jueves, 28 de abril de 2016

927.- LA DOCTORA CRISTINA BALLEN



Ciro Alfonso Pérez


El colegio Cristina Ballén inicia labores el 14 de febrero de 1960 en la avenida Séptima entre calles 7 y 8, fundado por la Dra. Cristina Ballén Spanochia, dama de altas virtudes e inapreciable amor por la cultura.

Egresada de la Normal María Auxiliadora y del Instituto Piloto de Pamplona, abogada de la Universidad Libre de Cúcuta, con especialización en pedagogía de la U. Santo Tomás de Bogotá.

El Instituto de formación comercial nació como Academia Internacional de Comercio (Aidecom) pero por iniciativa de personalidades como el Dr. Acero Jordán asumió el nombre Colegio Cristina Ballén. Desde su comienzo la especialidad fue la formación comercial en las secciones diurna y nocturna.

La norma institucional fue impartir una educación de calidad, con alto fundamento axiológico y reconocimiento por la pertenencia e identidad hacia el respeto y el valor de la cultura regional.

Contó con docentes de aquilatadas calidades que formaron a miles de niñas y jóvenes que han sabido retribuir por sus acciones la gratitud de haber sido formados en las aulas del colegio.

Merecen ser mencionadas la generosidad y entrega de la doctora Cristina Ballén, su solidaridad con las clases menos favorecidas a través de un programa de becas.

En complicidad con su señora madre Doña Adela Spanochia la tienda escolar parecía restaurante de colegio público donde se entregan desayunos a los alumnos más necesitados a cambio de una sonrisa.

En su afán de servir a la comunidad no dudó la doctora Ballén en desafiar los cerros de la ciudad para llevar alegría y amor a personas de la tercera edad y a los niños del Alto Pamplonita.

Un mayo de cualquier año decidió que los docentes de Cúcuta merecían ser homenajeados y en la Sala elegante del Teatro Zulima la doctora Cristina Ballén Spanochia organizó un emotivo acto en el que se celebró un merecido homenaje a los educadores.

Otra mañana, la doctora Cristina Ballén Spanochia se aventuró a escalar las empinadas laderas para apoyar a la naciente escuela del Barrio que por ese entonces no contaba con mucho apoyo para atender con decencia y decoro a los alumnos allí matriculados.

Inspirada en sus dotes literarias y periodísticas decidió la doctora Cristina a nombre de su colegio convocar a un concurso infantil de cuento que fue acogido en los centros de la ciudad y cuya premiación fue un éxito. El tema: “Vida y obra de Santander visto por los niños”.

De una conversación con docentes y escritores de la ciudad, el Colegio decidió crear la medalla Eligio Álvarez Niño en homenaje al bardo ocañero conocido como ‘El Poeta de la Rosa’, de puro verso fino inclinado por una profunda reflexión filosófica y con la versatilidad de una palabra elocuente.

El 4 de octubre de 1985 y con el fin de institucionalizar el “Centro Literario” del Colegio Cristina Ballén”, las directivas citaron a una velada lírica en Comfaoriente a los escritores: Laurita Cuberos de Ochoa, Ana María Vega Rangel (Alma Luz), Ofelia Villamizar Buitrago, Alfonso Ramírez Navarro, Gustavo Gómez Ardila, Manuel Grillo Martínez, Miguel Andrade Yáñez, Luis Anselmo Díaz Ramírez, Carlos Eduardo Orduz, José María Peláez Salcedo, José María Peláez Herrera, David Bonells Rovira, Helí Rubio Sandoval, Ciro Alfonso Pérez, José Luis Villamizar Melo, Álvaro Rondón Espinosa, Mario Mejía Díaz. y muchos más.

Estos académicos y ceremoniosos actos se engalanaron en auditorios selectos como la Catedral de San José, Hotel Arizona, El Teatro Municipal, La Cámara de Comercio, y el Club del Comercio.

En esos importantes eventos culturales se presentaron textos como Murales en el jardín un libro de prosa lírica muy pegado a la sutileza cucuteña porque evoca las cosas sencillas y elementales de Cúcuta, la ciudad del corazón del poeta.

De la misma manera la doctora Cristina presentó su libro Teodoro Gutiérrez Calderón como un homenaje al escritor nortesantandereano que había sido profesor de Aidecom.

Otro texto presentado en ese marco de acción cultural fue el poemario Existencia divergente de Ciro Alfonso Pérez primer ensayo del escritor para ponerse en contacto con la sociedad literaria y los lectores.

La dramaturgia no fue ajena a las sesiones del Centro Literario y en presentación de lujo se escenificó La fundación de Pamplona obra del maestro Augusto Ramírez Villamizar (Julio Augusto) connotado escritor pamplonés de reconocido prestigio regional, nacional e internacional.

Las últimas acciones del Centro Literario estuvieron direccionadas en apoyar las jornadas literarias: viernes culturales que se realizaban en la Cámara de Comercio por la Asociación de Escritores de Norte de Santander presidida en aquella época por el doctor Gustavo Gómez Ardila.

La doctora Cristina Ballén ha recibido numerosas condecoraciones como las medallas Juana Rangel de Cuéllar, de la Secretaría de Educación del Dpto., de la Secretaría de Educación Municipal, de la Unión de Ciudadanas de Colombia, de Andercop y de otras instituciones; pero la condecoración que ostenta con orgullo es la admiración de sus amigos, de los académicos (Miembro de Número de la Academia de Historia, de la Sociedad Bolivariana de Norte de Santander y de la Asociación de Escritores de Norte de Santander) de sus colegas educadores, de sus ex alumnos, de la ciudadanía en general y especialmente de las gentes humildes que la recuerdan con cariño porque con una sonrisa sincera les llevó un poco del amor que les había sido esquivo.

La figura egregia de Cristina Ballén Spanochia se yergue altiva por sus altas condiciones de ser humano y es un ejemplo grato de abnegación y servicio desinteresado para la mujer dirigente nortesantandereana de nuestro tiempo.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

1 comentario:

  1. Hermosa mujer y gran maestra la recordaré siempre con un gran cariño y un ejemplo y doy gracias a Dios por haber llegado a la aulas de ese hermoso colegio Cristina Ballena que estoy segura que todas las personas que pasamos por este hermoso plantel educativo no solo fue un colegio si no nuestro segundo hogar

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