martes, 10 de enero de 2012

117.- DIAS DE TONY

Luis Fernando Carrillo



1.

Los que superviven a la guerra del tiempo deben recordar que el almacén Tony, allá por los años sesenta, y por esos noviembres, quedaba en la calle once con avenida quinta, donde hoy hay una agencia bancaria.  Almacén fundado por Darío Donadío, Fausto Donadío, Miograd Savori, y que para entonces gerenciaba don Héctor Ibáñez. Persona amable que ofrecía al público el ramo de camisería, pantalonería. En general ropa para  damas y caballeros de alta calidad. Camisas de Caribú, Van Heusen, Mcgregor, adornaban las vitrinas de almacén. Miradas por los jóvenes, que desde los diversos colegios de la ciudad, se aprestaban a estrenarse como bachilleres, y después ir a la conquista de otros sueños. Años maravillosos. En ellos se cuajaron las personalidades, las amistades, los amores, las rivalidades deportivas y académicas, y se  organizaban las pequeñas fiestas. Con ellas los bailes en donde, al son, ya, de la Billos de Felipe Pirela, Cheo García, Memo Morales, Billo Frometa, historias misma de la ciudad, que los integró a sus quehaceres, se hicieron las amistades y los romances. Ahora instituciones de la Cúcuta misma. Era Cúcuta una ciudad campestral, provinciana, amañadora como siempre, y llena de cucuteños por todas partes. Todo el mundo se conocía por sus nombres  y apodos y los jóvenes se encontraban en todas partes. El viejo tango, ciudad llanera, el cordobés de don Arturo Mesa, la roca,  el cenadero de la turra Petra, y sus guisados de pezuñas de cerdo, Antonio Navas y su estrella Camelia, los cenaderos de la pesa. En fin esos sitio de confluencia de las amistades de siempre y para siempre.


2.

En la esquina del almacén Tony, todos los días de esos años maravillosos, después de la cuatro de la tarde, cuando comenzaba a amainar el sol, se reunía un combo. De los que aparecerían en los mosaicos de bachilleres que se expondrían en La Corona, como actualmente se hace. Para orgullo de los padres y suspiros de las enamoradas, que verían a sus novios y admiradores, exponiéndose como triunfadores. Desfilan ahora los amigos de siempre. Ismael Quintero, Montgómery Rangel, Ricardo Bobrek, Humberto Castillo, Clímaco Ramírez, Hernando Yepes, Highlander Marciales, Eulogio Cabrales, Carlos Pinto, Jorge Castrolobo, Alberto Alvarez, Carlos Jara, Raúl Fernández, Carlos Uribe. Y muchos otros que volvían el encuentro una manifestación de amistad  duradera en los andares de la vida. Allí se estaba hasta las siete de la noche hablando “tochadas”. Viendo desfilar el pensil de cucuteñas que miraban a tan selectas personalidades del mundo del porvenir. Después el retiro hacia la casa a degustar la sencilla comida.

Hecha con las manos cariñosas de la madre. Y así muchos días de todos los días en ese conjugar de la juventud. Nacida en esa Cúcuta que ya no es la Cúcuta de hoy.


3.

Por esto es correcto y apropiado, ahora, en el ayer que se hace presente, se vuelvan los recuerdos a  esa esquina que ahí está como señal  de la ciudad eterna. A pesar de los vientos que la azotan por estos días de su calamidad. Fue hace tiempo, pero parece que fue ayer cuando se sucedía estas historias. Ahora contadas para recordar grandes momentos.  Los años de los flamantes bachilleres con todo el costal de sus recursos para siempre.




Recopilado por : Gastón Bermúdez V.

No hay comentarios:

Publicar un comentario