PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

TERREMOTERO -Reconocimiento, enero 2018-

Apasionantes laberintos con inspiraciones intentan hallar rutas y permiten ubicarnos en medio de inagotables cascadas, son fuentes formadas por sudores de ancestros. Seguimos las huellas, buscamos encontrar cimientos para enarbolar desprevenidos reconocimientos en los tiempos. Siempre el ayer aparece incrustado en profundos sentimientos.

Corría finales del año 2008, Gastón Bermúdez sin advertir y sin proponerlo, inicia por designios del destino la creación del portal CRONICAS DE CUCUTA. Parecen haberse alineado inspiraciones surgidas por nostalgias. Gran cúmulo de vivencias, anécdotas, costumbres y añoranzas, fueron plasmadas en lecturas distintas.

Ya jubilado de la industria petrolera venezolana, recibió mensaje que expresaba una reunión de amigos en Cúcuta. Tenía más de cuatro décadas ya establecido de forma permanente, primero en la ciudad del puente sobre el Lago y después en la cuna del Libertador. Viajó ilusionado, acudió puntual a la cita desde Caracas. Encontró un grupo contemporáneo, conformado por amigos ex-jugadores de baloncesto y ex-alumnos del Colegio Sagrado Corazón de Jesús.

La tierra cucuteña levantada desde primeras raíces plantadas, siempre acompañó todos los hijos ausentes. Cuando encontramos distantes los afectos, creemos separarnos de recuerdos. Nos llevamos al hombro baúles de abuelos, cargamos con amigos del ayer, empacamos en maleta la infancia y juventud. Muchas veces una fotografía antigua, atrapa y confirma que nunca pudimos alzar vuelo.

Entonces por aquellos días apareció publicado ´La ciudad de antaño´, parido desde generosa pluma con sentido de identidad comprometida, fue el mártir periodista Eustorgio Colmenares Baptista dejando plasmados recuerdos de finales de los 50 y años 60. Sin querer, esas letras fueron presentación inaugural de CRONICAS DE CUCUTA. Los Inolvidables sentires viajaron al modesto grupo de amigos y abrieron compuertas para afianzar arraigos de infancia. Don Eustorgio culmina la crónica con frases retumbando las memorias: “Había muchos menos avances tecnológicos a disposición de la comunidad, pero vivíamos como si nada nos faltara. Nos bastaba con vivir en Cúcuta”.

Sentires intactos, ahora plasman recuerdos en calles transitadas por niños que fuimos. Nuevamente los arraigos hacen despejar las avenidas a los rieles del antiguo ferrocarril. Nos bastaba con vivir en Cúcuta. Asoman madrugadas entre indetenibles remembranzas y añoranzas.

Sin planificar nada, Gastón compartía vía internet las crónicas del Diario La Opinión aparecidas cada ocho días en lecturas dominicales. Sin saber, creció el portal CRONICAS DE CUCUTA. Cada acontecimiento recopilado se convertía en homenaje In Memoriam para hombres y mujeres que dejaron muy alto el Valle de Guasimales. Igualmente, exalta la dignidad con reconocimiento a grandes glorias del ámbito artístico, cívico, periodístico, religioso, deportivo, cultural, social y político.

Oficialmente se convierte en PORTAL WEB el 7 de octubre 2010. En forma admirable acumula ya 1.329 recopilaciones tipo crónicas, casi todas extractadas de periódicos y publicaciones locales, libros populares, escritos nacidos de historiadores, periodistas, inéditos autores y muchos escritores del Norte de Santander. El portal permite hallar el original ADN ancestral y ubica el sentido innato de pertenencia cucuteña. Llegó un día a la vida de todos los internautas, igual como aparecen las buenas nuevas, sin avisar, sigilosamente introduciéndose en las cortezas que somos y las venas que siempre fuimos. Su creador, nunca imaginó un buscador que tocara el alma y menos tallar imborrables despertares en ávidos ojos de lectura.

Aparece ahora como paso determinante para navegar en referencias de Cúcuta. Asegura a nuevas generaciones herramientas para afianzar valores jamás perdidos. La perspectiva futura para ámbitos históricos, culturales, sociales y deportivos, harán necesario considerar el Portal como insigne buscador de consulta e informativo. Importante archivo tecnológico para infantes en colegios y escuelas. Podrá acceder directamente cualquiera a profundos arraigos allí recopilados. Casi imperativo considerarlo como salvaguarda del sentido de identidad y pertenencia.

CRONICAS DE CUCUTA se convirtió en sugestivo repaso de acontecer histórico, recopilado en 19 capítulos o clasificaciones. Portal libre, siempre abierto a todo aquel deseoso por descubrir datos históricos, biografías, nombres de grandes personajes, fechas emblemáticas, sucesos de vida social, cultural, deportiva, religiosa, artística y política. Formidable vía adentrándose en acontecimientos del siglo XVIII hasta nuestros días. Todo expedicionario oriundo se encontrará representado en cada letra, apellido, dato, foto y fecha. Todos volverán a observar las luces de la gran ciudad en medio de rutas por hallar orígenes.

CRONICAS DE CUCUTA no debe tener como destino el olvido, deberá asegurar a nietos de nuestros nietos, inquebrantables lazos surgidos de nostalgias, recuerdos y añoranzas. CRONICAS DE CUCUTA es herramienta tecnológica para demarcar el hilo conductor entre hoy y ayer. Parece luz encontrada en días oscuros, nos abre el entendimiento. Pulsar la tecla nos lleva a destinos con encuentros pasados. Valiosa información contenida en páginas adornadas con sentimientos profundos.

CRONICAS DE CUCUTA garantiza el resurgir de valores originarios que parecían adormecidos por culpa del avasallante mundo moderno. CRONICAS DE CUCUTA llegó para quedarse, igual que mares inundados por recuerdos. CRONICAS DE CUCUTA confirmó la premisa donde las nostalgias se convierten en vehículos para transportar la historia. Una enciclopedia virtual presentada por nuestras gentes con sencillo lenguaje.

Anclados quedarán por siempre nuestros sentires, intactos los arraigos, despiertas las añoranzas y vivas las costumbres intactas. Ahora aseguramos el reguardo de raíces que retoñan desde cenizas del ayer. Dios jamás declaró desértico el Valle Arcilloso, siempre fue bendecido, tampoco declarado deshabitado para la vida del hombre.

Fueron creciendo raíces en medio de cenizas y milagrosamente reverdecieron los gigantescos árboles frondosos. CRONICAS DE CUCUTA reafirma lo que somos. Seguiremos siendo aquello que siempre fuimos, nada cambió, solo algunos pañetes y varios techos distintos.

Todo estará por volver, todo por crecer y todo por llegar. Nunca estaremos solos. Cada generación hará brotar nostalgias por siempre convertidas en historias llenas de arraigos.

Nos bastaba con vivir en Cúcuta…

miércoles, 18 de noviembre de 2020

1784.- MEJORES AÑOS DEL CUCUTA DEPORTIVO


Gustavo Contreras  (La Opinión)


Cúcuta Deportivo, en la Copa Libertadores 2008, terminó primero en Grupo 6
con 11 unidades tras ganar tres partidos

Los mejores años de la historia del Cúcuta Deportivo se puede decir que fue en el periodo de 2005 al 2008. En esos cuatro años, la institución rojinegra brindó alegrías a una hinchada que casi nunca vive momentos de grandeza futbolística.

En 2005 el equipo del entrenador Álvaro de Jesús Gómez ascendió; en 2006 Jorge Luis Pinto logró el campeonato nacional, en 2007 Jorge Luis Bernal llevó al equipo a semifinales de Copa Libertadores en su primera participación y en 2008 Pedro Sarmiento disputó la última participación del elenco motilón en un torneo Conmebol, precisamente en la Libertadores de ese año. 

En el 2008 fue el último partido que el rojinegro jugó en un campeonato continental y el regreso se vislumbra incierto, aunque en la actualidad (2020) se presenten más cupos para Colombia (cuatro a Libertadores y cuatro a Sudamericana).

Ultimo partido en Copa Libertadores 

Santos de Brasil fue el rival de esa noche del 8 mayo del 2008. Era la vuelta de los octavos de final en el General Santander en el que el motilón tenía que salir a remontar un 2-0 obtenido en Vila Belmiro, el estadio del equipo brasilero. 

Ese encuentro de ida se disputó siete días antes, en la fecha que se conmemora el día del trabajador. Cerca de 17 mil espectadores del club en el que debutaron estrellas como Pelé y Neymar, presenciaron como Rodrigo Lima al minuto 18 y el colombiano Mauricio Molina al 71 anotaron y derrotaron a un Cúcuta que saltó a la cancha con la intención de defenderse jugando con Matías ‘El Pescaito’ Urbano, como único delantero. 

Para el segundo partido, el panorama era negro pero la presentación en la Copa Libertadores 2007 hacía que no se perdiera la esperanza y se soñará con una remontada. 30 mil espectadores llenaron el General Santander. 

El Cúcuta Deportivo de Sarmiento saltó a la cancha con Leandro Castellanos en el arco; ‘Pepe’ Portocarrero y Flavio Córdoba en la defensa central; Elvis González como lateral izquierdo y Elvis Rivas como derecho; Charles Castro en primera línea de volantes; James ‘Taganga’ Castro, José Amarilla, Macnelly Torres en el mediocampo ofensivo y Diego Aroldo Cabrera y Urbano como delanteros.   

Mientras que el Santos de Emerson Leao (ex arquero de la selección pentacampeona mundial) formó con Fábio Costa; Kieber, Betao, Fabao, Marcelo; Molina, Guerreiro, Souto, Adriano y Lima y Kleber.

Como era de esperarse, el rojinegro inició el encuentro dominando el balón, pero no pudo romper la buena defensa brasilera, hecho que le permitió al equipo que viste de blanco tomarse confianza y generar la primera opción de gol al minuto 7 tras un remate de Molina que pudo desviar Castellanos. 

La respuesta del Cúcuta fue diez minutos después por medio de Taganga quien desde media distancia disparó obligando a trabajar el guardameta brasilero. 

El primer susto de la noche en el gramado del ‘Coloso de Lleras’ fue al 19 cuando Fabao anotó de cabeza, gol que fue anulado por fuera de lugar. 

Esos previos avisos, se consumaron cinco minutos antes de finalizar la primera mitad. Marcinho Guerreiro disparó al arco sur desde dentro del área con destino de gol, pero Castellanos se interpuso en su camino dejando un rebote que Kléber Pereira no desaprovechó y clavó en el ángulo superior izquierdo, sellando prácticamente la clasificación con un 3-0 a favor en el global. 

Para la segunda mitad, Santos salió con la misma intensidad de los dos partidos y tan solo ocho minutos después de reanudarse el juego, en un contragolpe Kléber sirvió un balón a Lima quien tras rematar con borde interno dejó estático al portero nacido en Toledo.    

Con un 4-0 en contra, el rojinegro quedó grogui aunque intentó pero sin claridad. En ese encuentro ingresaron Lin Carlos Henry y Eudalio Arriaga.

Este duelo de octavos de final fue arbitrado por el paraguayo Carlos Amarilla, quien también dirigió en el General Santander el 3-1 a Boca Juniors en el 2007. 

Participación decorosa
  
La participación en la Libertadores del 2008 fue la segunda del equipo motilón en su historia. En 2007 estuvo a punto de tocar la gloria al vencer a rivales como Gremio, Toluca, Nacional de Uruguay, hasta caer con Boca Juniors en semifinales. 

La vara dejada por el Cúcuta del profesor Bernal era alta y como es habitual en un equipo chico cuando es muy bueno, fue ‘desarmado’ para el año siguiente. Jugadores titulares como Robinson Zapata, Walter Moreno, Julián Hurtado, Rubén Bustos, Víctor Cortés, Alex Del Castillo, el argentino Juan Manuel ‘Burrito’ Martínez y el panameño Blas Pérez, salieron de la institución. 

Buscando igual o aproximarse a la excelente presentación del 2007, el rojinegro inició su camino en el Grupo 6 con Santos (Brasil), Chivas de Guadalajara (México) y San José de Oruro (Bolivia). 

El primer encuentro lo jugó el 13 de febrero en el General Santander igualando a ceros con Santos. Para la segunda fecha el equipo no lograba despegar y empataría a ceros nuevamente en su casa, pero esta vez contra San José el 28 de febrero. 

Chivas de Guadalajara fue la primera víctima del motilón en el estadio Jalisco. El 11 de marzo, por la fecha tres, el Pescaito Urbano anotaría el único gol del encuentro al minuto 44 concretando la primera victoria en suelo mexicano y en esa edición de la Copa. 

Dieciséis días después, volvería a ganarle al equipo manito pero esta vez en el General Santander, nuevamente con gol de Urbano a 11 minutos el final en un partido recordado por un inicio atrasado a causa de problemas con la iluminación y porque Chivas tuvo que cambiarse de camiseta a una blanca con verde puesto que la titular, tenía rojo, confundiendo a la terna arbitral.  

En la quinta jornada marcaría historia al derrotar 4-2 a San José en Oruro, una ciudad boliviana ubicada a 3.735 metros a nivel del mar. El argentino Urbano, continuaría con su senda goleadora anotando un triplete complementado con un gol de Macnelly Torres.  

La sexta y última fecha de la Fase de Grupos, le tocó visitar al Vila Belmiro por primera vez, cayendo 2-1. Por los rojinegros anotó Lin Carlos Henry de tiro libre. 

El grupo lo cerraría de primero con 11 puntos producto de tres partidos ganados, dos empatados y uno perdido, con una diferencia de gol de más tres. Lo siguió Santos con 10 (quien también se clasificó y luego sería su verdugo), Chivas alcanzó nueve unidades y San José solo cuatro.

Matías ‘Pescaito’ Burbano fue el goleador del elenco motilón con cinco tantos. 





Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

lunes, 16 de noviembre de 2020

1783.- LAS FIESTAS PATRIAS DE ANTAÑO, 1942


Gerardo Raynaud (La Opinión)

El día 18 de julio de 1942 salió en el periódico El Comentario, las expectativas de lo programado para el desfile olímpico del Día de la Juventud Colombiana (19 de julio) y festejos del Día de la Patria (20 de julio).

A mediados del siglo pasado y durante mucho tiempo, antes y después de esa fecha, la fiesta patria por excelencia en Colombia, el día de su independencia se celebraba de manera diferente a como la presenciamos en la actualidad. 

Comenzando el siglo y hasta los años del llamado Frente Nacional, en la conmemoración del 20 de Julio, no se realizaban desfiles militares ni se hacía ostentación de poder exhibiendo su armamento y menos su capacidad de reacción ante las posibles agresiones, internas o externas, todo ello porque no se presentían o no se esperaban o tal vez, por la actitud pacifista derivada de las lecciones que dejaron en el viejo mundo las consecuencias de las confrontaciones que dejaron en la ruina, tanto a vencidos como a vencedores.

Por la época de los años cuarenta, según se desprende de las crónicas de entonces, se programaban actos solemnes en las diferentes instituciones, las más representativas de nuestra nacionalidad. En esta ocasión, en nuestra ciudad, tuvieron lugar festejos en el recientemente construido Stadium Santander, en la Escuela Departamental de Música y en la Penitenciaría y Cárcel Modelo, en donde mostraron su agradecimiento patriótico quienes todos aquellos que de una u otra forma tenía relación con estos establecimientos.

Comenzaremos por narrarles que entonces los gobernantes liberales, en el poder desde el año treinta, habían decretado una serie de reformas en el sector de la educación, para desagregarla de la férrea orientación que venía dándole la iglesia católica y darle una visión más laical, entre las cuales se contempló la creación del “Día de la Juventud Colombiana” que se celebraría la víspera del día de la Independencia.

Por esta razón, el domingo 19 de julio de 1942, la Dirección de Educación Pública del Departamento organizó un desfile olímpico, como se llamaba entonces la marcha que efectuaban los estudiantes, que dicho sea de paso, causó honda emoción entre el público que asistió al “Stadium” y que fue calificado de “brillante” por la magnífica presentación y disciplina y por la nota colorida y vistosa que los escuadrones de colegios y escuelas pusieron en la celebración. 

Los uniformes que portaban y la impecable marcha que imprimían en el desfile, los colegios de los Hermanos Cristianos, Gremios Unidos, la Escuela Industrial, el Colegio Cúcuta de Señoritas, así como el Reformatorio de Menores, todos ellos acompañados con las bandas marciales de los tres primeros, fue lo que más llamó la atención de los espectadores. 

Ubicados ya en el campo, se presentó una revista de gimnasia, atletismo y danzas por parte de los colegios de bachillerato y la jornada se clausuró con una marcha realizada por un grupo de soldados y suboficiales del Batallón Santander, por esos días acantonados en la ciudad.

Muchas felicitaciones comunicó la ciudadanía por intermedio del director de la Escuela No. 4, Adolfo Paz, a los organizadores del acto, el doctor Félix Enrique Villamizar, Director de Educación y el señor Luis Adolfo Bermúdez Hernández, Director de Cultura Física, en un elocuente discurso y con las notas de la Banda del Departamento despidieron el magno acontecimiento.

Mientras tanto, en la Escuela Departamental de Música, los profesores y alumnos, orientados por su director, el maestro Fausto Pérez, organizaron como homenaje al Día de la Patria, un programa cultural que se llevó a efecto en su salón de actos, en las horas de la mañana, evento al cual asistieron el señor gobernador del Departamento, sus secretarios de Gobierno, Hacienda y Educación Pública, el Alcalde de la ciudad, el comandante de la Policía Nacional, los representantes del clero y del colegio Sagrado Corazón de Jesús, quienes ocuparon los puestos de honor.

Acompañando a estos dignatarios se congregó un selecto grupo de damas y caballeros de la alta sociedad y algunos elementos de la prensa. El patriótico acto abrió con los discursos de bienvenida pronunciados por el doctor José Manuel Villalobos y el profesor español De Valera. 

En desarrollo de esta función cultural fueron recitadas bellísimas poesías por parte de la señorita Eumelia Duarte y la niña Julieta Prada; trozos de música selecta en el piano y a cuatro manos ejecutaron las niñas Cecilia Hernández Mora y Merceditas Cortés, también presentaron sus actos musicales las señoritas Lolita Jácome y Teodosila Morales y en la ejecución de las Sonatinas número I y III de Clementi, las estudiantes Laura Blanco y Haydée Margarita Gil deleitaron a los asistentes.

Sin embargo, el número que más llamó la atención y el considerado más estupendo y ovacionado fue el conjunto formado por los estudiantes de la Escuela, quienes interpretaron como final del acto, el bellísimo y fino vals “Ohio”, y cerrando la presentación, las notas del Himno Nacional.

En las postrimerías de esta celebración, entre las tres y las cuatro de la tarde,  se verificó en la Penitenciaría y Cárcel Modelo, acto que no podía dejar por fuera a quienes se hallaban privados de la libertad. En el solemne episodio, los presos entonaron el Himno Nacional en coro con la orquesta dirigida por el maestro Benjamín Herrera en el salón cultural de la Penitenciaría, adornado para la ocasión con los cuadros de Bolívar y Santander, la bandera tricolor y algunas flores que engalanaban el ambiente.

Asistieron los comandantes de la Policía y el Ejército, el maestro Aurelio Martínez Mutis, la poetisa “Alma Luz”, el director del periódico “El Norte” y un grupo de damas y caballeros invitados especialmente para la ocasión.

La intervención de algunos reclusos se limitó a quienes recitaron sentidos poemas, todos alusivos a las tristes situaciones  que padecen los que están sufriendo las duras condiciones de reclusión y a canciones esperanzadoras por recuperar las libertades perdidas.

Una bella improvisación de la poetisa fue delirantemente aplaudida por los asistentes pero especialmente a los reclusos a quienes sus palabras les llegó alma.

Con la presentación sucinta de los gloriosos sucesos de la Independencia, hecha por el maestro de la escuela del Penal, señor Silva Navarro, al terminar la tarde, finalizó el corto ejercicio de observancia patriótica en nuestra Cúcuta de mitad de siglo.





Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

sábado, 14 de noviembre de 2020

1782.- PROCESO A SANTANDER POR LA NOCHE SEPTEMBRINA


Imágenes

En el aniversario de la muerte del General Francisco de Paula Santander, Imágenes presenta el fragmento de un documento verdaderamente importante, acerca del proceso a nuestro prócer. El texto completo fue tomado de la Edición de la Fundación para la Conmemoración del Bicentenario del Natalicio y el Sesquicentenario de la Muerte del General Francisco de Paula Santander. Biblioteca de la Presidencia de la República. Administración Virgilio Barco, 1988.

Ventana por donde huyó el Libertador la noche septembrina

PRIMERA INDAGATORIA AL GENERAL DE DIVISIÓN FRANCISCO DE PAULA SANTANDER (1828). (FRAGMENTO)

El 28 de septiembre el señor general y acompañado, pasaron a la casa del colegio de ordenados, donde se haya preso el señor general de división Francisco de Paula Santander, a quien recibió juramento, que hizo bajo su palabra de honor, ofreciendo decir verdad en lo que supiera y fuera preguntado.

PREGUNTADO

Dónde estuvo y qué conducta observó la tarde y noche del 25 del corriente, dijo: que para mejor absolver esta pregunta debe tomar la cosa desde las 3 de la tarde, a cuya hora vino a comer a su casa, habiendo estado toda la mañana, desde las 9, pagando algunas visitas, como al provisor Rocha, las señoras Almeidas, las señoras Uricoecheas, las señoras Sánchez, las señoras Genoveva Ricaurte y familia, el doctor Viana, en donde le parece que dieron las dos de la tarde, y antes (de) entrar a su casa visitó a la familia de las señoritas Mendozas; que habiendo llegado a la pieza donde habita, le avisó la mujer Antonia, que le cuida la casa, que su hermana la señora Josefa Santander estaba muy mala y que pedía un poco de aceite de almendras, y se lo mandó; que comió muy a la ligera y salió para la casa de dicha su hermana, en donde encontró todas las personas de la familia y a las señoras mujer del doctor Casimiro Calvo y la del doctor Casimiro Joaquín Suárez, que estaban asistiendo a la enferma, que por la detención de las pares, estaba bien mala; que mandó buscar al doctor Merizalde, que vino, recetó no sabe qué remedios y se fue, anunciando que iba a casa del rector de la universidad a una junta de gobierno.

Que el exponente permaneció en la casa, y como cerca de las 5 de la tarde, lastimado de oír los ayes de la enferma, salió a la puerta de la calle y alcanzó a ver fuera de su casa a la mujer del señor José Vásquez Pose y, dirigiéndose a ella, le contó el estado en que se hallaba su hermana; que ella le dijo que a una mujer se le había quitado con tal remedio, de que no se acuerda, y le supliqué que se llegara a casa de su hermana, para ver si se le aplicaba.

Que en la puerta de la calle de dicha señora estaba parada una de sus niñas y se dirigió hacia ella, con cuyo motivo entró en la casa, en donde estuvo conversando con las señoras un gran rato; que luego salió y volvió a casa de dicha su hermana, que vive en la calle de los carneros; cerca de la oración, viendo que el mal se agravaba, mandó a buscar al doctor Merizalde con el señor Honorato Rodríguez, pariente político del señor José María Briceño, y que habiendo respondido dicho Merizalde que no venía porque no se atrevía a hacer la operación de extraer las pares, llamasen al doctor Cheyne; que entonces hizo buscar al doctor Arganil, que vino, vio a la enferma y escribió una receta; que el exponente la tomó y con una criada llamada Liberata se vino a salir por detrás de la iglesia de San Victorino, a la plazuela, a la botica de un francés que la tiene establecida debajo de la casa que fue de don José Antonio Ugarte; que entró, le leyó la receta y le dijo que la despachara inmediatamente; que le contestó que tres de las drogas que se pedían, y recuerda ahora que eran agua escabiosa y de melisa, no las había en su botica, ni creía que las hubiera en ninguna otra; que el exponente escribió esta misma razón al pie de la receta y la devolvió con la criada a su hermano político; que se quedó conversando con el francés, a quien apenas había saludado anteriormente, sobre el mayor o menor expendio de su establecimiento, y aun le preguntó si había oído hablar de la propuesta que hacía la casa de Laffite, acerca de amortizar la deuda extranjera, sobre lo cual el exponente le respondió que no había oído decir que fuera la casa de Laffite y que sobre esta materia conversaron, dando tiempo a que la criada regresara con alguna otra receta; que al cabo de un rato, que no parecía, salió de la botica y por el mismo camino por donde había venido a ella volvió a la casa de su hermana, andando despacio porque prefería ir así a oír los quejidos de la enferma, pero que solo iba por la calle, es decir, que no iba acompañado por nadie; que llegó a la casa y la enferma acababa de arrojar las pares detenidas.

Que se quedó allí conversando sobre partos, sobre la correspondencia entre el ministro del Perú, Villa, y nuestro secretario de estado y sobre fábricas de casas; estando en esta especie de tertulia, las ya nombradas mujeres del doctor Calvo y doctor Suárez, su prima Juana Santander, la señora Manuela Ramírez, su hijo el doctor Ezequiel Rojas, que le dijo se iba al otro día para Hato Viejo y quizá a Tunja, que qué era lo que se le ofrecía; que estaban también el doctor Arganil y el padre fray Miguel González, de San Diego, a quien se había llamado por el peligro en que estaba la enferma y porque es su director espiritual; que, como a las 9 de la noche, según le parece, se retiraron para sus casas todos los mencionados, a excepción de la mujer del doctor Calvo, del padre González y el exponente, que resolvió quedarse a dormir allí, como otras veces lo había hecho, como que al efecto, y con motivo de estas agitaciones políticas, siempre había una cama preparada para cuando quisiese ocuparla, y en esta ocasión lo decidió a ello el estado de enfermedad de su hermana.

Pero como el ciudadano Francisco González acompañaba al exponente en la pieza en que dormía, porque no se atrevía a dormir con criados, receloso por las mismas turbaciones políticas, teniendo el exponente la llave de las piezas donde tiene sus intereses, se vino a su casa con el mismo Honorato Rodríguez a dejarla y tomar su esclavina y su espada.

Que las tomó en efecto, dejó la llave de sus piezas y se volvió inmediatamente a la casa de su hermana; en la pieza donde estaba la cama durmió también el padre González; que tarde de la noche entró al cuarto su hermano político el coronel Briceño, a avisarle que su hermana había oído como descargas de fusil; que se vistió inmediatamente, se levantó la demás gente de la casa y se pusieron a observar lo que sería; que a poco rato tocaron a la ventana y se vio que era el general Ortega con una partida de soldados montados, que les avisó que había novedad en la ciudad; que su hermano y el exponente hicieron ensillar sus bestias y salieron con dicho general por la calle de los carneros a San Francisco, y de allí a la plaza; que cerca de ella encontraron al Libertador con varios generales y oficiales, a quien acompañaron todos hasta el puente de San Francisco por toda la calle del comercio, y de regreso luego por la misma calle hasta su palacio.

Que el exponente le preguntó al general Rafael Urdaneta, luego que entró el Libertador a su palacio, lo que debía hacer, tanto por si se le creía útil como principalmente porque en la agitación en que estaban las tropas no fuera a recibir algún insulto por la posición política en que tanto tiempo ha se encuentra; que el general Urdaneta le respondió que se fuera a casa de dicho general, en lo cual parece estuvo de acuerdo su excelencia el Libertador, y permaneció en ella toda la madrugada del 26 hasta las 12 del día, en que el mayor de la plaza, Arce, lo llamó a la comandancia general y fue con él a la casa que sirve de su despacho; que el comandante general París lo condujo a la pieza que sirve de despacho a la comisión de repartimiento de bienes nacionales, previniéndole que permaneciese allí hasta nueva disposición, incomunicado.

Que ayer tarde, como a las 4 ó 5, el mismo comandante general lo ha conducido a esta pieza.

PREGUNTADO

Si tuvo algún antecedente de lo acaecido en la noche del 25 u oyó alguna expresión que pudiera así indicarlo y a quién, responde que absolutamente no tenía conocimiento de que hubiera algún plan que debiera ejecutarse para hacer cualquier cambio, y que está seguro de que, aunque lo hubiera habido no se lo habrían comunicado.

PREGUNTADO

Por qué dice y asegura que si hubiera habido algún plan no se lo habrían comunicado, contestó que porque el exponente, a toda persona con quien hablaba, cuando se trataba de los negocios políticos de la República, le manifestaba su decisión de no mezclarse en nada que pudiera comprometerlo y de marchar al norte con la comisión que se le había dado y tenía aceptada, como que llegado el caso comprobará todos los pasos y medidas que había tomado para el arreglo de sus negocios y para prolongar su ausencia de Colombia, aunque el gobierno no lo ocupase en los Estados Unidos; que añade también que una de las razones que el exponente manifestaba a las personas que mostraban desconfianza sobre el estado de cosas para persuadirlas de que el exponente conocía bien su posición política, era la odiosidad personal que le profesaban los principales jefes de los ejércitos del sur, Magdalena y Venezuela, y la inepcia que los pueblos, a semejanza de los de todos los países, estaban mostrando; que ya por su parte había hecho cuanto le parecía que le aconsejaba su deber y que era preciso acomodarse al tiempo.

PREGUNTADO

Qué clase de personas eran con las que se expresaba en estos términos y cuál la desconfianza que ellas manifestaban con el estado presente de las cosas, dijo que con el señor Baralt, señor Jacinto Martel, que estaba en compañía de los comerciantes Carrasquilla, Lemos, Rubio, hablándose del estado de miseria pecuniaria en que estaba el país, con los Arrublas, el doctor Suárez, Florentino González, le parece que con el general Vélez, con el general Ortega y no se acuerda con qué otras personas de aquellas bien conocidas por sus buenos deseos patrióticos, y en este estado recuerda al señor José Ignacio París, al doctor Viana.

La desconfianza que se manifestaba sobre el estado de la República se reducía a considerar la ninguna moral que tenía ya el ejército y el pueblo, la situación del país por su pobreza y por su estado de insolvencia con los extranjeros, en cuyas precisas circunstancias se temía el rompimiento de hostilidades con el Perú y una invasión de parte de los españoles.

PREGUNTADO

Si en las conversaciones que tuvo con el señor Florentino González se tocó alguna vez sobre el suceso que tuvo lugar el 25 del corriente u otro parecido, contestó que absolutamente, sobre sucesos como el del 25, no le ha oído nada y que antes de ese día hacía como tres o cuatro que no lo veía; que algunas veces hablaba como conforme con su suerte y otras como desesperado de su situación y resuelto a mejorarla de cualquier modo; que el exponente entiende por su suerte, la particular de González, como que un día le preguntó al exponente si llevaba oficial de legación a los Estados Unidos, y supone el exponente que eso sería por ver si se podría acomodar; que aunque no puede explicar bien esta resolución que le comprendía en su conversación de tomar un partido que lo tranquilizase, vuelve a asegurar que no indicó cosa parecida a la del 25.

PREGUNTADO

Si sabe cuál era el motivo para el descontento y desesperación de González, contestó que el exponente está cierto de que todo consistía en su delirio por la libertad, que era de lo que hablaba; que el exponente procuraba siempre tranquilizarlo con varias reflexiones y muy particularmente con la de que debían convencerse de que los pueblos hacían bien poco aprecio de esa exaltación con que se trataba y un régimen completamente liberal.

Y advierte el exponente que el jueves 18 del corriente se decidió a ir a Soacha para visitar al cura, con quien en días anteriores había quedado de ir, y en efecto lo verificó acompañado desde su casa con dicho cura padre Candia, del padre provincial Torres, del padre Chaves, del doctor Garay, del comandante Carlos Wilthiw y del señor Florentino González; que el exponente, asociado al padre Candia, fue conversando de materias indiferentes hasta el puente de Bosa y de allí continuó hasta Soacha conversando con los otros padres, y ya estaba en el pueblo el señor González, que se adelantó desde la salida de la ciudad; que estuvieron por la tarde todos juntos en tertulia, hablando de todas materias, y a las 6 de la tarde, poco más o menos, se volvió a Bogotá el señor González porque dijo que tenía que asistir el día siguiente temprano a su oficina…


Nota del recopilador.- Se relaciona al atentado del cual fue víctima el Libertador Simón Bolívar en Bogotá, Colombia, cuando un aproximado de 37 hombres entre civiles y militares siguiendo supuestamente instrucciones Francisco de Paula Santander, forzaron la puerta del Palacio Presidencial donde se encontraba el Libertador; la compañera de vida de Simón Bolívar Manuela Sáenz, siempre alerta con su espada y sus pistolas a mano, siempre dispuesta a defender a Bolívar.

Estos antipatriotas en su intento de asesinar a Bolívar terminaron con la vida de su edecán quien vigilaba en el Palacio Presidencial un teniente venezolano Andrés Ibarra, quien al oír ruidos salió a enfrentarlos.

¡Manuela al oír lo pasos, despertó a Bolívar, ambos se armaron para defenderse de los asaltantes quienes gritaban, Abajo el tirano! ¡Viva Santander!, invadieron el interior y empezaron a forzar la puerta de la alcoba del libertador; pero esta no era una batalla fácil de ganar, Manuela convenció al Libertador de huir y salieron por la ventana del cuarto.

Fue en ese momento de valentía que demostró Manuela que el Libertador le dice “Tú eres la Libertadora del Libertador”, Bolívar escapa y pasa la noche debajo del puente del Carmen, a pocas cuadras del palacio, lo que empeoró su tuberculosis; el alma del libertador había quedado herida al ver la ingratitud de quienes los traicionaron.

El intento de asesinato de Bolívar el 25 de septiembre de 1828, es la llamada "noche septembrina"; todos los que participaron contra la vida del Libertador fueron exiliados y otros sufrieron prisión, y algunos huyeron.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

jueves, 12 de noviembre de 2020

1781.- LOS DESFILES DEL 20 DE JULIO EN CUCUTA


Oscar Peña Granados

Banda de guerra colegio lasallista Sagrado Corazón

El llanto, los gritos, la tos y los mocos que son frecuentes compañeros de los niños, especialmente en climas fríos como el de nuestra capital, dificultan la consulta cara a cara ya que podría ser un sitio perfecto para que nuestro enemigo invisible, el coronavirus, nos tienda una emboscada. Así que, ante las dificultades para iniciar otros tipos de atención, por ahora tengo licencia para la vagancia lastimosamente no remunerada.

La búsqueda de bibliografía sobre personajes y situaciones históricas de la época de nuestra Independencia me trajo a la memoria una fecha especial, el 20 de Julio y la forma como en la época prehistórica de mi adolescencia se celebraba en nuestra querida Cúcuta.

En esa fecha se conmemora, como todos sabemos, el grito de Independencia, aunque con el tiempo he encontrado que acá y en Venezuela por ejemplo el objetivo no era la total liberación de la metrópoli; se buscaba principalmente la posibilidad de que el criollo tuviera la total libertad para emprender el negocio que quisiera, importar y exportar  cualquier  producto que fuera comercialmente viable, aliviar la carga agobiante de impuestos con que los gravaban de ultramar y elegir sus propios gobernantes, todo esto sin perder la condición de colonia.

El deseo por una Independencia absoluta fue apareciendo con el transcurrir del tiempo y los rencores nacidos del derramamiento de sangre que implicó pretender estos cambios ante una monarquía que luego de eliminar al invasor francés, se volvió cada vez más absolutista y represiva.

Así que esta era la fecha que con inmenso fervor patriótico celebrábamos en nuestra querida, muy querida pero caliente, casi que ardiente ciudad.

Se realizaba en esa ocasión un desfile por las calles de la ciudad, que terminaba en el estadio General Santander con danzas, interpretaciones musicales y revista de gimnasia a cargo de los diferentes colegios y del Ejército. Todo esto implicaba permanecer bajo el rayo del sol durante tres o cuatro horas, sin posibilidad de un descanso a la sombra o el alivio refrescante de un sorbo de agua.

Para llegar a este momento supremo, debíamos entrenar durante una semana o más, sufriendo la misma temperatura, intentando lograr una marcha acompasada que respondiera perfectamente a la voz de mando: izquier, dos, tres, cuatro, que repetía incansablemente el profesor de gimnasia, que disfrutaba ver a su grey completamente a sus órdenes durante horas y horas de “riguroso “entrenamiento.

Y llegaba el momento. El uniforme para estos desfiles era una camiseta (la del colegio era de color morado con un lazo amarillo) relativamente fresca pero el pantalón, Ay Dios, era en paño color crema, de ese paño que picaba en las piernas y producía elevadas temperaturas en el segmento inferior de nuestro cuerpo.

Además, como la camiseta solo se usaba una vez al año, el pingo lazo amarillo nunca aparecía o los zapatos tenis necesitaban una capa urgente de Griffin que se esparcía con una esponja en forma de cuadrado.

Las calles de Cúcuta se veían inundadas de afanados estudiantes con la misma indumentaria, variaba el color de la camiseta; los del Sagrado por ejemplo la tenían de color azul claro, pero los pantalones creo recordar, eran de igual color y con el mismo paño que yo creo fue recomendado a los colegios por algún practicante de la penitencia con cilicio (dícese de faja con cerdas o púas que se lleva ceñida al cuerpo como penitencia o mortificación).

Al llegar a nuestra sede, nos disponíamos en estricta formación y arrancaba el desfile intentando llegar al punto de encuentro con las demás instituciones educativas, para llegar a nuestro punto final: el estadio.

Nuestros profesores eran sacerdotes españoles, quienes aunque no lo reconocían, no disfrutaban mucho de la fecha. Además, nunca tuvimos banda de guerra, así que como mansas ovejitas debíamos ir a pedir cacao al colegio mas cercano que tuviera su grupo de aires marciales.

Generalmente era el Sagrado Corazón de Jesús o Corsaje como lo llaman sus alumnos, quienes contaban con tremenda banda de guerra con toda clase de instrumentos musicales, decenas de tambores y trompetas, marimba y bastoneros y un elegantísimo uniforme que derretía a las damitas y quienes eran aplaudidos por todas las calles donde pasaban. Y ahí detrás nosotros, agachaditos, como los parientes pobres arrimados en casa ajena, sufriendo ocasionales burlas y frases hirientes por “españoles”, intentando mantener el compás que nos marcaba el eterno encargado de la Educación física del departamento, el profesor Bonifacio Jaimes.

Otros años nos daba su apoyo el Instituto Salesiano, al parecer interesado en disputar la primacía de la mejor banda con el Sagrado. Contaba además de los tambores, con marimba y los elementos de viento necesarios para interpretar algunos temas musicales populares.

Y luego esperar, formados en el centro del estadio, la llegada de los demás colegios y de las autoridades departamentales y eclesiásticas, para iniciar la revista de gimnasia en la cual tampoco brillaba nuestro establecimiento educativo.

Se daba la vuelta alrededor del estadio, al compás del redoble de tambores, prestados en nuestro caso, y mientras los demás colegios masculinos hacían pirámides y otros arriesgados ejercicios, nosotros escasamente doblábamos el bracito sobre el pecho y levantábamos la pierna al estilo de las hordas nazis o en nuestro caso de los ejércitos nacionalistas españoles, cuando desfilaban luego de haber aplastado la República.

No faltaban los silbidos y la tomadura de pelo, tan de gusto para el cucuteño. Huevo de pizca le dijeron a un compañero pecoso, cuatro pilas a los que teníamos gafas, camina como un pato a quien sufría las secuelas de una displasia de caderas.

Así que humillados, insolados y sedientos, salíamos del estadio cuando el astro rey se había ya cansado de su tortura a suplicar a las señoras que salían a esa hora a regar sus prados, nos regalaran un poco de agua y tratar de llegar a casa cuanto antes a quitarnos el instrumento de tortura.

Pero como existe la ley universal de la compensación, en mi último año escolar los sacerdotes cansados de pasar por lo mismo todos los años lograron cambiar el desfile por una revista musical, en colaboración con uno de los colegios femeninos. De esa forma, mientras los demás se insolaban nosotros pasamos una tarde bastante relajada en compañía de bellas niñas, situación que me amistó nuevamente con la fecha patria.

No tengo conocimiento de como se celebra en la actualidad esa celebración, pero espero sea diferente y estimule el estudio crítico de nuestra historia.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

martes, 10 de noviembre de 2020

1780.- ORIGEN DE NORTE DE SANTANDER


Imágenes



La Ley 25 del 14 de julio de 1910, en vigor el 20 de julio del mismo año, dio paso al departamento Norte de Santander, nacido después de varios intentos desde que en abril de 1850 se creara en la República de la Nueva Granada la provincia de Santander, con Cúcuta como su capital.

En 1857 se creó el Estado Soberano de Santander con capital en Pamplona, la cual fue trasladada a Bucaramanga en diciembre de ese mismo año. En mayo de 1858, Colombia se denominaba Confederación Granadina y hacían parte de ella ocho estados, incluido el de Santander.

En 1863 la Convención Nacional reunida en Rionegro decidió cambiar el nombre del país a Estados Unidos de Colombia.

Con la Constitución Política de 1886, en la “Regeneración”, nuevamente se cambió el nombre del país y desde esa época la nación se conoce como República de Colombia. Los entonces estados empezaron a denominarse departamentos, y estas se subdividían en provincias.

El territorio del actual departamento aún pertenecía a Santander (por lo cual a esta región del país se le conoce como Gran Santander) y hacían parte de él las provincias de Cúcuta, Ocaña, Pamplona, Charalá, García Rovira, Guanentá, Soto, Socorro y Vélez.

En 1905 el departamento fue dividido en dos y durante un tiempo, Santander tuvo a Cúcuta, Ocaña, Río de Oro, Pamplona, García Rovira, Los Santos y Fortul, como provincias.

Sin embargo una nueva división política ocurrió en 1908 y a raíz de ello existió por un corto período el Departamento de Cúcuta.

Nuevamente en abril de 1910 se producían cambios en la división política de Colombia; los 34 departamentos creados en 1908 fueron suprimidos y el país recobró la división política vigente en 1905, con lo cual desapareció Cúcuta como Departamento y regresó a depender de Bucaramanga, hasta la expedición de la Ley 25 de julio de 1910 con la cual nació el departamento de Norte de Santander.

GENERALIDADES


El departamento de Norte de Santander está situado en el noreste de la región andina del país; localizado entre los 06º56’42’ y 09º18’01’’ de latitud norte y los 72º01’13’’ y 73º38’25’’ de longitud oeste.

Superficie: 22.367 km2.

Población: 1’355. 787 Habitantes

El departamento de Norte de Santander está dividido en 40 municipios, 108 corregimientos, 106 inspecciones de policía, así como, numerosos caseríos y sitios poblados.

Los municipios están agrupados en 22 círculos notariales con 29 notarías; un círculo principal de registro con sede en Cúcuta, 5 oficinas seccionales de registro con sede en Convención, Chinácota, Ocaña, Pamplona y Salazar; está dividido en 2 distritos judiciales, Cúcuta, con 2 cabeceras de circuito en Cúcuta y Ocaña, y Pamplona, que a su vez es cabecera de circuito.

El departamento conforma la circunscripción electoral de Norte de Santander.

El territorio del departamento de Norte de Santander se caracteriza por un relieve montañoso, aunque se pueden distinguir dos grandes unidades fisiográficas, una montañosa y una plana. La montañosa corresponde a la cordillera Oriental, cuya parte meridional, en límites con el departamento de Santander, forma el nudo de Santurbán, del cual se desprenden dos grandes ramales, uno que sigue hacia el norte para formar la serranía de los Motilones y otro hacia el noreste, que se interna en la república de Venezuela.

Se destacan numerosas elevaciones, entre ellas los páramos de Tamá con 3.329 m sobre el nivel del mar, y Santurbán; los cerros de Bobalí Sur, Central y Norte, y Jurisdicciones, y la serranía de Tibú.

La unidad plana cubre principalmente el norte del departamento y corresponde al valle del río Catatumbo, formado por los dos ramales antes mencionados, aquí los suelos son aptos para la agricultura.

Por la distribución del relieve, las corrientes fluviales del departamento de Norte de Santander pertenecen a tres cuencas hidrográficas: por el occidente la del Magdalena, por el norte la del Catatumbo y por el sureste la del Orinoco.

Dentro de los principales ríos que riegan sus tierras se encuentran el Magua, Borra, Cáchira, Catatumbo, Cucutilla, Chitagá, Guarumito, Intermedio, Nuevo Presidente, Oirá, Oro, Pamplonita, Peralonso, San Miguel, Sardinata, Suroeste, Táchira, Tarra, Tibú, Valegra y Zulia.

El relieve departamental de Norte de Santander determina una amplia variedad de climas; las temperaturas van desde los 30°C, en los valles del Zulia y Catatumbo, hasta los 3°C en los altos páramos.

El régimen de lluvias varía de norte a sur; en tanto que en las tierras selváticas del Catatumbo la precipitación alcanza los 3500 mm anuales; en el sur, valle del Zulia y zonas montañosas, sólo se registran 500 mm.

Por las características del relieve se encuentran los pisos térmicos cálido, templado y frío y el piso bioclimático páramo.





Recopilado por: Gastón Bermúdez V.