sábado, 31 de diciembre de 2011

113.- ANOTACIONES PARA LA HISTORIA DE CUCUTA II

PARTE II/II

Carlos Orduz

Aparece luego el Diario de Cúcuta, que solamente duró 5 meses a partir de agosto de 1913.

Pero aquí si que nos toca hacer un paréntesis para retornar al año de 1900, en el cual nacen los males que hoy se padecen y que se analizarán en el dedicado al Presente. La administración de los negocios públicos tenía su asiento principal en Bucaramanga y no existían la administración de Hacienda, ni la administración de rentas departamentales.

La música no podía quedarse atrás y es así como en junio de 1894, un domingo, durante la tradicional retreta, don Elías M. Soto, estrenó sus celebres Brisas del Pamplonita, que nos han hecho conocer en el mundo.

La agricultura hizo que floreciera de las entrañas de la tierra el cacao, cuyo sabor traspasó las fronteras para que fuera degustado por la alta clase europea como relatan de la Reina Victoria de Inglaterra, en el siglo XIX, que solicitaba se le remitiera cacao de la Villa del Rosario de Cúcuta.

¿Qué decir sobre el petróleo? Que osadía al instalar la primera refinería de Sur América en el año de 1906, previendo antes que todo, la importancia que para el desarrollo del mundo tendría la industria del petróleo.

Se ha hecho un recuento de Cúcuta en El Pasado, que nos muestra la brillantez de la inteligencia, el empuje dinamismo y don de gentes laboriosas que se manifiestan una vez más altivas, cuando el 18 de mayo de 1875, queda destruida y acabada pero emergen con mayores bríos para reconstruirla y dejarnos como legado, la que es hoy hermosa capital del Departamento.

b) El Presente. Si miramos desde cualquiera de los puntos cardinales, vemos como en los últimos años el crecimiento material ha sido extraordinario, que sobrepasa los cálculos en todos los aspectos: construcción, cultural, deportivo, económico, crecimiento de población, etc.

Pero hay que preguntar: ¿Hemos sido fieles seguidores del ejemplo que nos dejaron quienes forjaron una ciudad partiendo de la nada? Cada uno de nosotros debe ser sincero y responder individualmente y si es el caso, buscar una enmienda que permita levantar la cara y decir presente.

Decía al analizar El Pasado, que el mal que nos aqueja provenía, desde 1900 cuando ya existía una dependencia de Bucaramanga en la parte administrativa, y hoy no solamente de allí, sino de los poderes centrales que menosprecian a las partes alejadas de la patria; pero aquí si somos todos culpables porque hemos sido conscientes y aceptado esta manera de dominarnos en todas las escalas y esferas. ¡Será acaso que la clase dirigente es inferior a los destinos que tiene la patria chica?

Es hora de despertar y demostrar que el postulado “los nortesantandereanos también podemos”, es una realidad. ¿O tal vez el conformismo ha sentado sus reales y nos domina?

Mucho se dice de las bondades de nuestra tierra, ¿pero dónde está el amor por el terruño que nos vio nacer?

Será que únicamente el sentido mercantilista nos ha invadido, dejando atrás la motivación que dieron nuestros antepasados?

Nos vanagloriamos de ser la cuna de la nacionalidad en el Congreso de 1821, de ser la tierra natal del Hombre de las Leyes, la frontera más comercial del país y que más turistas recibe diariamente, pero da gran pesar ver cómo pasan raudos por los monumentos históricos de Villa del Rosario, sin darse cuenta de que existen, ¿no les interesará la historia?

Creo que sí, pero cambiando la negligencia de las autoridades para colocar anuncios periódicos que les indiquen continuamente que a determinada distancia, se encuentran el Templo Histórico en donde se desarrolló el Congreso que redactó la Constitución de 1821 y la casa donde nació el General Francisco de Paula Santander, los cuales harían que se detuvieran y visitaran dichos monumentos y a la vez sirvieran de promotores cuando regresen a su patria, y muestren fotografías o cuenten sobre los lugares visitados.

Qué se ha hecho el espíritu cívico, tradicional sentido de cordialidad y la fama que según don Carlos Luis Jácome en sus deliciosas crónicas de “Cúcuta de otros días” nos narra, ¿cómo hicieron nuestros antepasados para construir y sostener aquella fama de aseo y pulcritud de que gozaron? Repetimos la pregunta porque en efecto la variedad y extrema cantidad de circunstancias que a ello se oponían hacer muy interesante y deseable una respuesta.

En El Pasado se habló del petróleo pero como dice el refrán “en casa de herrero azadón de palo”, da vergüenza que las calles de nuestra ciudad se encuentren sin asfalto y más teniendo facilidades para poder mostrar con orgullo ante propios y extraños unas vías en condiciones transitables. ¿Hasta cuándo seguiremos con esta apatía que se ha apoderado de las gentes de Cúcuta y sus gobernantes?

La parroquia nació legalmente, con el poblado, el 17 de junio de 1733, al otorgar la señora por escritura pública ante Juan Antonio Villamizar, alcalde de la ciudad de Pamplona como notario, y  siete testigos, en su hacienda en Tonchalá, “media estancia de ganado mayor”, situada en su otra propiedad de Guasimal, Valle de Cúcuta. Tal es la donación, firme y legítima según reza la escritura, buena, mera, pura, perfecta e irrevocable, cierta y segura de toda paz.

Acepte el reto por intermedio de sus hijos y no tengamos que decir “lloremos como mujeres, lo que no supimos defender como hombres”.

c) El Futuro. Cada ciudad es dueña de su destino, ¿qué estamos haciendo para dejarle como herencia a nuestros hijos? Esta es una premisa que debemos afrontar para encontrar las soluciones que demandarán en breve tiempo los múltiples problemas que nos aquejan y que si se dejan para tarde, para tarde se quedan.

Al acercarse la conmemoración del centenario de la reconstrucción de Cúcuta, debemos trazar planes que sean efectivos y cuya realización se ejecute a fin de poder decir al final de nuestra existencia, hemos cumplido para con nuestra ciudad los deberes cívicos que teníamos como hijos fieles y sinceros.

Por último, aquellos que han sido acogidos en su seno aunque de partes lejanas, no pueden sustraerse las obligaciones morales y de correspondencia que como hijos adoptivos les corresponden.

Al final podremos decir sinceramente y con la mano en el pecho, copiando a monseñor Pérez Hernández. “Qué bello es nacer, vivir y morir en Cúcuta”.


Recopilado por : Gastón Bermúdez V.

viernes, 30 de diciembre de 2011

112.- ANOTACIONES PARA LA HISTORIA DE CUCUTA I

PARTE I/II

Carlos Orduz

Historia del latín: Historia y éste del griego historia. Se toma en sentido absoluto como la relación de los sucesos de los pueblos pero también se da este nombre a la de sucesos, hechos o manifestaciones de la actividad humana de cualquier otra clase.

En tal virtud podemos hacer un análisis relativo de la ciudad de Cúcuta, mirando el pasado, presente y futuro de ella.

a) El pasado. Este enfoque lo podemos dirigir hacia el año 1733 el día 17 de junio cuando doña Juan Rangel de Cuéllar, fundó la ciudad, haciendo donación de media estancia de ganado mayor o sea 782 hectáreas demostrando gran espíritu de generosidad y una visión histórica de gran valía ya que si nosotros analizamos el desarrollo que ha tenido la urbe, se debe a su desprendimiento.

A continuación, una cronología de Cúcuta:


1733-1793   Aldea


1792-1824    Villa


1824-1850   Cantón


1850-1855   Capital de la provincia de Santander


1855-1857   Cantón


1857-1886   Capital del municipio de Cúcuta


1886-1908   Capital de la provincia de Cúcuta


1908-1910   Capital del departamento de Cúcuta


1910-Hasta nuestros días, capital del departamento Norte de Santander


Aldea: Del árabe, aldaia, lugarejo. Pueblo de corto vecindario y, por lo común sin jurisdicción propia.

Villa: Del latín villa, población que tiene algunos privilegios con que se distingue de las aldeas y lugares.

Cantón: Región, territorio, división principal y cabeza de un estado; provincia o distrito.

Poco a poco va demostrándose el empuje de la raza y si ojeamos la importancia económica y situacional y de desarrollo, notamos como desde la madre patria el rey Carlos IV decide conferirle por Cédula Real al título de: “Muy Noble Valerosa y Leal Villa de San José de Cúcuta”.

Las monedas más notables en la historia de Cúcuta fueron el Patacón que se menciona en la escritura de fundación de la ciudad y cuyo valor se puede apreciar por los siguientes precios: un esclavo que era el ser mejor cotizado valía 50 patacones; una yegua con su cría 14; un torete 8; una cabeza de ganado 1,5 patacones.

Hasta 1846 circuló la moneda llamada “macuquino” y en 1872 la unidad monetaria fue el “peso oro”. En 1886 fue de curso forzoso “el papel moneda” y en 1894 se acuñaron las monedas de 0.835 contenido de plata.

Hasta 1930 un dólar valía un peso colombiano. Cinco bolívares (un fuerte) se cotizaban en ochenta centavos colombianos. Entonces solamente existía una casa cambista (La Patria) que funcionaba en la avenida 6ª entre calles 11 y 12.

Cuando “subió el bolívar a una peseta” (veinte centavos) en 1924 la moneda corriente en Cúcuta era: Colombiana: 1 centavo, 2 centavos, medio (cinco centavos), real (diez centavos), peseta (veinte centavos), peseta de a 50 (cincuenta centavos), fuerte (un peso), dólar oro (un peso), libra oro (cinco pesos), media morrocota (diez pesos), morrocota (veinte pesos). Con una morrocota se compraban cuatro vacas lecheras.

Quien más sino nuestros antepasados estuvieron orgullosos ante la faz del mundo por su pujanza, tesón y visión del futuro y así nos explicamos cómo se inauguró el ferrocarril el 25 de junio de 1888, hazaña esta comparable sólo a los intrépidos norteamericanos quienes cruzando grandes extensiones de terreno y venciendo enormes obstáculos lograron para bien de su economía conectar los diversos frentes de producción que se encontraban embotellados por falta de vías de comunicación que los permitieran a las regiones transportar fácil y económicamente los bienes de consumo.

Más tarde nos dan muestras de una integración sin precedentes al hacer el empalme en 1926 con el gran ferrocarril del Táchira, para beneficio de las naciones hermanas de Venezuela y Colombia, poniendo de relieve el espíritu de integraciones del Libertador de América. Además para unir los barrios cristalizaron la idea del tranvía, el cual como medio de transporte masivo de esa época, circundaba la ciudad partiendo de la Estación Rosetal hacia San Rafael, Puente Espuma y a la Aduana Nacional; cuántos de nosotros preguntó a nuestros progenitores, qué eran esos hierros incrustados en algunas calles, y ellos felices y tristes a la vez, como añorando el pasado nos decían, por ahí rodaba el tranvía desde el año 1893, época de su iniciación y quedan como testimonio de su existencia pretérita.

La aviación por ejemplo del país tuvo en Cúcuta al pionero Camilo Daza, quien en su biplano alcanzó a elevarse 150 metros y a una velocidad de 160 kilómetros por hora, el 2 de octubre de 1922.

“El Estímulo” elaborado a mano y luego impreso, “La Prensa” salida en 1854, Diario “El Comercio” en 1871, “El Trabajo” en 1890.

Hacia el año 1913, existía ya en la ciudad, un semanario de variedades y literatura llamado “El Artista”.

Anteriormente en 1911, habíase lanzado “El Diarito” de carácter oposicionista y político”.



Recopilado por : Gastón Bermúdez V.

martes, 27 de diciembre de 2011

111.- DIOCESIS DE CUCUTA


Tomado de la Revista “Breve Historia de la Diócesis de Cúcuta” y otras fuentes



Extensión: 2.200 Km²
Población: 680.000 



Historia

Hasta 1835 la Iglesia santandereana formaba parte de la Arquidiócesis de Bogotá. El 25 de septiembre de ese año, Su Santidad Gregorio XVI crea la Diócesis de Nueva Pamplona, desmembrada de ella, con territorio comprendido entre los límites con Venezuela por el oriente y el Río Magdalena por el occidente; limitando por el norte con la Diócesis de Santa Marta (de la cual formaba parte entonces el territorio de Ocaña) y por el sur con la misma Arquidiócesis de Bogotá, en lo que más tarde serán las diócesis de Boyacá.

El 20 de marzo de 1895, el Papa León XIII segrega de Pamplona la Diócesis de El Socorro y posteriormente, en 1923 y 1945 respectivamente Pío XI y Pío XII desmembran las Prefecturas Apostólicas del Río Magdalena y de Labateca, circunscripción esta última que habrá de desaparecer en 1956, precisamente en el momento de ser elevada Pamplona a la categoría de Arquidiócesis.

Posteriormente, en 1951 es creada la Prelatura Nullius de Bertrania en el Catatumbo (hoy Diócesis de Tibú) y un año más tarde la Diócesis de Bucaramanga, con territorio desmembrado de Pamplona en ambos casos, con lo cual esta Diócesis queda reducida prácticamente a casi todo el Departamento de Norte de Santander (excepción hecha del territorio de Ocaña) sin tener nada en el de Santander.

Para 1956 la ciudad de Cúcuta, capital del Departamento ha adquirido un notable crecimiento y ha progresado extraordinariamente, debido en gran parte a su calidad de ciudad fronteriza de Colombia con Venezuela. Sin embargo, en lo eclesiástico depende de Pamplona, ciudad que aunque también de gran tradición colonial, es muy inferior en su aspecto industrial y comercial.

Desde años atrás Cúcuta ha venido aspirando con justo título a la calidad de capital de Diócesis y es claro que para conseguirlo solamente existen dos soluciones: 1. Creación de la Concátedra de Cúcuta, de modo que el nombre de la parcela sea Pamplona-Cúcuta, como ha sucedido ya en Santander con las ciudades de Socorro y San Gil. 2. Creación de la nueva Diócesis de Cúcuta, desmembrada del territorio de Nueva Pamplona.

Por esta última solución se decide la Santa Sede, después de estudiar concienzudamente el asunto. En 1955 el Nuncio Apostólico Monseñor Paulo Bértoli plantea a la Santa Sede la conveniencia de la creación de la nueva Diócesis de Cúcuta. El Obispo titular de ella, Monseñor Rafael Afanador y Cadena, está ya muy anciano y el gobierno de la Diócesis corre a cargo de un Administrador Apostólico, Mons. Norberto Forero y García.

La Nunciatura Apostólica consulta con ellos el asunto, pero personalmente pensamos que no son muy partidarios de la desmembración. Sin embargo, la Santa Sede resuelve acceder a los deseos de la Nunciatura y para indemnizar en cierto modo a la Diócesis madre, le da la categoría de Arquidiócesis, de la cual será sufragánea la nueva Diócesis de Cúcuta.


Uno y otro hecho lo ordena la Santa Sede el 29 de mayo de 1956, designando al mismo tiempo como primer Arzobispo de Nueva Pamplona a Mons. Bernardo Botero Álvarez, quien era Obispo de Santa Marta y como primer Obispo de la nueva Diócesis de Cúcuta, a Mons. Luis Pérez Hernández, hasta el momento Obispo titular de Arado y Auxiliar de la Arquidiócesis de Bogotá.

Si se tiene en cuenta, como se ha dicho antes, que del territorio pamplonés han sido segregadas en parte la Prefectura del Río Magdalena (posteriormente Diócesis de Barrancabermeja), la Diócesis de Bucaramanga (posteriormente Arquidiócesis) y la Prelatura Nullius de Bertrania (hoy Diócesis de Tibú), se llega a la conclusión de que con la de Cúcuta son cuatro las parcelas desmembradas de la ahora Arquidiócesis de Nueva Pamplona.

A Mons. Pérez Hernández lo sucedió Mons. Pablo Correa León (entre el 22 de julio de 1959 y el 27 de julio de 1970). Después estuvo al frente de la Diócesis Mons. Pedro Rubiano Sáenz, entre el 2 de junio de 1971 y el 26 de marzo de 1983 cuando fue nombrado Arzobispo Coadjutor de Cali.

La Diócesis fue dirigida luego por Mons. Alberto Giraldo Jaramillo, entre el 26 de julio de 1983 y el 18 de diciembre de 1990, cuando fue nombrado Arzobispo de Popayán. Lo sucedió Mons. Rubén Salazar Gómez, pastor de esta Jurisdicción entre el 11 de febrero de 1992 y el 18 de marzo de 1999, cuando fue nombrado Arzobispo de Barranquilla.

El nueve de noviembre de 1999 fue nombrado Obispo de Cúcuta Mons. Oscar Urbina Ortega. Este prelado estuvo al frente de la Diócesis hasta que fue nombrado Arzobispo de Villavicencio, el 30 de noviembre de 2007.

A finales de noviembre de 2008 fue nombrado como nuevo Obispo, Mons. Jaime Prieto Amaya, quien asumió el gobierno pastoral de la Jurisdicción en el primer trimestre de 2009. Falleció el 25 de agosto de 2010, en una clínica en Bogotá, en donde lo atendían de una dolencia que al final lo privó de su vida, a la edad de 69 años.

El papa Benedicto XVI nombró a Julio César Vidal Ortiz nuevo obispo de Cúcuta (10 de septiembre de 2011- Actual) en sustitución del fallecido Jaime Prieto. Vidal fue ordenado sacerdote el 7 de abril de 1973 y terminó sus estudios de Teología en Barcelona (noreste de España). Ha sido párroco en varias iglesias, delegado para el clero y miembro de la comisión diocesana para las vocaciones, director espiritual del Seminario Menor de Montería y vicario general de esta diócesis. El 16 de diciembre de 1993 fue nombrado prelado de Alto Sinú (departamento de Córdoba) y cuando ésta fue nombrada diócesis se convirtió en su primer obispo. El 31 de octubre de 2001 fue nombrado obispo de Montería.




Recopilado por : Gastón Bermúdez V.

lunes, 26 de diciembre de 2011

110.- CATEDRAL DE CUCUTA

Portal cucuta-nortedesantander.gov.co



Es una verdadera joya arquitectónica donde predomina el estilo románico puro, su fachada luce enchapada en piedra, obra adelantada por monseñor Pedro Rubiano Sáenz en 1975, al celebrarse el centenario de reconstrucción de la ciudad.
En la entrada encontramos tres grandes puertas de madera, que en alto relieve nos describen:
La primera, fundación de la ciudad, la destrucción por el terremoto del 18 de Mayo de 1875 y su reconstrucción por Ley de la Asamblea del Estado de Santander.
La Segunda nos enseña la creación de la parroquia el 13 de Noviembre de 1734 por el Arzobispo de Santafé de Bogotá Álvarez de Quiñones y la Bula de Pio XII del 29 de Mayo de 1956, dándole categoría de Catedral de Diócesis.
Primer Cura de la Parroquia de San José de Cúcuta

Para la visita del señor Galavís, ya había sido erigida la parroquia de «San José del Valle de Cúcuta»; tuviera pues oportunidad de decir misa en la rústica ermita del lugar, con riesgo de que no se la oyeran muchos feligreses. Es hacia el año de 1734 a donde se remonta su organización eclesiástica: entonces se coloca la primera piedra de nuestra primera capilla, alegran las campanas el virginal ambiente y suena ya el nombre de nuestro primer párroco, Diego Antonio Ramírez de Rojas, el más antiguo que registran las crónicas.

Se hace oportuno transcribir aquí la primera partida legible de bautizo, que se encuentra al folio 29 de nuestros libros parroquiales:

«Hoy veintiuno de septiembre de mil setecientos treinta y cuatro años yo el Cura bauticé puse óleo y crisma a una niña llamada Juana Fabiana, hija legítima de Luis de Noguera y Juana Benedicta Vivas. Fueron sus padrinos, Salvador Colmenares y Juana Xaviera García, advirtiósele el parentesco espiritual y a ello doy fe.
                                                                                                                                          Diego Antonio Ramírez de Rojas.
En la Tercera rinde homenaje a la ciudad, cuando es elevada a su condición de capital de Norte de Santander por Ley de la Asamblea Constituyente del 24 de Julio de 1910 y el Decreto de Carlos II del 18 de Mayo de 1792 que acató el alcalde de Pamplona el 21 de Abril de 1793 declarándola "Muy noble valerosa y Leal Villa de San José de Guasimales".
Pasos adentro encontramos, en los costados, dos impresionantes pinturas que se refieren la una al bautismo del Señor Jesús y la otra al terremoto de la ciudad donde sobresalen de las ruinas el reloj que marca la hora del fatídico momento y a San José, La Virgen con el Niño, salvados de este violento movimiento telúrico.
Dirigiéndonos hacia la cúpula central observamos el altar, el presbiterio, la mesa de celebración, la sede tanto episcopal como presbiterial, el púlpito, imágenes de San Pedro y San Pablo, las columnas del altar, la baranda y a la derecha la pila bautismal; a la izquierda el Santísimo Sacramento, todo hecho con el valor y la majestuosidad que contiene el mármol italiano de Carrara. Se complementa el altar con el alabastro hecho en oro, donde permanece el Santísimo expuesto.


Hacia arriba se aprecia la Gloria de San José, pintura del maestro Marco León Mariño y más abajo cuatro frescos que simbolizan las cuatro columnas de la iglesia: Los Evangelios, La Tradición, La Eucaristía y María madre de Dios así reconocida en el Concilio de Éfeso, también obras del mismo artista.
Se da cuenta que dentro de la decoración de la catedral predominan los vitrales de origen español, los hay de dos formas, unos circulares o rosetones en total de cuatro, al frente el signo del Espíritu Santo, a su derecha el corazón de María, a la izquierda el corazón de Jesús y sobre el antiguo coro el de San José. Y los demás de forma cuadrilonga. Bajo la Gloria de San José se encuentran los más grandes, símbolos de los ángeles y arcángeles junto con los querubines, serafines, tronos y potestades angelicales. Sobre el altar del santísimo y el bautisterio, se encuentran los profetas mayores a saber: Isaías, Daniel, Ezequiel y Jeremías.
Ahora nos trasladamos a la nave derecha consagrada a la Virgen María donde se encuentran en la parte superior los vitrales que representan las advocaciones más conocidas en su honor. En la capillita está Nuestra Señora de Los Dolores, réplica de la famosa de Sevilla (España), al frente apreciamos a Nuestra Señora de Cúcuta coronada como tal el 18 de Mayo de 1950 al cumplirse el 75º aniversario del terremoto, ésta es la imagen de Nuestra Señora de los Remedios, de talla quiteña, que quedó intacta entre las ruinas a que redujo el sismo de 1875 el templo y la ciudad entera. Encontramos al pie del altar las sepulturas de monseñor Luis Pérez Hernández primer obispo de Cúcuta y la de Pablo Correa León, de muy grata recordación. A la derecha la cripta para sepultura de sacerdotes con una serie de osarios para los mismos.
En la nave izquierda se encuentran los vitrales que contienen los motivos eucarísticos, el Santo Sepulcro de talla española que se localiza en su capilla y es el paso principal de la procesión del viernes santo de cada año. Al frente en el altar, San José patrono de la ciudad.
Al ir hacia la sacristía está un panteón osario que contiene los restos de las principales personalidades, que de una u otra manera han incidido en el desarrollo del templo. El cuadro de monseñor Pérez Hernández y el mural viático a Bolívar, obras del reconocido Marco León Mariño. En la pared del frente se encuentran las antiguas puertas de los confesionarios que son tallas en madera y representan las parábolas del Hijo Pródigo y el Buen Pastor, entre otras. Sobre las tallas se encuentra la imagen de San José, que también apareció incólume entre las ruinas del terremoto.
En el salón de la ronda, por la nave izquierda, se aprecian las artísticas imágenes labradas en madera con diversos motivos de la Pasión del Señor y que se exhiben por la semana santa, entre ellas sobresalen la de Jesús ante Pilatos y el descendimiento del Señor desde la cruz.
Ahora observemos los vitrales de la nave central. Se refieren a la vida de San José, los de las naves laterales se refieren a la vida de cada uno de los apóstoles.
Para terminar la apreciación de este sagrado recinto, destacamos el viacrucis donde está plasmada la categoría y el arte de Santiago Martínez; lamentable que sólo existan cinco cuadros: Jesús condenado a Muerte, Jesús se encuentra con María su santísima madre, Jesús cae por primera vez, Jesús cae por tercera vez y Jesús clavado en la cruz. Ya en la salida y sobre las paredes interiores, que están junto al antiguo coro, encontramos las dos últimas muestras de la impresionante obra desarrollada en la catedral por el escultor y pintor boyacense Marco León Mariño, que en estos dos óleos nos muestra la muerte de San José y al mismo santo carpintero con el niño, al fondo la panorámica de la ciudad donde se destaca el tradicional cerro Tasajero.
El historiador Leonardo Molina Lemus en su interesante patrimonio cultural de Norte de Santander cita algunos honrosos conceptos sobre el templo, como el de la periodista española María Victoria Aramendia sorprendida ante las arcadas y columnas de románico puro, en nota publicada en "El Tiempo" de Bogotá, conceptuaba que la catedral de Cúcuta era uno de los templos mas imponentes y sobrios que había observado en Colombia. Dos sacerdotes norteamericanos que realizaban gira por Sur América desde Argentina, le manifestaron a monseñor Luis Alejandro Jaimes que la catedral de Cúcuta era el templo más ajustado a las normas posconciliares que habían encontrado hasta ahora en su recorrido por ocho países.
También cita el maestro Molina Lemus, al sacerdote y académico Juan Botero Restrepo, quien anota en su "Breve Historia de la Diócesis de Cúcuta", la catedral luce toda su maravillosa ornamentación, preparada a lo largo de 20 años por su párroco, el presbiterio Daniel Jordán: de mármol de carrara son el altar y el solio, de murano sus enormes arañas, los vasos sagrados están cuajados de perlas y los ornamentos tejidos en hilos de oro. Finalmente, es maravillosa la celda de alabastro del Santísimo y el órgano.

Recopilado por : Gastón Bermúdez V.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

109.- REINADO DEPARTAMENTAL DE LA BELLEZA

Guido Pérez Arévalo y otras fuentes

SEÑORITAS NORTE DE SANTANDER



Reseña del Reinado:

En 1933, en Cartagena se vislumbraba la idea de realizar el Reinado Nacional de Belleza aprovechando el cuarto centenario de su fundación y la terminación de las obras del Muelle Marítimo.

Ernesto Martelo vio cristalizada su ocurrencia un año después. Un puñado de señoritas llegó de distintas partes del país y entre ellas no se encontraba Norte de Santander. La cartagenera Yolanda Emiliani Román fue coronada y el título de Señorita Colombia lo ostentó hasta 1947. Cúcuta se sumó ese año escogiendo a la pamplonesa Carmen Meoz Canal para que representara al departamento.

En 1950 envía a la cucuteña Trini Ramírez Porras, quien alcanza el virreinato.



En 1950 fue elegida Señorita Norte de Santander, Trinidad Amira “Trini” Ramírez Porras, quien representó al departamento en Cartagena en el concurso de belleza. Con ella compitieron entre otras, de izquierda a derecha Gladys Ramírez Lares, Trini,  dos hermanas representantes de Ocaña, una de ellas era Cecilia y la otra Liliana Gómez Meiser, Cecilia Gil Ceballos, Mercy García Herreros, Luz Marina Gáfaro y Anita Cuberos. Este desfile se efectuó en el Club Tenis de la calle octava. La ceremonia de Coronación se llevó a cabo en el Teatro Guzman Berti el 27 de octubre de ese año, en la cual un santandereano, Manuel Serrano Blanco pronunció un poético discurso (Ver texto anexo) dirigido a la reina y su corte.


Señora Reina y sus princesas:

Como en las cortes galantes de la dulce y legendaria Provenza, quisiera ser el trovador que llega al puente del castillo a cantar sus laudes y decir sus galanes.

O como en los tiempos evocadores de la España caballeresca poder trovar lo que entonó el poeta, cuando frente a la belleza deslumbradora de la “maja vestida”, de la princesa altiva o de la que “pesca en vil barca, aquello, que todos aprendimos en la infancia:

Mosa más fermosa
no vio la pradera
que aquella vaquera
de la Finojosa.


Y parafraseando en mi ingenua emoción, poder deciros, señora, con juvenil donaire:

Mosa más fermosa
no vio la frontera
que esta cucuteña
que es lirio y es rosa.

Y entonar cánticos iguales para las damas de vuestra corte brillante, igual para Gladys, la majestuosa y arrogante, que para Cecilia, la de O caña, de alburas y ternuras; para Cecilia la cucuteña, de sin igual y donosura; lo mismo para Luz Marina de alegre porte y rítmica armonía que para Mercedes, reencarnación perfecta de su fina estirpe, o para Anita, de la cual puede repetirse que es la bien plantada que endiosó quien supo verla y admirarla como bella entre las bellas.

De propósito he callado hasta ahora a esta Liliana admirable, que es como las colinas castellas de su provincia ocañera; suave, acariciadora de virtud, tranquila de bondad, serena y apacible en los amaneceres jubilosos de su vida en flor.

La corona que acabais de sentir con su peso de oro sobre vuestras sienes majestuosas, no es la corona de espinas, que  clavara las carnes divinas del Crucificado; ni es como el gajo de laurel auténtico que corona las sienes de Julio César el romano; ni tampoco como los mirtos mustios que se doblaron sobre la cabeza del profeta de las desolaciones; ni siquiera como la corona de las rosas de la bondad sobre la frente pálida de la Virgen bajo los pórticos del convento florecido. Esa corona, excelsa reina y señora, es la corona de un imperio, del imperio nortesandereanos, que lo es de libertad, de gloria y también de color; es como su cruz y su gloria, de grandezas infinitas y que se pierde en la oscuridad de la noche colonial, se prolonga en la República y clarea en el alba promisoria que merecemos contemplar. Y vos, Señora, eres como el símbolo, la raíz y la esencia de toda esa grandeza, porque se agita en la savia generosa de nuestra raza, como un himno, como una diana, como el repique alegre de las campanas metálicas en la mañana de la resurrección.

Es el imperio nortesantandereano, que comenzó cuando los primeros aborígenes habitaron sus comarcas, con aquel coraje que nadie ni nada ha podido domeñar; es el mismo que brilló en el grito de la libertad, con vuestra heroínas legendaria y con la palabra, nuncio de Victoria, contra la tiranía en el congreso de la Villa del Rosario; es el mismo que representó Francisco de Paula, nuestro primer prócer granadino, que le legó a la patria su fisonomía libérrima y que fue como las uvas en sazón, delicia de otoños; es el mismo imperio de los días trágicos, que bien significara la valentía heróica de nuestras contiendas mitológicas de coraje en pro de ideas e ideales, en los que se dividieran el pensamiento y el sentimiento de los colombianos, o bien fueran la combustión ecológica de aquel 18 de mayo en que la ciudad fue desolada, sin que de ella quedara piedra sobre piedra, para renacer luego de sus cenizas, como el ave fénix, más pujante, más brillante, más rica y cromática, para pasmo y admiración de la república que supo comprender de cuánto era capaz el alma de romano de estas gentes, que ni se amilanan en la desgracia, ni se ensoberbecen en el triunfo, ni se ensalzan ni se humillan, porque saben de cuánto son capaces, como que ya fueron cantadas por un poeta de la misma estirpe cuando dijo: sangre noble palpita en mis blasones-luz, la ciencia les dio temple de acero.

Ese es el imperio y ese el significado de esa corona, que podéis ostentar orgullosa en la república de la gracia y de la belleza, como hada inspiradora en vuestra florida, en vuestra arrogancia femenil, en las puras líneas clásicas de vuestra hermosura que resplandece y resplandecerá hasta los confines de la patria, y que es como la resonancia de estas montañas y collados, lo mismo en las planicies de Cúcuta que en las sierras compostelanas de Pamplona, lo mismo en sus ríos que en sus árboles, en la constelación magnífica de sus cielos o en la humildad de las avecillas del señor que la glorifican al amanecer; igual en cada uno de sus pueblos, ciudades y burgos, que se prolongan hasta las lejanías de Ocaña y se acercan hasta las villas que la rodean, como una corona deslumbrante de trópico, en el que el verde de sus labrantíos se confunde con el amarillo de los trigos candeales o con el azul de sus luces cenitales, como en los tres colores amados del pabellón nacional.

Enseñaban, señora, los antiguos, que tres cosas hacían feliz a una mujer: la juventud, la belleza y la alegría. Es la trilogía pagana, frente a la cual debemos colocar otra trilogía, la cristiana, que la complemente y que se sintetiza en la virtud, la religión y la ciencia. Y las dos trilogías circundan y abrillantan vuestra admirable persona, porque la juventud refresca de suavidad y de alegría todo cuanto os rodea, porque la belleza es flor hecha carne que ilumina, que bendice, que añora y que protege como las luces en la inmensidad insondable de los mares embravecidos; porque la alegría es como risa de cascabeles que brota de tu rostro con jovialidades acariciadoras. Y también poseéis la trilogía cristiana, porque la virtud es en vos la síntesis de todo cuanto poseéis por derecho de nacimiento y de conquista y que se volatiliza en el humo sagrado del hogar, se desgrana en las cuentas del rosario a la hora del Angelus, se santificas en el dolor, se purifica en la gracia divina, que bulle y salta hasta la vida eterna; porque la religión es vuestro consuelo, vuestro guía, vuestro pensamiento y emoción; porque la inteligencia tuvo en vos resonancias purísimas, como que a temprana edad alcanzastéis el título anhelado de humanidades para seguir las cátedras de Universidad, sabiendo acaso, o acaso ignorando el apotegma del Montiagne cuando dijo que el libro de tristeza y el vino de alegría.

Que la fiesta de esta noche sea la fiesta de Santander, en su patronímico perfecto, por las virtudes, por la tradición, por el pasado, el presente y el porvenir. Que esta hora cuando tanto dolor padece y sufre la humanidad y con la humanidad, nuestra patria, sea como un descanso en el camino fragoroso, como un olvidar de las penas que nos acongojan, como una mirada de triunfo ante la obra realizada y como una esperanza en el que nos falta para alcanzar la cumbre lejana al cual tenemos que llegar para poder vivir y para poder triunfar.

Y que sea esta fiesta, y vos, que significas su símbolo, como la estrella que titila en la inmensidad tenebrosa de la noche maldita, como la lágrima amorosa que resbala por las mejilla de la madre, como la sombra del casal en el resistidero abrazador, como la oración de las consolaciones junto al lecho del moribundo, como el aletear de las aves bondadosas en el susurro insinuador del amor; como las ondas marinas que besan de suavidad en la mejilla afiebrada del náufrago; como un beso, como una plegaria, como una canción, como una música, como un aletear de corazones fraternales.

Y vosotros, súbditos y galanes de este reinado triunfador, los grandes y pequeños, los nobles y los pecheros, los infantes y los ancianos, los que lleváis el dolor como una carga, o la virtud como una recompensa, o el amor como un relicario, o la riqueza como un premio, o la ciencia como una estrella, repitáis a una voz que resuene en las vastedades de las tierras Santandereanas parodiando la frase divina, ante el nombre sin par de Trinidad Primera:

Bendita sea la que viene en el nombre de la gracia, de la belleza y de la alegría! Bendita sea la que viene en el nombre de la virtud, de la religión, de la inteligencia! Bendita sea la que viene en el nombre de Santander, para llevar a la Ciudad Heróica el símbolo de su grandeza como un trofeo, como una victoria, como un sueño.

Norte de Santander se motiva en 1955 y designa a la cucuteña Marta Canal Marciales. Dos años después lo representó la cucuteña Mercedes Suárez Rodríguez.

En 1959 Yolanda Canal Sandoval cierra el ciclo de los 50 y deja de concursar durante el 61 y 62.

Sin embargo, el regreso en 1963 con Leonor Duplat Sanjuán fue para victoria.

                  

                                                         LEONOR DUPLAT SANJUÁN - REINA DE COLOMBIA-1963

Una alegría que no volvió
Leonor Duplat, única Señorita Colombia de Norte de Santander

Un día cívico, fiesta por tres días y la unión de las diferentes clases sociales de la ciudad, para celebrar, produjo Leonor Duplat, la única Señorita Colombia que ha tenido Norte de Santander.

Fue un día lluvioso para los cucuteños. El Teatro Cartagena, en la Heroica, a las 12:00 de la noche del martes 12 de noviembre de 1963, fue el escenario en el que los nortesantandereanos vieron coronada a su representante como la mujer más linda de Colombia. Sin tanto preámbulo, la señorita Cúcuta fue elegida el 6 de noviembre, y el 9 ya estaba en Cartagena dispuesta a dar lo mejor de sí, para traer la corona al departamento. Así, la joven cucuteña de piel blanca, cabello castaño claro, ojos verdes, medidas 89-58-91 y 1.65 metros de estatura, con sólo 18 años, asumió la tarea de representar la belleza nortesantandereana y competir con 15 beldades más.

 “La bella cucuteña fue elegida anoche en Cartagena. Con júbilo recibió la ciudad la decisión”, fue el titular de La Opinión, el 13 de noviembre de 1963. “Tenemos reina... viva Leonor... viva Cúcuta”, fueron los gritos que se escucharon durante varios días, mientras celebraban el triunfo.Los pasillos de la gobernación fueron invadidos por músicos y grupos de murgas, que no dejaron de tocar al son de los gritos de viva, de los alegres nortesantandereanos, por tener la mujer más hermosa de Colombia.

 La llegada a su tierra natal fue apoteósica, la cancha Toto Hernández fue preparada para su primer desfile, luego en una carroza recorrió las principales calles de la ciudad, donde fue aplaudida y homenajeada por sus habitantes. En 1964 viajó al concurso Miss Internacional, porque en ese entonces no había Miss Universo, pero llegó tarde y no pudo concursar.

 Era hija de Augusto Duplat y Virginia Sanjuán de Duplat, de cuya unión nacieron 12 hijos, en donde la soberana ocupó el cuarto lugar. El 11 de marzo de 1967 contrajo matrimonio con el arquitecto tolimense Hernando Gutiérrez Montenegro, en la iglesia San Antonio. De la unión nacieron Jimena y Paola. El 27 de junio de 1970, en un paseo organizado por el Club Ambalá de Equitación, de Bogotá, vía a Melgar, murió en un accidente automovilístico.


En 1964 Estella Cañizares Acero quedó como la última reina que Norte de Santander delegaba por decreto y se abre el concurso departamental que pasa la tarima a Chinácota en el marco de la feria internacional de San Nicolás. (Tomado de La Opinión, 17 de agosto de 2004)





             
Olga Mercedes Sanín -1964   ,   Lola Prada González – 1965    ,   Beatriz Muñoz Jaimes – 1966   ,   Nubia Díaz -1967  Renunció

             
     Amparo Gil - 1967*     ,  Gloria E. Valero Mora – 1968  ,  Magda García de la R. – 1969  ,   Elizabeth Villa Lemus. -1970


                           
   Constanza Camargo - 1971  ,  Criscilia Gálviz – 1972   ,    Eleonora Martín A. – 1973  ,   Amparo Sepúlveda – 1974


                           
     Silvia Cárdenas – 1975  ,   Gloria E. Velásquez – 1976   ,   María  N. Hernández – 1977  ,   Sandra Canal Lindarte -1978

               
      Adriana Toja M. – 1979 ,    Martha Beatriz Mora L. – 1980 ,   Carmenza Sanmiguel – 1981  ,   Jenny Luna Márquez -1982

                               
      Martha Arévalo A. -1983  ,  Herta E. Bochman – 1984  ,   Lucy Avellaneda O. – 1985  ,  Mónica L. Carrascal -1986

                      
       Rosa Inés Mora – 1987  ,   María Julieth García R. – 1988 ,  Juliana Ahumada Mozo – 1989  ,   Claudia Mora - 1990

                     
   Ximena Vásquez Pérez-1991 ,   Patricia Prado R. – 1992    ,   ZULAY GÓMEZ 1993 ,   PATRICIA GÜIZA Q.- 1994

                  
    CLAUDIA MENDOZA 1995 ,  LILIANA MEZA TARAZONA-1996  ,  Maidé Suárez – 1997 ,   Lina Tovar -1998

                                                                                                                    
    Sandra Pérez Pernía – 1999,   Alexandra Rolón Lara – 2000


REINAS DEL SIGLO XXI

     

 Myriam Wilches Durán - 2001

2001.MYRIAM WILCHES DURÁN. Un Comité Departamental de Belleza, integrado por Jorge Maldonado, Iván González, Fernando Martínez, Rebeca Franco, Magaly de Canal, Olga Piraquive, Alfonso Vellojín, Claudia Mora y la primera dama del Municipio de Cúcuta, Marian de Mora, designó a Myriam Wilches Durán como Señorita Norte de Santander.

En la Feria de San Nicolás 2000, en representación de Durania, había sido Princesa Myriam Wilches Durán, Señorita N. de S. 2001, participó en el Reinado Nacional de Belleza en Cartagena.

    
  ANDREA PAOLA HERRERA SOLANO - 2002

2002. ANDREA PAOLA HERRERA SOLANO. Participó en el concurso departamental de belleza en representación de Chinácota. Fue la Reina anfitriona en la versión 39 de la Feria Internacional de San Nicolás. Estudiante de Administración Financiera de la UDES. Mide 1.78 metros. Es hija de Don Daniel Herrera y Doña Yolanda Solano. Fue vestida por el conocido diseñador internacional, oriundo de Cúcuta, Ángel Yáñez. Andrea Paola es modelo profesional de Bogotá Fashion.

Javier Murillo, de la Escuela Preparadora de Reinas de Bogotá, fue el encargado de prepararla para su participación en el certamen de belleza nacional.

Las actividades preliminares del reinado se desarrollaron en Chinácota (desfile de carrozas, desfile en vestido de baño, etc.). La coronación se llevó a cabo en las instalaciones de la Biblioteca "Julio Pérez Ferrero".

Participaron como miembros del jurado, las ex reinas nacionales María Mónica Urbina, y Catalina Acosta; el diseñador de sonrisas, odontólogo, Marlon Becerra, el ingeniero Carlos Prieto y el actor Julio César Herrera. En la velada de coronación estuvo presente la presentadora de T.V. Andrea Serna. Virreina: Salua Tatiana Mrad Pérez, de Pamplona y como primera princesa fue escogida la candidata de Ocaña, Naydú Patricia Illera Arango.

La dirección del Concurso Nacional descalificó a Andrea Paola Herrera porque había participado antes por Santander. En el mismo año se presentó nuevamente como candidata en Santander.



2003. ERIKA ANDREA VIEDMAN. La decisión del Jurado, tomada en la Corporación Taurina, favoreció a la representante de Villa del Rosario.

La Virreina fue la representante de Cúcuta y como princesa fue escogida la reina anfitriona,Johanna Carrero.

                                                                              

La Reina, sin embargo, no asistió al reinado Nacional de Cartagena; ese privilegio le correspondió a la candidata escogida en Cúcuta, Carla Lorena Pinto Jaimes, por el señor Viletlio Vellogín, representante del señor Raimundo Angulo Pizarro en Norte de Santander.


2004. Diana Milena Cepeda. Representó a las colonias de Chinácota residentes en Cúcuta y Bogotá. Edad: 22 años. Estatura: 1.69 cms. Ojos: Café. Cabellos: Castaño. Piel: Trigueña. Estudios: Segundo Semestre de Administrciòn de Empresas en la Universidad Piloto de Colombia en Bogotá.

Paola Andrea O'meara, de Cúcuta, fue la Virreina; Yury Moncada Rojas, de Chinácota, 1ª Princesa y María Ximena Hernández, de Los Patios, 2ª Princesa.

La coronación se llevó a cabo en el Hotel Islavita. La coronación de la Señorita Norte de Santander volvió en este año a la Feria Internacional de San Nicolás. Ocupó el quinto lugar en Cartagena.


2005. YENNY CAROLINA LEMUS ANGARITA .Estudiante de séptimo semestre de ingeniería industrial, de la Universidad de Santander, de Bucaramanga. Representó al municipio de Tibú. La reina es hija de Álvaro Lemus Galván y Teresa Angarita Ascanio, tiene 20 años.

Durante la velada de coronación lució un vestido del diseñador nortesantandereano Carlos Ferrara.

La ceremonia se llevó a cabo en las instalaciones del Hotel Islavita. Integraron el jurado: La modelo, actriz  y presentadora de televisión, Bianca Arango; el cirujano plástico, Juan Carlos Ortiz; el empresario de telecomunicaciones, Víctor Carrillo y Miguel de la Torre, diseñador de la actual Miss Universo. El Comité de Belleza Departamental estaba integrado por: Patricia Elcure (Presidenta), Eduardo Maldonado, Mariam  Hellal de Mora y Álvaro Hernández.

Yenny Carolina fue descalicada por el Concurso Nacional de Belleza por haber participado en otro concurso. Fue reemplazada por Paola Andrea O'meara.


2005. PAOLA ANDREA O´MEARA LIZCANO. Nació en Cúcuta el 29 de junio de 1982. Mide 1,70 de estatura y 90-60-94. Tiene pelo negro, la piel trigueña y los rasgos finos. Vive en Bogotá, donde estudia administración comercial y financiera.

"Soy una india motilona y llegar al reinado es un sueño hecho realidad. Soy la primera reina de mi familia". Su sueño: Irse de safari, vestida de guerrera, como en la película "Los dioses deben estar locos".

Sus fantasías: Dejar una buena imagen del Norte de Santander, casarse en Venecia, tener dos hijos y ser una mamá, esposa e hija que deje huella en las personas que ama.


2006. KELLY JOHANNA BALLESTEROS. Edad: 21 años. Estatura: 1.75. Ojos: Verdes. Cabellos: Castaño oscuro Medidas: 90-61-92. Peso: 54 kilos. Piel: Blanca. Estudios: Contaduría Pública. Deporte: Baloncesto. Pasatiempos: escuchar música, ver televisión y leer.

Fue elegida el 6 de agosto en el Hotel Bolívar de Cúcuta. Participó con otras tres candidatas en la Feria Internacional de Chinácota: desfile en vestido de baño, en el Hotel Islavita, desfile de carrozas y participación en todos los eventos de las tradicionales fiestas de Chinácota. Las otras candidatas fueron: Isabel Cristina Montaguth Villamil, por Villa del Rosario, Ingrid Paola Galvis Lugo, por Cúcuta y Sarag Juliana Monsalve Roldán por Chinácota.

A partir de este año la representante del Área Metropolitana podrá participar en el Reinado Nacional, en Cartagena. En esta ocasión lo hará Sara Juliana Monsalve Roldán, quien representó a Chinácota en la Feria Internacional.


2007. MARÍA ALEJANDRA RAMÍREZ GARCÍA. Nació en Girón, Santander, el 8 de septiembre de 1983 y tiene 23 años. Es Comunicadora Social Organizacional de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, UNAB. Sus medidas son 86-64-96, 1.70 mts de estatura, ojos negro, cabello negro y piel blanca. Le encantan los deportes, la fotografía y los animales.

Es hija del Odontólogo Carlos José Ramírez Ramírez y de la Contadora Pública María Victoria García Castro. Tiene 4 hermanos: Patricia Ramírez, Oswaldo Ramírez, Guillermo Ramírez y Sergio Vargas García.

Fue elegida el 20 de junio de 2007 en la Casa del General Francisco de Paula Santander, en Villa del Rosario, como la nueva Señorita. Norte de Santander al Reinado Nacional de Belleza en Cartagena. Participó con otras 4 candidatas en la Feria Internacional de Chinácota: Sarah Paola Martínez de Cúcuta quien quedó de Virreina Departamental, Maryori Andrea Jáuregui de Pamplona, Melissa Rochel de Ocaña y Angélica Muriel Panesso de Villa del Rosario.

Fue seleccionada para representar al Norte de Santander en Cúcuta.


2008.  INA ANDREA ONTIVEROS CASAS
Yenny Mendoza, candidata de Chinácota (que no es de Chinácota) renunció y el concurso se desarrolló el 17 de agosto en las instalaciones de la Biblioteca Julio Pérez de Cúcuta, con Daniela Raad Angarita, candidata de Ocaña; Diana Carolina Ibáñez Bonilla, candidata de la Zona Metropolitana; Marjorice Grace Colobón, candidata de Durania, e Ina Andrea Ontiveros Casas, candidata de Cúcuta.



2009. KAREN ANA IVONNE ORTEGA CUERVO. Nació en Cúcuta y tiene 19 años. Es estudiante de Contaduría Pública en la Universidad Francisco de Paula Santander en Cúcuta. Sus medidas son 85-64-96 y tiene 1,68 mts. de estatura.

Esta santandereana se siente orgullosa de ser una digna representante de la belleza motilona de su departamento, del cual destaca el trabajo y la pujanza de su gente. Karen conoce y aplica muy bien el dicho que dice los ojos son los espejos del alma, pues sus ojos son la parte favorita de su cuerpo y un espejo es el artículo que no le puede faltar.

Recuerda con mucho fervor la semana santa de Pamplona, el segundo destino más antiguo del Norte de Santander y un pueblo de una indescriptible belleza arquitectónica. A Karen le gusta disfrutar del olor de la canela y su plan favorito es ver obras de teatro y cine.
2010. Dayana Zamar Delgado. Nació en Cúcuta el 25 de marzo de 1987 y se formó con las costumbres de Durania, municipio que la vio crecer. Domina el inglés y está culminando sus estudios de Comunicación Social en la Universidad de Pamplona, extensión Villa del Rosario. Su labor profesional como comunicadora se ha venido perfeccionando con el tiempo gracias a su participación en la televisión local. Trabajó en  ATN, El KANAL, TRT, Villa Noticias y el canal TRO, como reportera y presentadora. Además, es una representante del folklor, pues ha realizado presentaciones de danza en varios lugares de Colombia y Venezuela, actividad que la llevó a perfeccionar su expresión corporal.

Este año el reinado departamental de la belleza fue salpicado por intrigas “palaciegas”, que provocaron situaciones que hicieron pensar seriamente en no enviar una candidata al Reinado Nacional de Cartagena. Cabe recordar cómo fue agredida María Fernanda Núñez, quien recibió quemaduras en el rostro, lo cual generó el rechazo total por parte del país y el mundo. Dayana  Zamar Delgado, empacó maletas para cumplir el sueño de llegar a Cartagena en representación de Norte de Santander.

2011. Mayra Alejandra Osorio Chávez, de 21 años, de piel blanca, con medidas 84-60-93 y 1.69 centímetros de estatura, fue designada por decreto, como la soberana  de Norte de Santander. Llegó a Cartagena sólo unas semanas después haber terminado sus estudios de derecho en la Universidad Libre, seccional Cúcuta, de donde se graduó. Se define como una mujer talentosa, alegre y llena de Dios.

“Este es mi año”, fueron las palabras de la joven que desde niña soñó con tener la corona del Norte para representar al Departamento en Cartagena. Desde entonces su mamá, Zoraida Chávez Pérez, se convirtió en su chaperona y principal confidente para asumir este reto.  Su crecimiento ha estado vinculado a desfiles, pasarelas, luces, cámaras y coronas. Fue Miss Belleza Juvenil Colombia en el 2006.

 

2012. Marisela Arévalo Arévalo estudiante de sexto semestre de Comunicación Social de la UFPS, es la nueva reina de la belleza  de Norte de Santander, quien fue elegida como representante del departamento al Concurso Nacional de Belleza en Cartagena. Los puntos fuertes de la reina reina son su estatura, mide 1,78 cms, es sociable, sencilla, alegre y digna representante de la inteligencia e integridad de la mujer.

Luego de desfilar en traje de baño, traje de coctel y presentar entrevista ante el jurado, resultó elegida entre seis aspirantes, como la nueva Señorita Norte de Santander en una convocatoria realizada por el Comité de Belleza Departamental. “Me estoy preparando para representar muy bien a mi región, quiero mostrar la identidad y  la integridad propia de la mujer nortesantandereana. Pretendo no sólo resaltar la belleza física sino también la belleza interior, la parte intelectual y cómo se complementan estas cualidades en una persona”.



2013. Angélica María Villasmil Jaimes fue notificada oficialmente por el Comité Departamental de la Belleza que había sido elegida como Señorita Norte de Santander 2013-2014.

A sus 22 años, a punto de graduarse de abogada en la Universidad del Rosario, asume que su edad es una ventaja frente a otras candidatas porque han sido más de seis años caminando sobre pasarelas y preparando su camino para asumir este proyecto en su vida. En su mente siempre tuvo clara la idea de que si participaba en un concurso de belleza, por obvias razones, lo haría para representar a Norte de Santander.

“En varias ocasiones me propusieron que me presentara para participar por Bogotá o Norte de Santander, porque decían que tenía porte de reina, pero mi prioridad era terminar mi carrera”.  Su preparación, asegura, le llevó cerca de cuatro años en la academia del cucuteño Fabián Chacón, en Bogotá, donde tomó clases de pasarela, fogueo periodístico y cultura general.

Ahora espera que su alegría y espontaneidad le ayuden a subir puntos en su futura participación en el concurso nacional en ‘La Heroica’.





2014. Natalia Guzmán Contreras recibió la noticia de que representará a Norte de Santander en el Concurso Nacional de Belleza que se realiza en noviembre en Cartagena.

Estudiante de medicina en la Universidad de Buenos Aires (Argentina), está próxima a cumplir 20 años y desde ya logró uno de sus sueños: representar a su departamento en el certamen de belleza.

Nacida en Ocaña, de padres bumangueses, ha pasado la mayor parte de su vida en Cúcuta. Se graduó en el Colegio Santo Ángel de la Guarda e incursionó en el modelaje desde muy niña.

Es una apasionada por la lectura, la música y el gimnasio,  aunque de este último se ha alejado un poco por sus compromisos universitarios. Apoyar las causas sociales es otra de sus pasiones.

Además de sus 1,78 de estatura y sus medidas casi perfectas: 89-62-90, Natalia conquistó al jurado con su espontaneidad, dominio de pasarela, inteligencia y su naturalidad. No tener cirugía alguna y dominar el inglés le sumaron puntos.




2015. Carolina Alejandra Gene Bedoya, de 19 años, fue elegida, por decreto, como la Señorita Norte de Santander 2015, que representará al departamento en el Concurso Nacional de Belleza, en Cartagena.

La presentación oficial estuvo a cargo del gobernador Edgar Díaz Contreras y la gestora social Laura Cáceres de Díaz que, a su vez, es la presidenta del Comité Departamental de Belleza.

La reina, hija de Hernando Gene y Mayra Bedoya, estudió en el colegio Gimnasio Domingo Savio y actualmente cursa un pregrado en Ciencias Políticas en la Universidad de los Andes, en Bogotá.

Sus medidas son: 89, 64, 92, y mide 1,70 de estatura. Aunque no tiene experiencia en reinados, se defiende en el modelaje, gracias a su estadía de un año en Nueva York (Estados Unidos), donde hizo sus primeros pinitos en ese campo.

Es una niña muy inteligente, centrada, con las metas claras de lo que quiere y muy segura de sí misma.  Además tiene toda la actitud que necesita una reina, es hermosa y domina el idioma inglés.

Carolina dijo estar muy contenta y sus padres también. “Ellos están felices y me apoyan en todo. Saben que yo puedo lograr lo que me propongo”. 
 

2016. Leidy Ropero Silva con 19 años, unas medidas 80- 59- 84, y sus 1.72 mts. de estatura, conquistó a los jurados y se alistó para comenzar su año de reinado como Señorita Norte de Santander. Actualmente cursa segundo semestre de Ingeniería Industrial en la Universidad Francisco de Paula Santander.

Siete hermosas mujeres de la región se dieron cita en el Hotel Holiday Inn, para competir por el título:
Yurly Mairuth Carrascal Ortiz, Jocksy Karilin Cajamarca Buenaño, Leidy Gimena Ropero Silva, Judith Yesenia Molina Ibarra, Natalia Andrea Valencia Vera, Karina Yaquelin Caicedo Díaz y Valentina Ortiz Pérez.

Después de presentarse en traje de coctel y traje de baño ante el jurado, conformado por Diana Moller, abogada Buffete Calderón España; Sandra Sánchez, empresaria y asesora de imagen; Camilo Arboleda, gerente del Hotel Holiday Inn; Wilson Muñoz, cirujano plástico y Francis Gago, Miss World Venezuela y Miss Suramérica 1992, debieron esperar alrededor de una hora para conocer a la feliz ganadora. Natalia Valencia y Leidy Ropero fueron las dos finalistas.

Este es su primer reinado, pero su experiencia en el modelaje, inició desde sus 13 años cuando ingresó a la agencia de modelaje de Néstor Iván, a la que aún pertenece. Es modelo profesional.

Una de sus fortalezas es el manejo del idioma  portugués, el cual estudio durante un año en Brasil, país donde estuvo de intercambio.

“Voy a prepararme con toda la responsabilidad y las ganas para conseguir esa corona y darle esa alegría a mi departamento. Considero que una reina no es solo belleza sino también inteligencia, y mi objetivo es dejar el nombre del departamento en alto, porque ahora no  soy Leidy Ropero sino soy Norte de Santander”.
 



Recopilado por : Gastón Bermúdez V.