martes, 21 de febrero de 2017

1078.- INAUGURACION DEL EDIFICIO PRENSA CATOLICA



Gerardo Raynaud

El 12 de octubre de 1924, la celebración más importante, en Cúcuta, no fue la del descubrimiento de América, como se llamaba entonces ese día la conmemoración en agradecimiento a la madre patria, por haber traído su cultura, su religión y sus costumbres, sino que con el pasar de los días se acentuaba más la idea de que la mejor manera de celebrar las fiestas patrias, era dando al servicio obras de progreso, puesto que, estimada la magnitud de aquellas efemérides, resultaba pequeño consagrarles el solo tributo del recuerdo.

Sin embargo, la tradición no podía quedar en el olvido, así pues las ceremonias religiosas de la mañana consistieron en la santa Misa y el Te Deum, oficios a los cuales asistieron todos los representantes del poder público, los estudiantes de las escuelas y colegios, el regimiento Santander, la banda del departamento, el pueblo católico y la alta sociedad.

Se nota en estas líneas, extraídas de un diario católico de la época, la estricta clasificación que ejercía la jerarquía católica de sus fieles, a los cuales categorizaba convenientemente.

Los oficios religiosos de este día, recordaban entonces, la escena en la cual Colón, arrodillado sobre las playas de la que posteriormente sería nuestra América, daba gracias a Dios por el éxito de su viaje y ganaba para la religión católica, tierras que hoy “florecen a la sombra bienhechora de la Cruz”, según palabras del recordado presbítero Demetrio Mendoza.

La siembra del árbol, realizada después de los actos previstos, se hizo en el Jardín Abrego con el acompañamiento de las palabras del vicerrector del colegio provincial, don Clemente Blanco, con lo cual quedó finalizada la primera parte de ese jubiloso día.

El resto de la jornada la acapararon los miembros del clero, pues para ese día habían programado unos actos especiales, con ocasión de la inauguración del edificio de la Prensa Católica. Desde hacía algunos años, el clero católico se había propuesto divulgar sus doctrinas a través de medios que le permitiera llegar hasta lo más profundo de los sentimientos de sus fieles y con ese objetivo, el R.P. Daniel Jordán inició sus ejercicios periodísticos publicando un folleto en el cual informaba a su feligresía las principales noticias del mundo católico, incluyendo una que otra perlita política del gobierno local y nacional, en aquellos momentos en que la hegemonía conservadora detentaba un amplio poder a todos los niveles.

Esta publicación se llamó El Granito de Arena y fue el predecesor de El Popular, periódico que precisamente, hoy, inauguraba su elegante y cómodo edificio ubicado en la calle de Ricaurte a pocas cuadras de la iglesia de San José. Su director, el padre Demetrio Mendoza, venía precedido de una amplia experiencia, toda vez que años atrás había dirigido con éxito, la publicación oficial de la diócesis de Pamplona, La Unidad Católica, por encargo del obispo Afanador y Cadena.

El protocolo de la inauguración se inició con la bendición que hiciera el canónigo José de Jesús Peralta, en compañía de los sacerdotes Jaimes, Santaella y Sanmiguel, de la elegante mansión y adicionalmente de la moderna prensa importada de Alemania, que reemplazará las primitivas y gastadas máquinas, que a pesar de su edad, no dejarán de trabajar sino que complementarán las tareas que a partir de ese momento, emprenderá la editorial Prensa Católica, en busca de frenar el avance de las ‘fábricas de deshonra’, como llamaban a la prensa liberal.

Desafortunadamente y por razones de trabajo, el padre Mendoza no pudo asistir al festejo, ya que se hallaba en el poblado de Ricaurte atendiendo compromisos y deberes patrióticos y en especial, religiosos.

En el acto de la bendición de la empresa editorial fueron leídos sendos discursos, el primero, por el Secretario de Gobierno del departamento señor Januario Sarmiento y para cerrar el evento, un joven abanderado de la causa conservadora, Víctor M. Pérez, ambos oradores hicieron gala de sus dotes de elocuencia y sus palabras fueron alabanzas a las obras que se consagraban y para sus promotores.

Posteriormente, vino la entronización de la imagen del Sagrado Corazón en la sala de la Administración, después de lo cual, la Banda del Departamento selló el festival con una selecta ejecución de sus piezas musicales.

En las primeras horas de la noche, una multitud compuesta por lo más granado de la sociedad local y del pueblo de Cúcuta, literalmente colmaron las instalaciones del Centro Católico, con el propósito de asistir a la velada organizada por ‘apreciabilísimos elementos amantes del arte y generosos en regar el bien’, según comentarios del periódico objeto del tributo.

Fueron anfitrionas de este magno acontecimiento las matronas Elisa de Ferrero, María de García-Herreros y Elisa de Soto quienes con sus encomiables esfuerzos lograron que la fiesta se realizara de manera suntuosa.

Fueron muy aplaudidas las disertaciones sobre los secretos del arte dictadas por la señora Mercedes Gandica de Alvarado y los señores Eleazar Belloso y Elías M. Soto.

La Banda Departamental abrió concierto con la ópera Rigoletto de Verdi, en cuya admirable ejecución sobresalieron las virtudes artísticas de don Caracciolo Vega quien mereció repetidos cumplidos.

El presbítero Daniel Jordán evocando la figura de la reina Isabel la Católica, disertó sobre la gestión católica de la mujer para ofrecer su humilde homenaje al grupo de damas que con carácter desinteresado habían organizado la velada.

A continuación la música se apropió del escenario. Las Campanas del Convento, pieza delicada interpretada con maestría por la señorita Matilde García-Herreros; la niña Blanquita Rosales con una precocidad que llamó la atención, cantó El Abanico, canción que despertó la simpatía entusiasta del público y los consumados artistas Angel María Corzo, Carmelo Lacruz y Pedro Elías Soto en compañía de la pianista Carmen Soto, interpretaron los conocidos fragmentos de La Gran Fantasía de Fausto y El Barbero de Sevilla. De Aurelio Martínez Mutis se interpretó por parte de Roberto Ramírez Cardozo la oda Salve Madre Gloriosa.

Luego de algunas interpretaciones corales, el público esperaba con grandes expectativas el drama  La Gota de Sangre, una pieza teatral que evocaba la época cristiana durante el imperio romano y en la cual, la habilidad de los actores, la belleza del guión y la elegancia y suntuosidad del vestuario, fueron las particularidades que dominaron la atención de los concurrentes.

El Centro de Juventud Católica de cuya iniciativa nació la idea de realizar esta  jornada artística, recibió de los homenajeados sus más sinceros y cordiales agradecimientos, así como el merecido premio que dejaban en manos de Dios.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

domingo, 19 de febrero de 2017

1077.- DON ALFREDO DI STEFANO POR CUCUTA



Luis Fernando Carrillo

Don Alfredo Di Estefano

Fue un domingo, cuentan los que lo vieron por vez primera en San José de Cúcuta, en los inicios de los 50. Hacia las 3:30 pm., en el estadio General Santander hacía un sol menos duros que estos de ahora, que parecen anunciar el fin del mundo y el infierno.

La gente se hacía presente porque se veía un espectáculo propiciado por grandes jugadores. Cuando eso del fútbol era un deporte, una distracción, ajeno a las mafias, no un negocio.

No existían las palabras con que se relata ahora, como líbero alternado, doble zona de cuatro, marca zonal, media punta, carrileros, volante de contención, volante de apoyo y un poco de chimbadas más, inventadas para descrestar.

Era un concierto orquestado por 22 músicos que hacían las delicias de los espectadores, dirigidos por un árbitro que honraba el espectáculo.

La Villa fue afortunada porque alcanzó a vivir momentos de gloria. Por su escenario, ya sesentón, pasaron grandes orquestas que tenían un solo instrumento que se llamaba balón que, cuando lo cogían, le arrancaban las mejores notas.

Ese domingo venía a Cúcuta un muchacho argentino, proveniente de River Plate. Había firmado con Millonarios, por insinuación de otro monstruo llamado Adolfo Pedernera: se trataba de Alfredo Di Stefano, caracterizado por ser veloz y gran definidor.

Era lo que necesitaba El Maestro. “Bueno, Pibe” le dijo Adolfo en el primer entrenamiento en la ciudad universitaria, “lo que tenés que hacer es sencillo: yo te lanzo el balón de 30 o 40 metros, le picás a las defensas rivales y definís, como sabés hacerlo”.

Fue una de las tantas fórmulas de cómo Millonarios definió muchos partidos. Uno de esos fue su primera presentación en Cúcuta.

El estadio a reventar. José Atuesta y Bernardo Ramírez tomando las fotos; Roque Mora, Carlo Ramírez París y Álvaro Barreto haciendo bulla con sus micrófonos; la muñeca Arango engalanando el estadio con su bella presencia. Árbitro del encuentro el señor Diego de Leo.

Rossi, Di Estefano y Pedernera

Minuto a minuto la imponencia argentina acorralaba a esa otra gran escuadra llamada Cúcuta Deportivo, conformada por la flor innata del futbol uruguayo. Se dio lo que tenía que darse: dos pases de profundidad de Pedernera, dos piques de la Saeta Rubia, como se llamaría después a Di Stefano, y el partido quedaba definido.

Lo demás era el ballet luciéndose con otras figuras como Báez, Mourin, Cozi, Pini, Zuluaga, Rossi, Soria o Ramírez.

La historia de Di Stefano es harto conocida. De Millonarios va al Real Madrid, donde se consagraría como ícono del futbol español y europeo.

La Saeta Rubia

Por eso es bueno recordar ahora a ese atleta que, en su plenitud, era un todo terreno con corazón de aficionado, como en aquellas tarde del General Santander: corría hacia donde iba la pelota, pasada como con la mano, se llevaba a los defensas y a la salida de Tulic se la colocaba a donde no podía llegar: Días del futbol deporte, del futbol recreación, de los que Don Alfredo fue amo y señor.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

viernes, 17 de febrero de 2017

1076.- NORTESANTANDEREANAS DEBUTAN EN NACIONAL DE BOXEO DE BUCARAMANGA



Omar Romero Güiza

Las boxeadoras Claudia Collantes (izquierda), y Marlyn Granja se alistan para sus primeros combates en el Nacional de mayores de Bucaramanga.

El boxeo femenino de Norte de Santander hará su estreno por primera vez la historia en el VII campeonato  de mayores, que se llevará a cabo en el coliseo Edmundo Luna de Bucaramanga, que se cumplirá del 11 al 17 de diciembre de 2016.

Al certamen boxístico, el técnico Santos Manuel García lleva a las pegadoras Claudia Carolina Collantes en la división de los 64 kilos del peso welter, y a Marlyn Granja Chacón, en los 60 kilos, del peso ligero.

Granja Chacón es prima de la exatleta Arelis Quiñones Granja y contrario a su parienta no quiso practicar atletismo y prefirió incursionar en el deporte de las narices chatas.

De las dos, la de más experiencia es Claudia Carolina de 22 años, de los cuales lleva seis años en la práctica del boxeo, pues vivió varios años en Caracas (Venezuela) y estuvo un par de meses entrenando en Bogotá y ha participado en algunos combates, mientras que Marlyn de 19 años, apenas lleva dos años, pero según Santos Manuel García, posee buenas condiciones técnicas que con  tiempo y disciplina se puede ir puliendo.

La idea del entrenador más allá de ganar es que adquieran experiencia y tengan fogueos, ya que la meta es que las dos pugilistas logren clasificar a los Juegos Nacionales de Cartagena 2019.

“Vamos a llevar dos muchachas al campeonato nacional de Bucaramanga. Estas jóvenes son relativamente nuevas, pero desde ya hay que darles continuidad porque como ustedes saben el boxeador se hace es peleando, en tendiendo que van a enfrentar a boxeadoras veteranas con muchos años de experiencia, pero ellas (Marlyn y Claudia), tienen lo suyo para mostrar, hay que buscar la victoria y si están para el boxeo deben demostrarlo”, indicó el entrenador.

Nervios, ansiedad, pero con ganas

Marlyn declaró que llegó al boxeo por esas cosas del deporte “llegué al boxeo por mi hermano, quien también lo practicó. Cierto día me invitó y a pesar de que sentía miedo acepté, comencé a entrenar y me pareció muy bueno y creo que es lo mejor que me ha pasado”, explicó la deportista.

Señaló que en el corto tiempo ha podido aprender rápido y así asistir al campeonato en Bucaramanga.

“He aprendido mucho con la instrucciones del profesor Santos Manuel  y por primera vez voy a desarrollar mi carrera como boxeadora, estoy contenta, agradecida con el entrenador, Comforiente y la Gobernación que nos apoyaron para este torneo. Esperamos hacer un buen  papel y dejar en alto el nombre de Norte de Santander y dar lo mejor de mí”, precisó.

Marlyn es diestra, maneja bien la mano izquierda y conecta buenos golpes directos, además de tener buena distancia y buena agilidad.

Por su parte la colombo-venezolana, Claudia Carolina Collantes manifestó que incursionó en este deporte al ver a su cuñada practicándolo.

“El boxeo siempre me ha llamado la atención y la tía de hijo lo entrena, ella es profesional y me fue motivando para que entrenara, al comienzo con algo de miedo, pero después me gustó y ahí vamos”.

Al igual que Marlyn no augura medalla alguna en el Nacional de Bucaramanga, pero “voy con la tranquilidad de dar lo mejor de mí y hacer una buena presentación en el torneo”, subrayó.

No obstante, espera hacer una buena presentación, independiente de si sube o no al podio.

Claudia se destaca por ser una boxeadora que va al frente con buena combinación de golpes directos y de derecha. Tiene una pegada fuerte. 

Para tener en cuenta

El boxeo femenino nació hace 70 años en Colombia:

1946- Se escenifica el primer combate en Cartagena entre Jab Rosa y Baby Virginia en Barranquilla.

1973- Candelaria Rojas, hermana del medallista olímpico Clemente Rojas, hizo tres peleas, dos ante Janeth Acevedo y otro contra la sucreña Mayito Acevedo.

1980- 20 de diciembre, exhibición de Yaneth Acevedo y Carmen Reyes en Barranquilla

2005- Lely Luz ‘Roca’ Flórez a los 21 años es la primera boxeadora profesional 

2009- La colombo-noruega Cecilia Braekhus es la primera campeona del mundo

2009- Lely Luz Flórez, logra el título Mundial de la CMB en súper ligero, al derrotar a la uruguaya Chris Namus

2009- Darys Pardo, campeona Mundial del CMB, peso ligero



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.