PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

TERREMOTERO -Reconocimiento, enero 2018-

Apasionantes laberintos con inspiraciones intentan hallar rutas y permiten ubicarnos en medio de inagotables cascadas, son fuentes formadas por sudores de ancestros. Seguimos las huellas, buscamos encontrar cimientos para enarbolar desprevenidos reconocimientos en los tiempos. Siempre el ayer aparece incrustado en profundos sentimientos.

Corría finales del año 2008, Gastón Bermúdez sin advertir y sin proponerlo, inicia por designios del destino la creación del portal CRONICAS DE CUCUTA. Parecen haberse alineado inspiraciones surgidas por nostalgias. Gran cúmulo de vivencias, anécdotas, costumbres y añoranzas, fueron plasmadas en lecturas distintas.

Ya jubilado de la industria petrolera venezolana, recibió mensaje que expresaba una reunión de amigos en Cúcuta. Tenía más de cuatro décadas ya establecido de forma permanente, primero en la ciudad del puente sobre el Lago y después en la cuna del Libertador. Viajó ilusionado, acudió puntual a la cita desde Caracas. Encontró un grupo contemporáneo, conformado por amigos ex-jugadores de baloncesto y ex-alumnos del Colegio Sagrado Corazón de Jesús.

La tierra cucuteña levantada desde primeras raíces plantadas, siempre acompañó todos los hijos ausentes. Cuando encontramos distantes los afectos, creemos separarnos de recuerdos. Nos llevamos al hombro baúles de abuelos, cargamos con amigos del ayer, empacamos en maleta la infancia y juventud. Muchas veces una fotografía antigua, atrapa y confirma que nunca pudimos alzar vuelo.

Entonces por aquellos días apareció publicado ´La ciudad de antaño´, parido desde generosa pluma con sentido de identidad comprometida, fue el mártir periodista Eustorgio Colmenares Baptista dejando plasmados recuerdos de finales de los 50 y años 60. Sin querer, esas letras fueron presentación inaugural de CRONICAS DE CUCUTA. Los Inolvidables sentires viajaron al modesto grupo de amigos y abrieron compuertas para afianzar arraigos de infancia. Don Eustorgio culmina la crónica con frases retumbando las memorias: “Había muchos menos avances tecnológicos a disposición de la comunidad, pero vivíamos como si nada nos faltara. Nos bastaba con vivir en Cúcuta”.

Sentires intactos, ahora plasman recuerdos en calles transitadas por niños que fuimos. Nuevamente los arraigos hacen despejar las avenidas a los rieles del antiguo ferrocarril. Nos bastaba con vivir en Cúcuta. Asoman madrugadas entre indetenibles remembranzas y añoranzas.

Sin planificar nada, Gastón compartía vía internet las crónicas del Diario La Opinión aparecidas cada ocho días en lecturas dominicales. Sin saber, creció el portal CRONICAS DE CUCUTA. Cada acontecimiento recopilado se convertía en homenaje In Memoriam para hombres y mujeres que dejaron muy alto el Valle de Guasimales. Igualmente, exalta la dignidad con reconocimiento a grandes glorias del ámbito artístico, cívico, periodístico, religioso, deportivo, cultural, social y político.

Oficialmente se convierte en PORTAL WEB el 7 de octubre 2010. En forma admirable acumula ya 1.329 recopilaciones tipo crónicas, casi todas extractadas de periódicos y publicaciones locales, libros populares, escritos nacidos de historiadores, periodistas, inéditos autores y muchos escritores del Norte de Santander. El portal permite hallar el original ADN ancestral y ubica el sentido innato de pertenencia cucuteña. Llegó un día a la vida de todos los internautas, igual como aparecen las buenas nuevas, sin avisar, sigilosamente introduciéndose en las cortezas que somos y las venas que siempre fuimos. Su creador, nunca imaginó un buscador que tocara el alma y menos tallar imborrables despertares en ávidos ojos de lectura.

Aparece ahora como paso determinante para navegar en referencias de Cúcuta. Asegura a nuevas generaciones herramientas para afianzar valores jamás perdidos. La perspectiva futura para ámbitos históricos, culturales, sociales y deportivos, harán necesario considerar el Portal como insigne buscador de consulta e informativo. Importante archivo tecnológico para infantes en colegios y escuelas. Podrá acceder directamente cualquiera a profundos arraigos allí recopilados. Casi imperativo considerarlo como salvaguarda del sentido de identidad y pertenencia.

CRONICAS DE CUCUTA se convirtió en sugestivo repaso de acontecer histórico, recopilado en 19 capítulos o clasificaciones. Portal libre, siempre abierto a todo aquel deseoso por descubrir datos históricos, biografías, nombres de grandes personajes, fechas emblemáticas, sucesos de vida social, cultural, deportiva, religiosa, artística y política. Formidable vía adentrándose en acontecimientos del siglo XVIII hasta nuestros días. Todo expedicionario oriundo se encontrará representado en cada letra, apellido, dato, foto y fecha. Todos volverán a observar las luces de la gran ciudad en medio de rutas por hallar orígenes.

CRONICAS DE CUCUTA no debe tener como destino el olvido, deberá asegurar a nietos de nuestros nietos, inquebrantables lazos surgidos de nostalgias, recuerdos y añoranzas. CRONICAS DE CUCUTA es herramienta tecnológica para demarcar el hilo conductor entre hoy y ayer. Parece luz encontrada en días oscuros, nos abre el entendimiento. Pulsar la tecla nos lleva a destinos con encuentros pasados. Valiosa información contenida en páginas adornadas con sentimientos profundos.

CRONICAS DE CUCUTA garantiza el resurgir de valores originarios que parecían adormecidos por culpa del avasallante mundo moderno. CRONICAS DE CUCUTA llegó para quedarse, igual que mares inundados por recuerdos. CRONICAS DE CUCUTA confirmó la premisa donde las nostalgias se convierten en vehículos para transportar la historia. Una enciclopedia virtual presentada por nuestras gentes con sencillo lenguaje.

Anclados quedarán por siempre nuestros sentires, intactos los arraigos, despiertas las añoranzas y vivas las costumbres intactas. Ahora aseguramos el reguardo de raíces que retoñan desde cenizas del ayer. Dios jamás declaró desértico el Valle Arcilloso, siempre fue bendecido, tampoco declarado deshabitado para la vida del hombre.

Fueron creciendo raíces en medio de cenizas y milagrosamente reverdecieron los gigantescos árboles frondosos. CRONICAS DE CUCUTA reafirma lo que somos. Seguiremos siendo aquello que siempre fuimos, nada cambió, solo algunos pañetes y varios techos distintos.

Todo estará por volver, todo por crecer y todo por llegar. Nunca estaremos solos. Cada generación hará brotar nostalgias por siempre convertidas en historias llenas de arraigos.

Nos bastaba con vivir en Cúcuta…

domingo, 22 de septiembre de 2013

445.- ¡HIRIERON AL ALCALDE!, NUMA POMPILIO GUERRERO



Gerardo Raynaud

En el tiempo del ‘Frente Nacional’ y aún después, hasta la promulgación de la nueva constitución, en 1991, la designación de los mandatarios locales era potestad de sus inmediatos superiores. Así, el Presidente de la República designaba los gobernadores, intendentes y comisarios y éstos a su vez, nombraban los respectivos alcaldes municipales. Para recordar un poco la mecánica política que regía en este tiempo, (el del Frente Nacional) se exigía a los gobernantes la aplicación de la ‘milimetría’ en el nombramiento de los funcionarios, lo que significaba que los puestos debían distribuirse de manera equitativa entre los miembros de los dos partidos tradicionales. A veces, esa distribución se complicaba debido al fraccionamiento que se producía en el seno de los partidos, cuando por razones cualesquiera, les daba a sus dirigentes por  establecer ‘rancho aparte’ y crear sus propios movimientos, eso si, identificados con los postulados de los respectivos partidos de donde se escindían.

Esta crónica pretende ilustrar un suceso acontecido en el año 65, pero es necesario comentar las circunstancias previas al hecho para encontrarle los motivos que llevaron a semejante incidente. Como todas mis crónicas se limitan a la narración de eventos sucedidos en la región o realizados por personajes vinculados a ella, ésta tiene que ver con una circunstancia que difícilmente sucedería en la actualidad, no por efecto de la toma de conciencia ciudadana, sino por el avance en términos de seguridad y custodia que rodea a los funcionarios de la más alta dignidad.

En Colombia y diría que en toda la América Hispana, como herencia de quienes vinieron a conquistarnos, el patrón de resolución de conflictos ha sido tradicionalmente, la violencia. Situación ésta que no ha evolucionado a pesar de los esfuerzos de los gobiernos y de algunas instituciones internacionales, especialmente algunas organizaciones no gubernamentales, que propenden por la disminución de los actos de violencia, cualquiera sea su origen y estén orientados contra cualquier clase de personas sin distinción alguna.

En el Norte de Santander y en Cúcuta particularmente, la violencia ha sido pan de cada día. En alguna oportunidad recuerdo que en una de las tantas reuniones que los comerciantes hacemos con los comandantes de la policía para intercambiar opiniones respecto de los problemas que inquietan al gremio, uno de ellos se quejaba, precisamente, de esta situación que se repetía diariamente en la ciudad y era que los problemas se arreglaban ‘a plomo’ y no encontraba una forma eficaz de hacer cambiar de mentalidad a esta población.

Ahora bien, en la época en que fue gobernador del departamento el doctor Miguel Durán Durán, por allá en el mes de octubre del año antes referido, nombró alcalde de la ciudad al conocido farmaceuta Numa Pompilio Guerrero propietario de la Droguería Americana, entonces ubicada en el edificio de la Curia Diocesana, en la calle once entre cuarta y quinta. Numa P. como acostumbran llamarlo sus amigos pertenecía al partido conservador, corriente unionista y por ende era el candidato más indicado para cumplir con la milimetría que comentábamos al comienzo.

La ciudad se debatía frente al mayor problema que ha tenido desde mediados del siglo veinte que es la invasión de los vendedores ambulantes. En la década del sesenta, el problema comenzó a agudizarse cuando la unión de los sindicatos como Fenostra y Utranorte intervinieron afiliando a éstos con el argumento de defender su derecho al trabajo por encima de las prerrogativas generales de la población a un espacio público libre, limpio y despejado, por lo tanto, la designación del nuevo alcalde debía pasar por la estricta mirada de los dirigentes sindicales, pero especialmente de Virgilio Somaza, quienes brindaban o no su apoyo, dependiendo de sus propuestas de solución o de intervención al problema. Las consultas, tanto para definir la aceptación como para la posterior conformación del gabinete, se extendieron por más días de la cuenta pero al final don Numa P. aceptó y se posesionó el lunes 25 de octubre. Para evitar lagarterías, dijo que lo haría a las diez de la mañana cuando en realidad lo hizo a las 8:45 ante el juez segundo civil municipal y entró a remplazar a Pedro José Barjuch. No hubo discurso de posesión pero si entrevistas con los medios a los que les dijo que sería un gobierno de mano tendida y puertas abiertas y que tenía todo el interés en resolver los problemas, con la cooperación de todos.

Días después, cuando la tradicional ‘luna de miel’ había terminado y comenzaban a aplicarse los correctivos para tratar de enderezar las dificultades urbanas, un sujeto de apellido Guerrero Chona, disgustado por las decisiones tomadas por el burgomaestre y después de tomarse unas ‘polas’ de más, se dirigió al Palacio Municipal y cuando el alcalde salió de su oficina, comenzó a reclamarle en tono airado por la solución a su problema, lo cual no gustó al mandatario quien además, era de genio temperamental y después de un intercambio de gruesas palabras, el reclamante se tornó en agresor y con una cuchilla se lanzó al ataque. Afortunadamente don Numa P. se defendió extendiendo su brazo y recibiendo una herida que aunque profunda, no revistió mayor gravedad, sin embargo, tuvo que ser hospitalizado y los médicos que lo atendieron, entre ellos el doctor Jesús Villamizar, dieron parte de normalidad al público y a sus familiares. Quienes lo acompañaban en ese momento, los jefes de las oficinas de Valorización y Planeación, ayudaron a controlar al energúmeno y con ayuda de la policía lo trasladaron a las dependencias del DAS. La investigación de lo ocurrido quedó en manos  del Juez 3°  Penal Municipal, el abogado Luis Helí Rubio Sandoval. Durante su ausencia, que duró unos diez días, fue encargado de la alcaldía el Secretario de Gobierno, abogado Nicolás Bitar Yidi.

Una vez terminada su incapacidad y luego de las terapias correspondientes para la recuperación de las funciones de su brazo, se reintegró a sus labores y su agresor, detenido en la Cárcel Modelo, quedó a la espera de la sentencia por tan deplorable conducta.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

viernes, 20 de septiembre de 2013

444.- VILLA DEL ROSARIO FUE TIERRA BENDITA PARA LA UVA



Johanna Campo Becerra

El Templo histórico estaba rodeado viñedos.

La cuna de la uva en Villa del Rosario fue el barrio La Palmita, que en 1926 vio nacer los grandes viñedos. 86 años después, el municipio histórico asiste a la desaparición de la cultura de la vid. Apenas quedaron algunas huellas.

En los años veinte, del siglo pasado, en una granja departamental, la uva llegó para conquistar ese territorio. Así como Cristóbal Colón partió desde el continente europeo para llegar a América, las semillas de la vid las trajo desde Suiza Julio Lochert. Y no es casualidad que el suizo estuviera metido en el negocio. La historia muestra como en el periodo Neolítico se producía en diversas regiones de Suiza, como lo prueban vestigios arqueológicos.

Villa Antigua es el lugar donde la cultura del cultivo adquirió la mayoría de edad, pues pioneros como Víctor Suárez, Jesús Carrillo y Reyes Vivas, los cuales hicieron alianza con Lochert.


La planta, cuyas ramas tienden a trepar y a construir un techo verde del cual después descuelgan los deliciosos racimos, dominó grandes extensiones.

 -En la vecindad de la Casa del General Santander, específicamente donde está la plaza de banderas.

 -Donde en la actualidad se encuentra el lugar llamado como Los Ochoas, que antes se llamaba Villa Adela.

 -El suizo Lotcher también montó viñedo propio en lo que hoy se conoce como Villa Grande.

 -La hacienda San Javier, por la vía antigua a Boconó.

 -En la mayoría de casas que formaban el barrio La Palmita tenían uva.

El historiador y profesor Gerardo García ayudó a reconstruir este jugoso recuerdo, porque como buen rosariense, su familia tuvo viñedo. A él le tocaba hacer de espantapájaros en el cultivo familiar y su mamá era experta en hacer sonar una campana para sacar a volar los atacantes voladores. Cuando llegaba de la escuela, almorzaba, y  luego agarraba  un pote, porque a la 1:00 de la tarde los pájaros llegaban a comer, cuando la uva estaba madura.

Los esposos Gustavo Vargas y María Ruíz, en compañía de Gerardo García.

-Entonces salía con un pote por todo el solar, haciéndolo sonar como un tambor, dándole vueltas al solar. Eso tocaba así unas dos horas para espantar los pájaros.

 -Y otra era que las señoras mientras estaban cocinando, jalaban una cuerda que llegaba hasta una especie de campana en el patio para evitar el ataque desde las alturas a los viñedos.

El anecdotario lleva a 1969. En esa estación aparece el primer festival y reinado de la  uva, y  la organización estuvo a cargo de Sebastián Villamizar, Cenón Alviarez y Amelia Serrano. Solo participaron tres candidatas. Yolima Pulido, por el barrio Piedecuesta. Ella, por su belleza y porte, resultó siendo coronada como la primera reina  en el lugar donde funcionó después el autocine. Las otras dos concursantes fueron Antonia Valencia y Ruth Olarte. Otra curiosidad de ese certamen es que Sebastián empezó a cultivar una mata de uva con tiempo, dentro de un recipiente grande, el cual puso en un camión de barandas, que era de su propiedad.  Las barandas sirvieron de camaretas o soportes para sostener la vid en el aire, como se hacía en los solares con palos y luego con vigas de cemento, y encima una red en alambre para que sirviera de cama a las ramas, hojas y frutos.  En esa oportunidad, la carroza principal de la caravana fue un viñedo en miniatura ambulante, resultando ser una atracción y motivación.

Pueblo agrícola

La tradición agrícola de Villa del Rosario empezó en la época en que llegaron los españoles, con el cacao.  Los cacaotales dieron paso a la caña de azúcar, en las grandes haciendas y también la vid.

Otro de los secretos de la uva es que cuando va rumbo a la maduración hay que aplicarle azufre y después se envuelve. En una época se utilizaba papel periódico o el de color marrón, que era el de las talegas en que se empacaba la harina y el azúcar. Ese escudo protector de las uvas se amarraba con cabuya para que los pájaros no la picaran cuando estuviera madura y echararan a perder el esfuerzo.

En los buenos tiempos, los racimos de uva verde o morada ‘made in Villa del Rosario’ pasaban la frontera y llegaban a la mesa de comensales en San Cristóbal y Caracas. Igualmente llegaba a Bogotá, Medellín y Bucaramanga. En Cúcuta, llegó un momento en que una señora compraba gran parte de la producción.

Incluso, Villa del Rosario iba a dar el paso hacia la transformación, puesto el que se llamaba Ministerio de Sanidad otorgó la licencia para el montaje de una productora de vino. Pero ni un trago se hizo, porque un mal trago llevó a pique la gran extensión de cultivos de vid en territorio rosariense. Así lo contó el profesor y ‘antiguo espantapájaros del viñedo’ que tuvo en su casa materna, Gerardo García.

 -El acabose se lo achacan, unos, a la bonanza en Venezuela.

 -Otros, que aquí el agua llegaba por tomas y después por tuberías sin tratamiento alguno.

 -Doña Hortensia Pérez de Bueno, la mujer de Mario Bueno, en una visita presidencial se coló, rompió la seguridad y le mostró una botella de agua sucia, que era la que llegaba a las casas. Por eso fue que en el gobierno del presidente Misael Pastrana hicieron el acueducto actual.

 -También llegaron aquí las misiones de paz y unas personas del Valle del Cauca para mejorar y fortalecer el cultivo de uva en el municipio.

 -En esa ocasión le atribuyeron la pérdida de los cultivos al agua tratada, pero lo que más llamó la atención es que también se secaron los que se regaban con las tomas del río Táchira.

 -Esos recién llegados vinieron y le vendieron la idea a los uveros de hacerle una pozeta a cada mata y pelarle la pata abajo, para luego echarle úrea. Eso lo que hizo fue quemar las matas, a partir de 1975.

En aquellos grandes viñedos que existieron en Villa del Rosario apenas quedaron algunas huellas.

El sobreviviente

Hace cuarenta años, o sea desde 1972 Gustavo Vargas empezó en el cultivo de uva, en Villa del Rosario, por una cuestión que es propia del hombre, sacarle el mejor provecho a la tierra. Cuenta su esposa, a quien los años le tiñeron el cabello de plata, que tenían un rancho de una pieza, y como el solar en que hoy siguen, era grande, montaron el viñedo. “En todo el Rosario había uva y aquí nosotros empezamos a sembrar las maticas hace 40 años”, dijo la señora que hoy es la única que se da el lujo de cultivar uva en el municipio histórico. Los esposos recogían buenas cosechas que les permitieron criar a sus seis hijos. En esa época de abundancia,  el fruto de la vid lo llevaban a la Central de Transportes de Cúcuta donde se la vendían a unos señores.

Hoy, ella vive en la época de vacas flacas porque el viñedo produce muy poco debido a una situación que parece ser el motivo de la  desaparición del centenario cultivo en tierras rosarienses: la instalación de los medidores.

 -Como pusieron contadores de agua, se fue al suelo la producción. Era que antes no había, y por no pagar mucha agua se dejó de cultivar. Es que siempre hay que regar, dijo María Ruíz. La uva da cada cuatro meses. Es decir, tres cosechas en el año. En cada cosecha sacábamos 10 o 15 arrobas. Ella recordó que su esposo trabajó en un cultivo inmenso del señor Alviarez en La Parada. Eso de Pueblo Arrecho, todo eso era un lote de uva. Y más acá de donde es La Chinita para arriba, eso eran cortes inmensos de uva.

La Palmita era llena de uva. Todo el Rosario. Hoy, es casi igual que sacar el Baloto, conseguir levantar la vista y toparse con una cortina verde que tapa el azul del firmamento y del cual se desprenden los frutos.

Cuando se le dijo que ellos son prácticamente los únicos cultivadores de uva en Villa del Rosario, el esposo, recibiendo la sombra de una de las matas asintió: sí. Porque de resto, por ahí queda es una mata en algunas casas. Y en medio del viñedo se armó la discusión de si fue verdad que el agua tratada provocó la desaparición de la uva.

 -Ese fue un cuento que nos metieron, dijo el profe.

 -No, el problema no fue el agua, anotó Gustavo.

 -Si fuera el agua este cultivo no existiría.

 -Pero el problema también fue por los contadores, dijo la señora, seguida por su marido.

Los esposos Gustavo Vargas y María Ruíz son los únicos que aún se dan el lujo de cultivar uvas en Villa del Rosario.





Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

443.- JOSE LUIS ACERO JORDAN: UN SUEÑO CUMPLIDO QUE SUPO IR MAS ALLA DE LA NOSTALGIA…



Juan Pabón Hernández

Qué grata oportunidad me otorgó el destino, la de conversar con el Dr. José Luis Acero Jordán; significó para mí una estupenda ocasión para afianzar el afecto y la admiración que le profeso, desde hace muchos años, extensivos a su familia.

Es un hombre de condición humana excepcional; de suyo, me proporcionó la alegría de repasar los moldes de una personalidad que ya conocía como ejemplar, desde los años de una juventud  compartida con él, doña Ana Luisa Colmenares y sus hijos, además de los primos Colmenares, Silva y Canal: fueron deliciosas las jornadas de amistad, que se han alojado en los pliegues buenos del recuerdo, a pesar de que, ahora, por esas cosas del mundo actual, no exista un contacto tan frecuente. Pero eso sucede con los sentimientos entrañables, que soportan y, quizá, se aquilatan con el tiempo y superan la distancia.

LA CITA CON UN SUEÑO…

Estuvo en Cúcuta, para presentar su libro LA UNIVERSIDAD FRANCISCO DE PAULA SANTANDER: FUNDACIÓN, ESTRUCTURA Y CONSOLIDACIÓN…, para conmemorar cincuenta años de su fundación.

Entre otras cosas, es titánica la labor de hablar con él de otros temas, porque converge siempre a su sueño cumplido, la universidad, que es una síntesis suya, combinada entre nostalgia y placidez. La universidad va fluyendo constantemente en su conversación, como el valor supremo de la satisfacción
de haber cumplido con la vida.

Cuando pasé por él, a donde sus hermanas Josefina y Teresita, al viejo pasaje de La Playa, donde viví vecino, además, en los días de alguno de mis exilios locales remotos, cariñosamente atendido por ellas y su sobrino Pedro Luis, lo hallé muy lúcido, apoyado en un bastón que le aportaba dignidad y una luz especial a su deseo ferviente de estar, aún, a cargo de sus asuntos y no ceder ante el rudo paso de los años, los que no se entrega.

LA ADMIRACIÓN EN LA SONRISA DE LA GENTE

Y partimos, dispuestos a conversar; yo, con el orgullo de ser algo así como el edecán ocasional de uno de mis personajes favoritos y él, con la expresión de afecto por mí que le he agradecido toda la vida, tanto, que me designó Secretario de Obras Públicas del Departamento, cargo que no pude aceptar porque el Inscredial de entonces me asignaría mi casa en Pescadero. (Él, en su generosa y bondadosa concepción, cree que soy más valioso de lo que yo creo ser, producto de su cariño invaluable).

Escogimos un salón del Club Tenis, adonde llegamos lentos, por su andar, pero seguros de que íbamos a compartir un rato verdaderamente agradable.

Me sentí muy bien cuando la gente se acercaba a nosotros al reconocerlo, o a preguntarme quién era el personaje: alguien dijo “es el que fue viceministro”, o, “el que fundó la universidad”… otros se presentaron para revivir los recuerdos de sus familiares, tratando de ubicarlo en un entorno afectivo de su propia gente, evocando el legado costumbrista de saber que las épocas de antes fueron mejores y él fue uno de los protagonistas.

Todos con la admiración asomando a una especie de sonrisa tierna que es tan escasa en estos tiempos.

SU ROSTRO AÚN CONSERVA ESA EXPRESIÓN BONDADOSA Y SERENA…

Aferraba su libro en la mano, junto con unos apuntes que me quería mostrar, y lo acariciaba con la sensación de estar protegiendo a un hijo, al cual quería presentar a todos, con la suprema dosis del cariño que se tiene por las cosas generadas desde la intelectualidad.

Hablamos de su niñez, en Pamplona, su ciudad, de cómo iba a la escuela en alpargatas, después de aprender las primeras letras con su madre, Josefina, en una Pamplona de tinieblas frías, oscura por la frecuente falta de energía eléctrica; y, luego, los colegios, el Seminario, el San José, llevado de la mano de los jesuitas y otros curas que creyeron que tenía vocación sacerdotal.

De seguro, sí, porque su rostro aún conserva esa expresión bondadosa y serena de la espiritualidad.

Me contó muchas cosas con su voz sigilosa de ahora, muy tenue, gastada por los años, pero pausada y sabia, como siempre se la he conocido. El día anterior había sido la ceremonia de lanzamiento del libro: traía un regocijo metido en el alma, porque estuvo rodeado de todos sus amigos y admiradores, en algo que para él significaba mucho, tal vez todo... Me contó también de su ingreso a la Universidad Javeriana, después de un período de trabajo en Pamplona, de su beca permanente durante el tiempo universitario, pleno de éxitos académicos y germen de una carrera de Derecho brillante en todo sentido, tanto en los aspectos jurídicos, como con el complemento en estudios económicos, porque la Economía siempre le gustó; de ahí su notable preocupación por las cosas del país, y el interés por la educación, siguiendo paso a paso la trayectoria de cualquiera de los ministerios que tuvieran que ver con ella.


SE LE ARRAIGÓ EN EL ALMA EL SUEÑO DE LA UNIVERSIDAD

Vino a Cúcuta a sembrarse, organizó su oficina de abogado para litigar, ora como laboralista, ora como civilista, y participar en política, aferrado a sus rígidos principios conservadores, de la mano de los dirigentes, de Laureano Gómez, o de los líderes que se distinguían en el país, participando en las cosas de la región, tanto, que fue diputado, y ocupó todas las posiciones importantes de la región como la Alcaldía y la Gobernación, a donde fue llamado por su competencia en la labor honesta de administrar la cosa pública. (Más adelante desempeñaría importantes cargos, a nivel nacional, en los cuales brilló por su idoneidad).

Y se le arraigó en el alma el sueño de la universidad, comenzó a rondarle el espíritu, a retarle en su misión de humano comprometido con el desarrollo, creyente, de por sí, en que la única vía para el progreso es hallar una buena estructura educativa.

Y se armó de paciencia y de lucha ante los presagios pesimistas de la gente, como siempre es en Cúcuta, y se animó a la batalla picando aquí y allá, usando su carisma y aprovechando la solidez de una posición que iba ganando terreno en cada paso que daba. Y convocó a los empresarios, a los políticos, a la Iglesia, como al cura Jordán y otros, y se metió en el cuento, como se dice ahora, de lograr su sueño: y lo logró… en 1962.


EL DOCTOR ACERO NO DICE NADA QUE NO SEA INTERESANTE

Entonces toma, otra vez, su libro y lo repasa y mira la maqueta inicial de la UFPS, comenta y desarrolla ideas, a veces en emoción atropellada de anhelos, habla de los ministros, de las políticas de educación, de la opción virtual de hoy, en una dosis apresurada de criterios interesantes: el Dr. Acero no dice nada que no sea interesante.

Al evocar el proyecto del comienzo, se lamenta de que no se ubicara la Biblioteca de la universidad en un doble sentido de servicio: hacia adentro del plantel y hacia afuera, a la comunidad, o que los edificios fueran cambiados para nuevas funciones, en fin, de aquellas consideraciones que hacen que el tiempo determine el cambio de uso de los espacios. Comenta todo, lo enriquece todo, y sueña, otra vez, con un sueño cumplido que pudo ir más allá de la nostalgia.

Escasamente me deja interrumpirlo para preguntarle más por doña Ana Luisa, a quien conoció en el viejo Club Tenis de la avenida Segunda, o de sus hijos, José Luis, Rafael Guillermo, Ángela María, la perenne y querida María Claudia, fallecida en el dolor de 1971, María Alejandra, María Josefina y Juan
Pablo, habla de todos ellos, de sus nietos, de su paso por la vida educándolos y de los recuerdos que tiene de lo que ha convivido con ellos.

Pero regresa al tema de su universidad y habla del cabildo empresarial para apoyarla, de las cosas, de las reuniones, de todos los que lo ayudaron y de los que no, de cómo el Dr. Eustorgio Colmenares B. escrituró, en 1974, el terreno a la universidad y de cómo tendría que ser el porvenir en manos de los dirigentes actuales.

EPÍLOGO: LAS ILUSIONES GRANDES NO ASUSTAN …SINO RETAN

Qué grato señor, qué líder, y qué sencillo, además: siempre lo recordaremos como un dirigente que se ancló en el patrimonio educativo de la región, con la idea del progreso como una semilla presente, con la seguridad de que las ilusiones grandes no asustan…

DOS COMENTARIOS DE SUS AMIGOS…

Luis Anselmo Díaz Ramírez

De Luis Anselmo Díaz Ramírez (q.e.p.d). “Tuvimos el privilegio de acompañar al Dr. José Luis Acero Jordán a poner los cimientos de la Universidad Francisco de Paula Santander. Nos queda el honor de haber dictado en ese claustro la primera cátedra de Humanidades. Nos sumamos a los Quijotes que se lanzaron a esta aventura, a buscar una estrella para llenar de luz el ámbito de nuestra ciudad. Y debemos pensar que en un principio fuimos pesimistas. Había que luchar contra la pobreza, contra la indiferencia de una ciudad limítrofe, atada al comercio y a los negocios, contra la falta de fe y coraje.

Pero fue entonces, cuando apareció José Luis Acero Jordán. Dinámico, inteligente, tenaz, político de garra, profesional de prestigio, y se dio así mismo la consigna de sacar adelante la universidad. Se obsesionó con esta idea, se enamoró de este propósito y nadie lo pudo contener. A ella consagró todas sus fuerzas, las físicas y las del espíritu.

Se confundió con la universidad. Metió la idea por todas partes, por el Palacio de los Presidentes, por el despacho de los Ministros, por la sede de los Gobernadores, por el Concejo y la Alcaldía, por la Universidad Nacional, por la Universidad Industrial de Santander, por los clubes sociales, por las asociaciones cívicas, improvisó mesas redondas hasta que logró formarnos una consciencia universitaria.

Hoy la Universidad Francisco de Paula Santander tiene resonancia nacional. Goza de prestigio académico. Es un claustro ilustre, es el Alma Mater de nuestra cultura. El balance favorable es ciento por ciento. No le podemos pedir más al hombre que nos hizo este milagro. Que nos dio y reafirmó para la ciudad el título de ciudad universitaria, es decir de ciudad blasonada, de ciudad gloriosa, de ciudad edificada sobre un monte. Porque Cúcuta cambió con su universidad, se despercudió, se puso toga académica y se alzó como guión sobre la geografía del país.

La ciudad y el Departamento tienen contraída incancelable deuda con José Luis Acero Jordán. (Agosto
de 1974).

Miguel Andrade Yáñez

De Miguel Andrade Yáñez. Cuando reflexionamos sobre la existencia y realización personal de José Luis cobra particular vigencia aquel aserto de que la vida está llena de un potencial verdaderamente insondable que debemos concretar en actos a lo largo de nuestra existencia. La presencia de José Luis en el proceso histórico de su consolidación institucional tiene su propio, auténtico y definitivo alcance en esta su obra maestra que será trascendental y definitiva en la vida, progreso y desarrollo regional.

La obra de José Luis, desde el punto meramente intelectual y académico, refleja a cabalidad el proceso político, socio-filosófico y cultural del quehacer universitario que, desde la mitad del siglo XX empieza a transformarse profundamente, presagiando nuevas orientaciones y cambios en el ser,  quehacer y misión de la Universidad de América Latina.

¡Felicitaciones! gran maestro e incomparable amigo. Recuerde la sabia sentencia de nuestro ilustre paisano Eduardo Cote Lamus: “En este mundo, los hechos son columnas, testimonios, materia de verdad...el resto es nulo”.


Recopilado por: Gastón Bermúdez Vargas