sábado, 11 de abril de 2015

741.- LA NOMENCLATURA DE CUCUTA



La Opinion y otras fuentes



ALGO DE HISTORIA

Una iglesia y una plaza fue la génesis de la villa de San José de Cúcuta desde sus inicios. Se le denominaron calles a las que iban en sentido oriente-occidente y carreras a aquellas en sentido norte-sur.

Esta denominación se mantuvo hasta antes del terremoto de 1875, cuando la ciudad debió ser reconstruida por el venezolano Francisco de Paula Andrade Troconis, quien demarcó una división por manzanas en forma de cuadrícula.

Estos diseños sirvieron de base para redefinir los nombres de las vías como calles y avenidas, incorporando esta última denominación en reemplazo de las carreras, como la emblemática Avenida Cero o Avenida Simón Bolívar desde principios del siglo XX.

A raíz de la nueva nomenclatura de Cúcuta anunciada por el Igac, el profesor Miguel Palacios nos informa que el 8 de mayo de 1889, el  Concejo de Cúcuta estableció la nomenclatura numérica.

Dispuso que partiendo del costado norte del parque Santander, las calles se llamaran: 1ª Norte, 2ª Norte, 3ª Norte, 4ª Norte, etcétera, y de oriente a occidente hasta la última denominación. 

El 15 de mayo de 1913 entró en vigencia otra nomenclatura y las calles se empezaron a llamar numéricamente en dirección Norte – Sur, siendo la calle 1ª la de la bodega El Ciclón frente a los talleres del Ferrocarril de Cúcuta.

Para las carreras también se implantó el mismo sistema de numeración continua en dirección Oriente  Occidente, siendo la que actualmente corresponde  a la avenida Cero, que iniciaba para esa época, desde la parte Sur del barrio Blanco, hasta la calle 1ª, donde actualmente está la avenida de Los Faroles, en el sector de Quinta Bosch.

Desde el 17 de junio de 1914, las Carreras empezaron a llamarse Avenidas.

La posición geoestratégica de la ciudad generó también un desarrollo urbanístico desordenado con sus concebidas consecuencias, en especial hacia las ciudadelas Atalaya y La Libertad, el cerro de Torcoroma y alrededores del aeropuerto Camilo Daza; el Instituto de Crédito Territorial contribuyó a fragmentación y la multiplicidad de la nomenclatura de la ciudad.

En 1975, la ciudad, que se consolidaba en el valle norte hasta Quinta Boch y Quinta Oriental, ya presentaba los actuales problemas de duplicidad y discontinuidad en su nomenclatura, como son los casos de las calles quinta, sexta y séptima en Quinta Bosh, Popular, COLSAG y La Riviera; igual sucede con la calle segunda de Quinta Bosh, que es la calle tercera de Quinta Oriental.

La actual Calle Cero no fue construida ni diseñada para ser vía de referencia o eje estructurante, ya que su asignación se hizo de manera espontánea por el urbanizador.

Con este antecedente, en los años ochenta, las urbanizaciones más recientes como La Ceiba II, La Castellana, Los Pinos y La Capilla arrastraron este problema ahondándolo al conectar el desarrollo urbano con Pescadero y Guaimaral, haciendo que la conectividad se vea truncada.

LA NUEVA NOMENCLATURA

Con su nueva nomenclatura, en la que han venido trabajando desde hace varios años funcionarios de la administración municipal y del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (Igac), Cúcuta se pone en el nivel de modernización que se merece y necesita.

Se acabará esa especie de jeroglífico que el ciudadano tenía que resolver cuando se aventuraba en la búsqueda de una dirección o de un predio en cualquier lugar de la ciudad.

Dejará de ser una capital atípica con 26 sistemas distintos de identificación predial, con direcciones repetidas, confusas y muchas veces inexistentes.

Cúcuta se desarrolló en las últimas décadas de manera irregular y desordenada, en especial hacia la ciudadela Atalaya y los alrededores del aeropuerto Camilo Daza.

Esta dinámica y la falta de planeación hicieron que las comunidades, las empresas de servicios públicos y la alcaldía, asignaran nomenclaturas temporales que con el tiempo se convirtieron en definitivas, generando múltiples sistemas que produjeron y producen dificultades para identificar de manera única cada uno de los predios de la ciudad.

Los diversos problemas de ubicación para la entrega de correspondencia, recibos de servicios públicos y domiciliarios entre otros, obligó a entidades públicas y gremiales a asociarse para sacar adelante un proyecto que diseñara una nomenclatura única, el cual después de muchos tropiezos se materializó con el convenio 4187 de 2011.

El Igac firmó dicho convenio con la Asociación de Empresas Unidas Prestadoras de Servicios Públicos para el Área Metropolitana y la Alcaldía de Cúcuta, con el objetivo de desarrollar el diseño de la nomenclatura.

Se estableció inicialmente la estructura general de la nomenclatura como elemento de orden, a partir de la definición de ejes estructurantes, los cuales reorientan y facilitan la asignación de nomenclatura al contexto de ciudad.

Según los técnicos, la nomenclatura urbana es el conjunto de símbolos alfanuméricos afianzados como convención colectiva, los cuales designan vías y predios de la ciudad.

Está diseñada para ser usada en el registro de predios por parte de las autoridades públicas y en la orientación espacial por parte de sus habitantes, y debe cumplir con requisitos mínimos de autoconsistencia, la cual se expresa en términos de universalidad, unicidad y no repetición.

La nomenclatura debe ser clara y completa.

Es lo que contempla la nueva nomenclatura de Cúcuta anunciada por el director del Igac, Juan Antonio Nieto y queda estandarizada para los próximos 50 años.

Renovará el 80 por ciento de la nomenclatura vieja y se mantienen los íconos viales como la Avenida 0 y la Diagonal Santander.

Creemos sin duda que con el nuevo sistema se hace un gran aporte al futuro desarrollo de nuestra ciudad.

En un acto presidido por el Alcalde Donamaris Ramírez Paris Lobo, el director General del Instituto Geográfico Agustín Codazzi, Juan Antonio Nieto Escalante, entregó ante la Junta Directiva de la Asociación de empresas prestadoras de servicios públicos y la Cámara de Comercio de la ciudad, la cartografía Digital urbana y la nomenclatura de la capital de Norte de Santander.

La nueva nomenclatura, resultado de un convenio suscrito entre la asociación y el IGAC, estandariza para los próximos 50 años la estructura física de la ciudad, lo que permitirá un mejor diseño del crecimiento urbanístico de Cúcuta.

Ya la ciudad cuenta con una cartografía actualizada urbana en escala 1:2000 lo que le da mayor precisión para la toma de decisiones, señaló el Director General.

"El IGAC hace quizás el primer aporte técnico para que de una vez por todas la administración municipal aboque la planificación de la ciudad" dijo Nieto Escalante al tiempo que informó que para la elaboración de este proyecto, se tomaron 588 imágenes fotográficas digitales, se cubrió el 100 % del área urbana, se efectuó el fotocontrol con GPS para georefenciar imágenes y se realizó un proceso.

Cúcuta, hasta hace unos años fue considerada una de las mejores trazadas del país, dijo Nieto Escalante, pero desgraciadamente no escapó del desorden en que incurrieron las ciudades, en virtud de su crecimiento, especialmente en la década de los 80 y parte de los 90.

Prueba de lo anterior es que existen más de 25 sistemas independientes de nomenclatura.

Finalmente, el Director General hizo un llamado al Alcalde de Cúcuta no solo para rescatar el prestigio que en esta materia algún día tuvo la ciudad, sino para montarse en el bus de la planeación en la que parecen estar decididas las administraciones y las ciudades serias del país.

DATOS DE INTERÉS

1. El estudio incluyó la totalidad del casco urbano, es decir 5907 Hs, aproximadamente 210 mil predios.

La diagonal Santander, ahora será también llamada calle 0 en toda su extensión.

2. La ciudad se distribuye en 2 ejes: Avenida cero y la calle cero o Diagonal Santander, ellos juntos parten la ciudad en 4 cuadrantes que son:

I.-Noreste (cerro de Torcoroma, Quinta Oriental, Ceiba, Popular, Riviera, hasta Niza).

II. Va desde el Canal Bogotá hasta donde termina la ciudad, en el anillo vial occidental (noroeste, en nomenclatura solo quedará norte) barrios la Florida, Camilo Daza, la Hermita etc.

III. Es el sector suroccidental que es Atalaya y va de la diagonal Santander o calle 0 hasta todo Atalaya, y el,

IV. Incluye desde la Diagonal Santander hasta la avenida cero, incluyendo los barrios Caobos, quinta Vélez , seminario, subestación de energía., Bogotá y Morelli.

3. Cerca del 70 % del casco urbano cambiará su nomenclatura.

4. Con la nueva nomenclatura la última calle es la 58 N hacia el norte; Al oriente es la calle 47 colinda con Venezuela (Ureña); El anillo vial oriental es la avenida 44 este, mientras que al sur tenemos hasta la calle 42; Al occidente la avenida 67. Salida al Zulia.

5. La tendencia de crecimiento de la ciudad estará en 3 direcciones: hacia el noroccidente, por la vía Puerto Santander, al occidente por la vía al Zulia y al suroccidente por el anillo occidental (patios-atalaya).

Si esta nomenclatura se adopta o no en la ciudad, será decisión del Concejo de Cúcuta.




Ya no será necesario aprenderse la totalidad de los nombres de los barrios, ya que con la sola dirección se podrá ubicar espacialmente.


Antes de su instalación, las comunidades conocerán cómo quedará el nuevo sistema de identificación de casas y vías, en jornadas de socialización que se llevarán a cabo en el Concejo.

Lo mismo se espera que hagan las empresas de servicio público con sus usuarios.




Recopilado por: Gaston Bermudez V.

1 comentario:

  1. ¡Mucho más que necesario! Para encontrar una dirección, primero se debe ubicar el barrio, buscar la calle y pedir indicaciones si queda al frente o al lado de algún negocio en particular.

    Y aunque cueste un poco acostumbrarse, será más claro para los entes públicos llevar los recibos y los establecimientos comerciales enviar sus pedidos. Aquí en Bogotá la calle 26 no es exactamente la 26, y se le sigue diciendo "Avenida el Dorado".

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