con el parque Juana Rangel de Cuéllar, uno de los puntos más emblemáticos del sector y vigente hasta hoy.

En materia económica, Villamizar destacó que el crecimiento comenzó a evidenciarse en 1995, cuando surgieron los primeros negocios. El carácter residencial de este barrio de la comuna 5 de Cúcuta se ha venido encaminando al de una ciudadela del sector automotor.

Fue Juana Rangel de Cuéllar quien, un 17 de junio de 1733, firmó desde su finca en el corregimiento Carmen de Tonchalá la donación de 782 hectáreas ante el alcalde de Pamplona, Juan Antonio de Villamizar para cumplir requisitos para la fundación de la ciudad que entonces recibió el nombre de San José de Guasimales de Cúcuta. Solo un barrio de la ciudad hasta ahora conmemora en su nombre a la figura histórica, La Merced- Juana Rangel de Cuéllar, que mantiene dos sectores unidos como uno.

Sin embargo, este lugar de la comuna 5 es más conocido entre los cucuteños hoy día como una ciudadela de la mecánica que por el componente histórico que aguardan sus tierras.


En antaño, el barrio se caracterizaba por terrenos altibajos y humedales como la gran laguna que era centro de admiración de habitantes y exploradores curiosos en cada fin de semana. Sardinas, flores, papayas y animales silvestres eran el atractivo principal, mientras que las madres de familia lavaban sus ropas a los pies del lago.

Los primeros habitantes todos se conocían, y los más antiguos aún recuerdan cuando utilizaban las partes más altas de las laderas para usarlas como resbalador.

Eso hasta mediados de los 60 del siglo XX. Según cuenta Marta Elena Clavijo, cuando el proceso de urbanización se intensificó, a las zonas boscosas se les aplicó relleno en los pozos y se determinaron los límites del territorio desde la Diagonal Santander hasta el Jardín Infantil Santa Teresita.

Lo que esos unidos habitantes no se imaginaron, era que su comunidad se dividiría drásticamente, y lo que inició como una zona residencial, fue sofocada poco a poco por la creciente extensión del gremio comerciante del sector automotor.


Mayor atención a Juana Rangel

Uno de los sitios de mayor orgullo para los pocos habitantes de La Merced es el monumento a Juana Rangel de Cuellar que corona la entrada al barrio, en el parque que recibe el mismo nombre de este emblemático personaje de la historia cucuteña. Sin embargo, el estado en el que se encuentra no es el ideal.

“Es un monumento que no lo arreglan, no le destinan una parte del presupuesto para embellecerlo, ni a Juana Rangel ni al parque, cada vez se deteriora más. Lo único bonito que tenía lo llenaron todo de cemento”, mencionó Clavijo.

Alrededor de la estatua, una de las bases que sostiene las cadenas está destruida. La delincuencia común acabó con las bancas, las zonas verdes se secan y la reducida comunidad se siente olvidada y sin ser escuchada. Por falta de intervención, lo que podría ser un símbolo turístico que represente a la ciudad, para los habitantes ya no es más que un espacio propicio para un sinfín de males e inseguridades.


Como líder comunal, Clavijo indicó que ha buscado formas para que el sitio sea intervenido, pero hasta el momento no lo han conseguido. Antes del 2020, la Academia de Historia de Norte de Santander solía organizar eventos junto a la comunidad.

El salón comunal fue transformado en empresa

La casa de encuentros comunales de La Merced, hace varios años que dejó de existir. El sitio perdió la usabilidad para la que fue destinado y terminó convertido en oficinas para una empresa de transporte.

“En pocos días levantaron el negocio de dos pisos en ese lote, que se supone que es inalienable y del municipio, reservado para las reuniones comunales”, dijo la presidenta de la JAC.


Invadidos por donde se mire

En La Merced, las calles ya no son calles, sino estrechos senderos por donde los autos deben hacer fila para circular. Los habitantes denuncian que los almacenes con frecuencia se toman el espacio público para exhibir llantas de autos y otros productos en las afueras.

Pero lo que más les genera malestar, es que parquean largas filas de vehículos en cada extremo de las vías.

“Las zonas de tolerancia también están creciendo. Algunas dejaron de funcionar en La Ínsula para ubicarse aquí”, agregó la líder comunal.

La obra de las hermanas misioneras

Donde antes se encontraba uno de los antiguos humedales de La Merced, hoy está ocupado por el Jardín Infantil Santa Teresita.

De acuerdo con la religiosa Irma Díaz, desde que las hermanas de la obra misionera de Jesús y María se asentaron en el lugar en el año 1958, se han dedicado a trabajar con enfermos, necesitados y con la población infantil adscrita al centro educativo.


Por medio del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), 149 niños reciben atención integral. En una de las últimas labores, el pasado viernes 14 de mayo de 2021, entregaron kits de mercado.

Allí también está la única capilla a la que de vez en cuando suelen asistir los residentes, por tratarse de un lugar privado.

Así se percibe hoy 2025 el barrio:

Lo bueno

El comercio es el rasgo que más caracteriza a La Merced. Habitantes relataron que en el sector existen más de 500 negocios, entre los que se destacan locales de autopartes, talleres de mecánica automotriz, llanterías, almacenes de repuestos de carros, papelerías y restaurantes, entre otros. Asimismo, indicaron que cuentan con más de diez hoteles reconocidos por alojar a los jugadores de fútbol cuando hay partidos en el estadio General Santander. Comerciantes señalaron que la diversidad de negocios hace de La Merced uno de los barrios de Cúcuta que más empleo genera.

Según estimaciones de los residentes, más de 1.000 personas trabajan allí. Añadieron que existe una buena relación entre ellos: “Nos recomendamos clientes y procuramos mantener la seguridad en la zona”, comentaron. En ese sentido, la comunidad afirmó que dispone de cuatro frentes de seguridad con comunicación permanente con la Policía.

Las actividades religiosas también fortalecen la unión vecinal. Cada diciembre, la parroquia Santísimo Redentor organiza novenas y eucaristías navideñas. Villamizar recordó que el año pasado los representantes de Asopartes realizaron las novenas en el parque principal, acompañadas de actos culturales.


Durante todo el año, las hermanas del Jardín Infantil Santa Teresita guían a los ciudadanos en procesos para la primera comunión y brindan apoyo a personas enfermas o en situación de necesidad.

Como dato curioso, algunos vecinos contaron que en el barrio han vivido concejales de Cúcuta y que, hasta hace dos décadas, el parque Juana Rangel de Cuéllar tenía una fuente de agua.

Lo malo


El problema que más afecta a la comunidad es la movilidad. Residentes aseguraron que la falta de parqueaderos lleva a los comerciantes a estacionar frente a sus negocios, lo que ocasiona congestión en las principales avenidas. Los vecinos señalaron que los momentos de mayor caos vial son al mediodía y después de las 6:00 p. m. Además, denunciaron la presencia de vías deterioradas y semáforos dañados.

La falta de espacios públicos también preocupa al vecindario. Habitantes manifestaron que en La Merced no hay escenarios deportivos ni instituciones educativas, por lo que deben desplazarse hacia barrios como Pescadero o Sevilla. Incluso, el parque, pese a ser un punto de encuentro, presenta deficiencias como falta de iluminación nocturna y ausencia de bancas y zonas de juegos infantiles.

Fuentes que prefirieron no revelar sus identidades denunciaron el aumento de habitantes de calle que alteran el orden público y reportaron intimidación a comerciantes mediante extorsiones.

Respuestas oficiales


Ante las quejas por el deterioro vial, la Secretaría de Infraestructura de Cúcuta informó que actualmente se adelantan intervenciones en la comuna 4, por lo que la recuperación en La Merced se llevará a cabo el próximo año. Respecto al alumbrado público, Mauricio Franco, secretario de Planeación, precisó que la administración municipal iniciará próximamente un plan de expansión de redes que abarcará todas las comunas de la ciudad.

Sobre los habitantes de calle, la Secretaría de Bienestar Social recordó que la última intervención en el sector se realizó el pasado 17 de julio. Explicaron que estas jornadas buscan iniciar procesos de rehabilitación, aunque enfatizaron que el ingreso a los programas es voluntario.


Entre tanto, Edwin Cardona, secretario de Seguridad, señaló que la línea para denuncias de extorsión es el #165 e informó que a diario se realizan campañas preventivas en distintos barrios de la ciudad.
Otro lunar es el mal parqueo y las arbitrariedades de los conductores, frente a lo cual la autoridad de Movilidad de Cúcuta no actúa. Tránsito brilla por su ausencia. La Opinión buscó al secretario de Movilidad Joan Botello en su oficina y lo llamó en reiteradas ocasiones a su teléfono celular, con el propósito de conocer los planes de su despacho para este sector, pero al cierre de la presente edición el funcionario no dio ninguna respuesta.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

viernes, 8 de abril de 2022

2041.- COLINAS DE VISTA HERMOSA, TIENDE A DESPLOMARSE

Mayerly Gómez Carvajal (La Opinión)


Desde que fue fundado, hace 26 años, hay inconvenientes en infraestructura de las viviendas y daños en las vías. En el año 1995, inició en el municipio de Villa del Rosario la construcción de Colinas de Vista Hermosa, un proyecto ambicioso con el que se buscó edificar un aproximado de 950 viviendas, pero, por problemas con la estructura de las casas en la primera etapa, que colinda con el barrio Navarro Wolf, solo llegaron a 365.

Los habitantes señalan la falta de un buen asentamiento en el terreno como la causa principal, pues poco tiempo después de que fueran entregadas, las viviendas sufrieron deterioros y daños en tuberías, razón por la que se interpuso una demanda de parte de los propietarios.

“Se entabló la demanda y dieron fallo del Concejo de Estado, que ordenó que se debía reubicar la urbanización por estructuras y terreno. Interpusieron los recursos ante los bancos, el municipio y la constructora, vino el fallo de segunda instancia y lo que concluyó fue lo mismo: reubicarnos, pero luego de eso el proyecto quedó congelado totalmente”, afirmó Agustín Godoy, presidente de la Junta de Acción Comunal (JAC).

Tal como lo dictó el fallo, la única opción para solucionar sus problemas era reubicarse, y por eso solo una parte del barrio permaneció construida, sin que se completara lo demás.

Pero pronto se presentaron problemas de infraestructura por el acueducto y alcantarillado; el agua provenía de pozos del barrio Trapiches, y por acumulación de sedimento, las tuberías se tapaban con frecuencia, y quienes sufrían eran las redes principales.


Infraestructura, con problemas desde el comienzo

La empresa del acueducto tuvo que hacer las reparaciones a esa tubería y cada cuatro casas abrieron las calles para hacer los arreglos, pero eso solo terminó de generar más deterioro en las vías.

Según cuentan, la tubería no era compatible y se dejaron fugas por todas las calles, por ser material de mala calidad con el que no hicieron los empalmes adecuados. Ese mismo daño también encuentra su origen en algunos rellenos no compactados en las partes más altas de los terrenos.

Dos etapas más fueron construidas luego. La segunda se extendió hasta casi llegar al anillo vial oriental, mientras que la última etapa, por un mejor trabajo vial, en límites del barrio vecino Sierra Nevada.

“El alcantarillado era de tubería de gres, un material que fue cediendo hasta que se quebró en las uniones y produjo fugas de agua por toda la vía interna. Por eso tantos problemas en la estructura de las viviendas”, afirmó el líder.

Unidos para concretar ayudas

Gracias a la lucha sin acabar de la comunidad, el proceso para ser reubicados continúa vigente a pesar de más de 26 años de fundación. Los residentes dedicados a la abogacía, en conjunto con otros habitantes dispuestos a colaborar, han sido quienes se apersonaron del caso.


Mientras tanto, han buscado la forma de que se solucionen sus problemas de tuberías para mejorar su calidad de vida, pero, por el fallo del proceso, se impide que la administración municipal implemente alguna intervención para la mejora del barrio.

Aun así, el colectivo logró concretar un estudio para encontrar la manera jurídica de ser incluidos en nuevos proyectos.

“Fue un compromiso con el exalcalde Pepe Ruiz ante la magistrada para el cambio de redes hace dos años, ya hubo la forma de poder arreglar algunas vías, pero otras siguen en estado crítico”, explicó Godoy.

Una solución que despertó un nuevo problema

Después de lograr la intervención, el presidente de la JAC relata que las calles de Colinas de Vista Hermosa quedaron bastante deterioradas, y por ser un terreno quebrado, cada vez que llovía, las vías en asfalto eran arrasadas con todo y material compactado porque no era sólidas.

Con el exalcalde de esa época, llegaron a acuerdos para que, en un trabajo de comunidad- Gobierno, pudieran hacer resanes a algunas partes de las principales vías dañadas. En la actualidad, las calles están arregladas en un 70 por ciento. Para lo restante, esperan organizar bingos, bazares y demás actividades para reunir junto a cada líder de cuadra más fondos que permitan nuevas mejoras.


Lugares significativos

La Parroquia San Ignacio de Loyola es uno de los lugares más especiales para la comunidad de Colinas de Vista Hermosa. Fue pensada desde los orígenes del proyecto de urbanización, pero no con la estructura de la que goza hoy.

Antonio Palotini, fundador del barrio, fue quien envió a la Diócesis de Cúcuta los papeles para legalizar el terreno, pero no se completaron los trámites por parte de la organización religiosa y el lugar aún se encuentra en espera de recibir escrituras.

Por otra parte, la casa cural, hogar del sacerdote, sí fue comprada y oficializada.


El barrio también cuenta con un parque principal en su primera etapa, ubicado cerca a la entrada, pero hoy está al borde del desplome. “Por parque solo tenemos el nombre, está en un deterioro total que es evidente”, mencionó el líder.

En otro tiempo, había un muro de cuatro metros que dividía al barrio de su vecino Navarro Wolf, pero el agua que caía desde las tuberías de allí, ocasionó que se empezara a doblar hacia Colinas de Vista Hermosa.

Para evitar riesgos, solicitaron la demolición. Hace cuatro años pasaron un proyecto para volver a levantarlo, pero por el momento no han concretado ningún apoyo.


Zonas de recreación

Lo que antes fueron terrenos destinados para completar el barrio, hace más de 10 años fueron convertidos por los habitantes en una cancha para llevar actividades de recreación. Hoy es considerada como la principal, y antes de pandemia, en ella se reunían para jugar campeonatos de fútbol.







Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

miércoles, 6 de abril de 2022

2040.- LOTERIA DE CUCUTA, DIO ERA GLORIOSA A COLOMBIA

Omar Romero Güiza (La Opinión)

En segunda y última participación del Suramericano de Baloncesto, en 1981, el país con su equipo fue cuarto, por detrás de Ferrocarril Oeste (Argentina), campeón del torneo.

Siguiendo con la tercera entrega de la historia del baloncesto profesional en Cúcuta y el furor en la década de los años 70 con el emblemático quinteto de la Lotería de Cúcuta, llegaría un momento de tensión y preocupación que nadie esperaba, ni los mismos directivos de aquel entonces.

En segunda y última participación del Suramericano de Clubes por allá en 1981, Colombia con su equipo la Lotería de Cúcuta, fue cuarto, por detrás de Ferrocarril Oeste (Argentina), campeón del torneo. Segundo fue Francana (Brasil) que había sido campeón el año anterior, y tercero fue otro equipo brasileño, Tennis Club.

La nómina de ese equipo la conformaron: Sam Sheppard, Eric Evans, Álvaro Álvarez, Francisco Rodríguez, Randy Stephens, Hugo Hernández, José Rodríguez, Freddy Moreno, Carlos Llanes, y Álvaro ‘Tito’ Ordóñez. Rodrigo “Perico” Fuentes (DT), y Carlos “Fosforito” Castro, asistente.

Hasta ahí todo bien. Pero llegó el momento amargo, el sabor agridulce. Ese que por años y décadas ha sopesado dentro la afición cucuteña cuando la felicidad no es completa la cual se vivirá años más tardes con el Cúcuta Deportivo en el fútbol.

Pero mejor sigamos con la número 7, o como se le conoce popularmente la pelota naranja.

El camino del adiós

La gran época del baloncesto profesional en Cúcuta y en Colombia sin duda quedó enmarcado para la historia con el conjunto lotero que muchos de los aficionados que hoy están por encima de los 50 años y se apasionaron con el equipo recuerdan esas grandes figuras que lo integraron.

Incluso los colegios donde estudiaron y se graduaron por sus pasillos aun retumba ese recuerdo; acá estudio tal jugador, acá se graduó equis jugador que fue selección Colombia y formó porte de la Lotería de Cúcuta esa rivalidades y egos aún existen así hayan pasado más 40 años.

Sin embargo, tras esas exitosas campañas, codeándose con lo mejor del baloncesto suramericano el equipo de la Lotería de Cúcuta comenzó a sufrir en la parte económica, de los años gloriosos se pasó a los dolorosos, ese sabor amargo ¿qué paso?


La Lotería de Cúcuta jugó muchos de los partidos, en pleno proceso de la construcción del coliseo Toto Hernández.

Para 1982 su equipo insignia no pudo participar en el Mundial de Clubes y al no cumplir le carreó una sanción al equipo por parte de la FIBA (Federación Internacional de Baloncesto) y castigó de manera dura a Colombia suspendiéndola en su momento de la competencia aplicándole la ley con severidad.

“Como le venía contando Lotería de Cúcuta era el mejor equipo en Colombia, lejos. Y segundo que fue a torneos internacionales y se daba la pela con el equipo que fuera (no le tenía miedo a ninguno por más bueno que fuera), acá les ganamos a los equipos brasileños, a los venezolanos a los equipos argentinos (los poderosos del continente) cuenta JH Maldonado.

No obstante, las diferencias internas por los egos entre los directivos empezaron a florar, todos querían sentirse ‘reyes’ y las cosas empezaron a decaer, al ver que no se veía un consenso y los patrocinadores dieron un paso al costado y no ver afectadas sus marcas.

“Vienen los problemas personales en la dirigencia, se presentan muchos tropiezos y a nivel nacional se hizo notar por lo que se fue apagando el sueño que se vivió durante casi una década”, contó JH Maldonado, que tiempo después tendría su propia experiencia como directivo de un equipo.

En 1982 sería la despedida del quinteto de la Lotería de Cúcuta, su última aparición fue en ese entonces en la recién creada “Copa Sprite” llegando a la fase final del campeonato. Esta vez sin sus rutilantes figuras de la época; Sam Sheppard, Eric Evans compitió con jugadores criollos.

“Todo eso fue diluyendo y el baloncesto dejó de ser protagonista por un largo periodo de tiempo” reseñó JH.

El conjunto lotero además perdió la final ese año ante Caribú, equipo que representaría al país en el suramericano de clubes y ese torneo sería fin del club más querido y recordado en el baloncesto cucuteño.






Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

lunes, 4 de abril de 2022

2039.- BOGOTA, GENTE CALIDA Y UNIDA POR LAS OBRAS

Ronaldo Medina (LaOpinión)


En el año 1975, un pequeño grupo de vecinos, compuesto por nada más que tres personas, asentadas más allá de la parte alta del barrio San Mateo desde cuatro años antes, iniciaron una limpieza gradual de la zona boscosa a su alrededor.

En los siguientes 10 años, pasaron de tener solo ocho viviendas a obtener la personería jurídica que les otorgó el nombre de barrio Bogotá, gracias a su nueva extensión y concentración de habitantes.

De ahí en adelante, comentaron los cronistas orales, se mantuvieron en crecimiento, pero siempre sin obras que los dotaran de espacios comunes propios. Fue hasta la administración del exalcalde Manuel Guillermo Mora, entre los años 2001 y 2003, que al fin los vecinos vieron acunar alguna iniciativa de la Alcaldía en su comunidad.


El colector de aguas lluvias fue lo primero. Luego, entre 2004 y 2007, consiguieron el único parque del barrio, pero fue hasta hace pocos años que los dotaron con máquinas biosaludables. También poseen una cancha de microfútbol que algún día esperan que sea entechada y su suelo se adecúe.

Por otro lado, no poseen colegios ni puesto de salud, sino que deben desplazarse hacia la parte alta de San Mateo.

Pero fuera de esto, quienes viven en Bogotá se consideran gente humilde y trabadora, que suele encontrar inspiración en el majestuoso panorama urbano de Cúcuta que se alza sobre ellos y les lleva frescas corrientes de aire.


Unidos por la Parroquia

Una de las obras que más ha despertado el sentir comunitario es la de la construcción de la futura Parroquia El Señor de la Buena Esperanza. Atribuyen al sacerdote actual como quien ‘ha metido la ficha’ junto a su comité de trabajo para hacer de la parroquia en construcción, el próximo emblema de los habitantes del barrio Bogotá.

De acuerdo con Giovanny Sajonero, presidente de la Junta de Acción Comunal, el terreno donde funciona la capilla actual fue prestado por el difunto Luis Sánchez, quien cedió el lote temporalmente para ofrecer allí servicios religiosos hasta que el templo fuera una realidad.

“Aquí hacemos sancochos, pechugitas asadas, mute y hayacas para levantar poco a poco nuestra parroquia”, agregó el líder comunal.

La obra lleva 3 años en marcha y ya sus bases están cimentadas. Para fin de año esperan tener el techo y echar pisos en hormigón.

La obra para pasar de capilla a parroquia completa más de 3 años,
en un proceso lento del que se ha apersonado la comunidad.

Todos se conocen

En Bogotá, desde hace tiempo que los vecinos que habitan son los mismos, frecuentan los mismos lugares y conocen a las mismas personas. Se consideran un territorio de paz y tranquilidad, sin mayores problemas que perturben la calma.

“Somos propietarios, todos nos conocemos desde la fundación del barrio. Una que otra vez hemos visto muchachos consumir drogas, pero no son ladrones. Por ser conocidos, hablamos con ellos y les hemos pedido que se detengan”, comentó Sajonero.

Consideran que los servicios públicos y el alumbrado son eficientes. Otro punto a favor ha sido la estrecha cercanía al Comando de la Policía Metropolitana de Cúcuta (Mecuc). Siempre que es necesario, el cuadrante llega en cuestión de minutos y atiende al llamado, pero aseguran que nunca ha sido por problemas mayores que perturben la paz.


Calles, quebrándose

Este sector de la Comuna 3 hoy 2021 lleva 16 años sin que sus vías reciban mantenimiento; por el tránsito de carga pesada, algunas están a punto de regresar a herradura, pero desde entonces no se han intervenido en mantenimiento ni obras de mejora.

El tiempo y el deterioro están pasando factura. Las vías, que con tanto trabajo se consiguieron, pierden funcionalidad, mientras que otras han vuelto a su añejo estado inicial: herradura.

“Aquí pasan carros de carga pesada, como Bavaria, Postobón, de cemento, entre otros, que se dirigen a La Libertad y Bellavista, somos un barrio movido que ya necesita intervención en vías, es lo que nos tiene más angustiados”, manifestó Sajonero.

La avenida 2 entre calles 5 y 6, y la avenida 0A entre 8 y 9 son las más críticas. El líder comunal extendió la invitación a que los funcionarios se pongan la mano en el corazón y salgan de sus despachos a visitar los barrios.

Ruta de transporte

Antes de los años 2000, los vecinos debían desplazarse hacia avenidas lejanas para conseguir bus, pero desde que la misma comunidad logró gestionar una para el barrio, ahora cada 10 minutos gozan de transporte que entra y sale.

“Es muy larga, eso sí, recorre desde aquí hasta La Modelo, pasa por la 8, la 15, la 13, San Mateo, San Luis, Torcoroma y finalmente llega al barrio, pero es la única que tenemos y apreciamos el servicio”, comentó una vecina.


Afectaciones por lluvias

Debido a la presente temporada invernal que ha azotado a la región en los últimos días, Bogotá no ha salido ileso de infortunios. Un muro cayó en la avenida 4 entre calles 7 y 8, los vecinos manifestaron haber llamado a Gestión del Riesgo, para dicen que hasta el momento no han hecho presencia.

Agradecen que el accidente haya ocurrido en la pared del patio y no cerca de las habitaciones, o aseguran que hubiera sido un desastre. Otro problema ocurre en la calle 9, por una cerca que cayó sobre unas casas, y aunque han enviado fotos y han llamado, no han sido visitados.

“Todavía la cerca está ahí encima sobre las casas. Ya no podemos seguir esperando, la única opción viable va a ser una tutela”, lamentó Sajonero.

Por medio de La Opinión luego de consultar con la Secretaría de Gestión del Riesgo, se conoció que poco a poco han estado visitando los lugares reportados durante las afectaciones, y que pronto esperan poder atender a la comunidad de Bogotá.





Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

sábado, 2 de abril de 2022

2038.- PRADOS DEL ESTE, LA 'VENECIA' DE CUCUTA

La Opinión



Este barrio de la Comuna 4 ha crecido a tales magnitudes que sus habitantes 
aspiran a verlo convertido en ciudadela.

Corrían los años 90 cuando una inmobiliaria comenzó a construir casas en un lote aledaño a la avenida Demetrio Mendoza, una pequeña urbanización que, sin que sus habitantes lo esperaran, hoy ha crecido hasta tal punto que aspiran a ser ciudadela.

En sus comienzos, este barrio solo contaba con una entrada, la popular ‘bajada de Prados del Este’, un número reducido de casas lo componía y tenían dispuesto algunos espacios para la construcción de parques.

Con el esfuerzo de la comunidad, lograron hacer realidad tres de ellos, al igual que la iglesia, aunque, a la fecha, el parque principal está en deterioro y falto de iluminación.

Juan Carlos Obregón, presidente de la Junta de Acción Comunal (JAC) de Prados del Este (2021), relató que el primer punto para la recreación de los niños es el conocido como el Parque de Las Parabólicas. Según cuenta, allí funcionaba la primera empresa de servicio de cable en el sector.

Parque Las Parabólicas tuvo una inversión de 900 millones de pesos.

“Main Tv nos prestaba servicio a todos los que vivíamos acá en esa época, por eso fue bautizado con ese nombre. Incluso, aún está la caseta de lo que en algún momento fue esa empresa”, cuenta Obregón.

Por su parte, Mariela Echevarría, una de las primeras habitantes, afirma que la iglesia que hoy se levanta en el corazón del barrio comenzó siendo una choza con mesas para que los feligreses profesaran su fe.

“Los vecinos sacaban una mesa y sillas, el padre celebraba en ese lugar la eucaristía, pero con la ayuda de los párrocos que fueron llegando y distintas actividades que se fueron adelantando, logramos construir la inmensa estructura que hoy se ve”, precisó la mujer.

Entrados los 2000, un gran número de locales comerciales empezaron a instalarse en el creciente Prados del Este, luego de inaugurado el puente La Gazapa en el 2012, que mejoró las conexiones de los habitantes con el resto de la ciudad. Además se han construido más de 12 conjuntos residenciales.


“Aquí hay de todo”

Mariela Echevarría no duda ni un segundo cuando dice que Prados del Este es el ‘mejor vividero’, gracias a que es uno de los únicos barrios que tienen ‘de todo’.

“Aquí hay más o menos tres supermercados grandes, tiendas, sucursales bancarias, droguerías, ferreterías, peluquerías, además estamos a un paso del centro comercial más nuevo de la ciudad, y a otro paso de la avenida Los Libertadores, una de las más importantes”, dijo la mujer.

Juan Carlos Obregón agregó que la educación tampoco es un problema, ya que cuatro colegios han sido instalados en este sector, todos privados.

El líder comunal comentó que varios de ellos son jardines y solo uno cuenta con educación de primero a once grado. No obstante, a pocos kilómetros se encuentra el colegio público Mercedes Ábrego.

En la actualidad, Prados del Este tiene ocho parques para la recreación de los menores, tres de ellos muy conocidos por su extensión: el de Las Parabólicas, el de Los Árboles y el parque de La Iglesia.

El primero fue remodelado con una inversión de 900 millones de pesos en 2018 por la administración del alcalde César Rojas.

“Sí tenemos necesidades”

Los jóvenes son quienes más aprovechan los espacios de esparcimiento.

El presidente de la JAC afirmó que han sufrido de abandono estatal por varios años, esto debido a que hacen parte de la comuna 4 de la capital nortesantandereana.

“Como tenemos un buen estrato socio económico, en ocasiones creen que no tenemos necesidades y no es así”, dijo.

Enfatizó que dos de las situaciones que requieren pronta solución son el arreglo de las calles, y por fortuna, están priorizados en el programa de bacheo y señalización en las avenidas, pero, por la pandemia, no han logrado gestionar los recursos.

Los líderes comunales manifestaron también que están en charlas con la Secretaría de Tránsito de Cúcuta para establecer soluciones ante las angostas calles principales que ya están generando problema, porque, debido a que las personas estacionan sus vehículos frente a los establecimientos comerciales, el paso se ve reducido.


Sucursal de Venecia

Las calles de la entrada siempre han sido de un tamaño reducido, y cada vez que una fuerte temporada de lluvias impacta la ciudad, Prados del Este no se ve exento de inundaciones, a tal punto que sus vecinos le atribuyen el nombre de ‘la sucursal de Venecia’.

En otros tiempos, algunos recuerdan cuando el agua les llegaba casi a la cintura. Después de una gran cantidad de informes presentados, lograron la ejecución de un alcantarillado para evacuar las aguas de la zona.

Sin embargo, señalan que solo se solucionó a una parte, en La Gazapa, mientras que, adentro, el barrio sigue inundándose, en “un problema de toda la vida”. Los mismos vecinos manifiestan que la solución es sencilla, solo que hasta el momento no han sido escuchados.

Proponen la construcción de un alcantarillado desde la avenida Demetrio Mendoza, para que las aguas se desvíen hacia el río Pamplonita.

A este problema, Obregón agregó que ha hecho falta conciencia comunal, porque la misma gente ha llenado de basuras el box culvert recolector.

“Ahí se encuentran colchonetas, cauchos, lavamanos y otras basuras. Cuando hacemos gestión, las empresas de servicio público lo limpian, pero a la semana vuelve a llenarse de escombros, de manera que cuando las aguas de San Martín llegan al box culvert, al estar tapado, caen a Prados del Este por la calle 8”, puntualizó Obregón.


La batalla contra la inseguridad

Un hecho que angustió a los vecinos hace varias semanas y disparó las alarmas fue un cruce de disparos, perpetuado por delincuentes que siguieron a una persona hasta el barrio, luego de que retirara dinero en el banco.

Sin embargo, el líder comunal asegura que desde entonces no se ha vuelto a perpetuar algún hecho que perturbe la calma. Aunque un CAI móvil fue instalado, piden que se construya uno fijo para que la seguridad sea permanente.






Recopilado por: Gastón Bermúdez V.