lunes, 10 de marzo de 2014

536.- CALLE LA JETA, COMUNISTA!!!


Oscar Peña Granados

(A la memoria de los habitantes de la calle, personajes típicos de la Cúcuta de antes).

El agente Moreno

Este gran hijuepuerca, le voy a pegar su pedrada en la mula para que no sea abusivo, retochón. No me haga arrechar, mano.

Comunista yo, que voy a misa a la Catedral al mediodía con ese calor tan hijuepuerca y me mamo el sermón de los domingos del Padre Jordán, más largo que un viaje Cúcuta – Bogotá en bus, por esa carretera con ese curverío y derrumbes por todos lados, que cada época de elecciones nos dicen que van a hacer otra más derechita, una autopista mano, pero después se les olvida hasta el siguiente invierno o las otras elecciones. Menos mal que me arrimo ahí donde comienza el mármol del altar o me hago en las escaleras del púlpito que siempre están fresquitas, pero me asusta el padre cuando se emberraca.


La loca María

Comunista yo, que ayudo a cargar los pasos en la procesión de la Macarena en Semana Santa o me encargo del palo ese para levantar los cables de la luz y puedan pasar las andas o a echar los voladores con los de la barra del Boinas Rojas y jartarme unos traguitos de vino que sacan de las botas que llevan terciadas.


El carbonero

Son esos hijuepuentes de los taxistas del Parque Santander que primero me brindan una limonada, de esa que hacen con panela, limoncito y harto hielo y que se ve tan rica en esas ollas grandes de aluminio, y me dicen que coja pasteles de los que lleva España en su canasto o en la tienda de Quiroga, con harto picante, y me dan carreta para que me eche un discurso y después empiezan a batirme y a decirme comunista o loco. Me va mejor cuando me brindan un traguito de aguardiente Extra, del que hace el químico Dr. Peña en la licorera, ahí sí me salen facilito los discursos.


Elisa

Locos son el Barrabás o el Siete Sacos que andan todos cochinos, andan con el cuento que se chiflaron porque fueron a peliar a Corea y les dieron un tiro en la mula. O la loca María, la reina será de los burros que se la pasa con esa moña y el trapo rojo lleno de vainas o la Escorpión que tiene esa lengua tan viperina y se la pasa echando piedra porque los chinos la molestan.

A veces pienso que el Pedrito de la Cruz está también chiflado, cuando pasa con una mano de pelados detrás, recogiendo limosnas para los niños huérfanos, dizque es español y se quedó acá porque este calor tan verraco le derritió el cerebro y le gustaron mucho los cucuteños.


Candelario Becerra

Yo no, yo solo echo mis discursos que llevo apuntados en un papelito y aprovecho cualquier esquina del centro para hacer mi campaña política, porque yo sí voy a arreglar este país. Lo que pasa es que la competencia me tiene envidia porque yo sí digo cosas inteligentes, para eso preparo mis discursos con Conde, miramos los periódicos que lleva al hombro y sacamos cosas buenas; claro que me gustaría poder consultar con el Dr. Goyeneche, que va a ser presidente, pero está en Bogotá. De pronto me nombra ministro de alguna joda y entonces sí podemos charlar.



El Siete Machos

Yo no estoy loco aunque quién no se chifla acá con ese cuento del bolívar, que sube, que baja, que Maduro que Capriles, que cerraron el puente, que ya no se pude traer aceitico ni las pacas de Harina Pan, ya hasta la Polarcita la acabaron.

Y acá mano el negocio ha sido siempre el aproveche de la frontera, que las cositas de acá se pasan para allá o las de allá las vendemos acá; así ha sido siempre o sino qué gracia de vivir en la frontera.

Además los de otros lados solo han venido a poner almacenes y cuando se pone la cosa mala, dejan todo botado y se van con su platica; pero a poner industrias pocón, pocón.

Care´vieja

No estoy loco pero estoy a punto de volverme otro chiflado con ese cuento de la demora de mi pensión de maestro, que ya casi le sale, que no que fue que ahora no es con el Seguro y los 8 meses que le demoró el Seguro no cuentan porque allá en Bogotá a alguien se le ocurrió que el Seguro no servía y que ahora sí Colpensiones le liquida rapidito y resulta que ahora Colpensiones no pudo con la carga. Todas las mañanas me echo mi pasadita y me dicen que no, que a los empleados públicos se les demora más y ahí salgo tan envenenado como la Chichete y me echo un discurso el arrecho, porque qué bolera es esa.

Claro que esa mano de bolañeros, socos, repingos no me paran bolas; pero ya verán que los loquitos sí vamos a arreglar esta vaina, espérense un tantico.


Candelo

Y ya me voy porque en el Circo venden unos arrastrados y unos cortados riquísimos y unas colaciones y cucas que traen de donde las Sandoval de Pamplona y aquí tengo unas moneditas y si me sobra me compro un cuartico de jamón ahumado; pero antes le voy a comprar a mi compadre Gardel un paquetico de habas, maíz y maní para que el pobre toche acabe rápido la venta y se vaya a charlar con la bruja que tiene amarrada a un palo.

Y después dicen que soy yo el loco.



Recopilado por: Gastón Bermúdez V.

3 comentarios:

  1. Buenas tardes, quizá por "casualidad" en mi navegación por la web, llegué a esta página, que me parece bien interesante porque veo que conoce muchísimo sobre Cúcuta, su historia y su gente. Permítame presentarme, mi nombre es Yván Mantilla, soy venezolano, comunicador social y soy hijo de Germán Iván Mantilla (+)... y me atrevo a escribirle, porque quisiera compartir con usted parte de la historia de mi padre. Mi papá nació en enero de 1946 en la Parroquia San Antonio de Cúcuta, hijo de Luis Mantilla Hoyos y María Esther García (así decía ella que era su apellido aunque en el certificado de bautismo que poseo de mi padre, aparece como Gámez), Los abuelos de mi papá, tenían por nombre José Antonio Mantilla y Dolores Hoyos. Pues bien, esta es sólo la información que poseo comprobable, ya que mi abuela (María Esther) abandonó a mi abuelo cuando según mi padre tenía algo como 11 años y se vino a Venezuela, ella se llevó todos los secretos a la tumba ya que nunca quiso contar nada de su vida ni de su familia a nadie... Ella crió a mi papá más no fue quien lo parió... incluso mi papá desconocía el nombre de su madre natural, ella nunca quiso revelarlo. Mi padre pasó gran parte de su vida en San Cristobal, luego salieron de alli y con el tiempo vinieron a parar al Oriente de Venezuela, donde actualmente vivo. Mi papá nunca regresó, no conoció más familia que su mamá y la que levantó con mi madre, nosotros. Él nunca supo nada más de su padre, nunca conoció hermanos, tíos, primos... o sea, murió desconociendo su pasado, sus raices. Mi padre murió hace 3 años, y con él murieron las esperanzas de conocer algún día a alguien de su familia. Comparto con usted esta historia, porque quizá haya conocido a algún Mantilla vinculado con él, y me encantaría conocer más sobre el apellido que con mucho orgullo y honor tengo conmigo.

    Un gran saludo desde Venezuela

    Yván Mantilla
    yvanjmd@gmail.com
    +584248686554

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  3. Ese apellido Mantilla es común en Norte de Santander y en Santander del Sur, es probable que explorando en esa región encuentre algún dato; también el Gámez pudo haber sido para poder optar por la nacionalidad...
    En esta crónica faltó Teléfono,La mil quinientos,el que corría detrás de los buses...

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