domingo, 15 de enero de 2012

119.- HOSPITAL SAN JUAN DE DIOS DE CUCUTA


 Luís A. Medina S. y otras fuentes


El antiguo Hospital San Juan de Dios, hoy Biblioteca Pública Julio Pérez Ferrero, guarda en su estructura los primeros indicios de salud en Norte de Santander.  Allí se gestaron los primeros  datos sobre la cirugía en el departamento y se convirtió en epicentro de la medicina por más de 100 años.

Este antiguo edificio situado en la avenida 2 entre calles 12 y 13, frente al parque de La Victoria más conocido como el parque Colón, fue el centro hospitalario más importante de la ciudad.

Miles de pacientes acudieron allí para encontrar mejoría en sus problemas de salud. Venían personas de todas las condiciones sociales y económicas, del departamento y del país entero.

El 3 de octubre de 1803, el Rey de las Españas Carlos IV, por Real Cédula expedida en el Palacio de San Lorenzo, firma la Real Cédula por medio de la cual se decreta la fundación del Hospital San Juan de Dios de Cúcuta, y otorga algunos privilegios, al Instituto cuya creación se llama pedido al Soberano Peninsular.

Fue don Pedro Medinueta el Virrey de la Nueva Granada, quien hizo la solicitud de la “fundación” de un Hospital en la Villa de San José de Cúcuta, en el virreinato de la Nueva Granada y solicitaba la expedición del 15 por ciento de sus fondos.

El Hospital se fundó con la donación hecha por don Manuel Antonio Fernández, y en Cédula Real se aprecia que la fundación del Hospital debía ser atendida por religiosas de San Juan de Dios, dotada de dos enfermerías separadas. Una para hombres y otra para mujeres, de ocho o más camas, una sala de convalecencia, una Capilla inmediata con “Sagrario y Capellán”, dotada con $200 mensuales.

Fue nombrado Albacea don José Jerónimo de Tovar, y se destinó a favor de esa fundación el noveno y medio por ciento de los diezmos de las jurisdicciones de las dos referidas ciudades de Pamplona y Salazar de las Palmas.

Pudiéramos decir, que la verdadera fundación del Hospital San Juan de Dios, en la Villa de San José de Cúcuta, fue labor meritoria como queda dicho, de don Manuel Antonio Fernández de Novoa, vecino generoso y altruista de Cúcuta, natural de España y muerto en San José de Cúcuta, el 24 de octubre de 1788. Este generoso señor fue quien donó los suficientes bienes de fortuna para el sostenimiento del Hospital. En principio se le llamó "Hospital Real" y el primero de junio de 1802 se le entregó a la comunidad de los Hermanos de San Juan de Dios.

Su construcción se terminó en el siglo XVIII y empezó a funcionar en los primeros años del siglo XIX, bajo la dirección de los hermanos hospitalarios  de la orden de San Juan de Dios. Desde entonces funcionó de forma ininterrumpida, hasta el 18 de mayo de 1875, cuando el terremoto destruyó a la ciudad en su totalidad.

PENURIA ECONOMICA DEL HOSPITAL.

 Parece que este centro asistencial de beneficio comunitario, de tan hondo sentido humano y cristiano, toda la vida estuvo “enfermo” económicamente desde su primitiva fundación.

El 26 de febrero del año 1871, ante la penuria económica del hospital, el Dr. Antonio Urquinaona, Síndico del Hospital, después de haber solucionado más de un contratiempo para mantener los servicios hospitalarios y prestar atención a los pobres, una y otra contrariedad, para allegar recursos ante la miseria y crisis que atravesaba el Hospital San Juan de Dios, logra presentar una función teatral a beneficio, poniendo en escena “DEUDAS DE LA HONRA”, del comediógrafo español don Gaspar Núñez de Arce.

Reparto Teatral. La distribución de los personajes, fue la siguiente:

ANA— Señora doña Mercedes R. de Villasmil.
Petra— Señorita Dolores Villamizar.
Don Andrés— señor don Manuel J. Martey.
Don Juan— señor Juan Villasmil.
Don Felipe— señor don Juan Luciani.

También se puso en escena, la jocosa y chispeante comedia “ELLA ES EL” de don Juan Bretón de Herreros.

Precios. Entrada general: tres reales. Palco, dos pesos cada uno. Las boletas se distribuyeron dos días antes de la función, desde las ocho de la mañana; los puestos en escaños (prestados a las escuelas públicas), valían un real.

Las boletas las vendía el mismo señor don Pedro Villasmil, quien a la vez desempeñaba los puestos de distribuidor de palcos y el de consulta para lo que se ofreciese.

No se permitía sacar los asientos sino al día siguiente de la función. Es de notar el sentido de colaboración de las gentes, la función constituyó todo un éxito, fue tanta la resonancia y aceptación del público asistente a la primera presentación teatral a beneficio del hospital, que los improvisados artistas se vieron obligados a repetir funciones, entre sábado y domingo siguientes, y el doctor Urquinaona, obligado a complacer al público cucuteño, que según el historiador, no se quedó nadie en sus casas, sin asistir a las funciones y así contribuir y colaborar al beneficio del hospital.

La Prensa. Los periódicos que circularon en aquellos días, semanarios como “La Prensa”, “El Diario del Comercio”, llenaron los espacios y columnas en varias ediciones, aplaudiendo a los artistas y la forma como respondió el público cucuteño a solucionar la pobreza del hospital.

Asimismo facilitando al doctor Urquinaona, por la ejecución de las funciones en beneficio del Santo Asilo, que tenía a su cargo y cuya organización en el correr de los años, la corona de su inmortalidad y gratitud en el corazón de los cucuteños.

CONOCIENDO AL DR. URQUINAONA

El Dr. Antonio José Urquinaona Bracho, quien nació  en La Cañada, Estado Zulia, Venezuela, en 1823 obtiene el título de Doctor en Derecho Civil en 1854.  En 1860 el Dr. Antonio José Urquinaona, jurista, catedrático y filántropo, además de Venerable Maestro de la Logia Regeneradores Nº 15 de Maracaibo para el momento, toma el propósito de crear un asilo de mendigos en Maracaibo.

Logra entonces el 25 de enero de aquel año que el Concejo Municipal de Maracaibo cediera la Casa Nº 32 conocida como La Garita (situada en la Avenida 5 Urdaneta entre calles 94 Carabobo y 95 Venezuela) para establecer la institución propuesta.

Meses después, y tras sortear varios escollos, el 5 de agosto de 1860, fue inaugurada en Maracaibo la Casa de Beneficencia, considerada como la primera institución establecida en Venezuela y Suramérica destinada a la caridad social.

Ese mismo año, la Logia obtuvo del gobierno nacional el permiso para importar, instalar y explotar la primera máquina productora de hielo que existió en Venezuela, obteniendo un monopolio por tres años para llevarla a cabo. La renta proporcionada por esta fábrica de hielo permitió el financiamiento inicial de la Casa de Beneficencia junto con las donaciones particulares de filántropos.

El 5 de diciembre de 1865, el Dr. Urquinaona, alejado de Maracaibo por razones políticas y en vista del crecimiento de la institución, decide crear una Sociedad de Beneficencia que se dedicara exclusivamente a la administración y dirección de la casa. Dicha sociedad se instaló el 1 de enero de 1866, y recibió de la logia masónica la suma de 16.000 pesos como fondo para su sostenimiento, siendo conformada por seis miembros de la Logia y otros seis que éstos elegirían.

Ese mismo año la Casa de Beneficencia se trasladó a la antigua sede de la Cárcel Pública, contigua al Hospital de Caridad, fusionándose luego ambas instituciones bajo el nombre de Casa de Beneficencia y Hospital Anexo (actual Hospital Central Dr. Urquinaona en Maracaibo). La antigua sede será ocupada años después por la Sociedad “Mutuo Auxilio”. Luego por esas razones políticas mencionadas  decide residenciarse en Cúcuta y fue cuando se relacionó con el Hospital San Juan de Dios. En 1872 muere en Cúcuta el Dr. Urquinaona.

INFRAESTRUCTURA.

El Hospital San Juan de Dios quedó totalmente destruido por el Terremoto de Cúcuta de 1875.

 Posteriormente fue reconstruido en 1877, con una capacidad para 28 camas,  para lo que se recibieron entre los aportes 1000 libras esterlinas enviadas por la Reina Victoria de Inglaterra.

Su reconstrucción se pudo finalizar gracias a las donaciones que se recogieron en Londres para las víctimas del terremoto.


En las década de 1880 y 1890, la ciudad se estaba levantando de los estragos causados por el fuerte sismo cuando llegaron las epidemias, la más mortífera de la época fue la fiebre amarilla que dejó cerca de 3.000 víctimas.

Con el paso de los años el Hospital fue aumentando su capacidad y fue modernizándose.

El Progreso de la medicina en Cúcuta en los últimos 60 años ha sido realmente espectacular. Actualmente Cúcuta recibe de manera constante importantes corrientes turísticas en busca de salud, lo que ha contribuido para que la ciudad disponga de buenos y modernos servicios en este campo, destacándose el Hospital Erasmo Meoz, Las Clínicas San José, Norte, Santa Ana, San Antonio, Santa Mónica, Los Andes, Los Samanes, La del Niño, La Oftalmológica Peñaranda, la Integral de Salud Oral, La de la Piel, y la Cancerológica.

A partir de 1993 albergó la Secretaría de Salud Departamental, luego al reubicar esta entidad, en 1998 se destinó para sede la de la Biblioteca Pública Julio Pérez Ferrero, para lo cual la edificación debió ser restaurada plenamente y reinaugurada en el año 2000, después de haber sido declarada Monumento Nacional y en consecuencia Patrimonio Arquitectónico e Histórico de los colombianos.

Es un lugar hermoso de espacios amplios, claros, luminosos de múltiples servicios, salas de exposición, salones de conferencias, patios para espectáculos. Es sede del archivo departamental, biblioteca y hemeroteca pública. En la actualidad funciona en él la Biblioteca Julio Pérez Ferrero.

Recopilado por : Gastón Bermúdez V.

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1 comentario:

  1. alguien me puede decir donde se pueden localizar las actas de nacimientos de las personas nacidas en éste lugar??

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