PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

TERREMOTERO -Reconocimiento, enero 2018-

Apasionantes laberintos con inspiraciones intentan hallar rutas y permiten ubicarnos en medio de inagotables cascadas, son fuentes formadas por sudores de ancestros. Seguimos las huellas, buscamos encontrar cimientos para enarbolar desprevenidos reconocimientos en los tiempos. Siempre el ayer aparece incrustado en profundos sentimientos.

Corría finales del año 2008, Gastón Bermúdez sin advertir y sin proponerlo, inicia por designios del destino la creación del portal CRONICAS DE CUCUTA. Parecen haberse alineado inspiraciones surgidas por nostalgias. Gran cúmulo de vivencias, anécdotas, costumbres y añoranzas, fueron plasmadas en lecturas distintas.

Ya jubilado de la industria petrolera venezolana, recibió mensaje que expresaba una reunión de amigos en Cúcuta. Tenía más de cuatro décadas ya establecido de forma permanente, primero en la ciudad del puente sobre el Lago y después en la cuna del Libertador. Viajó ilusionado, acudió puntual a la cita desde Caracas. Encontró un grupo contemporáneo, conformado por amigos ex-jugadores de baloncesto y ex-alumnos del Colegio Sagrado Corazón de Jesús.

La tierra cucuteña levantada desde primeras raíces plantadas, siempre acompañó todos los hijos ausentes. Cuando encontramos distantes los afectos, creemos separarnos de recuerdos. Nos llevamos al hombro baúles de abuelos, cargamos con amigos del ayer, empacamos en maleta la infancia y juventud. Muchas veces una fotografía antigua, atrapa y confirma que nunca pudimos alzar vuelo.

Entonces por aquellos días apareció publicado ´La ciudad de antaño´, parido desde generosa pluma con sentido de identidad comprometida, fue el mártir periodista Eustorgio Colmenares Baptista dejando plasmados recuerdos de finales de los 50 y años 60. Sin querer, esas letras fueron presentación inaugural de CRONICAS DE CUCUTA. Los Inolvidables sentires viajaron al modesto grupo de amigos y abrieron compuertas para afianzar arraigos de infancia. Don Eustorgio culmina la crónica con frases retumbando las memorias: “Había muchos menos avances tecnológicos a disposición de la comunidad, pero vivíamos como si nada nos faltara. Nos bastaba con vivir en Cúcuta”.

Sentires intactos, ahora plasman recuerdos en calles transitadas por niños que fuimos. Nuevamente los arraigos hacen despejar las avenidas a los rieles del antiguo ferrocarril. Nos bastaba con vivir en Cúcuta. Asoman madrugadas entre indetenibles remembranzas y añoranzas.

Sin planificar nada, Gastón compartía vía internet las crónicas del Diario La Opinión aparecidas cada ocho días en lecturas dominicales. Sin saber, creció el portal CRONICAS DE CUCUTA. Cada acontecimiento recopilado se convertía en homenaje In Memoriam para hombres y mujeres que dejaron muy alto el Valle de Guasimales. Igualmente, exalta la dignidad con reconocimiento a grandes glorias del ámbito artístico, cívico, periodístico, religioso, deportivo, cultural, social y político.

Oficialmente se convierte en PORTAL WEB el 7 de octubre 2010. En forma admirable acumula ya 1.329 recopilaciones tipo crónicas, casi todas extractadas de periódicos y publicaciones locales, libros populares, escritos nacidos de historiadores, periodistas, inéditos autores y muchos escritores del Norte de Santander. El portal permite hallar el original ADN ancestral y ubica el sentido innato de pertenencia cucuteña. Llegó un día a la vida de todos los internautas, igual como aparecen las buenas nuevas, sin avisar, sigilosamente introduciéndose en las cortezas que somos y las venas que siempre fuimos. Su creador, nunca imaginó un buscador que tocara el alma y menos tallar imborrables despertares en ávidos ojos de lectura.

Aparece ahora como paso determinante para navegar en referencias de Cúcuta. Asegura a nuevas generaciones herramientas para afianzar valores jamás perdidos. La perspectiva futura para ámbitos históricos, culturales, sociales y deportivos, harán necesario considerar el Portal como insigne buscador de consulta e informativo. Importante archivo tecnológico para infantes en colegios y escuelas. Podrá acceder directamente cualquiera a profundos arraigos allí recopilados. Casi imperativo considerarlo como salvaguarda del sentido de identidad y pertenencia.

CRONICAS DE CUCUTA se convirtió en sugestivo repaso de acontecer histórico, recopilado en 19 capítulos o clasificaciones. Portal libre, siempre abierto a todo aquel deseoso por descubrir datos históricos, biografías, nombres de grandes personajes, fechas emblemáticas, sucesos de vida social, cultural, deportiva, religiosa, artística y política. Formidable vía adentrándose en acontecimientos del siglo XVIII hasta nuestros días. Todo expedicionario oriundo se encontrará representado en cada letra, apellido, dato, foto y fecha. Todos volverán a observar las luces de la gran ciudad en medio de rutas por hallar orígenes.

CRONICAS DE CUCUTA no debe tener como destino el olvido, deberá asegurar a nietos de nuestros nietos, inquebrantables lazos surgidos de nostalgias, recuerdos y añoranzas. CRONICAS DE CUCUTA es herramienta tecnológica para demarcar el hilo conductor entre hoy y ayer. Parece luz encontrada en días oscuros, nos abre el entendimiento. Pulsar la tecla nos lleva a destinos con encuentros pasados. Valiosa información contenida en páginas adornadas con sentimientos profundos.

CRONICAS DE CUCUTA garantiza el resurgir de valores originarios que parecían adormecidos por culpa del avasallante mundo moderno. CRONICAS DE CUCUTA llegó para quedarse, igual que mares inundados por recuerdos. CRONICAS DE CUCUTA confirmó la premisa donde las nostalgias se convierten en vehículos para transportar la historia. Una enciclopedia virtual presentada por nuestras gentes con sencillo lenguaje.

Anclados quedarán por siempre nuestros sentires, intactos los arraigos, despiertas las añoranzas y vivas las costumbres intactas. Ahora aseguramos el reguardo de raíces que retoñan desde cenizas del ayer. Dios jamás declaró desértico el Valle Arcilloso, siempre fue bendecido, tampoco declarado deshabitado para la vida del hombre.

Fueron creciendo raíces en medio de cenizas y milagrosamente reverdecieron los gigantescos árboles frondosos. CRONICAS DE CUCUTA reafirma lo que somos. Seguiremos siendo aquello que siempre fuimos, nada cambió, solo algunos pañetes y varios techos distintos.

Todo estará por volver, todo por crecer y todo por llegar. Nunca estaremos solos. Cada generación hará brotar nostalgias por siempre convertidas en historias llenas de arraigos.

Nos bastaba con vivir en Cúcuta…

sábado, 10 de enero de 2026

2731.- LOS DIVERSOS CREDOS EN CUCUTA

Jhonatan Orjuela Prato (La Opinión)


Un total de 2.234 organizaciones religiosas fueron caracterizadas en los 40 municipios por parte de la consejería de Asuntos Religiosos de Norte de Santander, entre noviembre y diciembre de 2024.

Esta labor se desarrolló durante mes y medio en un recorrido por el departamento que incluyó dos fases: una presencial y otra virtual, para recoger la información en el primer ejercicio de este estilo llevado a cabo nivel departamental en el país. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no se lograron identificar la totalidad por asuntos de tiempo.

Fuera del credo y costumbres de cada religión, el estudio logra resaltar el aporte social y su papel en la construcción de paz dentro de todas las localidades. De acuerdo con Sulay Álvarez, consejera de Asuntos Religiosos, la labor social y comunitaria de las entidades y líderes religiosos han sido invisibilizada durante años, ignorando el impacto que tiene su accionar en la sociedad.

Los resultados preliminares, que todavía no han sido publicados oficialmente, dan cuenta de la diversidad religiosa que existe en la región.


Musulmanes: un único ser supremo

Una de las religiones más distinguibles a simple vista en las calles cucuteñas es el islam, por la vestimenta de sus creyentes, especialmente la de las mujeres, a quienes es común ver en público con el tradicional hiyab, un velo que les cubre la cabeza y el pecho, y que su uso es mandatorio siempre y cuando no se esté en exclusiva presencia de familiares directos.

En Cúcuta y el área metropolitana cuenta con un solo lugar de congregación musulmana, el Centro Islámico Cultural, ubicado en la calle 11 con avenida 4. Esta es la sede de las actividades de la comunidad, destacando cada viernes, desde las 12:30 p.m., la realización semanal del jutba.

Este es el sermón o discurso pronunciado como antesala a la oración del día, que se lleva a cabo por un líder religioso, denominado imán, en este caso a cargo de Mohammed Jaafar, representante y predicador del Centro Islámico Cultural de Cúcuta, quien ha sido musulmán desde su nacimiento y encargado de impartir la fe islámica.

Dentro de las tradiciones de esta creencia destacan las cinco oraciones diarias. El ramadán es un mes sagrado para los musulmanes, en el cual, como comunidad ayunan desde que sale el sol hasta que se oculta.

Esta especial fecha anual no es fija, y varía constantemente, pero se lleva a cabo siempre en el noveno mes del calendario islámico, ante el primer avistamiento de la luna creciente nueva. Generalmente se ubica dentro del primer semestre del año.

Además de la jutba los viernes, los sábados a las 2:00 de la tarde se imparte la enseñanza del idioma árabe en el centro cultural.

Mohammed, y otros miembros de la comunidad también dictan charlas y conferencias en espacios académicos, mostrando su creencia y su cultura.

Según lo dicho por Mohammed, actualmente hay alrededor de 300 personas que forman parte de la comunidad. Y recuerda que las actividades en el centro no son exclusivas para musulmanes, la población que desee puede hacer parte de las mismas.


Adventistas: la creencia del séptimo día

La Iglesia adventista del séptimo día es una rama protestante del cristianismo que basa su fe en la segunda venida de Jesucristo. Su llegada a Colombia data poco después de la Primera Guerra Mundial, mientras que en Norte de Santander comenzó a practicarse entre 1921 y 1927, de acuerdo con los registros oficiales de la institución.

En Cúcuta se estableció como una de las principales alternativas de culto, y cuenta con al menos 20 lugares, y también tiene presencia en Los Patios y Villa del Rosario. Su templo principal se encuentra situado en el barrio Latino, en la avenida 4 entre calles 5 y 6.

Los adventistas tienen la costumbre de dedicar el séptimo día al descanso, basados en un pasaje de Génesis, de la Biblia católica antigua, donde se explica que correspondería al sábado. Por lo que esta jornada es especial para sus creyentes, quienes van al templo y participan de los diferentes clubes de la iglesia.

En Cúcuta funciona el Instituto Adventista de Cúcuta, un colegio ubicado en La Libertad, en la calle 15A con avenida 13, donde enseñan bajo los principios y valores de la Biblia, de acuerdo con lo manifestado por su capellán, Édgar Cedano. Esta institución cuenta con preescolar, primaria y bachillerato.

Sin embargo, no es una institución educativa completamente adventista, porque no es requisito pertenecer a la religión para matricularse. Según Cedeño tienen 380 estudiantes, de los cuales el 40% aproximadamente hace parte de esa congregación religiosa. También llevan a cabo actividades cada miércoles en la iglesia Canaán, en la misma calle, en las cuales no es obligatorio participar.


Judíos: un estilo de vida

La Comunidad Judía de Cúcuta cuenta con una sinagoga en la ciudad, como lugar dedicado al culto y la congregación del judaísmo.

La capital de Norte de Santander cuenta con aproximadamente 13 familias en la actualidad. Al departamento, los primeros judíos llegaron desde antes del Holocausto, para asentarse principalmente en Cúcuta y Ocaña, aunque también arribaron a otros municipios.

El surgimiento de la sinagoga Merkaz HaTorah Shel Cúcuta se remonta a 2008, como iniciativa de los judíos residentes en la ciudad, quienes en 2010 se establecieron formalmente como una entidad religiosa registrada.

Esta congregación es de orientación ortodoxa sefardí, y es una religión monoteísta, que solo cree en una divinidad suprema, que en este caso es Dios, también referido como Yahvé, sin aceptación de figuras como Jesús o María dentro de su creencia, en contraposición a las diferentes orientaciones del cristianismo.

La vida de los judíos se basa en las leyes de la Torah, que es una compilación de los cinco primeros libros de la Biblia hebrea: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio. Para sus creyentes allí se incluyen las instrucciones para tener una vida con sentido.

En el judaísmo hay varias celebraciones. La más reciente fue el Pésaj, cuando comen pan, en conmemoración a lo que comieron sus antepasados durante la esclavitud a manos de los egipcios, y una galleta de harina de trigo sin levadura llamada ‘matzah’, que rememora la liberación del pueblo israelí, bajo la guía de Moshe (Moisés), que curiosamente este año coincidió con la Semana Santa.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

jueves, 8 de enero de 2026

2730.- SEMANA SANTA, TRADICIONES EN N. DE S.

Juan Marcoantonio Rivas Pinilla (La Opinión)


Durante la Semana Santa se vive la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Este momento es el más importante y sagrado para el calendario de la iglesia católica. Durante esta semana familias de Norte de Santander rinden homenaje a los últimos momentos de Jesús en la tierra. Esta fecha que se conmemora cada año, se desarrolla en 2025 entre el 13 y 20 de abril.

Pero, hoy queremos dejar registro de cómo los nortesantandereanos conmemoran estas fechas históricamente.

Primero, demos un paseo al origen y expansión en de estas celebraciones en América Latina. La Semana Santa se remonta al siglo XVI cuando comunidades religiosas como los jesuitas, provenientes del continente europeo, enseñaron la costumbre a los habitantes de la región.

Orlando Clavijo, miembro de la Academia de la Historia de Norte de Santander, explicó que su origen en Colombia se “remonta al año 1540, a la par de la colonización española”, y también recalcó que pese a que esta celebración tiene más de 400 años “las personas se han apropiado de ella y la han mantenido en el tiempo mediante la práctica de la fe y la devoción”.

El historiador detalló que las tradiciones de Semana Santa en el departamento, aunque comparten similitudes con las de índole nacional, los nortesantandereanos “han sabido combinar sus costumbres, fe y alegrías propias”. De este modo destacó cómo se viven estas fechas en los municipios de Ocaña y Pamplona, donde de una forma creativa y multitudinaria celebran los actos religiosos.

De acuerdo con Clavijo, las tradiciones arraigadas en el departamento son:

Domingo de ramos

El historiador comentó que este evento, que marca el inicio de la Semana Santa, es uno de los más representativos por las procesiones que hacen la comunidad.

En este movimiento de devoción, explicó que los creyentes caminan por las calles con banderas, ramas de olivo y hojas de palma previamente bendecidas, “como lo hizo Jesucristo al entrar a Jerusalén” dijo.

También detalló que las personas parten desde sus parroquias acompañados del padre, teniendo como punto de llegada una iglesia que normalmente se encuentra a un kilómetro de distancia.

Este acto de fe tiene sus particularidades, según cada templo religioso y cada comunidad, pues algunas incluso incluyen bandas marciales para amenizar el recorrido, otras escenifican las estaciones del viacrucis, y algunos vecinos ofrendan a los más necesitados comida tras la caminata.


Recorrido por los siete templos

El recorrido por los siete templos es una tradición muy significativa para los nacidos en Norte de Santander.

El historiador explicó que se desarrolla en la tarde del Jueves Santo y que es una oportunidad para que los residentes de los municipios puedan conocer los templos locales más representativos, hacer sus oraciones y peticiones en cada una de las iglesias.

También sostuvo que durante este acto las parroquias presentan el cáliz y guardan el Santísimo Sacramento en el tabernáculo.

Además, se hace una representación de la Última Cena y el lavatorio de los pies, dos momentos fundamentales de la Pasión de Cristo.

Los siete potajes

La tradición de los siete potajes se hace el miércoles y Jueves Santo, y a pesar de no ser un acto con “un sentir complemente religioso”, las personas lo han apropiado como parte de las costumbres durante la semana mayor.

Según Clavijo, “consiste en servir sobre la mesa siete platos con ingredientes distintos, que pueden variar entre pollo, pescado, arroz, entre otros”, buscando principalmente no repetir comidas y compartir un momento con los seres queridos.

Viernes Santo: el Santo Entierro

Esta reunión que se lleva a cabo el Viernes Santo es un acto simbólico que reúne a los creyentes en las catedrales y templos emblemáticos de cada municipio para pedir perdón por sus pecados y meditar sobre el sacrificio de Jesucristo.

Durante el transcurso del día, los fieles católicos visten de negro y participan de procesiones en las que prenden velas y hacen seguimiento a la imagen del Cristo Yacente, que es una representación de Jesús muerto.

Durante este día se hace la procesión del Santo Viacrucis, también conocida como ‘Estaciones de la Cruz’, en la cual las personas emprenden un trayecto de 14 estaciones representando así el camino que realizó Jesucristo momentos antes de su crucifixión y sepultura.

Domingo de resurrección

El domingo de resurrección es el día de cierre de la Semana Santa y un momento de júbilo para los creyentes, porque se vive el momento en el cual resucita Jesús.

Sobre este día el historiador de la academia mencionó que en los templos organizan procesiones cercanas a la iglesia para celebrar en el trayecto a Cristo resucitado.

“Muchos de ellos visten de ropa de gala y se dirigen a las parroquias llenos de esperanza para marcar así el final de la Semana Santa”, afirmó.

Significado cultural y religioso

Orlando Clavijo, representante de la Academia de la Historia de Norte de Santander, recalcó el significado cultural y religioso detrás de estas fechas, asegurando que “estos momentos permiten la promoción de las costumbres sanas y de la unión en familia”.

Destacó la relevancia de las iglesias en la práctica ciudadana de estos actos e indicó la importancia de que no se observe la fecha desde “un punto de vista económico, sino humano, religioso y artístico”. Reiteró en la manera en que se lleva a cabo está celebración en Pamplona, recomendando lugares como: la Catedral de Santa Clara, la iglesia de San Francisco y la plaza Águeda Gallardo.

Así pues, otras tradiciones que caracterizan a Pamplona en los siete días son la música Sacra en vivo durante las procesiones, a cargo de bandas locales; las diversas artesanías religiosas comercializadas en la plaza Central y la gastronomía, entre los que se encuentran platos sin carne como el sancocho, torrejas de plátano y mazamorra de maíz. Estas costumbres son atribuidas a hermandades religiosas que han pasado y dejado su legado a través de las generaciones.

También una práctica popular de los pamploneses es el ‘Santuario del Humilladero’, donde los feligreses se dirigen, en horas de la mañana, con una cuerda en sus manos, y a la que le hacen un nudo por cada credo que rezan. En total son 33 credos que se realizan, haciendo referencia a los años que vivió Jesús. En este lugar que expone la imagen del Santo Sepulcro.

El municipio cuenta con espacios emblemáticos, que son visitados durante Semana Santa, siendo algunos de ellos el Monasterio de las Clarisas y el Cerro de la Tres Cruces, sitios donde los fieles se reúnen para comprar dulces artesanales y subir a rezar después de las misas.

En Cúcuta se realizan recorridos similares en puntos como: el Monumento Cristo Rey, el Mirador Turístico del Cerro de Jesús de Nazareno, el Monumento a la Virgen de Fátima y el Santuario El Calvario.





Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

martes, 6 de enero de 2026

2729.- DOS FOTOS Y DOS HISTORIAS PARA LA ETERNIDAD

Jorge Enrique Rico Orduz

Hoy les voy a presentar los dos primeros jugadores nacidos en Cúcuta en vestirse de rojo y negro como historia.

 

En el equipo de 1950 jugaban 9 uruguayos y dos colombianos, y eran cucuteños ambos. Se tratan de Luis Eduardo "Gallito "Conteras y Pedro "Cajurra" Díaz. "Gallito" jugo 16 partidos de titular y "Cajurra" 14.

"Gallito" Contreras era defensor central y "Cajurra" Díaz volante de marca. La foto de los dos cucuteños, muestra el día inolvidable de su debut, debutaron el mismo día.

Datos de aquel partido:

Estadio General Santander- febrero 26 de 1950- Arbitro: Blas Velásquez

Cúcuta Deportivo 2-Goles: Uruguayos Ramón Alberto Villaverde, Carlos Zunino.

Sporting de Barranquilla 1-Gol: Paraguayo Sixto Noceda.

Cúcuta Deportivo: Juan José “Niño” Tulic, Luis “gallito” Contreras, Julio Ulises Terra, Alcides Mañay, Luis ‘’chino” Pérez Luz, Pedro “cajurra” Díaz, Abraham González, Carlos Zunnino, Juan De Luca, Ramón Alberto Villaverde, Luis Alberto ‘’marciano’’ Miloc.

Sporting de Barranquilla: Ricardo Cardozo, Jorge ‘’chompi’’ Enríquez, Carlos Peñate, Mario ‘’chino’’ Marriaga, De La Hoz, Carlos Ortiz, Sixto Noceda, Carlos ‘’mono’’ Angulo, Belford Bolívar, Roberto Gómez, Félix Lezcano.

Estos dos jugadores fueron los primeros futbolistas campeones del futbol profesional colombiano con Santafé (1948) y Millonarios (1949) respectivamente. Además, fueron los dos primeros jugadores cucuteños transferidos al exterior, lo hicieron por 1.000 dólares al Litoral de Caracas-Venezuela.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

domingo, 4 de enero de 2026

2728.- JORGE BOLAÑO UN MOTILON QUE ESTARA SIEMPRE EN EL CORAZON

La Opinión/ Cúcuta los Motilones/Gustavo Contreras Sabogal/ Gabriel Barrera Sierra/ John Eric Gómez


Luto en el fútbol colombiano, el domingo 6 de abril 2025 falleció a la edad de 47 años, el ex- medio campista del Cúcuta Deportivo, el samario Jorge Bolaño que desde hace más de una década estaba radicado en Cúcuta.

Según versiones, el ex -futbolista, sufrió un infarto cuando compartía en una reunión familiar. La Opinión consultó a Carlos Alberto Quintero gerente, quien hace parte del Cúcuta Deportivo y manifestó que el sábado estuvo viendo un partido de la Sub-20 del club, se tomó un café, y se veía bien. Siempre se caracterizó en la cancha por ser un jugador líder y fuera de ella una gran persona.

En este sentido, la División Mayor del Fútbol Colombiano, Dimayor, bajo el liderazgo de su presidente, Carlos Mario Zuluaga Pérez, y los 36 clubes afiliados, lamentaron el fallecimiento del exjugador a través de un comunicado.

"La Dimayor, en representación del Fútbol Profesional Colombiano, extiende sus más sinceras condolencias y acompaña en este difícil momento a sus familiares, amigos y seres queridos" expresó la entidad deportiva en el comunicado.

Su trayectoria


Jorge Eladio Bolaño Correa, fue un destacado futbolista que se desempeñó como centrocampista defensivo. Inició su carrera profesional en 1993 con el Atlético Junior, donde jugó hasta 1999, acumulando 145 partidos y anotando 10 goles. Durante su tiempo en Junior, se consolidó como una figura clave del equipo.

En 1999, Bolaño dio el salto al fútbol europeo al unirse al Parma de Italia, donde permaneció hasta 2007, participando en 84 encuentros. Durante su estancia en Italia, también tuvo periodos de préstamo en la Sampdoria y el Lecce. Posteriormente, jugó para el Modena entre 2007 y 2009, sumando 54 apariciones y 2 goles. Regresó a Colombia para finalizar su carrera en el Cúcuta Deportivo, retirándose del fútbol profesional en 2012.

Bolaño representó a la selección colombiana en 36 ocasiones, marcando un gol. Formó parte del equipo nacional en la Copa Mundial de la FIFA 1998 y en la Copa América 1999.

Tras su retiro como jugador, Bolaño se dedicó a la formación de jóvenes talentos. En febrero de 2019, se unió al cuerpo técnico de las divisiones menores de Independiente Santa Fe, contribuyendo al desarrollo de futuros futbolistas.

Lamentablemente, Jorge Bolaño falleció el 6 de abril de 2025 en Cúcuta a los 47 años, debido a un infarto sufrido durante una celebración en la ciudad de Cúcuta. Su partida ha dejado una profunda huella en el fútbol colombiano, recordado por su entrega y profesionalismo tanto dentro como fuera del campo.

Llegó al Cúcuta Deportivo imponiendo su liderazgo

En enero de 2010 el mercado del Fútbol Profesional Colombiano se revolucionó. Después de los once años en Italia, jugando con Parma, Sampdoria, Lecce y Modena, Jorge Bolaño llegó al país para competir con Cúcuta Deportivo.

Con 32 años, el aguerrido samario se puso la rojinegra para luchar en la primera división con un equipo que se encontraba en un proceso de transición tras vivir su época dorada entre finales de 2005 y 2008.


Su paso es recordado con profesionalismo. Su liderazgo se impregnó al plantel que dirigía Néstor Otero y a la postre el argentino Juan Carlos ‘Nene’ Díaz (QEPD) ganándose el respeto del grupo desde los entrenos en el estadio Grancolombiano de Villa del Rosario y en las canchas del colegio Comfanorte, en Los Patios.

Con el equipo motilón jugó 70 partidos en los cinco semestres (2010 y mediados de 2012). Compitió en dos cuadrangulares (2010-II y 2011-I) y padeció crisis administrativas cargadas de atrasos en pagos.

La cintilla de capitán, en 2010, la compartió -entre otros- con el cucuteño Diego Peralta, quien habló con La Opinión tras el lamentable fallecimiento de una figura que actuó además con Junior FC y la Selección Colombia.

“Jorge llegó y se integró al grupo imponiendo su liderazgo. Fue un muy buen compañero, con mucho carisma y alegría. Siempre con su vallenato y una gran calidad humana”, recordó el exdefensor, radicado en Miami.

Peralta aseguró que ‘Bolañito’ fue compañero que marcó la vida por su cercanía con los juveniles, a quienes aconsejaba constantemente.

“Parte el corazón un suceso como este. Hablaba mucho con los jóvenes y me decía que podía ser uno de los mejores centrales de Colombia. Compartíamos la cinta de capitán y me decía que quería que yo me valorizara, que tenía condiciones para ir a los equipos grandes, que tenía todo para salir adelante y siempre con mucha humildad”, contó el exjugador con pasos por Cali, Nacional, Once Caldas, Bucaramanga, Pasto, Pereira y entre otros.

El cucuteño resaltó que Bolaño no dudaba en hablar claro dentro del camerino, pero siempre con respeto.

“Siempre fue así con todos, nunca hubo una pelea o disgusto. Era un líder que demostraba en la cancha: me acuerdo un partido contra el América que tiraba planchas y decía que, si él a esa edad lo hacía, que los más jóvenes también tenía que entrar duro. Decía que entráramos con papa y yuca”, aseguró el hoy formador de talentos en Estados Unidos.

Peralta también resaltó la capacidad de gestionar que tenía Bolaño, quien compitió en el Mundial de Francia 1998.

“Era el encargado de cobrar los premios. Iba donde la persona a cargo y gestionaba para entregarlo a todo el grupo. También ayudaba mucho a los juveniles”, contó.

"Desde esa época decía que estaba encaprichado con Cúcuta y que era hincha del Cúcuta. Era un futbolero", recordó Peralta sobre 'Bola'.

Especial reconocimiento del legendario arquero italiano Gianluigi Buffon

El legendario arquero italiano Gianluigi Buffon despidió públicamente a su excompañero y amigo Jorge Bolaño, luego de que se conociera su fallecimiento esa tarde en Cúcuta.

Ambos compartieron camerino en el Parma durante los años dorados del club italiano, y esa experiencia marcó a Buffon, quien lo recordó con cariño. Bolaño jugó 128 partidos con Parma (entre Serie A, Copa Italia y torneos internacionales), y fue campeón de la Supercopa de Italia en 1999 y la Copa de Italia en 2002.

“Jorge fue un inolvidable amigo y compañero de equipo, un básico en un vestuario de extraordinarios campeones”, escribió Buffon en su cuenta oficial de Instagram, junto a una imagen del equipo en el que ambos jugaron.


El emotivo mensaje generó una ola de reacciones entre aficionados del fútbol, especialmente colombianos. Buffon destacó no solo el talento de Bolaño en la cancha, sino también su calidad humana.

“Luchó sin escatimar y, fuera del campo de juego, su amistad y humanidad lo convirtieron en un ejemplo para todos”, expresó el ex -portero de la selección italiana, dejando claro el impacto que tuvo el colombiano en su vida.

El mensaje tuvo un eco especial en Cúcuta, ciudad en la que Bolaño vivió sus últimos años y a la que llegó en 2010 para vestir la camiseta de los motilones. Tras su paso por el equipo de la ciudad durante cinco semestres, los aficionados locales aún recuerdan la experiencia y profesionalismo que aportó al equipo rojinegro.

Su partida conmocionó al fútbol nacional, especialmente porque se trataba de un referente de la generación que jugó el Mundial de Francia 98 y que dejó huella tanto en Colombia como en Europa.

La ciudad fronteriza, que lo acogió en el cierre de su carrera, también se une al homenaje. Más allá de los títulos y la trayectoria internacional, la despedida de Buffon confirma algo que los cucuteños ya sabían: Jorge Bolaño no solo fue un gran jugador, también fue una gran persona.

Su último gran gesto

En el fútbol, donde muchas veces los reflectores solo iluminan los goles, los títulos o los escándalos, hay gestos que trascienden por su nobleza y discreción. Jorge Bolaño, el eterno número cinco de carácter férreo y corazón noble, dejó uno de esos actos imborrables en los últimos compases de su carrera. Fue en silencio, sin cámaras ni aplausos, como vivió gran parte de su vida: con humildad y grandeza.

Corría el año 2012 y Bolaño, luego de una destacada carrera en el fútbol europeo y en la Selección Colombia, decidió cerrar su ciclo como futbolista en el Cúcuta Deportivo. Muchos esperaban que su regreso fuera simplemente un trámite para colgar los guayos. Sin embargo, una vez más, el samario sorprendió con su esencia: no volvió a pasar el tiempo, sino a dejar huella.

En medio de una grave crisis económica que vivía el club motilón, los directivos no cumplieron con el pago de la nómina. La incertidumbre y la desesperanza rondaban el vestuario. Pero ahí apareció él, como tantas veces lo hizo en la cancha para recuperar una pelota o levantar a un compañero. Jorge Bolaño sacó de su propio bolsillo el dinero para pagar los sueldos de sus compañeros y el cuerpo técnico. Nadie lo supo en ese momento. No hubo declaraciones. No hubo selfies. Solo un acto silencioso de liderazgo y humanidad.

“Así era Jorge”, dirían después quienes lo conocieron de cerca. Siempre al frente, siempre pensando en el grupo, sin necesidad de figurar. Fue el gesto de un capitán sin brazalete, de un líder natural que entendía que la verdadera grandeza se mide en los momentos difíciles.

Jorge Bolaño fue recordado por su disciplina y lealtad por quienes lo acompañaron como jugador y técnico

Aquella decisión no solo alivió las angustias económicas del plantel, sino que reafirmó el profundo respeto que todos sentían por él. Fue el último gran acto de un hombre que lo había dado todo por el fútbol, y que al final, lo volvió a dar sin que nadie se lo pidiera.

Hoy, tras su partida repentina a los 47 años, esa anécdota resuena como un símbolo de quién fue Jorge Bolaño. Un profesional ejemplar, un compañero leal, un ser humano íntegro. Porque mientras otros buscaban cámaras para mostrar sus hazañas, él prefería los gestos callados, los que no salen en los titulares, pero se graban para siempre en la memoria del fútbol colombiano.

En Cúcuta dejó mucho más que sus últimos minutos como jugador. Dejó una lección: que la verdadera gloria no siempre está en los trofeos, sino en la capacidad de ayudar cuando más se necesita.





Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

viernes, 2 de enero de 2026

2727.- CAMILA OSORIO SE CORONA POR TERCERA VEZ CAMPEONA DE LA COPA COLSANITAS

Gustavo Contreras Sabogal (La Opinión)/ John Eric Gómez (El Colombiano)/ Harold Yepes Izquierdo (El Tiempo) /Omar Romero Güiza (La Opinión)


Camila Osorio (54) inició la defensa del título en el WTA 250 de Bogotá (Copa Colsanitas Zurich), el martes 1 de abril 2025, venciendo 6-0 y 6-1 a la juvenil atlanticense Mariana Higuita (1080). En tan solo 46 minutos de partido, la jugadora cucuteña pudo vencer a Higuita, de 17 años, quien compitió en el cuadro principal al recibir carta de invitación.

Osorio, tal como se esperaba, fue ampliamente superior ante una rival a la que consideró como “promesa del tenis colombiano”.

En la segunda ronda de este certamen que se juega en las canchas de polvo de ladrillo del Country Club de la capital, la mejor del país enfrentará a la vencedora de la llevé entre la cafetera María Torres (866) y la estadounidense Emina Bektas (186).

La gran sorpresa de ayer fue la caída de la antioqueña Emiliana Arango (84), segunda raqueta del país, quien perdió contra la rumana Patricia Țig (243) con marcador de 6-3 y 6-3.

La checa Maríe Bouzkova (50), primera preclasificada, avanzó al superar 6-0, 3-6 y 6-3 a la serbia Aleksandra Krunic.

Otras eliminaciones que sorprendieron fueron las de la estadounidenses Alyce Parks (3 preclasificada) y la alemana Laura Siegemund (5).

La tarde bogotana del jueves 3 de abril fue testigo de un capítulo inolvidable en la carrera de María Camila Osorio. En un duelo cargado de historia y emociones, la tenista colombiana venció a la estadounidense Emina Bektas y selló su paso a los cuartos de final de la Copa Colsanitas, torneo que se disputa en la capital colombiana.

Osorio, actual número 54 del mundo, llegaba con una misión pendiente: derrotar por primera vez a Bektas, de 32 años y ubicada en la casilla 186 del escalafón de la WTA. Y es que, en sus dos enfrentamientos previos, la cucuteña había caído sin remedio. Primero en 2017, en el ITF 25 mil dólares de Landisville, Pensilvania, donde sucumbió por un claro 6-2 y 6-2; y luego, en 2018, en los cuartos de final del ITF 25 mil dólares de Lubbock, Texas, donde la estadounidense se impuso en un cerrado doble tie break de 7-6(5) y 7-6(4).


La historia parecía repetirse en el inicio del partido. Bektas salió con la confianza de quien ya conoce el camino para vencer a su rival y tomó rápidamente el control. Con golpes certeros y un juego sólido desde el fondo de la cancha, la estadounidense se adjudicó el primer set con un contundente 6-1. Las tribunas del Country Club de Bogotá contenían la respiración, temiendo que la noche se convirtiera en una pesadilla para la esperanza colombiana.

Pero entonces apareció la mejor versión de María Camila. Como tantas veces en su carrera, la resiliencia se convirtió en su mejor arma. La colombiana se sacudió de los fantasmas del pasado y comenzó a igualar la intensidad de su rival. Con el aliento del público, que transformó el escenario en un hervidero de emociones, Osorio llevó el segundo set a un electrizante tie break. Con sangre fría y determinación, logró imponerse por 7-6, forzando un tercer y definitivo set.

El impulso anímico fue arrollador. La tenista colombiana dominó la cancha en el set final con una mezcla de agresividad y solidez, quebrando el servicio de Bektas en los momentos claves. El marcador de 6-2 reflejó el dominio total de Osorio en esa última manga, certificando su clasificación a los cuartos de final y cerrando una historia de revancha que tardó siete años en escribirse.

El público, de pie, celebró la remontada de su heroína. María Camila Osorio había roto el hechizo y con ello, renovaba sus esperanzas en la Copa Colsanitas. Su siguiente reto ya la espera, pero lo cierto es que Bogotá fue testigo de una noche en la que el coraje y la perseverancia brillaron con luz propia.

Todas las dudas que había generado la colombiana Camila Osorio por su mal juego en octavos las despejó el viernes 4 de abril en la cancha central del Country Club de Bogotá, luego de hacer un partido muy correcto y brillante contra la alemana Tatjana Maria en los cuartos de final de la Copa Colsanitas. La raqueta n°1 de Colombia le pasó por arriba a la teutona y la eliminó en 61 minutos de juego por 6-1 y 6-3 para avanzar a las semifinales y seguir soñando con el título.

Fue una versión muy diferente la que mostró Osorio en un partido que estuvo amenazado por las gotas de lluvia. Atrás quedó la mala presentación que hizo en los octavos de final contra la estadounidense Emina Bektas, quien la tuvo contra las cuerdas en octavos, estuvo a un punto de ganarle el partido, la sacó de su zona de confort, pero falló en la última pegada y le dio vida a una colombiana que tomó ese momento como un impulso emocional.

Osorio y Maria repitieron la llave de cuartos de final de la edición de Copa Colsanitas del año pasado, en el que la colombiana salió victoriosa (1-6, 6-3 y 6-3) y días después se quedó con el título. La alemana tenía una motivación extra, pues era su revancha para eliminar a una de las favoritas, pero la historia no cambió.


Camila afrontó el juego más serena, estuvo concentrada, muy sobria y mostró destellos de sutileza en el choque contra la alemana, que no encontró nunca su juego y se vio muy incómoda y frustrada en Bogotá.

Arrancó con el pie derecho Camila, haciéndose fuerte con su saque y llevando al límite a una rival que llegaba con dos horas más de tenis en sus piernas. Tatjana salió muy rápido del partido y la colombiana lo aprovechó para hacer delirar al público y quebrar el juego a su favor.

La colombiana se puso 4-1 arriba, todo lo que intentó le salió y liquidó a su rival con su saque. El primer set se lo llevó sin mayores problemas, en 23 minutos, y no le dio tregua a una rival que estaba perdida, sin brújula y golpeada mentalmente.

Tatjana Maria no iba a poner las cosas tan fáciles y empezó a dar más pelea en el segundo set, pero con poco juego. La alemana fue clara con los pelotazos y sacó algunos puntos, aunque no alcanzó para revertir la mala situación.

Osorio estuvo muy firme, siguió manejando los tiempos del juego e hizo una lectura correcta para terminar de hundir a la alemana de 38 años de edad, mostrando sus credenciales del por qué es la segunda sembrada del único torneo WTA de la región.


Osorio, de 23 años de edad, pisó el acelerador cuando la lluvia asomaba y ganó el segundo set por 6-3 para instalarse sin mayores problemas en la semifinal de la Copa Colsanitas, ronda en la que espera rival del choque de cuartos entre la argentina Julia Riera y la croata Lea Boskovic.

Fue una victoria contundente para la cucuteña que no estuvo bien contra Bektas, pero se resarció contra Tatjana. El momento complicado por el que pasó y superó puede ser ese empujón anímico que necesitaba y lo dejó muy claro en el duelo de cuartos, en el que estuvo impecable, falló muy poco y dejó ver que está muy bien físicamente.

Solo fue un paso más hacia el objetivo y el sábado 5 de abril buscará la gran final en la que, probablemente, la espera la checa Marie Bouzková, su rival por el título del año pasado y primera sembrada en el cuadro principal. A las dos tenistas todavía les queda camino por recorrer, pero es la final esperada y soñada en Bogotá.


La tenista cucuteña María Camila Osorio Serrano (54 WTA), y segunda cabeza de serie del torneo se clasificó el sábado 5 de abril a la final de la Copa Colsanitas WTA 250 al vencer a la argentina Julia Riera (157 WTA).

La raqueta número uno de Colombia se impuso con parciales de 6-4, 7-5, en 1 hora 49 minutos y continúa en la procura de la defensa del título alcanzado el año pasado. Para Camila será su tercera final en el torneo tras las jugadas en las ediciones de 2021 y 2024.

El partido entre la colombiana y la argentina fue parejo, se dieron pocas ventajas, aunque Camila siempre trató de imponer su juego y aunque Riera le puso las cosas difíciles, la cucuteña se quedó con el set, 6-4.

Para la segunda manga Julia Riera salió con muchas ganas y en el cuarto game del segundo set, la argentina se puso en ventaja 3-1 tomándose confianza mientras Camila tuvo un pequeño bajón, y la rival alcanzó estar 5-3 arriba.

La colombiana, con mucha paciencia volvió a reencontrarse con su juego después de un lapsus se recuperó a su mejor estilo y se impuso 7-5.

Camila esperará a la ganadora entre la polaca Katarzyna Kawa (127 WTA) y la estadounidense Julieta Pareja (550 WTA).

La final


La tenista cucuteña María Camila Osorio Serrano (54 WTA) se coronó campeona por segundo año consecutiva de la Copa Colsanitas WTA 250, al vencer el domingo 6 de abril 2025 en el Club el Country de Bogotá, a la polaca Katarzyna Kawa de 32 años y (127 WTA), con parciales de 6-3, 6-3, en una hora 22 minutos, defendiendo con creces la corona alcanzada el año pasado. Es el tercer título de la nortesantandereana en el este torneo, tras los ganados en 2021 y 2024, quedando a uno de su paisana Fabiola Zuluaga Amado quien ganó cuatro en las ediciones de (1999, 2002, 2003 y 2004).

Asimismo, Camila iguala a la alemana María TatJana que ganó dos títulos consecutivos en (2023 y 2024), y en el presente campeonato, la europea fue eliminada en cuartos de final por la colombiana, con marcadores de (6-1, 6-3).

Otro dato estadístico es que fue la victoria 19 de la raqueta número uno de Colombia en el Colsanitas, siendo superada por la risaraldense Catalina Castaño con 20 victorias y Fabiola Zuluaga con 31 triunfos.

En resumen, para acceder a la final Osorio Serrano dejó en el camino en primera ronda a la colombiana Mariana Isabel Higuita con parciales de (6-0, 6-1), en la segunda ronda se impuso sobre la estadounidense Emina Bektas con parciales de (1-6, 7-6 (6) y 6-2), el partido más largo. En cuartos de final doblegó a la alemana María Tatjana (6-1, 6-3) y en semifinales a la argentina Julia Riera con marcadores de (6-4, 7-5).




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

miércoles, 31 de diciembre de 2025

2726.- JUAN E. HOHBERG, EL CHARRUA ROJINEGRO QUE ESQUIVO A LA MUERTE

ESPN.com.ve/ Cúcuta Los Motilones/ Gastón Bermúdez Vargas


Juan Eduardo Hohberg, “El Verdugo”, es dueño de dos particulares historias. Nació en Córdoba, Argeantina, el 8 de octubre de 1927. Se lo recuerda como un futbolista extraordinario que en 1949 fue contratado por Peñarol de Uruguay. Con la camiseta aurinegra ganó todo. Histórico delantero del club Peñarol que se destacó en el fútbol uruguayo y sudamericano de los años 50. Se nacionalizó y se puso la celeste. Fue un ex-futbolista y entrenador argentino nacionalizado uruguayo.

Hohberg fue otro de los jugadores mundialistas que pasó por el Cúcuta Deportivo donde jugó (1961 y 1962) y dirigió (1962 y 1963) por primera vez en Colombia, y podríamos decir que fue donde descubrió su pasión por la carrera de director técnico del fútbol, al iniciar como jugador-entrenador de los motilones en 1961-1963. Al llegar al Cúcuta se destacó como centro delantero formando un poderoso tridente en el ataque con Luis Alberto Decevo y Luis Alberto Piris y/o Walter Gómez, demostrando un potente disparo y era un excelente cabeceador. Murió en Lima, Perú, el 30 de abril de 1996, después de haberse cotizado como un buen estratega como director técnico en varios equipos de Suramérica y en la selección de Uruguay.

En el Mundial de 1954 fue protagonista de un hecho insólito: en pleno partido sufrió un infarto. ‘’El Verdugo’’ anotó los dos goles de la selección uruguaya en la semifinal contra Hungría, un partido que perdura al paso del tiempo como uno de los más recordados de la historia del fútbol mundial. El segundo tanto fue en la hora reglamentaria. La celeste perdía 1-2 y apareció Hohberg para forzar el alargue. Luego del gol, ‘’El Verdugo’’ se desmayó. Por un instante se fue literalmente. Se le paralizó el corazón. Los masajistas Juan Kirchberg y Carlos Abate, consiguieron que resucitara.

Este, uno de los momentos más dramáticos de la historia de los Mundiales, vividos en el Wankdorf Stadium de Berna en Suiza 1954. El campeón defensor (Uruguay) y el máximo favorito (Hungría), se veían las caras en uno de los choques más atractivos del campeonato.

La alegría charrúa al lograr el empate y forzar la prórroga, se transformó en preocupación y angustia tras el paro cardiaco que sufrió en la celebración de su tanto el delantero Juan Eduardo Hohberg. Se destacó en la selección uruguaya que ocupó el 4º lugar en el mundial de Suiza 1954.

Recordado por el segundo gol que le hizo a la selección húngara del histórico Ferenc Puskas, en aquel partido Hohberg sufre un paro cardíaco en la celebración de su gol y fallece por unos segundos, siendo luego reanimado y así, por iniciativa de él, siguió jugando el tiempo suplementario.

Juan Eduardo Hohberg prácticamente se formó profesionalmente en el club Peñarol de Uruguay donde fue un ídolo, previo haber pertenecido a Rosario Central de Argentina. La figura de Hohberg trascendió fronteras. La Roma y la Juventus de Italia surgieron como sociedades interesadas en contratar al futbolista. Pero Peñarol lo declaró intransferible. Luego fue contratado por el Cúcuta Deportivo de Colombia, de donde se retiró como jugador en 1961 jugando 37 partidos y marcando 19 goles. Posteriormente como entrenador jugó ocasionalmente en partidos oficiales tanto en el Cúcuta Deportivo como en el Nacional de Colombia.

Juan Eduardo Hohberg, Walter Gómez y Luis Alberto Decevo

Juan Eduardo Hohberg es considerado una de las figuras más importantes del futbol de Uruguay y fue protagonista de esa historia de lo más sorprendentes en los recorridos de la Copa del Mundo, y así los 30 de junio de cada año se celebra aniversario de aquel evento de 1954.

El originario de Córdoba, Argentina no solamente presumía de grandes logros deportivos sino también de haber vencido a la muerte en dos ocasiones. A continuación, te invitamos a conocer la narración que le dedicó Señorans a Juan Eduardo Hohberg “El Verdugo”, dueño además de otra singular historia. Se lo recuerda como un futbolista extraordinario que anotó los goles de la selección uruguaya en la semifinal contra Hungría, un partido que perdura al paso del tiempo como uno de los más recordados del fútbol mundial. El segundo tanto fue en la hora reglamentaria, cuando la celeste perdía 1-2 y apareció Hohberg para forzar el alargue.

El libro ‘La culpa la tiene el técnico’: historias del loco mundo de los entrenadores, del periodista Jorge Señorans relata la increíble historia de Hohberg.

Corría el año 1958 cuando el técnico uruguayo, Enrique Fernández lo mandó buscar por los dirigentes de Sporting de Portugal. Lo convencieron. Hohberg viajó, entrenó, jugó y gustó. Pero el fichaje no se concretó porque Sporting tenía el cupo de extranjeros cubierto, por lo que ‘El Verdugo’ emprendió el regreso sin imaginar lo que le tenía deparado el destino.

Pánico y locura. Los motores del DC-6 Constellation fallan. El avión se desplomaba. Gritos, llantos y desesperación a cinco mil metros de altura. La gente rezaba. Los que tenían niños los abrazaban. La peor de las despedidas. Tan cruda como real.

Abajo, kilómetros y kilómetros de agua. Hasta que allá, en el horizonte, el capitán Mereles divisó tierra. Isla Grande. Por las características del territorio era imposible lanzar el avión ahí. La única solución era el agua. No dudó.

El constellation pegó tres veces. En la primera se desprendió un asiento con un pasajero. La aeronave se deslizó de costado por la arena hasta que detuvo su marcha. Silencio. Miedo. Fue apenas un instante hasta que los alaridos de dolor de los heridos gobernaron la escena. El hombre atinó a abrazar a su hijo Pablo. Estaban con vida. Un milagro. Cuando evacuaron lo que quedaba del avión, el fuselaje se prendió en fuego mientras los sobrevivientes corrían por la arena.

“Junto a mi señora y a nuestro hijo Juan Pablo regresábamos de Portugal a bordo de un DC-6 Constellation. Partimos de la capital portuguesa con 9 horas de retraso por desperfectos. La primera escala era Dakar, donde solamente –por una epidemia- los aviones cargaban combustible y seguían de inmediato. Estuvimos tres horas. El aparato no funcionaba bien”, comenzó narrando Hohberg, sobre aquel viaje, en Estrellas Deportivas de El Diario de Uruguay el 11 de octubre de 1977.

Posteriormente la aeronave levantó vuelo. Pero evidentemente algo estaba mal, como lo contó el propio Hohberg. “Salimos hacia Recife, Brasil. Tuvimos que aterrizar en Natal porque se reiteraron los inconvenientes mecánicos. Nosotros, los pasajeros, nunca nos dimos cuenta de la gravedad de la situación. Más tarde seguimos hacia Río de Janeiro, donde tras permanecer un prolongado lapso por los mismos problemas, emprendimos vuelo hacia Buenos Aires. A la hora, se nos comunicó que regresábamos a la capital del Brasil. Pernoctamos en Río y al día siguiente, a las 11 de la mañana, levantamos vuelo hacia la capital argentina”.

Fue un 10 de junio de 1958 cuando, a los 25 minutos de vuelo, se paró uno de los motores del avión. Pero la situación se tornó dramática cuando, 10 minutos más tarde, ocurrió un desperfecto en otro de los motores. Allí apareció la voz del comandante de la nave en pleno vuelo: “Señores pasajeros tenemos un incendio en un bimotor, controlamos el fuego, retornamos a Río”.

Cúcuta Deportivo. 1961.-Atrás, de izquierda a derecha, Juan Gámez, Juan Tejera, Víctor Pignanelli, Alejandro Sinisterra, Cleto Castillo y “Monalisa” Ramírez; agachados, Hilario López, Juan Eduardo Hohberg Luis Piriz, Luis Decevo y Manuel “Tinta” González.

Pero cuando el avión giró para corregir su vuelo las cosas empeoraron. Hohberg narró que “se paró un tercer motor y, encima, se prendió fuego. Estábamos a cinco mil metros de altura y caíamos rápidamente. Fue entonces que el capitán Mereles, divisó Isla Grande, que tiene entre 400 y 500 metros de largo, pero en forma de media luna. No podía largarse ahí”.

Isla Grande es una isla que durante el siglo XIX fue destinada como lugar de aislamiento para las personas enfermas de lepra. Posteriormente se transformó en un penal al que eran enviados los criminales más peligrosos de Brasil. A Isla Grande también fueron enviados presos políticos durante el régimen militar de 1964. Treinta años después el gobierno decidió dinamitar el edificio, debido a la cantidad de fugas que se habían producido. Hoy es un reconocido lugar turístico y se ganó el mote de Caribe Brasileño. El lugar tiene la particularidad de que está prohibida la circulación de autos, solo se puede andar a pie, en bicicleta o barco.

“Aterrizar era imposible, por lo que el comandante optó por no sacar el tren de aterrizaje para caer en el agua y tratar de terminar en la arena”, contó Hohberg que viajaba con su señora y su hijo Pablo al que envolvieron con unas almohadas.

“Mi viejo me contaba que lo que más lo marcó en el momento en que el avión pega en el agua fue ver como se desprendió el asiento donde viajaba un joven que empezó a golpear contra todos lados como si fuera una pelotita de ping-pong”, reveló Pablo Hohberg, sobreviviente del accidente, desde Perú. Lo cierto es que la aeronave pegó tres veces en el agua y el piloto logró meterla de costado en una playa donde finalmente detuvo su marcha.

El comandante de un avión que venía atrás presenció la maniobra. Tomó su equipo de radio y avisó a la torre de control que “un avión tocó el agua, explotó y se prendió fuego”. Pablo Hohberg acotó que el piloto expresó en su comunicación que “los muertos estaban flotando en el agua cuando en realidad eran las valijas de los pasajeros”.

No fueron sencillas esas primeras horas en Isla Grande. El dolor, el lamento y los gritos de los heridos hicieron dura la permanencia mientras aguardaban el rescate.

“Relatarlo ahora, hasta diría que me resulta fácil. Recuerdo los hechos claramente. Y también, los difíciles momentos que vivimos”, rememoró Hohberg en la nota con El Diario.

Los pasajeros fueron rescatados y sacados de la isla en helicóptero. “Según mi viejo, subirse a un helicóptero luego de caerse de un avión fue de las sensaciones más feas que le tocó vivir”, expresó el hijo de ‘El Verdugo’. Los Hohberg fueron sometidos a chequeos médicos y posteriormente trasladados a Río de Janeiro.

Al día siguiente, 11 de junio de 1958, emprenderían el regreso a Uruguay. El vuelo aterrizó en Ezeiza y luego tuvieron que trasladarse a Aeroparque para tomar un avión de Pluna con destino a Montevideo. “Cuando estábamos por ascender al avión, un llamado telefónico nos hizo regresar. Era mi madre. Quería saber si en verdad estábamos bien. Nos quedamos un día con ella. Lloramos juntos”.

Cuando los Hohberg bajaron en la capital argentina se generó un tumulto por la cantidad de gente que los estaba esperando, sobre todo periodistas. El hijo de ‘El Verdugo’ reveló que su papá le contó que allí nació la leyenda de que no había muerto nadie en el accidente porque en el avión viajaba un angelito. “El angelito supuestamente era yo. Mi padre me contó que se generó como una especie de leyenda conmigo. El aeropuerto se llenó de gente porque querían tocarme. Decían que yo era un ángel. Para salir del aeropuerto fue todo un tema. Pusieron las luces contra la gente para encandilarlos y nos dijeron, ustedes bajan primeros, y nos subieron a un auto”.

Pablo recordó que cuando su abuela paterna lo vio le pegó unas palmadas en la nalga para que llorara porque no podía creer que estuviera vivo. Mientras tanto, la casa de ellos en Montevideo, en Monzón y Avenida Italia, era un enjambre de periodistas. Nadie se animaba a tocar timbre. “Acá había salido la noticia de que el avión en el que venía Hohberg, la señora y el hijo, se había estrellado y no había sobrevivientes. Mi abuela Agustina se enteró por la radio”, reveló Pablo.

“Cuando volvimos nos enloquecieron los reportajes. Tenía 31 años. Supe cuánto valía la vida...”, rememoró Hohberg.

En el accidente los Hohberg perdieron todas sus pertenencias. “Mi viejo llegó a Montevideo con un peso uruguayo en el bolsillo. No tenía nada de dinero guardado”, comentó su hijo Pablo. Golpeado por el accidente, Hohberg tomó la decisión de abandonar el fútbol y al poco tiempo empezó a trabajar como cobrador de UTE (la Empresa Eléctrica Estatal de Uruguay). Fue entonces que la hinchada de Peñarol inició una campaña llamada “La recuperación de Hohberg”, con el objetivo de que volviera a la actividad. Se juntaron firmas y así él regresó para jugar en la Reserva donde se coronó campeón.

Pablo Hohberg recordó un cuento que le hizo su padre referido a aquellos años donde la peleaba sin un peso. Resulta que cierto día apareció una persona en la puerta de su casa. Tocó timbre y esperó. Cuando Juan Eduardo salió, el hombre, que era un albañil, se sacó la gabardina que llevaba puesta y se la entregó a él. “Acabo de sacar la quiniela y como sé que usted no está pasando bien, le quiero regalar esto”, le dijo el albañil. El detalle que pocos saben es que ese hombre era hincha de Nacional y dejando de lado las rivalidades tuvo un gesto de vida. Su hijo reveló que su papá atesoró esa gabardina durante años. “Según él, era el mejor regalo de su vida”.

Luego de una extensa carrera como futbolista, se convirtió en entrenador. Del lado de afuera de la cancha también tuvo una dilatada trayectoria. Y lo que no olvidan aquellos que lo tuvieron como conductor era la forma en que le pegaba a la pelota.

Martín Lasarte era un jovencito lleno de ilusiones cuando Hohberg lo ascendió al primer equipo de Rentistas. Al margen de que era el entrenador del equipo principal, Martín conocía a ‘El Verdugo’ por los cuentos de su padre. “Mi viejo vino en el año 1958, era vasco, y siempre decía que lo mejor que había visto en su vida era a Hohberg”, rememoró Lasarte para dar paso a una anécdota que vivió con quien era su entrenador.

“En Rentistas éramos nómades, aún no estaba el Perrone, por lo que se entrenaba en cuarteles. Un día, en un entrenamiento, Hohberg nos mandó a hacer ejercicios de definición. Llega mi turno, encaro, y no recuerdo la burrada que me mandé que el Flaco Balerio (portero) se empezó a reír de lo que hice, supongo que en un tono burlón porque a Hohberg no le gustó. Paró el entrenamiento. Tomó la pelota y le dijo a Balerio ‘’vaya al arco’’.

‘Ahora yo le voy a decir dónde va la pelota, trate de atajarla’, le comentó. Y fue increíble. Yo nunca había visto una cosa igual. Un hombre que ya tenía sus años, pero le pegaba a la pelota de manera impresionante, pero no por la fuerza, recuerdo la precisión, le avisaba dónde iba a ir el tiro y la pelota iba ahí”.

Juan Eduardo Hohberg integra la galería de entrenadores que estuvo más de un ciclo al frente de la selección uruguaya. El primero correspondiente al Mundial de México 1970 y el segundo para el Mundial de Argentina 1978. En total dirigió 27 partidos de los cuales Uruguay ganó 11, empató nueve y perdió los siete restantes.

Sus ciclos estuvieron rodeados de algunas polémicas lo que llevó a Hohberg a declarar en Estrellas Deportivas: “Como jugador tuve tardes muy malas, donde erré goles hechos y fallé de punta a punta, en Peñarol y en la selección; pero allí nunca nadie me insultó y me criticó con la violencia y la saña que en mi etapa de técnico de la selección. ¿Por qué? ¿Se me puede juzgar exclusivamente por lo de la selección?”.

Cuando todo quedó atrás. Cuando las luces de la fama se apagaron. Refugiado en el calor del hogar, Juan Eduardo solía decir en la intimidad de su familia que era el único hombre que había nacido tres veces: cuando llegó al mundo, cuando su corazón se detuvo en el Mundial de 1954 y cuando se cayó el avión en el que viajaba. Un milagro de vida.


Nota.- Para concluir, como recopilador de este escrito, debo mencionar que, siendo yo en ese momento un apasionado aficionado del Cúcuta Deportivo que devoraba las páginas deportivas de los periódicos Diario de La Frontera y La Opinión, y era furioso radio escucha de los diferentes programas deportivos tales como ‘Antorcha Deportiva’ de Gilberto Maldonado Moreno y/o ‘Cornucopia Deportiva’ de Alvaro Barreto y Roque Mora, durante los años 1961-1963, que recuerde, nunca escuché el apodo ‘El Verdugo’ de Juan Eduardo Hohberg, ni tampoco comentarios del incidente del mundial de 1954, ni del accidente del avión. Ha sido información novedosa para mí.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

lunes, 29 de diciembre de 2025

2725.- FUTBOL COLOMBIANO 1963, OMAR VERDUN BOTIN DE ORO

Jorge Enrique Rico Orduz

Cúcuta deportivo 1963: Parados: Edilberto Solís; Julio Brusecci, uruguayo; Omar “sordo“ Ayala, argentino; Mario Sanclemente; Juan de Dios “caquita“ Díaz; Cleto Castillo, uruguayo.
Agachados: Eladio Álvarez; Omar Verdún, uruguayo; Rene Tideo Olaza; Juan Eduardo Hohberth, uruguayo y Manuel ‘’tinta’’ González.

El Campeonato colombiano 1963, fue el decimosexto torneo de la Categoría Primera A del fútbol profesional colombiano en la historia.

En esta temporada participaron 13 equipos, de los cuales fueron 12 que disputaron la temporada anterior, con el regreso del Unión Magdalena que, regresó a la competencia tras estar ausente durante dos años consecutivos.

Se jugaron cuatro vueltas (dos de local, dos de visitante) sumando 48 fechas. Este campeonato fue el tercero consecutivo que ganó Millonarios.

Se jugaron 312 partidos entre los 13 clubes inscritos y se anotaron 1.062 goles siendo el Santa Fe el que más anotó con 112 conquistas y el que más recibió fue el Unión Magdalena con 121 goles en contra.

Los goleadores fueron Omar Lorenzo Devanni del Atlético Bucaramanga y José Omar Verdún del Cúcuta Deportivo con 36 goles.

El Cúcuta deportivo dirigido por el entrenador uruguayo Juan Eduardo Hohberth hizo una gran campaña.

Los motilones ocuparon la casilla cuatro por detrás de Millonarios, Santafé y Deportivo Cali. Cúcuta Deportivo jugo en el año 48 partidos, de los cuales ganó 21, empató 13 y perdió 14. Anotó 95 goles y le marcaron 68 para una diferencia de goles más 27 a favor.

Jugadores Cucuteños: Marco Tulio Niño, German “Burrito” González, Juan de Dios Díaz, Elías Rincón, Gilberto ‘’palomo” Ramírez, Luis Alfonso “culebro” Rojas, Rolando Serrano.

Jugadores con más partidos: Julio Brusecci (48), Heriberto Solís (48), Omar Verdun (45), Rene Tideo Olaza (42), Omar “sordo ‘’Ayala (40), Juan Eduardo Hohberg (35) Juan de Dios Díaz (36).

Presidente: Hernando Lara Hernández.

Director técnico: Juan Eduardo Hohbert, uruguayo.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.