lunes, 26 de enero de 2015

705.- SECTORES CURIOSOS DE CUCUTA



Jennifer K. Rincón Peña


El sector Punta Brava en el barrio Magdalena.

Seguramente usted habrá pensado más de una vez que se burlan de usted cuando le nombran algún sector de la ciudad, por su apodo y no por su dirección.

Y es que la imaginación, improvisación y recursividad literaria de los cucuteños es puesta a prueba  a la hora de bautizar algún sector de un barrio.

Mientras que los barrios de las 10 comunas tienen nombres alusivos al día en que se fundaron, como 7 de Agosto, 13 de Marzo, 13 de Mayo o 5 de Mayo; o en memoria de próceres o políticos: Simón Bolívar, Belisario Betancur; en otros sectores se apela a la creatividad de los vecinos de turno para nombrarlos y se conserva esta etiqueta con el paso de los años.

Es así como usted habrá escuchado mencionar: Pelelojo, El Caimito, La Tomatera, Tarapacá, Cuatro Vientos, La Isla de la Fantasía, X Roja, Tres Pitos, Cerro Pastel, La Curva del Pescado, entre otras.

Aunque unos sectores son más conocidos que otros, todos tienen en común la singularidad de sus nombres.

Como la mayoría de estos lugares fueron bautizados varias décadas atrás, las nuevas generaciones desconocen el origen de estos títulos populares.

La Opinión se dio la tarea de buscar sus historias entre los vecinos más antiguos.

A continuación un recuento de los sectores con nombres curiosos, graciosos, pero reales, para que la próxima vez que se los nombre recuerde donde se ubican y por qué los bautizaron de esta forma.

La Curva del Pescado

Ubicación: intersección avenida Las Américas y avenida 0 de Comuneros.

Origen del nombre: Se le conoce con este nombre desde hace más de 20 años, luego de que vendedores ambulantes se instalaran con carretas a vender pescados en ese sitio. En este sector se consigue pescado de domingo a domingo.

Cerro Pastel

Ubicación: Desde la calle 35 de Belén

Origen del nombre: Se conoce con este nombre desde hace 25 años porque en este sector vivían cerca de 10 vendedores de pasteles. Aunque ahora solo sobreviven unos cuatro se sigue conociendo de esta forma.

Tres Pitos

Ubicación: Calle 20 La Cabrera en límites con Cuberos Niño

Origen del nombre: Hace más de 60 años había un tanque en este sector que surtía de agua a La Cabrera, Alfonso López y Cuberos Niño, y tenía un solo tubo o pito, como lo llamaban los vecinos. Al poco tiempo, le habilitaron dos pitos más al tanque para abastecer los tres barrios, de ahí su nombre.

Punta Brava

Ubicación: Magdalena

Origen del nombre: Se le conoce con este singular nombre porque hace varias décadas era una zona peligrosa. Atracos, homicidios y ollas de droga eran asociados a este sector.

El Caimito

Ubicación: Calle 17 con avenida 17 de Circunvalación

Origen del nombre: Una vieja tienda llamada ‘El Caimito’, que aún existe en el mismo sitio, se convirtió en punto de referencia desde hace cuatro décadas.

Tarapacá

Ubicación: Calle 17 de Circunvalación

Origen del nombre: Hasta hace 25 años funcionó en una esquina de la calle 17 de Circunvalación el burdel ‘Tarapacá’, en alusión a la frase ‘Tira pa’ acá’. Desde entonces se tomó este nombre como punto de referencia.

Curva Pelelojo

Ubicaión: Entre Cuberos Niño y Santo Domingo

Origen del nombre: La delincuencia y los robos que se presentaban constantemente en este sector lo hizo acreedor de su nombre desde hace más de 40 años. Los transeúntes debían estar atentos (pelar el ojo), para no ser robados.

Cuatro Vientos

Ubicación: Subida a La Libertad, límites con San Mateo

Origen del nombre: En este punto, según los vecinos, se encuentran los vientos de los cuatro puntos cardinales. En este sector se disfruta constantemente de la brisa.

La Isla de la Fantasía

Ubicación: Viejo Escobal, a orillas del río Táchira

Origen del nombre: Desde hace varias décadas se le conoce así por su cercanía al río Táchira, y estar rodeada de agua. Este paso es utilizado como ruta de contrabando.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

domingo, 25 de enero de 2015

704.- UNA TARDE CUCUTEÑA DE FUTBOL



Ciro A. Ramírez D.


Una tarde de cualquier domingo soleado, venteado, caluroso, de los años cincuenta, sesenta o setenta, constituía todo un ritual espectacular, para los cucuteños de aquel entonces, cuando después del tempranero almuerzo casero, colmábamos las quemantes graderías del coliseo futbolero.

Era el futbol profesional, en nuestro antiguo, querido y recordado estadio, General Santander, cuyos vecinos eran, la Escuela de Música y la añorada Toto Hernández, vigiladas por la efigie del otrora connotado futbolista, Daniel Antolínez.

Eran ríos de gentes venidas de todos los sectores de la pequeña urbe en esa época, quienes después del mediodía, colmaban las tribunas, compenetrados sin ningún miramiento social, en torno del equipo local, que se distinguió, desde siempre, con los colores insignes de la región: rojo y negro, repartidos en partes iguales en su camisa, y asumiendo ser la representación en las disputas deportivas, de nuestros hermanos naturales de raza: los motilones.

De acá parte aquello de la “divisa motilona rojinegra”.

Pero, ¿cómo eran los antecedentes, previos a un encuentro futbolero, en el viejo escenario?

Comenzaremos por recordar la algarabía bullanguera que se formaba a las afueras del estadio, sobre todo en las filas de las diferentes taquillas, para adquirir el boleto de entrada, donde se presentaban desde ahí, reyertas y apretujones, sobre todo cuando eran los llamados clásicos con Millos, Santa Fe, Nacional, Cali o Junior; ni para que mencionar los tradicionales encuentros del oriente con el Bucaramanga, que arrastraban aficionados de la ciudad de los parques, afiebrados y camorristas.

Una vez adquirida la boleta, era de rigor, pasar donde Parmenio y apertrecharse una empanada de yuca y la inigualable y fría agua de panela, bien cargadita de limón; esto sin dejar de mencionar los chicharrones, que en canastos, ofrecían sabrosos y saladitos chicharrones y el delicioso “boje”, frito y crujiente.

En el intermedio del partido, se tomaba gaseosa, enfriada en toneles.

Revestía todo un espectáculo.

Primeramente, desde la una de la tarde, se programaba un partido preliminar, entre equipos de primera división amateur.

Cómo no recordar clásicos entre San Lorenzo de Sevilla, San Luis, Havoline, Unión Santander, Tipografía Junín, Real Cundinamarca, Centrales Eléctricas, Telecom, entre otros.

Esta era la cantera de jugadores criollos, de donde se nutrían la selección del Norte y el Cúcuta Deportivo.

Después de los pormenores en las afueras del estadio, al ingresar, comenzaba el verdadero fervor del espectáculo dominguero; primeramente la ubicación en la tribuna, siempre con “la barra”, ”el parche” o la “rosca” de compinches, por lo regular de la misma barriada, donde se les guardaba el sitio y se permitía toda clase de desafueros burlescos o mamaderas de gallo, con sátiras e improperios, a quien iba ingresando, provocando hilaridad generalizada, cuando a voz encuello se le gritaba el apodo o le resaltaban algún defecto; ¿se acuerdan de… ‘Teléfono’… ´Purabulla… ‘Conejo’… ‘Crispín’… ‘Caregallo’… ‘Cucaracho’…?

Recordamos, muchos episodios, el transmóvil de Radio Guaimaral, con sus alto parlantes, ubicado desde medio día, sobre la pista atlética, en la parte sur occidental, difundiendo guarachas, charangas y sones, de la Sonora Matancera; los mambos, de Pérez Prado; intercaladas con cuñas de los principales productos de consumo popular.

La llegada en taxis, de la empresa 33-66, con el equipo visitante, que entraban por la llamada puerta de maratón, hasta la tribuna de sombra; allí conocimos figuras como ‘El Narigón’ Rossi, ‘El Maestro’ Pedernera, ‘El Charro’ Moreno, ‘El Portón’ Perucca, ‘La Bordadora’ Montanini, Sazine, Barbadillo, Valeriano López, Heleno Da Freitas, Panzuto, para mencionar sólo algunos, de tantos figurones del balompié internacional, que pasaron por Colombia.

Como no acordarnos del popular ‘Gardel’, con su tradicional sombrero, ofreciendo papas, maíz, maní.

La tribuna de los ‘Cacaos’, con silletería plegable, al interior del estadio, que en esas ardorosas tardes iban de vestido completo y corbata.

También, los clásicos con los equipos caleños, cuando la tribuna de sombra, era engalanada, por un ramillete, de una veintena, de glamurosas y fragantes muchachonas de la Ínsula, acompañadas por reconocidos comerciantes e industriales de la ciudad.

Muchas, pero muchas veces, los partidos terminaban en trifulca, por decisiones incorrectas de los árbitros o por el descontento que ocasionaba la pérdida del equipo local, puesto que nuestra plaza se constituyó en un verdadero fortín, donde era prohibido perder, según los aficionados.

Esto ocasionaba que algunos hinchas fanáticos, permanecieran a las afueras del estadio, hasta bien entrada la noche, impidiendo la salida del equipo visitante o esperando al árbitro para lincharlo; la policía como en estos tiempos, tenía que esforzarse para contener los inconformes.

Cuando el equipo Motilón ganaba, todos salíamos eufóricos, felices, unos para casita, a escuchar un programa radial deportivo, muy popular para la época: “Gramilla en el Aire”, que entrevistaba jugadores y comentaba los sucesos del partido.

Algunos, participaban de la tertulia nocturna en el café Florida; Otros tomaban Costeñita, en sitios reconocidos como el Nauca, La Bola Roja, el Salón Luisa o Maracucho; algunos con su familia, entraban al Palacio, a comer hamburguesas con Coca-cola.

No faltaban los “gozones”, quienes terminaban de rumba, en Ciudad Llanera, el Bosque o Veracruz, donde se castigaba la baldosa, hasta más de media noche.

Estos y seguramente muchos otros, eran los aderezos, de una tarde de futbol profesional, para los cucuteños de aquellas épocas.

¡Qué tiempos aquellos!




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

jueves, 22 de enero de 2015

703.- LOS MINISTROS QUE HA TENIDO N. DE S.



La Opinión

 Juan Fernando Cristo


Después de dos largos años de ausencia en un gabinete ministerial, un nortesantandereano vuelve a ser tenido en cuenta para ocupar funciones en el alto Gobierno, lo que le devuelve el optimismo a la región, ávida de atención por parte del Ejecutivo.

Se trata del excongresista Juan Fernando Cristo, quien tras 16 años de estadía en el Senado, decidió hacer un alto en su carrera legislativa y centrar la atención en otros horizontes.

Su cercanía con el jefe de Estado, el trabajo desempeñado en favor de la reelección y la consolidación de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, de cuyo proyecto fue autor, le permitieron ganarse la confianza del presidente Juan Manuel Santos, quien le encargó la responsabilidad de dirigir el Ministerio del Interior en la segunda etapa de su gobierno.

Y aunque pareciera que la historia fuera otra y el departamento esquivo a los intereses de los gobernantes de turno, con ocasión de este nuevo nombramiento, La Opinión se dio a la tarea de hacer un repaso para recordar la participación que han tenido los nortesantandereanos en los equipos de trabajo de los diferentes presidentes.

Tras la revisión se encontraron al menos 17 representantes de esta región que han fungido como ministros desde 1914.

Luis Emilio Ferrero Troconis

(Ministro de Instrucción Pública)

Nació en Cúcuta. Estudió Filosofía y Letras y posteriormente se graduó como abogado en la Universidad Nacional. Fue el primer nortesantandereano en presidir el Congreso en el siglo XX y el segundo gobernador del departamento de Cúcuta. Estuvo en la Cámara de Representantes. Fue magistrado de la Corte Suprema de Justicia y ministro de Instrucción Pública hasta 1918.

Benito Hernández Bustos

(Ministro del Trabajo y de Guerra, en 1935)

Doctor en derecho y ciencias políticas. Fue diputado de Norte de Santander en 1919; representante a la Cámara entre 1929 y 1930, y gobernador encargado entre 1983 y 1984. En enero de 1935 fue nombrado por el presidente Alfonso López Pumarejo como ministro de Industria y Trabajo. En agosto de ese mismo año lo designaron como ministro de Guerra.
Manuel José Vargas Durán

(Ministro de Agricultura y Comercio, en 1936)

Nació en Chinácota. Abogado y político. Secretario de la Cámara de Comercio de Cúcuta, concejal y diputado de Norte de Santander entre 1927 y 1929. El 2 de octubre de 1935 se posesionó como gobernador de Norte de Santander. Finalizó su gestión al ser designado por el presidente Alfonso López como ministro de Agricultura y Comercio, en noviembre de 1936.

Luis Buenahora Gutiérrez

(Ministro de Correos y Telégrafos, en 1941, y de Minas y Petróleos, en 1946)

Nació en Cáchira. Estudió derecho y se vinculó a la política desde el Partido Liberal. Fue representante a la Cámara y senador de la República, corporación de la cual fue presidente en 1945. En 1941 ejerció como ministro de Correos y Telégrafos durante el gobierno del presidente Eduardo Santos. E1 7 de agosto de 1946 volvió a ser nombrado en un gabinete ministerial, esta vez por orden del presidente Mariano Ospina Pérez, quien lo delegó como ministro de Minas y Petróleos.

Alirio Gómez Picón

(Ministro de Correos y Telégrafos, en 1943)

Abogado, historiador, académico, estadista y diplomático. Nombrado el 19 de noviembre de 1943 como ministro de Correos y Telégrafos, bajo la presidencia del designado, Darío Echandía. El 6 de marzo de 1944 fue ratificado en el cargo.

Lucio Pabón Núñez

(Ministro de Educación, en 1952, y de Guerra y Gobierno en 1953)

Es considerado uno de los hombres más destacados de la política de Norte de Santander. Fue miembro del Directorio Nacional Conservador, representante a la Cámara, senador, ministro plenipotenciario en Portugal, diputado de la Asamblea Nacional Constituyente y gobernador de Norte de Santander. El 29 de abril de 1952 fue nombrado ministro de Educación, por el presidente Roberto Urdaneta Arbeláez. Durante ese mismo gobierno ejerció como ministro de Guerra. El 13 de junio de 1953, bajo la presidencia de Gustavo Rojas Pinilla, fue nombrado ministro de Gobierno, cargo para el cual fue ratificado en 1954.

Virgilio Barco

(Ministro de Obras Públicas, en 1958, y de Hacienda y Agricultura en 1962)

Nació en Cúcuta. Ingeniero civil, miembro del Partido Liberal y presidente de Colombia entre 1986 y 1990. Su primera experiencia como ministro la obtuvo en 1946, cuando fue encargado de manera temporal del Ministerio de Correos y Telégrafos. En 1958, durante el gobierno de Alberto Lleras Camargo, Barco fue nombrado como titular de la cartera de Obras Públicas, hasta 1960. Dos años después, bajo la presidencia de Guillermo León Valencia, tuvo la responsabilidad de manejar, primero el Ministerio de Hacienda, y luego el Ministerio de Agricultura. En este último despacho estuvo hasta 1964.

Rafael Unda Ferrero

(Ministro de Fomento, en 1960)

Fue gobernador entre 1946 y 1947 y unos años después, el 9 de noviembre de 1960 mediante el Decreto 2588 fue nombrado por el presidente Alberto Lleras Camargo, como ministro de Fomento.

Argelino Durán Quintero

(Ministro de Obras  Públicas, en 1970)

Nació en Ocaña. Ingeniero civil, académico y político. Se desempeñó como secretario general del Ministerio de Obras Públicas. Fue gobernador de Norte de Santander entre 1968 y 1970, senador de la República, embajador de Colombia en Suiza y directivo de varias universidades. El 7 de agosto de 1970 fue nombrado por el entonces presidente Misael Pastrana Borrero como ministro de Obras Públicas.

Eduardo Gaitán Durán

(Ministro de Minas y Energía, en 1977)

Nació en Cúcuta. Ingeniero civil, empresario y político. Fue representante a la Cámara en dos oportunidades. El 3 de octubre de 1977 fue nombrado por el presidente Alfonso López Michelsen como ministro de Minas y Energía, cargo desde el que impulsó el proyecto de Termotasajero, en San Cayetano.

General Fernando Landazábal

(Ministro de Defensa, en 1982)

Nació en Pamplona. Se graduó como oficial del Ejército. Participó en la guerra de Corea del Sur y ocupó diferentes y destacados cargos al interior del Ejército. Fue secretario general del Ministerio de Defensa y ministro consejero en la OEA. En 1982, durante el gobierno de Belisario Betancur, fue nombrado ministro de Defensa, cargo que ocupó hasta 1984.

Sara Ordóñez Noriega

(Ministra de Comunicaciones, en 1976, y de Salud, en 2000)

Nació en Pamplona. Abogada. El 19 de octubre de 1976 fue nombrada ministra de Comunicaciones por el presidente de la época Alfonso López Michelsen. Después de desempeñarse como superintendente bancaria, fue designada como ministra de Salud por el presidente Andrés Pastrana Arango, cargo en el que se mantuvo entre julio de 2000 y el 2001.

Orlando Obregón Sabogal

(Ministro de Trabajo y Seguridad Social, en 1995)

Nació en Bogotá, pero se radicó desde muy temprana edad en Cúcuta. Fue presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT). En 1995 fue elegido por el presidente Ernesto Samper Pizano para ocupar el Ministerio del Trabajo, convirtiéndose así en el tercer líder sindical en llegar a un cargo en el alto gobierno.

José Fernando Bautista

(Ministro de Comunicaciones,en 1997)

Nació en Cúcuta. Abogado y político. Fue alcalde de Cúcuta entre 1999 y 2000. Años antes, en 1996 el presidente Ernesto Samper lo nombró viceministro de Comunicaciones y en 1997, ante el escándalo del ‘Miti-miti’, el titular de esa cartera, Saulo Arboleda, tuvo que despedirse de ese despacho, siendo reemplazado durante un año por Bautista.

Carolina Barco Isakson

(Ministra de Relaciones Exteriores, en 2000)

Hija del expresidente cucuteño Virgilio Barco. En 2002 fue designada como ministra de Relaciones Exteriores por el entonces presidente Álvaro Uribe Vélez.

Miguel Peñaloza Barrientos

(Ministro de Transporte, en 2012)

Nació en Cúcuta. Ingeniero electricista, experto en finanzas, ejecución de proyectos y sistemas de concesiones. En agosto de 2006 fue nombrado alto consejero para las regiones y posteriormente asumió la consejería para la competitividad. En mayo de 2012, el presidente Juan Manuel Santos lo nombró ministro de Transporte, en reemplazo de Germán Cardona, sin embargo, tan solo tres meses después salió del cargo.

Juan Fernando Cristo

(Ministro del Interior, en 2014)

Nació en Cúcuta, Norte de Santander, el 11 de Julio de 1964. Hijo del dirigente liberal Jorge Cristo Sahium y Maria Eugenia Cristo Bustos, su padre médico y prohombre cucuteño asesinado por tres guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) frente a su consultorio el 8 de agosto de 1997, Juan Fernando estudió derecho en la Universidad de los Andes de Bogotá, siendo nombrado poco tiempo después de graduarse, Secretario Privado del Ministro de Desarrollo Económico del Gobierno de Cesar Gaviria Trujillo.

El Senador Cristo, cuenta con una destacada experiencia en el sector público donde se ha desempeñado como Viceministro de Relaciones Exteriores, Consejero Presidencial de Comunicaciones, Embajador de Colombia en Grecia, Presidente de la Comisión Sexta y Primera del Senado, y Presidente del Partido Liberal Colombiano, además, de Vocero (2006-2007) de la Bancada Liberal en el Congreso y Codirector del Partido, .

Luego de la instalación del Congreso para la legislación 2013-2014, los senadores de la República de Colombia se dieron cita para postular y votar por quien sería el nuevo presidente del Senado.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.