martes, 12 de agosto de 2014

615.- EL INCUNABLE, UN REGALO A CUCUTA



Brigitte Karina Alfonso/Blog vacioesformaformaesvacio


Cúcuta alberga ‘El Incunable: las crónicas de Núremberg’, llamado así porque fue impreso, en Europa, tiempo después de que apareciera la imprenta. 

Es un valioso libro donado, en 1924, por el presidente marco Fidel Suárez y desde entonces se convirtió en el tesoro preciado para la ciudad. 

"Bogotá, 25 de septiembre de 1924

Señor Presidente del Honorable Concejo municipal de la ciudad de Cúcuta.


Señor:

Queriendo testificar a esa ilustre ciudad mi gratitud, mi aprecio y mi deseo de servirle en alguna forma, tengo el honor de presentarle, por el respetable medio de su honorable Concejo, un ejemplar del libro latino titulado Crónica de Nuremberg, incunable impreso en el año de 1493, que deseo forme parte de la librería municipal de Cúcuta.

El señor Doctor Julio Luzardo Fortoul me ha hecho el favor de poner el volumen en manos de usted, a quien ruego lo haga llegar a su alto destino, y a quien presento la expresión de aprecio con que me suscribo.

De Usted obsecuente servidor

Q.B.S.M

Marco Fidel Suárez"

Este maravilloso libro, empastado en madera, con forro de cuero y guarniciones de metal, es una compilación de Hartmann Schedel y está escrito en alemán antiguo.

Las 600 páginas se imprimieron el 23 de diciembre de 1493 (versión en alemán) y están prensadas en xilografía sobre lámina de madera. 

El texto cuenta con 1800 grabados de Michael Wohlgemuth Wolgemut), Wilhelm Pleydenwursf (ó Pleydendurff) y el pintor alemán Albert Durero.

Llegó a manos del presidente Marco Fidel Suárez  después de la Primera Guerra Mundial, cuando una comisión de Alemania vino al país e intercambiaron como regalos ‘El Incunable’ y algunas piedras talladas de San Agustín.

El término ‘Incunable’ hace referencia a la época en que los libros se hallaban en la ‘cuna’, haciendo referencia a la ‘infancia’ de la técnica moderna de imprimir por medio de la imprenta. Así, son reconocidos como incunables los libros.

El libro habla de la tierra como centro del universo, narra la creación, el devenir de la historia, enseña los planos, la vida y las costumbres en las primeras ciudades europeas.

Los estudiosos estiman que se hicieron entre 1400 y 1500 copias en latín y entre 700 y 1000 en alemán. 

Un documento de 1509, registra que 539 de las latinas y 60 de las alemanas se habían quedado sin vender para esa fecha.

Aproximadamente, 400 latinas y 300 alemanas sobreviven. Se hallan dispersas en museos y colecciones del mundo.

Este libro está bajo llave en la bóveda del Banco de la República y solo puede ser sacado por el Alcalde, el Personero o el Presidente del Concejo. Del libro han salido varios facsímiles en el mundo.

 Es probable que existan solo 100 ejemplares originales. Por eso hay que cuidarlo.

En un salón especial de la biblioteca Julio Pérez Ferrero los cucuteños podrán apreciar las crónicas escritas en latín clásico por varios autores del género de la profecía oscurantista, usuales en la época de la impresión.

Las Crónicas de Núremberg, que se conservan en la ciudad, están identificadas con el número 536 del catálogo germano de ‘incunables’, requisito indispensable para merecer dicho calificativo.

La Alcaldía de Cúcuta buscó aliviar la crisis económica con la venta de ‘El Incunable’, que puede alcanzar en el mundo de las subastas un precio superior. Suponen los interesados en la transacción comercial que podría resolver graves problemas de la educación y financiar la biblioteca Julio Pérez Ferrero. 

 (En el 2001 un vocero de la administración municipal informó a la Academia de Historia de N. de S. que "el Alcalde no desea vender el incunable pero, con base en la Constitución y las leyes de la República, adelantará una consulta popular para tomar una decisión".

El incunable puede alcanzar un precio superior a 5 millones de dólares.

Uno de los académicos dijo, mientras esbozaba una sonrisa, que a través de este sistema podrían resolverse todos los problemas de la ciudad y agregó que "en una verbena, por ejemplo, podríamos rifar el Parque Colón").

Para la ciudad es el libro más valioso, es un legado que contiene maravillosas historias e ilustraciones.



ASPECTO DEL INCUNABLE  EN LATIN





LIBER CHRONICARUM

Liber Chronicarum o Crónicas de Nuremberg es una paráfrasis bíblica ilustrada y la historia del mundo que sigue la historia de la humanidad en la Biblia; incluye las historias de varias importantes ciudades occidentales. 

Escrito en latín por Hartmann Schedel, con una versión en la traducción alemana de Georg Alt, que aparecieron en 1493.

Es uno de los primeros libros impresos, un incunable, y uno de los primeros por integrar con éxito ilustraciones y texto.

Las Crónicas son una historia ilustrada de la humanidad, desde su creación hasta el año 1490. 

Siguen una tradición medieval que representaba a la historia humana en seis edades; las Crónicas de Nuremberg añaden una séptima -el Juicio Final- Narran la historia de la Iglesia, la historia laica, la antigüedad clásica, y acontecimientos medievales (se señalan por ejemplo los pasos de los cometas) y contemporáneos mezclados con mitos, leyendas y fábulas.

Retrata a personajes importantes tales como reyes, miembros del clero (ya sean paganos, judíos o cristianos), pensadores y filósofos.

Como era habitual en aquella época, el libro no tenía una portada con título. 

Los lectores de la obra en latín utilizaban para referirse al libro la expresión Liber Chronicarum ("el libro de las crónicas") ya que esta frase aparece en la introducción del índice de la edición latina. 

En Alemania se le denomina Die Schedelsche Weltchronik ("la crónica del mundo de Schedel" o "la historia universal de Schedel"), por el nombre de su autor. 

En inglés se suele denominar The Nuremberg Chronicles ("las crónicas de Núremberg"), por la ciudad en donde fue publicado.

Liber Chronicarum fue un encargo de dos comerciantes de Nuremberg, Sebald Schreyer (1446–1503) y su yerno, Sebastian Kammermeister (1446–1520), a  Hartmann Schedel la versión latina de la crónica. 

También encargaron a George Alt (1450–1510), un escribano en el tesoro de Nuremberg, que había ayudado a Schedel en la compilación de la versión latina inicial, la traducción de la obra en alemán.

Ediciones tanto latinas y alemanas fueron impresas por Antón Koberger, en Nuremberg. 

Los contratos fueron grabados por escribas, en volúmenes y depositados en los archivos de la ciudad de Nuremberg. 

El primer contrato, desde diciembre de 1491, estableció la relación entre los  patronos y los ilustradores.

Wolgemut y Pleydendurff, los pintores, debían proporcionar el diseño de la crónica, supervisar la producción de los grabados en madera y proteger los diseños contra la piratería. 

Los patronos acordaron avanzar 1000 gulden para papel, costos de impresión, distribución y venta del libro. 

Un segundo contrato, entre los patronos y la impresora de Antón Koberger, en Nuremberg, fue ejecutado en marzo de 1492. 

Estipulaba las condiciones para adquirir el papel y la gestión de la impresión. Los bloques y el arquetipo debían ser devueltos a los patrones una vez que se completó la impresión.

El autor del texto, Hartmann Schedel, era médico, humanista y librero de medicina. 

Obtuvo un doctorado en medicina en Padua en 1466, luego se instaló en Nuremberg para practicar medicina y recoger libros. 

Según un inventario realizado en 1498, la biblioteca personal de Schedel contenía 370 manuscritos y 670 libros impresos. 

El autor utilizó pasajes de la obra clásica y medieval de su colección para componer el texto de la crónica. 

Pidió un préstamo de otra crónica humanista, Supplementum Chronicarum, de Jacob Philip Foresti de Bérgamo. 

Se ha estimado que alrededor del 90% del texto se reconstruye de trabajos en humanidades, ciencia, filosofía y teología, mientras que cerca del 10% de la crónica es la composición original de Schedel.

La crónica se publicó primero en Latín el 12 de junio de 1493 en la ciudad de Nuremberg. 

Esto fue seguido rápidamente por una edición traducida al alemán el 23 de diciembre de 1493.

Se hallan dispersas en museos y colecciones de todo el mundo (Academia de San Fernando de Madrid, Biblioteca Palafoxiana de Puebla -México-, Museo de Bellas Artes de Boston, Biblioteca Nacional de Chile en Santiago, Área Cultural del Banco de la República de Colombia -Cúcuta-, etc.). 

En abril de 2011 el anticuario norteamericano Ken Sanders encontró casualmente en la pequeña localidad de Sandy (al sur de Salt Lake, Utah) un ejemplar de la primera edición en lengua alemana.

En sus comienzos, los incunables se parecían mucho a los manuscritos, dado que la impresión se aplicó a lo que se sabía ya hacer. 

Así, no existía una primera página con el título, ni ninguna indicación del autor, ni sobre la fecha de impresión. 

Como con otros libros de la época, muchos de los grabados en madera (xilografías), ciudades, batallas o Reyes fueron utilizados más de una vez en el libro, con los  textos simplemente cambiados; Las crónicas de Nuremberg fueron un “best-seller” en la época a pesar de su elevado precio, 3,5 florines para una versión no encuadernada ni coloreada y 8 florines para una versión encuadernada y coloreada, si bien el éxito no respondió en su aparición a lo que se esperaba a causa de que se publicó también una imitación muy bien realizada.


Creación de Eva

Arca de Noé

Juicio Final

Florencia

Alemania

Genealogía de santas emperatrices

 




Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

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