sábado, 19 de julio de 2014

602.- JOSÉ LUIS ACERO JORDÁN, TALENTO Y LEGADO



Alvaro Orlando Pedroza Rojas


PRESENTACION

La deferente amistad que me dispensa el Dr. José Luis Acero Jordán y el agradecimiento que me impone mi carácter de estudiante, egresado y docente, como reza nuestro himno de la Universidad, con su persona, dada su calidad de inspirador, promotor, gestor, fundador y rector insigne de nuestra noble Institución de Educación Superior, amén del hecho de compartir con él, el honor de ser miembro fundador de la Asociación de Exrectores de la UFPS, en cuyo nombre escribí y doy lectura a estas líneas, explican que me haya atrevido a asumir el reto de escribir su semblanza. Y lo hice con respeto, aún sabiendo que la tarea no era fácil, dada la copiosa cantidad de huellas plasmadas en sus obras pensadas, trazadas, concretadas y legadas por este artesano de la educación y de la patria.

Dialogar con el Rector y amigo, en su casa, al norte de la fría altiplanicie, decorada con sabor a historia y a testimonios de sus ancestros, con espíritu impecable de vida de esta tierra, al calor de un café, ha sido para mí, un privilegio.

Ciertamente, ha sido grato dialogar, en forma directa, con quien lideró la cruzada, junto a otros quijotes, de fundar y dirigir nuestra Universidad, y quien años atrás había liderado otro grupo de soñadores para fundar y presidir el primer Club Rotario del Departamento Norte de Santander, al cual tengo el honor de pertenecer: el Club Rotario Cúcuta.

Conocer de su propia voz el testimonio sobre esas dos epopeyas, ha sido, definitivamente, una verdadera lección de historia, narrada con la lucidez de un hombre de extraordinaria memoria, excelente sentido de la estética y el buen manejo de la palabra. Un testimonio contado de tal forma, que al oírlo, nos convierte en espectadores de hechos protagonizados 50 años atrás.

SUS ORIGENES

La confidente historia compartida por el propio exrector Acero Jordán, la lectura de una versión de su hoja de vida, el diálogo con algunos de sus compañeros de viaje y odisea y la consulta de documentos divulgados en Internet, fueron mis fuentes de referencia para escribir estas líneas.

A manera de marco contextual, en el año en que nace el Dr. Acero, concluye en Colombia el gobierno de Pedro Nel Ospina y es elegido como sucesor el Dr. Miguel Abadía Méndez como presidente del país, mientras, en ese mismo año, nacen a la vida Marilyn Monroe (actriz estadounidense), Fidel Castro (presidente cubano), Miguel Espinoza (escritor español), entre otras tantas personalidades.

Nacido en la ciudad mitrada (abril 7 de 1926) o ciudad patriota como la calificara el Libertador Simón Bolívar, Pamplona, Norte de Santander, el Dr. José Luis, descubre en ella los albores de su vida e inicia allí sus estudios de primaria, bajo el amparo tutorial de su querida madre.

 FORMACION ACADEMICA

Ingresa luego al Seminario y más tarde al Colegio Provincial, regido por los hermanos lasallistas, de donde egresa como bachiller en noviembre de 1944. Desde esa época inició el cultivo de la palabra y la oratoria, que le sirvieran más tarde de camino para escalar en la política y en la vida pública.

Recién egresado de bachiller se vincula al Banco Bogotá de su natal Pamplona como Secretario jefe de cartera; un año más tarde viaja a la capital colombiana e inicia sus estudios de derecho en la Pontificia Universidad Javeriana, de la cual egresa como abogado en 1950.

SU FUNCION PUBLICA

Ya recibido como profesional del Derecho de la Universidad, el doctor Acero Jordán es designado Agente fiscal del Norte de Santander en la ciudad de Bogotá e ingresa al bufete de abogados de la Superintendencia de Cooperativas, alcanzando el cargo de subdirector. En 1953 es nombrado Secretario de gobierno del Norte de Santander durante la Gobernación del Dr. Gonzalo Rivera Laguado, bajo la presidencia del General Gustavo Rojas Pinilla.

Su ejercicio en el campo de las leyes dejó huella como Magistrado del Tribunal Superior de esta ciudad, Conjuez de la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cúcuta y del Tribunal de lo Contencioso Administrativo y como Agente de la Corporación Financiera Colombiana para el Norte de Santander. Pero, es quizá, su calidad de líder innato, su visión de académico y sus realizaciones dejadas en su fructífera vida pública como hombre estadista y de gobierno, la dimensión que mejor habla del hacer del exrector José Luis Acero Jordán. Logró encontrar en cada una de las destacadas posiciones ocupadas, espacios ideales para ofrecer soluciones a problemas locales, concretar ideas que vueltas proyectos dieron a la ciudad y a la región una nueva dimensión y materializar realizaciones, que hoy día, son orgullo regional.

Concejal de Pamplona y de Cúcuta, Diputado en dos ocasiones de la Duma Departamental en donde alcanzó, respectivamente, la dignidad de Vicepresidente y Presidente, Alcalde mayor de la ciudad, Gobernador del Departamento Norte de Santander, Director General del Icetex, Viceministro de Educación de Colombia, Ministro (e) de Educación Nacional, Gestor y fundador, junto a otros quijotes, de nuestra Universidad Francisco de Paula Santander y más tarde Rector de la Institución, tanto en su etapa de ente privado como en su condición actual de Universidad oficial del orden Departamental, otro de sus valiosos logros y legados.

CONSTRUCTOR DE HOGAR

Un hecho de trascendental importancia en la vida del Dr. Acero ocurre tras su regreso a la ciudad capital del departamento. En esta cálida ciudad de amplias avenidas, largas calles y túneles verdes formados por las copas de los árboles, el amigo exrector, José Luis, se reencuentra no sólo con la calidez del clima y de las gentes de estas tierras sino que descubre el calor del alma y el amor de su vida en su siempre amada e inolvidable Ana Luisa Colmenares, distinguida dama cucuteña, con quien contrae nupcias en mayo de 1954 y con quien forma el hogar al que pertenecen sus hijos María Claudia (q.e.p.d) a quien Dios le llamó temprano a las puertas de su gloria y José Luis, Rafael Guillermo, Juan Pablo, Ángela María, María Alejandra y María Josefina, connotados profesionales en distintas áreas del conocimiento y personas de bien.

CIUDADANO DE BIEN, HOMBRE MULTIFACETICO

Persona de bien, ciudadano ejemplar, hombre de hogar, esposo y amigo de su entrañable Ana Luisa, de sus hijos y nietos. Es José Luis una persona de normas, de principios, fiel a las vías del derecho, visionario académico, fundador de empresas que centran su hacer en el crecimiento humano, bastión imprescindible de la UFPS: su obra de obras.

Fundador rotario y militante de su credo por convicción y vocación; gerente bancario; funcionario en las distintas ramas del poder público, en los órdenes local, departamental y nacional; autor de una importante producción intelectual (libros, discursos, textos, estudios); educador universitario; amante del arte, de su música colombiana y de la clásica, admirador de la pintura impresionista; viajero del mundo; buen danzante del vals, del bolero y del bambuco; y orador consagrado, son, entre otras tantas cualidades y facetas, perspectivas desde las cuales se puede apreciar y valorar la persona de José Luis Acero Jordán.

SU PASO POR LA EDUCACIÓN SUPERIOR

Su reciente obra "Historia de la UFPS: 1962-1974", cuyo lanzamiento formal hoy nos convoca, condensa con fina pluma el trasegar de su autor, su visión, sus sueños, sus afanes, contactos, equipo humano, angustias, alegrías, vigilias e insomnios vividos con empeño como camino transitado en procura de concretar exitosamente el sueño.

Es José Luis, un atlas de estos lados de la patria, que dejó como legado para el bien de la juventud la noble Casa de Superior de Educación "Francisco de Paula Santander", en cuyos recintos se han formado, además de quien suscribe estas líneas, en alto grado, un importante número de exitosos profesionales y de dirigentes en distintos campos de la economía y del hacer social, de la región y del país.

Rector de rectores en nuestra Universidad. A su gestión debe nuestra Institución no sólo su creación y puesta en marcha el 5 de julio de 1962, como Universidad de derecho privado, sino el haber logrado que la misma haya sido acogida y reconocida como Universidad al interior de la Asociación Nacional de Universidades de la época y más tarde, en 1970, haya sido convertida en Universidad pública, en ente de educación oficial, del orden departamental.

Su visión de rector educador explica que haya depositado toda su confianza en su equipo de visionarios académicos y haya dado carta abierta a su coequipero Julio Moré Polanía para adquirir y proyectar el actual campus universitario: esta estancia de tierra que hoy alberga la ciudad universitaria UFPS, en terrenos que en otrora albergaron cultivos de arroz y de caña.

A su rol de académico se debe que nuestra Universidad en menos de una década, haya logrado adquirir no sólo campus propio, sino que haya pasado de 3 carreras tecnológicas, 8 docentes y cerca de 40 estudiantes al inicio del periplo formativo a cerca de un millar de estudiantes, 140 profesores y una docena de programas académicos, con sendos convenios de cooperación real y transferencia con las Universidades Nacional de Colombia, Externado, Industrial de Santander, entre otras, de cuyo beneficio, están hoy centenares de importantes profesionales.

El hacer académico de José Luis no sólo se circunscribió a lo administrativo como Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Rector, sino que como un buen general, presto para formar en filas, adquirió el rol de docente de la cátedra de derecho comercial en los cursos de extensión contable de la UFPS y de la cátedra Títulos y Valores en la Universidad Libre de Cúcuta y promovió el programa de capacitación para los colegios INEM, en su afán por mejorar las condiciones académicas de los estudiantes que llegaban a la Universidad.

Su conocimiento de las necesidades regionales de recurso humano calificado de nivel tecnológico, le llevó no solo a impulsar su desarrollo al interior de la Universidad sino a presentar los primeros estudios de transformación del ISER (creado bajo la gestión gubernamental del Dr. Gonzalo Rivera Laguado e inspiración del Dr. Gabriel Betancourt Mejía) en Instituto tecnológico (un modelo de educación formal para el país).

Su rol como Viceministro fue valioso en la medida que impulsó el fortalecimiento de la educación como sistema, hilvanando los diferentes niveles formativos y, en su rol de Director del Icetex logró que el hacer de entidad girara en torno a tres pilares fundamentales de desarrollo de la educación: servicio, orientación vocacional y sentido ocupacional.

De su cosecha es haber logrado establecer en Cúcuta una oficina del Icetex, que no sólo prestara el servicio de crédito educativo sino que enfatizara en la orientación profesional y ocupacional, con el fin de guiar a los estudiantes, de una mejor manera, hacia la etapa de formación universitaria.

Infortunadamente, su idea de convertir la Oficina del ICETEX en Cúcuta en centro modelo nacional, no fue plenamente realizada, pese a haber logrado entregar todos los estudios técnicos pertinentes. Este proyecto fue concatenado con el propósito del gobierno y en especial de su despacho, de determinar las reales necesidades de formación de recurso humano en cada departamento, que permitiera a su vez, a las Universidades desarrollar y ofrecer programas académicos acordes y pertinentes con las necesidades sociales, económicas y culturales de las propias regiones. Se estimulaba además, con tal proyecto, el fortalecimiento de la formación tecnológica creando incentivos económicos para los mejores estudiantes y beneficio posterior de formación académica, cuando presentaran proyectos relacionados con el propósito y viabilidad del desarrollo económico de sus áreas de origen.

SU PRODUCTIVIDAD INTELECTUAL

Su productividad intelectual recoge en buena parte las vivencias de la historia educativa construida con su propia vida, escrita en obras. Se destacan, además del libro "Historia de la UFPS: 1962-1974" cuyo lanzamiento hoy nos congrega, su tesis de abogado, cuyo desarrollo versó sobre el sistema probatorio y la prueba de derecho laboral, que hoy día, son cátedra obligada en las Facultades de Derecho en el país; la monografía "trabajos universitarios: Régimen departamental", presentada a manera de ponencia en el Primer Congreso de Abogados Javerianos en 1961; la definición del marco legal de la educación tecnológica, presentada al gobierno nacional en 1973; el compendio de sus discursos sobre educación al ejercer como Director del Icetex, entre otras publicaciones.

OTRAS HUELLAS DE LIDERAZGO

El exrector José Luis dejó su sello de líder y hombre cívico y gremial, no sólo en los cargos oficiales en las dependencias e instancias ya nombradas y en sus desempeños profesionales en el sector privado, destacando su paso como Gerente del Banco Popular sucursal Cúcuta, ejercidos con alto nivel de competencia e idoneidad, sino en su calidad de asesor jurídico de las Empresas Públicas Municipales, de la Caja de Crédito Agrario, Industrial y Minero, en la Sociedad de Mutuo Auxilio de la cual fue nombrado Socio Honorario, en su paso por Juntas Directivas en las que fungió de Presidente, tales como: Empresas Municipales en representación del Banco Central Hipotecario, Oleaginosas Risaralda S.A., en representación de la Corporación Financiera Colombiana, Instituto Colombiano para el Fomento de la Educación Superior (ICFES), Instituto Colombiano de Construcciones Escolares, Asociación Colombiana de Instituciones Tecnológicas (ACIET), Consejo Superior de la Universidad Nacional de Colombia, Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios Técnicos en el exterior (ICETEX), Fondo Colombiano de Investigaciones Científicas y Proyectos Especiales "Francisco José de Caldas", COLCIENCIAS, o en juntas directivas en calidad de miembro, destacando su actuar en las correspondientes Juntas del Hotel Tonchalá, Hostería El Bosque Ltda., Banco Nacional Sucursal Cúcuta, Asociación Colombiana de Educación Superior, Junta Administradora de Deportes-regional Norte de Santander, Instituto Colombiano de Especialización y Servicios Técnicos en el exterior, Zona Franca de Cúcuta, en representación del Ministro de Hacienda, Junta de Carbones de Colombia (Carbocol) en representación del Presidente de la República Julio Cesar Turbay Ayala, y de un importante número de empresas comerciales e industriales de la región y del país.

SU ACTIVISMO ROTARIO

La convicción del credo rotario de que "gana más quien más y mejor sirve", despiertan tempranamente en el compañero rotario José Luis Acero Jordán su vocación por las causas de las clases más necesitadas y emprende, conjuntamente con otro grupo de quijotes, la odisea de crear en la región del norte de Santander la mística de Paul Harris, fundando y presidiendo el Club Rotario Cúcuta y más tarde el Club Rotario de Pamplona.

RECONOCIMIENTOS

Nunca serán suficientes los reconocimientos y muestras de amistad y gratitud merecidas por el Dr. José Luis Acero Jordán. Se destacan el haber sido seleccionado entre los diez ejecutivos del año 1965 por la Cámara Junior, Capítulo Cúcuta; haber sido incluido en el Libro de Oro de Centrales Eléctricas del Norte de Santander por servicios prestados a esa entidad; haber sido condecorado con la Gran Cruz Cívica Francisco de Paula Santander, concedida por el Departamento Norte de Santander, obtenido la Medalla "Al mérito cívico" otorgada por el Municipio de Cúcuta y la "Orden Javeriana-Grado Comendador" concedido por la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá.

JOSE LUIS HOY.

A José Luis le vemos hoy con la misma vitalidad intelectual de siempre, dueño de una lucidez extraordinaria y de una memoria fotográfica, lleno de un humor fino y pleno de anécdotas, como aquella en que al referirse a los albores de su proyecto insigne: La Universidad Francisco de Paula Santander, narra que cuando iniciaba la Escuela de Topografía y Dibujo arquitectónico (primeros programas académicos ofertados por el Alma Mater), funcionando en la vetusta casa de la Calle 8 con avenida 8 de la ciudad de Cúcuta, se trató de promover una huelga inspirada por la demora en algunos elementos escolares, y él, el Doctor Acero Jordán, fue citado ante la asamblea de huelguistas, a la que efectivamente acudió sin reparos, no sólo para hacer una buena exposición sobre la forma como se iniciaba la Institución sino para expresarle a todos que en la Universidad estaban prohibidas la huelgas……después del discurso …la paz retornó al Alma Mater y la escolaridad siguió su curso.

Cuando se tertulia con José Luis, descubre uno esa parte humana, ese lado del ser que se viste de ternura en la familia y se vuelve confidente en la amistad; se encuentra al hombre creyente en el Dios de todos, al atlas que aún conociendo del mundo muchas caras, se asombra con los adelantos de la ciencia moderna y en lugar de pelear con ella o de hacer caso omiso a suexistencia, la hace su amiga y compañera y se sienta frente a un computador a repasar como muchos de nosotros la antigua práctica de escribir a máquina. Es un José Luis que muestra su enojo ante la injusticia y siente el temor ante el peligro; alguien que ha visto crecer la ciudad por todos los costados y ver como la apacible casa del duende como bautiza Miguel Méndez Camacho a esta noble ciudad de la frontera, se ha desarrollado y con ella crecido los problemas. Un José Luis que se adapta bien al mundo del reciclaje moderno y de sus avances tecnológicos, donde el teléfono de hilos fue trocado por un celular, cuya versión dura menos que los sueños.

Un José Luis con capacidad creativa para rato: cuya producción intelectual quisiera uno que toda la juventud la emulara. Cuando en amistoso diálogo pregunté al Dr Acero Jordán, después de este legado de historia sobre su obra magistral, ¿y ahora qué sigue?, no dudó en responderme: estoy estudiando y planeando la forma de estructurar unas conferencias sobre el arte, su evolución y su importancia, para regalársela a mis nietos. "Me demandará más disciplina, pero quiero dejarles ese regalo".

Es un hombre de alzada, como dijera la poetiza Ofelia Villamizar Buitrago, "un cíclope de grava: por quien el bosque florece laureles y la tierra misma se plasma en medalla". Un hombre que al filo de su tiempo escribe historias sin guardarse detalles, como si se tratara de vivencias contadas al día siguiente de haberlas perpetrado. Un ser que se llena de ternura cuando habla de sus ocho nietos con el orgullo transparente del abuelo. Un educador que evoca a su Universidad, con la satisfacción de haberla podido concretar pero también con la nostalgia de no haber concluido muchos de sus proyectos concebidos, como cuando orgullosamente habla de la Biblioteca que soñó para su Universidad, con todos los adelantos tecnológicos contemporáneos pero también dotada de espacios para el cultivo y crecimiento del espíritu, donde las artes escénicas, las diferentes manifestaciones de la cultura, la palabra hablada y escrita, la ópera, la zarzuelas, la música de cámara, tuvieran cabida.

Es la historia humana detrás del prohombre. Son sus vivencias agolpadas que salen como aves en bandadas cuando se abre el baúl de los recuerdos. Cuando le pregunté por su pariente, el padre Daniel Jordán, hizo alusión a su tío con la postura del ser agradecido con quien le costeó su primera matrícula de universidad, pero también con la entereza de sus aproximaciones y diferencias ideológicas con su tío, a quien respetó como persona, pariente, sacerdote, intelectual, político y orador: el padre Daniel Jordán, por muchos años párroco de la Catedral de Cúcuta y autor de los libros "Patria" y "Notas de viaje". La cercanía del padre Jordán a la casa Laureanista y del Dr. José Luis Acero a la casa Ospina, no fue óbice para que entre tío y sobrino se conciliaran diferencias y se guardara el mutuo respeto y los lazos de amistad. Llama la atención que cuando el Dr. Acero Jordán habla de estas cosas, se observa a una persona que con gran facilidad rescata recuerdos distantes con la magia sorprendente de quien está frente de una biblioteca hojeando los textos.

Dialogar con el amigo José Luis es descubrir al hombre que alguna vez incursionó en el periodismo al cofundar un radio periódico en la Voz del Norte, es conocer al coleccionista de libros de arte y discos de música clásica y colombiana; es encontrar a un amante de la comida típica de la región, en la que el mute y los pasteles de garbanzo están en primera línea. Es encontrarse con el amigo que nos espera siempre y nos recibe en su casa del Chicó, con la etiqueta del clásico bogotano, un anfitrión que nos hace pasar a su sala de centro y luego sostiene la conversación al tiempo que sus manos se apuran por hacer un café para atendernos. Un hombre que deja escapar su alma para evocar a su amada Ana Luisa Colmenares y referirse a viejas amistades quedadas en el tiempo, como la sostenida con la pintora y artista Sara González. Un viajero del mundo que habla de la historia y de la riqueza cultural de lugares lejanos visitados como Estados Unidos, Madrid, París, Roma, Frankfurt. Un amigo personal del presidente Mariano Ospina Pérez y de su esposa Bertha Hernández. Un hombre cuya fluidez verbal y léxico rescatan sus dotes de orador de otras épocas. Ya despojado de la etiqueta que impone la academia y la distancia que marca la experiencia, el amigo exrector, José Luis, saca a luz el niño que le habita, pues cada vez que el buen Dios nos da un margen de tiempo para compartir espacios de diálogo y amistad se asoman sus preguntas sobre nuestra ciudad, la región, su universidad, sus viejos amigos de este lado de Colombia. Su inquietud por saber como están es afanada y sus preguntas tumultuosas. Me enseña su sitio de estudio: un lugar propio de un académico, habitado de elementos que hablan de historia, de noches de vigilia, de reflexión, de esbozos de sueños. Comparte sus trazos y animosamente con la timidez y nervios del alumno que espera sustentar un trabajo de clase, hilvana y habla del lanzamiento de su libro sobre universidad y de la escritura del próximo sobre artes.

Concluye la entrevista al amigo, maestro, compañero rotario, fundador de la Universidad: compañero exrector, José Luis Acero Jordán y plasmo estas líneas con timidez procurando dibujar sucintamente la semblanza de un extraordinario ser humano, persona ejemplar y visionario, quien, siguiendo la práctica mayéutica planteada por Sócrates sobre la pedagogía de la pregunta, demuestra y enseña la comprensión crítica de la realidad socio-política y económica contemporánea de la región y del país.

Ha sido para mi la amistad con el Dr. Acero un gran camino de aprendizajes junto a un hombre que sorprende, no sólo porque a la edad temprana de los 36 años haya asumido el reto de liderar la faraónica obra de crear una Universidad, sino porque justo al cumplirse las bodas de oro de esa titánica tarea magistralmente lograda, asume el reto de hilvanar su historia y de escribir el libro que la plasma; y porque, en el amigo José Luis observo su intelecto siempre propositivo y lúcido sorprendiendo con sus ideas como ocurrió recientemente cuando al enterarse de la infortunada suerte corrida por la población de Gramalote, piensa y me comparte la propuesta de que debe aprovecharse la coyuntura para diseñar y concebir un sistema de educación para esa región basado en la vocacionalidad agrícola y minera regional y de concebir una población que respete el entorno y la naturaleza y permita que la cultura y costumbres propias de la zona se preserven, ideas que alguna vez estuvimos igualmente dialogando con la compañera docente Carmen Leonor Barajas Forero.



El fallecimiento del Dr. José Luis Acero Jordán ha generado una honda nostalgia en la comunidad nortesantandereana. En el sepelio del líder regional, su nieto pronunció una emotiva despedida. La gente, los gremios y el departamento en general, sintieron la muerte de este insigne servidor de la educación nacional.


DESPEDIDA (José Luis Acero Verjel)

Buenas tardes, Quisiera en nombre de mi familia dar las gracias a todos los que nos acompañan hoy… familia, amigos, colegas, compañeros, cucuteños, bogotanos… a todas las personas que tuvieron la oportunidad de compartir parte de su vida con mi abuelo, y gozar de su alegría y sus enseñanzas, ya que fue, sin duda alguna, un hombre de condición humana excepcional.

Debo confesar que cuando empecé a escribir estas palabras mi abuelo todavía estaba en el hospital. Es más, cuando empecé a pensar estas palabras él todavía andaba por su casa y yo no esperaba que tuviera que bajarlas al papel tan rápido. Pensarán con razón que es extraño, e incluso insensible, el hecho de pensar en la muerte de una persona cercana sin que esta haya ocurrido. Eso también lo pensé y me perturbaba esa sensación de estar pensando a destiempo algo que igual veía inevitable… sin embargo, encontré que el ejercicio lo empecé a hacer inconscientemente porque más que lamentar la muerte de mi abuelo lo que me interesaba era celebrar su vida y sus logros. Porque nada más enriquecedor y motivante que haber podido compartir con él sus intereses, sus ideas, sus comentarios y sus pasiones, no solo políticas, sino por el arte, la cultura y la música.

En una tarde de tertulia en su apartamento se podía pasar de hablar y debatir sobre la actualidad de la política bogotana, las reformas educativas nacionales, o la historia cucuteña y pamplonesa, a los trazos de Van Gogh y Degas y a la música de Herbert Von Karajan.

Su constante referencia a su pasado, a sus logros y frustraciones, a su familia, a mi nona Ana Luisa, hacía de estos encuentros espacios únicos que invitaban a compartir algo más que lo cotidiano y sirvieron, en mi caso, para fortalecer los lazos de cariño y afecto y sentirme también como parte integral de su vida, como él lo fue de la mía.

En especial recuerdo una noche fría bogotana, hace tres años, después de una condecoración otorgada por el partido conservador, su partido … que fui a compartir unos whiskys a su apartamento en el edifcio Bavaria y fue cuando, esperando hablar de sus logros políticos, compartió con los que lo acompañábamos esa noche su vida previa a la administración pública, y confesó que si no hubiera sido por una invitación que lo llevaría a ocupar el cargo de alcalde de Cúcuta a sus 27 años, su vida hubiera estado dedicada a otros menesteres más ligeros y menos desagradecidos, como el teatro o el baile.

Pero no fue así, y para bien no de miles, sino cientos de miles de cucuteños, nortesantandereanos y colombianos dedicó su vida al servicio de lo público, al bienestar común y más importante aún, al servicio de la educación. Lo cual lo hace aún un ser más admirable. Porque no hay menester más noble para una persona que dedicar su vida al fomento de la educación…La Fundación de La Universidad Francisco de Paula Santander, su paso por el Ministerio de Educación y su lucha por expandir el acceso a la educación superior desde el Icetex, han incidido de manera positiva en el crecimiento y desarrollo de cientos de miles de jóvenes y sus familias, y lo seguirán haciendo por generaciones.

Y no solo es su legado referente a la educación la fuente de orgullo y admiración que le profesamos su familia y amigos, sino también su constante referencia al comportamiento ético y honesto que debe regir al ser humano. Es por eso que su vida y sus mensajes también sirven para mantener la esperanza en que, como bien lo escribió Vargas Llosa en referencia a Nelson Mandela, “la política no es sólo ese que hacer sucio y mediocre que cree tanta gente, que sirve a los pillos para enriquecerse y a los vagos para sobrevivir sin hacer nada, sino una actividad que puede también mejorar la vida, reemplazar el fanatismo por la tolerancia, el odio por la solidaridad, la injusticia por la justicia, el egoísmo por el bien común, y que hay políticos, como (José Luis Acero Jordán), que dejan su país y el mundo, mucho mejor de como lo encontraron”.

Gracias a esta vida llena de logros y al apoyo incondicional de mi nona Ana Luisa, este pamplonés pudo construir y mantener una familia extraordinaria, que a pesar de la distancia sus lazos resisten y la certidumbre del amor y la incondicionalidad se refuerzan en los momentos de reencuentro.

Me alegró mucho que hubiera podido conocer a su primera bisnieta Virginia y estoy seguro que junto con la nona van a cuidar a todos los que nos quedamos y los demás que ya vendrán más pronto que tarde.

El nono decidió en su momento no sentarse a mirar la historia pasar… sino escribirla y ser parte activa de ella. Es por esto que nosotros, sus nietos y sus hijos… como dijo Newton… sí hemos visto más allá… es porque hemos estado apoyados sobre hombros de gigantes.

Hasta siempre nono, ya nos encontraremos contigo y con la nona en un lugar mejor.

 





Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

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