PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

PORTAL CRONICAS DE CUCUTA: Estandarte cultural de historias, recuerdos y añoranzas cucuteñas…

TERREMOTERO -Reconocimiento, enero 2018-

Apasionantes laberintos con inspiraciones intentan hallar rutas y permiten ubicarnos en medio de inagotables cascadas, son fuentes formadas por sudores de ancestros. Seguimos las huellas, buscamos encontrar cimientos para enarbolar desprevenidos reconocimientos en los tiempos. Siempre el ayer aparece incrustado en profundos sentimientos.

Corría finales del año 2008, Gastón Bermúdez sin advertir y sin proponerlo, inicia por designios del destino la creación del portal CRONICAS DE CUCUTA. Parecen haberse alineado inspiraciones surgidas por nostalgias. Gran cúmulo de vivencias, anécdotas, costumbres y añoranzas, fueron plasmadas en lecturas distintas.

Ya jubilado de la industria petrolera venezolana, recibió mensaje que expresaba una reunión de amigos en Cúcuta. Tenía más de cuatro décadas ya establecido de forma permanente, primero en la ciudad del puente sobre el Lago y después en la cuna del Libertador. Viajó ilusionado, acudió puntual a la cita desde Caracas. Encontró un grupo contemporáneo, conformado por amigos ex-jugadores de baloncesto y ex-alumnos del Colegio Sagrado Corazón de Jesús.

La tierra cucuteña levantada desde primeras raíces plantadas, siempre acompañó todos los hijos ausentes. Cuando encontramos distantes los afectos, creemos separarnos de recuerdos. Nos llevamos al hombro baúles de abuelos, cargamos con amigos del ayer, empacamos en maleta la infancia y juventud. Muchas veces una fotografía antigua, atrapa y confirma que nunca pudimos alzar vuelo.

Entonces por aquellos días apareció publicado ´La ciudad de antaño´, parido desde generosa pluma con sentido de identidad comprometida, fue el mártir periodista Eustorgio Colmenares Baptista dejando plasmados recuerdos de finales de los 50 y años 60. Sin querer, esas letras fueron presentación inaugural de CRONICAS DE CUCUTA. Los Inolvidables sentires viajaron al modesto grupo de amigos y abrieron compuertas para afianzar arraigos de infancia. Don Eustorgio culmina la crónica con frases retumbando las memorias: “Había muchos menos avances tecnológicos a disposición de la comunidad, pero vivíamos como si nada nos faltara. Nos bastaba con vivir en Cúcuta”.

Sentires intactos, ahora plasman recuerdos en calles transitadas por niños que fuimos. Nuevamente los arraigos hacen despejar las avenidas a los rieles del antiguo ferrocarril. Nos bastaba con vivir en Cúcuta. Asoman madrugadas entre indetenibles remembranzas y añoranzas.

Sin planificar nada, Gastón compartía vía internet las crónicas del Diario La Opinión aparecidas cada ocho días en lecturas dominicales. Sin saber, creció el portal CRONICAS DE CUCUTA. Cada acontecimiento recopilado se convertía en homenaje In Memoriam para hombres y mujeres que dejaron muy alto el Valle de Guasimales. Igualmente, exalta la dignidad con reconocimiento a grandes glorias del ámbito artístico, cívico, periodístico, religioso, deportivo, cultural, social y político.

Oficialmente se convierte en PORTAL WEB el 7 de octubre 2010. En forma admirable acumula ya 1.329 recopilaciones tipo crónicas, casi todas extractadas de periódicos y publicaciones locales, libros populares, escritos nacidos de historiadores, periodistas, inéditos autores y muchos escritores del Norte de Santander. El portal permite hallar el original ADN ancestral y ubica el sentido innato de pertenencia cucuteña. Llegó un día a la vida de todos los internautas, igual como aparecen las buenas nuevas, sin avisar, sigilosamente introduciéndose en las cortezas que somos y las venas que siempre fuimos. Su creador, nunca imaginó un buscador que tocara el alma y menos tallar imborrables despertares en ávidos ojos de lectura.

Aparece ahora como paso determinante para navegar en referencias de Cúcuta. Asegura a nuevas generaciones herramientas para afianzar valores jamás perdidos. La perspectiva futura para ámbitos históricos, culturales, sociales y deportivos, harán necesario considerar el Portal como insigne buscador de consulta e informativo. Importante archivo tecnológico para infantes en colegios y escuelas. Podrá acceder directamente cualquiera a profundos arraigos allí recopilados. Casi imperativo considerarlo como salvaguarda del sentido de identidad y pertenencia.

CRONICAS DE CUCUTA se convirtió en sugestivo repaso de acontecer histórico, recopilado en 19 capítulos o clasificaciones. Portal libre, siempre abierto a todo aquel deseoso por descubrir datos históricos, biografías, nombres de grandes personajes, fechas emblemáticas, sucesos de vida social, cultural, deportiva, religiosa, artística y política. Formidable vía adentrándose en acontecimientos del siglo XVIII hasta nuestros días. Todo expedicionario oriundo se encontrará representado en cada letra, apellido, dato, foto y fecha. Todos volverán a observar las luces de la gran ciudad en medio de rutas por hallar orígenes.

CRONICAS DE CUCUTA no debe tener como destino el olvido, deberá asegurar a nietos de nuestros nietos, inquebrantables lazos surgidos de nostalgias, recuerdos y añoranzas. CRONICAS DE CUCUTA es herramienta tecnológica para demarcar el hilo conductor entre hoy y ayer. Parece luz encontrada en días oscuros, nos abre el entendimiento. Pulsar la tecla nos lleva a destinos con encuentros pasados. Valiosa información contenida en páginas adornadas con sentimientos profundos.

CRONICAS DE CUCUTA garantiza el resurgir de valores originarios que parecían adormecidos por culpa del avasallante mundo moderno. CRONICAS DE CUCUTA llegó para quedarse, igual que mares inundados por recuerdos. CRONICAS DE CUCUTA confirmó la premisa donde las nostalgias se convierten en vehículos para transportar la historia. Una enciclopedia virtual presentada por nuestras gentes con sencillo lenguaje.

Anclados quedarán por siempre nuestros sentires, intactos los arraigos, despiertas las añoranzas y vivas las costumbres intactas. Ahora aseguramos el reguardo de raíces que retoñan desde cenizas del ayer. Dios jamás declaró desértico el Valle Arcilloso, siempre fue bendecido, tampoco declarado deshabitado para la vida del hombre.

Fueron creciendo raíces en medio de cenizas y milagrosamente reverdecieron los gigantescos árboles frondosos. CRONICAS DE CUCUTA reafirma lo que somos. Seguiremos siendo aquello que siempre fuimos, nada cambió, solo algunos pañetes y varios techos distintos.

Todo estará por volver, todo por crecer y todo por llegar. Nunca estaremos solos. Cada generación hará brotar nostalgias por siempre convertidas en historias llenas de arraigos.

Nos bastaba con vivir en Cúcuta…

jueves, 25 de febrero de 2016

895.- BRAULIO CONTRERAS, PERIODISTA AUTODIDACTA



Florentino Cárdenas Pérez


Nota de La Opinión.- El periodista Braulio Contreras Gélvez falleció el 29 de octubre de 2015 en la Unidad de cuidados intensivos (UCI) coronarios de la Clínica San José.

El comunicador que residía en el barrio San Martín de la ciudadela La Libertad, trabajó para el desaparecido Diario de La Frontera, Radio Reloj de Caracol y el Grupo Radial Colombian.

Se distinguió por trabajar siempre en la parte judicial y con un lenguaje concreto se hizo popular entre la comunidad fronteriza.

Había nacido el 20 de mayo de 1933 en Ricaurte (Norte de Santander), municipio fronterizo con Venezuela, informó su actual esposa Rubiela Isabel Ramos con quien tuvo tres hijos Gianni Alexánder, Jennifer y Yesmín Paola.


Escribir haciendo memoria de un personaje que con humildad, pasión y dedicación logró posicionarse progresivamente en la comunidad cucuteña-tachirense y fue admirado. Estructurado, respetado y hasta beneficiado en su existencia, es difícil, triste y hasta placentero.

Numerosos hechos sucedieron por su fallecimiento: valoración de sus compañeros periodistas como un verdadero autodidacta, fotografía especial en álbum del recuerdo en La Opinión,  acompañamiento de directivos de ese medio en los actos fúnebres, reconocimiento oral y escrito por el Colegio de Periodistas de Colombia (del cual era miembro activo) y de la seccional Guajira, donde empieza la zona fronteriza de 2300 km., terrenos frecuentemente visitados en cumplimiento de su misión informativa la cual, según el caso, elogiaba o incomodaba de acuerdo con su parecer con base en su formación y cultura periodística.

De su adolescencia y juventud, puedo aportar como paisano un sentido recuerdo de sus numerosos viajes, los cuales realizó desde su nativo Ricaurte hasta Cúcuta, abandonando parcialmente sus estudios para ser el mensajero único o “correo”; transportaba desde la capital los periódicos, revistas, mensajerías y encomiendas, recorriendo dos veces a la semana, desde las 4 am más de 30 km.

Durante tres horas, sorteando a veces a “pie limpio” accidentes geográficos, sufriendo quemaduras por los rayos solares, copiosas lluvias y hasta deshidrataciones por el gran esfuerzo físico realizado, puesto que rechazaba el viaje carreteable.

Su rutilante retina, la amplia y bulliciosa sonrisa, se esparcían por la planada luego del descenso vertiginoso desde los 1600 mts. (del poblado), en paisaje compartido con el Cerro Tasajero al frente y, de fondo, el sonoro río Pamplonita, en su vibrante viaje al Lago de Maracaibo.

Visualizaba la larga línea fronteriza que, irónicamente, en su deceso, por la crisis entre las dos hermanas naciones, impidió que colegas, familiares y demás amigos pudieran asistir al duelo.

Cuatro de la mañana, 1 de julio del año 1951, se oye en la avenida 8 calles 9 a 13, voz nítida, de alta tonalidad, una noticia que se puede oír en toda la ciudad: “cuatro muertos en la vía a Puerto Santander, asalto en la vía Cúcuta-Pamplona-, abuela de 70 años extraviada, etc…

Así eran las noticias que despertaban al vecindario, con el debido comentario de indignación y condena.

Era la voz de Braulio Contreras Gélvez, quien como despertador periodístico anunciaba en las emisoras y en el Diario de la Frontera los sucesos de mayor trascendencia judicial y policial, que le llenaron de fama como el mejor diariero de la ciudad.

Durante el tiempo que permanecí en Bogotá, en mis estudios de Medicina, me mantenía al día de los hechos sucedidos en los años 1958 a 1965: semanalmente recibía los periódicos.

A mi regreso en 1970 encuentro ya un reportero con gran aceptabilidad en la comunidad colombo-venezolana, que rechazaba cualquier presión que le impidiera expresarse con veracidad.

En su residencia final, mostraba orgulloso, en ágil ejercicio, el título de la Universidad Nacional que lo reconocía como corresponsal de guerra, actividad que nunca pudo realizar por falta de oportunidad, a su decir.

Falsas noticias de su fallecimiento rondaron como parcas en San Martín; él esperó la venida del personal de Caracol a cubrir la crisis fronteriza: encontraron que el Decano periodista (cuando él quiso) sería mencionado a nivel nacional “cuando la noticia aparece Caracol se la comunica: falleció Braulio Contreras Gélvez”.

El famoso Braulio ya no estará más con nosotros, cumplió al periodismo con devoción, a la humildad como profesión y a su familia con responsabilidad, amor, dedicación y abnegación. Fue líder innato, ejemplar hijo, esposo, padre, hermano y amigo sincero.

Escaló los espacios celestiales y nos deja en la lista de viajeros.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

martes, 23 de febrero de 2016

894.- ¿QUE SE COCINA EN CUCUTA?



Angie Núñez/Jonathan Jaimes


Cúcuta recibe visitantes de diversas las partes del país, dispuestos a deleitar  un sinfín de sabores, lugares y tradiciones que resaltan la cultura de la capital nortesantandereana.

Es posible disfrutar especialidades que van desde camarones y mariscos, hasta platos típicos, como el mute del domingo o sancocho del sábado.

Aunque se ofrece  variedad de platos en la región, los cucuteños no salen de lo común, por el afán diario o por la simple razón de no perder dinero en comida que no conocen. Lo que más se consume son carnes, pescados y aves.

El turista que llega a la cuidad se va satisfecho por los platos típicos de la región. Es imposible irse sin comer mute, que es la combinación de granos con diferentes tipos de carnes o el pastel de nuestra región, que consiste en una mezcla de harina, garbanzo y sal.

La preferencia de quienes comen en restaurantes son los platos caseros y fáciles de preparar. A pesar de que se ofrece una carta para llamar la atención, los clientes optan por lo tradicional y por lo que se acostumbra a comer en el hogar.

Las segundas carnes (vísceras y sobrebarriga, y los cortes bajos) son platos apetecidos, porque ofrecen calidad  y no superan el presupuesto designado para la alimentación.

Es claro que los clientes no consumen una comida fuera de lo común. Al mirar la carta de un restaurante siempre encuentran algo familiar (arroz, yuca o papa, carne a la plancha o pollo, ensalada de tomate y cebolla), que demuestra que la región es de tradiciones y que predominan las costumbres por encima de platos extravagantes.

La comida tradicional cucuteña con más relevancia es el cabrito, que se come asado o cocido; la pepitoria, mezcla de corazón, riñón e hígado, cocinada con cebolla y tomate; el pastel de garbanzo; el arroz con pollo; la turmada; la morcilla (rellena), embutido de sangre de cerdo con arroz, y  las hayacas, tanto en temporada decembrina como cualquier domingo.

El desayuno es la comida más importante para cualquier ser humano. En la capital nortesantandereana son frecuentes los caldos, huevos al gusto, pasteles y avena, que levantan el ánimo de los cucuteños. Aunque ahora, son un poco más refinados a la hora de comer. Están de moda los omelet  y los huevos ponchados.
En muchos hogares de la ciudad se prepara  la arepa, con diferentes tipos de rellenos y combinaciones, puede haber diferente comida en la mesa, pero el buen cucuteño siempre desayuna con una de ellas.

Las bebidas que acompañan a las comidas tradicionales son mezclas de frutas, pero no pueden olvidarse el agua de panela, el masato y la avena.

Algo que nunca ha dejado de gustar, tanto en la ciudad como  en el resto del país es la pasta. En cualquier restaurante este plato es pedido y ahora se prepara con más técnica, se trabajan diferentes procesos de elaboración y se acompaña con un buen pedazo de carne y ensalada.

Es fundamental resaltar el auge que ha tenido la cocina en la actualidad. Los comensales se vuelven exigentes. La gente sabe qué es un término medio en las carnes, y lo piden. Antes, se pensaba que era comerla cruda. Pero no importa cómo se cocine, la carne siempre va a estar en el plato de los nortesantandereanos.

En épocas especiales, como  en Semana Santa, se cocina pescado. Somos de creencias y de culturas. Debido a la importancia de la religión, en esas fechas la gente deja a un lado la carne, prefiere consumir ensaladas de todo tipo, huevos en diferentes preparaciones, frutas y carnes blancas.

Es raro encontrar consumidores de carnes rojas, debido a la influencia que tiene la Iglesia. Los creyentes consideran que es pecado consumirlas en esta época.

El cayo guisado con yuca cocida es otro alimento que se consume durante el año. Es de fácil preparación, económico,  llama la atención y se acompaña con una buena porción de garbanzos y arroz.

Los turistas del país o del mundo no los cautivan los platos raros o innovadores. Vienen a conocer de comida criolla y probar lo tradicional.

En la ciudad no solo se conoce este tipo de comidas, también  se ofrece variedad de dulces o postres.

El más importante es el  ‘cortado de leche de cabra’. Consiste en mezclar un litro de leche de cabra, un litro de panela partida y el jugo de un limón. Los cucuteños acostumbran a comerlo en la media tarde y lo acompañan con un vaso de agua fría, para no empalagarse.

Dulces tradicionales como el arrastrado, el combinado y las solteritas, que con la esencia de naranja y ahuyama han conquistado cientos de paladares cucuteños y visitantes.

El dulce de natas con mora, es otro de los más pedidos. Es un postre semifrío fácil de preparar. La gente,  poco a poco, se ha acostumbrado a consumirlo después del almuerzo. Esta mezcla de azúcar glas, moras y natas se sirve en una copa de cristal, se pone a enfriar en la nevera y cuando se va a consumir se decora con las moras.

La capital nortesantandereana siempre ofrecerá una amplia variedad gastronómica, desde comidas caseras hechas por tradición, hasta platos exóticos de excelente calidad y con precios que se ajustan a la necesidad y al gusto de los habitantes.

Lo que permite que propios y ajenos a esta tierra puedan degustar platos autóctonos que reflejan la diversidad cultural y que llama a la atención de los visitantes que deciden conocer a Cúcuta.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

domingo, 21 de febrero de 2016

893.- EL TEATRO GUAIMARAL PASO AL OLVIDO



Bruce Guerrero


El 4 de noviembre de 1980, en el barrio Guaimaral, se le dio la bienvenida al primer y único teatro que ha tenido ese sector de Cúcuta. Los habitantes recuerdan el acontecimiento con orgullo.

William para la época tenía 15 años. Hoy, repasa con emoción, la experiencia de entrar a cine.

Ese día salió de casa a las 6:00 de la tarde (una hora antes de empezar la función), buscó a los amigos que aguardaban impacientes su llegada.

Al salir, creían que iban justo a tiempo, pero al llegar se encontraron con una fila que traspasaba los dos carriles de la avenida Guiamaral.

La decepción fue efímera. Era un día de suerte para los muchachos, pues recibieron los últimos tiquetes.

Al entrar se encontraron con un espacio grande, sillas acolchonadas y una pantalla gigante. La emoción que sentían no era comparaba con nada, por fin, después de tanta espera, podían disfrutar de una película proyectada en cine.

El teatro contaba con cafetería, baños y una sala para exhibir los próximos estrenos.

Las funciones eran a las 7:00 y 9:00 de la noche de lunes a sábado. El domingo había matinal (10:00 de la mañana), para niños; vespertina (3:30 de la tarde), nocturna (7:00 de la noche) y noche (9:00 de la noche), para mayores de 18 años.

La administración estaba a cargo de la Beneficencia de Norte de Santander (Lotería de Cúcuta), que para la época tenía en buen estado el lugar.

Al pasar de los años, la mala administración hizo que el público que asistía fielmente a cada función decayera.

Bajó la calidad del servicio hasta el punto que la gerencia no tenía para sufragar los gastos que requería. El Cine Guaimaral dejó de funcionar en la década de los 90.


La estructura del teatro se ha deteriorado con el trascurrir del tiempo.

La situación es confusa, mientras unos dicen que pertenece al Gobierno, otros simplemente callan. El rescate resultaría costoso, por lo que ha permanecido ahí, sin películas para proyectar, aunque con muchas historias para contar. Historias que tendrán que permanecer en silencio.

Tiempo después del cierre fue alquilado a La Iglesia Pentecostal Dios es Amor (IPDA). Duró unos años en funcionamiento y al igual que el teatro, cerró las puertas.

Los vecinos tienen la esperanza de que vuelva a prestar los servicios al público, o que el espacio sea aprovechado para algo productivo.

Pero no es así. Ni a la alcaldía, ni a la junta de acción comunal parece interesarles que esté abandonado.

Es triste ver que este lugar donde se compartieron momentos en familia, se vivieron ratos agradables de juventud y que tantas alegrías les regaló a los habitantes de Guaimaral y otros sectores aledaños, esté en el olvido hace más de 20 años.

La fachada tiene apariencia aceptable, pero por dentro de desmorona cada día y queda solo como un recuerdo para quienes disfrutaron momentos inolvidables en el Teatro Guaimaral.




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

viernes, 19 de febrero de 2016

892.- CLAUDIA MARIA PRADA



Portal Colegio Claudia Mª Prada


ANGEL VERDE
Reseña: En su base una losa contiene la siguiente inscripción: “Homenaje perdurable Club de Jardinería San José de Cúcuta y amigos personales a CLAUDIA MARÍA PRADA DE LEAL. + 5 de febrero de 1999. Por la paz de Colombia una flor hecha ángel. Cúcuta 5 de febrero de 2000. ‘Ángel Verde’. Escultor: Ángel M. Ortiz.”

Nació el 26 de enero de 1964 en Bogotá, capital de la República de Colombia, siendo la menor de una familia formada en valores cristianos, conformada por sus padres, Mario José Prada García, de Cúcuta y Beatriz Ayala de Prada, de Piedecuesta (Santander), y sus tres hermanos, Mario, Betty y Patricia.

Desde niña se distinguió por su dinamismo, vocación de servicio y liderazgo que le permitieron proyectarse en las labores sociales de pastoral y de protección a la naturaleza.  Se destacó por su aplicación escolar sobre todo en las matemáticas y el arte, terminando sus estudios primarios y el bachillerato en el colegio Santo Angel de la Guarda de la ciudad de Cúcuta.

En su juventud fue sometida a una delicada operación de la columna, que la obligó a permanecer por más de un año enyesada desde el cuello hasta la cintura, sin que esta circunstancia le impidiera celebrar con alegría sus quince años y que aprobara con excelencia su año escolar, demostrando su temple, coraje y espíritu de superación.

Sus estudios superiores los adelantó en la Universidad Francisco de Paula, obteniendo en 1988 su título de Ingeniero Civil con excelentes calificaciones.

En 1987 contrajo matrimonio con el ingeniero cucuteño Ramón Leal Leal, con quien formó un hermoso hogar, que Dios les premio con su único hijo Julián Ramón Leal Prada, nacido el 8 de julio de 1991.

Como profesional inició en 1989 en las Empresas Municipales de Cúcuta, donde se desempeño, desde Jefe de la sección de Medidores hasta Jefe del Departamento de la Planta de Tratamiento de El Pórtico en 1994.

Se destacó profesionalmente por su temple y responsabilidad, permitiéndole proyectar su vocación de servicio social en trabajos de acueducto y saneamiento básico en los sectores populares de la ciudad, como la ciudadela de La Libertad, el corregimiento de El Pórtico y la ciudadela de Juan Atalaya, dentro de lo que se destacan los barrios de Niña Ceci, Nidia, Carlos Ramírez París, Belisario, en donde es recordada con cariño y aprecio por líderes y comunidad.

En 1995 se vincula activamente al sector privado, por medio de la Sociedad Nortesantandereana de Ingenieros, donde es designada como presidenta para el periodo 1996-1998, destacándose como la primera mujer en ocupar este cargo honorifico en el Departamento, liderando y apoyando la realización de proyectos de infraestructura para la región.

Como reconocimiento a su liderazgo en el sector privado es elegida como presidenta del Comité Intergremial, asociación honorífica que representa a los sectores gremiales del departamento, logrando la consolidación del trabajo integrado entre el mismo sector privado y entes gubernamentales.

De forma paralela al ejercicio profesional, colaboró con diferentes obras sociales como las emprendidas por su Parroquia de San Rafael, el Hogar Santa Rosa de Lima, los Hogares Juveniles Campesinos, la Comunidad del Ñero y el Hogar de las Madres Soltera de las Hermanas de la Nueva Vida.

Como integrante del Club de Jardinería San José de Cúcuta, pudo combinar su destreza artística con el amor por la naturaleza.  Desde el Club de Jardinería y como tesorera honorifica de los Hogares Juveniles Campesinos desarrolló una importante labor social en la protección del medio ambiente, apoyando a su esposo, que se desempeñaba como Director General de CORPONOR, máxima autoridad ambiental del Departamento.

Claudia María se destacó como dirigente gremial, como profesional y como estudiante sin sacrificar sus responsabilidades en el hogar, en el entorno familiar y social, en donde con la ayuda de Dios, fue excelente hija, esposa, madre, hermana y amiga.

El 5 de febrero de 1999, muere en el corregimiento de Villa Sucre, municipio de Arboledas, Norte de Santander, en medio del fuego cruzado entre el ejercito nacional y la guerrilla, que la había secuestrado dos  (2) días antes en el barrio Buenos Aires de la ciudad de Cúcuta, cuando en ejercicio de su actividad profesional, supervisaba la construcción de una escuela.

Por lo inesperado de su muerte, por lo injusto de su secuestro y por el ejemplo de tenacidad y solidaridad en su vida, Claudia María es recordada como un símbolo de la mujer colombiana que vivió a plenitud su fugaz, pero feliz existencia.

El Club de Jardinería San José de Cúcuta y los amigos personales le erigieron el monumento al Angel Verde, del maestro Ángel Ortiz, en el cruce de la avenida Libertadores con la oreja de acceso al puente Elías M. Soto.

Y su familia erigió un pedestal en su memoria en el corregimiento de Villa Sucre en el sitio donde falleció.

En honor a su vida, la antigua Escuela Gremios Unidos del barrio Niña Ceci, fue designada por la Alcaldía de Cúcuta y la Gobernación del Departamento, como “COLEGIO CLAUDIA MARIA PRADA”.

En todos estos reconocimientos a su vida se plasmó una frase que expresa el sentimiento de la vida y sacrificio de una víctima más de la absurda violencia que vive nuestra patria.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.