jueves, 21 de septiembre de 2017

1189.- MANUEL JOSE VARGAS DURAN



Recopilado por  Carlos Torres – Academia de Historia de N. de S.


Manuel Vargas Durán
Chinácota, 19 de febrero de 1892 – Bogotá 14 de julio de 1988

La historia de Colombia es pródiga en gestas de héroes y precaria en resaltar vidas ilustres cuyo mérito y ejemplo no proviene de los campos de batalla, sino del límpido ejercicio de una vida civil con intención social, democrática y sin tacha.

Manuel José Vargas Durán formado en principios democráticos y liberales, luchó por instaurarlos en Colombia.

Cuando el país asomó por fin al nuevo siglo, XX, en la década de los años treinta, su generación tuvo la oportunidad histórica de hacerlo, fundamentalmente con la jefatura liberal y la presidencia de Alfonso López Pumarejo, quien a través de su programa de la Revolución en Marcha contribuyó como ningún otro a reemplazar los cimientos coloniales sobre los cuales aún se asentaba la república.

Darío Echandía, Jorge Eliecer Gaitán, Manuel José Vargas

Miembro del Congreso de la República, dos veces gobernador del Norte de Santander, ministro de Agricultura y Comercio, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, embajador de Colombia en Venezuela, superintendente de Sociedades Anónimas, magistrado de la Corte Suprema de Justicia, secretario de la Cámara de Comercio de Cúcuta, estudioso infatigable de las posibilidades económicas del departamento y pionero de importantes proyectos y empresas agropecuarias.

Casado con doña Margarita Ramírez, pertenecían los Vargas y los Durán a familias acomodadas de la región con propiedades en El Rosario de Cúcuta, Córdoba (actual municipio de Durania que lleva este nombre en su honor) y Chinácota.

De una fuerte raigambre liberal blindada por ambos lados de su estirpe. Su tío y padrino Justo Leónidas Durán sería futuro General del ejército revolucionario junto a Benjamín Herrera y Rafael Uribe Uribe en la Guerra de los Mil Días.

 
Imposición de la Cruz de Boyacá: Cecilia Caballero de López, presidente Alfonso López Michelsen,
Manuel José Vargas, canciller Indalecio Liévano Aguirre, embajador Virgilio Barco Vargas.

Su hermana Julieta Vargas fue la madre del presidente Virgilio Barco Vargas. Su hijo Enrique Vargas Ramírez fungió como un excelente ministro de obras públicas de Julio César Turbay Ayala.

Eduardo Gaitán Durán su sobrino ejerció el ministerio de Minas y Energía en la administración de López Michelsen.

“Gran ciudadano” lo llamó con acierto el presidente Alberto Lleras Camargo. “Prototipo de tolerancia y ecuanimidad” lo rotuló el presidente López Michelsen quien también escribió “Su estampa moral nos recuerda por algunos aspectos la de don Agustín Nieto Caballero, otro Quijote de cepa santandereana.

Uno y otro conocieron una rara longevidad, sin perder su lucidez mental ni desfallecer en sus empeños, el uno como educador, el otro como agricultor, sembradores empeñados ambos en acrecentar su aporte al bienestar colectivo”.

Vivió en completa lucidez hasta el final de sus noventa y seis años de vida.

Gobernante de paz, aferrado al estado de derecho, ciudadano ejemplar, demócrata convencido, apóstol del agro, verdadero en sus ideas liberales, cuando tuvo que padecer desengaños de sus copartidarios puso el amor a su partido por encima de cualquier contingencia.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

martes, 19 de septiembre de 2017

1188.- LA SONRISA PULGOSA DEL 'MONO' FLOREZ



Juan Pabón Hernández




Recuerdo al Mono Flórez con una extraña sensación de sencillez y, sobre todo, por su manera de remitir las cosas a su ancestro en Silos, con estupendas anécdotas y remembranzas costumbristas.

Contaba de su padre o de la gente de por allá, como aquello del primer aguardiente que se tomaban en las fondas cuando llegaban a caballo, muy temprano, al que le decían “Las mañanitas”, o la vivencia de las querencias simples, desde donde debe apreciarse la vida.

“NO HAY COMO LA COMIDA DE EDELMIRA”

Educado en Francia y cultivado en espacios sociales elegantes, parecía ser siempre de Silos, o de Pamplona, a lo más: a mí me gustaba mejor así, con sus bromas y la sonrisa socarrona, pulgosa (según el monito, su hijo) y entrecortada, con la que terminaba cada mamadera de gallo.

Cuando jugaba golf, o billar, seguramente recordaba lo que ocurría por allá, o cuando disfrutaba las reuniones sociales con la élite (?) de Cúcuta, dejaba ver el cobre con cualquier salida sarcástica y una nueva risa. Al Mono no le gustaban las personas que pretendían ser lo que no eran.

Lo importante era proyectar una imagen sencilla; por eso, era el mismo con el capataz, el ricachón o el nuevo rico. Y comía en el Tenis como lo hacía en una tienda de Silos, o con unos frijoles preparados por Edelmira…es que “no hay como la comida de Edelmira” le confesó una vez a Álvaro Andrés en París, en un café de esos exquisitos, con el eco de la historia del mundo que se vive allí, un buen vino y un delicioso plato… “ya quiero mi pollito sancochado con arroz y fritas de maduro”. (Edelmira es parte de la familia; tod
a la vida ha estado en la casa de los Flórez).

UN POCO DE HISTORIA

Nació en Pamplona un 13 de junio; allí estudió, en el Provincial, pero en las vacaciones iba a Silos, recorría a caballo las tierras, nostálgicas ahora, donde su abuelo Pedro Flórez, cultivó las orgullosas raíces campesinas que le trasmitió.

La admiración por su padre, Jorge Flórez Castillo era notable; le encantaba contar su historia, de cómo se fue a París, de sus hermanas, quienes preparaban dulces para mantenerlo en Francia: Dice el Monito “Mi abuelo retribuyó ese esfuerzo de sus hermanas con generosidad y mi papá lo tuvo muy claro; por eso él fue también muy agradecido con las personas que lo ayudaron, como Manolo Lemus”.

En el Provincial de Pamplona uno de los profesores hablaba francés y lo empezó a interesar en el idioma. De hecho, aunque la idea era ir a España, donde su hermano Jorge estudiaba Optometría, terminó pronto en París.

Y regresó. “Llegó comunista” decía el abuelo Jorge, ante los comentarios del Mono. Vino en la década de 1960 dejando novia en París, una hija de empresarios de óptica suizos, a visitar la familia: su idea era devolverse a Suiza a casarse; pero ocurrieron dos cosas: una buena perspectiva del negocio de optometría y una novia cucuteña.

La suiza vino con el papá y el Mono les dijo: “yo después llego”. Pero todo cambió cuando otra bella cucuteña, Silvia Faillace, quien estudiaba en Bogotá, fue a ponerse lentes de contacto. A los 3 meses estaban casados.

La torre Eiffel inspira a Álvaro Andrés, Silvia, el Mono y Silvia Carolina.

Ya estaba construyendo él la casa de Los Caobos: tenía él 26 y ella 19. Comenzó la óptica en la Calle 9.ª entre 4.ª y 5.ª, sólo, con cortina de tela y sillas y mesas del comedor de la casa.

Fue creciendo con la bonanza de Venezuela y la ayuda del tío Manolo, hasta expandirse a Caracas y San Cristóbal como socio de una cadena de ópticas. Hoy es, además, una empresa emprendedora, ampliada a una Fundación de ayuda a los necesitados.

Los pacientes que llegan lo recuerdan con mucho cariño y las señoras mayores lloran cuando lo extrañan: murió de 68 años.

ADMIRACIÓN POR EL DR. JORGE FLÓREZ CASTILLO

Recuerdo el momento en que me entregó un artículo de su padre, el Dr. Jorge Flórez Castillo, “Carta a mis nietos”, porque se ajustaba a su verdadero perfil sentimental, ese que escondía y que sólo algunas veces se escapaba por la fluencia de un “brandicito” en el atardecer. Algo así como una transferencia de sueños ocurrida en tiempos coincidentes de luz: “Yo fui médico, habiendo ocurrido en mi vida dos circunstancias que lo determinaron…

En primer lugar, el no haber nacido en la opulencia, sino en un sencillo hogar de pueblo, en Silos, de cuyo origen siempre me sentí orgulloso, porque fue allí, en Silos, donde pasé los mejores años de mi infancia…Vienen a mi mente con nostalgia los agradables años pasados en mi pueblo natal, disfrutando de la plaza del pueblo y de los campos, en duro contraste con los tiempos que ahora se ven obligados a pasar los niños … Por mi origen silero hubiera podido ser como otras personas, un ciudadano de pueblo como el común de mis paisanos”.

LA DESPEDIDA

En Argentina, con Hugo Horacio Londero y Álvaro El Flecho Hernández.

Álvaro Andrés recuerda el 10 de Julio de 2014. “Yo me consideraba muy amigo de papá antes de su enfermedad, en todo sentido, pero con ella se volvió una relación profunda y maravillosa. Quizá fue lo único bueno: él se interiorizó”.

“Cuando confirmaron su cáncer, llorando me dijo “llámeme al padre Botello”; entonces entró en un proceso de acercamiento a Dios, de autoanálisis y profundidad de pensamiento.

Yo me quedé las dos últimas noches con él; la noche antes de morir, había llegado inconsciente a la clínica pero, ¡oh sorpresa!, al día siguiente cuando me desperté tenía los ojos abiertos y era él, el de siempre”: -qué más, dijo, estoy jodido-; llegó Raúl Colmenares, conversó con él, luego habló con mi mamá y fue gran alegría para todos.

Por la noche nos pusimos a ver una película en francés y como a las 9 o 10 me dijo “estoy cansado, quiero dormir”: no volvió a abrir los ojos, ya no era el mismo, otra vez estaba en sus finales.

Se despertó para despedirse de nosotros. Antes de morir, la noche anterior, llamó al Flecho: cuenta el monito que fue la última persona que mencionó en su lecho de muerte “…Flecho,
¡venga!…”

Siempre recordaba a sus amigos, tantos, a Beto Carvajal su compañero de muchos años, al Ñeco, quien partió antes, en fin…

EPÍLOGO

Un bonito recuerdo dejó el Mono en todos sus amigos, en sus pacientes y en la gente que compartió con él diversas circunstancias.

Para mí fue especialmente grato conversar con Álvaro Andrés, el Monito, acerca de su padre y advertir en él un gran amor filial.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

domingo, 17 de septiembre de 2017

1187.- CAMPEONATO DE GIMNASIA RITMICA EN CUCUTA



La Opinión/Jairo Andrés Navarro/Jeider Rúa Giraldo


Con el reconocimiento del escenario por parte de las delegaciones participantes, desde el 29 de junio hasta el 3 de julio de 2017 en el Coliseo Eustorgio Colmenares de Cúcuta, se desarrolló el campeonato de gimnasia rítmica, con la participación de los mejores exponentes de Colombia en esta modalidad, buscando sumar la mayor cantidad de puntos para clasificar a certámenes de orden internacional.

El campeonato se disputó en los niveles 3, 4 y 5, con deportistas entre los 5 y 16 años, y permitió foguear a los participantes frente a los estándares para el reglamento que establece la Federación Estadounidense de Gimnasia, a fin de que los deportistas vayan superándose y avanzando de nivel.

El evento, que contó con la participación de 140 deportistas que hacen parte de las ligas de Boyacá, Bogotá, Cundinamarca, Norte de Santander y Valle del Cauca, sirvió para reafirmar el nivel que tiene el departamento en este tipo de competencias.

Líderes implacables

En los tres días de competencia hubo una delegación que fue la gran dominadora en todas las categorías. La representación del Valle, que llegó con una comitiva de 39 gimnastas a la ciudad, y que se ha consagrado como el referente colombiano de la disciplina, logró conseguir 60 metales.

Adriana Salinas Sánchez, representante de la delegación del Valle contó que luego de la competencia se van satisfechos de la ciudad, no solo por las preseas logradas, sino por la calidad del evento y la organización.


“La gente nos ha tratado de maravilla. Hubo Mucha participación de varios departamentos. El ambiente se tornó muy bueno, familiar, de apoyo a las niñas. La competencia va mejorando año tras año (…) Eso hace que haya una mejor organización y el nivel vaya subiendo, y cada vez las delegaciones queden más conformes con las notas”, explicó.

La Liga Nortesantandereana de Gimnasia participó con 14 deportistas entre los 6 y los 13 años, que buscaron aprovechar el ser locales para sumar puntos en el ranquin nacional, acercarse a los lugares del podio y quedarse con algún título.


Las sensaciones que dejó el campeonato fueron buenas para las representantes de Norte, que finalmente se destacaron en los niveles 3 y 4, consiguiendo un primer y segundo puesto en la clasificación general por equipos. 

David Castillo Calderón, director de INDENORTE, indicó “la gimnasia  requiere sacrificio. Los gimnastas nortesantanderenos se han destacado por su entrega y sacrificio ya que se dedican en cuerpo y alma al deporte. La Gobernación apoya esta modalidad con un entrenador para dinamizar este gran deporte, que cada vez más tiene logros importantes”.

Triunfo anfitrión

Norte de Santander se hizo con el segundo puesto de la puntuación general después de Valle y el trío lo completó Cundinamarca.

Las dueñas de casa, consiguieron un balance final de 49 medallas (13 de oro, 14 de plata y 22 de bronce). Norte estuvo presente en el podio en todas las categorías en las que compitió. En nivel 3 novatas consiguió el tercer puesto; en nivel 3 avanzado, se hizo con el primer lugar; y en nivel 4, quedaron en el segundo puesto.


Leidy Manrique, entrenadora de la selección Norte de gimnasia rítmica, explicó que luego de algunos inconvenientes en organización, “la realización fue un éxito”. Para ella, obtener el segundo puesto general ante una fuerte competencia es un logro para resaltar. “Las niñas compitieron de la mejor forma pero obtuvimos los mejores resultados”

Norte exhibió enorme potencial

Con el firme propósito de coronarse en casa como la delegación campeona, la selección nortesantanderana de gimnasia rítmica cumplió, en el campeonato, una brillante actuación en el Campeonato Nacional de Niveles USAG, en el coliseo menor Eustorgio Colmenares Baptista.

Con su menuda figura, pero con movimientos llenos de elegancia, armonía y mucha precisión, las pequeñas deportistas cucuteñas han exhibido el enorme potencial que tiene Norte de Santander para la gimnasia, no solo en la modalidad de artística, en donde ya está más que demostrado el poderío nacional que tiene el departamento.


Para sorpresa de muchos, la selección de Norte de Santander, conformada por 14 gimnastas, le plantó lucha a la competitiva delegación vallecaucana, una de las que históricamente ha ganado este tipo de torneos en el país.

Quienes no se han sorprendido al ver el formidable rendimiento de las pequeñas competidoras nortesantandereanas, son sus entrenadores, Giovanni Quintero y Leidy Manrique, quienes llevan un arduo trabajo con el grupo de gimnastas, y vieron los resultados del proceso formativo.

Jornadas arrasadoras

El primer día del campeonato fue para la competencia en nivel 3, con niñas entre los 6 y 10 años.

Norte de Santander, queriendo asegurarse el liderato de la clasificación general, arrasó con 19 medallas en todas los pruebas que se disputaron.

En la categoría avanzada de 7 y 8 años, Laura Uribe, de Norte de Santander, se lució ante los jueces en cada una de sus pasadas, y se hizo a 3 preseas de oro, en cuerda, pelota y manos libres.

En la categoría de novatas, Nataly Larrota y Valentina Bolívar lideraron la selección local, ganando medallas de bronce y de plata, en cuerda, pelota, manos libres y en la general individual.

Únicamente la bogotana Daniela Delgado pudo meterse entre los triunfos de las dos cucuteñas, quedándose con el oro y subiendo a lo más alto del podio.

En la división de 9 y 10 años, categoría avanzadas, Allison Tarazona se vistió de dorado en manos libres, plata en cuerda y en la general individual, y bronce en pelota.

También  brilló Amelia Hernández, en la categoría de novatas, colgándose la medalla de plata en pelota, y tres de bronce en general individual, cuerda y manos libres.


Se desarrollaron las competencias de nivel 4, y la figura más destacada del departamento fue Dana Tapias, al quedarse con las medallas de oro en pelota, aro y en la general individual, y sumando además una plata en manos libres.

“Realmente ha sido muy bueno para las niñas de Norte de Santander que el campeonato haya sido aquí, puesto que los padres de familia y el público les han brindado bastante apoyo y las niñas han crecido mucho, les ha servido para adquirir experiencia porque para muchas niñas este es el primer campeonato”, aseguró la entrenadora de Norte de Santander, Leidy Manrique.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.