martes, 28 de marzo de 2017

1099.- J. J. CONTRERAS: AL PERIODISMO UNO LO QUIERE, LO AMA Y MUERE CON EL

Cristian Morales/La Opinión

A la radio llegó en 1952. Inició como barrendero, mensajero, cobrador, control, jefe de controles, instalador, trasmisorista, locutor y periodista. Esta carrera la hizo en Radio Guaimaral.

El director de Noti-Deportes, Juan José Contreras, falleció el 20 de enero de 2017 en su residencia de la urbanización Manolo Lemus a la edad de 79 años, tras soportar con valentía, en los últimos años, una enfermedad terminal.

El nortesantandereano nació el 29 de diciembre de 1937 en Chinácota y vivió en Cúcuta desde el primer año. Laboró en Cúcuta e Ibagué. Se inició en Radio Guaimaral en época de Carlos Ramírez París y sus últimas labores las hizo en Radio Monumental.

Trabajó en la mayoría de las emisoras de la ciudad. Juan José Contreras era un periodista con un amplio conocimiento de la política regional que no tenía ningún inconveniente en enfrentar la problemática de la ciudad y el departamento.

Era un hombre afable, amante de la buena música que no desaprovechaba el momento para compartir una tertulia con sus colegas, sin perder la cordura y el buen genio. Le antecedieron en la cita que siempre se cumple  Guillermo López Jaimes (2012), Jorge Rolón García (2013), Fernando Matamoros Rincón y Jesús Infante Carrillo (2015) y Pedro Infante Carrillo (2016).

Si se menciona el nombre de Juan José Contreras entre estudiantes de comunicación social de Cúcuta, quizás las miradas reflejen incertidumbre por no saber sobre a quién se hace referencia. Los periodistas, grandes periodistas que viven y comparten experiencias en los círculos selectos, seguro afirmarán que es imposible desconocer una figura que hizo parte de la historia de los medios de comunicación cucuteños.

A aquel que le gusta la radio seguro conoce el proceso evolutivo que se ha dado en emisoras, equipos de manejo y personal de trabajo en la ciudad.

La baja estatura, la piel sin rechazo al correr de los años, el caminar pausado y el vestir despreocupado lo hicieron pasar inadvertido en un escenario académico o en un encuentro de periodistas. Al entablar conversaciones con Juan José daba gusto escucharlo.

Estudio primaria en el colegio San Rafael y la escuela de La Cabrera. Más que cinco años de preparación, fueron las ganas de trabajar las que le permitieron laborar en Radio Guaimaral, La Voz del Norte, La Voz del Río Zulia, Radio Festival, Radio Zulima, Trasmisora Universal y Radio monumental.


El primer encuentro con Carlos Ramírez París, su mentor en la radio, lo tuvo cuando le pidió el favor de llevarle un tinto del Club Comercio al Teatro Municipal. Otra noche, una ventisca arrancó los afiches de las carteleras del teatro. Juan José las recogió y las llevó al gerente Ramírez. Por esa acción obtuvo entradas gratis a cine.

Le gustaba bailar y beber cerveza con los amigos. La juventud fue una época sana, no tuvo súper héroes y le encantaba asistir a las funciones matinales de los domingos en el teatro Guzmán Berti (centro comercial Alejandría). Entre las películas preferidas estaban las vaqueras.

En alguna ocasión lamentó no haber continuado los estudios por culpa del amor. No por una mujer, sino por el dinero. Trabajó en el almacén Las Tres X, la droguería Guasimales y la carnicería de Jesús Ramírez.

A la radio llegó en 1952. Inició como barrendero, mensajero, cobrador, control, jefe de controles, instalador, trasmisorista, locutor y periodista. Esta carrera la hizo en Radio Guaimaral. Hizo buena amistad con Jesús María Sepúlveda, “Suzo”, Rafael Mogollón, “El Pájaro Madrugador”, y Roque Mora el “Gran Narrador de la Tauromaquia”. Allí se formó como persona y como gran locutor y muy amigo de quienes antes nombramos. Narró fútbol y baloncesto, y viajó por el país en compañía del Cúcuta Deportivo y del quinteto de Norte de Santander.

En 1965, se independizó y creó Noti-Deportes. Era el radioperiódico con ‘Noticias, comentarios, entrevistas, deportes y algo más’.

Desde mediados de 1968, se marchó a Ibagué, donde trabajó en radio con su programa Noti-Deportes; fueron sus colaboradores Carlos Alberto Lugo, Tony Vesga, allá en cadena con Álvaro Ariza, laboró en Radio Festival en la Cadena Comunal. En 1978, regresa a Cúcuta, a Radio Guaimaral, a la Voz del Norte, Radio Zulima, Radio Monumental.

La prensa escrita también estuvo entre sus aficiones. Escribió para los desaparecidos Diario de la Frontera y Cosmos. Era lento para escribir a máquina, razón por la que no pudo ingresar al grupo de redactores de La Opinión, a pesar de la amistad con el director Eustorgio Colmenares. La tristeza lo embargaba al recordar las muertes violentas de Carlos Ramírez París y Eustorgio Colmenares.

Fundó a Cicrodeportes y estuvo vinculado al C.N.P., Norte de Santander. Tuvo tres hijos del primer matrimonio y dos en el segundo. Se caracterizó por ser un muy humilde, correcto, humanitario; en cuanto a su ideología fue siempre un liberal nato y en su creencia un católico de corte tradicional.

En muchas oportunidades fue galardonado. Acrens, le entregó antes de morir una distinción como hombre grande y profesional. Las seis operaciones que le realizaron no fueron ápice para sus ganas de vivir, pues se caracterizó por ser guapo y nunca se quejó.

Fue un hombre sin apellidos, ni posición social, exaltó su personalidad como un servidor, dejó dicho que colocaran un epitafio en su tumba “hasta aquí llegó J.J.”. Luchó con constancia,  capacidad, dedicación a abrir caminos y no dejarse doblegar. Esto lo pone como un ejemplo para sus hijos, amigos y admiradores.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

domingo, 26 de marzo de 2017

1098.- REUBICACION DE BOTIQUINES

Gerardo Raynaud

Promediando la mitad del siglo XX, las autoridades civiles debían seguir las  sugerencias de los párrocos, so pena de excomunión o como mínimo, vaciada segura desde el púlpito en el sermón dominical. Ante hechos considerados indecentes, los habitantes del barrio de la Magdalena, solicitaron a los encargados de la moral del municipio, el saneamiento de la zona que con el tiempo se había llenado de botiquines y de casas de lenocinio.

Sin muchas preocupaciones y para ganar indulgencias con el señor cura de la iglesia de San José, los secretarios del despacho municipal, Ramón Cárdenas Silva y Sixto Tulio Reyes, expidieron las normas  que ordenaban el desalojo de las “mujeres de vida aireada”.

Sin embargo, estas medidas duraron poco y tuvieron que ser anuladas por necesidad, toda vez que no les señalaron a las pobres féminas, dónde debían irse a vivir, ni les facilitaron habitaciones y peor aún, las situaron en ninguna parte y en esa ninguna parte chocaron por el frente, por los lados y por detrás, con familias honestas o por alguna escuela cercana.

Por estas circunstancias, botiquines y casas non sanctas, se fueron apoderando de las cuadras cercanas al centro de la ciudad, aprovechando el desgreño de la administración municipal en restablecer la zona del mercado central, cuyo incendio se  produjo algunos años atrás. Las manzanas comprendidas entre las calles 12 y 14 con las avenidas 6 a  10a comenzaron a llenarse de bares, cantinas y ventas de licores, de mala muerte, situación que exasperó, no solamente a los vecinos sino en general a propios y extraños.

Recordemos que en esos alrededores, vivían las más connotadas familias de la ciudad  y no iban a tolerar que semejante libertinaje pusiera en riesgo no solo su seguridad personal sino que el lugar fuera degradándose al punto que el “bandidaje armado” hiciera de las suyas, comprometiendo la corrupción de los menores y la aparición de vagos y otros mal entretenidos, como llamaban entonces a los malandros de hoy.

En anteriores oportunidades habían solicitado el establecimiento de una inspección de policía y en las pocas ocasiones en que nombraron Inspector a cargo de esa oficina, se encontraron que el funcionario no cumplía con sus funciones y se aprovechaba de su posición para multar a mujeres y establecimientos que perturbaran el orden público y decomisar armas, sin que ningún dinero entrara a las arcas de la alcaldía, fuera de que se abusaba de todas formas con el pueblo indefenso, al decir de los testimonios recogidos por los medios de la época.

Las presiones ejercidas por la iglesia y los ciudadanos prestantes, que se sentían lesionados en su moral y sus buenas costumbres, lograron convencer al alcalde para que expidiera un decreto que los protegiera de las barbaridades que por esos lados se generaban, producto de la actividad de esos establecimientos.

Fue así como el 15 de marzo de 1951 se expidió un decreto firmado por el  alcalde Manuel Jordán y sus secretarios, y aprobado, como era entonces exigido por las normas legales, por la gobernación  algunos de cuyos considerandos y parte resolutiva, me permitiré mostrar a continuación.

Los principales considerandos establecían que “permanentemente se encuentran mujeres de vida aireada libando licores en los establecimientos situados en las vías mencionadas ocasionando escándalos y causando perjuicios a la moral de los ciudadanos. Que con frecuencia se encuentran menores de edad en los citados establecimientos, violando el artículo 215 de la Ordenanza 52 de 1935; que existen fuertes grupos de menores de edad que se presentan fumando cigarro o cigarrillo, en muchas ocasiones haciendo uso de palabras deshonestas y que es obligación de las autoridades velar por la moral de los ciudadanos y con especialidad de los menores de edad.”

Con esta introducción, se procede a reglamentar el funcionamiento y control de los establecimientos en la zona antes mencionada, y se fijan las sanciones correspondientes a las violaciones que se incurran en su incumplimiento.
    
En el decreto se establecen dos prohibiciones expresas: la primera proscribe el funcionamiento de cantinas, bares, cafés y salones de billar donde se expendan licores y demás bebidas embriagantes en los sectores establecidos entre las avenidas sexta y décima y las calles 12 a 14. En el artículo tercero del presente decreto también dispone de la expresa interdicción a los menores de edad (entonces menores de 21 años) de permanecer dentro de los establecimientos antes citados. El menor infractor, será conducido a la Cárcel Municipal, Sección de Menores y para su libertad, los padres deberán pagar una multa de $5 en estampillas de timbre municipal. Sin embargo, la multa podía ser convertida en trabajos en obras públicas, con especialidad en aseo de calles, a razón de un día por cada $2.5.

A los menores que pillaran fumando cigarro o cigarrillo o diciendo groserías se les aplicaba el mismo castigo con las mismas condiciones. A los propietarios de los establecimientos ubicados en la zona de entredicho, se les concedió un plazo de treinta días para deshacerse del surtido de licores y bebidas embriagantes y si vencido el plazo se les comprobaba la violación a la norma anterior, se les sancionaría con una multa de $20 pagaderos en estampillas municipales, las que también podían ser convertidas en arresto a razón de un día por cada $5.

También se prohibía la permanencia de menores de edad, por la calles de la ciudad después de las ocho de noche; sólo podían hacerlo en compañía de sus padres o alguno de sus familiares. La sanción, a los padres, acarreaba una multa similar a las anteriores.

También se prohibía el empleo de niños y niñas (se entienden menores de edad) en los establecimientos citados, so pena de sanción con multa de $20 convertibles en arresto de un día por cada $5.

Finalmente,  se establecía una sanción con multa de $10 o de cárcel, a los ciudadanos que fueren sorprendidos diciendo groserías o palabras deshonestas.

Como era de exigencia legal, dicho decreto debía ser refrendado por el gobernador Luis Moncada Rojas, quien no tuvo mayores inconvenientes en darle su aprobación.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

viernes, 24 de marzo de 2017

1097.- CUCUTEÑO ENFRENTO JUICIO EN USA

La Opinión/SunSentinel


El colombiano más buscado por la justicia de Estados Unidos por los crímenes de dos mujeres – su novia en Cali y su esposa en la Florida (Estados Unidos) – y el intento de asesinato de otra mujer en Nueva York, resultó ser un cucuteño, cuya madre y una hermana fueron asesinadas hace 17 años en un céntrico sector de la capital de Norte de Santander.

Villamizar Ayala, de 37 años, también fue acusado de intento de asesinato de una ex novia en Nueva York e igualmente enfrentó cargos por abuso sexual de menores.

Se trata de Jorge Iván Villamizar Ayala, conocido también con los apodos de ‘Ángel’ y ‘Motoratón’, cuya captura se produjo a finales de agosto de 2009 cuando se encontraba en una iglesia en un poblado del estado de Texas. De aquí fue extraditado a la Florida.

Conmoción en Florida

Según los informes oficiales, en el 2004, este individuo asesinó a su novia Bianca Sierra. En ese momento, el hecho conmocionó a la comunidad hispana del sur de los Estados Unidos. “Durante la pelea él cogió el martillo y le dio un martillazo y la mató”, recuerda el policía federal, Carlos Guerrero, citado por varias publicaciones de Estados Unidos.

La captura del criminal se logró gracias al programa televisivo divulgado a nivel nacional en Estados Unidos, en el que se muestran fotos de las personas más buscadas por las autoridades federales.

Por un programa de televisión Diario de las Américas en reciente edición digital reseñó que el Servicio de los U.S Marshal arrestó a Villamizar Ayala cuando éste salió de una iglesia en Brownsville (Texas), luego de que alguien lo reconociera después de verlo en el programa de televisión “Los fugitivos más buscados”, divulgado por la cadena Fox y avisara a las autoridades.

Fue extraditado al condado de Broward, al norte de Miami, donde afrontó cargos de asesinato en primer grado por la muerte de su novia Bianca Sierra, a quien presuntamente le fracturó el cráneo con un martillo, en 2004.

Un portavoz de la Oficina del Alguacil de Broward precisó que el colombiano también afrontó cargos de huir para evitar las acusaciones; por manejar bajo una sustancia ilegal; intento de asesinato en Nueva York y homicidio en Cali y agresión sexual a un menor en Texas.

El hombre fue acusado de asesinar a Sierra en noviembre de 2004 y dejar su cadáver en la misma cama que compartían.

Los dos hijos de la víctima, de seis y nueve años encontraron el cuerpo ensangrentado de su madre al abrir la puerta de la habitación. Los detectives asignados al caso hallaron el martillo con sangre, que utilizaba para colocar pisos en viviendas del sur de Florida, en una cubeta escondida en un armario de la casa en la que vivía Villamizar Ayala con Sierra, en Pompano Beach (Broward), según la información de Diario de las Américas.

En Nueva York, fue acusado de producirle a otra novia varios cortes en la garganta, de acuerdo con el mismo periódico.

En los archivos de Cúcuta

En los archivos de la Policía de Cúcuta, Villamizar Ayala aparece como hijo de Germán Villamizar Vargas, quien era conocido como comerciante en esta ciudad y murió a finales de 1991 o principios de 1992 en el Ecuador, y Rosario Ayala de Villamizar, y con lugar de residencia en la avenida 5.

Un juzgado de ejecución y penas y medidas de Cali le dictó orden de captura por homicidio y porte ilegal de armas, según el informe policial. Esa medida está al parecer relacionada con la muerte violenta, en 2001 en Cali, de la novia de Villamizar Ayala.

Según los informes coincidentes de las autoridades, Villamizar Ayala viajó posteriormente a Cúcuta y de aquí a Estados Unidos y se volvieron a enterar de él a raíz del asesinato de Bianca Sierra, en noviembre de 2004 en Miami.

La masacre de La Cabrera

El martes 17 de marzo de 1992, La Opinión publicó en su página judicial una amplia información sobre un hecho criminal que causó impacto en la ciudad: la muerte violenta, en la noche del lunes 16 de marzo, de doña Rosario Ayala viuda de Villamizar, de 39 años, natural de Cúcuta y de su pequeña hija, Diana Carolina Villamizar Ayala, de ocho años y también de Cúcuta.

En diciembre de 1991, la señora Ayala viuda de Villamizar y su hija habían regresado a Cúcuta procedentes de Cali y el día de su trágica muerte se encontraba en la casa de una hermana, en la avenida 5 entre las calles 17 y 18.

Germán Villamizar Vargas, esposo de la señora Ayala, había muerto en Ecuador, y según conocidos y familiares, víctima de una cirrosis.

Según la publicación de La Opinión del 17 de marzo de 1992, cuando faltaban 15 minutos para las 7:00 de la noche, irrumpió un hombre y les disparó sin misericordia. La señora Rosario y su pequeña hija se encontraban en la sala de la casa y acababan de llegar después de haber hecho unas compras en un almacén de telas del centro de la ciudad. Una sobrina de la señora Ayala de Villamizar logró sobrevivir.

El hombre que les disparó y causó la muerte era de aspecto joven y utilizó una pistola calibre 7.65. La niña que sobrevivió relató que se escondió detrás de un sofá cuando sonó el primer disparo. El asesino salió caminando hacia la calle 17 y con otro compinche cruzaron.

En ese momento, los familiares de la señora Ayala de Villamizar dijeron a las autoridades que el único asunto que tenía pendiente era el proceso a través de un abogado por la hipoteca de una casa que le había dejado su esposo.

Todo parece indicar que esta tragedia tuvo un grave efecto anímico perturbador en el joven Jorge Iván Villamizar Ayala, pues, según testimonios de familiares, él era muy cercano a su señora madre y a su hermanita.


Extraoficialmente se supo que el asesinato de la señora Ayala y de su hija fue cometido por el presunto narcotraficante José Reinaldo Fiallo Jácome (‘El Nano Fiallo’), en venganza por la muerte, en Chinácota, de un hermano suyo en una disputa de una deuda con Germán Villamizar.

A partir de entonces hubo varios casos de muertes violentas en Cúcuta que las autoridades no lograron establecer plenamente.

Tras el doble asesinato de La Cabrera, Fiallo se fue de Cúcuta a Barranquilla y en la capital del Atlántico fue involucrado con su amigo, Sergio Adolfo González Torres, (‘El Tato’), quien también era su escolta, en el asesinato del popular cantante vallenato Rafael Orozco Maestre, ocurrido en la noche del 11 de junio de 1992 frente a su residencia en Barranquilla, en un hecho que causó gran conmoción en el país.

El Juicio y la sentencia

La madre de Bianca Sierra que fue asesinada hacía siete años, se plantó frente al tribunal en Broward para condenar al hombre condenado por el horrible asesinato.

"Espero que tu vida en prisión sea larga y miserable. Por cierto, Feliz Navidad", dijo Evelyn Valle. 

Jorge Villamizar Ayala, condenado a principios de diciembre de 2011 por el asesinato de Bianca Sierra en 2004, no se inmutó ante el sarcástico saludo navideño. Los fiscales dijeron que Villamizar Ayala golpeó la cabeza de Sierra con un mazo, robó su coche y huyó del condado de Broward . Fue capturado en Brownsville, Texas, cinco años después.

El juez del Circuito de Broward, Andrew Siegel, lo condenó a pasar el resto de su vida en prisión.

Sierra, de 25 años, era madre de dos niños pequeños, y los investigadores dijeron que eran los niños quienes encontraron su cuerpo boca abajo sobre su cama, su cráneo aplastado. Los niños, ahora de 16 y 12 años, estaban en la corte para ver el asesino de su madre enviado lejos para siempre. No hablaron en la audiencia de sentencia.

Su abuela, habló por ellos:

"Mató a mi hija y desapareció como el cobarde que es". Ella describió cómo Villamizar Ayala fue  encontrado en 2009 en una iglesia, sosteniendo una Biblia. -Qué hipócrita -dijo-.

Villamizar Ayala, ahora de 39 años, se casó mientras estaba en Texas. Su esposa, Audrey Enciso, asistió a su juicio de una semana, todos los días, a veces acompañado por partidarios de la iglesia.

"Estoy aquí para afirmar que buscó al Señor. Él tiene un corazón que busca al Señor" -dijo Enciso sobre su esposo-.
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Enciso le ofreció sus condolencias a la familia de Sierra y no dijo nada que cuestionara el veredicto del jurado. Villamizar Ayala, vestido con un mono rojo de la cárcel, fue llevado fuera de la sala de tribunal en grilletes después de que el juez pronunciara la sentencia obligatoria.

Los abogados del acusado, José Reyes y George Reres, dijeron que apelarían la condena en parte desafiando los primeros minutos de los argumentos finales de la fiscalía una semana atrás:

Frente al jurado, el fiscal adjunto Tom Coleman había recogido el arma del asesinato, un martillo de cuatro libras, y lo había derribado contra un podio y una barandilla de mármol, con los fuertes estallidos puntuando su relato de la brutalidad del asesinato de Sierra. Los abogados de la defensa objetaron de inmediato, pero el juez permitió que los argumentos finales continuaran.

Reyes dijo que pidió una copia de video de una cámara de vigilancia dentro de la sala del tribunal para incluir en su moción apelando la condena de su cliente.

Villamizar Ayala no testificó durante el juicio y no dijo nada en su audiencia de sentencia. Durante el juicio, sus abogados sostuvieron que era inocente del crimen y trataron de culpar a la víctima de la práctica de la santería.

Sierra había decidido romper con Villamizar Ayala, y todavía estaba viva, cuando este abandonó el apartamento de la víctima en Pompano Beach, según los abogados. Quien haya matado a Sierra podría haber matado a Villamizar Ayala también, si hubiera estado en casa, dijo Reres.

Los jurados rechazaron la teoría de la defensa y estuvieron a favor de Coleman, quien dijo que Villamizar Ayala estaba en casa y fue el asesino.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

miércoles, 22 de marzo de 2017

1096.- COLISEO REEMPLAZARA LA PLAZA DE FERIAS DE CUCUTA

Magaly Rubio

Esta es la fachada del coliseo Rojo y Negro que se construirá en donde quedaba la Plaza de Ferias.

La deteriorada infraestructura de la Plaza de Ferias Mariano Ospina Pérez de Cúcuta, dará vida a un moderno coliseo con capacidad para albergar al menos a unas 3.500 personas.

Hoy, este lugar, propiedad de la Gobernación de Norte de Santander, luce abandonado, pero ya están los diseños de lo que se construiría en remplazo de la plaza.

El emblemático espacio construido en la década de los años 50 dejó de funcionar hace unos ocho años, tras una ordenanza de la Asamblea en la que se argumentaba que no había cómo mantenerlo.

Desde entonces se han hecho intentos fallidos por recuperar este lugar que por años fue el máximo expositor de ganado en la región.

Y es que allí habían 155 caballerizas, 12 vomitorios para la entrada y salida del ganado y funcionaba la plaza de toros San José de Cúcuta, con capacidad para 4.000 aficionados.

Para muchos cucuteños esta edificación “es un patrimonio cultural”.

Todavía es común encontrar vendedores ambulantes en los alrededores del abandonado recinto a la espera de un cliente. Quienes vivieron los días de emoción taurina  los recuerdan con nostalgia.

Hace un año, cuando apenas el gobernador William Villamizar y el alcalde César Rojas comenzaban sus mandatos, hicieron un recorrido por el escenario y anunciaron una inversión para su recuperación.

“Hay que decirles a los nortesantandereanos que la Plaza de Ferias es propiedad del departamento.

En alianza con la alcaldía vamos a recuperarla para contar con un imponente centro ferial”, dijo Villamizar ese día.

Un año después del anuncio, La Opinión conoció los diseños preliminares del escenario que reemplazará la Plaza.

El ambicioso proyecto

De acuerdo con las condiciones y el espacio del lote, lo ideal era hacer un coliseo que cumpliera con las necesidades de toda la comunidad nortesantandereana.

Se busca que este sea un escenario en el que se puedan hacer exposiciones de animales, eventos deportivos, ferias de cueros y de modas, entre otras actividades.

El diseño busca que se resalten elementos urbanos que reactiven el orgullo social y potencien el ámbito recreativo-cultural; por esas razones su construcción responde directamente a temas de funcionalidad urbana, operatividad interna del edificio e impacto visual.

Según los diseños, el proyecto se aleja de la vía aproximadamente unos 25 metros, generando una plaza pública de recibo para  los espectadores.

Su fachada principal se encuentra orientada en este gran espacio público, que se ofrece como antesala al escenario, sirviendo de motor para el desarrollo de un nuevo espacio social en la ciudad.

Además, el arquitecto destaca que el diseño, con el distanciamiento de la vía, permite tener una mejor percepción visual del edificio generando una conciliación adecuada entre la escala del proyecto, la escala humana y la proximidad de la autopista.

El coliseo contiene dos grandes cuerpos de silletería organizadas, zona Vip, palcos y zona de locutores, dos cuartos de baños, zona de administración, salidas de emergencia  y una cafetería.

Sin embargo el proyecto, que es liderado por la Gobernación, en compañía de la Alcaldía, que ha manifestado el interés de contribuir, aún está en fase de diseño.  No hay fecha de inicio y tampoco se cuenta con los recursos; estos se están buscando a nivel nacional.

Aunque no hay presupuesto oficial, se calcula que el valor del coliseo será de unos 15 mil millones de pesos y  el proyecto final tendría un costo de 30 mil millones de pesos.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.