PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

TERREMOTERO -Reconocimiento, enero 2018-

Apasionantes laberintos con inspiraciones intentan hallar rutas y permiten ubicarnos en medio de inagotables cascadas, son fuentes formadas por sudores de ancestros. Seguimos las huellas, buscamos encontrar cimientos para enarbolar desprevenidos reconocimientos en los tiempos. Siempre el ayer aparece incrustado en profundos sentimientos.

Corría finales del año 2008, Gastón Bermúdez sin advertir y sin proponerlo, inicia por designios del destino la creación del portal CRONICAS DE CUCUTA. Parecen haberse alineado inspiraciones surgidas por nostalgias. Gran cúmulo de vivencias, anécdotas, costumbres y añoranzas, fueron plasmadas en lecturas distintas.

Ya jubilado de la industria petrolera venezolana, recibió mensaje que expresaba una reunión de amigos en Cúcuta. Tenía más de cuatro décadas ya establecido de forma permanente, primero en la ciudad del puente sobre el Lago y después en la cuna del Libertador. Viajó ilusionado, acudió puntual a la cita desde Caracas. Encontró un grupo contemporáneo, conformado por amigos ex-jugadores de baloncesto y ex-alumnos del Colegio Sagrado Corazón de Jesús.

La tierra cucuteña levantada desde primeras raíces plantadas, siempre acompañó todos los hijos ausentes. Cuando encontramos distantes los afectos, creemos separarnos de recuerdos. Nos llevamos al hombro baúles de abuelos, cargamos con amigos del ayer, empacamos en maleta la infancia y juventud. Muchas veces una fotografía antigua, atrapa y confirma que nunca pudimos alzar vuelo.

Entonces por aquellos días apareció publicado ´La ciudad de antaño´, parido desde generosa pluma con sentido de identidad comprometida, fue el mártir periodista Eustorgio Colmenares Baptista dejando plasmados recuerdos de finales de los 50 y años 60. Sin querer, esas letras fueron presentación inaugural de CRONICAS DE CUCUTA. Los Inolvidables sentires viajaron al modesto grupo de amigos y abrieron compuertas para afianzar arraigos de infancia. Don Eustorgio culmina la crónica con frases retumbando las memorias: “Había muchos menos avances tecnológicos a disposición de la comunidad, pero vivíamos como si nada nos faltara. Nos bastaba con vivir en Cúcuta”.

Sentires intactos, ahora plasman recuerdos en calles transitadas por niños que fuimos. Nuevamente los arraigos hacen despejar las avenidas a los rieles del antiguo ferrocarril. Nos bastaba con vivir en Cúcuta. Asoman madrugadas entre indetenibles remembranzas y añoranzas.

Sin planificar nada, Gastón compartía vía internet las crónicas del Diario La Opinión aparecidas cada ocho días en lecturas dominicales. Sin saber, creció el portal CRONICAS DE CUCUTA. Cada acontecimiento recopilado se convertía en homenaje In Memoriam para hombres y mujeres que dejaron muy alto el Valle de Guasimales. Igualmente, exalta la dignidad con reconocimiento a grandes glorias del ámbito artístico, cívico, periodístico, religioso, deportivo, cultural, social y político.

Oficialmente se convierte en PORTAL WEB el 7 de octubre 2010. En forma admirable acumula ya 1.329 recopilaciones tipo crónicas, casi todas extractadas de periódicos y publicaciones locales, libros populares, escritos nacidos de historiadores, periodistas, inéditos autores y muchos escritores del Norte de Santander. El portal permite hallar el original ADN ancestral y ubica el sentido innato de pertenencia cucuteña. Llegó un día a la vida de todos los internautas, igual como aparecen las buenas nuevas, sin avisar, sigilosamente introduciéndose en las cortezas que somos y las venas que siempre fuimos. Su creador, nunca imaginó un buscador que tocara el alma y menos tallar imborrables despertares en ávidos ojos de lectura.

Aparece ahora como paso determinante para navegar en referencias de Cúcuta. Asegura a nuevas generaciones herramientas para afianzar valores jamás perdidos. La perspectiva futura para ámbitos históricos, culturales, sociales y deportivos, harán necesario considerar el Portal como insigne buscador de consulta e informativo. Importante archivo tecnológico para infantes en colegios y escuelas. Podrá acceder directamente cualquiera a profundos arraigos allí recopilados. Casi imperativo considerarlo como salvaguarda del sentido de identidad y pertenencia.

CRONICAS DE CUCUTA se convirtió en sugestivo repaso de acontecer histórico, recopilado en 19 capítulos o clasificaciones. Portal libre, siempre abierto a todo aquel deseoso por descubrir datos históricos, biografías, nombres de grandes personajes, fechas emblemáticas, sucesos de vida social, cultural, deportiva, religiosa, artística y política. Formidable vía adentrándose en acontecimientos del siglo XVIII hasta nuestros días. Todo expedicionario oriundo se encontrará representado en cada letra, apellido, dato, foto y fecha. Todos volverán a observar las luces de la gran ciudad en medio de rutas por hallar orígenes.

CRONICAS DE CUCUTA no debe tener como destino el olvido, deberá asegurar a nietos de nuestros nietos, inquebrantables lazos surgidos de nostalgias, recuerdos y añoranzas. CRONICAS DE CUCUTA es herramienta tecnológica para demarcar el hilo conductor entre hoy y ayer. Parece luz encontrada en días oscuros, nos abre el entendimiento. Pulsar la tecla nos lleva a destinos con encuentros pasados. Valiosa información contenida en páginas adornadas con sentimientos profundos.

CRONICAS DE CUCUTA garantiza el resurgir de valores originarios que parecían adormecidos por culpa del avasallante mundo moderno. CRONICAS DE CUCUTA llegó para quedarse, igual que mares inundados por recuerdos. CRONICAS DE CUCUTA confirmó la premisa donde las nostalgias se convierten en vehículos para transportar la historia. Una enciclopedia virtual presentada por nuestras gentes con sencillo lenguaje.

Anclados quedarán por siempre nuestros sentires, intactos los arraigos, despiertas las añoranzas y vivas las costumbres intactas. Ahora aseguramos el reguardo de raíces que retoñan desde cenizas del ayer. Dios jamás declaró desértico el Valle Arcilloso, siempre fue bendecido, tampoco declarado deshabitado para la vida del hombre.

Fueron creciendo raíces en medio de cenizas y milagrosamente reverdecieron los gigantescos árboles frondosos. CRONICAS DE CUCUTA reafirma lo que somos. Seguiremos siendo aquello que siempre fuimos, nada cambió, solo algunos pañetes y varios techos distintos.

Todo estará por volver, todo por crecer y todo por llegar. Nunca estaremos solos. Cada generación hará brotar nostalgias por siempre convertidas en historias llenas de arraigos.

Nos bastaba con vivir en Cúcuta…

domingo, 5 de enero de 2025

2546.- DOS EPOCAS GLORIOSAS DEL CUCUTA DEPORTIVO

Orlando Morales Acevedo


Para narrar brevemente la memoria histórica del equipo Cúcuta Deportivo, nos centramos alrededor de dos épocas gloriosas, -1964 y 2006-, respectivamente, y se hace necesario e importante, remontarnos a su fundación el 10 de septiembre de 1924, siendo considerado hoy como uno de los cuatro clubes de fútbol activos más antiguos de Colombia, junto con el Deportivo Cali, Deportivo Independiente Medellín y Junior de Barranquilla.

Don Sandalio Moros López

Inicialmente se llamó Cúcuta Foot-ball Club y su uniforme era blanco. Su primer presidente fue don Sandalio Moros López, acompañado de un presidente honorario: Feliz María Hernández; vicepresidente: Eleuterio Franco; tesorero: Gonzalo Uribe; secretario: Jorge A. González; primer vocal: Rafael Sánchez Inciarte; segundo vocal: Luis Luzardo B.; y tercer vocal: Luis E. Díaz. Esa plantilla se convertiría en la base del equipo que representaría a Norte de Santander en las competencias nacionales organizadas, hasta que en 1928 cambio oficialmente el nombre a Cúcuta Deportivo y los colores representativos a negro y rojo; luego en 1949 hizo su incursión en la liga profesional, de tal suerte que, desde la temporada de 1950, participa en el fútbol profesional colombiano, luego de un largo paso por el fútbol amateur.

Para comenzar, no se puede dejar de lado el hacer obligada memoria de otrora época gloriosa e inolvidable para los amantes del equipo motilón, pues, en pretéritas participaciones deportivas sobresalieron los oncenos motilones. Valga decir cómo para 1964, se produce por primera vez una participación honrosa del Cúcuta Deportivo, logrando el subtítulo en el campeonato profesional terminando a solo un punto de Millonarios. La nómina principal de aquel año la conformaron figuras de la talla de Heriberto Solís, Carlos Zas, Víctor Pignanelli, Julio Gómez, Julio Brucessi, Gilberto ‘Palomo’ Ramírez, Germán ‘Burrito’ González, José Omar Verdún, Elías ‘El Maestrito’ Rincón, Walter ‘Cata’ Roque y otros que completaban el elenco, cuyo director técnico fue Francisco ‘Pancho’ Villegas, todos ellos integrantes de una innegable pléyade histórica de una “época dorada” del fútbol rojinegro.

Posteriormente, en 1971, el cuadro motilón realizó una buena campaña terminando en la quinta posición. Los argentinos Hugo Horacio Lóndero, Jorge Drago y Carlos Miguel ‘Chiche’ Diz pertenecieron al elenco local junto a Juan de Dios Díaz, José 'Chonto' Jaimes, Absalón Oviedo, Wilson Barona, Guillermo 'Mico' Santander, Joaquín Ramírez, Carlos Obando, Eduardo Retat, Casiano Suárez, Fernando 'Nene' Areán, William Centeno, Darío López, 'Pipa' Solarte, Oscar García y Néstor Orlando Puerto. También se habla de un Cúcuta para el año de 1978​ con grandes estrellas, entre quienes descollaron por sus virtudes y méritos Abel Dagracca, Rodrigo Cosme, Juan Ramón ‘La Bruja’ Verón, Camilo Aguilar, Alberto Cañas, Hilario Bravi, Simón González, Américo Ortiz, Julián Martínez, Luis Fernando Palencia, Carlos Angulo, Darío López, William Knigth, Oscar Sierra, Domingo 'Tumaco' González, Alfredo Griego, Carlos Miguel 'Chiche' Diz, Héctor 'Pichín' Roganti, Francisco Nieto, Ramón 'Tomate' Gómez, Héctor Luis Rando y Darío López. Ahí apareció uno de los mejores jugadores del fútbol colombiano, Arnoldo ‘El Guajiro’ Iguarán. ‘La Bruja’ Verón se constituyó en el máximo goleador del equipo con 21 tantos.

1964.- Subcampeones. Parados de izquierda a derecha: Heriberto Solís, Carlos Zas, Víctor Pignanelli, Julio Gómez y Julio Brucessi. Hincados en el mismo orden: Gilberto ‘Palomo’ Ramírez, Germán ‘Burrito’ González, José Omar Verdun, Elías ‘El Maestrito’ Rincón y Walter ‘Cata’ Roque.

Empero desde el año de1985, con excepción del año 1988 cuando se ubicó de octavo entre 15 equipos, el Cúcuta Deportivo no abandonó los últimos lugares de la tabla de posiciones. Después de salvarse del descenso en 1993, ​ y de una campaña decorosa en 1994, ​ en 1995 el Cúcuta ocupa el decimosexto lugar en la tabla de posiciones y, por ello, perdió la categoría, dejándole su lugar al Deportivo Encoste.

Un año después, en la temporada (1995-96), ganó el torneo de la Primera B. En la temporada (1996-97) volvió a quedar último en la tabla de posiciones y también en la de promedio. En el Torneo Adecuación de 1997, estuvo cerca de retornar a la máxima categoría después de ser subcampeón, detrás del Atlético Huila.

En su acontecer el Cúcuta Deportivo alcanzó un segundo momento glorioso, logró ascender después de 10 años y posteriormente obtuvo el campeonato colombiano de primera división en el período de 2006 II, bajo la dirección del profesor Jorge Luis Pinto con la siguiente nómina: Robinson Zapata, Braynner García, Walter Moreno, Pedro Portocarrero, Joe Luis Ragua, Nelson Flórez, Charles Castro, Macnelly Torres, Jarín Asprilla, Roberto Bobadilla y Blas Pérez.

Sin embargo, es conveniente resaltar que, previo a lo anterior, tuvo que luchar en la segunda división B, donde a consecuencia en la lucha de los ascensos y descensos, obtuvo tres títulos de la segunda división durante los rentados 1995, 1996 y 2005 y posteriormente en 2018. Dentro de los entrenadores luchadores para conseguir los ascensos a partir de 1995, se destacan Sergio Santín, argentino, Primera B (1995-1996), Álvaro de Jesús Gómez, colombiano, Primera B (2005), Jorge Luis Pinto, colombiano, Primera A (2006), y Lucas Pusineri, argentino, Primera B (2018).

2006 -Campeones. - De pie de izquierda a derecha: Breynner García, Robinson Zapata, 
Jarin Asprilla, Blas Pérez, Walter Moreno, Pedro Portocarrero. Hincados: Roberto Bobadilla,
Macnelly Torres, Nelson Flórez, Joe Luis Ragúa, Charles Castro.

Al obtener el campeonato mencionado en el 2006 le dio el derecho de participar en la Copa Libertadores del 2007, bajo la tutela del técnico Jorge Luis Bernal consiguiendo una destacada actuación, llegando hasta semifinales, etapa en la que enfrentó al Boca Juniors de Argentina. En esa exitosa campaña sobresalieron jugadores como el goleador panameño Blas Pérez, los uruguayos Roberto Bobadilla, Charles Castro y los colombianos Macnelly Torres, Nelson Flórez, Lincarlo Henry, Robinson Zapata, Lionard Pajoi, entre otros.

Los dirigidos por Bernal vencieron en el partido de ida por semifinales, el 31 de mayo, a Boca Juniors en condición de locales en el estadio del barrio Lleras denominado “General Santander”, 3 a 1, con dos goles de Blas Pérez y uno de Rubén Darío Bustos, de tiro libre. El partido de vuelta se jugó el 7 de junio en la Bombonera, donde el equipo argentino derrotó 3 a 0 a Cúcuta Deportivo. Ante tan brillante actuación el Cúcuta fue considerado el equipo sorpresa en la Libertadores de 2007. Ese año estuvo a punto de tocar la gloria al vencer a rivales como Gremio, Toluca, Nacional de Uruguay, hasta caer con Boca Juniors en semifinales. La participación en la Libertadores del 2008 fue la segunda del equipo motilón en su historia, logrando llegar a octavos de final.

Tuvieron que trascurrir 57 años de historia futbolera desde su vinculación al rentado profesional para que el equipo motilón alcanzara con lujo de detalles la máxima gloria. Los rojinegros capitalizaron los ingentes esfuerzos que los dirigentes de la época materializaron con creces en un viejo anhelo fraguado por la ferviente afición cucuteña y del departamento nortesantandereano, al punto que la inmensa fanaticada del balompié colombiano, puso su mirada en el elenco del Cúcuta Deportivo, quien con sobrados méritos y exhibiendo la consabida garra motilona, supo llegar hasta la instancia semifinal, disputando sin precedente alguno la penúltima etapa de la Copa Libertadores con el equipo Boca Juniors argentino.

Por lo mismo, durante la participación en las últimas décadas por parte del elenco motilón dentro del futbol rentado de I y II división, han descollado entrenadores del talante de Sebastián Méndez, argentino, (2019), Pablo Garabello, argentino,(2019), Guillermo Sanguinetti, argentino, (2019), Jairo Patiño, colombiano, (2020), Jorge Artigas, argentino, (2020), David Suárez, colombiano (2020-2022), Aquivaldo Mosquera, colombiano (2022), Bernardo Redin, colombiano (2022-2023), Rubén Tanucci, argentino, (2023), y Federico Barrionuevo, argentino (2023).

La historia nos recuerda que el equipo profesional en 1949 se constituyó como una sociedad anónima de carácter recreativo para “fomentar el deporte”, que, desde sus inicios se debían fijar en sus objetivos el de, además de altas calidades deportivas, obtener su estabilidad económica y financiera sostenible; es así que constituida como una sociedad netamente privada, ha pasado por diferentes modalidades empresariales con capitalización pública y privada, hasta casi ser una empresa pública del departamento, sin lograr la estabilidad permanente, transitando en diferentes oportunidades por distintas razones, como por ejemplo, falta de apoyo de sus hinchas o malas decisiones gerenciales y hasta se ha llegado a pensar por aprovechamiento económico de algunos de sus directivos, que la han llevado a pasar por muy difíciles y críticos momentos, superados transitoriamente, para fortuna de la mejor y más resiliente afición futbolera del país como lo es la de nuestro amado y glorioso Cúcuta Deportivo'.


El 25 de noviembre de 2020, merced a los precarios manejos de los dirigentes del club motilón de turno, el Cúcuta Deportivo fue oficialmente desvinculado de la Dimayor debido a su liquidación, por lo que como medida preventiva se suspendió su acreditación en el fútbol profesional colombiano y no se le permitió participar en ningún torneo profesional. No obstante, el 20 de abril de 2022 la Dimayor confirmó la habilitación al Cúcuta para volver a jugar en el fútbol profesional colombiano, regresando a la segunda división. Fue un período de inaudita incuria de los dirigentes y de enorme pesadilla para la fanaticada del elenco rojinegro.

No obstante, luego de este periplo, para el 2023, prometía ser un año destacado para el equipo "motilón", dado que empezó el año con una victoria 1-0 en condición de local frente a Orsomarso y finalizaría el torneo apertura tercero con 28 puntos. Seguidamente, en cuadrangulares seria encuadrado en el grupo B junto a los cuadros de Patriotas, Cortuluá y Valledupar F. C., terminando así en el puesto 2 con los mismos puntos que Patriotas, pero el conjunto boyacense lo superaría por la regla del punto invisible.

Actualmente, los motilones transitan con ciertas afugias en la Primera B, soñando en devolverle la ilusión a los consecuentes y fieles seguidores y con la esperanza de retornar lo más pronto a la división profesional, reeditando viejos tiempos de “gloria inmarcesible” y “júbilo inmortal”, como solemos entonar a todo pulmón en nuestro himno nacional.

Al equipo Cúcuta Deportivo los cucuteños lo han sentido propio desde siempre, con un apasionado amor de sus seguidores; es así que, desde principio de los años 70 del siglo XX apareció un fenómeno cultural expresado en barras organizadas, como la de Los Recocheros cuyo uno de sus líderes fue Samuel “El Cabo” Vila y la de Los Toches, y hoy día especialmente "La Banda del Indio" y "La Gloriosa Banda Rojinegra", entre muchas, las cuales han tejido una compleja red de pasión y lealtad que trasciende el ámbito puramente deportivo. Por ello, la hinchada cucuteña se caracteriza por antonomasia, como la mejor afición del fútbol colombiano y el Cúcuta Deportivo como uno de los gloriosos elencos legendarios del rentado nacional.

En consecuencia, se hace razonable, plausible y oportuno, hacerle un llamado de atención y por sobre todo, a la dirigencia deportiva que rige los destinos de la institución motilona, a la clase política gubernamental -local y departamental-, a los distintos gremios económicos y empresariales, a los medios de comunicación de radio, prensa y televisión, para que el Cúcuta Deportivo vuelva por sus fueros y se ponga a la altura de la afición que sin reparos ha acompañado al equipo desde tiempos inmemoriales.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

sábado, 4 de enero de 2025

2545.- MARIA TERESA VIVE EN CONDICIONES LAMENTABLES

La Opinión


Así es la vida de las 500 familias y 800 niños que conforman este barrio. Surgido hace 17 años (2007) como una invasión aledaña a Belén; María Teresa se legalizó hace seis años como barrio, pero pese a eso, sigue teniendo severos problemas con el alcantarillado y no hay un buen acceso a las vías que lo conectan con los sectores aledaños de la Comuna 9.

La comunidad en 2024, que está conformada en su gran mayoría por familias colombianas, población migrante y madres cabezas de hogar, tienen que vivir con la dura realidad de no tener un alcantarillado, por ello usan pozos sépticos, y en muchas ocasiones se ven obligados a tirar las aguas negras a las carreteras.

Para acceder al servicio de agua, los residentes utilizan una pila pública, la cual tiene un costo aproximado de 17 mil pesos, “lo cual nos pone, no a vivir, sino a sobrevivir”, señaló Karol Jácome, habitante de este humilde sector.

La mujer también contó que además el servicio de agua es pésimo y las familias que conforman el barrio tienen el deber de pagarle 3 mil pesos a una persona que arregla la pila cuando sufre alguna falla, un dinero que para muchos de ellos es elevado.

Entre las familias hacen una colecta para recaudar fondos para cuando se daña algo que los afecta a todos, “las personas ponen lo que pueden y si sobra el dinero, se guarda para la próxima vez que se dañe algo”, precisó Karol.

Las madres del barrio explicaron que cuando llueve, el barro les llega a las rodillas y tienen que caminar con sus hijos durante 35 minutos para llevarlos a la escuela más cercana que se encuentra en Belén, lo anterior se debe a que las vías se encuentran destapadas.

Yaneth Espinoza, presidenta de la Junta de Acción Comunal (JAC), manifestó que, “Los 800 niños que hay en María Teresa llegan con los pies embarrados a estudiar y muchas veces tenemos que alzarlos para que lleguen en una buena condición a sus clases”.

Ellos también reclaman el pobre acompañamiento del servicio de aseo y la falta de alumbrado público, porque en las noches el barrio queda a oscuras totalmente.

Al ser consultado por el pésimo servicio de aseo, Rubén García, gerente de operaciones de Veolia, informó que, “se opera como en todos los sectores residenciales de Cúcuta, que son 2 veces por semana para el barrido y limpieza de vías públicas y la recolección de basura domiciliaria 3 veces semanalmente”.

Como no tienen alcantarillado, usan pozos sépticos tiran las aguas negras a las vías.

En María Teresa no conocen el pavimento para sus vías.

A pesar de ser un barrio, el abandono por parte de las administraciones municipales ha sido total.

500 familias viven está situación todos los días.

Respuestas de las entidades

García aseveró que María Teresa, “por no tener aún vías pavimentadas, lo que establece la norma y lo que realiza la empresa es un despapele (recoger papeles y hojas) en las vías y zonas públicas”.

En lo que respecta a las vías, en días pasados, el secretario de Infraestructura, César Camilo Rojas, en diálogo con La Opinión, dijo que hay que esperar a que se acaben los encuentros con los ciudadanos para redactar un informe final del Plan de Desarrollo.

Asimismo, “las únicas obras que se están haciendo son las que ya habían quedado con presupuesto asignado por la administración anterior”, fue la respuesta del funcionario.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

jueves, 2 de enero de 2025

2544.- LEGADO INMORTAL DE EUSTORGIO COLMENARES BAPTISTA

María José Salcedo (La Opinión)


Hoy (12 de marzo 2024) se cumplen 31 años de la trágica muerte de don Eustorgio Colmenares Baptista, fundador del diario La Opinión.

El nombre de Eustorgio Colmenares Baptista es sinónimo de periodismo, aunque en sus 68 años de vida también fue reconocido como un gran odontólogo y un honorable político de correcto actuar.

Pero el oficio de informar y tejer la noticia fue una pasión que siempre estuvo en él, que lo llevó a construir junto con Virgilio Barco, Eduardo Silva Carradine y Alirio Sánchez Mendoza el diario La Opinión, la gran empresa editorial que se mantiene firme como su más entrañable legado, como un homenaje viviente a su memoria, al cumplirse 31 años de su trágica muerte, ocurrida un día como hoy de 1993.

A Eustorgio Colmenares lo recuerdan como un tipo cercano, sensible al drama ajeno y gran defensor de la verdad.

Hijo de padre colombiano y madre venezolana. Eustorgio nació en Cúcuta el 17 de septiembre de 1924. Fue parte de una familia humilde de ocho hermanos. Por el trabajo de su padre, se crio entre finca, lo que lo llevó a desarrollar el amor por el campo y la naturaleza.

En su juventud, gracias a la ayuda de sus hermanos mayores, adelantó estudios universitarios en Medellín, donde se graduó como odontólogo. En ese ámbito conoció a la mujer de su vida, Esther Ossa Montoya, también odontóloga, con quien contrajo matrimonio y se radicó de manera definitiva en Cúcuta, desde 1949.

En 1950 comenzó su incursión en la política contagiado por el legado de su hermano mayor, León, líder del liberalismo en la ciudad. Así llegó a desempeñar los cargos de secretario de gobierno departamental (1961), designado por el gobernador Miguel García-Herreros, cargo que ocupó por siete meses, entre marzo y octubre.

En 1966 al iniciarse el gobierno de Carlos Lleras Restrepo, fue designado por el gobernador Gustavo Lozano Cárdenas como Alcalde de Cúcuta, en reemplazo de Numa Pompilio Guerrero. Frente a la administración municipal, completó con éxito el periodo de cuatro años, en el que dejó obras importantes que impulsaron el crecimiento de la ciudad.

La Opinión, su mayor obra

En medio del trajinar político, surgió la idea de crear un medio de comunicación por y para la ciudad y el departamento. La semilla que se sembró en 1958 y que dio sus primeros retoños en forma de semanario, floreció luego en un rotativo diario que se mueve con la misión de “ser la voz de quien no tiene voz”, la máxima de Eustorgio Colmenares, ayer, hoy y siempre.

Aunque por años se dividió entre sus diferentes ocupaciones, a finales de los 70 se dedicó por completo al oficio del periodismo y de La Opinión, que funcionó finalmente en la Quinta Yesmín, de la avenida cuarta. Siempre fue un hombre muy activo, incluso hasta sus últimos días.

“En la misión y la visión con que definió la identidad del periódico dejó plasmado el alcance de su contenido y de sus objetivos. Un diario de estirpe democrático, con información veraz y oportuna, tolerante y apegado a los principios de la libertad”, recoge una reseña hecha sobre Eustorgio Colmenares, que define su talante, el mismo que identifica a La Opinión al día de hoy.

Fiel al carácter vanguardista que lo identificaba, Colmenares siempre se ocupó de estar al corriente de las nuevas tecnologías de la comunicación. Pero además de introducirlo en las corrientes de las nuevas tecnologías, lo puso siempre al servicio de la comunidad, reconociendo el papel en el desarrollo cultural de la ciudad y el departamento.

Eustorgio fue determinante en la creación de la Agencia de Noticias Colprensa, proyecto que unió a varios periódicos regionales entre ellos Vanguardia Liberal, El Colombiano, El País, El Universal, El Heraldo, La República, La Tarde y La Opinión. Esta agencia fue fundamental en la consolidación de los periódicos regionales y su principal objetivo era recolectar las noticias de la capital para todos y servir de enlace para obtener una red amplia de información.

La nueva era

La noche del 12 de marzo de 1993, la tranquilidad del barrio Caobos se estremeció con el estruendoso ruido de las balas que acabaron con la vida de Eustorgio Colmenares. Estaba sentado en la puerta de su casa, acompañado de su esposa. Pero una infame guerra –que aún no acaba- apagaba la voz de un incansable luchador por la verdad y la justicia.

Pero su muerte no acabó su herencia. La historia de Cúcuta y Norte de Santander sigue escribiéndose sobre tinta y papel; y también viaja sin pasaporte, sin fronteras, por la más grande autopista de la información, como seguramente él hubiese querido si hubiera conocido la era del Internet.

La Opinión ha seguido navegando pese a las tempestades y así espera seguir el rumbo, ahora bajo el mando de Cristian Verbel, quien como nuevo dueño de esta casa editorial se compromete como nuevo custodio de este legado y reafirma “la necesidad imperante de medios que trasciendan las divisiones, llevando consigo la antorcha de la objetividad y la integridad periodística”.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

martes, 31 de diciembre de 2024

2543.- BATALLA DE CUCUTA (28 DE FEBRERO DE 1813)

Red Cultural del Banco de la República


A comienzos del año 1813, casi tres años después de iniciados los movimientos de independencia, la Nueva Granada se encontraba sumida en intensos debates políticos entre federalistas y centralistas, que desencadenaron una guerra civil; esta situación llevó a algunas regiones a descuidarse frente a la amenaza de los ejércitos realistas que no querían perder estos valiosos territorios.

De tal suerte que, si bien algunas provincias y ciudades de la Nueva Granada estaban libres de la presencia española, otras aun eran ocupadas por tropas realistas. Tal era el caso de las poblaciones que ocupaban el valle de Cúcuta, lugar estratégico en la frontera nororiental con la Capitanía General de Venezuela, que desde junio de 1812 se encontraba dominado por los ejércitos realistas, al mando del coronel Ramón Correa.

Correa, con una expedición proveniente de Maracaibo, atacó el 13 de junio la villa de San Antonio de Táchira derrotando a los patriotas y tomando 200 prisioneros, sus armas y municiones; tras esta victoria se apoderó fácilmente de las poblaciones del valle de Cúcuta.

Esta dominación del ejército realista duró un poco más de ocho meses, hasta el 28 de febrero de 1813, fecha en que el ejército patriota al mando del coronel Simón Bolívar derrotó a Correa en lo que hoy se conoce como la Batalla de Cúcuta.

El joven coronel Simón Bolívar, que años más tarde sería reconocido como El Libertador de América, había salido de Caracas hacia Curazao tras la derrota y pérdida de Puerto Cabello, y de allí viajó a Cartagena en noviembre de 1812, donde se unió a las tropas patriotas al mando del francés Pedro Labatud, quien le encomendó la seguridad del pueblo de Barranca cerca al canal del Dique.

Estando allí Bolívar decidió iniciar sin autorización de Labatud la liberación de algunos pueblos de las riberas del Magdalena como Tenerife, Mompox, Guamal, Puerto Real de Ocaña (hoy Gamarra), y alrededor del 11 de febrero de 1813 ocupó Ocaña.

Para cumplir con una solicitud del coronel Manuel Castillo de acompañarlo en la defensa de la provincia de Pamplona y liberarla de la presencia realista, Bolívar partió de Ocaña con cerca de 400 hombres y algunos fusiles, por el “fragoso camino que atravesando la gran cordillera”, llegó a la ciudad de Salazar de las Palmas, donde los realistas tenían un fuerte destacamento de más de 100 hombres en el alto de La Aguada. Bolívar los derrotó sin utilizar las armas, valiéndose solamente de su ingenio militar: les hizo creer mediante falsos espías que el ejército patriota que venía a combatirlos era mucho más numeroso, sembrando el pánico entre los realistas quienes decidieron huir dejando sus armas. Bolívar, para darle credibilidad a la estrategia empleada, hizo que los persiguieran hasta que logró su dispersión y causó también la huida de los 200 hombres que se encontraban en la ciudad de Salazar de las Palmas y los que estaban en San Cayetano. Golpeado de esta manera el jefe del ejército realista, Ramón Correa, decidió concentrar sus tropas en la villa de San José de Cúcuta.

A los patriotas que llevaba Bolívar, se les unieron, en el camino que conducía a Arboledas, dos compañías del batallón del Coronel Manuel Castillo, enviadas desde Pamplona, al mando de los capitanes Lino Ramírez, Félix Uscátegui, y el teniente José Concha. Con estos refuerzos Bolívar decidió tomarse la Villa de Cúcuta. El 28 de febrero de 1813 a las nueve de la mañana, y luego de atravesar el río Zulia en canoa, se encontraba en un cerro al occidente de Cúcuta, desde donde se podía divisar la Villa.

Ante el inminente peligro, Correa decidió esta vez hacerle frente y envió su ejército al alto donde se encontraba el ejército patriota, apoderándose de la margen izquierda del cerro. La batalla, a tiro de fusil, duró aproximadamente cuatro horas, pero ante el agotamiento de las municiones, Bolívar ordenó a sus tropas atacar con la bayoneta, decisión que le aseguró la victoria. Las derrotadas tropas de Correa huyeron hacia la población venezolana de La Grita.

Así describió Simón Bolívar la batalla, en carta enviada al presidente del Congreso General de las Provincias Unidas: “El enemigo sobrecogido, en este momento de un terror pánico, se escapó precipitadamente dejando en nuestro poder, la plaza, artillería, pertrechos, fusiles, víveres y cuantos efectos pertenecían al gobierno español y a sus cómplices.

Hemos alcanzado la más completa victoria, aprovechándonos de sus fuertes posiciones y de estos floridos valles que ellos oprimían, matándolos e hiriéndoles una multitud de oficiales y soldados inclusive el mismo comandante Correa; siendo por nuestra parte la pérdida tan desproporcionada, que sólo tenemos que deplorar, dos hombres muertos y catorce heridos, entre ellos el valeroso teniente de las tropas de la Unión, el ciudadano Concha”.

Bolívar al frente de su ejército entró triunfal a la villa de Cúcuta, donde fue recibido con honores. Entre los hechos más significativos de este recibimiento está el obsequio de una casaca de paño azul bordada en oro y lentejuelas, elaborada por una costurera del valle de Cúcuta, conocida como Mercedes Ábrego Reyes, quien se convertiría, gracias al apoyo que dio a los ejércitos patriotas, en una de las mujeres que pasaría a la historia como símbolo del patriotismo en las guerras de independencia.

Esta batalla, más que importancia militar, tuvo una significación política de gran trascendencia en la campaña libertadora, pues el triunfo permitió despejar la ruta que llevaría a Bolívar a emprender la Campaña de liberación de Venezuela con el apoyo económico, político y militar del Gobierno General de la Unión, quien le otorgó el grado de Brigadier de los ejércitos de la Unión y el título de ciudadano de la Nueva Granada, en reconocimiento a esta victoria militar.

En solo 90 días, entre los meses de mayo y agosto, Bolívar liberó a Venezuela en una rápida y fulgurante sucesión de batallas, en lo que se conocería como la Campaña Admirable. Por los éxitos de esta campaña, Simón Bolívar fue aclamado por primera vez como Libertador, título oficial que le concedió la ciudad de Caracas en octubre de ese año y con el que sería universalmente reconocido.

Cuando, el 14 de mayo de 1813, Bolívar partió hacia Venezuela en la campaña Admirable, dejó al mando al joven militar (21 años de edad), sargento mayor del quinto batallón de línea, Francisco de Paula Santander, oriundo de esta región pues había nacido en Villa del Rosario.

Santander mantuvo el control del valle de Cúcuta y sus alrededores, con tan solo 260 soldados reclutados entre los habitantes de las poblaciones del valle de Cúcuta, la mayoría infantes, y 30 soldados de caballería. Con ellos triunfó en San Faustino y Capacho, contra las guerrillas realistas de Aniceto Matute e Idelfonso Casas.

Sin embargo, ocho meses después, la victoria patriota sobre el valle de Cúcuta se vio truncada por la derrota en el Llano de Carrillo el 18 de octubre de 1813.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

domingo, 29 de diciembre de 2024

2542.- LONDERO'S, RESTAURANTE DE LUJO INVENTADO POR LONDERO

Gustavo Márquez (LAS 2’ORILLAS)


Tras haber sido uno de los máximos goleadores del fútbol colombiano, el argentino decidió radicarse en Cúcuta y hacerle un gol al hambre con sus parrilladas. El 21 de diciembre de 1981, un mes después de haberse retirado del fútbol, Hugo Lóndero inauguró en la ciudad de Cúcuta un restaurante que, a día de hoy, se ha alzado como uno de los más reconocidos de la capital de Norte de Santander. Con tres platos de cocina y una parrilla, uno de los máximos goleadores del fútbol colombiano dio inició a la historia de Londero's, un sueño que emprendió, con mucho temor, tras haber pasado varias noches sin dormir, reflexionando sobre qué sería de su vida después de las canchas de fútbol, el único oficio que había practicado hasta ese momento.

Y es que, como buen jugador, desde muy joven le entregó todo de sí a la pecosa. Inició en Argentina, de donde es oriundo, para luego llegar a Colombia y convertirse en ídolo de varios equipos como Nacional, Pereira y, por supuesto, Cúcuta Deportivo.

El futbolista era un astro en lo que hacía, a tal punto que se convirtió en el máximo goleador del fútbol colombiano en 1980, con el matecaña; pero de lo otro, de la vida afuera de las canchas, sabía poco y ese era su máximo susto, fracasar en el intento.

El joven Hugo Lóndero y su amor por las tierras colombianas

La historia de Hugo Lóndero inició en una pequeña ciudad argentina, perteneciente a la provincia de Córdoba, conocida como Colonia Caroya. En sus calles fue donde el jugador conoció el amor por el deporte y donde empezó a hacerse famoso como un goleador nato, logrando debutar en el fútbol profesional a los 21 años, en 1967, en Gimnasia y Esgrima La Plata.

Desde el inicio de su carrera, Colombia iba a estar presente y dos años después de su estreno arribó a América de Cali, club donde sacó todo su repertorio y quedó como goleador en apenas su primera temporada.

Sin embargo, y sin importar su buena actuación en el FPC, para 1970 decidió retornar a su país natal y a su primer club, y jugó allí durante ese año. Aun así, para 1971 la magia de Colombia lo volvió a seducir y llegó a formar parte de Cúcuta Deportivo, club del que se volvió hincha y en donde finalmente acabó su carrera en noviembre de 1981, no sin antes hacer mérito para ser recordado como uno de los mejores futbolistas en la historia del fútbol colombiano.

Hugo Lóndero militó en Cúcuta Deportivo en dos ocasiones. La primera de 1971 a 1972, y la segunda en 1981, año en el que decidió retirarse del balompié.

En esos 10 años jugando en tierras cafeteras, Hugo Lóndero militó en 3 equipos además del Cúcuta, siendo Atlético Nacional el más importante. En el club verdolaga no solo fue titular indiscutido durante los tres años que estuvo en la plantilla, sino que resultó campeón en dos ocasiones.

Después de eso, militó para el clásico rival, Independiente Medellín, y luego llegó al Deportivo Pereira, equipo en donde se convirtió en el máximo goleador en la historia del fútbol colombiano, después de superar a Jorge Ramírez Gallego con 202 goles. Su legado se mantuvo durante 23 años, cuando Iván René Valenciano lo batió, pero no hay duda que marcó una era.


El goleador del fútbol colombiano se hizo con la liga local en 1973 y 1976, vistiendo la camiseta de Atlético Nacional.

Su retiro y el inicio de la historia de Londero's, su restaurante

Tras haber jugado para Nacional, Medellín y Pereira, en 1981 el Cúcuta Deportivo volvió a llamar a Lóndero para que hiciera parte de su plantilla. Junto a su esposa, María Cristina, a quien conoció en su primera temporada en la Perla del Norte, decidió hacer maletas y volver al club que, podría decirse, lo vio nacer.

Con 35 años y una carrera plagada de éxitos, decidió que ese iba a ser su último club, y en noviembre de ese año decidió colgar los guayos, después de anotar 211 goles, ser máximo anotador en tres ocasiones y haber alzado dos copas.

En ese momento, y sin tener una idea de cómo iba a seguir manteniendo a su familia alejado de las canchas, decidió convertirse en un verdadero emprendedor y crear un restaurante.

“Siempre me gustó la parrilla, y sin tener conocimientos de cómo funcionaba profesionalmente un restaurante, decidí irme por el tema gastronómico”.

Así las cosas, el 21 de diciembre de 1981, Londero´s abrió sus puertas al público, lo hizo en la Avenida Libertadores, muy cerca a otros famosos restaurantes, y en un principio se convirtió en el lugar idóneo para comer carne a la parrilla y pizzas, siendo visitado, en su mayoría, por ciudadanos venezolanos.


Hugo Lóndero con el equipo fundador de Londero´s, el restaurante que creó después de retirarse del fútbol profesional.

La mudanza y reinauguración

Aun así, con el tiempo, el local donde se ubicó empezó a volverse pequeño, y como el dueño al que le tenían arrendado nunca quiso vender, entonces Hugo Londero decidió buscar un lote, ahí mismo en la Avenida Libertadores, y el 6 de febrero de 2006 reinauguró el restaurante. Para ese entonces sus platos ya eran mucho más variados, y se transformó en un lugar insignia de la capital del Norte de Santander.


Desde hace más de 15 años, Londero's Sur se ha convertido en uno de los restaurantes más reconocidos de Cúcuta.

Hoy, 43 años después, Londero’s sigue funcionando como el primer día. Ya no se ve al jugador atendiendo mesas, ni cocinando en la parrilla como antaño; pero de vez en cuando les da la bienvenida a sus comensales.

Según el goleador, lo que hace distinto a su restaurante es que es asequible para todas las personas y para todos los gustos, ofreciendo platos de muy buena calidad, a muy buenos precios.

En medio de su modestia, considera que el restaurante no es el mejor de Cúcuta, ni el más lujoso; pero para sus clientes, está muy cerca de serlo.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

viernes, 27 de diciembre de 2024

2541.- CPC, CNP Y ACORD RECONOCEN LABOR PERIODISTICA J. R. GELVEZ

Revistacontraluzcucuta.co

Juan Ricardo Gélvez

Las organizaciones periodísticas con sede en Cúcuta y Norte de Santander lamentaron la muerte del “colega y amigo Juan Ricardo Gélvez”, ocurrida el 2 de octubre de 2023 en esta ciudad. Igualmente, reconocieron la vida y trayectoria del comunicador, nacido en Durania.

El Círculo de Periodistas y Comunicadores de Norte de Santander (CPC), el Colegio Nacional de Periodistas, seccional Norte de Santander (CNP) y la Asociación Colombiana de Periodistas Deportivos (Acord) expresaron tristeza y dolor por el fallecimiento de Gélvez Reyes.

“El paso de Juan Ricardo por diferentes medios de comunicación y el trabajo que también desarrolló en entidades públicas marcó su derrotero como uno de los periodistas de mayor reconocimiento en la región”.

Juan Ricardo Gélvez fue jefe de redacción del Diario de la Frontera, coordinó programas periodísticos en Colmundo Radio, estuvo al frente de la oficina de prensa en las administraciones de José Gélvez (municipal) y William Villamizar (departamental).

Creó la productora de televisión Norvisión y gerenció la Televisora Regional del Oriente Colombiano (TRO) y la Asociación de Televidentes Nortesantandereanos (ATN).

“Se reconoce su trayecto periodístico y su rol en la crítica de temas sociales y políticos”, escribió el CNP. Agregó que se caracterizó por formar una generación de periodistas en la ciudad. CPC, CNP y Acord enviaron voces de condolencias y resignación a sus hijas y familia.

“Elevamos nuestras plegarias al Todopoderoso por el eterno descanso y paz en su tumba recién abierta”. El oficio religioso fue, en la iglesia de Los Carmelitas.

Rafael Pabón: A Juan Ricardo Gélvez no lo conocí en la Universidad de la Sabana, sino acá en Cúcuta en pleno ejercicio del periodismo. En ese momento ejercía la jefatura de redacción del Diario de la Frontera, propiedad entonces de Félix Salcedo Baldión.

Era un tipo de agradable conversación, cargada de anécdotas, chistes, inventos literarios y vivencias. Si de política se trataba, mentaba a los cacaos con propiedad y defendía a su Partido Liberal.

Para demostrar que sabía de fútbol dirigió una revistica, para ponerse a tono en geografía hacía referencia a la natal Durania y si de Norte de Santander era la charla, repasaba con juicio cada municipio.

Una anécdota que invitaba a la risotada era aquella en la que un empleado del TRO le llegó con mentiras a la oficina. Lo increpó y en tono fuerte le dijo: Usted no puede decirme mentiras, porque soy el rey de los mentirosos. La repetía cuantas veces quería reír.

A las muchachas las asustaba con el sueño de la noche anterior, que narraba con total seriedad para hacer creíble la historia. Anoche soñé con usted. Estábamos en el mar, tendidos en la arena, desnuditos y cuando quise poseerla, desperté. La aludida no aguantaba la carcajada, ni preguntaba si el sueño tenía continuación.

Ese era el Ricardo que conocí. Desparpajado, prometedor incumplido, tranquilo, falaz, amigo de los amigos con los que compartió aventuras y desventuras, ex propietario de ‘Cubanísimo’ y buen cronista. Hoy no estará más entre nosotros el ‘Comandante Rintintín’.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

miércoles, 25 de diciembre de 2024

2540.- SAN MIGUEL, LA CUNA DEL CALZADO CUCUTEÑO

Nicolás Mojica (La Opinión)


El legado de San Miguel en la ciudad, una industria que genera más de 35 mil empleos.

Sin lugar a dudas, el calzado es una de las industrias más destacadas históricamente en Cúcuta. Desde hace muchos años, comerciantes cucuteños manufacturan zapatos para luego venderlos a buen precio a compradores de la ciudad y (en algunos casos), a otras zonas del país.

Pese a que en toda la ciudad se pueden encontrar tiendas de calzado cien por ciento cucuteño, San Miguel destaca por encima del resto por el precio y la calidad en la fabricación.

Miguel Ángel Herrera, fundador de la Corporación de Industriales de Calzado de Cúcuta, relató cómo nació este oficio que con el correr de los años, se convirtió en una tradición.

Todo inició a mediados de la década de los 80´s, cuando un grupo de jóvenes empresarios incursionaron en dicha industria. “Teníamos la necesidad de llevar dinero a nuestros hogares”, aseguró.

Aunque el negocio les daba lo justo para vivir “todo cambió con el despertar de la economía venezolana y el auge del petróleo”, porque muchos europeos llegaron a ese país.

Miguel Herrera mencionó que empezaron a mirar el mercado extranjero, por lo que viajaron al vecino país para conocer la industria y las nuevas maquinarias, así fue que tuvieron la oportunidad de aprender cosas nuevas.

La ‘Calle del Calzado’

Fue así como los comerciantes pusieron en práctica todos los conocimientos adquiridos para crear ‘La Calle Mayor del Calzado’, ubicada en la calle 10 entre avenidas 14 y 15, la cual divide a los barrios San Miguel y Cundinamarca.

Actualmente, muchas personas procedentes de Venezuela llegan a barrios como San Miguel, Cundinamarca, López, Gaitán, Loma de Bolívar y Santander, para buscar una oportunidad laboral en esta industria.

“Concentramos toda la industria del calzado en un solo punto, eso fue lo mejor para nosotros y para los clientes. Ahora son los venezolanos los que vienen a conocer de nuestro método de trabajo y los hemos recibido con las puertas abiertas”, contó Herrera.

No obstante, el fundador informó que las administraciones municipales y el Gobierno Nacional han descuidado mucho la industria, siendo la razón por la que la venta de calzado disminuyó notoriamente.

Otro comerciante que lleva años vendiendo sus zapatos es Olimpo Peñuela, quien creó su propia marca hace más de 10 años y se convirtió en toda una referencia en San Miguel.

“El negocio logró darles empleo a muchas personas, detrás de nuestra marca hay artesanos, madres cabeza de familia y reinsertados. También realizaron talleres escuela para que las personas aprendan el arte de fabricar calzado y puedan trabajar allí”, dijo el empresario.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.