PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

Terremotero -Reconocimiento, enero 2018-

Apasionantes laberintos con inspiraciones intentan hallar rutas y permiten ubicarnos en medio de inagotables cascadas, son fuentes formadas por sudores de ancestros. Seguimos las huellas, buscamos encontrar cimientos para enarbolar desprevenidos reconocimientos en los tiempos. Siempre el ayer aparece incrustado en profundos sentimientos.

Corría finales del año 2008, Gastón Bermúdez sin advertir y sin proponerlo, inicia por designios del destino la creación del portal CRONICAS DE CUCUTA. Parecen haberse alineado inspiraciones surgidas por nostalgias. Gran cúmulo de vivencias, anécdotas, costumbres y añoranzas, fueron plasmadas en lecturas distintas.

Ya jubilado de la industria petrolera venezolana, recibió mensaje que expresaba una reunión de amigos en Cúcuta. Tenía más de cuatro décadas ya establecido de forma permanente, primero en la ciudad del puente sobre el Lago y después en la cuna del Libertador. Viajó ilusionado, acudió puntual a la cita desde Caracas. Encontró un grupo contemporáneo, conformado por amigos ex-jugadores de baloncesto y ex-alumnos del Colegio Sagrado Corazón de Jesús.

La tierra cucuteña levantada desde primeras raíces plantadas, siempre acompañó todos los hijos ausentes. Cuando encontramos distantes los afectos, creemos separarnos de recuerdos. Nos llevamos al hombro baúles de abuelos, cargamos con amigos del ayer, empacamos en maleta la infancia y juventud. Muchas veces una fotografía antigua, atrapa y confirma que nunca pudimos alzar vuelo.

Entonces por aquellos días apareció publicado ´La ciudad de antaño´, parido desde generosa pluma con sentido de identidad comprometida, fue el mártir periodista Eustorgio Colmenares Baptista dejando plasmados recuerdos de finales de los 50 y años 60. Sin querer, esas letras fueron presentación inaugural de CRONICAS DE CUCUTA. Los Inolvidables sentires viajaron al modesto grupo de amigos y abrieron compuertas para afianzar arraigos de infancia. Don Eustorgio culmina la crónica con frases retumbando las memorias: “Había muchos menos avances tecnológicos a disposición de la comunidad, pero vivíamos como si nada nos faltara. Nos bastaba con vivir en Cúcuta”.

Sentires intactos, ahora plasman recuerdos en calles transitadas por niños que fuimos. Nuevamente los arraigos hacen despejar las avenidas a los rieles del antiguo ferrocarril. Nos bastaba con vivir en Cúcuta. Asoman madrugadas entre indetenibles remembranzas y añoranzas.

Sin planificar nada, Gastón compartía vía internet las crónicas del Diario La Opinión aparecidas cada ocho días en lecturas dominicales. Sin saber, creció el portal CRONICAS DE CUCUTA. Cada acontecimiento recopilado se convertía en homenaje In Memoriam para hombres y mujeres que dejaron muy alto el Valle de Guasimales. Igualmente, exalta la dignidad con reconocimiento a grandes glorias del ámbito artístico, cívico, periodístico, religioso, deportivo, cultural, social y político.

Oficialmente se convierte en PORTAL WEB el 7 de octubre 2010. En forma admirable acumula ya 1.329 recopilaciones tipo crónicas, casi todas extractadas de periódicos y publicaciones locales, libros populares, escritos nacidos de historiadores, periodistas, inéditos autores y muchos escritores del Norte de Santander. El portal permite hallar el original ADN ancestral y ubica el sentido innato de pertenencia cucuteña. Llegó un día a la vida de todos los internautas, igual como aparecen las buenas nuevas, sin avisar, sigilosamente introduciéndose en las cortezas que somos y las venas que siempre fuimos. Su creador, nunca imaginó un buscador que tocara el alma y menos tallar imborrables despertares en ávidos ojos de lectura.

Aparece ahora como paso determinante para navegar en referencias de Cúcuta. Asegura a nuevas generaciones herramientas para afianzar valores jamás perdidos. La perspectiva futura para ámbitos históricos, culturales, sociales y deportivos, harán necesario considerar el Portal como insigne buscador de consulta e informativo. Importante archivo tecnológico para infantes en colegios y escuelas. Podrá acceder directamente cualquiera a profundos arraigos allí recopilados. Casi imperativo considerarlo como salvaguarda del sentido de identidad y pertenencia.

CRONICAS DE CUCUTA se convirtió en sugestivo repaso de acontecer histórico, recopilado en 19 capítulos o clasificaciones. Portal libre, siempre abierto a todo aquel deseoso por descubrir datos históricos, biografías, nombres de grandes personajes, fechas emblemáticas, sucesos de vida social, cultural, deportiva, religiosa, artística y política. Formidable vía adentrándose en acontecimientos del siglo XVIII hasta nuestros días. Todo expedicionario oriundo se encontrará representado en cada letra, apellido, dato, foto y fecha. Todos volverán a observar las luces de la gran ciudad en medio de rutas por hallar orígenes.

CRONICAS DE CUCUTA no debe tener como destino el olvido, deberá asegurar a nietos de nuestros nietos, inquebrantables lazos surgidos de nostalgias, recuerdos y añoranzas. CRONICAS DE CUCUTA es herramienta tecnológica para demarcar el hilo conductor entre hoy y ayer. Parece luz encontrada en días oscuros, nos abre el entendimiento. Pulsar la tecla nos lleva a destinos con encuentros pasados. Valiosa información contenida en páginas adornadas con sentimientos profundos.

CRONICAS DE CUCUTA garantiza el resurgir de valores originarios que parecían adormecidos por culpa del avasallante mundo moderno. CRONICAS DE CUCUTA llegó para quedarse, igual que mares inundados por recuerdos. CRONICAS DE CUCUTA confirmó la premisa donde las nostalgias se convierten en vehículos para transportar la historia. Una enciclopedia virtual presentada por nuestras gentes con sencillo lenguaje.

Anclados quedarán por siempre nuestros sentires, intactos los arraigos, despiertas las añoranzas y vivas las costumbres intactas. Ahora aseguramos el reguardo de raíces que retoñan desde cenizas del ayer. Dios jamás declaró desértico el Valle Arcilloso, siempre fue bendecido, tampoco declarado deshabitado para la vida del hombre.

Fueron creciendo raíces en medio de cenizas y milagrosamente reverdecieron los gigantescos árboles frondosos. CRONICAS DE CUCUTA reafirma lo que somos. Seguiremos siendo aquello que siempre fuimos, nada cambió, solo algunos pañetes y varios techos distintos.

Todo estará por volver, todo por crecer y todo por llegar. Nunca estaremos solos. Cada generación hará brotar nostalgias por siempre convertidas en historias llenas de arraigos.

Nos bastaba con vivir en Cúcuta…

jueves, 31 de octubre de 2013

470.- SERGIO ENTRENA LOPEZ: UNA CONSTANTE CONVOCATORIA AL LIDERAZGO REGIONAL



Juán Pabón Hernández




Al visitar el hogar de Sergio y Miryam, los pliegues de mi alma evocaron las épocas juveniles. Qué grato saludarlos en su intimidad, con la sombra de sus propios recuerdos colgados en las paredes, y en el ambiente cucuteño que se respira, en el aroma y el color de los anhelos de mantener vigente una tradición.

El sol de la mañana comenzaba a iluminar los espacios, mientras Sergio contaba cosas acerca de sus viejos tiempos y se deslizaba en los años de cada fotografía, la cual detallaba con la frescura de quien agradece al destino la oportunidad de haber tenido tanta experiencia en torno a los niveles de la dirigencia regional. Con la amabilidad brotando del café nos sentamos brevemente a conversar para, luego, dirigirnos a mi casa, donde iniciaríamos una plática pactada desde antes para los días navideños.

Allí se encuentra con Marta y mi hijo Camilo José, con quien sostiene un interesante análisis de asuntos de economía y desarrollo a niveles regional y mundial, además de los políticos, los cuales nunca se despegan de sus conceptos. Lo aconseja y le plantea perspectivas de evolución a un joven que apenas despierta a las exigencias profesionales. (A propósito, no fue fácil sacarlo del tema técnico económico, por la pasión que se le advierte al tratar las variables que afectan el progreso del país y el futuro de la política colombiana).

“El Colsag era toda mi vida…”

Es inevitable comenzar por el barrio Colsag, el de antes, maravilloso, sombreado por los viejos árboles que aún conservan el eco risueño de los niños, también de antes, jugando en sus calles.

“Papá era jefe de compras de la Colpet, cuando César Meléndez y Rafael Rincón Cabrales le dijeron que iban a construir viviendas para los funcionarios de nivel administrativo, para complementar los planes de vivienda que habían comenzado para los obreros”. Entonces tuvo su casa.

El atropello de sus palabras emocionadas de añoranzas fluye para contar y contar; supe así que nació en 1949, en una casa de la Calle 12 donde hoy funciona la papelería que fundó Dorita de Mora, y vivió a media cuadra abajo del Colegio Sagrado Corazón. A propósito, su sonrisa es muy jovial cuando dice que el médico que lo trajo, el Dr. Moncada, “era tan feo que cuando niño lo veía uno y lloraba”

El Colsag era un barrio familiar, donde todos eran conocidos, y amigos, y las familias se caracterizaban por la plácida concepción de estar compartiendo no sólo un espacio de convivencia, sino un hogar mayor donde todos eran valiosos: Marcucci, McKormick, Hernández, Garbiras, Landinez, Guerrero, González, García, Durán Porto, Hartmann, Rincón y muchas más, conformaron su mundo juvenil el cual, entonces, era muy sano y se limitaba al barrio y al colegio. Las familias era amigas; “jugábamos al circo en la casa de las Garbiras, hacíamos maromas y éramos payasos: Las espectadoras eran las mamás”

Si se lo contara a los jóvenes de hoy, les parecería cursi algo inmensamente tierno: “Aprendimos a bailar con mamá y practicábamos con las niñas amigas por los lados de la escuela, con música de La Billos y Los  Melódicos; más grandecitos tomamos ron con Coca-Cola…Mamá nos hacía ejercicios para afinarnos el oído, y para ello tocaba las tonalidades en la guitarra.

Y otros ejercicios de liderazgo, como el de imaginar lo que queríamos ser, dar la vuelta y analizar lo que teníamos que hacer para lograrlo”.

Los partidos de fútbol eran en las calles, con piedras como porterías, en desafíos en los que daban todo. Después, al río, a bañarse y cazar palomas con cauchera. Desde luego, era un río distinto, abundante y algo caudaloso, que una vez se creció tanto que inundó el barrio.

“La familia almorzaba junta: debíamos estar sentados los cinco: Don Miguel, Doña Margoth, mis hermanos Carlos Gustavo y Miguel, y yo. El Colsag era toda mi vida; entonces estaba en construcción La Clínica Santa Ana. Al barrio llegaban los pancheros de San Luis y los sacábamos a piedra, pero ellos también nos escalabraban. En San Luis vivían las Duplat: de la casa nuestra, derecho por el rio, llegábamos allá”.

Entonces la iglesia del Sagrado Corazón era en la Grancolombia, y el párroco el Padre Martínez. “Carlos Gustavo, mi hermano, y yo, fuimos sus acólitos: recuerdo que el papá del cura, Don José, recogía la limosna de atrás hacia adelante golpeando una moneda con la otra para que supieran que él venía”.

Las proezas juveniles

Sergio estudió la Primaria en el Calasanz de la Trece con Sexta, donde funcionó la Cervecería Santander, hasta quinto de primaria y, luego, el Colegio se trasladó a la sede del barrio Blanco. (Recuerda mucho un momento de copia cuando vio a Humberto Vanegas pasándole respuestas a Jorge Garcíaherreros por una rendija).

Habla de sus compañeros: Manuel Díaz Caro se la pasaba pintando a Batman y a Robin, tiras cómicas y  episodios de vaqueros, con gran habilidad para el dibujo; de Fernando Rosales, Kike Canal, Germán Pérez, Carlos Olivares, Juancho Vargas y de todo su salón, hasta cuando fue enviado con un grupo selecto a la Escuela Apostólica El Mortiño, dirigida por los jesuitas, ubicada junto a la fábrica de Peldar, cerca al Pico del Águila, con Ricardo Garcíaherreros, Rafael Alberto Jaramillo, Carlos Gustavo Entrena, Josué Jaramillo Canal, Ramón Espinel de Pamplona y David Bonells, a quien expulsaron por tener escondidas revistas Playboy. Era primero y segundo bachillerato y anhelaba ser jesuita, “yo decía que quería ser obispo”, pero Don Miguel hizo valer su derecho de Patria Potestad para decidir acerca de la educación de los hijos y se lo impidió.  

Regresó a Cúcuta, a buscar cupo en el Sagrado Corazón, donde su papá había sido campanero por ser el mejor alumno, compañero de Enrique Vargas Ramírez, Alfredo Bustos, Germán Álvarez Entrena, Musa Brahim y otros notables, pero el Hno. Rodulfo Eloy le recomendó La Salle. Allí conoció a Álvaro Salgar, quien iba adelantado dos años, a Leopoldo Vera, a David Rueda, a Pablo Vera, al Gordo Pérez y otros amigos: La mamá de David Rueda preparaba dulce de Toronjas frente al Colegio Santo Ángel, que quedaba en la calle 9 entre Cero y Primera. (Le comento yo que por allí pasamos muchos, rondando las niñas, y comimos los dulces). “Claro, como formábamos parte de la banda de guerra, realizábamos los ensayos pasando por frente al Santo Ángel, con Ernesto Duplat, Beto Barrera y Carlos Gustavo mi hermano. Beto nos hizo lucir ante las niñas con un arreglo que hizo de Dominique Nique Nique”. (Debo decir que en mi buzón hallé luego un mensaje: “No olvide escribir que soy de la misma generación de Hernando Suárez R., Beto Barrera y  Margarita Silva C.”).

Las justas de honor eran competencias con el Salesiano y el Sagrado Corazón, cuyo tambor mayor era el negro Contreras. Se rompían el alma en los desfiles porque la rivalidad era intensa en todo, en futbol, en básket, en grandes clásicos donde jugaban maestros como Perica Pérez. De su amigo Miguel Méndez cuenta que tiene un ahijado, que el muchacho tuvo que cuidarse de la diabetes por tanto dulce que le regaló.

Siempre ha sido hincha del Cúcuta (vi colgada en el perchero de su apartamento una chaqueta con el escudo del doblemente glorioso); recuerda el subcampeonato de 1964: “entonces íbamos a los ensayos al estadio, donde Pancho Villegas entregaba el peto a los jugadores”, y escuchaba en ‘Cornucopia Deportiva’, al Mocho Barreto y a Roque Mora.

Sendero al liderazgo

Su papá compraba El Espectador, que se vendía por fascículos; era común que la familia se sentara en la sala a leer el periódico; desde ahí le empezó a gustar la política y a seguir a los líderes, como Carlos Lleras y Alberto Lleras y grandes hombres; además, ha sido un permanente oyente de radio.

“Alguna vez pensé en Derecho, pero el Hno. Antonio Camilo nos habló pestes de esa carrera, no quería Abogados, nos insistía en eso y, por ello, ninguno lo estudió. Vine a Bogotá a estudiar Economía en El Externado y luego me pasé a la Jorge Tadeo Lozano, por estar esta última aprobada: era la carrera de moda y, sobre todo, tenía vinculación con el tema social y el desarrollo regional que siempre me han atraído”.

Vivía donde su tía Graciela, “nuestra segunda mamá”. Un domingo se sintió muy triste y pensó que teniendo tantas cosas buenas en el departamento no las mostrábamos. “Me tomé unos aguardientes Extra y escuché música nuestra; al día siguiente llegué a la universidad a las 7 de la mañana, compré cartulina y marcadores y convoqué a una reunión urgente a los estudiantes nortesantandereanos”. Así nació la asociación para realizar el primer encuentro regional en Bogotá. Pedro Sayago lo propuso como presidente.

Se realizaron importantes y exitosas actividades: un concierto de la Banda Nacional, dirigida por el maestro Rozo Contreras, una conferencia de Eduardo Gaitán Durán, entonces Presidente de Camacol, condecoración al padre García-Herreros y a Jaime García Parra; el Gobernador era David Haddad, y Luciano Jaramillo C., gerente de la Lotería de Cúcuta, ayudó a financiar los eventos; además, se hizo una exposición de pintura y escultura; con la ayuda de Clemente Franco, gerente de Colseguros, se aseguraron las obras de Eduardo Ramírez Villamizar, Luis Paz y otros. Estaban de moda Arnulfo Briceño, Jesús David Quintana, Yolima Pérez y Yolanda, la ocañera. Hicieron un campeonato nacional por colonias: en fin, “paralizamos la universidad”.

En realidad, fue el inicio de su carrera política, fundamentada en pensar en la gente y las cosas buenas del departamento. (Desde entonces ha estado en permanente contacto con las cosas regionales, buscando información, analizando estudios). Decidió buscar al Dr. Héctor Casas Molina, quien era representante a la Cámara y, por intermedio de él, conoció al Dr. León Colmenares Baptista. Pero Don Miguel le exigió graduarse, antes que nada, y así lo hizo. (Vale la pena anotar que fue representante estudiantil durante toda la carrera. El tiempo le daría luego la oportunidad de realizar estudios de Alta Gerencia en la Universidad de Los Andes y de ser profesor universitario).


Sergio Entrena López y Juán Pabón Hernández

“Salí del SENA llorando”

Regresa a Cúcuta a buscar oportunidades de trabajo y experiencia laboral: “Hablé con Don Rubén Darío Eslava y Jaime Pérez López, mediante quienes logré ingresar como Director del Departamento, de Promoción y Desarrollo de la Cámara de Comercio, en reemplazo del Dr. Adolfo Morales. Asumí el reto de participar en una feria internacional en Bogotá, con la colaboración de Don José Urbina A., obteniendo estupendos resultados”. Al retornar lo encargan de la Secretaría Ejecutiva y, a los dos meses, es ratificado en el cargo y trae a Pedro Sayago, quien estaba en Acopi, para Promoción y Desarrollo; ahí se creó la Cámara de Integración Colombo Venezolana.

Hace un paréntesis en su labor en la Cámara para estar seis meses acompañando a la gobernadora María Carmenza Arenas Abello; regresa a la Cámara y es llamado a gerenciar el Banco Santander; con la colaboración de Alberto Ramírez, entonces Alcalde, logró que el Dr. Ignacio González aprobara la construcción del Edificio del Banco Santander, del cual fue constructor el Dr. Álvaro Riascos F. Después abrió el Banco Mercantil a donde llevó a Elio Berbesí.

Recuerda, además, sus intensas y paralelas actividades cívicas, su apoyo a los temas de mediodía de Carlos Pérez Ángel, en Caracol. Emprendió una campaña de iluminación del aeropuerto Camilo Daza, con la colaboración de la dirigencia del banco, pero a pesar de no obtenerse completamente, logró motivar al Gobernador Adolfo Martínez Badillo para ir a la Aeronáutica Civil, de la cual era Director el Dr. Álvaro Uribe Vélez, a quien entonces conoció y, luego, fue su compañero de gobernación.

Ya había sido concejal por un movimiento cívico liderado por Carlos Pérez Ángel. Cuando se creó el Nuevo Liberalismo, con León Colmenares, Marcos César Leiva y Héctor Casas Molina, organizaron un grupo de disidentes liberales con Galán. Eran actividades paralelas a su carrera bancaria.

En 1976, en la presidencia del Dr. Alfonso López Michelsen, se celebró el Congreso Nacional de Economistas; Sergio era Presidente del capítulo local y del Muan. El presidente vino a Cúcuta a inaugurar el Congreso y la Clínica del ISS, siendo ministra María Elena de Crovo y Director regional del ISS el Dr. Daniel Raad. Con José Neira, Alfonso Salas, Luis Eduardo Lobo Carvajalino y Carlos Castro Lobo “conseguimos una cita con el presidente para plantearle los problemas regionales. Ahí fue su famoso y exigente discurso que terminaba con la famosa frase: “no nos transaremos por menos”. Estaban presentes los principales periodistas de Colombia, porque López iba a lanzar su proyecto del salario integral. “Íbamos a pedirle una sola cosa, a lo grande: la infraestructura vial”. López improvisó la respuesta, con una gran rabia: al día siguiente, todos los ciudadanos y hasta los taxistas le hacían señales de ¡bien!

Va como ejecutivo a Comfecámaras, a Bogotá, por tres años. Luego, Enrique Low Murtra lo nombra Director del Sena, un cargo en el que estuvo cinco años, en una época que lo conmueve (“salí del Sena llorando”), para después ir a Telecom como asistente ejecutivo de Clara Elsa Villalba de Sandoval.

El itinerario del servicio

Una noche Miryam lo vio escribiendo su carta de renuncia, porque varios dirigentes, como Alfredo Durán y Antonio Lizarazo, le habían propuesto ser candidato a la gobernación del departamento: aceptó cuando los gremios, públicamente, se lo solicitaron. Aunque Miryam nunca estuvo de acuerdo, lo apoyó, con la condición de que no siguiera la carrera política.

Su gran interés ha sido, siempre, el problema social: “Siempre y cuando se logre comprometer al sector privado, la gente colabora, cuando ve que se le juega limpio, sin buscar beneficios personales. Toda mi vida ha sido servir, disfruto sirviéndole a la gente”.

En Europa fue cónsul en Sevilla: “comprobé cómo las ciudades se venden alrededor de la cultura. Sería interesante, por ejemplo, recuperar el legado de Santander mediante un trabajo concertado, para crear valores regionales en los niños”.

Hablamos de tantas cosas de la región, de la UFPS por ejemplo, de la necesidad de cualificar a los docentes, de ofrecerles una remuneración justa, de incentivar la investigación, en fin, de fortalecer el aspecto académico y, en especial, ajustar las necesidades de progreso académico y, posteriormente, laboral de los estudiantes mediante ejercicios en torno a la realidad de los recursos del departamento. Igual, mencionamos algunas cosas de la Universidad de Pamplona, para erigirla como baluarte del desarrollo de la región.

Hablamos de los pueblos del departamento, del desplazamiento forzado, de los problemas viales, de la gente sana de los pueblos, luchadora, trabajadora, consciente de que lo que está haciendo en su pueblo tiene trascendencia, de los cultivos, de los cordones de miseria en las ciudades, del sentido de pertenencia de la gente.

El trabajo de liderazgo en los niños debe hacerse desde la educación primaria, que los docentes enseñen con base en los recursos, “vamos a verlos, como el agua que nace en tal fuente y sufre este proceso”. Ya cuando el muchacho está en la universidad se le da una buena orientación con base en sus capacidades. Desde luego, trabajando temprano los valores morales.

A nivel de gobierno deben hacerse conocer las oportunidades que hay, actualizadas, con motivaciones para hacer pasantías dentro del departamento; que las empresas en lugar de renta hagan donaciones a fundaciones.

Insiste en los temas culturales. “La Academia de historia debe ser más agresiva. Debería existir un museo importante”.

Además, el departamento debe programar de inmediato un período de transición, de fortalecimiento institucional, de credibilidad, centralización en educación y salud, así como del tema social, el orden público, la falta de recursos. Y, definitivamente, hacer valer los derechos para lograr influencia a nivel nacional, que es escasa: “Eso no se regala, eso se gana. Tenemos todo, gente y ganas de superar y solucionar, de echar para adelante, tenemos recursos naturales, sólo nos falta dirigencia”. Por supuesto, debe convocarse a la gente que vive afuera y tiene cómo apoyar al departamento, cómo ayudar desde sus posibilidades.

Dice que la región no debe ser tan inmediatista, debe proponer un trabajo a mediano y largo plazo, con una adecuada planeación regional, promocionar nuestros valores, crear escuelas de liderazgo, difundir el folclore, y tantas cosas valiosas.

Epílogo

Cuando llama Miryam para pasar por él, comenta con un especial flujo sentimental en sus ojos: “Uno se convence cada vez más de la importancia de la mujer y los hijos: son su motivación mayor, quiere que los hijos sean mejores. El papel de uno como taita es que si el hijo debe pasar una pared, pues uno se agacha para que él se suba y mire más allá y escale y salga adelante”.

Lo compruebo en la mirada tierna a su propia mujer, tan bella como en los tiempos de la 0A de Lleras Restrepo, en la época de “Las Fernández”, Miryam, Yeya y Haydeé, y las chiquitas Marta y Gloria, así como de Pepe (q.e.p.d), Juan Carlos y Beto, en el bello hogar de Doña Cecilia y el Dr. José Manuel. No es necesario verse tan frecuentemente para sentir un afecto recíproco con ellos: no en vano nos conocemos desde hace casi 50 años.

Quizá se le quedaron muchas cosas en el tintero, o yo no las supe registrar: a un hombre como él siempre le faltará espacio para contar el itinerario de su éxito.





Recopilado por: Gastón Bermúdez V.



martes, 29 de octubre de 2013

469.- CUCUTA … IN ILLO TEMPORE



Manuel Francisco González Durán




Aún recordamos cuando ayer, en Cúcuta nadie decía buenos días, sino, mamita, ¿a cómo (y no a cuánto) amaneció el bolívar?

Y a medio vestir y sin probar un tinto, muchos corrían a esperar a Rafa, nuestro bacán y amigo Cartabrava, quien acariciando el timón de su carrito por puesto, entre sonrisas y muy amable les decía: Hoy si está larga la cola, compañeros…

Era cuando un buen número de compatriotas, en carros, en avión o en lo que fuera, se volcaban hacia Cúcuta para comprarle el pasacinta al carro, porcelanas a la esposa en donde los Yonekura, y en el Chantilly una buena gama de perfumes, pastillas de asbesto para los frenos, más rines y volantes de lujo para la nave, y de comer, todo lo que hubiera.

Oh, tempo o mores, decían los latinos, tal vez cuando añoraban a Catón, e igual nosotros al peinar las canas, y dudar quizá si de verdad todo tiempo pasado fue mejor.

Era el ir y venir de la Frontera, también cuando en hordas los venezolanos vaciaban nuestros todos y vitrinas, a la voz del estribillo célebre: Tá barato, dame dos.

Fue cuando hasta el oficio más viejo del mundo, asaz tuvo su esplendor a tutiplén. O acaso quién no recuerda las colas de taxis en la avenida primera, en el antivenéreo, justo detrás del antiguo San Juan de Dios.

Y qué tal el brutal movimiento de nuestros bancos, en ese entonces dignos de cualquier centro industrial o comercial.

De igual manera vuelven a la memoria, primero el Salón Blanco, en su género, único y sin igual. El restaurante Capri de Gerardo de la Tour Smith, el Roma de los Martinelli, Don Eme en El Escobal, la pasta en donde Cañollati, y en el Barrio Latino, la Embajada Antioqueña, reina entre lo más popular. El Festín y las tostadas, el Pato Rojo, la Venecia y otros más.

Cuán grato es añorar, permitiéndonos en el propósito ciertas subjetividades, mas, sin ofender, y  mucho menos desconocer las bondades del presente galopante, en el cual si nos descuidamos,  fácilmente la mañana puede ser ayer.


Recopilado por: Gastón Bermúdez V.